Precisiones económicas

Planteo algunas precisiones económicas sobre el futuro del Perú.  El objetivo es tener claras ciertas necesidades del país, así como conceptos que reduzcan confusiones. Es positivo mantener lo que funciona y mejorar lo que no funciona, a partir de la evidencia empírica.

Primero, existe una necesidad impostergable de crear empleo. En 2020 se perdieron más de 2 millones de empleos en comparación con 2019. El empleo no se crea por decreto. Aparece cuando alguien invierte y contrata. Segundo, la inversión puede ser pública o privada. La primera representa el 20% de la inversión total, mientras que la segunda, el 80%. De cada 10 soles que se invierten, 8 son privados y aquí se incluyen a las MYPES, medianas y grandes empresas. Tercero, la mayor inversión crea más empleos y con ellos los ciudadanos tienen más ingresos y así aumentan el consumo. Las empresas producen más y se genera un círculo virtuoso.

Cuarto, crecer no es igual a desarrollar. El primero significa producir más, mientras que el segundo, elevar la calidad de vida de todos. Quinto, para conectar el crecimiento con el desarrollo, la evidencia empírica muestra que deben hacerse reformas para mejorar salud, educación, pensiones, etc. Sin ellas no es posible el desarrollo. Sexto, las economías que han brindado altos niveles de bienestar a sus ciudadanos han mantenido los cimientos y sobre ellos han construido el bienestar.

Séptimo, los cimientos son, en general, dos: por un lado, la independencia del Banco Central. Es un ente técnico y despolitizado que ha logrado que la inflación promedio anual del Perú entre 2001 y 2020 sea la menor de América Latina. Por otro, ser responsable en el manejo de las finanzas públicas. El gobierno tiene ingresos y gastos. El exceso de gastos sobre los ingresos fue alto en 2020. La diferencia se cubre con deuda. Ser responsable significa tratar de cuadrar los ingresos con los gastos, como lo haría cualquier familia con sus cuentas.

Octavo, la economía no es una lista de buenas intenciones; tiene límites. Por ejemplo, nadie puede gastar por encima de sus ingresos de manera indefinida. Noveno, la evidencia histórica muestra que la ecuación correcta es la siguiente: cimientos sólidos + reformas = aumento de la calidad de vida.

Décimo, es clave mantener los cimientos y comenzar a construir las mejoras que relacionen los buenos números macroeconómicos con el bienestar microeconómico. Y eso no se adivina, sino que se decide a partir de lo que funciona y lo que no funciona.

Definir qué hacer con la economía peruana pasa por tomar como base a la evidencia empírica. No estamos para experimentos. Sí para mejorar una serie de aspectos de la manera como funciona. Reformar sí, destruir no.

En todas las economías interviene el Estado, en mayor o menor medida. No existe ninguna en la que el Estado no haga nada. La pregunta es cuánto y qué debe hacer. La evidencia empírica histórica e internacional muestra que las economías que mayor bienestar brindan a todos sus habitantes son aquellas en las que el rol del estado está acotado, pero cumpliendo funciones claves. Pequeño pero fuerte.

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Carlos Parodi, Entendiendo de Economía, Precisiones económicas