minem

Las negociaciones entre la minera china MMG -que opera Las Bambas- y el Frente de Defensa de Chumbivilcas (Fudich) han llegado a un punto muerto. Hace dos días, en una misiva enviada a la premier Mirtha Vásquez, el gerente de Asuntos Corporativos y Desarrollo de Negocios de la minera, Carlos Castro, le indicó que se retiraban de todo diálogo.

“Las Bambas, apelando al principio de reciprocidad y consecuente con la difícil decisión adoptada, se ve imposibilitada de seguir participando en los citados espacios y grupos de trabajo, creados o por crearse, hasta que se puedan concretar acuerdos que sean viables y verificable”, se lee en el escrito. Anoche, en conferencia de prensa junto a otros empresarios mineros, el gerente general de Las Bambas se reafirmó.

Los días previos a aquella decisión estuvieron marcados por inesperadas contramarchas en las mesas de diálogo que impulsan el ministerio de Energía y Minas (Minem) y la PCM. El 6 de diciembre, un día antes de que se votara la moción de vacancia contra Pedro Castillo, cuatro funcionarios de la minera se reunieron con el titular del Minem, Eduardo González.

Una fuente del Ejecutivo dice a Sudaca que en ese encuentro se acordó que las comunidades provean el servicio de 14 vehículos para el transporte de minerales, el alquiler de 14 camionetas para otras tareas y que se encargarían del mantenimiento vial en sus tres fases: el regado de vías, el mantenimiento de carreteras y el de micropavimento. Cualquier pacto de este tipo supone la creación de una empresa comunal que brinde todos esos servicios a la minera. 

El preacuerdo fue comunicado por la noche a Víctor Villa Zambrano, asesor legal del Fudich. Villa dice para este informe que conversó con un funcionario del Ejecutivo y con Marcos Santos, de Las Bambas, y que se comprometió a llevar la propuesta a las comunidades. Señala, además, que los comuneros la aceptaron a regañadientes. Sudaca intentó recoger la versión de la minera, pero al cierre de esta nota no obtuvimos respuesta de parte de su agencia de comunicaciones. 

Sin embargo, al día siguiente, la historia cambió repentinamente. En una asamblea en Cruzpampa, en la que participaron funcionarios del Minem, el Fudich y la minera, hubo un giro en la propuesta, asegura Villa. “Estaban los comuneros, el Minem y Marcos Santos [gerente de Asuntos Corporativos Regionales de Las Bambas]. Cuando llegó el representante de las Bambas, dijeron que serían 12 tracto camiones [para trasladar los minerales], el alquiler de 12 camionetas y solo el mantenimiento del micropavimento”, cuenta. Es decir, dos menos de lo convenido antes. «No sabía qué estaba pasando», agrega el abogado. Una fuente del Ejecutivo, que prefiere mantenerse en reserva, corrobora esta versión.

Había otro punto en debate: el monto que, por ley, iba a pagar Las Bambas para mitigar los daños ambientales. Las comunidades pedían S/1,2 millones, pero la empresa terminó por ofrecerles apenas S/100.000.

El 10 de diciembre, la compañía envió un documento a la PCM con su última oferta. La mina volvió a proponer que el servicio de transporte de concentrado mineral de parte de las comunidades sea con hasta 14 camiones. Pero, tal como habían retrocedido en la asamblea de Cruzpampa, sólo estaban dispuestos a alquilar 12 camionetas y que se hagan cargo del mantenimiento únicamente del micropavimento. Finalmente, se comprometía a entregar S/100.000 anuales en proyectos de inversión social para cada comunidad. 

La empresa dio a conocer esta propuesta el 11 de diciembre, en una reunión en la localidad de Cruzpampa (Chumbivilcas, Cusco) convocada por la PCM. Pero, nuevamente, las negociaciones no llegaron a buen puerto. 

Según Villa Zambrano, en dicha reunión los funcionarios de la PCM señalaron que iban a impulsar las actividades empresariales de la comunidad alrededor de las actividades mineras. Hablaron incluso de que la creación de la mentada empresa comunal para proveer de servicios a la mina era una buena idea. Pero insistieron en que se liberara la vía antes de cualquier acción.

Villa Zambrano cuenta que todo quedó en intenciones. Señala que, de regreso de Cruzpampa a la ciudad de Cusco, compartió vehículo con el viceministro de Gobernanza Territorial de la PCM, Pablo Sánchez. Según el asesor legal de las comunidades, allí Sánchez se mostró en desacuerdo con la idea de la empresa comunal.

“Me dijo que no entremos en inversiones de alto riesgo y que era mejor que se compren los terrenos [se refiere a que el Estado compre los terrenos de las comunidades], que eso era más seguro. Ahí se cayó la PCM, ya que no estaban en la línea que teníamos”, cuenta Villa. Sudaca buscó comunicarse con Sánchez, pero se excusó diciendo que no tenía buena señal.

Las comunidades no supieron más de la PCM, de acuerdo al asesor del Fudich. “En las últimas semanas, nadie ha dicho nada. El ministro González sí llamó para solidarizarse. Teníamos esperanza con Mirtha Vásquez, pero esa fue la única vez que se comunicaron. A ella nunca la vimos”, señala.

Así, el 12 de diciembre, el frente arremetió con un pedido que sobrepasaba por mucho los acuerdos previos. Solicitó ser proveedora con 25 camiones encapsulados, alquilarle a la empresa 25 camionetas y hacerse cargo de los servicios de mantenimiento vial en conjunto. Además, pedía de nuevo S/1,2 millones anuales por la mitigación de impactos ambientales en cada comunidad. Esta fue la última solicitud por parte de las comunidades.

Toda iniciativa, sin embargo, hoy ha quedado desechada. Villa Zambrano dice que ahora apostarán por la vía constitucional para que la carretera por la que pasan los camiones de Las Bambas deje de ser considerada como nacional y vuelva a ser de las comunidades. El punto muerto en las negociaciones para el desbloqueo de la vía lleva ya varios días. Y MMG ha informado de la paralización total de sus operaciones. ¿Llegará una tregua antes de Navidad?

Actualización: Tras la publicación de esta nota, Las Bambas -cuya versión solicitamos previamente- nos envió el siguiente comunicado, que reproducimos en su totalidad:

*Las Bambas indica que en la reunión del 6 de diciembre en el MINEM se presentó y sustentó la propuesta de la minera para las comunidades de Chumbivilcas y que esta, en todo momento, fue por 12 camiones, 12 camionetas y servicios en la vía. Las Bambas señala que tal postura fue reiterada por ejecutivos de la empresa, entre ellos Marcos Santos, a funcionarios del MINEM y la asesoría legal de las comunidades de Chumbivilcas antes de la asamblea de Cruzpampa. Respecto a su participación en el diálogo, la empresa reitera su vocación por un diálogo constructivo en un marco de respeto a la ley y la libertad e integridad de personas y bienes.

Tags:

fudich, Las Bambas, minem, mmg, pcm

¿En qué situación está el tema de Las Bambas luego del anuncio de que podrían paralizar totalmente su producción para mediados de diciembre?

Los representantes de Las Bambas han estado hace 15 días en mi oficina y estaban explicándonos que hay un segundo tajo donde la inversión será de más de US$2.000 millones y que habría otro tajo en los próximos años también. Dijeron que en los próximos 30 años seguirán invirtiendo. Un segundo punto es que hemos estado con las comunidades en Cotabambas el lunes, con el ministro [de Energía y Minas] Eduardo González y el viceministro de Hacienda, Gustavo Guerra. Ahí hubo una negociación entre lo que pedía la población [un 8% de regalías cuando ahora es el 3%] y Las Bambas. Esta última no dio ninguna cifra y eso nos extrañó. 

 

¿No suelen proponer?

Siempre se propone lo que podrían dar. Es una forma de presionar para que se cuantifique. Dijeron que iban a apoyar la educación o proyectos que tengan, pero no más. El viceministro fue a ver el tema del canon que iba a recibir la localidad en enero, ya que se habían hecho proyecciones y se vio cuánto era lo que Las Bambas va a pagar. Se ha calculado que aproximadamente iban a ser S/300 millones para el 2022, pero no se llegó al detalle porque son proyecciones aún. Como se sabía que el canon se iba a pagar entre marzo y mayo, lo que estaba planteando el MEF era adelantar [el pago del canon] a partir de la proyección. Las comunidades de Cotabambas estuvieron de acuerdo con eso.

Pero el problema es con Chumbivilcas.

Si bien es una comunidad al lado de Cotabambas, está a 20 minutos. Una semana antes, un sector de las comunidades había propuesto que quería hasta 15 trailers encapsulados que trasladan el material [para operarlos y así ser proveedores de la empresa]. La mina vino la semana siguiente y dijo que 10. Luego un sector de las comunidades dijo que 50 y la mina respondió que 12, y las negociaciones continúan. Es mejor así antes de que haya estallidos. En muchos años se ha dicho que la mina mantiene al país, pero en esas zonas hay gente que vive sin electricidad ni abastecimiento de agua. Ahora las comunidades han empezado a decir que quieren hacer empresa para participar en la producción. 

¿En qué momento, entonces, surgió la paralización como punto en el conflicto? 

Hemos estado asesorando técnicamente, por eso nos sorprende que saquen este comunicado. Ellos han sentido, en los últimos meses, que el Estado ha estado colaborando para llegar a un acuerdo. Parte de mi personal ha estado asistiendo a las reuniones con las comunidades para que se vaya equilibrando un cálculo de unos 15 o 18 tráileres de transporte. Eso hubiera solucionado el tema por algunos años quizá.

¿La empresa no les comunicó de ninguna forma esta decisión?

Supongo que no viene de los gerentes de la mina a nivel nacional, sino de una lógica de la matriz. La decisión deberá ser explicada a sus proveedores para que estén en orden, aunque esta noticia de un cierre la habían insinuado en septiembre, abril y hasta antes. Forma parte de una conducta por la cual la mina también presiona a las comunidades insinuando que, si no produce nada, tampoco habrá contratos [para que las comunidades sean proveedoras].

¿Han dialogado con la mina luego de que sacaron su comunicado? 

Está viajando personal y posiblemente el lunes podamos conversar. Es un momento inoportuno porque está el tema de la vacancia.

¿Cree que hay un direccionamiento considerando la coyuntura de la vacancia?

No creo que esté alineado, pero lamentablemente coincide. Son los actores locales, periodistas o empresarios mineros los que terminan hablando sobre eso. No he visto al gerente general de Las Bambas que salga diciendo algo al respecto. Tienen que tomarlo con pinzas porque tienen grandes negocios por los próximos 30 años en el país. Están ampliando otros tajos que quieren hacer y buscando licencias y Estudios de Impacto Ambiental para sus futuros proyectos. En la zona no hay antiminería o ecologistas. Lo que quieren las comunidades es venderle a la mina.

¿Ha conversado con el ministro al respecto?

Conversé con él hoy en la mañana [ayer] y me ha dicho que mantengamos el diálogo. No conozco si él ha conversado con la empresa directamente. Nosotros tenemos la mejor relación con Las Bambas. En las próximas horas se planificará la próxima reunión. 

Por los últimos episodios, pareciera que el Minem y la PCM tienen poca coordinación, ¿a qué se debe?

La PCM tiene otro diálogo o enfoque, que es a favor de los pobladores. En el Minem tenemos la idea de rentabilidad social. Que se garantice la rentabilidad económica de la minería, pero que haya una buena relación de diálogo. La mayoría de conflictos se da porque se busca participar en la cadena productiva, como es el caso de Chumbivilcas y Cotabambas. La gente quiere ofrecer hospedaje, dar camionetas o encapsular el transporte del mineral.

Pero la PCM parece que tuvo un solo propósito en el caso de Ayacucho. 

La premier aclaró lo firmado en Ayacucho, lo cual ha sido muy bueno y nos permite tener mayor autoridad con las empresas mineras.

Al inicio no fue así.

Tampoco es que podamos entrar en contraposición con ellos. El presidente habló en el discurso de 28 de la rentabilidad social y avanzamos con la minería con bienestar. Ahora, siempre hay otros intereses, lo hemos visto durante años, y luego [los que están detrás de esos intereses] terminan como gobernadores regionales o congresistas. Cuando hay conflictividad política y se pone en riesgo la sostenibilidad, la PCM actúa.

DE GOYO A CASTILLO

Marco Sipán Torres (39) es sociólogo por la universidad José Faustino Sánchez Carrión de Huacho, tiene estudios de posgrado en ciencias políticas y ha trabajado con los gobiernos regionales de Cusco, Cajamarca y Apurímac. Además, ha sido vicepresidente y es líder político del movimiento Vamos Pueblo, antes llamado MÁS Democracia. Fue a través de esta agrupación que tuvo contacto con Perú Libre y conoció a Pedro Castillo, quien lo visitó en su natal Huacho. En esta líneas deja clara sus diferencias con un sector de la izquierda representado por Verónika Mendoza, aliada del gobierno.

¿Cómo conoció a Pedro Castillo?

Tengo experiencia política como dirigente estudiantil y milité en Patria Roja unos años. Luego vimos algunas cosas que no nos gustaban y empezamos con algunos universitarios a hacer actividad política social. Conocimos a Gregorio Santos e hicimos una alianza. Tenían influencia en Cajamarca y nosotros teníamos varios grupos juveniles en el país. No nos sentíamos representados por Verónika Mendoza. Hubo temas políticos y judiciales con ‘Goyo’ y, por más que mantengamos una amistad, nos distanciamos. Luego sacamos adelante el movimiento MAS Democracia y conversamos con Vladimir Cerrón para una alternativa hacia el 2021, pero seguían en una alianza con Mendoza. Sin embargo, cuando plantearon a Pedro Castillo, nos contactamos con él e hicimos publicidad a su favor. Con ello, tuvo el buen gesto de buscarme a Huacho.

¿Fue a buscarlo a usted en plena campaña?

Vino a Huacho en febrero. Yo había sacado un artículo contra Mendoza porque acusaba a Castillo de robarle votos. Recibí su llamada agradeciendo el gesto y quedamos en reunirnos. Habíamos conocido a algunos militantes de Perú Libre y nos conectamos con Roger Nájar y Richard Rojas, quienes nos dijeron que entremos en campaña. Castillo nos dio un mensaje de bienvenida al proyecto.

¿Qué pasó con su movimiento?

Después de la campaña hicimos un congreso y se cambió de nombre de MAS Democracia a Vamos Pueblo. En dos meses se han conseguido 8.500 firmas o afiliaciones de las 22.000 que necesitamos para la inscripción. Para abril deberíamos inscribir el partido.

¿Qué relación tienen ahora con Perú Libre?

Solo tenemos relación con los dirigentes de Lima. Como Lima es grande, no tenemos mucha competencia y conocemos a gente de hace tiempo, como es el caso de Guillermo Bermejo. 

¿Y cómo llegó al Minem?

En la campaña, el ministro González Toro era parte del comité [de transferencia de la PCM]. Lo vi un par de veces y estuvimos apoyando en la transferencia de la PCM, donde él estaba. Aun así, luego entró Guido Bellido, con quien tenemos disputas políticas de antes.

¿Pero luego lo jaló al ministerio?

Como conocía a González de antes, cuando asumió, lo visité. Para el área social del Minem piden muchos requisitos y, como sabía que estuve en la transferencia, conversamos y me pidió mi CV. Me llamó hace poco y entré a inicios de noviembre.

Tags:

Las Bambas, marco sipan, minem