autoconfianza

En un contexto de crisis, desastre natural o incertidumbre, es natural que se reaccione con inseguridad o nerviosismo, pero estar en permanente estado de miedo o desconfianza, sí representa un problema para la toma de decisiones.

En un artículo de EAE Business School, la escuela de negocios indica que, carecer de confianza en nuestras capacidades es un claro obstáculo cuando se trata de desarrollar proyectos, generar nuevas ideas, tener un alto grado de autonomía y desarrollar las funciones delegadas.

Para resolverlo recomiendan mantener la mente activa y abierta a los cambios, lo que permitirá que los cambios sean menos difíciles de afrontar, enfrentar los miedos y desterrar la idea de la perfección, porque está bien tener expectativas, pero tampoco tomarlo tan en serio.

También aconsejan disminuir las necesidades. “Una buena parte de lo que necesitamos no es prioritario. Empiece por identificar aquellas cosas que no son relevantes y ocúpese de las que sí lo son. A veces la inseguridad se fundamenta en no poder dar respuesta a necesidades de segundo o tercer grado”, indican.

Ir al origen de las inseguridades

A través de su columna “The Mindful Self-Express” (la autoexpresión consciente) en Psychology Today, la psicóloga y coach Melanie Greenberg, considera que la inseguridad puede tener varias causas. Cuando el nerviosismo proviene de algún evento traumático como un fallecimiento o alguna ruptura amorosa, recomienda darse un tiempo para recuperarse, comunicarse con familiares y amigos, y estar dispuesto a probar nuevas estrategias.

En cambio, cuando se ha vuelto una sensación constante ante situaciones sociales, señala que es bueno prepararse con anticipación y para las reuniones, pensar en las cosas de las que se puede hablar en el encuentro. Si la inseguridad esconde un afán de perfeccionismo, sugirió pensar en qué tan diferente sería si su trabajo si llegara a lo que aspira o si valdría la pena el tiempo y la energía gastados.

“Los perfeccionistas a menudo tienen una autoestima condicional: se gustan a sí mismos cuando están en la cima y no se gustan cuando las cosas no salen como quieren”, refiere.

Otra forma de ver el tema es desde el punto de vista social. Svenja Weber y Gianpiero Petriglieri, profesores de comportamiento organizacional, precisan en un artículo para Harvard Business Review, que antes que un problema psicológico, es un problema social.

“La investigación sobre mujeres y minorías en entornos profesionales, por ejemplo, ha dejado en claro que la inseguridad es mucho más un problema social que psicológico. Si bien las mujeres son constitucionalmente tan seguras como los hombres, un cóctel de mensajes contradictorios y retroalimentación personal teñida de prejuicios (sea auténtico, pero menos emocional) las coloca en circunstancias que harían que cualquiera dudara”, explican.

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autoconfianza, Coaching, inseguridad, inseguridad personal

El psicoterapeuta Alonso Bedoya Servat explica que la autoestima es la consideración que tienen las personas sobre sí mismas, la capacidad de establecer la propia identidad y atribuirse valor. La autoestima tiene que ver con nuestra habilidad de pensar y afrontar los retos básicos de la vida.

De esta manera, la autoestima es esa forma de mirarnos, de valorarnos y de querernos. Esta es producto de una evaluación y comparación de nuestras cualidades con las de las otras personas. Es decir, cuanta mejor valoración tengamos de nuestros atributos personales más alta será nuestra autoestima, y cuanto peor sea esta valoración, más baja será.

Si sientes que puedes potenciar tu autoestima y confianza en ti mismo, puedes poner en práctica algunos de estas acciones en concreto:

Elabora una lista de tus fortalezas

Es mucho más sencillo recordar las críticas y las cosas que no nos salen tan bien, que nuestros éxitos, logros y habilidades con las que contamos. Un buen ejercicio es hacer una recopilación de los propios aspectos positivos. Para ello sirve elaborar varias listas: elogios que hayas recibido, capacidades y fortalezas que posees, y otra para cosas que te hagan sentirte orgulloso de ti mismo.

Al inicio puede ser complicado recordar con qué llenar estas listas, pero es necesario que tomes este acto con calma. Incluso puedes dedicar varios días a ello, para que puedas ir llenando las listas cuando recuerdes algún ítem positivo. Una vez que culmines con estas listas, reflexiona sobre ellas.

Autoregalos

Este ejercicio busca fomentar el autocuidado, y el respeto propio. Empieza haciendo un listado de pequeñas cosas agradables que puedes hacer por ti mismo en el día a día. Se trata de actividades que te brinden bienestar. Dedícale tiempo a elaborar esta lista y procura que sea lo más larga posible. No se trata de poner grandes cosas sino pequeños actos cotidianos, como escuchar un disco que te gusta, hacer ejercicio, probar un nuevo peinado, pasear un rato por un parque, u otras actividades.

Otros métodos para mejorar tu autoestima es dejar de tener pensamientos negativos sobre ti mismo; ponerte como objetivo el logro en vez de la perfección. Además, considera los errores como oportunidades de aprendizaje; identifica lo que puedes cambiar y lo que no; siéntete orgulloso de tus opiniones e ideas. No tengas miedo de expresarlas. Y algo muy importante: Intenta, pese a todo, pasártelo bien.

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autoconfianza, autoestima