Gloria

EL EFECTO INDESEADO

La pregunta del millón es si los cambios propuestos por el Midagri atacan los verdaderos problemas del mercado lácteo. “Este reglamento responde a una tensión natural entre los grandes compradores y los gremios ganaderos. Aún así, no había un problema en la cadena productiva, menos en el valor nutricional o precios. Sí a nivel del negocio ganadero, pero eso no se corrige cambiando normativas sobre composición de productos”, considera Carlos Zuñiga, presidente de la Asociación de Defensa del Consumidor Elegir. 

Lo mismo sostiene Hania Pérez de Cuellar. “La solución al problema no es cambiar reglamentos. A mi criterio es empoderar al sector ganadero. Que tengan centros de acopio, cooperativas, un buen nivel tecnológico con refrigeración para controlar la calidad de la leche. Ello permitiría que los ganaderos puedan acopiar más y mejor. Así pueden negociar mayores precios con Gloria o con quien sea”, propone la expresidenta de Indecopi. 

Otra crítica a los cambios planteados por el Midagri gira en torno a la entidad por la cual se regirá la nueva definición para la “leche evaporada”, es decir, la FDA estadounidense. “Si comparamos al ganado peruano con el americano, el primero está a libre albedrío tratando de comer el forraje [alimento de ganado] que está a su disposición, de haberlo. Eso condiciona la nutrición del ganado y que su leche fresca no sea estándar. En Estados Unidos tienen una alimentación adecuada con revisiones microbiológicas y sanitarias que cumplen las expectativas”, enfatiza Antonio Castillo, decano nacional del Colegio de Nutricionistas del Perú.

Según Nivia Vargas, de Agalep, en el país teníamos 900.000 vacas en producción hasta el 2020. Ella misma considera que las limitaciones tecnológicas son el principal problema de la leche fresca nacional, más allá de su competencia con la leche en polvo. “Las bacterias se producen porque nosotros no tenemos cadena de frío. La leche espera tres horas mientras llega el camión de acopio porque se ordeña de 3 a 4 a.m. Durante el transporte proliferan las bacterias. En otros países, como Colombia, la industria da tanques de frío. Eso es trabajar de la mano”, asegura. 

Así las cosas, ahora la industria tendrá que adaptarse a la nueva definición de “leche evaporada”. Según Lozada, Gloria y compañía podrán seguir vendiendo el producto mezclado con leche en polvo, pero bajo otro etiquetado: como leche ‘recombinada’ o ‘reconstituida’. “No prohíbe la importación de leche en polvo”, explica.

Y luego, complementa: “A esto hay que sumarle la recordación del consumidor peruano que está acostumbrado a comprar latas que digan “leche evaporada” en vez de recombinada. Ahora siempre que compre leche evaporada sabrá que es producto peruano y que apoyará la economía rural nacional”. 

Evolución de la importación de la leche

Pero también es posible que empresas como Gloria empiecen a importar leche evaporada, evitando correr el riesgo operativo de adaptarse a la nueva definición peruana. “Es una posibilidad. Ya ocurre en ciertos supermercados como Tottus. Importan marcas blancas y les ponen etiquetado propio. Suelen ser más baratas que las nacionales. Si una industria empieza a importar más en vez de fabricar acá, genera desempleo”, sostiene Pérez de Cuellar.

Lo único claro es que esta no será la última novedad que el Midagri traerá para la leche nacional. “Hay varios temas menores que se quedaron en el tintero para no complejizar el decreto supremo. Están siendo evaluados, podrían generar una propuesta de modificación más adelante”, revela Lozada. Óscar Zea, ministro ganadero y congresista del lápiz, tiene una agenda clara para este tema. Habrá que esperar sus próximas sorpresas.

 

**Fotoportada y gráficos por Darlen Leonardo

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