El dinero es para la economía como la sangre lo es para el cuerpo humano. La sangre llega a todas las partes del cuerpo para que este pueda seguir funcionando. Sin sangre los órganos colapsan y el cuerpo muere.

De la misma manera el dinero tiene que llegar a todas las partes de la economía. Si los agentes económicos (empresas y personas) no tienen dinero colapsan económicamente y quiebran.

El sistema circulatorio, corazón incluido, es el que se encarga de que la sangre llegue a todas las partes del cuerpo en las cantidades y momentos necesarios.

El sistema bancario, incluido el BCRP, es el que se encarga de que el dinero llegue a toda la economía. El BCRP es el corazón del sistema que provee el dinero a los agentes económicos en las cantidades y momentos necesarios.

Si el dinero que provee el BCRP es muy poco la actividad económica se estanca. Los agentes económicos (órganos) que no reciben dinero colapsan, se rompe la cadena de pagos y la economía también colapsa.

 Eso es lo que hubiera pasado con la economía durante la pandemia si el BCRP, en coordinación con el MEF, no desarrolla el programa de emergencia conocido como Reactiva.

Si el dinero que provee el BCRP es demasiado se produce una hemorragia descontrolada. Ese exceso de dinero no le sirve al cuerpo y se convierte en dañino y se genera inflación.

Eso es lo que sucedió en el Perú a finales de la década de los 80 que terminamos en la peor crisis económica de los últimos 150 años (solo comparable con la crisis económica generada durante la guerra con Chile).

Para evitar que ello se repita  a partir de la década del 90 se estableció una ley del BCRP que tiene por objetivo que las autoridades políticas escojan a los profesionales más experimentados y capacitados para encargarse del BCRP con total autonomía por períodos de 5 años.

Gracias a esa ley el BCRP viene funcionando de manera óptima desde entonces. Si se compara la estabilidad y el valor adquisitivo de nuestra moneda contra cualquier otra moneda del mundo en los últimos 30 años veremos que la nuestra es de las más sólidas, sino la más sólida.

En momentos de graves crisis políticas como las caídas de los gobiernos de Fujimori, PPK y Vizcarra la moneda se mantuvo bastante estable.

En momentos muy críticos de crisis económica como en el 2008 o con la reciente pandemia también la moneda se mantuvo estable.

Ello se debe a que el corazón del sistema, el BCRP, está muy fuerte y sano. No en vano el actual presidente del BCRP ha sido considerado el mejor banquero del mundo gracias a su trabajo y al de su equipo.

Con el corazón no se juega, exponerlo a prácticas no saludables puede tener consecuencias, sino irreversibles, que afecten y modifiquen la salud de la persona por mucho tiempo. 

Una mala elección del presidente del BCRP y su directorio puede tener consecuencias gravísimas e irreversibles para la economía de todos los peruanos. Ya el solo hecho de jugar irresponsablemente con la designación de Velarde nos está costando que él dólar esté mas de 10 % encima de su valor real. 

Este incremento, totalmente innecesario, generado directamente por la falta de seriedad que demuestra el gobierno al no cumplir su palabra de ratificar a Velarde, está afectando los bolsillos de todos los peruanos a través de mayores precios de los productos importados de primera necesidad como los alimentos y combustibles.

Las crisis económicas afectan con mayor intensidad a los más pobres. Cualquiera que tenga edad para recordar o voluntad para informarse, sabrá que la hiperinflación generada por la falta de responsabilidad en el manejo del BCRP en el primer gobierno de García, tuvo efectos terribles y dramáticos en los sectores más populares.

Un mal manejo de la política monetaria que lleva a cabo el BCRP nos puede costar 30 años de atraso.

Si al actual gobierno de verdad le interesa el bienestar económico del pueblo debiera terminar con este castigo innecesario y ratificar de inmediato a Velarde con los 3 directores propuestos por él, tal que le permitan continuar con su excelente labor en defensa de nuestra moneda y por ende de la economía popular.

Con el corazón no se juega, con el bolsillo de la gente tampoco.

Si desea recibir noticias de SUDACA haga clic aquí para registrarse a nuestro Newsletter.

Tags:

Bcrp, Economía

Nos encontramos en una coyuntura de crisis muy distinta si la comparamos con coyunturas similares en los últimos 60 años.

Una constante en la mayoría de las crisis de las últimas seis décadas era la falta de recursos para enfrentarlas. Faltaba dinero, faltaba crédito, respaldo político exterior, no había remedios o posibilidades materiales contra fenómenos como el fenómeno del Niño, etc. Más aún no había consensos políticos y técnicos de cómo enfrentarlas, lo cual mermaba fuertemente las posibilidades de éxito.

En esta crisis la cosa es muy diferente.

Estamos en medio de una pandemia sin precedentes en las últimas décadas, pero ya existen las vacunas para inmunizarnos. No sólo eso, ya las compramos y están en camino.

La pandemia ha generado una crisis económica muy profunda sobre todo incrementando el desempleo. Pero tenemos todos los recursos necesarios para enfrentarla y reponernos rápidamente.

El Estado tiene dinero para invertir, las empresas tienen dinero para invertir, las personas (no las mas pobres por supuesto) tienen dinero para gastar. Hay proyectos listos para desarrollar, tecnología y personal capacitado para desarrollarlos. El país y sus empresas tienen acceso a créditos competitivos. Encima de todo tenemos un ciclo de precios de nuestras exportaciones mineras buenísimo y una demanda fuertísima para todas nuestras exportaciones.

Nunca presencié una situación de crisis con tantas posibilidades de recuperación.

Para cualquier Presidente este sería un regalo. Si dejara a los expertos trabajar podría ser el Presidente más exitoso de la historia!

Con Julio Velarde y su equipo en el BCR (aclamados varias veces mundialmente como el mejor banco central por sus resultados), y un equipo de similar fortaleza en el MEF dirigido por Pedro Francke y ministros con equipos de similar capacidad técnica en Agricultura, Energía y Minas, Transportes, Vivienda y Salud; Castillo podría encargar la PCM a un excelente conciliador, que funcione como director de orquesta en Lima y dedicarse a viajar por el Perú profundo visitando pueblos y ciudades recogiendo las necesidades más urgentes de la población y ordenando su rápida implementación. Actividad que le es por demás atractiva personalmente.

En su quinquenio podría construir más escuelas, hospitales, caminos, canales de regadío, puentes, conexiones eléctricas, conexiones telefónicas y de internet, etc, que ningún otro Presidente de la historia.

Y podría, porque no solo existen los recursos económicos y tecnológicos necesarios para hacerlo, sino también los consensos políticos y técnicos de que eso es lo mas indicado en este momento  para enfrentar la crisis.

Mas aún con los precios de los minerales de hoy podría solucionar todos los conflictos con las empresas mineras generando las mejores condiciones posibles para los pobladores.

Obviamente a Castillo le falta imaginación.

No se puede entender otro motivo para renunciar a esta proeza y cambiarla por estúpidas peleas en Lima que sólo han generado enfrentamientos inútiles hasta ahora.

Pero pareciera que a Castillo no solo le falta imaginación para lo bueno sino también para lo malo.

Prácticamente todos los Presidentes de los últimos 36 años están procesados, presos, con procedimientos de extradición o con impedimentos de salida del país por corrupción. En todos los casos las pruebas de sus actos de corrupción fueron probados por su vinculación con delincuentes que en el momento de realizar los crímenes eran desconocidos o poco conocidos por la opinión pública.

Castillo anda de la mano del delincuente Cerrón y repartiendo puestos a miembros de la organización política Perú Libre, la cual tiene muchos miembros que apoyan la actividad delictiva de Cerrón al punto de aportar personalmente dinero para el pago de reparación civil que los jueces han dictado contra él.

¿No es capaz Castillo de imaginar que si 5 ex Presidentes han sido descubiertos por el excelente sistema anticorrupción que los ha perseguido a pesar de que sus cómplices estaban ocultos, ese mismo sistema anticorrupción lo va relacionar con sus socios delincuentes y sus actividades delictivas?

¿Será falta de imaginación?

Si desea recibir noticias de SUDACA haga clic aquí para registrarse a nuestro Newsletter.

Tags:

BCR, Pedro Castillo

Vivimos un momento muy delicado porque aparentemente los peruanos estamos totalmente divididos. Eso es lo que nos quieren hacer creer los extremistas de cada lado y la gran mayoría de periodistas y políticos que no han participado en las últimas elecciones.

Sin embargo, encontramos muchas posiciones en las que los peruanos estamos de acuerdo por abrumadora mayoría.

El proceso electoral que está por culminar nos ha dejado en claro que el pueblo peruano es abrumadoramente democrático. En épocas tan difíciles como las actuales, en medio de una pandemia terrible, el pueblo peruano se ha volcado, no una sino dos veces, a las mesas de sufragio para elegir a sus representantes. Si efectivamente ha habido ausentismo este ha sido minoritario. Además, no ha existido ninguna manifestación importante por parte de la población contra el sistema democrático.

En la primera vuelta encontramos nuevamente que una abrumadora mayoría no tiene simpatía por un candidato o partido. Hubo 18 candidaturas presidenciales. Menos de 11 de cada 100 electores hábiles votó por Castillo, poco más de 7 lo hicieron por Keiko, poco menos de 7 por Renovación Popular, muy similar cantidad por Avanza País, 5 de cada 100 votaron por Acción Popular, poco más de 4 por Juntos por el Perú, poco más de 3 por Alianza para el Progreso, al igual que por Victoria Nacional, 13 de cada 100 votaron en blanco o nulo y 30 de cada 100 electores hábiles no se presentó a votar. Repito sólo 11 de cada 100 peruanos aptos para votar lo hizo por Castillo y sólo 7 por Keiko.

La votación para el Congreso fue bastante similar sobre todo en lo que se refiere a la cantidad de votos nulos y en blanco y a la cantidad de electores que no acudieron a votar. Sin embargo, debido al uso del sistema de cifra repartidora, sólo obtuvieron representación 10 agrupaciones políticas.

Aquí nuevamente se repitió el abrumador fraccionamiento. Castillo obtuvo 37 escaños (28%), Keiko 24 escaños (18%),

En la segunda vuelta encontramos otra abrumadora mayoría, la del voto en contra. A la mayoría de peruanos no nos gusta ninguno de los 2 candidatos así que votamos en contra del que nos parece peor.

Contra Castillo votaron en rechazo y miedo a la propuesta comunista de su partido y en rechazo a la corrupción del presidente de su partido, actualmente sentenciado por corrupción, que representa al modelo mafioso que tiene sometidos a Venezuela, Cuba entre otros.

Contra Keiko votaron en rechazo y miedo a la continuidad del modelo mafioso, corrupto y negligente que venimos viviendo en el Perú en las últimas décadas ( con 5 ex Presidentes de la República acusados de corrupción o presos, con innumerables Presidentes regionales, jueces, fiscales, contralores, ministros, empresarios, etc, también procesados y encarcelados) y en rechazo al accionar corrupto de Keiko y sus partidarios que fue tan evidente como dañino al Perú en el último lustro.

Estoy seguro que muchos de los que votaron contra Castillo tenían también muchos motivos y ganas de votar contra Keiko y viceversa, pero el formato de segunda vuelta no lo permitía.

Nuevamente encontramos aquí una abrumadora mayoría que votó en contra, por rechazo y miedo a la mafia y la corrupción venga de donde venga.

¡Sólo 18 de cada 100 peruanos votaron por Castillo o Keiko en la primera vuelta, 82 votamos en contra o no votamos! 82 de cada 100 estamos de acuerdo en algo, entonces por qué nos peleamos como enemigos a muerte?

Según las reglas del sistema democrático que abrumadoramente apoyamos, ni Castillo ni Keiko, pueden imponer su oferta electoral porque para ello necesitan mayoría en el Congreso y no la tienen. Peor aún, están en absoluta minoría, tanto que en caso de llegar al poder si quieren gobernar solos el resto del congreso los puede vacar. Y eso, o la disolución del congreso, es lo que probablemente termine pasando si es que el que gana no tiende la mano en busca de concertación, moderando hacia el centro su programa y evitando la corrupción en sus actos.

El último lustro ha sido muy educativo para todos, pero sobre todo para los mafiosos. Si no hay acuerdo político el sistema obligará a nuevas elecciones y los corruptos ya saben que no sólo los estamos vigilando sino que hay equipos anticorrupción que vienen mostrando su capacidad para investigar, acusar y sancionar con penas de cárcel.

La ONPE ha hecho un trabajo extraordinario, ha llevado adelante exitosamente dos elecciones en plena pandemia y nos ha brindado los resultados de manera oportuna con total transparencia. Problemas ha habido pero han sido menores, no se puede esperar la perfección total .

El empate es una realidad , ya nos la habían anunciado las encuestadoras. La diferencia va a ser mínima, dejemos que las instituciones encargadas la establezcan a través de procedimientos transparentes y públicos.

Somos mayoría los que , ya sea a través de los congresistas que elegimos o a través de una militancia pacífica, legal y alerta tenemos el poder de evitar excesos de cualquiera que sea el ganador. No caigamos en el fanatismo y el odio de los extremistas, ellos son minoría, y recuperemos la paz y fraternidad que nos corresponde.

Si desea recibir noticias de SUDACA haga clic aquí para registrarse a nuestro Newsletter.

Tags:

ausentismo electoral, Elecciones 2021, ONPE

Cuando veo por las calles y por las redes a jóvenes haciendo campaña por el comunismo siento mucha pena.

Los jóvenes de hoy reciben un Perú mucho mejor del que recibimos los jóvenes en los años 80. Hasta antes de la pandemia el Perú era un país próspero, no digo que justo, pero en el cual nuestra juventud tenía muchas más alternativas y posibilidades de progresar que las que tuvimos los jóvenes de mi generación.

En 2019 teníamos carreteras para viajar a cualquier parte, teníamos una moneda y un sistema bancario sólido en el que podíamos ahorrar alguito. No teníamos que caminar por las calles con miedo a que esa bomba que estalló a unas cuadras pudiera repetirse muy cerca nuestro. Teníamos fluido eléctrico todos los días a todas las horas, no veíamos mini grupos electrógenos haciendo una bulla terrible en todas las calles. Teníamos por delante una extrema pobreza que derrotar mucho menor que 30 años atrás. Teníamos mucho menos desempleo. pero sobre todo teníamos esperanza.

Todo eso no teníamos los jóvenes de los finales de los 80.

El modelo estatista del gobierno Militar de Velasco y del primer gobierno de  Alan García,  era muy parecido al modelo comunista de Cuba y Venezuela y nos dejó en la ruina total. Ruina económica y ruina moral. Basta con buscar cualquier periódico de entonces para comprobar lo que digo.

Como el primer gobierno de Alan García era democrático lo pudimos cambiar en  las elecciones. Lo mismo no pueden hacer los venezolanos ni los cubanos porque tienen gobiernos comunistas.

El final de todo gobierno comunista lo podemos conocer a través de los ejemplos históricos de la URSS y todos sus estados satélites de Europa del este, de Cuba, de Corea del Norte, de Venezuela. Todos esos países terminaron en manos de gavillas de mafiosos que se aprovecharon robándole a su pueblo y los dejaron en la ruina total. Allí están las enormes fortunas de los hijos de Castro o Chávez como inaceptables ejemplos.

Hoy tenemos un candidato y su séquito comunista que nos propone lo mismo que Cuba y Venezuela. Por eso me da mucha lástima cuando veo a nuestros jóvenes movilizarse por ellos.

Votar por Keiko sin dolor es muy difícil. Ella carga con muchos pasivos de su padre, pero sobre todo con el tremendo pasivo de su inmenso egoísmo y falta de amor por su patria, que demostró cuando tuvo en su poder el control del Congreso y lo utilizó para vengarse de su derrota en lugar de colaborar con el crecimiento de nuestra patria.

Pero eso es lo que hay de acuerdo a las reglas democráticas según las cuales vivimos y sobre las cuales debemos seguir viviendo.

Algunos jóvenes tienen miedo a que Keiko se intente quedar en el poder tal como lo hizo su padre, pero eso no es posible hoy por muchas razones. Hoy Keiko tiene una minoría en el Congreso, no tiene a un Montesinos ni a unas Fuerzas Armadas sumisas, pero, sobre todo, hoy la población está alerta y avisada. Al primer intento de corromper el sistema democrático, si es que el nuevo Congreso dividido en 10 o más grupos no la controla, podemos salir a la calle como lo hicimos con Merino y exigir una vacancia.

Esto no lo podremos hacer con los comunistas en el poder simplemente porque ellos ya nos alertaron de que no creen en el sistema democrático y que pretenden establecer un sistema dictatorial como Cuba y Venezuela.

No hay que perder de vista que el problema no es el sistema democrático ni el modelo económico. Estos han sido muy exitosos en generar crecimiento económico y mejores oportunidades, incluyendo a los sectores más pobres que han elevado su bienestar a un ritmo sin precedentes en nuestra historia en éstos últimos 30 años (como constantemente nos lo recuerda el economista Richard Webb en sus trabajos).

Si los resultados del crecimiento han sido en muchos casos injustos ello ha sido por un problema de personas no de sistemas. De personas corruptas y negligentes, y de personas tan indiferentes que su comportamiento rayaba en la complicidad en muchos casos, que se robaron miles de millones de soles que estaban destinados a los sectores más vulnerables.

Allí está el verdadero problema. Allí quisiera ver a nuestros jóvenes movilizarse, participar combatiendo el verdadero problema. Tal como lo hicieron el año pasado cuando la corrupción nos quería terminar de robar nuestra libertad.

Pero esta vez no hay que esperar a que la situación sea tan grave para comenzar a  participar activamente.

Si desea recibir noticias de SUDACA haga clic aquí para registrarse a nuestro Newsletter.

Tags:

Comunismo, Elecciones 2021, Jóvenes

Según el reporte de la ONPE en las últimas elecciones presidenciales hubieron 24´151,260 (100%) electores hábiles. 2´666,415 (11 %) votaron por Pedro Castillo, 1´863,704 (8%) votaron por Keiko Fujimori, 1´629,755 (7%) votaron por Rafael López de Aliaga, 1´615,360 (7%) votaron por Hernando de Soto, 1´270,126 (5%) votaron por Yonhy Lescano, 1’096,715 (5%) votaron por Verónica Mendoza, 840,832 (3%) votaron por César Acuña, 784,655 (3%) por George Forsyth, 2’177,194 (9%) votaron por otros candidatos, 3´011,862(12%) votaron en blanco o viciado y 7’194,642 (30%) no votaron.

 

Las cifras entre paréntesis corresponden al porcentaje que sus votos representan si los dividimos entre el total de electores hábiles, redondeado a la unidad para facilitar el desarrollo del argumento a desarrollar.

 

La primera conclusión es que esta debe ser la elección más fraccionada de la historia del Perú. Salvo Castillo ningún candidato recibe un apoyo de 2 dígitos.

 

La segunda conclusión es que la derecha (Fujimori, López de Aliaga y De Soto) tiene el apoyo del 22% de los electores hábiles, la izquierda (Castillo y Mendoza) tiene el apoyo del 16% de los electores hábiles y el centro (los demás candidatos) tienen el apoyo del 20% de los electores hábiles.

 

La tercera conclusión es que una enorme cantidad de votantes, que votaron blanco o viciado o no fueron a votar, 10´206,504, no se sintieron representados por ningún candidato. Esta cifra representa el 42% de los votantes hábiles. Este 42% supera la votación de los 6 candidatos más votados en conjunto!

 

En democracia contamos todos por igual, incluyendo a los que no votaron o lo hicieron en blanco o viciado. Es pues importantísimo intentar entender por qué no se han sentido representados.

 

Mi primera impresión es que este grupo no es de derecha. La derecha estas elecciones ha tenido al menos 3 candidatos con distintos grados de extremismo y ninguno convenció al 42%.

 

Pienso que tampoco este grupo es de izquierda. Pues también tuvimos al menos 3 candidatos de izquierda con distintos grados de extremismo y ninguno convenció al 42%.

 

Por descarte concluyo que este 42% no es de extremos sino es un electorado de centro. ¿Por qué entonces no votaron por ningún candidato de centro?

 

La gran corrupción y el destape de la misma ha barrido a gran parte de la clase política tradicional y de centro. Como ejemplo basta recordar que ninguno de los partidos que llevaron a la presidencia a nuestros 4 últimos presidentes electos participaron en esta elección (si bien el partido de Humala participó y una facción del partido de Kuczynski lo hizo también, el casi inexistente apoyo que tuvieron nos permite darlos como no presentados para efectos de este análisis).

 

Un segundo argumento puede ser que los candidatos de centro fueron, electoralmente hablando, muy malos. Forsyth es un joven con mucho entusiasmo, pero mucho mayor aún es su inexperiencia, no pudo siquiera terminar su período de alcalde. Guzmán, del que hay que destacar que trabajó en la formación de un partido y que supo convocar figuras independientes destacadas, tiene cero carisma y sintonía con el electorado. Lescano, se jugó un partido en todos lados y en ninguno, tenía además una carga muy fuerte por la mala fama de algunos de sus correligionarios. Acuña, quien tiene graves limitaciones para expresarse, tiene un apoyo limitado a su región.

 

Así sean estas las razones  o sean otras, no podemos dejar de considerar a este importantísimo 42% de nuestra población.

 

Mi tesis es que este electorado se da cuenta que en los últimos 20 a 30 años hemos vivido una era de gran crecimiento y paz. Que hay muchísimas cosas por corregir, como la corrupción y la negligencia, pero que el crecimiento y la paz nos ha traído mucho bienestar y felicidad a los peruanos de todos los niveles. Que si bien estamos en medio de una horrible crisis sanitaria esta terminará, luego de lo cual nos espera un muy prometedor desarrollo económico basado en la gran voluntad de trabajo de nuestro pueblo, las inmensas riquezas de nuestro querido país y las muy importantes bases legales, económicas y de infraestructura que tanto esfuerzo nos ha costado construir.

 

Este 42% no recibió ese mensaje de ninguno de los candidatos.

Si desea recibir noticias de SUDACA haga clic aquí para registrarse a nuestro Newsletter.

Tags:

Elecciones 2021, ONPE, Raúl León Thorne, Resultados

Con la campaña electoral empiezan a llover las propuestas, las hay de todo calibre, de todo nivel de lógica y falta de lógica, para todos los gustos y públicos.

 

Muchas ofrecen el cambio, cambio de Constitución, cambio del Congreso, cambio de la política económica, de las pensiones, etc. Pero nadie habla en serio del más importante de los cambios, el cual probablemente, hará innecesarios muchos de los cambios prometidos. Nos referimos al cambio en la ética practicada por la gran mayoría, mas bien deberíamos decir a la falta de ética que campea en nuestra sociedad.

 

El último presidente del Perú que no fue enjuiciado por corrupción (sin contar los gobiernos de transición), terminó su mandato hace 36 años.

Esto significa que la mayoría de la población sólo tiene memoria de presidentes corruptos; de la “plata llega sola”, de las montañas de efectivo del Doc en la televisión, de la casa de mi suegra en Casuarinas, de “que difícil es andar derecho “, “yo soy el dueño pero no sé nada”, cuando recordamos las frases y acciones de nuestros últimos 5 Presidentes electos que nos gobernaron en los últimos 35 años.

 

Con ese nivel de corrupción, al más alto nivel del Estado no hay sistema que funcione. Con ese ejemplo no hay sistema que funcione. Aún cuando tengas una historia de más de 200 años de democracia y seas el país mas rico del mundo, la corrupción, el mal ejemplo, pueden echar todo por la borda en muy poco tiempo. La invasión del Capitolio norteamericano por hordas de insurrectos es un claro ejemplo reciente.

 

¿Qué poder ejecutivo va a poder funcionar medianamente bien si desde su cabeza recibe muestras y prédicas de corrupción?  Ninguno. La corrupción va a ser tal que hasta su Contralor va a entrar en el baile pidiendo su tajada.

 

¿Qué poder judicial va a poder administrar justicia adecuadamente si sus líderes crean bandas de cuellos de todos los colores, para ofrecer ayuda a cambio de dinero, sin importar si el que pide ayuda es la víctima de violación o el violador mismo, si como fiscal ingreso rompiendo la puerta para llevarme expedientes secretos en que se me acusa junto con mis cómplices?

 

¿Qué Congreso va a funcionar si… (ver anexo infinito en los diarios)?

 

¿Cómo va a funcionar la descentralización si las regiones se coparon de caciques de la corrupción que no solo robaron, sino que se asociaron en bandas con fiscales y jueces asesinando donde fuera necesario? En Lima no mas, un Mudo se robó más de 20 millones de dólares en nuestras narices sacando la plata del banco de mil soles en mil soles.

 

¿Cómo va a funcionar el mercado si los más importantes empresarios se unen en gremios dirigidos por un Alí Babá brasilero para robarse millones de dólares de nuestras obras de infraestructura?

 

¿Cómo va a funcionar una empresa estatal, secuestrada por la corrupción, que nos obliga a construir una refinería innecesaria, que nos dice que va costar 800 millones de dólares y ya vamos por los 5 mil millones constituyéndose en una de las mayores estafas individuales de la historia? Si hacemos los cálculos la refinería nos ha robado mas de 500 soles a cada peruano.

 

Así podríamos seguir por horas, traficantes de tierras, reguladores cómplices de la depredación, universidades de mentira, acaparamiento de oxígeno, etc.

 

Si seguimos seguramente llegaremos a la mayoría de todos nosotros que hemos dejado de pagar nuestros impuestos, que no pagamos el IGV, que hemos ofrecido una coima, que hemos sido testigos mudos del delito.

 

No es pues problema de sistemas, leyes, ordenamientos, es un problema ético que nos está hundiendo a todos. Es un cáncer que está descomponiendo nuestra sociedad. Un cáncer tan avanzado que nos cambió 3 presidentes en una semana, que estuvo a punto de llevarnos al caos total.

 

Tenemos que recuperar la decencia, tenemos que empezar a decir NO a la corrupción uno por uno. Tenemos que dar el ejemplo, imponer nuestra postura y determinación, tal cual lo hicimos en las calles hace pocas semanas, pero en una cruzada más individual, uno por uno, dando el ejemplo, convirtiéndonos en los verdaderos  “vivos” que sabemos lo que más nos conviene como país y como individuos.

 

Podemos empezar hoy mismo, cada uno desde su propia casa o trabajo, podemos seguir haciéndolo en las elecciones de abril votando sólo por gente decente, sin ninguna tacha judicial, sin historia de robos, engaños, abusos, mentiras.

 

El ejemplo, el buen ejemplo es muy fuerte y contagioso.

 

Si desea recibir noticias de SUDACA haga clic aquí para registrarse a nuestro Newsletter.