grupo etario

Un tema en donde las ciencias sociales y en especial la antropología toma especial interés y se demuestra en muchas investigaciones, es el componente etario. En muchas etnografías sobre sociedades llamadas primitivas o en sociedades campesinas, muchos investigadores antropólogos prestaron mucha atención a la estratificación por edades, pues permitía dar cuenta de cómo era el funcionamiento de las mismas. Sin embargo, identificada la importancia y la coyuntura actual, el análisis llega al mundo urbano también, pues los constructos culturales también han considerado que, si bien la mayoría de las personas o individuos desarrollan a lo largo de su existencia un desarrollo fisiológico y mental de forma natural, sin embargo, en casi todas las culturas, la edad está asociada a propiedades únicas que categorizan a las personas y pautan determinados comportamientos.

Existe mucha teoría dentro de la ciencia antropológica que busca explicar el carácter relativo de una división etaria, pues en el tratamiento del tema es condición considerar temas de espacio, de tiempo y de estructura social.

Podemos decir que la edad como condición natural no siempre es igual con la edad como condición social. Repito, es mucha teoría, sin embargo, el argumento principal pasa por plantearnos una construcción diferencial en las edades y de los sujetos a partir de las dinámicas sociales que los originan. Encontrando que existe una edad cronológica, y una edad que está condicionada por la época. Generación. En constructo social: Llegada a la luna, caída del muro de Berlín, la alta tecnología, etc. Cada una de estas etapas forman parte en cadena cual influencia al desarrollo etario de los individuos, dejando el conteo solamente cronológico sino fortaleciendo el crecimiento social y por qué no cultural.

En la actualidad y en el caso peruano en especial deberíamos considerar como alternativa de análisis lo expresado líneas arriba, pues no escapa al interés que podría tener un emprendedor o empresario popular para fortalecer su apuesta, como proveedor que satisface a sus clientes. La edad es la misma en todo sitio o lugar cronológicamente hablando, pero no es igual vista de manera social y culturalmente. Pues, como ejemplo y como ayuda comprensiva recordaré que, en un viaje a Cajamarca, pude ver a muchos jóvenes veinteañeros antes de la pandemia bailar con infinita alegría y estilo sus carnavales, en Tarapoto el bailar pandilla no es privilegio de los “viejos”, es culturalmente la sazón de las fiestas, etc., en la ciudad, creo y digo creo, sin temor a equivocarme, los jóvenes urbanos a los cuales les diré son “químicamente puros” el zapateo de un huayno no es su fuerte. (ojo es un ejemplo, no están obligados a saber). ¿Qué quiero expresar con estos recuerdos o ejemplos? Pues fortalecer el argumento, de considerar importante también el darle un espacio al análisis profundo del tema etario como construcción social. Creo que ayudaría mucho a optimizar los proyectos futuros de empresa. Con esto no estoy haciendo una división urbana rural a nivel de jóvenes, ojo, sólo estoy considerando como ejemplo, de que todos los jóvenes de la misma edad no son generación estándar y eso en términos emprendedores es una posibilidad de atención dirigida con promesa de éxito.

Pensar en poner una empresa o fortalecer un emprendimiento tiene como base fundamental el tener un estudio o análisis muy detallado del público objetivo al cual apuntar, dentro de todo eso es lógico. Pues bien, tenemos varias alternativas y separamos varias aristas: espacio en el cual ponemos nuestro negocio, ya sea en el campo o en la ciudad, edad hacia donde apuntamos el servicio, jóvenes urbanos químicamente “puros” o jóvenes con ascendencia fuerte del campo, gran alternativa, eso para comenzar. Cada generación tiene o tuvo expectativas, condicionamientos desde la cultura formada o en formación, influencias territoriales o internacionales, jóvenes globalizados, mundializados o jóvenes herméticamente territoriales, existen un sinfín de maneras de considerar con el tema de las edades.

Lo cierto es que mirar un negocio, privilegiando esta característica, tiene mucho de real, pues los públicos objetivos son identificables y la lealtad del consumista se da a prueba de balas. En todas las edades.

La otra alternativa es pensar que esta vez escribí una falacia y considerar que todo público para un negocio es bueno, y para adelante. Pero igual pienso que eso no es lo recomendable. Gracias.

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