delincuencia

Somos un país cuya moral ha sido corroída por la corrupción, la delincuencia y la crisis económica. Estos datos les debieran servir a la oposición, eligiendo correctamente los lemas de sus convocatorias, y también a los candidatos opositores que deberán poner especial énfasis en programas de gobierno que propongan una solución a esos males enquistados en el seno de nuestra sociedad.

Un año de Castillo ha destruido el optimismo nacional, que ya, inclusive, venía zarandeado por las sucesivas crisis políticas sufridas desde la llegada de PPK al poder. El mandatario izquierdista ha mostrado la peor faceta de un gobernante: la inacción, la corrupción y la absoluta ineficacia para resolver problemas mínimos de gobernabilidad. Acompañado en ese empeño por una clase política asentada en el Congreso tan o más mediocre que él, son los dos poderes corresponsables del descalabro psicosocial que padecemos.

Tags:

corrupción, delincuencia, Educación, Fiestas Patrias
x