Hans Behr

“Emprender, apostar tiene una historia ancestral muy
vasta y por ende una fuerza para sacar provecho”.

Hablar de folklore en el Perú es encontrarse con uno de los más vastos y perdurables nexos de los pueblos con la cultura ancestral que no desaparece, es encontrarse con los mitos, con las tradiciones, con las leyendas o con las danzas, con los bailes o las canciones que se enraízan y van caracterizando la cultura popular urbana, que siendo nueva es propia de nuestro país.

Esta cultura, popular y tradicional, se adquiere y tiende a su difusión mediante la experiencia; se hace colectiva y logra su vigencia a través de generaciones, y escondiendo su origen tras el anonimato de sus creadores. Como dirían los expertos en el tema del folklore, éste siempre es popular y tiene vigencia en la sociedad, por lo general es empírico, localizado, anónimo y tradicional.

Por otra parte, es necesario recordar que la geografía peruana es una de las más variadas del mundo y la diversidad cultural que se origina de esta característica es grande. La forja de identidad en nuestros pueblos, se van condicionando con sus hábitats, sus economías y todo aspecto social y cultural del país.

Luego de estas reflexiones o afirmaciones, es importante recordar también, algo más, y es que los calendarios festivos en cada región dependen mucho de los climas, la tierra, o el trabajo netamente rural, o sea la producción, sin embargo, es muy difícil identificarlas por separado, puesto que muchas fiestas urbanas de vírgenes o santos, fueron consideradas en fechas de festividades netamente regionales y quizás ancestrales, dando lugar a un interesante mestizaje en lo que a ceremonias se refieren, además no debemos olvidarnos de los Raymis, que eran fiestas organizadas mensualmente en los andes, por diversos motivos o los Taki, que eran eventos integrales del arte en general, donde confluían la danza, la poesía o la representación de mitos o hechos históricos. Todo eso parecería haber desaparecido. Otra historia.

En la línea de los artículos precedentes, seguimos en la cruzada de entender el tema de emprender, no solo en la definición técnica del término, que te dice “tener la iniciativa de llevar a la práctica una idea de negocio, es decir, crear una empresa y llevar a cabo la producción del bien o prestación del servicio, sin que esto quede en una mera intención”, sino en la identificación de oportunidades, que permitan mirar a tu entorno y encontrar en estos detalles expuestos, por ejemplo la danza o la música, la fuerza para empezar una empresa, se trata de no perder de vista esa historia viva del hombre rural andino y amazónico en toda su extensión.

Y es por eso, que con este artículo trato de sumar a la definición tradicional y económica del término, otra que de manera general conlleve con importancia el aspecto social y cultural al tema de emprender, que no es más que empezar a hacer una cosa determinada, en especial cuando exige esfuerzo o trabajo o cuando tiene cierta importancia o envergadura, eso también es emprender y cuando está el esfuerzo y lo consideramos importante es que rescato la existencia de jóvenes que emprenden con la música, la danza y todo tipo de expresión artística y folklórica, conozco y admiro a muchos, porque eso también es emprender, apostar y generar un mercado que como dijimos líneas arriba tiene una historia ancestral muy vasta y por ende una fuerza para emprender y sacar provecho.

Es admirable ver jóvenes llenos de espíritu de danzas y cantos con un fuerte componente histórico y regional, es allí entonces donde se encuentra otra alternativa para poder apostar o emprender, identificando oportunidades en la historia, en la cultura o en el folklore peruano tan vasto, oportunidad que tienen, puesto que se mantiene en la población peruana, ese sentido de pertenencia telúrica que fuera de pandemia llena locales y espacios donde se generan estas representaciones del folklore. Casi casi un taki.

Dejando atrás la idea de un hermetismo cultural, es bueno también considerar las fusiones que el mundo globalizado genera en música y baile, y eso está bien, sin embargo, un mercado interno, debe fortalecerse y el componente expuesto líneas antes tiene un potencial a tomar en cuenta. Ese es tema para un siguiente aporte.

Si desea recibir noticias de SUDACA haga clic aquí para registrarse a nuestro Newsletter.

Tags:

emprender, Folclore, Folklore, Hans Behr

“Las “conquistas” en general, son parte
 de la historia viva de los migrantes”

 

Los aportes académicos de análisis social, cultural y económico de la sociedad, realizados por expertos en las ciencias sociales, son muchos y cada uno de ellos de seguro tiene mucha validez, sobre todo cuando se miran las potencialidades emprendedoras. Siempre se coincide que el Perú tiene una población que, tanto urbana como rural, representan una realidad de futuros generadores de un mercado interno fuerte y no reconocido y que muchas veces raya en la informalidad y para “otros” en la “ilegalidad”; por lo general estos análisis que menciono, siempre parten de la gran premisa de considerar en las migraciones masivas internas ocurridas en el Perú a partir de la segunda mitad del siglo XX, el inicio de esta aventura emprendedora.

Este es un detalle importante pues de ahí parten muchas aristas de investigación futura aún y que no debemos perder de vista, puesto que éste fenómeno propiamente social, como bien se sabe, genera un cambio fundamental en la sociedad peruana; y es allí donde pretendo contribuir con un análisis más, que debería ser desarrollado y que tiene que ver con las percepciones y los condicionantes culturales que se van generando a partir de estos años de movilidad social fuerte y que forjan conductas y particularidades en las generaciones posteriores a estos años.

Hace unas semanas en un artículo anterior, mencioné la gran riqueza existente en las regiones de nuestro país y con un enfoque cultural de respeto ancestral y conocimiento de técnicas, se podría generar un mercado fuerte comunal y con una positiva visión al futuro rural. En el caso urbano y centralista de una Lima global y capitales de provincia, la medición pasa, creo yo, por otro tipo de enfoque, que, siendo cultural también, se acerca más a la condicionante cultural de un mundo rural que con particularidades perceptibles, ven el mundo que les rodea desde puntos de vista distintos y con historia ancestral muy fuerte de situaciones que fortalecen y generan espíritus de lucha, resaltando la característica resiliente del hombre rural.

Las “conquistas” en general, son parte de la historia viva de los migrantes y los riesgos afrontados por el hombre andino se reflejan día a día en las ciudades, y no es el logro de haber conquistado mercados o ciudades, ese es el resultado de toda una historia detrás, que muchos autores han plasmado en textos y libros que identifican los riesgos propios de las geografías andinas que obligan al poblador a afrontar al doble las cosas. Esto es el reto diario andino al cual están acostumbrados. Clima, geografía, dispersión social, espacios, etc., elementos que son muy tratados en las ciencias sociales.

El punto es entender, que muchas veces, los grandes emprendedores en el Perú, hijos y nietos de los primeros migrantes rurales, conservan en sus mentes una historia de “conquista” diaria en el mundo urbano y por ende aquellos retos comunes de la geografía que se trasladaron a las ciudades se convierten en fuertes recuerdos de infancia llena de obstáculos y esto se revierte en el ímpetu para poder sobrellevar los ya normales avatares de una crisis económica, logrando en muchos casos vencer las trabas propias del mercado. El haber sido testigos de “la conquista del agua en sus casas”, “las pistas asfaltadas” después de duras luchas o “la llegada del alumbrado público”, no se deben descartar en importancia, al contrario, es un elemento fuerte a considerar, es una fortaleza extra muchas veces no asumidas, para el crecimiento de las llamadas “empresas populares”.

El tema de emprender, es identificar oportunidades, mirar a tu entorno y encontrar en estos detalles la fuerza para empezar una empresa, y es ahí donde radica el argumento de este artículo, no perder de vista esa historia viva del hombre rural en su aventura urbana del siglo pasado.

En este contexto, lo dicho líneas arriba tiene que ver con el enfoque y comprensión que le podemos dar al emprendedor en el Perú, considerando su espíritu resiliente, porque tener un negocio o una empresa en formación significa enfrentar muchas adversidades, muchos desafíos, y aunque no lo pensemos a priori, muchas veces, el hijo de migrantes, por lo general, esta ya preparado desde su condición cultural a enfrentarlos y no decaer en su proyectos, en sus modelos de negocios y se transforma y se adapta a los cambios.

Es ahí donde cabe la resiliencia como una característica propia de los emprendedores, y más aún como una característica innata en los emprendedores peruanos, el sentido de adaptación no es una característica comercial es una aventura diaria en la historia de la población peruana.

Si desea recibir noticias de SUDACA haga clic aquí para registrarse a nuestro Newsletter.

Tags:

Emprende, Emprendedor, Hans Behr

Desde las ciencias sociales, es bueno recalcar el valioso rol que cumple la antropología, para colaborar en el análisis y en el ejercicio de pensar siempre a nivel país.

Son muchas las definiciones que se le pueden dar a esta ciencia, al tratar de descubrir su real concepto, considerando además que la base principal y fundamental de su enfoque, cual latidos de corazón para el ser humano, es el estudio de la Cultura, que además tiene muchas, muchas definiciones e interpretaciones, entre las reales y las puramente interpretativas, y unas tantas mal interpretadas.

No es el afán, definirlas en este artículo, pero es importante, considerar qué, para este caso, podríamos hablar de la cultura y por ende de la antropología, como aquellas que nos permiten palpar aquellas particularidades de los grupos humanos que habitan las regiones de nuestro país.

Y es ahí, donde se abre el debate. Estas particularidades que se transforman en características diferenciadas por región, se convierten en fortalezas que muchas veces perdemos de vista.

Y entendido desde el punto de vista cultural, es muy importante que ya sea tiempo de considerar estas fortalezas de los pueblos, comunidades y grupos culturales para beneficio de ellos mismos y que permitan abrir una ventana mas para su tan bien deseado desarrollo autosostenido y se puedan plasmar asociaciones que lleven adelante proyectos de negocios que tengan como base fundamental su particularidad cultural y por ende aquellos saberes ancestrales que muchas veces son dejados de lado y alimentan un bajo porcentaje en las estadísticas. Dándole relevancia a lo que el folklore netamente comercial descubre.

Pero es el mismo sector andino o amazónico donde la antropología puede ayudar a redescubrir y agregarle el verdadero valor no solo a los recursos naturales aprovechables de cada región sino al manejo ancestral de ellos, que van desde el aspecto gastronómico hasta el medicinal, pasando por un sin número de características aprovechables y que parten de los mismos espacios geográficos de donde se desarrollan estas poblaciones y cuya cultura debe potenciarse.

Entonces, sería más sostenida y firme la mirada al mercado que obliga a una adaptación y no a la adopción de los productos a comercializar, todo esto con miras a ubicarse, repito, en un mercado que puede dar resultados.

Se afirma que la globalización de la economía y los avances de la tecnología, son fenómenos que en los últimos años están marcando una nueva tendencia en el entorno productivo en el que los trabajadores independientes autónomos consolidan un creciente protagonismo y, a la vez, ocupan espacios hasta hace poco reservados al trabajo dependiente, si a esto se le suma el aumento de la población joven que demanda empleo cada año, se reafirma la necesidad y el hecho que darle sostenibilidad a iniciativas individuales y/o comunales que se sostengan en un fuerte componente cultural es muy importante.

No digo que no haya prácticas comerciales y hasta empresariales, que se generen de esta base ancestral de los recursos naturales, pero es importante que se masifiquen a nivel de las poblaciones y las comunidades, generando un nuevo y diferenciado mercado interno  que de una vez por todas sea un reto para cada población que aun se siente discriminada por el mercado occidental. Y además que sean los jóvenes, los que demandan empleo quienes  descubran el verdadero potencial que la cultura misma de adaptación al entorno les brinda.

Entonces, es muy importante, generar estos espacios de fortalecimiento, recuperación y apuesta que permitan el desarrollo económico de las poblaciones con un gran componente cultural, dando paso a la construcción de empresas comunales, en diversos rubros que sumen a los que ya se tienen.

Es una manera de hacer frente a una crisis que es inminente recibiendo aquellas herramientas de trabajo que van a la par de las necesidades que la coyuntura exige permitiendo su aceptación en el mercado.

Desde la experiencia, se puede afirmar que el potencial de recursos y el manejo de ellos desde el punto de vista ancestral, llámese también cultural, se convierte en un poderoso instrumento de desarrollo de aquellas poblaciones que con sus comunidades pueden encontrar el camino del gran desarrollo deseado. Y podemos comenzar a hablar de un verdadero y muy venturoso camino hacia los emprendimientos comunales.

Se abre el debate.

Si desea recibir noticias de SUDACA haga clic aquí para registrarse a nuestro Newsletter.

Tags:

Empresa Comunal, Hans Behr, Saberes ancestrales