Adivinación

“Es breve como un haiku y en cada palabra se oculta parte de un tesoro”. ¿Qué es? La adivinanza (bueno, en este caso una meta adivinanza). Nada como una buena adivinanza para revivir la nostalgia por la infancia, etapa en la que el comercio con textos de esta laya es fluido y, por qué no decirlo, natural.

Las adivinanzas son textos breves que, como su nombre indica, invitan a un desciframiento basado en la asociación y en el destejido de las imágenes. En el fondo, yace un acertijo. Y un acertijo es la mejor vitamina que existe para la curiosidad por revelar algo que permanece oculto.

La adivinanza requiere de varios elementos. La brevedad sería uno muy distintivo de su naturaleza textual: su lectura debería tomar menos de un minuto y en rigor, no exceder cuatro o cinco versos cortísimos. Otro es el humor, el sentido lúdico que implica acercarse a un objeto desde conceptos sorpresivos o insospechados.

Cada adivinanza, además, es un banco de oro retórico que pone a prueba el ingenio de creadores y lectores para desentrañar símiles, metáforas, sinécdoques o hipérboles, un campo en el que el lenguaje es juego y diálogo, un espacio en el que la interpretación se parece muchísimo a una aventura.

Esta práctica, tan antigua como el lenguaje usado con fines imaginarios, ha dado lugar a términos como “adivinancero” (acuñado por Concha Fernández y José Luis Garfer), que siguen la pauta de similares como “cancionero” o “romancero”. Con total humildad propongo aquí el de “adivinario”.

Estos apuntes y su evidente entusiasmo vienen motivados por la lectura de Adivinación. Adivinanzas de la costa, sierra, selva y mar peruano, del docente José Respaldiza Rojas, un repertorio de adivinanzas de tema nacional, muy propicio en esta coyuntura, en la que adivinar será una actividad muy intensa.

Las adivinanzas creadas por Respaldiza, autor de referencia en la literatura infantil peruana, cumplen cabalmente y más con la alquimia del género. Breves, ricas en asociaciones ingeniosas, metáforas sugerentes y, sobre todo en humor curativo y satisfactorio, en esa impecable sonrisa que provoca llegar –sin tropiezos o con ellos– a la solución.

Un poco de intriga y de ludismo no mata en este bicentenario. Sobre todo si se trata de adivinanzas que nos permiten revelar criaturas, plantas, personajes e incluso algunos platillos de ese mosaico a veces incomprensible pero siempre fascinante que es el Perú. Y para celebrar este adivinario, les dejo aquí unos botones de Respaldiza. Soluciones la próxima semana (aunque si se compra el libro se ahorrará la espera). Aquí vamos:

1

Plumaje muy blanco,

un pico con bolsa,

de vuelo rasante,

gran ave verás.

2

Esbelta, preciosa, 

de fino pelambre,

es viajera andina

de veloz pezuña.

3

Obrera molesta,

mielera oscura,

recoge volando

pero es muy bravaza

4

Nacido marino,

cabalgo en el agua,

jamás yo relincho,

tras algas acampo.

José Respaldiza Rojas. Adivinación. Adivinanzas de la costa, sierra, selva y mar peruano. Lima: Intermezzo Tropical, 2021.

Si desea recibir noticias de SUDACA haga clic aquí para registrarse a nuestro Newsletter.

Tags:

Adivinación, Adivinario, José Respaldiza Rojas