desmotivación

¿Por qué se desmotivan los trabajadores?

Plantearse metas que no se pueden lograr genera frustración en los trabajadores y posteriormente negatividad.

Una investigación de Harvard Management Update reveló que en aproximadamente el 85% de las empresas, la moral de los trabajadores disminuye bruscamente después de los primeros seis meses en el trabajo, y continúa deteriorándose durante los años posteriores.

Esto está estrechamente vinculado al nivel de motivación que mantienen los trabajadores y muchas veces representa una de las mayores preocupaciones de las empresas. Expertos de la Inc Magazine, revista especializada en negocios, explican los tres factores más comunes que llevan a los trabajadores a un estado de desmotivación:

Desgaste personal y profesional

Hacer una sola actividad o encargarse de una sola tarea durante un largo periodo de tiempo es contraproducente para el estado de ánimo del trabajador, así dicha tarea lo mantenga permanentemente ocupado. Para evitar esta situación es necesario empezar a plantearse nuevos retos y delegar actividades a otras personas que puedan, también, asumirlas como nuevas metas, alimentando de forma recíproca el flujo de motivación entre todos los trabajadores. Esto generará, no solo una variación en la rutina laboral, sino también mayores expectativas sobre los logros que cada uno de los trabajadores puedan tener.

Exceso de objetivos

Los objetivos son necesarios para saber hacia dónde estamos caminando y tener claro por qué es que estamos trabajando. Fijarse objetivos se vuelve algo positivo, siempre y cuando sea alcanzable. Plantearse metas que no se pueden lograr, genera frustración en los trabajadores y posteriormente negatividad. Además, al fijarse objetivos inviables o difíciles de alcanzar, se extienden los plazos y procesos en exceso. Para evitar estas situaciones, es necesario trabajar sobre plazos cortos y accesibles o buscar apoyos externos que reactiven ese entusiasmo y permitan avanzar en el proyecto.

Descontrol de las emociones

Alargar las jornadas de trabajo genera cansancio físico, mental e incluso emocional, dependiendo del ambiente laboral que se respire. No todos los trabajadores tienen la misma tolerancia al estrés o pueden lidiar con sus emociones intensas como la frustración, la ira y la tristeza. Aprender a lidiar con las situaciones que provocan estados bajos de ánimo, permite mantener un equilibrio entre los deseos y los miedos, el entusiasmo y la desmotivación. Desde las empresas es recomendable generar espacios de mejora como talleres para reforzar este aspecto en los trabajadores.

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Tags:

Desmotivación, empleo, Motivación, Trabajo

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