Pandemia

Dado que la pandemia ha cambiado la forma en que la gente trabaja, también transformó la contratación de personal, la capacitación del personal y todas las demás acciones que competen al área de recursos humanos de las compañías.

Según el informe Tendencias Globales de Talento 2021 de la consultora Mercer, en la evaluación de las necesidades de la fuerza laboral a futuro, el 33% de ejecutivos consultados consideró que el bienestar y la flexibilización del trabajo serán elementos fundamentales para garantizar una mayor productividad y serán los focos de atención de los departamentos de recursos humanos.

“La flexibilidad es un concepto que aparece tanto a nivel organizacional como desde el punto de vista de la oferta. Las empresas están viendo cómo adaptarse a esta nueva realidad”, indica Juanvi Martínez, líder del área de consultoría de capital humano de Mercer a Cinco Días.

Para Kety Jáuregui, Directora de la Maestría en Organización y Dirección de Personas de la Universidad ESAN, existen al menos tres tendencias que se van a posicionar en la post-pandemia, de acuerdo a un artículo del portal Conexión ESAN.

Bienestar emocional de los empleados. Durante la pandemia, se han registrado casos de estrés entre los trabajadores. Para mejorarlo, es necesario que las organizaciones implementen un mejor servicio de bienestar al colaborador como líneas de atención disponibles las 24 horas del día, prácticas de “mindfulness”, y brindar talleres de gestión del estrés y la ansiedad. Velar por la salud de los colaboradores se ha convertido en una acción fundamental en la nueva normalidad.

Espacios de trabajo en la nube. El área de Recursos Humanos tuvo que digitalizar sus tareas. Para lograrlo, han acelerado sus procesos de transformación digital. Según el estudio Madurez Digital de las empresas en el Perú 2020 de EY Perú, el 45 % de empresas en el país ha realizado avances significativos en transformación digital. Eso quiere decir que implementaron herramientas para optimizar sus procesos internos y mejorar la productividad de sus áreas.

Cultura de comunicación y colaboración. Al verse obligados a quedarse en casa, los colaboradores y gerentes se han visto en la necesidad de utilizar plataformas digitales y aplicaciones para llevar a cabo encuentros de forma virtual, realizar reuniones, videoconferencias, etc.

Por su parte, Johanna Melgarejo, directora de Recursos Humanos de G4S, empresa especializada en seguridad integral, también considera cinco tendencias para las cuales las empresas deben estar preparadas: la comunicación digital efectiva, capacitación constante, el reclutamiento digital, los modelos híbridos de trabajo y el apoyo psicológico.

En un artículo de la Asociación Peruana de Recursos Humanos (APERHU), explica que, por el lado del apoyo psicológico, en G4S implementaron un programa ‘’Tu voz amiga’, que consiste en una línea abierta las 24 horas que da orientación y tratamiento psicológico al trabajador y su familia. Durante el año pasado, atendieron cinco veces más consultas que en 2019.

Tags:

Pandemia, Recursos Humanos, RRHH, Teletrabajo

 

La primera planta que entregó la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI), en el marco del convenio firmado con el Ministerio de Salud el año pasado, sigue sin poder llenar balones de oxígeno. Se trata de aquella que llegó al Instituto Regional de Enfermedades Neoplásicas del Sur (Iren Sur) en Arequipa el 3 de febrero. “El booster, que es la pieza que permite [la compresión del oxígeno y] el llenado de los balones, no ha sido instalado”, explica la gerenta del centro de salud Berenice Rodríguez. Hoy el hospital, que también tiene a su cargo pacientes con oxígeno domiciliario, depende de un proveedor externo para la recarga de los cilindros.

 

Lo mismo sucede con otras dos plantas instaladas en marzo pasado, en Chota, Cajamarca (Hospital de Apoyo de Chota José Soto Cadenillas), y en Huaral (Hospital San Juan Bautista). La UNI ha informado al Minsa que recién dentro de un mes y medio (45 días) completarán las piezas faltantes en las plantas. Aquí el detalle de cuáles son, de acuerdo a información proporcionada a Sudaca por la Dirección de Equipamiento y Mantenimiento (DIEM) del Minsa.

Fuente: DIEM-Minsa.

Pero la universidad podría salir bien librada gracias a una conciliación firmada con el Minsa el pasado 12 de mayo, que increíblemente no contempla penalidades por las tres plantas incompletas y tampoco por el incumplimiento en la entrega de un total 47 a las que se había comprometido inicialmente en el convenio ya mencionado. Así lo revela el acta de este acuerdo a la que accedimos para este informe.

El tira y jala de la conciliación

La UNI había recibido en noviembre pasado S/42,5 millones de parte del Minsa, equivalente al 50% del valor de 47 plantas de oxígeno que se había comprometido a implementar. Sin embargo, no cumplió con la primera entrega de 18 plantas al 24 de enero (una fecha límite que era ya un plazo ampliado). Aun así, el Minsa siguió esperando por varias semanas y dio un ultimátum el 5 de marzo. Una semana después, la cartera que dirige Óscar Ugarte resolvió el convenio y ambas entidades entraron en un pesado proceso de conciliación.

Hubo al menos dos intentos previos de concretar un acuerdo. En ambos, la UNI —en el colmo de la desfachatez— exigía incrementos presupuestales o adelantos de dinero que el Ministerio de Salud no estaba dispuesto a desembolsar, según documentación a la que hemos podido acceder. El acuerdo final de la conciliación —firmado el miércoles pasado— proponía finalmente que la universidad entregue, en un plazo de 45 días, las piezas faltantes en tres de las plantas instaladas y dejar funcionando otras cuatro plantas más en el plazo de un mes.

Pero el acuerdo también eliminaba las penalidades ante el incumplimiento de la UNI. “Los señores [de la UNI] se pusieron en esa posición, de que no vayan [los puntos] 1.5 [sobre Aplicación de penalidades] o el 1.6 [Solución de controversias]. Lo retiramos en ese momento del acta, pero no es que por otro canal el ministerio no pueda reclamar esas penalidades”, sostiene el director ejecutivo de Equipamiento y Mantenimiento (DIEM), Wilfredo Solis, en entrevista con este medio. El funcionario comenta que un arbitraje o proceso judicial serían las dos opciones que le quedan al Minsa y que las están analizando. 

Extracto del Acta de conciliación entre el Minsa y la UNI.

Según Solis, el Minsa seguirá un proceso de liquidación cuyo objetivo será determinar si todo lo entregado por esta casa de estudios (las 18 plantas iniciales y las cuatro que se han comprometido a entregar) equipara o no los S/42,5 millones que se le adelantó a la universidad. Aquello implica la revisión del expediente técnico de cada planta, la verificación de sus piezas y el levantamiento de observaciones. El área que dirige Solis es clave en el tema de plantas de oxígeno.

¿Cuánto dura y cuándo piensan hacer este proceso de liquidación?

En el acta de conciliación, se ha establecido plazos que van entre cuatro a doce semanas, en función de que estén completas las plantas. De las 18 plantas, hay tres que no están completas. Lamentablemente, esas tres necesitan algunos equipos de importación. Por eso es que la universidad nos está pidiendo que después de 45 días que importen esos equipos [piezas faltantes], recién vamos a poder hacer todos los pasos [de la liquidación] que le he mencionado.

—Solo entonces van a saber si es que tendrán dinero de regreso de parte de la UNI.

Correcto.

—De haber devolución, ese dinero se invertiría en la compra de equipos para suministrar oxígeno, según han explicado. Entonces es una demora tremenda terminar la liquidación recién dentro de tantas semanas. 

Correcto, como le digo: nosotros lo único que podemos hacer es evidenciar en dónde están los aspectos críticos de esta demora.

Quedan alrededor de cuatro meses y medio para ese nuevo capítulo. Dos de aquellas cuatro plantas que la UNI deberá entregar irán para hospitales que hasta el momento habían quedado fuera del plan de acción del Proyecto Especial Legado, un programa que ha recibido el encargo del Minsa de adquirir 20 de las plantas que la UNI dejó a la deriva cuando naufragó, como informó Sudaca a fines de abril.

Sin embargo, aún hay siete hospitales sin un claro presupuesto asignado. Son los siguientes: 

Diseño: Leyla López.

Son siete hospitales los que han quedado en el limbo, de la UNI no recibieron ni recibirán sus plantas de oxígeno ni figuran en el plan que el Proyecto Legado está ejecutando ahora mismo. ¿Cuándo les llegaría las plantas comprometidas?

En este momento no podría decirle… ni siquiera en semanas podría, porque estamos esperando el informe técnico [del Proyecto Legado sobre su ejecución presupuestal].

Con este documento, se sabrá si el presupuesto ya asignado a Legado también podrá cubrir el costo de las siete plantas que quedan en el limbo por el fracaso de la UNI. Solis remarca la importancia de esperar por dicho informe, aunque anticipa que muy probablemente sea necesario desembolsar otro presupuesto para dichas plantas.

—¿Cuándo deben recibir este informe?

Todavía no tengo fecha, le mentiría si le dijera una fecha porque, como estamos trabajando varios temas… Para comenzar no hemos recibido nada oficial todavía.

Mientras la burocracia hace lo suyo, los hospitales viven una situación crítica. Hasta el Hospital de Yunguyo, al sur del Lago Titicaca y en la frontera con Bolivia, por ejemplo, el Ministerio de Salud debió llevar una planta de oxígeno a inicios de año. Pero hoy solo hay muros a medio avanzar para albergar las plantas. Continúan dependiendo del escaso oxígeno de Puno capital, a dos horas en auto. 

“El mes de febrero ha sido crítico. En el mismo Puno, había colas inmensas para recargar los balones. Un día llegó un paciente a las seis de la tarde con requerimiento de 15 m3 de oxígeno por minuto, lo máximo que se puede dar con un balón. Le hemos dado otro balón, otro más, otro. A las cinco de la mañana falleció, no teníamos más. Es triste, no podíamos hacer más. Y no es uno sino varios los que han pasado por lo mismo”, relata el médico Anatoly Montalvo, director del Hospital de Yunguyo. Hoy suman más de 41 fallecidos por la Covid-19 en lo que va del año.

“Necesitamos el oxígeno, atendemos una gran cantidad de pacientes Covid, tenemos 30 camas [netamente para ellos]. Estamos muy preocupados por el incumplimiento. (…) Tenemos mucho temor por esta tercera ola que se viene”, asegura Carlos Tavera, director del Hospital San Martín de Porres, en la provincia de Carabaya, también en Puno. Es otro de los hospitales de los siete centros de salud a la deriva. Hoy traen el oxígeno desde una empresa en Arequipa, recargan dos veces por semana los 50 balones con los que cuentan y en viajes que toman 8 horas.

Atrás, obras paralizadas a la espera de la planta de oxígeno de la UNI en el Hospital San Martín de Porres en Carabaya, Puno. Adelante, infraestructura a medio acabar en el Hospital Amazónico, en Yarinacocha, Ucayali.

Una imagen muy parecida es la que se ve en el Hospital Amazónico, en Yarinacocha, Ucayali. “Hace un mes atrás dijeron que la planta iba a llegar en 10 días, hasta ahora no hay nada. (…) [En abril] A diario morían entre 20 a 30 personas por día por falta de oxígeno”, comenta Luis Tejada, técnico de enfermería del hospital.

En el sur de Lima, el cuerpo médico del Hospital de Emergencias de Villa El Salvador continúa en busca de que alguien les done una planta de oxígeno. La historia es conocida y paradigmática, como ya contó Sudaca en varios informes. “Todas las semanas tenemos una situación particular que atender. A veces se presenta una empresa minera que quiere apoyar al Estado y nos ofrece una planta. Estamos a la expectativa que en el momento más oportuno podamos responder a la necesidad de Villa el Salvador”, dice Wilfredo Solis del Minsa.

Al parecer, a aquellos siete hospitales solo les queda esperar un golpe de suerte.

 

Fotocomposición de portada: Leyla López.

Tags:

Ministerio de Salud, Minsa, Oxígeno, oxígeno medicinal, Pandemia, plantas de oxígeno, UNI

Con más de un año bajo restricciones de movilidad como la cuarentena, el agotamiento termina pasándole factura tanto a los que hacen trabajo presencial como a los que están en remoto. De acuerdo a un estudio del Ministerio de Salud, hasta el año pasado, al menos 7 de cada 10 peruanos habían visto afectada su salud mental durante la pandemia.

“En el confinamiento se está viendo muchos cuadros de ansiedad e insomnio. El ser humano puede estar sin comer dos días, pero no puede estar sin dormir. El descansar es un alimento para el cerebro. El 99% de las personas que buscan ayuda tienen problemas de insomnio y es así como empieza a debilitarse su sistema inmunológico», indicó la psicóloga de SISOL Salud, Cecilia Portocarrero.

Comentó que la gran incertidumbre alrededor de la pandemia genera un estrés que se manifiesta en dolores de cabeza, dolores musculares y aburrimiento. Además, el cambio de rutina genera un desorden. “Normalmente la persona salía a trabajar muy temprano y llegaba a casa solo a descansar. Pero al no realizar esa actividad existe demasiada energía acumulada, la cual no le permite continuar con el ciclo de vida que anteriormente llevaba”, precisó.

Sobrellevar el trabajo

Para Óscar Salinas Chalco, psicólogo del Hospital Guillermo Almenara del Seguro Social de Salud (Essalud), una de las causas que genera el aumento de estos cuadros son las largas sesiones de teletrabajo que se realizan desde el hogar.

“Es muy importante no confundir el horario de teletrabajo con el horario doméstico; el hacer todo a la vez aumenta los niveles de ansiedad y de estrés en las personas”, explicó.

El especialista indica que hay una manera muy práctica de enfrentar los cuadros de estrés y ansiedad mientras uno realiza el teletrabajo; dividir los horarios de trabajo para dosificar la carga laboral puede ser un gran aporte en materia preventiva.

De acuerdo a Giovanna Valdespino, jefa de programas preventivos de Sanitas, además de organizar mejor el tiempo, es recomendable no ser muy exigente con uno mismo porque se tiene que saber los límites del cuerpo y la mente para no sobrecargarse. “Genere momentos de pausas activas para poder mantener su cuerpo y mente en equilibrio”, aconsejó.

Portocarrero recuerda que en estas circunstancias muchas personas se sienten invadidas por un miedo desproporcionado y no se puede vivir con el miedo, es necesario enfrentarlo. Si es necesario, busque ayuda profesional sin sentirse mal por ello.

“Si tengo ansiedad, hay que analizar qué me genera ansiedad, ¿mirar por la ventana?, ¿lavarse las manos frecuentemente? Hay que enfocar bien qué está ocurriendo y conversarlo con un especialista. Hay terapias cognitivo-conductuales que son muy breves, que ayudan a enfocar cuál es el problema”, agregó.

Tags:

cansancio, ejercicios, Pandemia

El teletrabajo y las nuevas dinámicas que se vienen manejando en el último año pueden llegar a resultar agotadoras y estresantes al punto de generar la idea de renunciar al puesto actual. La realidad es que el proceso de reinserción laboral en un contexto tan complejo como el actual, por los diversos impactos económicos producidos por la pandemia por Covid-19 puede ser más engorroso de lo normal, advierte David Laurent, economista conductual.

“Este no es un buen momento para renunciar, pero si se desea hacerlo, es importante que primero realicemos la búsqueda de otro trabajo, concretar las evaluaciones y al tener la seguridad de encontrar un nuevo puesto laboral, efectuar la renuncia. Si se desea renunciar de forma inminente, lo mejor es contar con un fondo de ahorros equivalente a un año que permita pasar el periodo de búsqueda de un empleo formal con tranquilidad”, indica Laurent.

Otra recomendación es hallar nuevas motivaciones en el actual empleo. Recuerda que siempre se pueden aprender nuevas cosas.

Posibilidad de negociación

El experto recomienda considerar las posibilidades y condición de negociación de una mejora de condiciones laborales. “Si tu puesto laboral y habilidades son escasas, es decir, si la empresa requiere de tu talento, tienes capacidad de negociación. Si tu puesto puede ser fácilmente reemplazado, la situación es todo lo contrario”, explica.

Igualmente indica que todos los trabajadores tienen la posibilidad de negociar una posibilidad de mejora de aumento o de condiciones, según la situación actual de la empresa en la que se encuentre laborando.

Laurent recomienda que si ya se ha tomado la decisión de dejar el puesto, se tomen acciones concretas, como plantear el tiempo en el que se hará el retiro oficial de la empresa. Es importante comunicarlo con tiempo para que el área de Recursos Humanos pueda realizar los trámites correspondientes. También es necesario dejar todo en orden. “Si dejas todo desordenado, afectas a la empresa y tu propia reputación. Quizás el jefe, o un compañero era una persona que potencialmente te podría recomendar, pero al dejar un desastre, cerramos esa posibilidad”, advierte. Idealmente, se debe preparar un par de opciones de personas que puedan reemplazar las labores ejercidas, de esta manera la salida es menos dolorosa.

 

“Muchas empresas cerraron por la pandemia y hay altos profesionales sueltos en el mercado. A menor cantidad de empresas, los salarios bajan. Entonces quien renuncia va a competir con muchos profesionales buenos que quedaron desempleados por la coyuntura. Esto no cierra que se pueda intentar cambiar de trabajo, pero es importante tener cautela al ir probando”, finaliza.

Tags:

Pandemia, renuncia, Trabajo

Su uso tuvo un crecimiento de 500% durante la pandemia. Estas herramientas electrónicas favorecen la inclusión financiera y digital.

Las billeteras electrónicas son cada vez más usadas por negocios y usuarios en el día a día. Según señaló el Banco de Crédito del Perú (BCP), su uso registró un crecimiento del 500% hasta noviembre de 2020 debido a que la pandemia del Covid-19 impulsó el uso de dinero electrónico y el enfoque en segmentos masivos de la población peruana.

Mario Vergara Silva, docente de posgrado en la Universidad ESAN, explica que la creciente adopción de billeteras digitales representa una oportunidad para que las empresas de pagos superen a la competencia, ganen escala y generen impacto en el cliente.

“El uso de una billetera digital en el escenario actual genera una disminución de robos, al usarse menos efectivo. Es un mecanismo seguro de pago para reducir el riesgo de contagio de la COVID-19. Además, incluye una disponibilidad inmediata del dinero, más seguridad al momento de realizar transacciones, disminución de costos de transacción, ahorro de tiempo e inclusión de la población no bancarizada”, indica Vergara Silva.

Billeteras electrónicas en Perú

Entre las billeteras móviles existentes en el mercado peruano destacan Tunki, BIM y Yape. En el caso de esta última se registró un avance de hasta 700%, logrando diariamente más de 25,000 nuevos usuarios por el pago del bono, acumulando cerca de 3 millones de usuarios activos.

Por su parte, Plin va por el millón de usuarios y, en tercer puesto, se encuentra Bim, con 800 mil. Estas cifras muestran la preocupación de los negocios, emprendedores y consumidores por prevenir contagios y contar con mayores canales de pago. Por su parte, Yape, espera tener -este 2021- 10 millones de usuarios.

En el caso de Yape, existen tres maneras de obtener la billetera digital: con el DNI, el celular y utilizando una tarjeta de débito soles del BCP o de uno de los aliados del banco: Mibanco, Banco de la Nación (BN), Caja Piura, Caja Cusco y Caja Tacna, comentó.

Para Vergara Silva, la crisis actual es una oportunidad para masificar el uso de los servicios financieros entre personas no bancarizadas. Considera que el empleo de la billetera móvil creará un historial de movimiento de dinero que, a futuro, podría servir como récord crediticio. Así, las personas que usen la billetera móvil podrían ser sujetas a crédito. “Las empresas, sobre todo aquellas con mayor rentabilidad, deben apoyar estos esfuerzos. Es el momento de empezar grandes cambios”, indica.

Tags:

Billetera electrónica, crecimiento, Pandemia

El fondo de emergencia evitará abusar de la tarjeta de crédito o de un préstamo personal cuando ocurra algún gasto inesperado.

El estudio El Hogar Peruano, elaborado por Ipsos Perú, reveló que alrededor del 52% de jefes de hogar ahorra y el 32% de ellos lo hace para cubrir gastos de la salud de los familiares. Si bien esta mayor intención del ahorro responde a un espíritu más reactivo que preventivo, es lo más cercano a un fondo de emergencia que los peruanos están creando.

Expertos del banco BBVA explican que un fondo de emergencia es una cantidad de dinero que se reserva en un ahorro. Este es de fácil acceso pero solo se debe disponer en caso de emergencia o ante gastos imprevistos.

¿Por qué contar con un fondo de emergencias?

La Asociación de Bancos del Perú (Asbanc) explica que contar con un fondo de emergencia, nos permite dar solución a situaciones incómodas sin que se llegue comprometer nuestras finanzas personales. Además, un fondo nos ayudará a cumplir algunas metas planeadas como aportar capital a un negocio. Si en nuestros planes está invertir es importante que dispongamos de un colchón para imprevistos.

El fondo de emergencia también evitará abusar de la tarjeta de crédito o de un préstamo personal cuando ocurra algún gasto inesperado, generando ahorro de una cantidad importante de dinero en concepto de intereses.

Al ser este dinero de uso exclusivo para emergencias, es necesario trazar un plan de ahorro para reponerlo en caso debamos usarlo, de modo que contemos con ese fondo en una siguiente oportunidad. Para cuidar de este dinero, lo mejor será ponerlo en una cuenta separada de la que usamos para los gastos diarios.

¿Cuánto debe ser el fondo de emergencia?

El monto de este fondo dependerá de la situación de cada persona, pero lo recomendable es que este sea equivalente a la acumulación de entre tres y seis meses de gasto. Esto significa que debemos ahorrar lo que gastamos en promedio mes a mes, para poder mantener el mismo nivel de vida durante el periodo en que necesitemos recurrir al fondo de emergencia.

Tags:

ahorro, Fondo de emergencia, Pandemia

En el proceso de lanzar al mercado un nuevo producto o probar nuevos servicios, lo que se pone en marcha es un proceso de innovación, generalmente, esto demanda un análisis y recursos que, en este momento, no todos los emprendimientos pueden realizar en medio de la emergencia sanitaria.

 

Ante ello, Eddie Valdiviezo, director del HUB UDEP, la incubadora de emprendimientos de la Universidad de Piura, considera que el primer paso de un emprendimiento que quiere innovar debe ser plantearse cuál es el propósito de la empresa. Una vez que se tiene en claro qué problema se quiere resolver y para cuántas empresas, se puede pensar en las oportunidades de negocio, pero siempre desde la empatía.

 

“El negocio de hacer empresa es un ejercicio de empatía porque se pone al servicio de los demás toda la experiencia de trabajo que uno tiene para resolver problemas de las personas. A veces lo olvidamos por centrarnos en los procesos, en las ventas, en la cuota de mercado”, indica.

 

También explica que este proceso de innovación puede traer consigo errores o aprendizajes porque se trata de una hipótesis de lo que quiere el cliente. “A lo mejor el cliente lo que quiere es otra cosa, tiempos de entrega más rápidos. Son aprendizajes que te permitirán tener una nueva fuente de ingresos en tu empresa. Aunque al inicio sea poco lo que aporten los productos y servicios innovadores, el tema es pensar en el negocio del futuro”, precisa.

 

Formas económicas de innovar

La alternativa más sencilla para hacer hipótesis sobre los productos o servicios en los que se puede innovar es conversar en todo momento con los clientes. La innovación debe partir de esa conversación directa, donde se identifican los problemas a solucionar.

 

“Ellos son los que tienen el problema y lo conocen mejor que nadie. Tienen la solución, pero lo darán en varias conversaciones y ese problema va a ir cambiando. El contexto que vivimos les ha afectado mucho. No se debe conversar solo cuando se quiere lanzar algo, sino también cuando se está vendiendo”, advierte.

 

Para el proceso de lanzamiento de un nuevo producto o servicio al mercado consideró que hay dos diferencias; si la empresa no tiene la capacidad para hacer algo como un estudio de mercado, o el contexto económico difícil, donde los emprendedores y pequeñas empresas deben ponerse creativos.

 

“Lo que recomendamos nosotros es probar rápido y barato. Por ejemplo, sacar un prototipo para testearlo con un pequeño grupo de clientes. Muchas de las nuevas metodologías hablan sobre esto en la forma del co-diseño y la co-construcción. Esto genera que haya realmente una validación en el camino”, agrega.

Tags:

Emprendimiento, Innovación, Pandemia

La noche previa a las elecciones, el Perú registró 384 personas muertas por Covid-19, un nuevo récord desde que el virus llegó al país. En la recta final de la campaña, sin embargo, las propuestas para atacar la crisis sanitaria no fueron protagónicas. Hospitales saturados, ausencia de vacunas y falta de oxígeno son algunas de las horribles postales de un país que todavía se asfixia. Al Perú le urge que su siguiente gobernante sepa cómo solucionarlas. O, al menos, que tenga algunas ideas. De cara a la segunda vuelta, sin embargo, no parece haber mucha esperanza. Sudaca revisó los planes de gobierno de Pedro Castillo y Keiko Fujimori para descubrir qué proponen para mitigar las consecuencias de la pandemia y conversó con especialistas para descubrir si son medidas realistas.

Sra. K al rescate

El plan de gobierno de Fuerza Popular lleva por título “Rescate 2021: Plan de Rescate y Reconstrucción Nacional”. El documento tiene 90 páginas, nueve de las cuales están dedicadas exclusivamente a la crisis sanitaria.

El objetivo general para controlar la pandemia -apunta- “es reducir el número de casos nuevos a 100 por semana”. La tarea es titánica. Solo ayer el Ministerio de Salud (Minsa) reportó 4704 casos confirmados de Covid-19 en las últimas 24 horas en todo el país. El mismo documento parece dar un paso atrás cuando dice: “En el caso del rastreo de contactos de los infectados detectados no vamos a poder disminuir el umbral que tenemos; de acuerdo con cifras oficiales, tenemos 3,000 detectados nuevos por día”.

Twitter
Ministerio de Salud

 

Para lograr sus objetivos, Fuerza Popular propone implementar el uso masivo de pruebas moleculares, unas 80 mil realizadas diariamente. Para el infectólogo Carlos Medina la propuesta demuestra que no conocen realmente los procesos. “Incrementar la cantidad de pruebas moleculares es la promesa de todos los Estados, pero no es como comprar cinco pares de zapatos. Se requiere gente capacitada y laboratorios equipados. No tenemos esa capacidad logística. El 60% de las pruebas se procesan en el Instituto Nacional de Salud (INS) en Chorrillos”, afirma.

Luego de la detección de infectados y su posterior aislamiento, el partido naranja asegura que haría un seguimiento a los contagiados usando call centers y aplicativos celulares que, vía Bluetooth, sirvan para ubicar al entorno de estos. También promete dar ayuda alimentaria y medicamentos para que los pacientes aislados no tengan que salir de sus hogares.

El epidemiólogo César Ugarte-Gil sostiene que la propuesta está incompleta. Para él, falta un plan de acción cuando los casos ya están detectados. “Tomar ese tipo de decisiones sin ver que vas a dejar a un montón de gente sin trabajo de nada sirve. No todo es dar bolsas de comida. ¿Y el alquiler? ¿Y el teléfono para llamar al 113? No es tan sencillo”, explica.

El plan de gobierno naranja asegura que es necesario “contar con una administración adecuada y paulatina de vacunas cuya eficacia sea como mínimo el 70%”, lo que incluiría a Sinopharm, aunque más adelante se sugiere que las vacunas que el Perú necesita son las de Moderna y Pfizer (90%). En el mismo párrafo se asegura, sin embargo, que “implementar la logística de ese tipo de vacunación será muy difícil en el Perú” y que “los países desarrollados son los que más aprovecharán esas vacunas”. La pregunta que no se resuelve es cómo se logrará la llegada de estos productos.

Como fuese, Percy Mayta-Tristán, médico especialista en salud pública e investigador, considera que más allá de las preferencias por una vacuna u otra, el gobierno siguiente no debería centrarse en negociar. “Ojalá que el gobierno actual termine de cerrar todos los contratos. El gobierno siguiente debería concentrarse en recibir vacunas y distribuirlas”, apunta.

Sobre la distribución de vacunas, en tanto, hay un párrafo poco claro. Fuerza Popular plantea “tener un plan de vacunación en base al uso de brigadas comandadas por los gobiernos locales bajo la rectoría del Ministerio de Salud” involucrando a las Fuerzas Armadas, los gobiernos regionales, pero también al sector privado y las iglesias. Además, agregan que este plan se estructurará “de acuerdo con las características de almacenamiento y puesta de las vacunas” que el Perú tenga en ese momento.

Otra medida complementaria que Keiko Fujimori impulsará de llegar al poder sería implementar una red interconectada de centros de atención primaria para reducir la carga en hospitales como el Rebagliati, Loayza o Sabogal. El objetivo es reducir las atenciones de baja complejidad –como fracturas y mareos– en un 10% en este tipo de establecimientos. Además, construirían 80 centros de salud bien equipados y mejorarían la capacidad de respuesta de los ya existentes con la telemedicina.

Finalmente, de acuerdo al plan, el sector salud dispondría de más dinero para solventar sus necesidades. Uno de sus objetivos principales es aumentar el presupuesto del sector salud al 7% del PBI para el 2026. “Necesitamos contar con un gasto mayor, pero dicho gasto debe ir de la mano con una mayor eficiencia en la ejecución presupuestal y administrativa. Acompañándolo con la necesidad de tener una mejor gestión, quizá no necesitemos llegar al 10% del PBI tan rápido, pero podemos aumentar un punto del PBI por año”, explica el documento.

Uno de los encargados del capítulo dedicado a políticas de salud de este plan fue Ernesto Bustamante, biólogo molecular y exjefe del INS, que encendió las alarmas entre la comunidad científica a inicios de marzo cuando interpretó en Willax TV unos estudios preliminares de la Universidad Cayetano Heredia que supuestamente demostraban la ineficacia de la vacuna de Sinopharm.

Mayta-Tristán asegura que es necesario que los partidos presenten a su equipo técnico y actualicen sus planes. “El plan de gobierno de Fuerza Popular es lo que hemos escuchado de Bustamante y fue diseñado en diciembre cuando todavía no arrancaba la segunda ola. Él sabe algunas cosas, es biólogo molecular, pero no es salubrista. No digo que el plan tenga que ser hecho por médicos, sino por gente que sepa de salud pública. Tenemos que conocer a los equipos de salud porque ellos son quienes van a manejar la pandemia”, afirma.

 

La receta del doctor Cerrón

En la carátula del plan de gobierno de Perú Libre, la imagen de un victorioso Vladimir Cerrón se muestra a toda plana. Cerrón es el autor del documento de 77 páginas que, en realidad, es un ideario y programa del partido. Es en su capítulo cinco donde se abordan las mejoras para el sector salud que Perú Libre planea ejecutar en un eventual gobierno. Y, a pesar de que Cerrón es médico cirujano, lo alarmante es que, más allá de una referencia general sobre “pandemias”, no hay rastro alguno de una medida destinada a frenar al coronavirus.

La breve mención está dentro de una propuesta llamada “Brigada Médica Internacionalista”. Ahí el partido del lápiz explica que el Perú debe tener brigadas médicas de al menos 100 profesionales de la salud listos “para la colaboración internacional en casos de desastres, guerras, pandemias, etc.”. Y añaden: “que nuestra patria haga sentir su contribución a la humanidad, presencia y fortalecimiento de la amistad con los pueblos del mundo”. De modo que esta referencia ni siquiera se centra en las necesidades del Perú.

Lo que sí dice el plan de gobierno de Perú Libre es que, en un eventual gobierno, reforzarán la calidad de la atención en los centros primarios. Para lograrlo, aplicarán el programa “Médico de la Familia”. Con esta medida construirían consultorios en cada barrio del país. Una tarea titánica con el objetivo de tener un doctor por cada 2,500 habitantes.

Vladimir Cerrón
Vladimir Cerrón en la portada del documento presentado como plan de gobierno por Perú Libre.

“Médico de la Familia” es, además, una propuesta sobre la que Cerrón ya ha escrito antes. En una colaboración suya para la Revista Ideele explicó que esta idea surge en Inglaterra y reseña cómo “la República Socialista de Cuba” fue la primera en aplicarla en Latinoamérica.

La implementación de este programa, señala el documento, haría factible otra propuesta del partido de Cerrón: un sistema de salud único para todos los peruanos, donde se concentren los servicios de Essalud, Minsa y Sanidad de las Fuerzas Armadas y de la Policía Nacional.

Para el doctor Mayta-Tristán, si bien esta propuesta es útil para fortalecer el sistema sanitario, no serviría de nada si los doctores son enviados sin equipamiento. “No tenemos establecimientos de salud que tengan un nivel adecuado de resolución. Ocurre en Lima y peor en el interior del país. Eso no se soluciona con un consultorio si no con mayor capacidad de herramientas en el primer nivel de atención”, considera.

El epidemiólogo Ugarte-Gil advierte que el programa “Médico de la Familia” implica traer médicos extranjeros y que no es atractivo para el personal sanitario. “Esa es otra cuestión. Varios de los médicos que están en estos programas en Cuba o Venezuela no cumplen los criterios de medicina que tenemos acá o en otros países”, afirma.

Para encontrar propuestas directas contra el Covid-19 tenemos que volver a la participación de Pedro Castillo en el debate organizado por el JNE. En su intervención, el candidato –que tuvo la enfermedad en enero pasado– dio pistas de lo que un gobierno de Perú Libre haría para combatir la pandemia. Aunque nada más se trate de eso: de pistas.

 

 

El candidato más votado en primera vuelta dijo en esa oportunidad que en su gobierno priorizará “la vacuna universal, masiva y popular gratuita”. También destacó a la vacuna rusa Sputnik V como un producto “de calidad” que permitirá “empezar con el resto de actividades” de prevención. No se refirió a ninguna otra vacuna disponible en el mercado.

Para el infectólogo Carlos Medina concentrarse en un solo tipo de vacuna sería un gravísimo error. “Eso está ligado a su ideología de izquierda y es lamentable. Apostar por una sola vacuna es lo peor que se puede hacer porque no tienen un solo comprador. No van a producir solo para ti, existe un gran mercado. Esa es la carrera: inmunizar a la mayor cantidad de población en el menor tiempo posible”, asegura.

En ese debate, Castillo afirmó que no buscarían aumentar el número de camas UCI y que, más bien, agotarían sus esfuerzos para evitar “que el poblador llegue” a necesitar una. No explicó cómo podría garantizarlo. Lo que sí lanzó fue una resonante arenga: “con la salud no se discrimina, no se lucra y no se privilegia”.

El resto de propuestas para el sector salud incluye el aumento del presupuesto del 5.4% al 10% del PBI. A diferencia de Fuerza Popular, Perú Libre sí ve posible llegar a esa cantidad. El partido del lápiz explica en su plan de gobierno que obtendrán recursos “del nuevo reparto de las utilidades entre las transnacionales y el Estado peruano”. Luego de revisar todas las concesiones existentes en el país, por supuesto. El plan también apunta a establecer un tarifario único para las clínicas privadas y la despenalización del aborto como método para controlar la natalidad.

Durante su cierre de campaña en Lima, Pedro Castillo también aseguró que las cuarentenas debían terminar. “Es una zozobra para la población y el Estado debe proveer las vacunas para que podamos salir adelante”, comentó el sindicalista nacido en Cajamarca. Este es un punto común entre los discursos de Castillo y Fujimori, y los especialistas consultados por Sudaca coinciden en que esto sería un tremendo error.

Percy Mayta-Tristán señala que “si no nos fue peor en la primera ola fue porque tuvimos una cuarentena”. “No hay ninguna evidencia de que estas no sirvan para reducir el contacto entre personas”, comenta.

El epidemiólogo César Ugarte-Gil recuerda el caso de Suecia. Un país que prescindió de las cuarentenas por “creer falsamente en la inmunidad de rebaño” y terminó siendo uno de los países con mayor impacto dentro de Europa.

Por su parte, el infectólogo Carlos Medina resalta que la cuarentena es un medio, no un fin. “La idea no es solo liberar las medidas de restricción, si no que voy a hacer cuando los casos se empiecen a incrementar. ¿Cuál será la estrategia para controlar esa situación?”, pregunta.

Los tres doctores también coinciden en mostrar su decepción porque la clase política fue olvidándose de a pocos de la pandemia conforme se acercaban las elecciones. Ugarte-Gil cree que “ya hemos normalizado las muertes, a pesar que cada vez nos tocan más cerca de casa”. Mayta-Tristán asegura que tenían temor de que se pospusieran los comicios y por eso guardaron silencio. Medina es más contundente: lo hicieron porque ninguno tenía ideas adecuadas para nuestra realidad. Ojalá el próximo gobernante recuerde que la pandemia será su primera tarea a resolver.

 

**Fotomontaje por Leyla López

Fecha de publicación: 16/04/21

Tags:

Coronavirus, Fuerza Popular, Pandemia, Perú Libre, Planes de Gobierno

Por lo general (y en muchos casos) las vacaciones son asociadas a salir de viaje para dedicarse al pleno descanso. ¿Pero qué sucede cuando la única opción de vacaciones es pasar más tiempo en casa debido a la pandemia? ¿Deberíamos igualmente tomar esas vacaciones?

 

Según la norma peruana, regulada por el Decreto Legislativo 713, un trabajador tiene derecho a 30 días calendario vacacional por cada año completo de servicios. La pandemia generó algunos cambios sobre este derecho de los trabajadores, pues el empleador puede decidir el momento en que el trabajador tome sus vacaciones si es que estas están vencidas y no han llegado a un acuerdo, en condiciones habituales.

 

¿Debería tomar vacaciones?

 

Jimena Mendoza, gerenta general de LHH DBM Perú, señala que “lo primero que tenemos que interiorizar es que la pandemia se quedará por un tiempo aún. Si bien muchas personas usan las vacaciones para viajes y demás, es un merecido descanso que es necesario para todos”. Añade que “si no se toman vacaciones en estos meses se acumularán y generarán un sobrecosto, además de un desorden posterior que reducirá la productividad. Si bien debemos pensar en qué es mejor para los colaboradores, también debemos generar una empatía bidireccional donde el colaborador entienda las implicancias de no salir de vacaciones”.

 

Por su parte, el licenciado en psicología del Complejo Hospitalario Alberto Barton en el Callao, Juan Sánchez, indica que en la salud mental, el impacto se ve reflejado en las restricciones para asistir a lugares donde habitualmente se consideran espacios de esparcimiento como por ejemplo playas, cines, pero es importante reconocer que el objetivo de las vacaciones es proporcionar descanso de una serie de actividades que se han realizado durante el periodo laboral.

 

Vacaciones forzadas

 

La Organización Internacional del Trabajo precisa que los empleadores no deberían exigir unilateralmente a los trabajadores que utilicen sus vacaciones anuales. Las fechas en que las vacaciones serán tomadas deberán ser acordadas por ambas partes. Al fijar la época en que se tomarán las vacaciones, se tendrán en cuenta las exigencias del trabajo y las oportunidades de descanso y distracción.

 

Por lo tanto, es necesario tomar vacaciones para descansar porque el cansancio laboral se acentuó por la angustia que provocó la pandemia. Muchas personas están agotadas porque han trabajado desde la casa y al mismo tiempo cuidan a sus hijos, y otros van a trabajar presencialmente a sus empresas con temor al contagio, lo que causa estrés. Si no tomamos vacaciones, afectaremos nuestra salud física y mental, y nuestro rendimiento laboral. Por eso, es recomendable tomar vacaciones aunque permanezcamos en el hogar.

Tags:

Descanso laboral, Pandemia, Vacaciones
Página 5 de 7 1 2 3 4 5 6 7
x