Branding

El branding es uno de los conceptos que ha entrado a tallar con mayor fuerza en los últimos años cuando hablamos de construir la identidad de una marca. Se trata de una valiosa herramienta que permite crear una estrategia que vincule la identidad visual con los valores de la marca.

Cuando hablamos de hacer un relanzamiento de marca, hablamos de rebranding. Para María José Vargas, directora de estrategia en el Estudio Constante de Branding, no basta con tener un buen producto. Es necesario que este se encuentre envuelto en una marca realizada de forma coherente para poder diferenciarse y ser recordado. “El cerebro de las personas está saturado y no entra una imagen más. Es por eso que las marcas deben ingresar al mercado con una estrategia e identidad definidas. Esto te lo da el branding y una buena gestión”, explica Vargas.

Momentos para aplicar el rebranding

Alcanzar la estabilidad suficiente para invertir: los emprendimientos suelen iniciar con una inversión mínima en branding, pues muchas veces lo que resulta importante es mover rápidamente el producto. Para María José Vargas este es un proceso normal, pero recomienda que al ver que el negocio va encaminado, se invierta en una marca mejor hecha.

Dinamización del mercado: los productos y servicios se van reinventando a la par del mercado y es importante que las marcas estén dispuestas a adaptarse a los cambios. Por ejemplo, en el rubro de snacks, los consumidores demandan cada vez productos más saludables, entonces la transformación resulta un deber.

Cambios en la audiencia: todo negocio empieza con un público objetivo claro, pero sucede muchas veces que el producto o servicio resulte más atractivo en audiencias que no habían sido consideradas previamente. Esto es un indicador de renovación para presentarse a esa nueva audiencia.

Dificultades técnicas: muchas veces los logos pueden ser “bonitos” pero no funcionales. La imagen de la marca debe ir más allá de la sola estética.

Otros momentos para aplicar el rebranding son el ingreso a otras ciudades o países, o incluso el cambio de giro del negocio.

Igualmente hay una excepción a la norma del emprendedor que inicia con poca inversión en la marca: hay rubros donde uno no puede darse el lujo de iniciar sin un plan de branding. Se trata de negocios de ropa y gastronomía, pues son bastante disputados. Aplica de la misma manera para productos novedosos o en tendencia.

“El buen branding tiene que reflejar lo que uno es. El buen branding busca que la empresa sea coherente en su comunicación y en su negocio en sí. La empresa debe ser coherente con lo que la marca está prometiendo”, finaliza Vargas.

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Branding, marca, Rebranding