Rebranding

El proceso de rebranding se puede dar cuando el objetivo del negocio cambió, cuando los clientes ya no se sienten identificados con la marca, o cuando la empresa busca superar fronteras, entre otros motivos.

Cambio de logo, packaging, paleta de colores, e incluso de lema. Estos son algunos de los elementos que las empresas deciden modificar cuando buscan renovar su imagen de marca. Un proceso de rebranding es necesario en diversos momentos de la vida de una empresa. Ana Isabel Sordo, Team Marketing Manager de HubSpot explica que esto se puede dar cuando el objetivo central del negocio ha sido modificado, cuando los clientes ya no se sienten identificados con la marca, o cuando la empresa busca superar las fronteras geográficas del mercado, entre otros motivos.

Si sientes que es necesario empezar un proceso de rebranding con tu marca, toma en cuenta estas claves para realizarlo de manera exitosa, cuidando siempre tu identidad y aquello que tanto caracteriza y los clientes valoran de tu marca:

Conoce la marca y defínela

Ten clara la trayectoria de tu marca, para reconocer cada una de sus etapas. Define la propuesta de valor única respecto de tu competencia, y define los próximos objetivos de renovación, así como las acciones concretas a ejecutar para redireccionar la imagen de marca.

Conoce tu público objetivo

Al preparar tu estrategia de rebranding, ten presente tu público objetivo, pues es a esas personas a quienes deseas llegar. Un análisis de mercado te ayudará a descubrir cómo se han sentido tus clientes con la marca y qué esperan de ella. También puedes recurrir a un focus group virtual para conocer con más detalle los efectos que causa la presentación de tu marca y medir el impacto que podrían tener los cambios.

Crea un nuevo concepto

Procura desarrollar el proyecto de rebranding con ayuda de un equipo creativo que logre captar y plasmar las ideas que representan tu marca. No olvides que el rebranding de la imagen de tu marca debe ser de calidad y valor. Adapta todos los activos a tu logo, la web, el packaging u otros materiales audiovisuales que den identidad a la marca.

Mantén informado al equipo

El rebranding implica no solo modificar la identidad visual, sino también saber comunicar el nuevo enfoque, visión y posicionamiento de la marca a tu equipo de trabajo. Esto significa capacitar a los empleados sobre el significado del cambio de marca, y hacer que cada trabajador se una a la transformación que permita mantenerse alineados a un objetivo en común.

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Cambio, identidad, marca, Rebranding

El branding es uno de los conceptos que ha entrado a tallar con mayor fuerza en los últimos años cuando hablamos de construir la identidad de una marca. Se trata de una valiosa herramienta que permite crear una estrategia que vincule la identidad visual con los valores de la marca.

Cuando hablamos de hacer un relanzamiento de marca, hablamos de rebranding. Para María José Vargas, directora de estrategia en el Estudio Constante de Branding, no basta con tener un buen producto. Es necesario que este se encuentre envuelto en una marca realizada de forma coherente para poder diferenciarse y ser recordado. “El cerebro de las personas está saturado y no entra una imagen más. Es por eso que las marcas deben ingresar al mercado con una estrategia e identidad definidas. Esto te lo da el branding y una buena gestión”, explica Vargas.

Momentos para aplicar el rebranding

Alcanzar la estabilidad suficiente para invertir: los emprendimientos suelen iniciar con una inversión mínima en branding, pues muchas veces lo que resulta importante es mover rápidamente el producto. Para María José Vargas este es un proceso normal, pero recomienda que al ver que el negocio va encaminado, se invierta en una marca mejor hecha.

Dinamización del mercado: los productos y servicios se van reinventando a la par del mercado y es importante que las marcas estén dispuestas a adaptarse a los cambios. Por ejemplo, en el rubro de snacks, los consumidores demandan cada vez productos más saludables, entonces la transformación resulta un deber.

Cambios en la audiencia: todo negocio empieza con un público objetivo claro, pero sucede muchas veces que el producto o servicio resulte más atractivo en audiencias que no habían sido consideradas previamente. Esto es un indicador de renovación para presentarse a esa nueva audiencia.

Dificultades técnicas: muchas veces los logos pueden ser “bonitos” pero no funcionales. La imagen de la marca debe ir más allá de la sola estética.

Otros momentos para aplicar el rebranding son el ingreso a otras ciudades o países, o incluso el cambio de giro del negocio.

Igualmente hay una excepción a la norma del emprendedor que inicia con poca inversión en la marca: hay rubros donde uno no puede darse el lujo de iniciar sin un plan de branding. Se trata de negocios de ropa y gastronomía, pues son bastante disputados. Aplica de la misma manera para productos novedosos o en tendencia.

“El buen branding tiene que reflejar lo que uno es. El buen branding busca que la empresa sea coherente en su comunicación y en su negocio en sí. La empresa debe ser coherente con lo que la marca está prometiendo”, finaliza Vargas.

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