Pedro Castillo

Hoy, 12 de octubre, se cumplen 529 años de la colonización europea y el establecimiento de un sistema económico blanco supremacista de apropiación de tierras, explotación laboral y políticas de exterminio contra los pueblos originarios y sus culturas. Surge también la resiliencia de los pueblos originarios, al que se suman las luchas de otras comunidades secuestradas desde África y Asia por el régimen colonial. Estas luchas continúan hasta hoy resistiendo el modelo capitalista que se ha perpetuado en el poder e intenta imponer sus privilegios hasta los extremos del continente.

Las más de 200 mil muertes por Covid-19 en el Perú, los millones de empleos perdidos, una mayoría de población sin acceso a servicios sanitarios mínimos, expuesta en la trágica subida de los balones de oxígeno, son ejemplos de la terrible realidad del capitalismo en el Perú y la confirmación de que su único compromiso es con las ganancias y no con la vida. Desde la invasión europea a los tiempos del Covid-19, el capitalismo ha matado por ganancias y ha fracasado como sistema socioeconómico en asegurar el sostenimiento y reproducción de la propia vida. Los altos niveles de desigualdad, pobreza, discriminación racial y de género, y la crisis ecológica, demuestran el desvanecimiento de una ilusión que se transforma en pesadilla. Esa crisis sistémica no puede ser reformada. El capitalismo está en crisis y no es nuestro deber salvarlo.

Con el triunfo de Pedro Castillo y Perú Libre parecía que se iba formando una izquierda capaz de enfrentarse a las demandas ideológicas y políticas dentro un sistema capitalista en crisis. Se abría la posibilidad de un proceso constituyente popular y plurinacional apoyado por la clase trabajadora urbana y rural. La composición de un gabinete multicultural y con posiciones claramente de izquierda podía afianzar ese nuevo camino por la justicia e igualdad, sin embargo, el retroceso permanente y los cambios en el gabinete marcan un nuevo rumbo que algunos llaman “responsable” o “moderado” en nombre de la gobernabilidad.

Desde la salida del ex-canciller Béjar, se iba cimentando el camino de la derrota frente a los poderes fácticos. Ahora el gobierno cuenta con la venía de la CONFIEP, que saluda de manera entusiasta al nuevo gabinete. Se perdona el racismo y terruqueo de la derecha y la prensa, y se premia con un ministerio a una congresista de Perú Libre por acuñar el término derogatorio de “izquierda bruta y achorada» contra quienes se enfrentan de manera frontal a la derecha fascista y golpista.

Esta tendencia viene desde Alejandro Toledo y pasa por Ollanta Humala con su promesa de la gran transformación. Se claudica frente una clase dominante que ha afianzado su poder en las últimas décadas gracias a la constitución del ‘93, diseñada para la acumulación de más poder económico. Este proceso neoliberal también terminó de afianzar la derechización y corrupción de las fuerzas armadas y policiales, actuales peones de los ricos en el Perú. 

La utopía capitalista

Se le acusa al socialismo de ser utópico, pero ¿quien está siendo realmente utópico? ¿Cuántos siglos más vamos a esperar por “justicia e igualdad” de un sistema capitalista que se enfrenta con todos sus recursos contra un cambio mínimo? Esperar que la clase empresarial actúe con humanidad y respeto a la clase trabajadora es utópico. El poder empresarial se bajó al exministro Maraví, con el apoyo de la mayoría del gabinete, con excepción de Bellido, Ceballos, Maraví y Sánchez, el resto no estaba dispuesto a enfrentar a la derecha. ¿Tendrá el nuevo gabinete la convicción y fuerza para la defensa de los intereses de las mayorías excluidas en la repartición de la torta neoliberal? 

Es utópico creer que el capitalismo va a eliminar el racismo en el Perú. Cedric Robinson, teórico y activista político negro, decía que el “capitalismo y el racismo no rompieron con el feudalismo, sino que evolucionaron a partir de él para producir un sistema mundial de capitalismo racial dependiente económicamente de la esclavitud africana, robo tierras de naciones indígenas, genocidio y violencia. El sistema capitalista no va a eliminar el racismo porque es parte de su propia naturaleza.

También es utópico creer que la economía se va a recuperar para la clase trabajadora porque no se ha recuperado desde la crisis financiera del 2008 ni desde los 30s, 80s y 90s. Las mayorías que reciben las migajas de este sistema siguen siendo descendientes de los que resistieron a los invasores 529 años atrás. Según algunos expertos no habrá boom económico después de la pandemia porque la crisis de la pandemia es la crisis del capitalismo. Una posición moderada no va a solucionar las contradicciones de un capitalismo en declive. No seamos utópicos.

El capitalismo está en extinción y solo lo sostiene un sistema de explotación y el uso de la violencia. No debemos focalizarnos en gestionar el fracaso del capitalismo sino demandar un cambio de rumbo. No más maquillaje al capitalismo con un “rostro humano”. El trabajo de la izquierda no es salvar el capitalismo, sino trabajar en la construcción de un proyecto político desde las bases de oposición a un estado corporativo y al capitalismo colonial y hetero-patriarcal. 

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Se suele decir -desde la opinión pública y la academia- que los primeros meses definen el carácter del gobierno para los cinco años de gestión. Evidentemente, desde el Toledo hasta Kuczynski, se sabía -de acuerdo a esta premisa- cuál sería el carácter que asumirían estos presidentes para gobernar el país. 

En estos meses que Pedro Castillo viene asumiendo el ejecutivo hemos podido apreciar que el rumbo que tendrá este gobierno es de generar el camino hacia una Asamblea Constituyente. Se tiene de conocimiento que actualmente nos encontramos con una crisis económica que necesita ser reactivada, pero que hasta el momento no se han dado visos de poder enrumbarlo económicamente. 

Nuevamente vuelvo a la teoría. Desde la academia se sostiene que las instituciones tienen buen desempeño cuando florecen y se mantienen económicamente estables. Cuando hay crisis, las instituciones colapsan. Hasta la fecha y teniendo un contexto internacional favorable, el presidente Castillo no ha convocado públicamente a los capitales para mover la economía positivamente y así generar empleo y mover a la pequeña y media empresa. Hasta la fecha, el presidente Castillo -por errores propios y de sus aliados maximalistas de Perú Libre- no hace más que encerrar su discurso y su acción en prácticas de gasto social sin detenerse a pensar que todo gasto necesita de inversiones para poder sostenerse en el tiempo. 

Hasta la fecha, el presidente Castillo no da garantías de ir hacia una gobernabilidad que nos permita como país sensatamente recuperar el tiempo perdido por su antecesor Martin Vizcarra. Tácticamente, se da respiro al cambiar el gabinete para sostener el plan maximalista que aún tiene en mente. Sino apreciemos lo que sostuvo en Cusco hace dos semanas en la que dijo que seguía en marcha el plan de campaña electoral. 

Como señalé en mi columna pasada, son tiempos álgidos para la democracia del Perú. La oposición política hasta el momento es muy reactiva. Reacciona ante cualquier coyuntura que genera el gobierno. No proponen públicamente. Si bien no hay líder de esta parte del espectro político, deben ir hacia una agenda país (en economía, salud, educación y seguridad) que les permita redireccionar a un gobierno que no puede sostener una gestión pública y que está haciendo daño económica y socialmente al país. 

La oposición política tiene el gran objetivo, en estos tiempos complicados para el régimen, de establecer los candados constitucionales necesarios, establecer agenda país y generar vínculos con la oposición social en regiones para contrarrestar la única agenda del ejecutivo que tiene públicamente clara: gasto social para generar las condiciones de una Asamblea Constituyente.

 

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¿Le dará el voto de confianza al nuevo Gabinete?

Hay 30 días todavía para que la puedan pedir. Hay que esperar, ¿no? Eso [esa decisión] se toma faltando unos días, en su momento. No puedes limpiarte la boca antes de haber comido.

¿Está conforme con los integrantes del nuevo Gabinete? 

Mira, nosotros consideramos que debería estar un militante cercano de Perú Libre en la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM), pero el presidente ha visto conveniente que ya [no]. Esas son las dos miradas.

¿La presencia de Dina Boluarte en el Midis no representa a Perú Libre?

No, en realidad. Dina Boluarte, hasta donde se ha visto, ha planteado varias cosas que no son del partido. Pero el partido no ha aprobado la participación de ella como ministra. No es propuesta del partido, sino una decisión del presidente.

¿El partido no está conforme con la participación de Dina Boluarte como ministra de Desarrollo e Inclusión Social?

No, simplemente el partido no lo ha planteado.

¿Y Betssy Chávez no es una representante de Perú Libre en la cartera de Trabajo?

Ella es, al momento, militante. Pero no responde a un acuerdo de la postura partidaria. De lo que estoy seguro es que el partido no la ha propuesto. 

¿Y Perú Libre ha planteado a algún ministro en este nuevo Gabinete?

Ninguno.

¿Acaso no es un representante de Perú Libre el ministro del Interior Luis Barranzuela, un cuestionado expolicía que ha sido abogado de usted y del secretario general de su partido, Vladimir Cerrón?

Pero no es militante, no es parte del partido.

Pero es una persona cercana a ambos. Los ha defendido en el caso del financiamiento de la campaña de Perú Libre que lleva la Fiscalía, por presunto lavado de activos

No, es un profesional como cualquiera.

¿Cómo llegó a ser abogado de ambos el nuevo ministro del Interior?

Como todo profesional que trabaja en el campo de la defensa. No hay nada en especial. 

¿Usted no lo ha recomendado para el cargo de ministro del Interior?

No, de ninguna manera. Yo me he sorprendido cuando ha juramentado. Pensamos que era otra persona, hasta que después ya nos enteramos. 

¿Cuándo le pidió el presidente su carta de renuncia?

Ayer [miércoles 6], en la mañana. 

¿Qué motivos le dio el presidente cuando le pidió su renuncia?

Los motivos no me los ha dicho. Simplemente, [me dijo]: “hemos decidido renovar, te agradezco mucho por todo tu apoyo”. Nada más.

¿Y usted no le preguntó al presidente a qué se debía esa “renovación”?

¿Por qué? Eso no sería correcto. Eso no corresponde.

¿Cuándo se entera usted que Mirtha Vásquez iba a ser la premier?

Hace un mes y medio atrás.

¿Ya sabía hace un mes y medio atrás que ella iba a ser la premier?

Para eso es la política. Te permite analizar y ver los diversos sectores. En la PCM, desde el primer día que asumes, siempre es deseado [tu lugar] por otros sectores y personalidades. Y es así, ¿no? Antes de que yo asumiera, ella era una de las que tenía posibilidades. Estaba dentro del bolo. Cuando me designan a mí, a los pocos días, nosotros nos enteramos que había varios sectores que estaban tras la Presidencia del Consejo de Ministros. Y quien tenía mayores ventajas para poder asumir era Mirtha Vásquez [expresidenta del Congreso por el Frente Amplio]. 

¿Usted tiene información de que, desde antes de que juramente como premier, ella era una de las posibilidades para ocupar el cargo?

Ella era una de las posibilidades. Y antes de ir al Congreso a presentar la política general de gobierno [el 26 de agosto], para la cuestión de confianza, ya se sabía que una de las personas que quería sucederme a mí era Mirtha [Vásquez], entre otras tres fuerzas.

¿Cuáles son esas otras tres fuerzas?

Hay que dejar eso en el tintero. 

En ese momento, ¿usted tenía conocimiento que la posibilidad de su recambio era ella?

Ella tenía grandes posibilidades y ventajas comparativas frente a las otras tres fuerzas.

Repito, ¿quiénes son esas otras tres fuerzas?

Eso te dejo para que puedas averiguar. Allí, en la Presidencia, también hay gente que se dedica a armar, ¿no?

¿A armar qué?

A armar escenarios políticos.  

Usted quiere decir que, desde que asumió el premiarato, ¿una de esas fuerzas se movía para que ella lo reemplazara?

Antes de que yo asumiera, había varios sectores que estaban tras la PCM. Me nombran y, después de unos días o un par de semanas, analizando y viendo los escenarios políticos, nosotros tenemos la información de las tantas fuerzas que desean y tienen posibilidades de sucederme. Quien tenía mayores ventajas era ella.

¿Qué tiempo cree que puede durar la premier? ¿Más que los casi tres meses que usted ha estado a cargo?

No podría ser pitoniso para poder ver en qué momento se dará eso. Requiere un análisis objetivo del escenario político y para eso se requiere cierta información. Y, en este momento, la información que se tiene es limitada. Mira, no creo que Mirtha Vásquez sea para los cuatro años y diez meses de gobierno. En el camino, mientras va pasando, irá clarificándose el escenario político. 

¿Mirtha Vásquez es la persona correcta para conducir la PCM?

Para nosotros y para muchos, hubiese sido interesante que quien asuma la PCM salga de las filas de Perú Libre. 

Y desde las filas de Perú Libre, ¿quién hubiera podido reemplazarlo en el cargo?

Esa es mucha especulación, mucha película. 

¿Estaba decidido que usted iba a presentar la cuestión de confianza por el ministro de Trabajo, Iber Maraví [con atestados policiales que lo vinculan presuntamente a Sendero Luminoso entre 1980 y 1982]?

Eso ha sido el planteamiento del presidente y yo he cumplido eso [Bellido pidió a Maraví, en agosto, su renuncia, tal como lo reveló Sudaca; el exministro de Trabajo puso su cargo a disposición y Castillo nunca la aceptó] .

¿Si el presidente no decidía cambiar el Gabinete, usted iba a presentar la cuestión de confianza por Iber Maraví?

El presidente planteó eso.

¿Y por qué si había decidido hacer eso, decidió antes cambiar el Gabinete? ¿Qué fue lo que pasó?

Habría que preguntar al presidente. No quiero especular.

¿Se reafirma en que no hubo la votación para la cremación del cadáver de Abimael Guzmán en la sesión del Consejo de Ministros del pasado 16 de setiembre?

Eso nunca hubo. Primero, no estaba en agenda. Si no estaba en agenda, no se ha discutido, no se ha votado, ni nada. Ahora, las conversaciones personales o grupales de los ministros en un tiempo que hay para almorzar o al inicio o final de la reunión, eso ya escapa a mi responsabilidad. Allí están las actas, están los actuados y nadie puede decir lo contrario.

En un chat de Perú Libre, publicado por Epicentro TV, Vladimir Cerrón dice que la votación fue 6 contra 13.

No sé de dónde habrá sacado esa información. Tendrías que preguntarle a él [a Vladimir Cerrón]. Yo no he hecho ese comentario. ¿No es cierto?

¿El tiempo que usted estuvo en la PCM ha realizado coordinaciones con Vladimir Cerrón?

No, ninguna coordinación porque no le corresponde.

Pero, están esos mismos chats publicados en Epicentro TV en el que ambos escriben…

Vladimir Cerrón está en todos los chats del partido. Los militantes y el secretario general participan en todos los chats que existen. Ese no es un chat de coordinación, sino uno donde se comparte información. Se alcanza, se conversa, se dialoga y se da opinión. Yo no coordino ni tengo nada que coordinar temas de gobierno. [Sobre los ] temas del partido, todos los militantes participamos y damos ideas. Yo estoy en todos los chats del partido.

Pero allí usted pide la renuncia del canciller Óscar Maúrtua…

Esa es mi opinión, como militante.

¿Qué le ha dicho Vladimir Cerrón por su salida?, ¿le ha llamado? [lo felicitó con un tuit el día de su renuncia]

No, por el momento no he tenido la oportunidad de comunicarme con él.

¿Va a hacerlo? ¿Se va a comunicar con él?

La verdad, no está entre mis planes. Mis planes están en el Congreso, atendiendo a los hermanos. Las actividades que se tienen en el despacho, como congresista. 

¿Ha tenido discusiones fuertes con algún ministro [en el informe de Sudaca, titulado «Las últimas horas de Guido Bellido» se cuenta que tuvo un cruce de palabras con Dina Boluarte]?

No, no hemos tenido ningún problema de ese tipo. 

¿Tuvo un cruce de palabras con el ministro de Economía, Pedro Francke, antes de su juramentación?

Eso es totalmente falso. Nunca he tenido un cruce de palabras fuerte con ninguno [de los ministros].

¿Con el ministro de Justicia, Aníbal Torres?

No, nunca. Es más, con él he tenido mucho respeto y consideración. 

Después de lo que ha pasado, ¿usted cree que es posible conseguir las 2,5 millones de firmas para el referéndum de la Asamblea Constituyente?

Más allá de lo que yo crea, hay un sector de peruanos que piden el cambio de la Constitución y hay un sector que no, que ha comprado un kit electoral para defender la actual Constitución.

¿Cree que todavía sigue vigente el plan de vacancia en el Congreso?

Eso está abierto desde que Perú Libre y Pedro Castillo han pasado a segunda vuelta. Lo que pienso es que las fuerzas que están en contra del gobierno van a seguir estándolo. 

¿Por qué cree que el dólar sigue entre S/4,10 y S/4,14 desde que se instaló el gobierno de Pedro Castillo? Se decía que si continuaba Julio Velarde en el BCR el dólar iba a bajar, ¿no?

Para mañana [se refiere a un día después de su renuncia], supongo que ya va a estar S/3.60.

¿Velarde les ha dicho eso?

Nunca he estado en una reunión con Julio Velarde. El presidente sí manifestó que había esa posibilidad, en todo caso. Hay que esperar.

¿El camino de la nacionalización de Camisea está descartado?

Mira, yo te puedo hablar hasta el escenario del día de ayer [miércoles 6]. Y hasta ayer, el consorcio [integrado por Pluspetrol, Hunt Oil, SK Innovation, Tecpetrol, Repsol y Sonatrach] tenía la voluntad de iniciar un proceso de renegociación. [Mirtha Vásquez instaló la comisión multisectorial el jueves 7].

El martes 5 -un día antes de su renuncia- un Juzgado de Familia ordenó que se someta a una evaluación y terapia psicológica, a raíz de la denuncia de la congresista Patricia Chirinos. ¿Lo va hacer?

Claro. Supongo, vamos a pasar ambos [la evaluación]. Ella y mi persona. Todo lo que sea necesario.

¿Usted le dijo a la congresista Patricia Chirinos lo que ella señala [“solo falta que te violen”]?

No. Mira, ya se ha dado un espacio y hay que dejar que [la comisión de] Ética complete su trabajo [en el Congreso].

 

(*) Fotocomposición de portada: Darlen Leonardo

Fotografía: PCM, tomada de la cuenta de Twitter del expremier Guido Bellido

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Guido Bellido compró su boleto de salida el viernes 1 de octubre. Esa noche, y por primera vez en su gobierno, el presidente Pedro Castillo convocó a los ministros a una reunión de emergencia. El objetivo: buscar una salida a la crisis política abierta por el entonces jefe del Gabinete con sus provocadoras declaraciones sobre la cuestión de confianza. La vicepresidenta Dina Boluarte aprovechó la ocasión para increpar a Bellido. “No esté hablando de supuestas conspiraciones y de que yo quiero ser primera ministra”, le dijo, según un exministro presente en el encuentro. 

Los ánimos estaban caldeados. En las horas previas, Bellido y Boluarte también ministra de Desarrollo e Inclusión Social (Midis) habían chocado públicamente. El primero pidió que Qali Warma compre conservas nacionales y el programa social, manejado por el sector de Boluarte, le respondió que el 96,8% de las conservas de pescado entregadas a escolares son peruanas. Además, el portal “Epicentro TV” había publicado el chat de la bancada oficialista, con los venenosos comentarios contra Boluarte del ala dura de Perú Libre. La pintaban como una conspiradora contra el primer ministro. 

En aquella cita de emergencia, de acuerdo a un testigo de la reunión, el presidente deslizó la idea de realizar cambios en el Gabinete, pero no dio nombres ni fecha. También puso sobre la mesa una cuestión clave: ¿era conveniente presentar una cuestión de confianza ante la decisión de los congresistas de oposición de censurar al ministro de Trabajo, Íber Maraví?

Bellido, promotor de la pelea con el Congreso, encajó una sonora derrota. Sólo él, Maraví, Roberto Sánchez (Comercio Exterior y Turismo) y Hernando Cevallos (Salud) manifestaron estar de acuerdo en presentar una medida política extrema como esa, cuenta un testigo de la reunión. Los demás, no. Es decir, solo cuatro de 19 ministros estaban decididos a pechar al Parlamento. No hubo acuerdo formal tras el debate. 

Castillo, al ver que una abrumadora mayoría del Gabinete no se la quería jugar por Maraví, su protegido, decidió desechar el camino de la confrontación con el Congreso. Empezó a meditar, en cambio, otra cosa: la salida de Bellido. 

Como reportó Sudaca hace dos semanas, el plan acordado con Vladimir Cerrón era no realizar cambios hasta, por lo menos, el 5 de noviembre. Ello, siempre y cuando no ocurriera nada extraordinario. Los continuos exabruptos de ‘Puka’ cambiaron los planes del presidente y precipitaron las cosas.

 

Dina Boluarte
La vicepresidenta y ministra de Desarrollo e Inclusión Social, Dina Boluarte Zegarra, enfrentada con Guido Bellido en el Gabinete. Foto: Andina.

SALIDAS DE TONO 

El 26 de septiembre, sin coordinar con Castillo, Bellido amenazó con nacionalizar el yacimiento del gas de Camisea tras reunirse con el expresidente de Bolivia, Evo Morales, en un evento partidario de Perú Libre en Arequipa. El 3 de octubre, en el lanzamiento de la segunda reforma agraria en Cusco, dijo también algo que causó desconcierto en el Ejecutivo. Lo hizo en quechua. “Hermanos, ministros, tal vez antes han cometido errores. Pero ahora, en el gobierno de Pedro Castillo, en su nombre, no debe haber nada de corrupción. Y, si encontramos alguna mañosería, eso lo debemos entregar a las manos de la justicia”, dijo Bellido, según la traducción de la profesora de quechua, Carmen Cazorla.

(Nota de edición: Una primera versión de este artículo consignaba una traducción imprecisa de la frase de Bellido en quecha, que no cambia el sentido del artículo. La traducción correcta ha sido colocada. Pedimos disculpas a los lectores).

Ya con esos antecedentes, el expremier atizó el fuego el último martes 5 por la mañana, al responsabilizar al presidente de la demora en la ratificación a Julio Velarde como cabeza del Banco Central de Reserva (BCR). La cuenta de Twitter de la PCM publicó que Bellido ya había firmado la resolución el viernes pasado. El mensaje era que la pelota estaba en la cancha de Presidencia.

Ante tanto descontrol, Castillo empezó a cocinar la salida de Bellido ese martes 5. Para ejecutarla, había que preparar el terreno. Varias horas después del tuit de la PCM, convocó a Roger Nájar y al congresista Guillermo Bermejo, del ala dura de Perú Libre, a Palacio. Eran las cinco de la tarde. Ahí se habló de la conveniencia de refrescar el Gabinete, ya que era inminente que en el Congreso se presentase una moción de censura contra Maraví, según una fuente del lápiz. 

“No se habló de quién se iba a ir ni de plazos, pero sí de la necesidad de refrescar el Gabinete. Había que tratar de evitar confrontaciones inútiles”, dice esta fuente.

La cita del presidente con Nájar y Bermejo duró una hora. Castillo se sintió legitimado para hacer los cambios. Ese martes, a las siete de la noche, Bellido tuvo su última reunión como presidente del Consejo de Ministros vía Zoom. Los titulares de las carteras fueron convocados de forma virtual para comunicarles sobre la observación a la ley que limita la cuestión de confianza, aprobada por el Congreso. 

El cónclave transcurrió con normalidad, según una fuente que estuvo presente, e incluso contó con la participación de Castillo. La misma fuente dice que Bellido, incluso, invitó a los miembros de su Gabinete para el miércoles en la mañana a la habitual reunión en persona del Consejo de Ministros. La agenda para la sesión: el avance de la vacunación, construcción de colegios y coyuntura política. 

Pero el martes no acabó ahí para el jefe de Estado. Cerca de las 8 de la noche, Castillo recibió la visita de la expresidenta del Congreso Mirtha Vásquez y la legisladora Betsy Chávez, del bloque moderado de la bancada. En esa conversación, el gobernante le ofreció a Vásquez el premierato, de acuerdo a fuentes palaciegas. El encuentro acabó a las 9:30 de la noche.

Mirtha Vásquez registró su ingreso como una visita para Auner Vásquez, el poderoso asesor de Castillo. Este ya había sondeado antes a la exparlamentaria de izquierda, en medio de una crisis política a mediados de agosto en la que los cambios de ministros fueron finalmente abortados. 

Al día siguiente, el pasado miércoles 6 de octubre, Mirtha Vásquez volvió temprano a la Casa de Pizarro: 8 de la mañana. En ese mismo momento, los ministros llegaban a Palacio para la reunión tradicional del Consejo. 

Castillo, sin embargo, llamó a Bellido para reunirse y le pidió que cancele la sesión del Gabinete. Luego le pidió la renuncia. A Guido Bellido la noticia lo habría tomado por sorpresa. Según dos fuentes consultadas por Sudaca, el mandatario le explicó al bocazas de su premier que no iba a presentar cuestión de confianza y que quería evitar confrontaciones con la oposición. Bellido, de acuerdo a las fuentes, habría dicho que él sólo se limitó a seguir los lineamientos del partido, Perú Libre, y que debería consultarle a la agrupación que lo llevó al poder sobre la decisión.  

“Bellido le comentó al mandatario que se había vuelto incómodo para los poderes fácticos por colocar en agenda el tema de la renegociación del gas de Camisea y por abrir la puerta para que las comunidades sean proveedoras de servicios de las mineras tras el acuerdo con la empresa MMG, que opera Las Bambas”, dice una de las fuentes consultadas. 

Mirtha Vásquez y Pedro Castillo
El 6 de octubre, el registro de visitas de Palacio consigna que Mirtha Vásquez entró a Palacio a las ocho de la mañana, poco antes de que el presidente Castillo le pidiese la renuncia a Guido Bellido en el cargo de primer ministro.

LAS NEGOCIACIONES

Tras deshacerse de Bellido, Castillo empezó a rearmar su equipo con Mirtha Vásquez. Pero había un obstáculo: Cerrón y el ala dura de Perú Libre le exigieron al jefe de Estado mantener su “cuota de poder” en el Gabinete. Es decir, cuatro ministros. También demandaron la salida del ministro de Justicia, Aníbal Torres, y el de Defensa, Walter Ayala, por no alinearse con el partido

El ala dura del partido recomendó a Luis Barranzuela, abogado de Vladimir Cerrón en una investigación por lavado de activos, para Interior. Barranzuela fue promovido por Bermejo y entrevistado por el presidente el martes en la noche, según una fuente del Gabinete saliente. Él y Raúl Noblecilla, socios en un estudio jurídico y abogados de Cerrón,  estuvieron el fin de semana en el Valle de los Ríos Ene, Apurímac y Mantaro (VRAEM) para promover una campaña en rechazo a la erradicación de la hoja de coca. 

BarranzuelaBarranzuela
El nuevo ministro del Interior, Luis Barranzuela Vite (en círculo), en el VRAEM la semana pasada, en campaña contra la erradicación de la hoja de coca. Lo acompaña Raúl Noblecilla, el abogado de Vladimir Cerrón.

Finalmente Barrenzuela fue nombrado en reemplazo de Juan Carrasco. Fuentes allegadas al exfiscal anticorrupción dicen que fue removido por pedirle la renuncia a la viceministra de Orden Interno, Olga Chahua, una recomendada del presidente Castillo. Perú Libre también logró colocar al ingeniero industrial Eduardo González Toro, como ministro de Energía y Minas. González Toro postuló al Congreso, en el 2016, por Perú Libertario, el embrión de Perú Libre. 

Olga Chagua y Pedro Castillo
Julio, 2021. Olga Chagua Timoteo, viceministra de Orden Interno, en una foto de archivo con el presidente Castillo. Juan Carrasco pidió su salida antes de ser removido del cargo. Ella es recomendada del mandatario. Foto: Facebook de Olga Chagua.

La parlamentaria Betssy Chávez, militante de la agrupación oficialista y distante de la línea dura, fue nombrada ministra de Trabajo en reemplazo del cuestionado Íber Maraví. La decisión causó la molestia del legislador y aliado del presidente Castillo, Edgar Tello, quien salió públicamente a protestar por la conformación del Gabinete. Maraví, como Tello, impulsan la Federación Nacional de Trabajadores en la Educación del Perú (Fenate Perú), el gremio fundado por el presidente Pedro Castillo.

“Guido Bellido ha estado haciendo su trabajo, pero ha habido presión de un gran sector de la prensa nacional, de la derecha y de los grupos caviares”, dice a Sudaca el congresista de Perú Libre, Álex Flores. La bancada oficialista, en un comunicado, anuncia que no será oposición al gobierno pese a las discrepancias. Bellido, el provocador profesional, seguirá en política, específicamente en el Congreso. La arena movediza está más revuelta que nunca. 

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Por Cristian Rebosio

Con solo 26 años, Mauro Gonzales se convirtió en un nombre clave de la campaña en la que Pedro Castillo ganó la presidencia. El joven, que estudió Derecho y Ciencias Políticas en la Universidad Inca Garcilaso de la Vega, fue el encargado del área de comunicaciones del candidato de Perú Libre, con quien dice tener una amistad. Sin dejar de lado sus asesorías extraoficiales al presidente, Gonzales ahora es director de comunicaciones en la oficialista Radio Latina y está involucrado, como asesor de imagen y comunicaciones, en un proyecto que tendrá la misma línea editorial: Nacional TV. 

¿Cuál era su función en la campaña de Pedro Castillo?

En la primera vuelta, Richard Rojas me llamó y lo reemplacé, desde el 16 de marzo hasta el final de la primera vuelta, porque se enfermó con Covid. Luego, él vuelve a tomar la posición de jefe de campaña y yo paso a ser jefe de prensa y asesor de comunicaciones.

Ha visitado Palacio de Gobierno en varias oportunidades durante los últimos dos meses, ¿a qué se deben estas visitas?

No solo a Palacio, también he ido a la Presidencia del Consejo de Ministros. Esto es para realizar algunas coordinaciones que tenía que hacer, como parte del Comando Presidencial, con Pedro Castillo.

¿De qué se encarga el Comando Presidencial?

Es un apoyo externo que le damos al presidente Pedro Castillo. Pero no asumimos ninguna función. Principalmente son coordinaciones y asesorías que le brindamos.

¿Recibe algún pago a cambio de estas asesorías?

Las hago voluntariamente.

¿Cuántas personas integran este Comando Presidencial?

Alrededor de 15 personas y cada uno tiene su especialidad. Puede ser economía, área legal, comunicaciones, etc. 

¿Los asesores oficiales forman parte del Comando Presidencial?

Sí, pero ellos están adentro. Si apoyas en campaña [se refiere a los asesores ya contratados], entra tu candidato y te lleva.

¿No existe un conflicto de interés al ser parte de un medio de comunicación [Gonzáles es directivo de Radio Latina, un medio oficialista] y, al mismo tiempo, asesorar al presidente Castillo?

Tengo que tener mis ingresos, no estoy trabajando. Si a me contratan, soy libre de ir al espacio que me llamen. Si me llama El Comercio, ¿cuál es el problema de estar ahí?. Continúo asesorando al presidente de manera externa, no estoy trabajando en el Estado. Soy libre, soy profesional y no tendría por qué haber conflicto de intereses.

Como jefe de prensa de Pedro Castillo durante la campaña, ¿por qué optaron por evitar a los grandes medios?

La respuesta está en las pantallas. Prendes el televisor y la balanza está inclinada. Como estratega, no voy a meter a mi candidato en la boca del lobo. Cuando manejé la campaña de prensa, tenía entrevistas con medios internacionales, medios de Colombia y México. Lamentablemente, la prensa peruana no tiene una pluralidad a la que se pueda llevar a un candidato que no sea de tu agrado. Yo lo llevaba y era todo en contra.

¿No consideraron que el público de estos medios debía conocer las propuestas de Pedro Castillo?

Lo hacíamos en nuestras redes sociales, las transmisiones en vivo, los mítines de campaña y en el Plan Bicentenario de la segunda vuelta

¿Fue un acierto evitar a estos medios?

No es acierto ni remordimiento. A más críticas, más propuestas. Nosotros no teníamos tiempo para dar entrevistas e ir a los medios. Lo que nos interesaba era ir pueblo por pueblo, donde ningún candidato presidencial había llegado. Nuestro fin era llegar a esas personas.

¿Por qué, tras el triunfo en la segunda vuelta, el presidente Pedro Castillo se mantiene alejado de los medios de comunicación?

Eso estratégicamente es decisión de la parte de comunicaciones dentro de Palacio. Yo, como apoyo externo, le puedo dar ciertas recomendaciones al Presidente y las áreas involucradas, pero la decisión política está en la interna. Yo no puedo decidir sobre la secretaria de prensa y el director de comunicaciones. Ellos manejan cada área de acuerdo a sus posibilidades y funciones. Yo estoy siendo un apoyo externo y le doy uno que otro consejo.

Ahora es parte del proyecto de Nacional TV [un nuevo canal de televisión oficialista], ¿qué lo llevó a pensar que existe la necesidad de un nuevo medio de comunicación?

Más que necesidad, vimos una oportunidad de hacer las cosas bien en el ámbito periodístico. No vemos una neutralidad en los canales de televisión y optamos por esta nueva alternativa.

¿Por qué considera que El Foco y Epicentro TV no aceptaron la propuesta para trabajar con Nacional TV?

No sabría decirte. No he autorizado, como responsable del proyecto, a ninguno de los miembros del equipo para que negocien con esos medios. Cada uno tiene su posición y se respeta.

En una entrevista al programa Panorama mencionó que en Nacional TV impulsarán la agenda de los tres poderes del Estado, ¿a qué se refiere con impulsar una agenda?

Me refería a darle espacio al poder Ejecutivo, Legislativo y Judicial. Las puertas del canal van a estar abiertas a todos. Que cuenten la labor, lo que han hecho, lo que van a hacer y emitan su posición.

¿Pero eso no es lo que actualmente hacen los canales del Congreso y Justicia TV?

No sé cuánta gente vea el canal del Congreso. En tal caso, si es similar, esta va a ser otra alternativa. No es tan así como transmitir la agenda de los poderes del Estado; es informar las acciones que vienen realizando y juzgar cuando se deba hacer y aplaudir cuando corresponda.

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Pedro Castillo

Son solo 2 meses y pocos días del Gobierno de Pedro Castillo, pero parecen más. Un tiempo político acelerado, donde pasamos sin tregua ni pausa, de una segunda vuelta con el fraude de las denuncias de fraude, el asedio a las instituciones electorales  y una transferencia al límite,  a un nuevo periodo de gobierno con sobresaltos y crisis constantes (y hay que decirlo, porque no es un dato irrelevante, una crisis dentro de la crisis permanente, múltiple, estructural, profundizada además por la pandemia). 

 

La danza inmóvil

Desde el inicio los principales actores mostraron rápidamente sus cartas -marcadas- definiendo las condiciones del juego. De un lado, la derecha dura, en modo “tercera vuelta”, que no se resigna a ser gobernada por sectores subalternos, con el plan de vacancia (plan V) como objetivo estratégico y que no deja de agitarlo cada vez que puede –como en la reciente coyuntura-, exhibiendo además una oposición hiperideologizada, propio de la guerra fría. Del otro, también un gobierno que decidió formar un gabinete que limitaba su base política de apoyo y con una creciente imagen de debilidad, habitualmente  errático, a la defensiva y con poca claridad estratégica.

Ambos, la coalición vacadora, y la coalición de gobierno, especialmente los sectores más dinámicos y a la iniciativa al interior de estos dos bloques,  comparten una  tendencia hacia el aislamiento y el despropósito constante, una suerte de vocación antihegemónica, que los lleva a la permanente autoafirmación y a convocar solo a –sus- convencidos, pero que son incapaces de hablarles –y movilizar- a sectores más amplios del país. Es verdad que este aparente empate –catastrófico-, a cada uno le sirve para objetivos mínimos de corto plazo: a unos, para estar a la iniciativa, y consolidar un relato macartista y terruqueador en sectores medios y altos, mientras espera la oportunidad para dar el golpe definitivo; a otros para mantenerse y avanzar con algunas políticas en medio del fuego cruzado –y el fuego amigo-.

El problema aquí es que, al que menos favorece dicho escenario es a un gobierno cuyo proyecto de cambio, para sostenerse y avanzar, requiere fortalecer su legitimidad, alinear a sus propias fuerzas y tener más claridad en el corto y mediano plazo.  El nudo problemático aquí, en la coalición de gobierno, es que sus actuales componentes son necesarios (por razones de principios y prácticas: mandato electoral, correlación congresal) pero la relación y disposición de estos tienden al entrampamiento y el inmovilismo.

 

No todo lo que brilla es rojo.

Uno de los factores principales de entrampamiento y crisis en el gobierno es que el socio principal Perú Libre -o su conducción-, ha ejercido una permanente presión sobre el gobierno desde un relato de sí mismo como vanguardia imprescindible, de garante izquierdista, cuando en la mayoría de casos -a contrapelo de lo que agitan los medios y la oposición de derecha -, las diferencias no han sido planteadas sobre aspectos programáticos de fondo, de políticas u orientaciones, como se puede comprobar en las actas del consejo de ministros, o la omisión de la asamblea constituyente en presentación del plan de trabajo del primer ministro Bellido en el congreso. Más allá del exhibicionismo radical, de cierta arrogancia doctrinaria, e incontinencia y decisionismo tuitero, las disputas de PL y sus lideres se han dirigido principalmente a defender o alcanzar espacios de poder, un típico juego de la silla, pero con música de protesta y frases de manual de marxismo soviético de los 70. 

Desde Maquiavelo se sabe que la política es una compleja proyección de apariencias o, más cerca, desde juego de tronos, que el poder está donde se cree que está el poder. Así, el radicalismo vacío de Vladimir Cerrón le ha dado cuerda a una política performativa –irónicamente posmoderna- alimentando la histeria anticomunista de la derecha, lo que le permitió a su vez un posicionamiento central en el objetivo –legitimo por cierto- de colocarse como la principal fuerza de izquierda para las elecciones regionales y municipales del próximo año. Mientras tanto las otras fuerzas de la coalición, buscan retomar la iniciativa construyendo un perfil propio desde el soporte programático al gobierno, mientras justifican ante un sector de su electores y la opinión pública sus actuales compromisos que vienen de la segunda vuelta.

En ese marco, hay distorsiones adicionales que alimentan la crisis. Tenemos un  primer ministro que, lejos de blindar al presidente, tiene que ser blindado, en vez de apagar incendios los provoca, en vez de avanzar en la políticas de gobierno genera condiciones de inviabilidad e inestabilidad para estas. Pasa lo mismo con el ministro Maraví, al margen de las verdades y mentiras en su interpelación –cargado de miedos y hechos que no guardan relación con la realidad política actual- lo que se espera es que se pondere es el objetivo político de avanzar en un proyecto de cambio sostenido. 

 

Ponte el sombrero

En ese sentido, el gobierno que en sus primeros días se orientó a atender con urgencia a los eslabones más vulnerables de la sociedad vía bono Yanapay,  o la aceleración de la vacunación, entre otras medidas, sino cierra sus flancos más evidentes y no resuelve sus contradicciones, alineando a su coalición alrededor de objetivos tácticos y estratégicos claros, tendrá aun más dificultades para implementar reformas de mayor envergadura como la reforma tributaria, o la segunda reforma agraria, la renegociación del gas del Camisea o, más aun, la posibilidad de una asamblea constituyente

De continuar la tormenta política, derivando cada vez más en enfrentamiento abierto de poderes, el riesgo ya no sería caer en una normalización mediocre, sino en la posibilidad –bombardeo mediático de por medio- que avance la sensación de estancamiento e ingobernabilidad, lo que puede transformar una expectativa positiva de amplios sectores de la sociedad en malestar y desaprobación en el mediano plazo, abonando así a la emergencia de un proyecto de carácter conservador o, peor aun, reaccionario. 

Por ello, se espera del Presidente que, manteniendo la base de su coalición y su programa de gobierno, tome decisiones urgentes, convoque a más fuerzas sociales y ciudadanas, poniendo por delante el viabilizar política, técnica y comunicacionalmente los cambios que ha prometido y por el que votaron una mayoría de peruanos.

 

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Pedro Castillo, Vladimir Cerrón

En Palacio hay un hombre que guía cada paso de la máxima autoridad de la Nación. Se trata de Auner Vásquez Cabrera, jefe de gabinete técnico de la presidencia de la República y principal asesor de Pedro Castillo. Este consejero controla la agenda del jefe de Estado, da luz verde a los nombramientos de altos funcionarios y pone distancia con el ala dura de Perú Libre, liderada por Vladimir Cerrón, de acuerdo a diversas fuentes consultadas por Sudaca.

Vásquez exhibió su poderío el miércoles pasado, cuando acompañó al presidente en la reunión de emergencia que tuvo con un grupo de congresistas de oposición. La cita se produjo en medio de una nueva crisis política desatada por el premier Guido Bellido, quien había advertido que presentará una cuestión de confianza si se censura al ministro de Trabajo, Íber Maraví. 

Según fuentes de Palacio y de Perú Libre, Auner Vásquez fue el facilitador del encuentro entre el presidente y la comitiva opositora, que fue encabezada por la titular del Congreso, la accionpopulista María del Carmen Alva. Y es que el asesor mantiene buenas relaciones con el partido de la lampa tras postular –sin éxito– con esa camiseta a la alcaldía del distrito cajamarquino de Tacabamba, en 2018. 

Vásquez no es visto con buenos ojos por el bloque cerronista por ese antecedente. El ala más radical del lápiz considera que debió persuadir al presidente para que no reciba a la delegación parlamentaria. “[Vásquez] hizo que el presidente cayera en la trampa de María del Carmen Alva para tratar de desactivar la cuestión de confianza”, dice una fuente alineada con Guido Bellido. Esto, en referencia al tuit de la presidenta del Congreso, según el cual Castillo aseguró que “no está en agenda” plantear una medida política extrema. 

¿De dónde viene el poder de Auner Vásquez? Él, al igual que Pedro Castillo, es natural de Tacabamba. “Auner nació en el mismo caserío donde trabaja el profesor, en Puña. Ellos se conocen porque están en la misma comunidad. En la segunda vuelta él decide apoyar a su paisano Pedro Castillo”, dice el excongresista de Alianza Para el Progreso, César Vásquez, también natural de Tacabamba. 

En la segunda vuelta Auner Vásquez, abogado de profesión, defendió a Perú Libre en el Jurado Nacional de Elecciones frente a las acusaciones de fraude sin pruebas de Fuerza Popular y sus aliados. El tacabambino se ganó la confianza del presidente y fue nombrado como su asesor principal en Palacio. Vásquez, inmediatamente, entró en acción y exhibió sus diferencias con los emisarios de Vladimir Cerrón. 

Por ejemplo, Auner Vásquez fue quien llamó al constitucionalista Francisco Eguiguren para pedirle una opinión sobre el rumbo del gobierno, de acuerdo a una fuente con conocimiento del tema. Eguiguren recomendó la salida de Bellido y otros ministros cuestionados para darle gobernabilidad al régimen. El asesor coincidió con esta idea y se la transmitió al presidente y al ministro de Justicia, Aníbal Torres, quienes estuvieron de acuerdo. Eguiguren explicó su posición en la reunión del 21 de agosto en la casa de Aníbal Torres, que reseñó Sudaca. 

Al día siguiente de esa cita, mientras Cerrón acusaba al presidente de traición por redes sociales, Auner Vásquez llamó a la expresidenta del Parlamento, la cajamarquina Mirtha Vásquez, de acuerdo a “IDL Reporteros”.

“Justo esa semana en la que se produjo la conversación en casa de [Aníbal] Torres, Auner Vásquez me llamó un domingo por la noche. Se presentó y me dijo que era su paisano. Y quería reunirse conmigo y el presidente lo más rápido posible. Le dije que no podía en ese momento. Quedó en llamarme, pero nunca me llamó. Yo sé que ese fin de semana estuvieron viendo cambios en el Gabinete”, dice a Sudaca Mirtha Vásquez. Agregó no saber si le iban a ofrecer el premierato. 

Tras la mediación de Verónika Mendoza, aquel plan para cambiar a Bellido abortó rápidamente. Pero continuaron las escaramuzas entre Auner Vásquez y la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM). El 7 de septiembre Vásquez convocó a los coordinadores parlamentarios y asesores de los ministerios –excepto a representantes de la PCM– para afinar las relaciones con los congresistas de la bancada oficialista y entre las diversas carteras. Así quedó plasmado en el registro de visitas de Palacio. La convocatoria fue interpretada por el bloque radical de Perú Libre como un intento por centralizar su poder y saltarse a la cabeza del Gabinete. En suma, un nuevo golpe del asesor a Guido Bellido. 

7 de septiembre. El registro de visitas de Palacio consigna el encuentro entre coordinadores parlamentarios y asesores de ministerios con Auner Vásquez, que incomodó en la Presidencia de Consejo de Ministros.

Vásquez ha ido cobrando peso en la dinámica del gobierno. Incluso ya se reúne con congresistas a nombre del presidente de la República. El 14 de septiembre el asesor tuvo un encuentro en Palacio, cerca de dos horas, con la mayoría de integrantes de la bancada de Acción Popular, a excepción de María del Carmen Alva. El cónclave también quedó grabado en el registro de visitas. 

“La reunión iba a ser con el presidente, pero finalmente nos reunimos con su asesor. Le expusimos los problemas de agua, desagüe y la falta de hospitales en las regiones. Él tomó apuntes. No nos hemos vuelto a juntar”, dice el parlamentario acciopopulista José Arriola. 

14 de septiembre. La reunión entre Auner Vásquez Cabrera, asesor principal del presidente, y congresistas de Acción Popular, según el registro de visitas de Palacio.

Vásquez es un enlace natural entre el gobierno y Acción Popular. El poderoso consejero habría impulsado, por ejemplo, la visita de Castillo al Congreso para pedirle a la Mesa Directiva que entreguen la presidencia de la Comisión de Educación a Perú Libre, de acuerdo a fuentes del partido. Además, tiene conexiones con Alianza Para el Progreso, agrupación a la que asesoró legalmente en 2016.

En el Gabinete, Vásquez es cercano al ala moderada, integrada por Aníbal Torres, el ministro de Economía y Finanzas, Pedro Francke, y la ministra de Desarrollo e Inclusión Social, Dina Boluarte. Este grupo tiene recelo de los radicales del lápiz y apuesta más por el pragmatismo para pasar sin turbulencias los primeros meses de gobierno. Vásquez es un abanderado de esa postura, según una fuente cercana al asesor. 

21 de septiembre. Auner Vásquez Cabrera, jefe del gabinete técnico de Presidencia, con el ministro de Economía, Pedro Francke, en la sede del Fondo Monetario Internacional, en Washington.

El poder de Auner Vásquez es tal que los nombramientos de los altos funcionarios necesitan de su luz verde. “Vásquez es el que aprueba o desaprueba las propuestas para los puestos de viceministros u otros altos funcionarios. El presidente confía mucho en él”, dice una fuente de Palacio.

Vásquez, de acuerdo a miembros de Perú Libre, dio el visto bueno a la controvertida designación del jefe de la Dirección Nacional de Inteligencia, José Fernández Latorre, excomisario de Tacabamba, la ciudad natal del asesor y del presidente. También dio su bendición para la contratación del polémico Mario Carhuapoma como presidente de Essalud. 

El asesor presidencial se ha afianzado al interior de Palacio y se ha jalado a los abogados cajamarquinos Óscar Cabrera y Eder Vitón. El primero fue candidato de Fuerza Popular al gobierno regional de San Martín, en el 2018, mientras que el segundo fue socio de su estudio jurídico, creado en el 2020.  

Con incluso más poder que otros asesores presidenciales de gestiones recientes, Auner Vásquez es el gurú político de Pedro Castillo. Cada palabra o cada silencio del presidente tiene su huella.

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Auner Vasquez, Guido bellido, Pedro Castillo

Todos los días de lunes a viernes «Si el Río suena» con Patricia del Río, entrevistas exclusivas. Este es nuestro episodio número 19.

Para el vocero de la bancada de Renovación Popular, Jorge Montoya, el presidente del consejo de ministros tiene una actitud inadecuada al creer que está en su barrio defendiéndose de sus compañeros. Además, señaló que en la conversación que tuvo el presidente Pedro Castillo con los voceros de las bancadas aseguró que no disolverá el congreso y que corregirá los puntos débiles de su gestión.

En el comentario económico, David Rivera indicó que la precariedad política del gobierno afecta directamente a la economía nacional.

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David Rivera, jorge montoya, Pedro Castillo

Desde que Pedro Castillo tomó la decisión de mudarse con su esposa e hijos a Palacio de Gobierno, a inicios de agosto, sus sobrinos no han dejado de visitarlo. Y aunque señalan que se trata de visitas familiares, en algunas ocasiones los acompañan políticos y empresarios, y registran “reuniones de trabajo”.

Gian Marco Castillo Gómez (23) y Fray Vásquez Castillo (31) ya habían sido parte de la campaña presidencial, tal como lo informó Sudaca en un informe de junio pasado. El primero, joven estudiante de Economía, se encargaba de armarle la agenda a su tío Pedro, y de realizar coordinaciones telefónicas; mientras que el segundo estaba en el equipo de seguridad. Ambos sobrinos del presidente viven en Lima desde hace varios años: Fray desde hace 15 y Gian desde hace cinco.

 

 

Entre agosto y setiembre Gian Marco, que es uno de los sobrinos más queridos por Castillo, ha ingresado como visitante en 19 ocasiones. Fray lo hizo 15 veces. En varias de estas coincidieron.

Una de las visitas que más llama la atención se produjo el pasado 1 de septiembre. Según el registro oficial, los sobrinos ingresaron para ver a la familia presidencial a las 18:00, pero acompañados por el empresario Jenin Abel Cabrera Fernández, quien apoyó la campaña de Castillo. Los tres salieron juntos a las 19:24.

Según un reportaje del portal El Foco, publicado en mayo de este año, Cabrera puso a disposición de la campaña de Pedro Castillo una camioneta. El empresario es dueño de Consiteg EIRL y gerente general de Acech Group SAC, ambas contratistas con el Estado.

En mayo de este año, el Ministerio de Cultura le siguió un proceso administrativo a trabajadores de la municipalidad de Chiclayo por realizar un pago adelantado a Acech Group SAC, que estaba a cargo de una obra en aquella ciudad. Esto pese a que tenía retrasos en la construcción.

Las visitas de Fray y Gian Marco continuaron al mediodía del 4 de setiembre, cuando ingresaron a Palacio otra vez con motivo de visitar a la familia presidencial. En esta ocasión lo hicieron en compañía de Tania Maritza Peralta Sánchez y Ana Vidalina Sanchez Saldaña, accionistas minoritarias de la empresa Aldalab, dedicada a la importación y distribución de equipos hospitalarios.

 

El registro de visitas del pasado 4 de setiembre en Palacio (arriba) confirma el ingreso de las socias empresariales del colaborador de la campaña de Pedro Castillo, Segundo Sánchez, en compañía Fray y Gian Marco, los sobrinos del jefe de Estado. 

 

El accionista mayoritario de esta compañía es el mediático empresario chotano Segundo Alejandro Sánchez Sánchez, uno de los colaboradores más importantes del profesor Castillo. Sánchez, además, es propietario de la casa de Breña que sirvió hasta hace poco como centro de operaciones para el actual mandatario. A la ONPE, el hombre de negocios reportó que se trató de un alquiler por S/15.000, según un informe de Perú21.

Los vínculos entre Sánchez y Castillo son tan fuertes que el empresario acompañó al presidente en su reciente viaje a Estados Unidos. Cuando un reportero de Latina abordó al empresario, este explicó que viajó por su cuenta para ayudar a la comunidad peruana en Nueva Jersey a que se pueda entrevistar con Castillo.

Otro empresario que ingresó a Palacio a la misma hora que ambos sobrinos del presidente es William Koo Quispe, contador general de la transnacional Dormakaba, del grupo Klaus Brass, dedicada a la fabricación de todo tipo de herrajes y cerraduras. La visita se dio el 5 de setiembre, entre las 18:38 y 19:42. El ingreso de los tres estuvo autorizado por el mismo Pedro Castillo, según los registros. También quedó plasmada la visita de Irma Castillo Terrones, una de las hermanas del presidente, a esa misma hora.

En diálogo con Sudaca, William Koo desmiente el registro de visitas. Dice que él ingresó solo, en su carro, sin la compañía de los sobrinos. Asegura que se trató de una invitación personal que le hizo Yenifer Paredes, la hija mayor de la familia presidencial. Dijo que la joven le presentó a la primera dama, pero no al presidente y que no se trató de una visita de trabajo ni de negocios, sino de algo “personal”.

Otra visita llamativa se produjo el 13 de agosto de este año. Gian Marco y su primo Fray estuvieron en Palacio entre las 16:40 y las 19:50, junto al secretario de Perú Libre en Lima y brazo derecho de Vladimir Cerrón, Richard Rojas (a la sazón, investigado por el caso ‘Dinámicos del Centro’). El motivo quedó registrado únicamente como “visita” y no precisa en qué ambiente fue. Ese día, Perú Libre celebraba su 13° aniversario de vida. 

 

Fray Vásquez Castillo aparece rodeado de sus primos en una foto tomada el pasado 28 de julio en los exteriores del Congreso. Ha sido parte del equipo de seguridad de su tío durante la campaña (fotos: Facebook de F. Vásquez).

 

Por su parte, Fray Vásquez Castillo señala a Sudaca que las visitas que realizó con su primo Gian a la familia presidencial solo fueron para ver a su tía y a sus primos. “Como ellos no conocen acá [Lima], tengo que sacarlos un rato de Palacio. Nosotros tenemos una movilidad de mi primo que nos presta y con ese carrito vamos”, apunta.

Vásquez señala que no necesita trabajo en el gobierno, pues está metido en el rubro gastronómico. Hasta fines de este año, administró la pollería “Kayako”  ubicada en Ventanilla. Su teléfono aún figura en su fanpage de Facebook. El restaurante era promocionado en esa página con un video donde aparecía Kenji Fujimori, el hermano menor de la contrincante de su tío en las pasadas elecciones. Hoy el local luce cerrado.


Fray Vásquez promocionaba su pollería «Kayako», en Ventanilla, con un video en el que aparecía Kenji Fujimori. 

 

LOS SOBRINOS DE LA PRIMERA DAMA

Así como Gian Marco y Fray, otros dos sobrinos del profesor Castillo también acuden a Palacio con frecuencia. Fany Yakely y Rudbel Oblitas Paredes son hijos de Lelis Paredes, hermana de la primera dama. Según el registro de visitas, Rudbel y Fany han visitado Palacio en ocho ocasiones desde que su tío se mudó allí. Rudbel es ingeniero civil graduado en la Universidad Tecnológica de la Habana (Cuba).

El 21 de agosto, cerca de la medianoche, ambos ingresaron a visitar a la primera dama. A esa misma hora, hizo lo propio Isabel Soria Reategui, coordinadora de estudiantes de Perú Libre en Suecia . Soria se retiró a las 7:56 de la mañana siguiente, mientras que los hermanos Oblitas se quedaron todo el día, hasta las 23:54. Soria figura ese mismo día con un ingreso a las 16:56. Se fue, según los registros, a 23:55.

El 22 de agosto, a la 00:01 de la madrugada, volvieron a ingresar los tres, según los registros. Lo hicieron en esta ocasión junto a José Nenil Medina Guerrero, alcalde distrital de Anguía, el distrito cajamarquino donde Pedro Castillo y Lilia Paredes tienen su domicilio. A la 1: 33 de la madrugada se retiró Medina; a las 7:18 de la mañana, Yakely y Rudbel; y, a las 15:14 de la tarde, Isabel Soria. 

Las incursiones nocturnas continuaron el miércoles 8 de septiembre. Aquella noche, Rudbel Oblitas ingresó a visitar al presidente de la República a las 21:31 de la noche. El horario coincide con la llegada de Hugo Ángel Chávez Arévalo, nombrado recientemente director de Petroperú; y Fermín Silva Cayatopa, director de la clínica La Luz, donde se atendió al Profesor Castillo en abril pasado por una descompensación. También acudió a la cita una persona llamada Yober Sánchez Delgado, quien en su Facebook se identifica como trabajador de la mentada clínica.

Los tres últimos se quedaron por el lapso de una hora y el registro señala que tuvieron una “reunión de trabajo”. Rudbel, por su lado, se marchó a las 8:38 de la mañana del día siguiente. En su caso, solo se precisa que su ingreso fue autorizado por su tío.

Pero ese mismo día, el sobrino regresó. Entre las 18:48 y las 21:37 de aquel 8 de setiembre, Rudbel Oblitas ingresó a Palacio para sostener una “reunión de trabajo” con el presidente Castillo, de acuerdo a los registros. Lo hizo acompañado de José Wilfredo Colunche Campos, exalcalde del distrito de Anguía y exmilitante de Alianza Para el Progreso (APP).

En comunicación con Sudaca, Raúl Oblitas, hermano de Fany y Rudbel, dice que estos acuden a Palacio para visitar a sus tíos y sobrinos. Negó que tengan intenciones de trabajar en el gobierno porque saben que eso sería “nepotismo”. No explicó la presencia de políticos y empresarios con los que coinciden sus incursiones a la Casa de Pizarro. 

Sudaca envió una solicitud de información a Prensa de Palacio desde el 25 de agosto sobre las visitas de los cuatro sobrinos, pero no obtuvimos respuesta hasta ahora. Lo cierto es que la familia parece más unida que nunca.

 

(*) Fotoportada e infografía: Darlen Leonardo G.

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Chota, Palacio, Pedro Castillo, Sobrinos de Castillo
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