Contactado

Marité Ugaz y Mariana Rondón son directoras y también productoras cinematográficas. Se turnan estos roles en cada película que realizan. Están exhibiendo de manera alternativa su último film #Contactado. En donde Marité dirige esta vez y Mariana produce. #Contactado es la historia de Aldo, interpretado por Baldomero Cáceres. Quien fue líder de un grupo dedicado a buscar contacto con extraterrestres. 

La cinta se viene exhibiendo de manera gratuita en diferentes lugares. Quedan dos funciones al aire libre como lo han venido haciendo, una en la playa y otra en Barranco. Viernes 12 de noviembre en la playa Cantolao de La Punta y sábado 13 en el MAC de Barranco, a las 7 pm en los dos casos.

Pudimos conversar con ambas previo a lo que serán sus últimas presentaciones. 

Ante todo felicitaciones porque sacar una película en las condiciones que se presentan no solo acá sino en el mundo, es un gran logro.  Quería saber un poco de dónde sale esta historia sobre este personaje tan curioso que es una suerte de Mesías. 

Marité:  Primero quisiera decir sobre la coincidencia de nuestros nombres, nosotras somos sudaca films. Creamos esta empresa que se llama sudaca film en el 90 y fue mutando de lo que era. Al principio fue una multinacional andina que agrupaba varios países. Éramos dos peruanas, dos venezolanos, un ecuatorianos, una argentina, dos colombianos y al final fue decantando. Se deshizo el sudaca multinacional andino porque parecíamos una  red de narcotraficantes. No llegábamos ni a la esquina (risas) y entonces se creó uno en Venezuela y otro en Perú. 

La historia surge de querer trabajar sobre las presiones, las tentaciones del poder y la manipulación en torno a la fe, a las creencias tanto religiosas como políticas que son las que estamos viendo en el continente. Más que líderes políticos se transmutan en líderes religiosos en un punto. El juego del regador, regado, de alguien que hace 20 años más o menos tuvo un gran apogeo, que nos sirve para contar un poco lo que ha sucedido en este tiempo en la ciudad de Lima.  La casa donde vive el personaje se ha ido deteriorando como un espejo del deterioro de esa clase media dueña de esos espacios.

¿Podría ser una historia de desencanto?

Mariana: Yo no creo que haya ningún desencanto, creo que más bien es una mirada bastante objetiva de cómo se mueve el mundo y cómo se mueven los seres humanos. 

Marité: Una llamada de alerta.

Marina: Tener clarísimo como el fundamentalismo y el populismo están de moda en estos días es la moneda de uso de nuestros países. Ningún desencanto solamente con una visión realmente objetiva de lo que nos rodea.

Marité: No es muy alentadora nuestra visión.

Mariana: Yo soy venezolana además se de lo que estoy hablando. He visto lo que fue convertir la vida política y civil en religión. Justo el momento en que muere Chávez fue convertir todo eso en un culto.

¿Culto a la personalidad?

Mariana: Ya lo era estando vivo, cuando muere fue peor. Pero que no se escapa a ningún país. Como lo de Brasil que es el otro extremo. Me pregunto ¿cómo llegamos de pronto a esos discursos extremos?

Bolsonaro por ejemplo y su discurso antivacunas, con el mismo fundamentalismo. ¿Cómo puede tener cabida eso? 

Marité: En esta última década donde efectivamente la manipulación está a la orden del día y lo que queremos con esta película es que haya esa reflexión.

Una manipulación ligada al poder. En la historia por ejemplo alguien que tuvo poder, es reemplazado por una persona más joven y contrario a traer nuevas ideas o prácticas es peor que el anterior. ¿No es un poco desencantada esa visión? 

Marité: El último personaje es peor que el anterior. 

Mariana: Claro, el primero es un tramposo y trató de hacer una tesis y fue probando y probando. Este último personaje ni siquiera viene con una reflexión y viene jugando con el pequeño poder de dominar a otros. 

Marité: A partir de una seducción efectivamente

Mariana: Y muy de partidos políticos. Que cada vez están abandonando más las ideas cívicas para mostrar algo de tipo amoroso, como cuidar el alma al prójimo. 

¿Pero eso no podría estigmatizar la participación política?

Mariana: Claro, el peligro es la antipolítica. Una de las razones por las que estamos acá es porque no le creemos más a los políticos. 

Marité: No es que la manipulación viene con la política sino que viene con el abuso de la política. A eso apuntamos. 

Mariana: Por eso nos fuimos por la idea del culto y no la del partido político. 

Ojalá los partidos políticos no pierdan la objetividad del todo para que la antipolítica no reine.

Entiendo que también se refiere a este personaje en el film que tiene un discurso con el que no es coherente. 

Marité: Justo eso es lo que más resuena en nuestro aquí y ahora

Mariana:  Yo tengo 6 años aquí pero cuando empezamos a hacer la producción y empezamos a buscar locaciones. Estábamos buscando esos espacios maravillosos frente al mar. De pronto nos dimos cuenta que estamos en el centro de un problema en esos terrenos frente al mar. Nos estaban siguiendo.

Marité: Nos soltaban los perros. 

Marina: Por más que sólo buscábamos una lomita frente al mar. Algo tan inocente, pero que la película nos mostró el riesgo que había ahí. 

¿Cómo han logrado esta exhibición alternativa? Al margen de las salas comerciales.

Marité: La película iba a tener su lanzamiento en el mes de abril en el Festival de Tribeca de Nueva York. En ese momento el 15 de marzo nos cae la encerrona total y Tribeca también cierra. Todo se cierra. A los meses, empiezan a aparecer alternativas de festivales online. Decidimos esperar y pensamos que serían solo 3 meses. No fue así. Al año, Tribeca planea hacerlo presencial y deciden hacerlo con funciones al aire libre en parques. La gente salía hasta con tres mascarillas con tal de asistir. Vimos que podíamos lograr una exhibición de muy buena calidad. No teníamos la certeza de lograrlo en Lima entonces volvimos a fines de junio.

Mariana: Era un cambio en la manera de vivir, de asumir el cine y el arte. Para nosotros era como una revolución de cómo vamos a volver a empezar.

Marité: La experiencia fue alucinante las parejas chapaban. Se sentía pura vida.

 Por suerte esta película tiene el apoyo de la Dafo (Ministerio de Cultura) 

Quienes tienen ese apoyo luego reciben otro para la distribución. Este año pandémico era un monto mucho menor que el que solía dar porque pensaban que iba a servir para que la gente distribuya por streaming. Entonces aprovechamos todo ese dinero y buscamos las condiciones técnicas que habíamos visto en Nueva York.  Efectivamente vimos a un grupo de chicas que tenían esta dinámica de hacer eventos públicos. Les vendimos la idea, nos miraron horrorizadas. (risas). Con muy poco dinero pudimos armar todo esto. Nos ha parecido una experiencia muy grata  Hemos estado en todas las funciones platicando después de las proyecciones con la gente. 

Mariana: Además ha sido en unos lugares magníficos. Cuando se acaba la película, se enciende la huaca atrás y el público dice: “wow” porque además era la misma huaca donde filmamos.  Anoche que nos tocó en Pucusana, teníamos el mar y en la pantalla el personaje corriendo olas.  

Marité: Tenemos otras formas de recaudar que es a través de nuestro agente de ventas. Él se encarga de venderla a otros países. Lo que normalmente sucede con el cine de autor que hacemos nosotras. Llevamos ya varias películas, tenemos ya un circuito de gente que espera nuestras producciones. Ahí ya hay una relación comercial real. 

En absolutamente toda América Latina el cine que se desarrolla en sus países se protege. Se hace a través de cuotas de pantalla. Asegurando que las películas nacionales no estén solo 3 días y luego desaparezcan. En Perú ha pasado una ley de cine super linda, pero ese punto no pasa.

Eso es lo medular finalmente, la exhibición.

Mariana: En esta experiencia por ejemplo es increíble cómo ha ido aumentando el público

Marité: Se ha desbordado, efectivamente. Es real el deseo de la gente de salir y encontrarse con los demás. La última función estaba llena de estudiantes y amas de casa.

Mariana: En Reducto también se nos desbordó y no sabíamos qué hacer. Teníamos 120 sillas y se nos agotaron. 

¿Cómo empezó este proyecto?

Marité: Empezó a cocinarse en el 2016 con el guion. Nos fuimos a unas residencias a escribir el guion en Estados Unidos. Lo terminamos, lo postulamos a Dafo. Ganamos y en el 2018 lo filmamos.  En el 2019 lo terminamos. A finales de ese año lo terminamos en coproducción con Brasil y también con Noruega.  

Mariana: Lo curioso es que en Noruega si estaba funcionando todo a diferencia de acá y ellos si la estaban viendo la película en cines.  

¿Cómo fue trabajar con Pauchi Sasaki? (compositora musical de la otra cinta peruana: Canción sin nombre)

Marité: Delicioso, ella es súper cómplice y es como que ya nos casamos con ella.  La que viene también, ya estamos conversando sobre tipos de sonoridades. Ella desde las primeras imágenes comenzó a sugerir ideas.  

¿Cómo se dio la selección para el personaje principal de Baldomero Cáceres?

Marité: Le pedimos al jefe de casting que lo buscara. Él tenía la energía que buscamos para la película. Fue un trabajo arduo, pero no distinto al que solemos hacer. Normalmente ensayamos mínimo un mes antes de rodar.  Los ensayos no tienen la presión del tiempo y dinero que si tiene un rodaje. Así que nos podemos explayar y adentrarnos en la construcción de ese personaje. Eso es lo que nos encanta hacer y digo nos encanta porque las dos somos directoras que nos vamos rotando de película en película. En Pelo Malo, Mariana fue la directora y yo la productora. Ambas también escribimos las historias. La que viene, Safari, la va a dirigir Mariana. 

Una sociedad que funciona por lo visto. 

Mariana: Buscamos discutir las ideas para que funcionen.

¿Además de Tribeca y los países nórdicas ha pasado ya por otros festivales?

Marité: Teníamos todo listo para asistir al Festival de Huelva en España y de pronto se cerraron las fronteras con pasajes comprados y todo. No ha sido lo mismo no estar allá.  Somos medio freaks con la calidad de la película. Mostrarla en un celular nos da mucha bronca y siempre tenemos el temor de la piratería. En Huelva la película se pirateó, Tuvimos que hacer miles de cosas y pagar mucho dinero para evitar que se siguiera pirateando. Una de las empresas más privilegiadas durante la pandemia han sido los piratas. 

Mariana: Y los cuidadores de piratas. Empresas que se dedican a limpiar de la piratería. 

Ahora la película sale en salas en Brasil para marzo del próximo año. Calculan que tendrán un 70% de vacunación en la población

Marité: En México debe entrar ahora en enero. Lo más lejos que ha llegado en un Festival de cine ha sido en Calcuta, en la India. 

¿Qué han logrado contactar Marité y Mariana?

Marité: Creo que urge una reflexión para los tiempos que estamos viviendo. La reflexión es de lo fácil que puede ser manipulada, un alma necesitada. En este momento la tentación de caer en cualquiera de los dos extremos está a la orden del día.  También es un signo de los tiempos el populismo y la manipulación. 

Mariana: Si caes no hay vuelta atrás.  

Marité: Hemos tratado de hacer una historia dinámica, pero que no deje de ser reflexiva y con un trabajo visual atractivo.  

Esta semana cerramos en La Punta, el viernes y en el Mac de Barranco el sábado. La presentación del Mac de Barranco va a ser nuevamente con pantalla led y con un sonido espectacular.  En La Punta tendremos un pantalón frente al mar que va a estar muy bonito.

Un último mensaje. 

Marité: Qué hace el cine no es difícil, pero si requiere constancia y perseverancia.

Mariana: Creo que vienen tiempos donde seguir igual que como éramos antes tampoco tiene mucho sentido. Creo que hay que replantearnos todo. Esta catástrofe debería ser una opción para repensarnos.

 

 

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