Desmotivación

El 72.9% de peruanos conectados considera que la música cumple un papel muy importante en sus vidas, sobre todo durante estos tiempos de pandemia, según el estudio TGI Special Pandemic de Kantar IBOPE Media. Si bien la música resulta un buen acompañante, ¿es útil estar acompañados de ella incluso al trabajar?

El psicólogo Arturo Torres explica que quienes recurren a la música en horario laboral ven en la música una herramienta que puede mejorar la concentración, la productividad y la realización de tareas en general. Sin embargo, cuando la tarea que se está realizando requiere de máxima concentración, la presencia de música es un elemento que deberíamos evitar.

¿Por qué evitar la música al trabajar?

Torres indica que entran dos elementos a tallar: el multitasking y el de foco atencional. El multitasking es la capacidad de realizar más de una tarea en paralelo, y está vinculada a la memoria de trabajo, que se encarga de mantener en nuestra mente los elementos con los que trabajamos en tiempo real. El foco atencional es el modo en el que el cerebro orienta procesos mentales hacia la resolución de ciertos problemas. Cuando nos concentramos en algo en específico, gran parte de nuestro sistema nervioso empieza a trabajar para solucionarlo, pero desatiende otras funciones.

En ese sentido, la música es uno de los grandes elementos ante el que la atención acostumbra a sucumbir, pues resulta muy sencillo que nuestro foco atencional se desvincule de las labores para pasar a recrearse en apreciar la melodía y los versos que contiene la canción.

Sin embargo, el psicólogo explica que la música puede resultar útil cuando estamos realizando tareas mecánicas, debido a nuestra memoria motora. Buena parte de los procesos que realizamos al atender a trabajos rutinarios son gestionados por una parte de nuestro cerebro que cumple con los objetivos sin que el foco atencional intervenga.

¿Qué hacer?

El efecto que tiene la música varía según la complejidad de las tareas a cumplir. Para las mecánicas y monótonas, la música puede hacer que hagamos mayores progresos, aunque esto puede no darse en todos los casos y hay ciertas características psicológicas personales que también influyen, como la gestión del foco de atención.

Sin embargo, para las tareas más complicadas, la música puede resultar contraproducente y entorpecer el desarrollo normal. Para este tipo de actividades necesitamos tomar un control total de nuestro foco atencional, de manera que las distracciones no nos resten capacidad sobre los contenidos a asimilar.

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Desmotivación, Incentivo, Motivador, Música

Una investigación de Harvard Management Update reveló que en aproximadamente el 85% de las empresas, la moral de los trabajadores disminuye bruscamente después de los primeros seis meses en el trabajo, y continúa deteriorándose durante los años posteriores.

Esto está estrechamente vinculado al nivel de motivación que mantienen los trabajadores y muchas veces representa una de las mayores preocupaciones de las empresas. Expertos de la Inc Magazine, revista especializada en negocios, explican los tres factores más comunes que llevan a los trabajadores a un estado de desmotivación:

Desgaste personal y profesional

Hacer una sola actividad o encargarse de una sola tarea durante un largo periodo de tiempo es contraproducente para el estado de ánimo del trabajador, así dicha tarea lo mantenga permanentemente ocupado. Para evitar esta situación es necesario empezar a plantearse nuevos retos y delegar actividades a otras personas que puedan, también, asumirlas como nuevas metas, alimentando de forma recíproca el flujo de motivación entre todos los trabajadores. Esto generará, no solo una variación en la rutina laboral, sino también mayores expectativas sobre los logros que cada uno de los trabajadores puedan tener.

Exceso de objetivos

Los objetivos son necesarios para saber hacia dónde estamos caminando y tener claro por qué es que estamos trabajando. Fijarse objetivos se vuelve algo positivo, siempre y cuando sea alcanzable. Plantearse metas que no se pueden lograr, genera frustración en los trabajadores y posteriormente negatividad. Además, al fijarse objetivos inviables o difíciles de alcanzar, se extienden los plazos y procesos en exceso. Para evitar estas situaciones, es necesario trabajar sobre plazos cortos y accesibles o buscar apoyos externos que reactiven ese entusiasmo y permitan avanzar en el proyecto.

Descontrol de las emociones

Alargar las jornadas de trabajo genera cansancio físico, mental e incluso emocional, dependiendo del ambiente laboral que se respire. No todos los trabajadores tienen la misma tolerancia al estrés o pueden lidiar con sus emociones intensas como la frustración, la ira y la tristeza. Aprender a lidiar con las situaciones que provocan estados bajos de ánimo, permite mantener un equilibrio entre los deseos y los miedos, el entusiasmo y la desmotivación. Desde las empresas es recomendable generar espacios de mejora como talleres para reforzar este aspecto en los trabajadores.

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Desmotivación, empleo, Motivación, Trabajo