Qarola, Márama y un evento de terror

Qarola, Márama y un evento de terror

La esperada presentación de Márama en Lima terminó convertida en una noche de terror que dejó heridos y un amargo recuerdo para sus asistentes. Sudaca conversó con algunos de los que estuvieron presentes aquella noche del 29 de abril en Lurín para conocer los detalles de esta historia.

Aprovechando el fin de semana largo a finales de abril, se programaron numerosos eventos en distintos lugares de Lima. En discotecas o espacios abiertos, la oferta fue amplia para quienes buscaban una noche de distracción con sus grupos de amigos. Sin embargo, no para todos pudo ser una noche de diversión y la improvisación de algunos organizadores llegó al extremo de poner en riesgo la integridad de sus clientes en lo que estuvo cerca de ser una tragedia que pudo costarle la vida a más de uno.

Esto fue lo que ocurrió la noche del sábado 29 de abril en el evento organizado por Qarola Producciones SAC que terminó por convertirse en una experiencia desagradable para los asistentes. Sudaca pudo conversar con algunas de las personas que fueron parte del cuestionado evento para conocer los detalles de aquella noche que ha dejado malos recuerdos casi en todos los que fueron parte.

Un evento inaccesible

Con más de un mes de anticipación, en las redes sociales empezó a circular el anuncio de la llegada del grupo uruguayo Márama al Perú. Como se puede observar en las imágenes de promoción, este evento estaría a cargo de Qarola Producciones y, aunque también se hacía mención a la participación de varios dj, la presentación del grupo de cumbia pop sería el atractivo principal del evento anunciado para el 29 de abril.

La popularidad de la banda internacional provocó que una considerable cantidad de personas muestren interés por adquirir las entradas para el evento que se realizaría en el Green Arena, una locación ubicada en el kilómetro 29 de la Panamericana Sur y que cuenta con una extensión de treintaicinco mil kilómetros cuadrados. Según las imágenes publicadas en redes por los encargados del Green Arena, este lugar ha sido usado previamente para eventos como corporativos y matrimonios.

Cuando llegó el día del tan esperado evento, entre los asistentes se encontraba Rafael Lozano, quien había asistido con su hermana y un grupo de amigos, y relata que los problemas empezaron desde antes de ingresar al Green Arena. «Había demasiado tráfico en la Panamericana y los carros no podían pasar. Nos bajamos y entre la Panamericana y la entrada del local hay como tres cuadras que es trocha y estaba lleno de gente. En un momento había un charco, que no sé si era desagüe o agua empozada, y la gente lo pasaba sin zapatos», relató a Sudaca.

 

Lozano cuenta que un integrante de la seguridad del evento indicó a algunos de los asistentes que, si querían evitar el charco, podían pasar por los arbustos de Campo Mar, el complejo deportivo del Club Universitario de Deportes que se encontraba al otro lado de la calle. No obstante, si lograban sortear este problema, les esperaría uno distinto en el ingreso. «Cuando llegamos a la puerta del evento había demasiada gente. Se empezaron a empujar. La entrada duró media hora porque no avanzaba. Nunca nos pidieron los QR para entrar. Creo que hubo gente que no pagó entrada y entró», cuenta Rafael y agrega que, cuando finalmente lograron entrar, encontraron barras y baños colapsados por la cantidad de gente que se encontraba al interior del Green Arena.

Noche accidentada

Pero la noche fue una experiencia mucho más decepcionante para Antonio Cabezudo, quien junto con nueve amigos habían pagado por un box. Al igual que Rafael, Antonio relata que el ingreso fue complicado por el charco que se encontraba en el camino, cuenta que «el agua les llegaba hasta las rodillas» y que la única alternativa para no quedar cubierto por el agua estancada era invadiendo parte de Campo Mar. «Tenías que meterte por los arbustos, entrar hacia Campo Mar, pasar la cancha y luego volver a la trocha», explica.

«Cada vez que pasaba gente se escuchaban ciertos crujidos», cuenta Antonio sobre lo que pudo percibir desde el box en el que se encontraba con su grupo de amigos, lugar desde el que sería testigo privilegiado del mayor accidente de una noche para el olvido. Sin embargo, el momento de mayor angustia llegaría momentos después.

Tras el inicio de una pelea entre dos jóvenes alcoholizados, los asistentes se acercaron a observar y los que se encontraban en el box elevado al costado de aquel en que se encontraba Antonio también lo hicieron.  «La gente que estaba en el vox vip se acerca y, en el momento que lo hacen, se cae el box», relata Cabezudo.

 

«Cuando he volteado había tres chicas quejándose de dolor y un chico me ayudó a romper la tela para sacar a las chicas que estaban ahí», cuenta Antonio sobre lo vivido tras el desplome del box y señala haberse sorprendido al ver que no se tomó ninguna medida con las personas ubicadas en los otros box pese a que existía la posibilidad que les ocurra lo mismo.

Este incidente llegó a los oídos del grupo Márama y su presentación fue cancelada, según lo explicaron en sus redes sociales, por razones de seguridad. Sin embargo, como relataron Rafael Lozano y Antonio Cabezudo, los organizadores del evento nunca comunicaron que la presentación del grupo uruguayo había sido cancelada. «En ningún momento nadie de la organización salió a dar una explicación. Pusieron la música de Márama, pero no salieron», explica Antonio sobre lo que ocurrió en el Green Arena.

Los problemas para el ingreso, el accidente con el box y la cancelación de la presentación de Márama llevaron a que los asistentes manifiesten su indignación en redes sociales y, ante la repercusión que estaba teniendo, la empresa que maneja Green Arena publicó un comunicado señalando que ellos sólo alquilaron el local y fue Qarola Producciones SAC quien se encargó de organizar el evento y realizar todos los trámites pertinentes. En el comunicado publicado el 30 de abril, los responsables de Green Arena señalan que tomaron conocimiento que se había producido una sobreventa de entradas.

Sudaca conversó con Crisólogo Cáceres, especialista en defensa del consumidor, quien señaló que se han violado varios derechos del consumidor. «El principal el derecho a recibir productos idóneos. Eso significa recibir aquello por lo que se paga. Cuando un consumidor contrata un concierto espera que el lugar sea asequible, que hayan instalaciones adecuadas y que el artista se presente», explica.

Además, Cáceres agrega que también se ha transgredido el derecho a la información al no anunciar que se cancelaba la presentación del artista, el derecho a la seguridad y el derecho a la protección de sus intereses económicos. También señala que «lo aconsejable es que Indecopi inicie un procedimiento de indagación y posteriormente de sanción. Los consumidores podrían juntarse varios de ellos y presentarse a Indecopi».

El 1 de mayo, Qarola publicó en sus redes un comunicado en el que anunciaban que se pondrían en contacto con las personas afectadas. No obstante, quienes brindaron su testimonio a Sudaca señalaron que esto no ocurrió. En la misma publicación, Qarola Producciones señala que darán a conocer las siguientes acciones a ejecutar, pero no volvieron a emitir comunicados al respecto. Sudaca intentó comunicarse con Qarola, pero no obtuvimos respuesta hasta el cierre de este informe.

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