Yonhy Lescano

A ver, Manuel Merino no me representa, nunca me ha representado. Es un líder regional, de Tumbes, varias veces parlamentario y cuya participación en el partido nunca fue protagónica. Él no ha sido secretario general del partido, como Lescano y como yo. Nunca ha tenido un liderazgo nacional. El Congreso complementario es una circunstancia mal resuelta de la vida republicana. Ese Congreso es el resultado de la inestabilidad política y también del nivel de indecisiones de las organizaciones políticas. Así que Manuel Merino, a quien conozco muchos años, nunca tuvo como destino protagónico ser lo que ha logrado ser.

 

El hecho es que sí ha sido un protagonista del último año.

Mostrando sus limitaciones, perdió en cinco días dos poderes políticos.

 

¿No es síntoma de que los nuevos rostros de Acción Popular han decaído? Como que la nueva camada salió un poco fallada.

Mira, las lecturas dependen del interés de cada quién. Lo objetivo es que Acción Popular es el único partido político que existe en el Perú hoy con posibilidades de ganar una elección. Todos los demás son clubes electorales y, en el mejor de los casos, el de Keiko, que es un protopartido. Los demás son meros clubes electorales que tienen un propietario que financia, que compra un plan de gobierno, que define qué cosa quiere hacer y pone a quien se le da la gana en las listas. Acción Popular tiene deficiencias, qué duda cabe, pero tiene fortalezas. Un partido de 65 años, que ha ido dos veces al gobierno por elección popular, una vez de manera transitoria, que tiene alcaldes, regidores, consejeros, congresistas, exministros. Es una comunidad de 250.000 personas que cubre todo el espectro demográfico como geográfico del país. Y eso lo hace diferente a todos.

 

Si las estructuras del partido fueran sólidas, ¿no cree que no habría gente dentro del partido disparando a lados distintos? Usted está al otro lado del espectro de Merino, por ejemplo, o de Barnechea, que tranquilamente podría ser el candidato del PPC.

¿Tú crees que Merino es un líder?, ¿le has leído algo bien escrito? Merino es un líder parlamentario regional que se encontró en una circunstancia y que fue auspiciado por otros que también forman parte del partido, sin duda, y que tenían un posicionamiento e intereses en determinada medida. Merino no es un líder del partido para concursar en las internas para presidente del Perú, si no ya lo hubiera hecho. Ni siquiera ganaría una secretaría general del partido. Aquí hay una etiqueta que no tiene contenido: Merino.

 

Por eso agregaba el ejemplo del señor Barnechea. Como dicen los críticos del partido, esto de “el Perú como doctrina” o una “federación de independientes” es tan gaseoso que la gente apunta a cualquier lado.

No, fíjate. Nosotros, con todas las deficiencias de las que tú hablas, no hemos roto grupo parlamentario. Ahí te he dado un claro ejemplo de que tenemos esencias comunes. A pesar de las diferencias que pudiera haber tenido Víctor Andrés con Lescano, ha habido temas comunes como la lucha antimonopolio, o lo que llamamos la puerta giratoria. El caso de Barnechea me interesa tocarlo. Barnechea aparece como consecuencia del vacío que deja Paniagua. Cuando Paniagua muere el 2006, teníamos una orientación clara de cómo llevar el partido. Allí, a la muerte de Paniagua, se produce un desorden. Hay un grupo que tiene ideas de sumarse a este proyecto mundial de “acumulación de capitales” y facilitar que la economía se maneje con monopolios y oligopolios. Raúl Diez Canseco, por ejemplo, que pertenece a ese tipo de direcciones, retorna al partido con esa idea y ni siquiera logra ser candidato en las internas. Él es uno de los que refuerza a Merino en tomar las decisiones que toma.

 

Candidato, usted es gerente de la inmobiliaria Seas, que le ha dado buenos ingresos según veo en su hoja de vida, ¿cómo llega a vincularse a la empresa Upaca, parte del Club de la Construcción?

Yo soy gerente general de Seas desde 1995, un proyecto inmobiliario espectacular en el sur de Lima, en Punta Hermosa. Además, he sido director, abogado y la Junta de Acreedores presidida por el Banco de Crédito (BCP) me convoca en el 2008 para ser director de la constructora Upaca, que desde el 2004 entró a una reestructuración empresarial. Entonces yo fui en representación de los acreedores. Estuve desde el 2008 hasta junio del 2015. Durante 14 o 15 meses, ese directorio me nombra gerente general. Entonces, no tengo ninguna relación de actividad ni con Odebrecht ni con ninguna de ellas. He sido un profesional exitoso que ha participado en muchos proyectos de empresas y no soy accionista de ninguna de esas.

Según una publicación de Convoca, que cita al fiscal Juárez Atoche, “existe evidencia de entrega de coimas en 18 proyectos promovidos por Provías Nacional entre el 2011 al 2013, entre ellos, el proyecto que la Constructora Upaca realizó junto a OAS…”. En los años más fuertes del Club de la Construcción usted asumía funciones.

Yo he sido director [de Upacá] del año 2008 al 2015. Esto no hace que tú cometas un ilícito penal. El Club de la Construcción es una investigación que lleva cuatro años y, por lo que me he informado, ya ha logrado determinar quiénes son los funcionarios y cuáles son las empresas, y hay delaciones premiadas. Ya están las investigaciones desarrolladas.

 

¿No sabía usted que existía un club que se repartía las obras entre sus socios?

Los directores vamos a una sesión, te entregan un portafolio, una agenda, sesionas una o dos veces al mes. Eso de extender responsabilidades está fuera de toda lógica. Esto es un impacto de orden político que quiso hacer un candidato.

 

Pasemos a su plan de gobierno, que ha sido calificado como el peor de todos, o uno de los peores, de acuerdo a algunos lineamientos de la ONU. ¿Qué garantiza entonces un buen gobierno?

Ya la Universidad Pacífico ha desmentido esos calificativos. Lo que ha dicho la Pacífico es que acá hay 16 indicadores que muestran las Naciones Unidas y que ellos estaban midiendo cuántos planes tenían, más o menos, estos [lineamientos]. Eso es lo que ha dicho.

 

Pero son indicadores importantísimos.

No he dicho que no sean importantes. Estoy diciendo que no es lo que se ha pretendido colocar en el debate político. No es una calificación. Ahora, regreso al mismo principio: nosotros no le compramos un plan económico a Maximixe, ni se lo encargamos a una ONG. No damos una candidatura por que nos entreguen un conjunto de 100 o 200 páginas. Nosotros construimos de abajo para arriba nuestras propuestas. Primero, porque somos un partido. Segundo, porque la ley lo exige así. Cuando tú te inscribes para participar en una fórmula presidencial en las internas, tienes que presentar tus lineamientos de plan de gobierno. Luego [de salir electo] se complementa con los trabajos que hacen los grupos de profesionales del partido. El comando de profesionales reúne a cada uno de los especialistas en la materia y en base a esos lineamientos se genera el aterrizaje del plan, el avance de las políticas públicas. Lo que la ley contempla es lo que hemos hecho. Y por eso hemos logrado validar la inscripción.

 

En todo caso, ¿cuándo va a estar listo ese plan?

El plan que tengo acá a la mano tiene 18 objetivos nacionales, sobre eso tienes las políticas generales multisectoriales y eso va desarrollándose por los grupos de trabajo. No es que estuviera incompleto, sino que lo que se tiene son los objetivos y lineamientos. Y luego los aterrizajes se van desarrollando. Yo creo que eso va a estar luego de que haya una reunión de aprobación de los equipos de trabajo, para poder hacer la sinergia entre todos los han trabajado el tema… seguramente para la mitad de mayo.

 

¿Cuál es la principal propuesta para mitigar las consecuencias de la pandemia, por ejemplo?

Hace tres semanas, todo apuntaba a que las vacunas iban a ser entregadas en un proceso regular y que podíamos tener al menos 48 millones de dosis para cerrar el año, con el presente gobierno. La realidad no ha mostrado de que esta cantidad de convenios y ofertas que el Estado ha recibido no es real. En consecuencia, lo que tenemos que hacer el 12 de abril los equipos que pasen a la segunda vuelta, es hablar con el gobierno y examinar de cerca esta información. En segundo lugar, estamos ante un horizonte en que el virus se mueve más rápido que la vacunación. Hoy, en EEUU, he escuchado que los científicos y los principales líderes de la salud han empezado a debatir la posibilidad de algo que Lescano le ha pedido al presidente de la República hace tres semanas: la moratoria de los derechos de patentes para que los países puedan traer para la producción de vacunas y poder de manera rápida y eficiente producirlas, distribuirlas y aplicarlas en el menor plazo posible. Esa va a ser una de las grandes tareas que esperamos que se pueda hacer desde mañana.

 

Pero eso se puede hacer con un nivel de producción y una industria científica más avanzada que la nuestra. Esa medida ya ha sido criticada.

Yo he escuchado las críticas y todas son políticas. Tenemos claro que no es como traer un auto. Pero tenemos que entender lo que plantea el mundo de hoy. Este problema del Covid tiene un escenario probable de 10 años en países como el nuestro. En consecuencia, tenemos que prepararnos para una tercera ola y ojalá no haya una cuarta. Tenemos que tener la capacidad de producir vacunas. Si no las podemos hacer nosotros, podemos manejarlo en convenio con Argentina y con Brasil. Lo que estamos discutiendo es una política de Estado, una decisión de fortalecer la capacidad de producir vacunas.

 

¿Y esa ambición cómo contrasta con una persona que dice que el Covid-19 podría curarse con cañazo y sal?

Yo no he escuchado a nadie en el Perú decir eso. Yo he escuchado a Lescano decir en una entrevista que se necesita hacer un ministerio de Ciencia y Tecnología y que los remedios populares, la forma de curarse de nuestros pueblos, sus conocimientos ancestrales, son buenos. Y agrega que sería bueno e importante saber si esta experiencia de que con cañazo se van a mejorar las condiciones que protejan o eviten el covid, o los lavamientos de sal, tienen o no un valor científico**.

 

¿Y no le parece igual de irresponsable?

No está diciendo que yo recomiendo que hagan esto y aquello. Es el periodista que con cierta habilidad corta la idea y la extrae, la empaqueta y la presenta como si fuese una propuesta que no está en ningún lugar. Lo que decimos es que el contenido de la sabiduría popular, de la forma artesanal en que las familias trabajan los problemas con los productos locales, hierbas y otros, son un aporte cultural que son necesarios valorar y para eso requerimos tener ciencia, investigación y tecnología para mejorarlo.

 

Candidato, el Congreso va a ser muy fragmentado, ¿con qué fuerzas no se aliaría?

Yo te voy a responder como me enseñó el presidente Paniagua: prefiero ser historiador que profeta. Esperemos que termine la primera vuelta, el 12 de abril, y luego miraremos el resultado para hacer un comentario sobre una base real.

Lo pregunto porque recientemente lo escuché decir en una entrevista con Correo que no se aliaría con Fuerza Popular.

Es evidente que Fuerza Popular y nosotros no guardamos muchas características comunes, sin embargo…

 

No es evidente. De acuerdo con el último Congreso y el anterior…

Si te refieres al Congreso disuelto, los congresistas del partido que tuvieron, de alguna manera, mayor nivel de concordancia con esta bancada no son los que ganaron las elecciones internas, sino los que la perdieron. No es lo que queremos. Si no, yo no estuviera en la fórmula de Lescano, ¿no le parece? Los partidos como los nuestros son como las cebollas, tienen capas. Las capas viejas se caen y aparecen brillantes las capas nuevas. Y ahora esta capa la representa Yonhy Lescano, a quien el Perú ha visto durante 19 años comprometido. Y si yo soy parte de esa fórmula presidencial es porque compartimos esa visión de adónde queremos llevar al Perú.

 

La pregunta es si la bancada que va a ser elegida comparte la visión de Lescano. Sospecho que hay muchos que no piensan como él. Maricarmen Alva, por ejemplo.

Mira, este partido tiene minorías. Respetables. No voy a hacer una prospección sobre la voluntad de las personas. Cuando lleguemos a tener un grupo parlamentario, del cuál no sé si seré parte, nos sentaremos, evaluaremos, escogeremos los liderazgos que correspondan y daremos las decisiones que se tengan que dar. Pero te quiero decir una cosa: pese a las diferencias del Congreso del 2016, nosotros no rompimos la bancada. Los cinco que entraron elegidos por Acción Popular se fueron con el Congreso disuelto y los cinco siguen en el partido.

 

Hubiese tenido consecuencias romper una bancada de cinco personas en la representación de comisiones…

La realidad dice que no la hemos roto. Lo demás es una especulación, en la que puedes tener o no acierto. Pero lo cierto es que no se rompió.

**Lescano declaró a TV Perú: “El cañazo, ese trago que sale de la caña de azúcar, ellos han ido controlando la COVID-19, tomando eso y quemando, al parecer, lo que queda en la garganta, porque dicen que la sal mata al bicho cuando se instala en la garganta. Esas cosas que son de manera precaria se pueden ir investigando, viendo y analizando si son mecanismos adecuados como para poder prevenir este tipo de epidemias. Entonces, ya tienes un mecanismo propio, recetas propias. O esta ivermectina, si vale o no”.

Esta entrevista fue realizada a fines de marzo.

Fecha de publicación: 04 de abril del 2021.

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Yonhy Lescano parece ser el favorito para ocupar el sillón presidencial, ¿qué nos esperaría de un candidato que no tiene un plan de gobierno claro, que solo tiene “lineamientos”, como él mismo confesó en RPP?

Llama la atención que el candidato que está primero en las encuestas sea un candidato que no ha desarrollado tantas propuestas en el plan de gobierno. Recordemos que en el caso de Acción Popular hubo unas elecciones primarias. Seguramente esperaron a tener los resultados de quién iba a ser el candidato presidencial para ponerse a trabajar en el plan de gobierno, lo que refleja poca organización institucional, sin embargo creo que es importante que el partido reconozca que el plan de gobierno que presentó al JNE no es el completo y que se encuentran trabajando en ello. Lo ideal hubiese sido que lo presentaran en el momento correcto, según el cronograma electoral.

 

En ese caso, ¿es un partido improvisado?

Claro. Lo que pasa es que esta situación refleja el poco fortalecimiento institucional que tienen los partidos políticos en general. En este caso particular, pese a que es el partido más antiguo, es interesante ver que el tiempo de vida del partido no importa, sino la solidez institucional que puedan tener.

 

Solidez que parecen no tener. Hoy Acción Popular tiene una bancada con agenda propia y cuyo rostro más visible es Manuel Merino, con quien Lescano ha deslindado en público. ¿Podemos tener un presidente a quien su bancada le dé la espalda en los próximos cinco años?

Sí. Es complicado si es que Lescano es elegido presidente porque, por un lado, es muy probable que no gobierne con mayoría en el Congreso y, además, tenemos que identificar que existen ciertos problemas internos en el partido de Acción Popular. Esto podría generar que algunos candidatos actuales al congreso no necesariamente avalen o apoyen a Lescano de ser elegido presidente.

 

Acción Popular tiene las preferencias congresales, ¿por qué cree que la crisis política de la que fueron protagonistas no los ha afectado?

Pese a que acabo de decir que es un partido que no tiene solidez institucional, lo cierto es que sí están bien organizados en regiones. Esto hace que la ciudadanía los identifique, con el tiempo, como un partido serio. La gente todavía recuerda las acciones de Belaúnde. La marca de Acción Popular está muy presente a nivel nacional, por eso es que suele tener una intención de voto mayor.

 

Pasemos a otro candidato. Según las últimas encuestas, las posibilidades de que Rafael López Aliaga pase a segunda vuelta aumentan. ¿Qué cosas considera usted que se ponen en riesgo con esta candidatura?

Su discurso ha estado ligado a un electorado bastante conservador. Se ha visto públicamente cómo algunas de sus candidatas han denigrado a la mujer o al rol que la mujer debe tener en la sociedad, lo cual preocupa porque estamos en un tiempo donde justamente lo que se trata es de cerrar las desigualdades entre hombres y mujeres. A esto se le suman algunas actitudes que no respetan la libertad de las personas pese a que ellos mismos se autodenominan como un partido liberal. Al final, Renovación Popular termina siendo bastante conservador y se contradice con los principios liberales que ellos sostienen.

 

De llegar a ser presidente, ¿el retorno a la edad media sería inminente o qué fuerzas se esperaría que pudiesen detenerlo?

No sé si estoy siendo optimista, pero no creo que vayamos a regresar a la edad media -como quizás alguna vez yo misma lo comenté en el podcast “Debate” de Sudaca- porque tenemos una ciudadanía cada vez más organizada que tiene una mayor incidencia pública. Sí creo que va a haber un retroceso en políticas vinculadas a la identidad de género y al acceso a salud sexual y reproductiva, pero también creo que va a haber un posicionamiento de las organizaciones sociales, quienes van a tener un rol bastante protagónico para contrarrestar estos vacíos en la agenda pública en un eventual gobierno de López Aliaga.

 

Últimamente se le ha cuestionado aspectos de su vida privada, ¿esto podría aumentar sus votaciones entre el sector más conservador o, por el contrario, podría hacerlo caer en las encuestas?

Estos temas privados que ha comentado, como el castigo al cuerpo que realiza para controlar ciertos deseos sexuales, lejos de indignar al electorado, creo que más bien lo que hacen es ponerlo como…

 

¿Como un santo?

Sí. López Aliaga identifica quién es su público objetivo y lo que hace es fortalecer la conexión con ellos. Al sostener que es una persona que castiga su cuerpo y su decisión de ser célibe se posiciona como una persona santa desde la perspectiva conservadora. Algo propio de lo que hicieron muchos santos en la edad media y en la edad moderna. Esto podría identificarlo falsamente como una persona honesta, íntegra, cuando en realidad la fe no tiene nada que ver con la capacidad de ser corrupto o no.

 

Un candidato que ha sorprendido es George Forsyth, quien parece haber detenido su caída en las encuestas, ¿a qué se debe esto?

El freno de su caída podría indicar que cierto electorado ubicado más al centro, centro derecha, estaría optando por este candidato, en vez de otros que estarían representando esa misma posición política. Es el gran espectro centro, centro derecha, como Julio Guzmán, Keiko Fujimori o Hernando de Soto.

 

¿El freno de su caída tiene que ver con su cambio de estrategia? Antes optaba por no dar entrevistas y ahora se ha vuelto más confrontacional…

No creo que sea por eso, porque yo siempre lo he visto en medios. Creo que simplemente los electores lo están empezando a ver como una opción porque la campaña se prende recién. En realidad, la campaña suele empezar un mes antes de las elecciones, recién estamos empezando a ver datos que podrían darnos ciertas luces.

 

A pesar de ser el rostro más visible de la izquierda, Mendoza parece que va en picada. ¿La considera una candidata radical? 

Verónika no ha sido consciente de la situación en la que estamos. Ella ha insistido mucho en una agenda que pegó muchísimo en la época de las marchas de noviembre cuando se pedía una nueva Constitución, pero luego esto se ha ido bajando y las demandas ahora son otras. Debería conectar con esas demandas actuales que tiene la ciudadanía y tratar, sobre todo, de concertar con ciertos aliados. Creo que su partido ha golpeado muchísimo a otros partidos políticos que, en un escenario de segunda vuelta, la podrían apoyar. Ha buscado mucha confrontación, ha tratado de ser radical en muchas cosas, pero no ha escogido estratégicamente a sus enemigos.

 

Hablando de sus enemigos, el que asoma en las encuestas es Pedro Castillo, un ala de la izquierda que ve con recelo la figura de Verónika. ¿Cómo podría ella convencer al bolsón de electores que están apoyando a Castillo? 

Mendoza no debería mirar para ese lado porque es un bolsón de electores bastante radical que hoy estaría disputándose con Yonhy Lescano. Creo que más bien debería apostar por conquistar, por ejemplo, a aquellas personas que estaban con Julio Guzmán y que, al ver que hoy está con una baja intención de voto, buscan otra elección. Tiene que conquistar también a ese gran bolsón de casi 30% de electores que no sabe por quién votar y que aún no han definido su voto.

 

Al que parece habérsele apagado la llama es a Julio Guzmán, quien baja cada vez más en las encuestas hasta casi desaparecer. ¿Le parece una buena estrategia que haya desplegado su artillería contra Rafael López Aliaga?

Es importante que se le vea más activo y que con un mayor ímpetu que antes. Antes parecía ser un candidato que quería caer bien a todos pero que no terminaba de cuajar con nadie. Al enfrentarse a López Aliaga y señalar las discrepancias que tiene con él, ya tenemos a un Julio Guzmán que está empezando a marcar posición, que es lo que le gusta más a los electores: un candidato que marque postura, que no es lo mismo que un candidato radical.

 

¿Cree que Guzmán tenga chance de llegar a segunda vuelta o el Partido Morado debería ir pensando en el 2026?

Si nos limitamos en las proyecciones estadísticas, creo que Guzmán no tiene posibilidad. Sin embargo, el análisis político no necesariamente va de la mano con una probabilidad estadística, sino que hay otras variables que, en un plazo de dos semanas o inclusive una semana antes de las elecciones, harán que el escenario cambie de manera radical. Recordemos a Lourdes Flores Nano con su frase de “métanse la alcaldia al poto”, lo que hizo que bajara muchísimo en las encuestas en el último tramo. O a un Jorge Muñoz que en las últimas semanas no pasaba del 5% de la intención de voto y que después del debate empezó a crecer. Estamos en el país donde cualquier cosa puede pasar.

 

Por último, ¿qué nos espera los próximos cinco años? ¿La esperanza o la resignación?

Creo que lo último que debemos perder los peruanos es la esperanza, y en realidad es lo último que perdemos. Sin embargo, a veces tenemos un exceso de esperanza y eso hace que terminemos confiando demasiado en los políticos que ponemos en el cargo. Hoy más que nunca debemos tener cuidado con quienes elegimos, no solo como presidente, sino también dentro de los sillones congresales. Debemos de tomar en cuenta que estas personas que tienen una linda sonrisa o hacen un baile simpático en Tik Tok, deben tener, primero, propuestas serias y, segundo, que sean personas que no estén vinculadas a algún “anticucho”.

 

*Créditos de la foto: Perú21

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Julio Guzmán, Rafael Lopez Aliaga, Verónika Mendoza, Yonhy Lescano

“La lucha encarnizada por el segundo lugar lo ha dejado indemne a Lescano, pero en una segunda vuelta sí va a recibir fuego cruzado de su eventual contendor”.

Salvo la sorpresa de que Forsyth detiene su caída prácticamente no hay diferencia entre las encuestas del IEP y de Ipsos, en cuanto a los resultados. Si consideramos que la de Ipsos puede ser más acercada a la realidad por haber sido simulacro de votación (con cédula y urna), podemos considerarla más precisa.

 

En esa medida, anteponiendo el hecho de que mes antes de las elecciones es una eternidad, queda claro que si hoy fuesen las elecciones y mañana fuese la segunda vuelta, Yonhy Lescano será el próximo presidente de la República.

 

Ha sabido hacer una campaña a la antigua recorriendo el país, no creyéndose la burbuja de las redes sociales, ha sabido recoger un voto izquierdista, con el que se identifica por sus posturas antimonopólicas (su larga batalla con Telefónica aún perdura en el imaginario nacional), ha sabido colocarse en un nicho antiaprofujimorista, el mayor antivoto del país, y además tiene detrás suyo una marca conocida como la de Acción Popular, a la que no parece haberle hecho mella las inconductas mafiosas del grueso de su bancada actual. Por si fuera poco, a pesar de su relativo izquierdismo, combina con ello posturas conservadoras con las que comulga la mayoría del país.

 

Lescano no es un outsider. Está afincado en la política peruana hace décadas. Es, propiamente hablando, un insider. Es un focus group andante. Les lleva cuerpos de ventaja a sus adversarios en materia de experiencia política y seguramente la sabrá aprovechar.

 

Va a ser muy difícil que alguien le gane en segunda vuelta. Tendría que ocurrir una catástrofe política, un desatino mayúsculo, una denuncia poderosa, un error inconmensurable. Según Ipsos, Lescano les gana a todos en la segunda vuelta.

 

El único flanco débil que increíblemente sus adversarios no han sabido aprovechar es el de sus propuestas económicas populistas y retardatarias al progreso económico del país. La lucha encarnizada por el segundo lugar lo ha dejado indemne, pero en una segunda vuelta sí va a recibir fuego cruzado de su eventual contendor.

 

Veremos si el ánimo mayoritario de la población por una opción de mercado pesa a la hora de que empiece a recibir esos ataques. La segunda vuelta es otra historia. Se resetea todo, más aún con un resultado tan apretado como el que aparentemente ocurrirá en esta primera vuelta.

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Elecciones 2021, Yonhy Lescano

Preocupan las ideas económicas de Yonhy Lescano. Más aún si, como parece, va a pasar a la segunda vuelta y probablemente pueda ser nuestro próximo Presidente.

 

Ha dicho que va a crear cinco millones de empleos en base a pura inversión pública. Como bien ha señalado el economista Iván Alonso, ello supondría gastar 75 mil millones de soles al año, es decir la mitad del Presupuesto de la República. Un claro despropósito cognitivo.

 

Ha señalado que las empresas mineras no pueden ser propietarias del recurso una vez extraído del subsuelo.  Craso error. Más bien, se debe entregar a los privados (lo que incluye a las comunidades nativas), la propiedad del suelo y del subsuelo. De eso se trata, de ir en sentido contrario a lo que sugieren las pautas estatistas. Así, además, se haría justicia a los pobres, que recibirían un justo precio por las riquezas que anidan bajo sus propiedades.

 

Ha insistido en que el BCR regule las tasas de interés bancarias. En principio, no es verdad que sean las más altas de la región. Pero, además, si se interviene coactivamente el mercado, se va a generar informalidad o lo que es peor escasez de créditos. La solución es abrir más el mercado y que haya más competencia, no de fijar precios.

 

Ha reiterado que el agua no se puede privatizar porque es un derecho humano. Justamente si consideramos que lo es y queremos garantizarlo, se necesita que no sea el Estado ineficiente y administrativamente corrupto el que maneje tan esencial servicio. Debe ser el sector privado, con las correctas regulaciones, como corresponde a un servicio que por su propia naturaleza tiene que ser monopólico (no puede haber dos o más redes de agua y desagua en una ciudad).

 

Ha sugerido la creación de una línea aérea de bandera. Es un despropósito mayor. Es crear un forado fiscal inevitable y un antro de corrupción, como ocurre en todas las empresas estatales del sector en el mundo. Y proponer ello, cuando la aviación comercial transita por la peor crisis de su historia es casi delusivo.

 

Lescano es claramente un populista del centro izquierda. Yo no dudo de sus buenas intenciones y comparto su mirada crítica de los grupos de poder mercantilistas en el país, pero haría bien en entender que la mejor forma de enfrentarlos es con libre mercado competitivo, no con más Estado, de cuya nefasta experiencia empresarial tenemos sobrados ejemplos.

 

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