Centro de Lima

Akemi Bazán tiene 30 años, es administradora de empresas y estudió serigrafía industrial en Senati. Vive en el Centro histórico de Lima, en un edificio del año 1939 que cuenta con un ascensor de rejas y con hermosos balcones. Ahí también es su taller donde diseña y crea una marca que le rinde homenaje a la ciudad: La Plebeya, un emprendimiento que ofrece a través de Instagram y Facebook productos como cojines con los antiguos nombres de las calles de la capital: Calle Gallinazos, Calle Amargura o Calle de la Buena muerte.

La Plebeya

Héroes, íconos y la ciudad

Akemi a través de La Plebeya también ofrece prendas estampadas con héroes literarios de la ciudad: por ahí aparece el rostro de la poeta Blanca Varela, en bolsos; fotos del cuentista Julio Ramón Ribeyro en polos o -incluso- un verso de Luis Hernández estampado en un mandil: “Los laureles se emplean en los poetas y en los tallarines»

“La Plebeya es una marca de diseño inspirada en la ciudad de Lima, en sus historias, momentos, arquitectura y en personajes que hicieron de la capital su campo de inspiración como poetas, pintores, fotógrafos”, cuenta Akemi.

Cuenta que comenzó vendiendo cojines bordados con nombres de las antiguas calles de Lima y una pequeña reseña del nombre de aquel jirón. “Mi interés por crear un emprendimiento dedicado al Centro de Lima es que no hay mucha diversidad de souvenirs sobre Lima. Hay de Machupichu o Nazca. Entonces sentía que no había una marca que te puedas llevar a casar y que te haga recordar el centro histórico y sus plazas. Vi ese nicho y empecé a hacerlo”, detalla Akemi.

La Plebeya

¿Qué es Lima para ti?, le preguntamos. “Es como mi segunda casa. Yo vivo en el Centro histórico de Lima, porque me atrajo mucho. Lima es parte de mi vida: Me despierto con Lima, almuerzo en Lima. Es mi compañera. Me hace sentir bien, a veces me hace enojar. Es un largo camino de sensaciones y sentimientos que tengo por ella”, cuenta.

Bazán nos cuenta que tiene productos en stock, pero sobre todo trabaja bajo el sistema “estampado bajo demanda”. Eso quiere decir que, si en ese momento no tiene el diseño que un cliente solicitó, ella lo fabrica en el acto, de manera personalizada. “Eso quiere decir que el cliente elije el color, talla y diseño que quiere que tenga su prenda y yo lo hago. Por esa razón, no tengo un stock grande. Me gusta que mi cliente elija su modelo, sea original y que ellos lo hayan elegido”, señala.

Bajo esa modalidad -le preguntamos- ¿Cuánto tiempo demora entre que el cliente hace su pedido y le llega a la puerta de su casa? “Yo cierro pedidos los lunes, domingos y miércoles; y las entregas son entre jueves y sábado. Si me hacen un pedido los primeros días de la semana, te llega tu pedido más o menos el jueves, o si tengo demasiada carga de pedidos, los sábados”.

polos La Plebeya

Finalmente, señala que el nombre de La Plebeya nace en homenaje al vals de Felipe Pinglo, El Plebeyo. “Un Plebeyo pasa desapercibido por las castas sociales y tiene libertad de hacer o deshacer en la ciudad de Lima ya que puede mimetizarse con la ciudad”, detalla.

Pueden encontrar el emprendimiento en Facebook como La Plebeya, en Instagram como La Plebeya Store y han implementado una tienda virtual en la plataforma TiendaDa, donde podrán ver sus diseños y hacer sus pedidos. Akemi señala que- previa coordinación- pueden hacer una visita a su taller -ubicado en una casona republicana de finales de la década de 1910- en el Centro histórico y nostálgico de la ciudad.

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