Entendiendo de eco

China está al borde de experimentar una crisis financiera, que podría poner en riesgo al mundo entero. La gigante inmobiliaria, Evergrande, tiene deudas por 300,000 millones de dólares y no las puede pagar. Similar situación ocurrió en setiembre de 2008 con el banco de inversión estadounidense, Lehman Brothers. Su quiebra precipitó la primera crisis financiera internacional del siglo XXI y puso de rodillas a resto de economías del mundo. Sin embargo, ¿qué es una crisis financiera?

Una crisis financiera es una crisis de sobreendeudamiento. Puede originarse en las familias, empresas o gobierno. Estalla cuando no pueden pagar sus deudas. En Estados Unidos explotó en 2008 y en Europa en 2010 y podría ocurrir en China ahora.

En el primer caso fueron las familias y el sistema financiero, y en el segundo, los gobiernos. En China, una empresa inmobiliaria. Las crisis financieras tienen una lenta solución, pues las deudas no se pagan rápido. Eso explicó la desaceleración de la economía mundial a partir de 2012. Hasta 2016 siguieron endeudados y, por eso, sus economías no se recuperaban. Los principales mercados a los que China vende su producción son Estados Unidos y Europa. Ante la crisis de 2008, China perdió compradores, pues los compradores, bancos y gobiernos estaban sobreendeudados y dejaron de comprar. China desaceleró su economía con efectos negativos sobre América Latina, que es su principal vendedor de materias primas. Por eso se desacelera. Ahora imagínese si la crisis estalla en China.

Hagamos una analogía con una familia. Si en un mes gasta por encima de sus ingresos, es porque usó sus ahorros o se endeudó. Pero si se terminan sus ahorros y mantiene el mismo nivel de gasto, entonces solo le quedará pedir más préstamos y llegará un momento en que los bancos no querrán prestarle, por su alto nivel de deuda en comparación con sus ingresos. Entonces, al no poder pagar, la familia entrará en una «crisis financiera». A partir de ese momento, la solución será gastar menos (ajustarse) y lentamente irá pagando lo que debe.

Lo mismo pasó en Estados Unidos y Europa y ahora está a punto de pasar en China. Vivieron por encima de sus posibilidades y ahora tienen que pagar y no saben cómo, pues no quieren bajar su nivel de gasto, pero lo tendrán que hacer.

Nadie puede gastar por encima de sus ingresos de manera indefinida. Las soluciones mágicas no existen. Las falsas promesas tampoco.

Endeudase no es malo, sobreendeudarse sí. Una familia está sobreendeudada cuando los pagos mensuales por todas sus deudas son mayores que el 30% de sus ingresos de ese mes.

Tiene dos opciones: rescatar o no rescatar. Si rescata crea un precedente y un incentivo para que las empresas que se consideran muy grandes para caer, tomen muchos riesgos porque saben que serán rescatadas. Si no rescata, puede caer la economía china y con ello arrastrar proveedores externos e internos, extendiendo la crisis al resto del mundo.  Seamos cautelosos y veamos cómo el gobierno chino enfrenta la crisis de Evergrande.

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Carlos Parodi, Entendiendo de eco, Evergrande