Entrevista Carlos Anderson

Carlos Anderson: “Yo quiero vivir en ese país del que habló Castillo en su mensaje”

El congresista no agrupado fue uno de los que se retiró del hemiciclo el 28 de julio cuando Pedro Castillo empezó su mensaje a la Nación. En esta entrevista con Sudaca, Anderson explica los motivos detrás de esta decisión, su balance de la labor del Ejecutivo en su primer año y las tareas pendientes del Congreso para lograr ser una oposición más articulada.

Usted fue uno de los congresistas que se retiró del hemiciclo apenas Pedro Castillo comenzó el mensaje. ¿Lo llegó a leer de todas formas?

Lo he escuchado en el auto y después he visto la copia física. Me sé todo el contenido.

¿Y qué opinión le despierta el mensaje?

Yo quiero vivir en ese país del que habló Castillo, pero no sé donde queda. Aquí no es. Creo que el mensaje, que ha sido tan gris, refleja al presidente que lo ha leído. 

Una parte del discurso se centró en el tema económico. Ahí, por ejemplo, el presidente Castillo se refirió a un escenario de crecimiento económico, de disminución de pobreza y de subida de la inversión privada. ¿Comparte esa apreciación?

Con el tema de la pobreza, no tengo idea de dónde ha sacado esos números. Pese a que la pobreza monetaria es un mal indicador, lo que yo conozco es que ha aumentado 10 puntos. La inversión privada tampoco ha crecido en lo absoluto, según los datos del BCR. Lo más probable es que esté decreciendo.

También habló de grandes obras que se han avanzado como el puerto de Chancay. Pero la pregunta es ¿qué ha hecho el señor Castillo por el puerto? Es una inversión privada, se tenía un desarrollo desde hace mucho tiempo. El presidente lanzó muchos datos, en un plan de “miente, miente, que algo queda”. Da la impresión de que ha habido una gran gestión cuando no ha sido así.

¿Esperaba algo distinto del mensaje? Como, por ejemplo, que anunciara medidas para salir de la crisis, como un adelanto de elecciones…

No lo esperaba. Eso hubiera significado que al presidente le importa el Perú, cuando en verdad le importa que no le metan preso. Y por eso ha puesto el Estado en toda una acción de encubrimiento, de hacer que todos se atrasen. Pero tarde o temprano la justicia llega y está llegando.

Esta acción de irse del hemiciclo también la hicieron otros congresistas, como José Cueto y Norma Yarrow. ¿Fue algo coordinado o una coincidencia?

Hace días yo mencioné que era necesario que los congresistas expresemos el sentir ciudadano de indignación. Estamos en un gobierno que vive en la fantasía, que tiene un jefe de Estado con 5 investigaciones fiscales. A mi me da vergüenza eso, al igual que a la mayoría de la ciudadanía. Por eso conversé con un par de bancadas. Dijeron que lo iban a evaluar en el comité político. Pero al final, cada quien es dueño de sus acciones, de sus gestos.

Tuit que puso Carlos Anderson minutos después de retirarse del hemiciclo

En Twitter, puso que lo que hizo era un gesto de “rechazo ciudadano al gobierno más corrupto e incompetente de los últimos treinta años”. ¿Cómo se ha manifestado esta incompetencia que menciona?

Para empezar, en el nombramiento de ministros. Si algo se necesita para gestionar el Estado es un mínimo nivel de estabilidad entre quienes tienen la responsabilidad de gestionar. El caso del Ministerio del Interior es un caso terrible. ¿Qué políticas serias sobre protección de la ciudadanía se pueden llevar a cabo? Hemos visto también el caso de Salud: cómo disminuyó el ritmo de vacunación. En el caso de Educación también hay todo tipo de contradicciones. Tuvieron un año para poner las aulas más o menos en orden pero igualito siguen destrozadas, sin agua, sin electricidad, porque no hay responsables. 

Tenemos una crisis de alimentos. Hay un problema inflacionario, hay repercusiones del Covid-19, de logística internacional, como también el problema del petróleo, lo que ha afectado los niveles de precios. Pero estos problemas de carácter mundial son gestionados de manera diferente por distintos gobiernos. Y aquí pudimos haberlo gestionado mucho mejor de lo que hemos hecho. Por ejemplo, en el problema de la urea, no había necesidad de esperar para comprar tanto. Y a quien puso de ministro de Agricultura? A alguien que no tenía idea de agricultura. 

Si nosotros estamos creciendo un poquito es porque Dios es grande y porque tenemos todos los minerales correctos. Aquí ha habido un impulso o inercia de años anteriores de inversión que ha entrado a la producción. Pero nueva inversión no he visto. 

Y con respecto a su afirmación de que el gobierno de Castillo es el más corrupto de los últimos 30 años. ¿Realmente considera que supera este al segundo gobierno de Alan o al de Fujimori?

No me cabe duda que si lo que ha sucedido este año lo proyectas por cinco años, bate todos los récords. Alan Garcia tuvo una corrupción organizada, al igual que hasta cierto punto Toledo o Kuczynski. Pero lo de Castillo es regresar a Alan Garcia 1, de corrupción desenfrenada, desorganizada que además hace mucho daño a la economía y a la vida de las personas. 

¿Que sea desorganizada, entonces, lo hace peor?

Lo hace peor. 

Y frente al gobierno de Fujimori, ¿el de Castillo sería también peor?

Lo hace peor porque quieras o no el gobierno de Fujimori tuvo relativo éxito en materia macroeconómica. Es cierto que destruyó instituciones también. Es un tema relativo al final, es un juicio de valor. Yo sí creo que aquí hay intencionalidad de aprovecharse del Estado. 

Le preguntaba lo de Fujimori porque, durante su gobierno, el estimado del costo medio anual de corrupción fue entre 14 mil y 20 mil millones de dólares anuales. Es una cifra bastante alta. 

Si tú quieres decir que para ti es más corrupto, está bien. Para mí, igual es corrupto y yo estoy en contra de la corrupción, se llame Fujimori, se llame lo que sea. Mi visión de Fujimori, de todas formas, está en un artículo de hace 19 años. 

Este año que ha pasado ha estado marcado de tensiones entre el Poder Ejecutivo y el Poder Legislativo ¿Cómo ve dicho vínculo en el año que viene? 

Lo que hay es un enfrentamiento de poderes, porque tienes un Ejecutivo que tiene mentalidad criminal y tienes un Poder Legislativo que está tratando de fiscalizar y hacer control político. Y eso implica una tensión. Y el Ejecutivo ha puesto ministros como Anibal Torres, que son totalmente confrontacionales.

En la medida que no haya un cambio de gobierno, yo creo que la tensión va a seguir. La justicia está haciendo su papel, lo que es muy bueno. Desafortunadamente, el gobierno tiene mecanismos para complicar que la justicia siga su rumbo, como en el caso del viceministerio del interior. 

No cabe duda que en el Ejecutivo hay irregularidades…

Y si quieres que compense diciendo que el Congreso es un desastre: el Congreso es un desastre. 

¿Entonces, hay alguna autocrítica al Congreso como oposición?

Por supuesto. Yo creo que en el Congreso priman los intereses privados, particulares y los intereses del país se dejan de lado. Es una institución profundamente antidemocrática: la propia elección de la Mesa Directiva no ha sido resultado de una competencia de candidatos que mostraban planes para manejar el Congreso. No hubo eso, solo la fuerza bruta por el voto de las bancadas. 

¿Y cómo se puede cambiar esta situación? 

Necesitamos una reforma política radical, tener verdaderos políticos que representen a alguien y no solamente a los intereses particulares de los dueños. Pero es un proceso, no podemos pretender que de la noche a la mañana un país que tiene un profundo sentimiento autoritario se vuelva democrático. Hay que tener paciencia. 

¿Y a corto plazo no hay nada que pueda ayudar?

Yo lo único que creo que se puede hacer a corto plazo es una iniciativa que por parte del Congreso con una vacancia efectiva y el lanzamiento de un proceso electoral general, de modo que el país pueda darse una nueva oportunidad y reflexionar de todo lo que ha estado mal. Castillo es producto de una política que ha ignorado a grandes sectores de la población. Tenemos deudas históricas con varios sectores, como la Amazonia o el sur del país.

¿Su salida de la bancada de Podemos puede ser también consecuencia de esa fragilidad de los partidos políticos que ha mencionado? 

No, fue consecuencia de que no he sido miembro del partido, fui invitado de último momento casi. La tarea que yo acepté fue la de armar el plan de gobierno. Habían dicho que iban a ser una oposición de centro, pero empecé a notar que mi voto se iba por un lado y los de ellos por otro. Y luego salió un informe de “Panorama” que muestra a uno de los integrantes de Podemos teniendo una relación demasiado cercana con el exministro Silva. Yo pedí explicaciones. Pasaron dos, tres días y no me respondieron. Ahí me salí.

¿Ha pensado en unirse a otra bancada?

A ninguna de las existentes, no. Solamente formaría parte de una bancada que no tenga relación con los partidos, que sea gente decente. Solo si es que hay algún congresista que tiene una visión no ideológica, sino pragmática, que es lo que necesitamos hoy en día. Nunca he tenido una posición de oposición por oposición mismo. Yo me opongo a las malas ideas y a los malos actos. Si es que no, mejor solo que mal acompañado. 

¿Y otros congresistas si tienen la visión de oposición por oposición? 

Sí, es una visión ideológica. Como también hay los que no quieren ver absolutamente nada y dicen que al pobrecito de Castillo le pusieron a Bruno Pacheco, que fue la derecha.

 

Entonces prefiere quedarse como no agrupado ya que no comparte con ninguno de esos dos ejemplos.

Sí. Aunque igual me molesta muchísimo no participar en las comisiones donde considero que puedo aportar, me molesta no tener una asignación de tiempo en el Pleno que me corresponda como congresista. Son cosas que voy a insistir en que cambien.

 

**Fotoportada: Darlen Leonardo

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Carlos Anderson, Gobierno, Pedro Casrtillo

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