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Compartir contenido que revele dónde vives puede vulnerar severamente tu privacidad.

Un estudio de Ipsos Perú reveló que el 80% de personas entre los 18 y 70 años del Perú Urbano son internautas, es decir, se conectan a Internet al menos una vez a la semana. Son millones los contenidos que son compartidos día a día en las redes sociales y muchas veces podemos cometer algún descuido sobre la información que publicamos.

 

La Autoridad Nacional de Protección de Datos Personales, del Ministerio de Justicia, recomienda ser cautos con aquello que compartimos y evitar publicar información personal que permita que otras personas suplanten nuestra identidad.  Aquí, algunos datos que debes evitar compartir en redes sociales para evitar ser víctima de la delincuencia.

 

Localización

 

Esta es una de las cuestiones más importantes cuando hablamos de cuidar nuestra privacidad en redes sociales. Nuestra ubicación puede estar disponible para cualquiera cuando subimos un video o una foto. Configura tus ajustes de privacidad para que tu ubicación no sea pública al momento de compartir algún contenido.

 

Datos personales

 

Evita publicar tu número de teléfono personal o tu dirección de email. Estos datos podrían estar disponibles para cualquier persona y podrían terminar en campañas de spam o publicidad no deseada.

 

Fechas de tus vacaciones

 

Salir de viaje es muy emocionante y muchas veces queremos compartir lo que estamos viviendo. Lo mejor será esperar a estar de regreso en casa para compartir nuestras fotos y videos, pues si lo hacemos en el momento revelaremos que hemos dejar nuestro hogar solo y vulnerable.

 

Dirección de la vivienda

 

Sobre todo en este contexto de pandemia que pasamos tiempo en casa es recomendable evitar publicar información que revele dónde vivimos. Nuestro hogar y familia son elementos de nuestra vida que debemos cuidar.

 

Datos laborales

 

Compartir demasiada información sobre nuestro trabajo o los proyectos en los que activamente nos estamos desarrollando puede resultar un error, pues podría acabar en manos de la competencia o traer problemas de algún tipo en nuestro propio entorno laboral. No compartas datos de este tipo cuando utilices las redes sociales a nivel personal.

Los trabajadores que tienen más interacción con otras personas como los profesionales de la salud o de educación suelen ser los más proclives a tener un agotamiento laboral, pero desde casa también se puede caer en esta situación, cuando la jornada laboral es prolongada.

Antes de la pandemia ya era bastante común hablar del estrés laboral crónico como una situación que desmotiva a los trabajadores y los vuelve más improductivos, al punto que la Organización Mundial de la Salud (OMS) había incluido el “burnout” o síndrome del trabajador quemado en su relación de condiciones asociadas al empleo. Sin embargo, la pandemia ha agudizado el problema.

De acuerdo a un artículo publicado por la aseguradora Mapfre, los trabajadores que por su profesión están obligados a interactuar más con terceros, como los médicos o los profesores, pueden caer más fácilmente en el “burnout”. Debido al incremento de las jornadas laborales que han tenido durante la pandemia, la desmotivación termina siendo más común.

“El síndrome de burnout se da cuando se está expuesto durante un largo periodo a situaciones laborables que implican un estado de sobrecarga emocional, horarios de trabajo largos, excesivo trabajo físico”, explican.

No obstante, aquellos que teletrabajan también se han visto afectados porque el estrés que antes sentían en el ambiente laboral se ha trasladado al hogar y mientras antes podían terminar su jornada laboral al aire del trabajo, ahora, desde casa, están atendiendo pedidos laborales a todas horas del día.

Estrategias para no llegar a desmotivarse

Además de no extender excesivamente la jornada laboral, Carolina Dianderas, docente de psicología la Universidad Tecnológica del Perú (UTP), recomienda trabajar en un ambiente distinto del dormitorio, que debe estar destinado al descanso.

“Ejercite la mente. Practique ejercicios de relajación como la respiración profunda, el yoga, la meditación, escuche música relajante o tome una ducha prolongada de agua caliente. Esto funcionará como un mecanismo de bienestar mental. También incluya actividades de recreación como desfogues creativos (bailar, ver una película o ejercitarse)”, comenta.

La desconexión y la relajación debe ir de la mano con una buena alimentación y con el apoyo emocional de mantenerse en contacto con los amigos. Considera que las conversaciones virtuales también permiten manejar mejor las emociones como la angustia y la preocupación.

Deje de decir “no puedo” y transfórmelo por un “¿cómo puedo hacerlo?”, lo que será muy efectivo para solucionar problemas de forma creativa.  No olvide celebrar las victorias, por más pequeñas que estas sean. Eso puede tener un importante impacto en su vida y adapte su ambiente de trabajo a modo de optimizar el uso de tu tiempo y evitar distracciones”, aconseja.

 

Impulsar la formalización, digitalización, crear comisiones en el Congreso y en el Ejecutivo que promuevan medidas para fortalecer a los emprendedores serían algunas claves para el próximo quinquenio

La pandemia por la COVID-19 afectó a miles de emprendedores que paralizaron o cerraron sus actividades. Un estudio realizado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) reveló que 8 de cada 10 negocios de América Latina y el Caribe fueron afectados fuertemente por la crisis. Enfrentaron y enfrentan problemas como: retrasos en la producción por falta de personal, el no poder operar a distancia o el abrir sus negocios con foros limitados.

Entonces ¿Qué sucedió? Desde marzo de año pasado, más de 2.3 millones de personas perdieran su empleo en Lima Metropolitana. Para aguantar la situación muchos emprendedores recurrieron a préstamos o -como señala una investigación del Instituto de Estudios Peruanos (IEP)- el 75% de peruanos usó sus ahorros para sobrellevar la crisis económica. ¿El resultado? A fines de 2021 la cantidad de peruanos pobres aumentaría a 27% y más de 4 millones quedarían en condición de alta vulnerabilidad. Esto llevó a preguntarnos, a puertas de las elecciones generales ¿Cuáles son los retos del futuro Gobierno para impulsar a los emprendedores peruanos?

Para Javier Salinas, director del Centro de Emprendimiento e Innovación Emprende UP de la Universidad del Pacifico, el nuevo Legislativo debería crear una comisión del ecosistema emprendedor e innovación que convoque a la academia, a los empresarios, a las asociaciones de pequeños y microempresarios y recibir propuestas.

 

“Podría ser una oportunidad para que el Legislativo se acerque a los emprendedores, que son la economía real y fuente de innovación”, señaló Salinas, además de recordar que desde el Congreso se pueden proponer cambios en las normas a favor de los emprendedores y de esta forma despeguen en los diferentes ámbitos.

 

En tanto, desde el Ejecutivo, señala Salinas, se podría trabajar de manera multisectorial con los diferentes ministerios. Se podría impulsar una especie de Consejo de Viceministros -donde no solo se encuentre Economía y Producción- sino más sectores que promuevan medidas concretas y rápidas, sobre el marco normativo regulatorio ya existente, para hacer más atractivo el ecosistema de emprendimiento e innovación.

 

Señaló que, en el próximo quinquenio, se debe lograr que las empresas -sin importar su tamaño- conecten con los emprendedores. “En la media que los empresarios tengan claro que la fuente viva de innovación en la economía son los emprendedores, las empresas encontrarán en ellos una fuente para mejorar sus productos, servicios o procesos”.

 

En tanto, Renzo León-Velarde, gerente general de Digiflow, compañía con el respaldo de la Cámara de Comercio de Lima, aseguró que -hasta el momento- ningún candidato ha presentado propuestas sólidas de desarrollo sostenible para los emprendedores del Perú.

“En términos generales, todos ven al emprendedor con una mirada paternalista y de asistencia, apelando a recursos como el financiamiento o las facilidades tributarias. Ninguno tiene propuestas sólidas de desarrollo sostenible como generación de mercados dinámicos o difusión de uso de herramientas tecnológicas acorde a un mercado global”, señaló.

“Se busca el voto hablando del emprendedor, pero no se aterriza luego en valor real para el emprendedor”, añadió.

 

¿Qué debería promover, el próximo ejecutivo y legislativo, para impulsar a los emprendedores peruanos en el próximo quinquenio?, le preguntamos.

 

Difusión agresiva de los beneficios de las herramientas tecnológicas, por encima de si son obligatorias o no, tales como pasarelas de pago, billeteras móviles, uso de aplicaciones, soluciones de facturación electrónica, factoring, firma digital y más.

 

Además de generar condiciones que ayuden a anchar la base tributaria mediante incentivos creativos para el consumo y la reinversión. Así como la creación de mercados internos y externos dinámicos generando oportunidad de exposición de productos, soluciones y servicios.

 

Subrayó que debe existir un soporte formativo con escuelas de emprendimiento que permitan al emprendedor contar con las herramientas diferenciadoras para gestionar más eficientemente sus negocios. A menos costo y mayor eficiencia, más rentabilidad.

 

Además, indicó que, en los próximos cinco años, debe existir una verdadera transformación digital que genere nuevas relaciones comerciales y una nueva dinámica social. El uso de la tecnología genera formalización casi inmediata.

Algunas propuestas

Las propuestas de los candidatos, tanto a la presidencia como al congreso han sido dispersas. Algunas de ellas son: El Partido Nacionalista, liderado por el ex presidente Ollanta Humala, propone el fortalecimiento de las Pymes, modelo emprendedor que -asegura- representa el 99% de unidades empresariales, generan el 85% de empleos en todo el país y aportan el 40% al PBI.

 

Además, señala que Reactiva Perú se dirigirá prioritariamente a este sector y se revisará el requisito de tener ventas anuales mayores a 13 UIT para acceder al financiamiento, asistencia técnica, compras estatales de los principales programas del Ministerio de la Producción e inclusión de las nano empresas y emprendedores en las políticas públicas relacionadas a las Pymes

 

Por su parte, el candidato a la presidencia por Renovación Popular, Rafael López Aliaga, ofreció crear un fondo de innovación para las pequeñas y micro empresas lideradas por jóvenes emprendedores que no cuentan con apoyo del Estado.

 

Asimismo, el candidato por el Partido Morado, Julio Guzmán, aseguró que creará un programa de compras estatales dirigidas solo a los microempresarios. La flexibilización de los requisitos de Reactiva para que los pequeños negocios accedan a capital de trabajo, así como la creación de un programa de microcréditos para las bodegas del Perú y también un programa de mejoramiento de los mercados de barrio para que los comerciantes trabajen de forma más ordenada”

 

En tanto, la candidata de Fuerza Popular, Keiko Fujimori, aseguró que “se tiene que ver una manera diferente de utilizar la cuarentena” para adaptar los protocolos y abrir la economía, como ampliar los horarios de atención, utilizar los espacios abiertos para los emprendedores y cambiar los espacios interiores con nuevos aforos.

 

Mientras que la candidata Verónika Mendoza propone impulsar la formalización de las empresas, con medidas como acceso al financiamiento barato (fondos de garantía), capacitación laboral (vía programas de empleo), innovaciones (fondos financieros), compras estatales, y a través de la simplificación de los procesos de formalización y de medidas tributarias promocionales con una adecuada focalización.  

 

El partido Contigo Perú, a través de su candidato al congreso Juan Antonio Bazán, aseguró que se trabajará en la creación de un ministerio que proteja y apoye a los emprendedores peruanos.

Lorena Benza cocinaba para su familia, fotografiaba sus platos, lo subía a sus redes y eso llamó la atención de amigos y conocidos quienes comenzaron a hacerle pedidos. ¿Cómo una afición se convirtió en negocio redondo?

La historia comienza durante la primera cuarentena. Lorena Benza Guerra, 44 años, fotógrafa y productora se veía -de pronto- confinada en su hogar, junto a su esposo y dos hijos. La noticia de la llegada del Covid-19 al Perú se confirmaba un seis de marzo y 10 días después entrábamos a una cuarentana estricta. Se suspendían todas las actividades y los trabajos quedaban paralizados.

Al estar impedida de salir de casa, el no poder trabajar en su empresa Elefante Producciones y las ganas de pasarla con su familia, Lorena ideó una forma de sobrellevar el encierro provocado por el coronavirus: comenzó a cocinar y a fotografiar, con su celular, el paso a paso de lo que hacía. Luego, retrataba el resultado final: un delicioso ají de gallina o un rico arroz con pollo. Las imágenes las subía a sus redes y, entonces, llegaban los ‘Likes’, los comentarios positivos y -pasados los meses más duros de la primera cuarentena- comenzaron a caer las propuestas: “¿Podrías cocinar para otras personas con la misma calidad que lo hacía para su familia?”, le preguntaban. “¡Pero por su puesto! Y así lo hizo.

“Empecé como jugando. Solo quería que mi familia la pase bien y coman rico. Pero las fotos que le hacía a los platos que cocinaba, con los encuadres y la luz natural, resultaban provocativas”. Así nació 'La Tacu', un emprendimiento gastronómico, creado en la etapa mas dura de la pandemia y que se convirtió en un negocio, sin proponérselo.

“Cocinar nunca lo planteé como un negocio. Eso lo hicieron los clientes. Me comenzaron a comprar algo que no estaba a la venta. Ellos me propusieron vender y yo acepté”, cuenta Benza Guerra, quien asegura que su cariño por la cocina nace por el amor de su abuela a cocinar para quienes más quiere.

 

Vidrio y sostenibilidad

A Lorena le dicen ‘La Tacu’, por ‘tacuchi’, una forma que tenemos los peruanos de llamar con cariño a quienes tienen buen diente y comen bien. De ahí viene el nombre de su, hoy, negocio.

¿Qué es lo que más llamó la atención de tu emprendimiento?, le preguntamos. Y ella, sin dudar, responde que primero, el valor agregado es que lleva el sabor de la comida casera al hogar de quienes le compran y, que los alimentos, no son repartidos -vía delivery- en envases de plástico, sino en tapers de vidrio, para evitar el consumo de plástico, mantener la comida más fresca y caliente y enviar un mensaje de sostenibilidad.

“Enviar la comida en envases retornables es un plus grande. Yo luego recojo el táper. Es como si la comida te la mandara tu mamá o tu abuelita. Es comida hecha con amor”.

Parte del éxito de 'La Tacu' es que potenció las habilidades que tenía en su trabajo como fotógrafa y productora con el talento de hacer comida sabrosa. Para cocinar se requiere disciplina y orden, requerimientos innegociables para cualquier productor o productora en las ciencias de la comunicación. Además, con sus fotografías, tiene el dominio de captar imágenes que transmiten emociones y estimular los sentidos. Estos elementos, sumados a una comida atractiva a los ojos, le atrajo clientes.

Entonces, tenemos que Lorena publica todos los domingos y en las redes sociales de 'La Tacu', los platillos que cocinará los martes, jueves y sábados. También envía su carta a grupos de WhatsApp. Su público le hace los pedidos (con días de anticipación) y ella -preguntando las preferencias de cada cliente (“¿Prefieres pierna o pecho”)? – envía los platillos personalizados, el día previsto. Todo bien cronometrado y agendado. ¿Pedidos el mismo día? Imposible. Se agotan.

“¿Qué quiénes son los más felices con ‘La Tacu’? Pues Mis hijos, porque lo mismo que cocino para enviar, es lo mismo que come mi familia. Por eso tiene sazón casera. Es comida hecha con amor. Mi esposo e hijos comen buenazo. Con ellos elaboramos la carta de la semana”, cuenta Lorena.

 

¿Qué recomendarles a los emprendedores?

Que no hay que perder la calma. Es fácil decirlo, pero es difícil hacerlo. Hay que tratar de encontrar algo que te apasione para sacarle la vuelta a esta crisis. Y una vez hallada esa pasión, a darle con todo.

Los platos más pedidos por el público son ají de gallina, lasagna, sancochado, asado con puré, pero también quinoto con pollito a la miel, olluquitos, arroz con pollo o carapulcra. Un plato está entre 25 a 30 soles. Son porciones generosas que permiten repetir. Al precio se le suma el delivery, que incluye el envío (a todo Lima) y el recojo de los tapers de vidrio.

“Quiero que las personas que coman mis comidas sean felices. El comer rico y bien, el sentarse en la mesa con la familia te da un sentimiento de felicidad. Quiero que la gente esté contenta”, dice.

Y agrega: “La llave de todo emprendimiento es hacer las cosas con amor. De hecho, hay momentos de crisis, pero todo lo que uno hace tienes que hacerlo con pasión, sino las cosas no salen bien. Hay que tener mucha fortaleza, no decaer, meterle mucho punche. Acostarse tarde y despertarse temprano. Hay que tener la fuerza para hacerlo”, dice, quien – de momento- no piensa en hacer de 'La Tacu' un restaurante, sino el mantener el estándar de la comida hecha en la cocina de una casa, como para la familia o los amigos que llegan de visita. Muchas veces, ese toque de cariño no solo conquista paladares, sino también hace crecer emprendimientos, como el de Lorena, 'La Tacu'.

 

Redes sociales:

Facebook: @latacucocina

Instagram:  www.instagram.com/la_tacu/

Contacto: 994 051 625

La diferencia entre ser líder y ser jefe es muy importante para que los equipos de trabajo alcancen sus objetivos. Conoce cuál eres tú.

Aunque algunas veces se piense que significan lo mismo, lo cierto es que existen muchas diferencias entre ambos. En una empresa tradicional, donde la voz de mando es vertical y unilateral, el jefe es el que ordena las tareas a las personas que tiene a su cargo. En una empresa innovadora, el líder dirige y motiva al equipo sin imponer sus ideas. De acuerdo a la revista Alto Nivel, estas son algunas de las características que diferencian a un líder de un jefe: 

 

  • Un líder escucha a su equipo y considera que puede haber una mejor idea a la suya. Así, utiliza toda la información y opiniones que le han transmitido para tomar una decisión validada y enriquecida.
     
  • Un líder da autoridad a los miembros de su equipo para hacer una tarea porque les enseñó a hacerla, promoviendo su desarrollo. Los involucra en la toma de decisiones, mientras que un jefe da órdenes.
     
  • El líder busca fortalecer la autoestima de todo su equipo y no alimentar su propio ego. Comparte los éxitos y carga con la responsabilidad de los fracasos, no busca culpables.
     
  • Un líder utiliza la pasión, y no la autoridad, para motivar e inspirar a su equipo. El líder inspira respeto y confianza y hace que su equipo quiera seguirlo.

 

¿Eres un líder o un jefe?

Estas son algunas de las preguntas que un líder debe hacerse a modo de autoevaluación. Si tienes un negocio, estás dirigiendo una empresa o tienes un equipo a tu cargo, analiza y responde estas preguntas con honestidad.

 

  • ¿Doy instrucciones claras para cumplir las metas y objetivos?
  • ¿Hago preguntas invitando a la participación?
  • ¿Estoy disponible para los trabajadores?
  • ¿Doy crédito a aquellos que cumplen con el trabajo?
  • ¿Doy apoyo a mi grupo cuando las cosas salen mal?
  • ¿Doy oportunidades de crecimiento?
  • ¿Soy respetuoso con mi lenguaje y comportamiento hacia los demás?
  • ¿Doy retroalimentación?

 

 

En el mundo de las redes sociales, una audiencia fiel es sinónimo de oportunidades. Conoce cómo los microinfluencers pueden ayudarte a impulsar tu negocio.

El marketing de influencers es una estrategia que sigue siendo relevante en un plan de marketing. Sin embargo, en los últimos años la tendencia ha migrado de los influencers y celebrities a los microinfluencers. Pero, ¿qué son los microinfluencers?

 

Para gran parte de los expertos, un microinfluencer es un usuario con un número de seguidores entre 2,000 y 10,000 en una red social y se especializa en una temática específica. Karina Chávez, social media strategist, asegura que la tendencia es hacia los especialistas o influencers de nicho. “Si tienes una cuenta de productos naturales, por ejemplo, lo mejor será contratar a un nutricionista o atleta, ya que su audiencia está en busca de esos productos y ese influencer tiene el aval para recomendar tu producto”, agrega.

 

Más allá de los seguidores

 

Si bien los influencers más grandes pueden ser efectivos para rubros masivos, para productos más específicos lo mejor será trabajar con personas que conocen el producto y cuyos seguidores tengan el interés de comprar. Para escoger a la persona adecuada, la cantidad de seguidores es lo de menos.

 

“Si tu objetivo es convertir (en ventas), debes analizar otros factores. Por ejemplo, cómo está conformada su comunidad y en qué estadío de compra se encuentran: see, think, do o care”, agrega la especialista.

 

Por eso, si estás considerando trabajar con un microinfluencer para impulsar tu negocio, no debes fijarte solo en lo que ves, deberás pedirle también su media kit para conocer en cuánto oscila su nivel de engagement, cómo está conformada su comunidad y qué tipo de contenido funciona mejor para él o ella. También puedes pedirle que te comparta algunos casos de éxito y cómo le va en una semana promedio. Si el microinfluencer cuenta con esta data y te la comparte, es una señal de que estarás trabajando con un profesional que sabe lo que hace.

 

 

Declara correctamente y en la totalidad tus ingresos, pues la Sunat puede presumir una falta si observa que gastas más de lo que ganas.

El 25 de marzo inicia el vencimiento de las obligaciones tributarias sobre la declaración de renta del ejercicio 2020 y un concepto que debemos tener presente es el de la deuda tributaria. Se trata de una obligación legal que tiene un individuo o empresa a favor de la administración pública.

 

Paula Nicole Roldán, especialista en temas de microeconomía, regulación y defensa de la competencia, explica que la deuda tributaria se refiere a un monto de dinero, u otro bien aceptado por ley para el pago de deudas, que un agente económico, ya sea persona o empresa, debe pagar a la administración pública. En el caso peruano, el pago debe responder a la Sunat.

 

La deuda tributaria comprende los siguientes elementos:

 

El principal de la deuda: El monto adeudado.

Intereses por demora: Se aplica una vez que se ha vencido el plazo estipulado para el pago de la deuda.

Recargos por declaración fuera de tiempo: Cobro adicional por declaración fuera del plazo.

Recargos del período ejecutivo: Cobros por el coste que le significa a la administración cobrar las deudas tributarias.

 

Para evitar situaciones de este tipo, Indira Navarro, especialista en Derecho Tributario brinda algunas recomendaciones:

 

Evaluar si está declarando correctamente todos sus ingresos, ya que de no hacerlo, la Sunat presumirá que si gasta más de lo que gana, no los estaría declarando en su totalidad.

 

Revisar la documentación sustentatoria y la normativa para validar que los documentos sean admitidos por la Administración Tributaria.

 

Respetar los plazos otorgados por la SUNAT para elaborar los descargos respectivos.

 

Asesorarse con especialistas, en caso de tener dudas sobre el sistema tributario.

 

Recuerda que si actualmente mantienes una deuda tributaria y no puedes hacer el pago en una sola armada, la Sunat permite el aplazado o fraccionamiento de deudas. Esta puede ser solicitada en su web y responde al Régimen de Aplazamiento y/o Fraccionamiento de las deudas tributarias (RAF).

Pregúntate si sabes cuál es tu vocación, y qué es aquello que realmente te apasiona. Sincérate contigo mismo y encuentra aquello que te motiva.

Situaciones límite nos pueden llevar a considerar cambios drásticos, y muchas veces nuestro camino profesional no es ajeno a ello. Si te ha sucedido que más de una vez has considerado cambiar tu situación laboral o el rubro en el que vienes desempeñándote, puedes tomar estos consejos en consideración de Sonia Fernandez, especialista en marketing digital, vinculado al campo laboral:

 

Evalúa tu situación actual: Antes de planificar tu futuro profesional, reflexiona por qué quieres cambiar de trabajo. Inicia con lo más sencillo, como revisar qué es lo que más te gusta y lo que te disgusta de tu puesto actual. Esto te servirá de punto de partida para definir los pasos a seguir. Ten claro qué quieres en tu trabajo, qué es lo realmente imprescindible y a tus no negociables.

 

Re-conócete: Pregúntate si sabes cuál es tu vocación, y qué es aquello que realmente te apasiona. Sincérate contigo mismo y encuentra aquello que te motiva. Pon los pies sobre la tierra y analiza la viabilidad de conseguirlo.

 

Identifica tus habilidades: Analiza tus puntos fuertes y aquellos por mejorar como profesional. Encuentra aquellas tareas que has podido realizar en tu trabajo actual con mayor comodidad y reconoce las que podrías potenciar. Analiza tu propio perfil teniendo en cuenta tu formación, aptitudes, competencias, personalidad, y valores.

 

Traza tus objetivos: Visualiza cómo deseas verte en el futuro y plantéate objetivos a mediano y largo plazo que sean realistas y cuantificables. Establece plazos temporales para cumplir micrometas. Esta técnica te ayudará a lograr tus objetivos más rápido y te dará la sensación inmediata de avance.

 

Analiza el mercado: Estudia la situación del mercado al que deseas ingresar para descubrir si el sector ofrece demanda. Asegúrate de cumplir con el perfil requerido para las posiciones que te interesan,

 

Capacítate: Si quieres hacer un cambio en tu vida, prepárate con todas las herramientas posibles. La formación continua es fundamental para mantenerte actualizado y vigente en el mercado laboral. Toma en cuenta que capacidades como liderazgo, dinamismo, capacidad de negociación y de innovación son algunas de las más demandadas por las empresas.

Cuando se han agotado todas las alternativas y la organización necesita reestructurarse, lo mejor es ser transparente con todos los trabajadores, según Enrique Louffat, profesor de la Maestría en Organización y Dirección de Personas de ESAN

Debido a la pandemia, empresas y organizaciones han tenido que replantear sus procesos para tratar de mantenerse a flote, pero a veces por más intentos hechos, se vuelve necesario plantear un recorte de personal. Para Enrique Louffat, profesor de la Maestría en Organización y Dirección de Personas de ESAN, este proceso requiere de un análisis integral y una comunicación con mucha transparencia.

“Lo primero que se debe tener en cuenta es la reestructuración organizacional. Si necesito gente para trabajar bajo el proceso de organizaciones ágiles, esos quedan, pero si no los tengo, no puedo enseñarles ahora mismo. De repente no voy a poder quedarme con quienes no tengan esas habilidades blandas, como la facilidad para lo virtual”, explicó.

Para tomar la decisión más adecuada, Louffat recomienda evaluar toda la estructura organizacional de la empresa, que se divide en seis unidades: la alta dirección, los órganos de línea, las unidades de soporte, logística, los asesores, y áreas consultivas.

“La idea es no tocar las unidades de alta dirección ni de línea. Prefiero tocar el resto de unidades porque son como soporte. El tercer tipo de unidades de soporte o logística, tampoco se deberían tocar en la medida de lo posible. Luego, viene la cuarta línea que son los asesores y sí se puede prescindir de alguno de ellos, porque un asesor no decide”, precisó.

El análisis individual y la transparencia

Además de los aspectos propios de la organización, también se tiene que hacer una evaluación individual, por ejemplo, tomar en cuenta las habilidades blandas de todos los trabajadores y priorizar aquellas que están siendo más demandadas en el mercado laboral actual. Es el caso de las habilidades tecnológicas, pero también de la resiliencia y la productividad.

“El tercer punto de análisis es la cuestión generacional. ¿Es mejor prescindir de un ‘millennial’ que está actualizado y tiene mente disruptiva?, ¿o de alguien que tiene muchos años en la empresa, pero que quizás no se pueda adaptar a este contexto? Ese es otro punto a tomar en cuenta”, observó.

Una vez que se tiene claro los alcances del recorte de personal y el rediseño que tendrá la organización más adelante, el especialista recomienda ser transparente y hablar con toda la organización en la forma más clara posible. Por respeto a quienes tengan que ser desvinculados, pero también porque los que permanezcan en la organización tendrán que cumplir funciones distintas a las que tenían antes.

“Todos los hogares se están ajustando por la crisis y lo mismo pasa con las empresas. Se tiene que decir didácticamente que la realidad es esta y no ha sido creada por la empresa. Creo que la comunicación abierta, dialogante es bien comprensible por la mayoría de colaboradores porque ya no se puede tener a todos como antes. Es una situación que duele e impacta”, sostuvo.

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