película peruana

Algo cambió en el cine nacional desde la realización de Wiñay Pacha. Obra del director Oscar Catacora, recientemente fallecido. El cine minimalista y de autor que presentó desde Puno, tiene hoy también, otro representante: Henry Vallejo. 

Manco Cápac es la película nacional seleccionada para representar al Perú en los premios Oscar. Henry Vallejo tardó 10 años en ver cristalizado este proyecto y luego de tanta espera, hoy ya se encuentra en las salas comerciales del Perú. Aunque lamentablemente solo de Lima, Puno y Arequipa. 

La historia narra la llegada del joven Elisban a la ciudad de Puno, con la finalidad de encontrar a un amigo que lo ayude a conseguir  trabajo. Sin embargo, este amigo resulta ser inubicable y el protagonista se ve en una situación de precariedad, al no contar con dinero, por lo que decide buscar todo tipo de actividades para subsistir. 

Esta sencilla historia es el punto de partida para bucear en muchas sensaciones que develan conceptos asumidos socialmente. Vallejo nos presenta desde la primera toma la intención de su film. Un plano lateral del bus donde Elisban en posición fetal espera llegar a la ciudad. La transición de una forma de vida a otra. Dejar el campo en busca de una vida nueva en la ciudad. Como también la búsqueda de protección y cobijo. 

Jesús Luque, quien encarna a Elisban, ha ganado el premio APRECI por la mejor actuación del año. La disciplina que puso en el taller que llevó con el propio director, ha dado como resultado la corporalidad de una actuación que no precisa de muchos textos para transmitir. Su personaje entra a escena con una clara construcción de lo que es, de donde se encuentra y de la vulnerabilidad que eso pueda significar. 

A través de toda la película su mirada será el contraste de las miradas indiferentes y hasta perversas de los personajes con los que le toque interactuar. Y es que Elisban destila una ingenuidad fuera de cualquier cuestionamiento. Lo que permite al espectador generar una empatía desde la primera escena y a su vez, la indignación frente a la hostilidad imperante con la que tiene que lidiar el personaje, a lo largo de la historia. 

Lo que el director puneño ha construido con este largometraje es un escenario en donde la ciudad representa un personaje más, que es despiadado, individualista, mercantilista e indiferente. La ciudad no representa para Elisban una promesa de desarrollo y futuro, sino todo lo contrario. 

Quizás el único personaje que contradice esta constante de discriminación, es la señora que vende comida. Una representación simbólica de protección maternal, a pesar de sus repentinos cambios. Lo que refuerza, al ser una excepción,  la sensación generalizada del profundo desprecio de una sociedad consumista, frente a la pobreza. 

Vallejo juega con la idea de realismo constantemente, a pesar de estar en una ficción, por momentos parece que estamos frente a un documental. Así de realistas resultan las actuaciones de sus personajes. Incluso mostrando el afiche real del casting de la película en un poste de luz. Con ese mismo realismo, nos transmite el frío y hambre que su personaje padece. Es inevitable recordar a Wiñay Pacha y reflexionar sobre lo que esta nueva cinematografía está demandando. 

En una sociedad mercantil, el valor recae en lo que se tiene y si no se tiene nada, el valor de la persona no existe. No vales nada. El valor del mercado económico está por encima del mismo ser humano.  

Existe un cine de lugares comunes, con personajes estereotipados, presentando conflictos que no pretenden incomodar a nadie. Un cine de caras conocidas y que disfraza la realidad, frente a un cine como el que años atrás se empezó a gestar en Ayacucho. Donde Palito Ortega puso  en vitrina al cine regional y que hoy tiene su foco en Puno. Con la disposición de mostrar al mundo, una realidad que para algunos es ajena y para otros, que son muchos más, es bastante familiar. 

Manco Cápac es un film singular que redunda en sensaciones contrastadas, sin concesiones. De mirada contemplativa, pero punzante en sus retratos humanos. Es de esas películas, que no permiten la indiferencia. 

 

Flyer Manco Cápac-Estreno 9 de didiembre

 

 

 

Tags:

cine nacional, Manco Capac, película peruana, premios Oscar

El 26 de noviembre último, la noticia de la muerte de Oscar Catacora tomó por sorpresa a todos. El director de la afamada cinta nacional Wiñay Pacha falleció mientras rodaba lo que sería su siguiente largometraje en Puno. Una apendicitis que no pudo ser atendida fue la causa de esta trágica y temprana muerte. Las condiciones de precariedad y olvido por parte del Estado, impidieron tener una atención médica oportuna y nos quedamos sin uno de los grandes talentos del cine nacional. 

Oscar Catacora había logrado días atrás estrenar su primer largometraje Wiñay Pacha en la plataforma de Netflix. Cinta hablada completamente en idioma aymara. Siendo además el primer largometraje en ese idioma producido en nuestras tierras. Se encontraba también  filmando su segunda cinta sobre la rebelión indigena de 1780. Y como era el sello de su cine, pensaba proponer una reflexión sobre las diferentes formas de violencia que este acontecimiento implicó. 

Wiñay Pacha puso al director puneño bajo la atención de la prensa nacional y mundial, no solo por abordar un tema distinto y de manera singular. Sino porque desde la primera toma de su cinta, dejó en claro que se trataba de un director con estética propia y sobre todo con una brutal honestidad para retratar un escenario como el ande, fuera de toda frivolidad y con la intención de despertar emociones intensas que puedan llevar a una reflexión. 

Los protagonistas de esta película fueron una pareja de ancianos que superan los 80 años. Willka y Phaxsi, que en aymara significa Sol y Luna. No fue casual que denominara a esta pareja de ancianos como las deidades de la mitología aymara. Su respeto por la pachamama o naturaleza es el tema que subyace en esta realización. 

La historia narra como Phaxsi y Willka se encuentran a más de 5,000 metros de altura en la sierra peruana, acostumbrados a una vida en armonía con la naturaleza y con los recursos de esta. Pero por otro lado, desprotegidos ante cualquier adversidad y por lo tanto en completo desamparo, incluso de su propio hijo que emigró a la ciudad. 

Esta idea surgió de la experiencia del director puneño al vivir con sus abuelos. Es por eso que Vicente Catacora, actor que encarna a Willka, es el abuelo del director en la vida real. A pesar de la resistencia de su familia, la elección surgió de la necesidad de contar con actores naturales y de lengua aymara nativa. 

La cinta que fue seleccionada para representar al Perú en los premios Oscar es una historia de abandono, pero también de reivindicación hacia una cultura como la aymara. Si bien el director deja la cámara en modo contemplativo, su propuesta pretende enfrentarnos a la necesidad de reconocer las culturas que conviven en un mismo suelo. Su cosmovisión a través de Willka y Phaxsi tienen ese encargo frente al espectador. 

Wiñay Pacha no tiene música, pero si el sonido del viento, de la naturaleza. La pachamama es protagonista de esta cinta, con todos sus climas, paisajes y sabiduría. El propio Catacora contó cómo se dirigió al mismo Apu para pedirle un día nieve y otro día lluvia para poder filmar. El Apu lo escuchó. Al día siguiente tuvo nieve y el día que pidió lluvia, también la obtuvo. Decidió realizar el primer film en aymara porque si su lengua muere, decía, también morirá su cultura. En aymara Wiñay Pacha significa tiempo eterno y aunque no se realizó con muchas pretensiones está considerada como una de las mejores cintas nacionales. 

En su estreno superó la taquilla de El Capitán América, convirtiéndose en un blockbuster en Puno. Llevó a las salas de cine a más de 300,000 espectadores e incluso Tondero se interesó en distribuirlos luego de que recibieron el premio a mejor ópera prima y mejor fotografía en el Festival de Guadalajara de México. 

Oscar Catacora quiso establecer identidad, no quería ser encasillado en un género específico cinematográfico pero a la vez quería ser recordado como un buen realizador. Colocó a Puno ante la mirada mundial. Puso en valor no sólo el cine regional, sino la universalidad de los conflictos que el desarrollo capitalista ha ido imponiendo. 

Nos dejó con varios cortometrajes experimentales, un mediometraje y un largometraje para la historia, pero sobre todo para la discusión y reflexión de quienes somos y cómo pretendemos mirarnos, en una sociedad donde por siglos el desprecio a lo andino fue normalizado. Su cine fue como él, naturalista, sencillo, emocional y de compromiso social. 

Oscar Catacora ha trascendido y como su Wiñay Pacha, será también eterno. 

Oscar Catacora

Wiñaypacha

 

 

Tags:

cine nacional, Oscar Catacora, película peruana, puno, Wiñaypacha

Sergio y José Zelada crecieron con las historias que su madre les contaba de la Amazonia. Ambos vivieron en Pucallpa y Lima y se acostumbraron a lidiar entre la modernidad y la naturaleza. Ambos también, años más tarde decidieron fundar El Tunche Films. Empresa productora que hoy es la encargada de presentar Ainbo. Película peruana de animación exhibida en más de 100 países alrededor del mundo y realizada con el presupuesto más alto de la historia del cine de animación en el Perú hasta la fecha: 9 millones de dólares. 

Ainbo es la historia de una niña que asume el protagonismo de defender a su comunidad del peligro que representa la extracción de oro y minerales en la selva. 

Pudimos conversar con José Zelada, el director de la película y con Sergio Zelada, su hermano y productor, a propósito del estreno en las salas de cine locales desde el 28 de octubre.

Felicitaciones por lograr que Ainbo se exhiba y más aún en estas condiciones de pandemia. ¿Qué tan difícil ha sido realizar y exhibir una película nacional y encima de animación?

-Sergio Z-La película se empezó a realizar hace 3 años. Se iba a estrenar el año pasado en realidad en septiembre, pero no se pudo debido a la pandemia como tú dices. Y lo complicado fue eso, que toda la inversión que se hizo y que se pensaba recuperar, ya no va ser así. Esta cinta que tiene en realidad mucha tecnología ha significado bastante inversión. Una de las cosas buenas sin embargo, es que significa un paso más adelante de lo que normalmente se había hecho acá en el Perú. 

-Jose Z- Acá hay bastante talento, la evolución en el cine ha sido buena. En la parte de animación tuvo sus experiencias con otras compañías, pero la animación es un proceso bastante costoso y si tuviéramos más apoyo del Estado o del sector privado sería genial. Nos encontramos en las ferias internacionales con gente peruana que tiene mucho talento. Presentan cosas impresionantes en cuanto a los diseños y las historias, pero lamentablemente no tienen ese toquecito de asesoramiento comercial como para poder ser tomados en cuenta.

¿Cuál fue la inversión de la película?

-Sergio Z- Ainbo ha costado 9 millones de dólares. Que es un montón, sobre todo para el cine peruano de animación. Lo normal en los estándares afuera es de 50 millones más o menos. Incluso siendo de bajo costo.

Se pudo llevar adelante, pero tuvimos colaboración, coproducción con otros países como Holanda por ejemplo. Justamente porque tenía beneficios que el gobierno les otorga. Parte del otro dinero salió de la preventa de la película en todos los países y otra parte de lo que nosotros pudimos poner acá en Lima.

¿La Dafo no ha tenido nada que ver?(Fondos del Ministerio de Cultura)

-Jose Z- No.

-Sergio Z- No, no entramos con Dafo, la colaboración de la Dafo hubiera sido importantísima pero no pudimos hacerlo. Para cuando nosotros quisimos entrar a Dafo ya la película estaba en proceso.

-José Z- Pero el presupuesto de Dafo es muy limitado. Aprovechamos para hacer un llamado al gobierno para que el aporte a la cultura sea más sostenible. Esperamos que con este proyecto que hemos sacado y con los que se vienen, puedan darse cuenta que tenemos que apoyar a productores, directores y a todos estos talentos. 

-Sergio Z- La mayoría de países latinoamericanos en realidad tienen ese beneficio para su industria del cine. Por ejemplo, en República Dominicana la inversión que se hace por cada dólar que ellos ponen dentro de la industria de la animación o del cine, reciben 6 dólares de retribución en turismo. Uno no se da cuenta que esta es una de las mejores publicidades en turismo que se puede tener. Es una de las cosas que pueden tener un retorno rápido de inversión. 

¿Los proyectos que se vienen entonces tampoco irán de la mano de la Dafo?

-Jose Z- No.

-Sergio Z- Kayara que es la que se viene, si se presentó a la Dafo y no nos concedieron el premio. No se cuales son los criterios. Los presupuestos que otorga Dafo podrían ayudarnos a construir el diseño, mejorar algunos procesos. Nos presentamos con toda la base que teníamos de haber hecho Ainbo pero no fuimos seleccionados. Finalmente, no todos los proyectos que Dafo financia se llevan a cabo. 

-Jose Z- Lo que pasa es que Dafo hace todo lo posible, aunque son aportes muy bajos los que pueden dar, pero puede ayudar en la etapa de guión, de teaser. Nosotros ya venimos trabajando con una distribuidora de afuera. Para un director emergente ganar Dafo es una gran ayuda, así tienen ese presupuesto para empezar a hacer su proyecto y poder venderlo.

Nosotros tenemos una realizadora que es Tunche Films. Tenemos una compañía que hace efectos especiales desde hace años, hacemos publicidad, para el mercado de afuera, para el interno y tenemos una escuela de cine y animación. Tenemos recursos para poder hacer nuestro teaser, porque cuesta. Cuesta hacer un minuto de animación. Por eso creo que lo de la Dafo está bien y una de las razones por las creo que no ganamos es porque ya teníamos una película fuera y ellos aprovechan en dar el premio a películas que sí lo necesitan. 

-Sergio Z- En realidad yo creo que los premios tienen que afinarse, porque finalmente postulas porque necesitas un poco de ayuda. Porque la verdad la pandemia si nos afectó. Sabíamos que no íbamos a lograr vender con Ainbo lo que habíamos invertido. El camino que tomamos nosotros fue complicado porque en el mundo los Bancos que financian esto, no creían que los peruanos podían hacer un proyecto de animación y llevarlo a cabo. No había experiencia que respaldara eso. Muchos lo dejan en el camino.

Entiendo que además han logrado la exhibición en 20 países.

-Sergio Z- Se vendió en 80 países en realidad. Ya pasó por países de Europa, por ejemplo, no se si toda Latinoamérica, pero son en total 80 países donde se proyecta.  No fue en simultáneo lo que hubiera sido ideal.

-Jose Z- Más de 80 en realidad. Fueron 120 países.

-Sergio Z- La exhibición se inició en mayo de este año.

-Jose Z- Cuando estuvimos en el mercado sur, tuvimos la certeza de hacer un guion y teaser muy pegado a la fórmula Disney. Eso lo pensamos justamente para poder vender. No es que los otros fueron malos, solo se trataba de ver cómo se podía vender, habían proyectos impresionantes. Gracias a Dios vino CMG y le gustamos y creo que fue por eso. 

-Sergio Z- Cinema Management Group es una empresa de Hollywood que hace distribución de películas a nivel mundial. Es como la Paramount pero más pequeña.

Piensan exhibir la película primero en la comunidad shipibo donde se inspiró la historia.

-Jose Z- En Santa Teresita. Hay muchas comunidades shipibas y son amigos nuestros. Escogimos el lugar porque está en un sitio muy lindo y son bastante autóctonos. Eso es lo lindo y es como para afianzar el mensaje que estamos dando con la película, preservar y luchar por la Amazonía y que mejor que ahí mismo sea el estreno.

¿Qué significa para ustedes haber escrito una historia desde la perspectiva femenina?

-Jose Z- Primero la inspiración de mi madre. La figura Ainbo está prácticamente basada en ella. Una niña que nace en la selva, mi mamá también, tiene todas las características de ser una mezcla entre inocente, ingenua, media salvajita. Mis caminatas en el monte donde veía toda esta fantástica vida que está dentro de lo que es la amazonia en sí. Yo camino por el monte desde hace 20 años y cuando voy ahora, eso que era hermoso y verde ahora es desierto, barro y amarillo. Para sacar el oro depredaban millones de hectáreas. Es una tristeza total. Entonces el mensaje va por ahí.

Hay dos temas que son muy vigentes, como es el feminismo por ejemplo, porque de hecho se está partiendo desde una historia femenina y también del tema ambiental. ¿Tomaron en cuenta ese contexto o fue algo que surgió de sus vivencias?

-Sergio Z: No necesariamente, como dice José el tema fue más inspirado en mi mamá. Ella falleció el 2012 y fue como un homenaje a todas esas lecturas que ella nos contaba y que en nuestra infancia idealizamos. Esa mitología que la rodeaba a nosotros de niños nos hizo soñar mucho. Ahora por otro lado, el tema del feminismo, del empoderamiento de la mujer coincidió, pero coincidió bien, sí teníamos claro el tema de la Amazonía y de la depredación horrible que estaba pasando, veíamos mapas cuando investigamos. Todo lo que era verde ahora era marrón. 

Por ejemplo la siguiente historia que vamos a hacer sí tiene un poco más de empoderamiento de la mujer, sobre algunos mitos de la cultura Inca, pero no necesariamente de feminismo como se maneja.

-Jose Z: Yo para nada pensé en eso, la concepción de las historias no fue llevada por ese lado. En esa época yo creo que sí estaba el tema de la corriente feminista entrando fuerte y que viene acompañada de otras corrientes más. Siempre tuvimos en cuenta nosotros el tema de la mujer y que sea una niña por muchos aspectos, pero no necesariamente por el feminismo. Tener una madre que hizo todo por nosotros, super valiente, una heroína, fue el ejemplo máximo de ver a la mujer de una manera espectacular. Ainbo nace de eso, también representa la naturaleza. Es la lucha por la preservación, un ser inocente como lo es una niña, puede hacer algo muy fuerte.

¿Cuál creen que sea la respuesta o el impacto que pueda tener una historia como Ainbo?

-Sergio Z: En Colombia por ejemplo se estrenó hace un mes. Tuvimos diversas entrevistas y una que duró un poco más con un grupo ambientalista. Querían hacer cosas a partir de la imagen de Ainbo. Como un icono de lo que podrías hacer para que los niños entiendan que hay que preservar la naturaleza. Esta generación empieza a tener estos mensajes que en realidad al medio ambiente le queda poco tiempo si es que no hacemos algo. 

Cuéntenos sobre el próximo proyecto 

-Jose Z: Sí, son dos proyectos en realidad, tenemos Kayara, que es una niña o jovencita incaica. También toca temas contemporáneos justamente ahora como la igualdad de género pero llevado a la antigüedad. En la época incaica, donde todo era totalmente un patriarcado. Es una chica que quiere ser chaski, tan simple como eso. Entonces es todo lo que hace para lograr meterse dentro de este gran rubro que pertenecía solamente a los hombres y poderosos. 

El otro proyecto, muy lindo también, es una ranita venenosa que también toca temas actuales, sobre todo el de la discriminación y el aislamiento que pasamos ahora por la pandemia. Toda la historia pasa por un charco, donde vive con batracios, reptiles e insectos. Es una ciudad. Es una ranita de laboratorio, es una historia linda.

-Sergio Z: Sí, de Kayara tienes el teaser en Youtube, y te vas a dar cuenta que inclusive ha mejorado un poco algunos aspectos ya a nivel de realización con respecto a Ainbo.

¿Qué significa para ustedes haber pasado de la publicidad al cine de animación y a esta escala con un film como Ainbo?

-Jose Z- Es que siempre lo buscamos. Siempre estuvo en nuestra mente hacer cine. Tenemos 14, 15 años.

Sergio Z- 18 años en realidad.

-Jose Z- Yo tengo 30 años en publicidad más o menos dirigiendo. Tenemos desde hace 14 años la casa de postproductora y siempre habíamos pensado en hacer cine. Tenemos muchos guiones escritos para películas animadas que ya vamos a ir sacando. Fue muy lindo porque es diferente contar una historia en más de una hora a contarla en 30 segundos. Además puedes realizar tus propias historias. Es una experiencia muy bonita.

-Sergio Z- Nosotros ya cumplimos 18 años de experiencia con El Tunche. Cumplimos con la meta de tener un estudio de postproducción. Desde los 90 ‘s teníamos como proyecto historias de terror y leyendas de la selva, sierra y de la costa también. Cuando formamos El Tunche fue más para que en algún momento podamos hacer cine. También creamos la escuela de animación y de cine que es EPIC .

-Jose Z- Gracias a la publicidad es que pudimos hacer todo esto. La publicidad nos dio los medios necesarios para poder crear la escuela, para poder iniciar la película, para todo.

-Sergio Z- Además la publicidad tiene un sistema muy exigente de calidad y eso te depura mucho el trabajo. Si ves un reel de Tunche en publicidad te darás cuenta el nivel de sofisticación que se tiene. Eso lo trasladas al cine y logras que tenga efectos que ya se logran en publicidad.

¿Tienen expectativas de recuperar la inversión?

-Jose Z- Yo creo que ya es un poco tarde. (risas) La pandemia afectó a todo el mundo. Imagínate, se supone que íbamos a estrenar hace un año. Esperábamos sala llena según los comentarios de CMG. Las expectativas eran grandes, las cifras que nos daban CMG no lo podíamos creer. Imagínate 120 países, pero el estreno programado nunca se dio como se había planificado. Luego se tuvo que estrenar porque en los países que la habían comprado ya lo exigían, pero la gente no va a las salas.

-Sergio Z- Hay distanciamiento encima. Ahora, para poder financiar tuvimos que vender todo lo que teníamos que se consiguió en tantos años de trabajo. Las propiedades que habíamos logrado con Tunche, la escuela misma la vendimos. Tuvimos que vender todo para poder meternos de cabeza. Pero como dice José no estamos arrepentidos, lo haríamos de nuevo. Somos hermanos, imagínate, todos los acuerdos se han tomado íntimamente y lo que hemos logrado de verdad es hacer que el Perú se vuelva un mercado de animación o un producto vendible y ese fue el costo que se tenía que pagar. Estamos con un pie dentro de esta industria.

Un país raro donde se haya exhibido .

-Sergio Z: Ucrania.

-Jose Z: Vietnam, creo que Ucrania y Vietnam fueron los primeros.

-Sergio Z: Irán, también.

-Jose Z: Francia, Alemania.

No recuerdo que se haya exhibido cine nacional en lugares como Irán. 

-Sergio Z: No, muchos países de repente no conocen el Perú, con razón se dice la amazonia. Cuando veas el teaser de Kayara y veas Macchu Picchu al final, te vas a dar cuenta de que estamos afianzando más el turismo. Promperú nos llamó también para poder vincular la imagen de Ainbo y de Kayara a los proyectos o sea como embajadores “marca país”, eso está bueno.

¿Y llegaron a un acuerdo?

-Jose Z: Todavía no.

-Sergio Z: Se ha conversado, no tengo ahorita el acuerdo final pero realmente es un derecho de cesión de imagen, porque finalmente es marca país. Nos han pedido que Ainbo también no sea de Perú sino de otro país, no voy a decir el nombre, pero no aceptamos.

Algo que agregar antes de terminar 

-Jose Z: Nada más invitarlos a que vean la película, está buena, sobre todo por el mensaje que tiene.

-Sergio Z: Vean la película, es un gran esfuerzo que se ha hecho para lograr lo que tenemos ahí en la pantalla. Vamos a tratar de poner en algún momento algunas cosas del making of, de todo el proceso que se pasó para lograr esto. Creo que la entrevista ha sido bonita y nos ha permitido contar un poquito todo lo que se ha logrado y que otros artistas conozcan también el camino a recorrer.

 

 

 

Tags:

Ainbo, cine peruano, Hermanos Zelada, película peruana

Henry Vallejo recibió un galardón en la gran manzana por su segundo largometraje: Manco Capac. En esa oportunidad, hace un año, estrenó su film en el Festival People of Color de  Nueva York. Ese año también obtuvo el premio Luces a la mejor película, así como el Apreci en el ámbito local. Un año después de todo esto y aun en pandemia, su film ha sido preseleccionado para representar a Perú en los premios Oscar de la Academia de Hollywood.

Manco Cápac fue filmada en Puno y es la historia del joven Elisban que llega a esta ciudad en busca de trabajo. Al no encontrar a quien sería su apoyo, un amigo de la escuela, se ve forzado a intentar todo tipo de actividades para poder subsistir  Esta situación lo lleva a interactuar con diversos personajes que van evidenciando la deshumanización de una sociedad por un lado y por otro lado el devenir del protagonista hacia la indigencia. 

Gracias a la virtualidad pudimos conversar con el director puneño que se encuentra en Francia.  Su película se exhibe en el Festival de Biarritz, en el marco del Focus Perú. Sección que tiene como invitado especial al cine peruano.  

Felicitaciones por esta precandidatura a los premios Oscar. Cuéntanos por favor, ¿Cuál ha sido el recorrido que ha tenido el proyecto desde que empezó hasta llegar a la selección para representarnos?

Han pasado más de 10 años desde que empezamos a escribir el guión. En realidad, ha tenido un viaje más largo de lo que esperábamos. El actor que teníamos en ese entonces ganó una beca y se tuvo que ir a estudiar a Lima. Esto nos paralizó toda la producción, no podíamos hacer un juicio y reclamar nada porque íbamos a perder el tiempo, ya que era un menor de edad. Nos tomó 3 años reemplazarlo. Pero ha sido positivo porque pudimos pulir el guión y conseguimos también los fondos de la Dafo para realizar realizar el rodaje.

El nuevo actor tenía 15 años cuando vino el casting, empezamos a filmar cuando tenía 16 años y terminamos el rodaje cuándo cumplió como 20 años. Hemos filmado un poco menos de 4 meses, pero parece mucho más debido a las repeticiones. Afortunadamente Jesús ya tenía 16 años entonces ya había crecido lo que más o menos tenía que crecer y el peso también.

Los actores secundarios tampoco han sido fáciles de conseguir porque en Puno no hay escuelas de actuación.  Por eso recurrimos a algunos de Arequipa, de Lima y fuera del país también. Es el caso de un mejicano y un francés. Fui a ver la obra del mejicano y le pregunté si le interesaba hacer una audición. Se quedó tres días. Lo mismo pasó con el francés. Un día en el terminal lo vi tocar su acordeón. Me acerqué y cuando entendió lo que le decía gracias al Google translator, no lo pensó ni dos segundos y me dijo sí.  

Cuando empezaron este proyecto, ¿Cuál era la intención que tenían con esta película?

Básicamente teníamos dos retos. El primero fue querer contar una historia local que prescinda de todos los extremos. No es que esté mal contar historias extremas, lo que pasa es que era un reto personal. No queríamos tener cine de acción, persecuciones o romance. Queríamos prescindir de estos temas bastante recurrentes. Pero a la vez pensamos que, si le quitamos toda la carnecita, lo más sabroso, el reto era poder entretener y de ahí sale este guión.

Y el otro reto era rendirle un pequeño homenaje a los Incas. ¿Cómo introducimos a los Incas, sin hablar casi nada del pasado? Porque embarcarse en una historia de época demandaría millones obviamente y con poco dinero sería una locura. Tampoco queríamos hacer el ridículo.

Los diálogos por ejemplo en los mercados yo los he vivido. Iba a comer cuando todavía costaba dos soles un plato de pejerrey con arroz.  Siendo Puno una ciudad tan pequeña, encontramos por lo menos una docena de dialectos del castellano. Creo que en el fondo queríamos contar algo que venga de la realidad y ponerlo tal cómo es. Esa indiferencia que existe en muchos lados.  

¿Consideras que somos una sociedad poco empática?

Sí, creo que tal vez no somos poco empáticos, pero somos indiferentes. Porque si tenemos empatía en general, pero si somos indiferentes, pero no porque quisiéramos serlo. Sino porque nos han enseñado, preferimos escapar. Evitamos el problema. Si vemos a alguien que se está desmayando en la calle preferimos retirarnos porque hay experiencias negativas de que ayudar podría meternos en problemas. Esto obedece al sistema social y de leyes. Probablemente lo que nos falta es sentido común. Sobre todo, en el Perú no tenemos sentido común.

Justo ahora en la presentación de la película hablamos un poco de eso acá en Biarritz. Me han preguntado si esa era la intención de la película. 

¿Crees que estamos en un mejor momento para abordar problemas como el clasismo, el racismo?

Si, pienso que no solo en nuestro país sino en el resto del mundo de alguna manera nos guste o no, estamos madurando. Parece que la pandemia ha permitido eso, el ser humano necesita un poco de golpe para entender y claro, muchísima gente ha sufrido durante la pandemia y eso nos está haciendo a la fuerza más sensibles con nuestro entorno. 

La indiferencia no siempre es el mejor camino. Hay cosas que necesitamos reaprender. Sí algunos miembros de nuestra sociedad están en problemas, en el fondo también es nuestro problema. Probablemente no queremos reconocerlo. Nos hemos estado volviendo cada vez menos humanos.  

A eso quería llegar con la película, que no nos veamos tanto como fachadas, sino como seres humanos. El ser humano sí bien es cierto es un animal, pero tenemos alma racional y podemos discernir el bien del mal. A partir de eso creo que podemos construir una mejor sociedad.

Hablaste hace un momento de la reacción que la gente ha tenido ahora en el Festival de Biarritz. ¿Qué impresión han tenido los espectadores hasta el momento en los demás Festivales?

Creo que la película ha conectado con distintos públicos. Teníamos la duda de que en otros países no se entendiera el mensaje.  Finalmente me estoy dando cuenta que sí. La humanidad de los personajes es importante. En Francia, por ejemplo, que es un país de primer mundo, podríamos pensar que no hay gente sin dinero. Sin embargo, también existe indigencia. En Biarritz no creo, porque ha sido un balneario para gente adinerada. Todo Biarritz parece un barrio de Hollywood.

Cuando viste por primera vez la película editada ¿qué impresión te dio?

Recuerdo los primeros castings que habíamos hecho con el actor. La historia ya había tomado buen camino.  Ya me causaba emoción en la primera semana del casting, cuando me di cuenta que el personaje funcionaba. Ya cuando terminamos de ver la película, si estaba contento más o menos con el 90%.

Siempre uno no termina de escribir porque quisiera corregir muchas cosas, como dicen algunos escritores, uno podría escribir toda la vida. Una expresión artística, nunca va a ser perfecta, podría parecer, pero no lo es, ninguna obra ha sido perfecta.

¿Cuándo decidiste estudiar cine?  ¿Cómo descubriste tu vocación?

Recuerdo que, en quinto grado de primaria, un día estaba escribiendo una historieta para un cómic con el compañero que se sentaba a mi costado. La profesora nos llamó y pensamos que nos iba a castigar, pero al final nos felicitó y nos pidió que contáramos la historia a la clase. Esas cosas dan aliento.

Me parece que eso quedó en el subconsciente y cuándo terminé el colegio, gané una beca para estudiar ingeniería eléctrica en Argentina.  Estuve casi 2 años, pero no me sentía cómodo, no era lo mío.  En mis ratos libres recuerdo que me iba a la Facultad de fotografía. En la ciudad de Tucumán donde estudiaba había una gran oferta de películas. Una ciudad de un poquito menos de 1 000,000 de habitantes tenía como 10 a 12 salas grandes de cine. Y como había ofertas de 3 películas por uno, asistía mucho al cine. 

Cuando ya había regresado de la Argentina entendí que me gustaría la idea de hacer una película.  Lo más cercano que tenía era ciencias de la comunicación. Cuando comentaba esto con mis amigos o con mis padres me decían: “si vas a estudiar eso, no te apoyamos, olvídate”.  Algunos amigos me decían que iba a estar al nivel de un heladero. Ese tipo de comentarios podrían llegar a desanimar a cualquiera. Sin embargo, pensé que, si no hacía lo que quería realmente, iba a ser infeliz.  

Es posible que puedas transitar por la alfombra roja de los premios Oscar. ¿Lo has imaginado?

Sí, es posible. Creo que todo es posible.  Sin embargo, sé que ese camino es bastante difícil. Estos días me han contactado dos personas que tienen sus empresas en Los Ángeles y me han dicho para conversar. El cine ya sea de Hollywood o independiente es un negocio finalmente.  En la industria no necesariamente los que ganan un premio son las mejores películas. Lo que sí, es que les conviene que sean películas vendibles. Que puedan llamar la atención de mucha gente. Sin embargo, pienso que nadie tiene la última palabra.

Estoy satisfecho y quiero pensar en otros proyectos también que sigan conectando con la gente.  Mi intención con honestidad es hablar de humano a humano. De un espíritu hacia otros espíritus. Creo que el ser humano necesita más conexión.

Tarkovsky decía “la esencia es más importante que la técnica”. La esencia y el contenido ¿no? Pienso que todo ser humano sea artista o no tiene casi la obligación de intentar mejorar este mundo.  Debíamos pensar un poquito más en ir para adelante en todos los aspectos, no solo en el aspecto económico.

Hablando de la dirección de actores. ¿Cómo lograste esa naturalidad en un chico tan joven como Jesús Luque, protagonista de tu film? Sin experiencia cinematográfica, además.

Si, Jesús no había hecho nada en cine. Sólo presentaciones del colegio, pero después nos concentramos en el taller. Hemos hecho tres o cuatro talleres en distintos años y ha habido varios candidatos. Había un chico que nunca llegaba temprano. Las clases eran a las 4:00 y llegaba a las 5 de la tarde. A Jesús le conté algo de eso y él desde el arranque, si las clases eran a las 4, él estaba en el taller a las 3:30 pm. A pesar de que para llegar hasta Puno necesitaba 4 horas de viaje desde su comunidad. Nunca faltó a clase y eso es importante.  

Una de las cosas que uno no debe prescindir es el compromiso y por supuesto el talento también es importante. Jesús tiene una menta fresca, aprende bien los diálogos y ha aprendido las técnicas también.  Él ha entendido que, si algo va a salir bien, es después de mucho trabajo.

¿Cuándo es el estreno en las salas peruanas?

Será estrenada en Cineplanet y Cinemark entre el 9 y el 16 de diciembre. Estoy esperando definir esa fecha. Esperamos que sea el 9. Creo que no hay que tenerle miedo a los blockbuster, porque si bien es cierto ese público es diferente, un poco de ese público también irá a ver la película. 

Cuando presentamos nuestro primer largometraje en Arequipa el 2005, ese día justamente también se estrenaba La venganza de los Sith. Hicimos publicidad y llenamos las salas a pesar de estar compitiendo con Star Wars. Creo que para diciembre se estrena Matrix.

¿Qué proyectos se vienen?

Tengo dos ideas que más me convencen, que más me gustan, pues la voy a presentar. Son pasos que también hay que tomar con calma. No apresurarse tanto para no arrepentirnos. Es una inversión de tiempo, de vida, inversión de mucho dinero.

¿Nos adelantas cuáles son esas ideas?

Si, una de las ideas es sobre un viaje en bicicleta durante la pandemia. Es un viaje que un personaje emprende porque no le queda otro camino. Desde Perú hasta la Argentina y la otra idea trata de dos amigos que tienen una discusión que va aumentando de tono y al final terminan peleando. El tema central es el racismo. La historia muestra algo que al inicio no era tan obvio y luego si lo es, hasta ser ofensivo.

Algo que quieras agregar antes de terminar.

A todo el pueblo peruano invitarlos al estreno, ya sea el 9 o el 16 de diciembre. Es una película que tiene identidad, que toca no solo un tema humano, sino varios temas más. Me gusta mucho lo que decía Tarkovsky, “si el mundo fuera perfecto, entonces el arte no tendría razón de ser”, ¿no?

Gracias a Dios el mundo es bastante imperfecto. Hay mucho por inspirarse, mucho por corregir, hay mucho por mostrar. Sobre todo, necesitamos contar nuestras historias. Probablemente sean necesidades más del espíritu al que también hay que alimentar.

 

frame-CMancoCapac

 

rodaje-MancoCapac

 

 

Tags:

Manco Capac, película peruana, premios Oscar