Entrevista de trabajo

Cuando lo inviten a presentarse a una entrevista de trabajo, tenga en cuenta que se encuentra en las últimas etapas del proceso de contratación. Para César Cáceres Danigno, profesor de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad de Piura, es crucial prepararse para todo tipo de interrogantes.

“Se debe dominar tanto el perfil del puesto requerido, como toda la información obtenida del candidato en las etapas anteriores del proceso. Será ideal que esta doble información haya sido trabajada con anticipación. De ser así, tanto la empresa como los candidatos se sentirán satisfechos”, indica.

Además de las habilidades personales o la experiencia, en una relación de las preguntas que considera más difíciles, Patricia Cánepa, directora independiente de LHH DBM Perú, incluye preguntas irreverentes del tipo “¿cuántas pelotas de tenis entran en un VW escarabajo?”.

“Te pueden hacer preguntas que parecen no tener nada que hacer con el puesto. Tranquilo, más que buscar la respuesta correcta estarán observando tu reacción y escuchando cómo planteas y procesas el problema”, explica.

Fortalezas, debilidades y el último empleo

Respecto a las consultas que los reclutadores suelen hacer sobre las características que consideramos como fortalezas, la especialista aconseja comentar unas tres fortalezas y un ejemplo para cada una. En cambio, en cuanto a las debilidades es mejor mencionar solo una, pero relacionada al trabajo, no a temas personales. En este caso, también es válido usar un ejemplo de cómo se controla o se está superando la debilidad.

De acuerdo a la consultora Page Personnel, dar una posible fortaleza por debilidad, como el “perfeccionismo”, puede ser visto como falso o tomarse como que no se ha prestado atención a la pregunta. Ahora, si el reclutador pide hablar de uno mismo, no debería ser tomado como una oportunidad para contar la historia de su vida.

“Lo que te piden es un resumen muy conciso de los puntos destacados de tu carrera hasta el momento. Lo más seguro es que quieran saber por qué eres el mejor candidato para ese puesto de trabajo. Dale un par de ejemplos para demostrarlo y pregunta a tu entrevistador si quiere escuchar más casos”, indica la firma especializada en recursos humanos.

Otra consulta común es ¿por qué saliste de tu último trabajo? La consultora Michael Page indica que esta es una oportunidad para reforzar por qué quiere trabajar en la empresa. “Explica tu intención de asumir grandes retos y cómo crees que la compañía te daría una buena oportunidad para alcanzar nuevas metas”, recomiendan.

Por último, frente a la pregunta por las expectativas salariales, lo mejor es averiguar cuál es el estándar del mercado. Tampoco se necesita dar una cantidad específica, pero comenta que esperas, al menos, un mínimo o más, dependiendo de las cualidades demostradas.

 

Fotoportada: Universidad Privada del Norte.

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Entrevista de trabajo, preguntas difíciles

Desde antes de la pandemia algunas empresas aceptaban un currículum hecho en video, pero con las restricciones del COVID-19. Finalmente se ha digitalizado todo el proceso, incluyendo la entrevista personal. Aunque el formato haya cambiado un poco, las preguntas que se realizan y los objetivos a evaluar continúan siendo los mismos.

Sea virtual o presencial, el autoconocimiento también es fundamental para dar a conocer las habilidades con las que se cuenta. En las entrevistas digitales, Jonathan López, director de alianzas estratégicas de la Fundación Forge resalta que hay que asegurarse de que la conexión a internet no falle, que el celular o laptop tenga buen acceso y con batería suficiente. Entre los puntos que recomienda anticipar destacan:

La puntualidad. El especialista recomienda estar 15 minutos en la plataforma que usarán para la entrevista. No es bueno ingresar a la misma hora de la cita. Esto ayudará a prever algún inconveniente con la señal o tener tiempo de repasar antes de iniciar con el proceso.

Investigar, no improvisar. Lo primordial es conocer e investigar sobre la empresa, teniendo en cuenta el puesto al que se postula. Una recomendación es adaptar tu presentación según las necesidades que la empresa requiera para ser más atractivo frente al reclutador.

Conocer las propias habilidades. Cada perfil solicitado tiene unas competencias claras que necesita una determinada empresa, es decir, habilidades blandas. Conozca sus propias fortalezas y debilidades u oportunidades de mejora. Con ello, su presentación debe ser clara y sin rodeos.

Escuchar atentamente, no desconcentrarse. Muchas veces por querer impresionar al reclutador, el entrevistado no escucha la pregunta y termina respondiendo otra cosa o brinda mucha información innecesaria. En estos casos es mejor escuchar atentamente y responder de manera clara y concisa.

El espacio y la iluminación. Debe encontrar un lugar que le permita poder responder las preguntas sin mucha interrupción y donde no transiten muchas personas en casa. Recuerde que además de la presentación y vestimenta, el espacio donde vaya a tomar la entrevista debe ayudarle mientras dure el proceso de selección.

En términos de contenido, César Cáceres Danigno, profesor de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad de Piura, sostiene que la preparación es crucial pues las entrevistas personales se dan en las últimas etapas del proceso.

“Se debe dominar tanto el perfil del puesto requerido, como toda la información obtenida del candidato en las etapas anteriores del proceso. Será ideal que esta doble información haya sido trabajada con anticipación. De ser así, tanto la empresa como los candidatos se sentirán satisfechos”, asegura.

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Digital, Entrevista de trabajo, Entrevista laboral

A pesar de que aspectos personales, como el estado civil o los hijos a cargo, no determinan el desempeño de un profesional, algunas empresas todavía realizan preguntas de índole personal durante sus procesos de reclutamiento. Según una guía de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) para promover el enfoque de género en la gestión de recursos humanos, las entrevistas de trabajo se deben realizar sin prejuicios de género.

Por lo tanto, el documento considera que existen preguntas que no deberían de formularse. Por ejemplo; “¿cuál es su estado civil?”, “¿está usted casado o casada?” o “¿piensa tener hijos pronto?”. Estas consultas pueden sesgar la decisión de contratación.

En cambio, se recomienda exponer las condiciones del puesto, es decir, si se trabaja fines de semana o se hacen labores en ciertas épocas del año. “En esos casos, las personas tendrán que decidir si las condiciones les convienen y no discriminarlas a priori”, refiere.

Para César Cáceres Danigno, profesor de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad de Piura, si es que resulta necesario conocer las circunstancias personales de cada candidato, conviene que el reclutador explique por qué se hace este tipo de preguntas.

“Si bien no se puede obligar a responder una pregunta, sí se debe explicar el motivo de la pregunta, asegurando la confidencialidad en el manejo de la información que se dé”, precisa.

¿Responder o no responder?

Resaltó que, aún con toda la explicación del caso, el postulante o la postulante tienen el derecho a no responder. Incluso, consideró importante fundamentar la negativa, algo que los reclutadores pueden valorar positivamente.

“Si el postulante está incómodo y se lo comunica al entrevistador, y este es un entrevistador calificado, lo agradecerá. Generalmente, acciones como esta incrementan la atractividad del postulante en el proceso de selección”, sostiene.

Consideró también que la primera instancia de la responsabilidad social de la empresa se vive con los trabajadores y sus familias. “No se podrá tratar adecuadamente a un trabajador que no se conoce”, advierte. En su opinión, también se debe considerar que los trabajadores con dependientes tienen más incentivos para quedarse en la compañía.

“Muchas veces se piensa que las responsabilidades familiares restan oportunidades; sin embargo, está probado que las incrementan. Las personas con mayor carga familiar suelen ser más leales, estables y productivos; más rentables para la organización, en términos económicos”, asegura.

Por último, animó a los postulantes a preguntar por todas las dudas que tengan sobre la empresa y el puesto de trabajo.

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Entrevista de trabajo, Preguntas