renuncia

En 2020 se perdieron 1.1 millones de puestos de trabajo en Lima por las medidas tomadas ante la pandemia del coronavirus, estimó el Instituto Peruano de Economía. Ahora que la economía se está reactivando nuevamente y las empresas requieren de talento calificado, es importante saber cuáles son los beneficios que le corresponden al trabajador al retirarse de la empresa.

César Puntriano, profesor de la Maestría en Finanzas y Derecho Corporativo de ESAN, explicó las semejanzas y diferencias entre una renuncia y un despido en cuanto a causales y beneficios para el trabajador: “Cuando una persona es despedida, aunque sea por falta grave, no pierde los beneficios de liquidación obtenidos por alguien que renuncia. No obstante, se recomienda la renuncia con previa negociación de los beneficios, ya que el despido perjudica al trabajador en su búsqueda de un nuevo empleo”, explicó.

Trabajador que renuncia 

Se trata del trabajador que decide culminar el vínculo laboral. Este tiene derecho al pago de su sueldo y al pago de la liquidación de beneficios sociales. La liquidación comprende el pago de los beneficios sociales pendientes como la CTS trunca, vacaciones truncas y gratificaciones truncas.

Adicionalmente a ello, el trabajador deberá recibir la carta de liberación de CTS y el certificado de trabajo. El trabajador que renuncia no pierde el derecho al examen médico ocupacional de salida. Este se puede realizar a solicitud del empleador o del trabajador al término de la relación laboral y los gastos serán asumidos directamente por el empleador.

Trabajador despedido

El despido se define como la terminación de la relación laboral decidida de manera unilateral por el empleador. Al tratarse de un despido basado en causales, el trabajador deberá de recibir todos los beneficios que recibe un trabajador que renuncia a la empresa. Sin embargo, en caso el trabajador haya causado un daño económico a la empresa por cometer una falta grave, el empleador tiene la opción de retener la CTS.

En caso el trabajador haya sido despedido de forma arbitraria, es decir de forma incausada, cuando el empleador no otorga un motivo, o de forma injustificada, cuando el empleador tiene un supuesto motivo, pero no se prueba en el proceso judicial, al trabajador le corresponderá todos los beneficios de la ley, además de una indemnización por despido arbitrario.

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Beneficios laborales, Despido, renuncia

El teletrabajo y las nuevas dinámicas que se vienen manejando en el último año pueden llegar a resultar agotadoras y estresantes al punto de generar la idea de renunciar al puesto actual. La realidad es que el proceso de reinserción laboral en un contexto tan complejo como el actual, por los diversos impactos económicos producidos por la pandemia por Covid-19 puede ser más engorroso de lo normal, advierte David Laurent, economista conductual.

“Este no es un buen momento para renunciar, pero si se desea hacerlo, es importante que primero realicemos la búsqueda de otro trabajo, concretar las evaluaciones y al tener la seguridad de encontrar un nuevo puesto laboral, efectuar la renuncia. Si se desea renunciar de forma inminente, lo mejor es contar con un fondo de ahorros equivalente a un año que permita pasar el periodo de búsqueda de un empleo formal con tranquilidad”, indica Laurent.

Otra recomendación es hallar nuevas motivaciones en el actual empleo. Recuerda que siempre se pueden aprender nuevas cosas.

Posibilidad de negociación

El experto recomienda considerar las posibilidades y condición de negociación de una mejora de condiciones laborales. “Si tu puesto laboral y habilidades son escasas, es decir, si la empresa requiere de tu talento, tienes capacidad de negociación. Si tu puesto puede ser fácilmente reemplazado, la situación es todo lo contrario”, explica.

Igualmente indica que todos los trabajadores tienen la posibilidad de negociar una posibilidad de mejora de aumento o de condiciones, según la situación actual de la empresa en la que se encuentre laborando.

Laurent recomienda que si ya se ha tomado la decisión de dejar el puesto, se tomen acciones concretas, como plantear el tiempo en el que se hará el retiro oficial de la empresa. Es importante comunicarlo con tiempo para que el área de Recursos Humanos pueda realizar los trámites correspondientes. También es necesario dejar todo en orden. “Si dejas todo desordenado, afectas a la empresa y tu propia reputación. Quizás el jefe, o un compañero era una persona que potencialmente te podría recomendar, pero al dejar un desastre, cerramos esa posibilidad”, advierte. Idealmente, se debe preparar un par de opciones de personas que puedan reemplazar las labores ejercidas, de esta manera la salida es menos dolorosa.

 

“Muchas empresas cerraron por la pandemia y hay altos profesionales sueltos en el mercado. A menor cantidad de empresas, los salarios bajan. Entonces quien renuncia va a competir con muchos profesionales buenos que quedaron desempleados por la coyuntura. Esto no cierra que se pueda intentar cambiar de trabajo, pero es importante tener cautela al ir probando”, finaliza.

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