pastelería

Martín Hernández es el creador de Panifiesto.pe, un emprendimiento dedicado a la panadería y pastelería artesanal. Pero antes de que este negocio, que nació en La Perla (Callao), se convirtiera en sustento de vida para Martín, fue el hobby con el que este joven chalaco pasaba el tiempo en los duros días de la cuarentena.

“Antes de que naciera Panifiesto como emprendimiento, yo veía canales de Youtube donde enseñaban a hacer panes con masa madre”, cuenta al recordar que eran los tiempos del encierro producto del COVID-19, donde muchas personas -acompañados de sus familias y de un tutorial de internet- ingresaban a la cocina a preparar postres y pasar tiempo juntos. También -valgan verdades- para apabullar el aburrimiento del encierro. En el caso de Martín, este complicado periodo le sirvió para levantar un interesante negocio que ofrece panes de centeno o el clásico pan campesino o el pan campesino integral. Así como queque de plátano o queque de plátano y avena. Además de badka de chocoavellanas o badka de canela.

Campesino

¿Cuándo el hobby se convirtió en negocio?, le preguntamos a Martín, vía Zoom y minutos antes de iniciar la repartición de su producto por las diferentes calles de Lima y Callao.

“Comencé a hacer uno o dos panes para comerlos en casa”, dice. Luego, Martín -quien estudió gastronomía- hizo un poco más y se los invitó a amigos y familiares, quienes -una vez que lo probaron-comenzaron a pedirle que les prepare uno para llevárselos a casa. “Están buenos”, le decían y esto lo animaba.

Comenzó a mostrar-en sus redes personales- cómo es que hacía los panes y las publicaciones se llenaban de ‘Likes’. “Mis amigos me decían: ‘oe, trae pan’”. Fue cuando entendió que esto podía funcionar. “En La Perla no había mucha gente que consumiera panes artesanales, de masa madre, no era lo común. Decidí hacerlo, porque era una forma de innovar y funcionó”, señala. Había que diseñar una estrategia.

queque de platano

Queque de plátano salido del horno.

Los retos de emprender

Primero fue encontrar un nombre. Buscó referencias en internet y halló una idea con la que se quedó: fusionar la palabra ‘pan’, con ‘manifestación’. “Un manifiesto al pan”, dijo. Entonces el juego de palabras hizo lo suyo: nació ‘Panifiesto’, y quedó el nombre. “A partir de eso me inspiré”, dice. Su hermana -estudiante de comunicaciones y relaciones públicas- dio el visto bueno. “Era un nombre atractivo, jalador”, le dijo. Había que crearle un logo: una banderita roja con una ‘P’ en el medio. La imagen referencial podría ser la siguiente: la estación del pan.

El siguiente paso fue darle difusión. Le crearon a Panifiesto una cuenta de Twitter y otra de Instagram. Les tomó fotos a sus productos y las subió a las redes. Se crearon una cuenta de WhastApp empresarial y con todos los canales listos, comenzó a vender de manera orgánica.

“Otro reto fue llevarle mis productos a las puertas de sus casas”. Martín vive en La Perla, practica bicicleta como deporte y también la usa como una forma de movilidad sostenible. Él mismo lleva sus panes a las casas de sus clientes. Va en dos ruedas dependiendo la distancia. Si no, siempre está la opción del delivery (pago que debe asumir el cliente). Los panes de Martín no solo salen desde La Perla, también desde Surquillo, donde vive su hermana, lo que le permite ir a más distritos de Lima Metropolitana.

Para diversificar su negocio, en octubre, Martín ingresó al mundo del turrón. “Y fueron un boom total”, cuenta. Intentó hacer panetones, pero prefirió ayudar al emprendimiento de su madre, La cocina de Rosita, quien ofrece comida criolla y ahora realiza cenas navideñas para familias y empresas.

Mientras tanto nos cuenta que sus panes pueden durar más de dos o tres semanas en la congeladora, sin malograrse. A temperatura ambiente -recalca- dura unas 48 horas.

¿Qué les dirías a los emprendedores que buscan iniciar un negocio? Le preguntamos, antes de terminar.

“Ponerle empeño. 100% de dedicación, seguir aprendiendo e innovar. A la gente no le gusta lo cotidiano, ni lo repetitivo. Hay que innovar para tener un público más amplio”, aconseja este chalaco que hizo del pan, una forma de vida.

Dato:

Pueden contactar a Panifiesto en sus cuentas de Twitter, Instagram y en su cuenta de WhastApp pueden llamarlos, escribirles y encontrar su carta.

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Martín Hernández, Pan artesanal, Panifiesto, pastelería