presencia femenina

Petite maman ha llegado a la cartelera local. Se trata de una cinta francesa, dirigida por Celine Sciamma. Una de las directoras más sobresalientes de la llamada generación X. 

Esta historia está narrada a través de los ojos de Nelly. Pequeña de 8 años que se ha trasladado con su familia a lo que fue la casa de la infancia de su madre, luego de la muerte de su abuela. Hogar que está rodeado por un bosque, en donde conoce a otra niña de su edad. 

A Celine Sciamma se le conoce por Retrato de una mujer en llamas. Película ganadora al mejor guión en el Festival de Cannes de 2019, entre otras 28 nominaciones en diversos festivales. Integra el puesto número 28 también, dentro de las mejores películas con temática LGTBI+ de todos los tiempos. 

Petite maman combina elementos ya antes vistos en la cinematografía de la realizadora, como el talento de construir escenarios reales que terminan convirtiéndose en personajes necesarios dentro de la narración. Traslada pequeñas situaciones narrativas hacia un hilo que tiene coherencia con sus desenlaces. Ningún detalle sobra, ninguna escena es inútil. 

Lo más importante sin embargo, es la manera de abordar universos completamente femeninos. No es solo el hecho de que se habla de mujeres desde la voz de una mujer o el guión y la cámara de una directora. Es que se aborda una serie de códigos gestuales y emocionales que conectan dentro y fuera de la pantalla. 

En este universo de género, de feminidad, de emociones compartidas, las generaciones parecen darse la mano y no se disputan el derecho de tener la razón. Un mensaje de profunda sororidad, entre la abuela, madre e hija. Acá las mujeres no intentan competir entre ellas, ni buscan reproducir estereotipos masculinos en versiones femeninas. Simplemente, demuestran una cadena de emociones, que desde la profundidad de sus afectos, experimentan también ansiedades, depresiones y alegrías.  

Para este film contó con la actuación de las mellizas Joséphine Sanz y Gabrielle Sanz, en los roles estelares. La directora dice, que para ella es lo mismo dirigir niñas que adultas. Los pequeños además, refiere, aprenden de actuación, mientras la hacen. La naturalidad es el resultado de este trabajo. Es, como dice ella además, una exploración al origen de la feminidad. 

Celine Sciamma es fundadora del Colectivo 50/50. Organización de profesionales de la industria cinematográfica y audiovisual, que buscan reflexionar sobre el sentido de la paridad, igualdad y diversidad en el cine. Ellos desarrollan estudios y también acciones que permitan revolucionar la mentalidad patriarcal en el séptimo arte. 

Hasta antes de la pandemia, la presencia femenina en la industria del cine no superaba el 10 %. Cifra a nivel mundial. Las cosas han empezado a cambiar, gracias al auge del feminismo. El año pasado por ejemplo, hemos visto realizadoras como Melina Leon, Rossana Díaz Costa, Marité Ugás, Mariana Rondon, Ani Alva Helfer, Andrea Hoyos, Delia Ackerman, Patricia Wiese presentar sus largometrajes con resonancia. 

El cine que presentan directoras como Celine, es el que a través de las emociones permiten tejer historias. Sin necesidad de grandes acciones, pero una profundidad que traspasa la pantalla hasta convertirse en una experiencia mágica. 

Petite maman está en la cartelera local, es una oportunidad para conocer la cinematografía de Celine, para quienes aún no la hayan tenido y también para explorar la mirada de una niña que no solo construye casas en los árboles sino una identidad desde el nacimiento de su feminidad. 

Película Celine

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