Comunismo

Todos los días, de lunes a viernes, Alexandra Ames, David Rivera y Paolo Benza discuten los temas más importantes del día por Debate. En nuestro episodio número 152: La democracia peruana en sus horas más difíciles. ¿Vamos con rumbo de colisión segura? Las riñas al interior de Perú Libre, con un Castillo sin incentivos para moderarse. ¡Y pelea de científicos!

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Comunismo, Keiko Fujimori, Pedro Castillo

Cuando veo por las calles y por las redes a jóvenes haciendo campaña por el comunismo siento mucha pena.

Los jóvenes de hoy reciben un Perú mucho mejor del que recibimos los jóvenes en los años 80. Hasta antes de la pandemia el Perú era un país próspero, no digo que justo, pero en el cual nuestra juventud tenía muchas más alternativas y posibilidades de progresar que las que tuvimos los jóvenes de mi generación.

En 2019 teníamos carreteras para viajar a cualquier parte, teníamos una moneda y un sistema bancario sólido en el que podíamos ahorrar alguito. No teníamos que caminar por las calles con miedo a que esa bomba que estalló a unas cuadras pudiera repetirse muy cerca nuestro. Teníamos fluido eléctrico todos los días a todas las horas, no veíamos mini grupos electrógenos haciendo una bulla terrible en todas las calles. Teníamos por delante una extrema pobreza que derrotar mucho menor que 30 años atrás. Teníamos mucho menos desempleo. pero sobre todo teníamos esperanza.

Todo eso no teníamos los jóvenes de los finales de los 80.

El modelo estatista del gobierno Militar de Velasco y del primer gobierno de  Alan García,  era muy parecido al modelo comunista de Cuba y Venezuela y nos dejó en la ruina total. Ruina económica y ruina moral. Basta con buscar cualquier periódico de entonces para comprobar lo que digo.

Como el primer gobierno de Alan García era democrático lo pudimos cambiar en  las elecciones. Lo mismo no pueden hacer los venezolanos ni los cubanos porque tienen gobiernos comunistas.

El final de todo gobierno comunista lo podemos conocer a través de los ejemplos históricos de la URSS y todos sus estados satélites de Europa del este, de Cuba, de Corea del Norte, de Venezuela. Todos esos países terminaron en manos de gavillas de mafiosos que se aprovecharon robándole a su pueblo y los dejaron en la ruina total. Allí están las enormes fortunas de los hijos de Castro o Chávez como inaceptables ejemplos.

Hoy tenemos un candidato y su séquito comunista que nos propone lo mismo que Cuba y Venezuela. Por eso me da mucha lástima cuando veo a nuestros jóvenes movilizarse por ellos.

Votar por Keiko sin dolor es muy difícil. Ella carga con muchos pasivos de su padre, pero sobre todo con el tremendo pasivo de su inmenso egoísmo y falta de amor por su patria, que demostró cuando tuvo en su poder el control del Congreso y lo utilizó para vengarse de su derrota en lugar de colaborar con el crecimiento de nuestra patria.

Pero eso es lo que hay de acuerdo a las reglas democráticas según las cuales vivimos y sobre las cuales debemos seguir viviendo.

Algunos jóvenes tienen miedo a que Keiko se intente quedar en el poder tal como lo hizo su padre, pero eso no es posible hoy por muchas razones. Hoy Keiko tiene una minoría en el Congreso, no tiene a un Montesinos ni a unas Fuerzas Armadas sumisas, pero, sobre todo, hoy la población está alerta y avisada. Al primer intento de corromper el sistema democrático, si es que el nuevo Congreso dividido en 10 o más grupos no la controla, podemos salir a la calle como lo hicimos con Merino y exigir una vacancia.

Esto no lo podremos hacer con los comunistas en el poder simplemente porque ellos ya nos alertaron de que no creen en el sistema democrático y que pretenden establecer un sistema dictatorial como Cuba y Venezuela.

No hay que perder de vista que el problema no es el sistema democrático ni el modelo económico. Estos han sido muy exitosos en generar crecimiento económico y mejores oportunidades, incluyendo a los sectores más pobres que han elevado su bienestar a un ritmo sin precedentes en nuestra historia en éstos últimos 30 años (como constantemente nos lo recuerda el economista Richard Webb en sus trabajos).

Si los resultados del crecimiento han sido en muchos casos injustos ello ha sido por un problema de personas no de sistemas. De personas corruptas y negligentes, y de personas tan indiferentes que su comportamiento rayaba en la complicidad en muchos casos, que se robaron miles de millones de soles que estaban destinados a los sectores más vulnerables.

Allí está el verdadero problema. Allí quisiera ver a nuestros jóvenes movilizarse, participar combatiendo el verdadero problema. Tal como lo hicieron el año pasado cuando la corrupción nos quería terminar de robar nuestra libertad.

Pero esta vez no hay que esperar a que la situación sea tan grave para comenzar a  participar activamente.

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Comunismo, Elecciones 2021, Jóvenes

¿Qué le ha sucedido a De Soto? ¿Puede un economista, en sus ambiciones capitalistas, ser de izquierda o, peor, comunista?

 

    Coqueteó con el comunismo. Veintiún días. No paró desde que cayó derrotado en la primera vuelta electoral, el 11 de abril. En silencio se acercó tanto a Castillo que llegó hasta su mesa «suplicando una cita» con él. Hernando de Soto, dejó de lado la vergüenza y fue tras el trebejo de Vladimir Cerrón. Lo encontró en un restaurante en la carretera hacia Tumbes, en el norte del Perú, a varias horas de Lima. Según De Soto, su viaje hasta allá era para rescatarlo de un «secuestro» —claro, él nos quiere convencer de que es un mesías—. Dijo en un programa de televisión que Pedro Castillo estaba secuestrado por la ideología marxista leninista de su partido, Perú Libre, y que él lo iba a salvar.

 

    ¿Qué le ha sucedido a De Soto? ¿Puede un economista, en sus ambiciones capitalistas, ser de izquierda o, peor, comunista? Es una contradicción hasta biológica, ¿no creen? ¿Acaso se inventó toda esa fábula mesiánica para ocultar algo más?

 

    Todavía recordamos los titulares de la prensa publicados entre el 14 y 16 de abril, cuando ya se sabía quiénes eran los candidatos de la segunda vuelta. Varios diarios imprimieron casi el mismo encabezado: «Hernando de Soto estaría pidiendo el premierato y cinco ministerios» (Correo), «Hernando de Soto estaría pidiendo ser premier a cambio de apoyar candidatura de Keiko Fujimori o Pedro Castillo» (CuscoPost), «Hernando de Soto estaría pidiendo el premierato y cinco ministerios, afirma Paredes Terry» (Perú 21). Y hace solo unas horas otra vez Paredes Terry, el excolaborador de campaña electoral de De Soto, ha declarado para el diario Expreso que el 11 de abril, durante una reunión con el equipo de Keiko Fujimori, «De Soto pidió el Ministerio de Educación para su pareja».

 

    Si ese indecoroso pedido se hizo el mismo día de la primera vuelta, y luego De Soto se fue en la búsqueda de Pedro Castillo a «suplicarle una cita» —como describió Jorge Paredes Terry—, quiere decir que su proposición indecorosa no fue bien recibida por los fujimoristas aquel 11 de abril. Y ahora que, finalmente, el excandidato de Avanza País regresa a Lima 21 días después, otra vez derrotado, con su misión incumplida de rescatar a Pedro Castillo del marxismo leninismo, supongo que el fujimorismo y quienes votaron por él ya lo están mirando feo. Keiko ni siquiera lo ha llamado luego de que él se dignara en decidir su voto por ella.

 

    Veintiún días coqueteó Hernando con el comunismo. En todo ese tiempo fastidió a sus propios electores y hoy se queda sin soga ni cabra.

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Comunismo, Hernando De Soto, Pedro Castillo

El sol no tiene un sendero tan luminoso en los próximos días. Y ni lo tendrá si resulta ganador un Castillo Terrones.

Hoy tu plata vale menos que ayer, y mañana valdrá mucho menos todavía. ¿A qué se debe? A que el comunismo se asoma. A que Pedro Castillo Terrones causa terror a los inversionistas. A que un Vladimir Cerrón, la mano que mece la cuna de Perú Libre, ese exgobernador de Junín condenado por corrupción, tiene un cerro de ideas destructivas en su plan de gobierno. A que uno de los congresistas que ha dado el lapicito se llama Guillermo Bermejo, nada menos que un acusado de terrorismo que en mayo se sentará en el banquillo de una corte señalado de pertenecer a la banda dinamitera Sendero Luminoso.

 

¿Cómo no va a causar incertidumbre financiera ese lapicito si viene afilado y amenazante? ¡Ah!, pero comunistas, aspirantes a comunistas y confundidos activistas creen que la culpa del alza del dólar es del Banco Central de Reserva. Responsabilizan a Julio Velarde y su directorio. Arrugan la cara como Greta Thunberg haciendo hígado al ver que el sol no brilla más frente al dólar alucinando que se trata de una intromisión del BCR en la campaña electoral. No es así. El BCR ni siquiera ha decidido cambiar la tasa de interés de referencia, manteniéndola desde hace muchos meses en 0,25, lo que significa que está conservando una política monetaria expansiva. Es decir, consciente del contexto de pandemia y del año electoral, el BCR, al no variar estas cifras está favoreciendo la circulación de dinero en el mercado. Por eso, las pataletas de los comunistas no tienen sustento, son pura ignorancia o son los típicos berrinches que siempre hacen: culpan al sistema o al empresario cuando no quieren reconocer que es su propia presencia la que ahuyenta el progreso.

 

El BCR está haciendo su trabajo y diría que hasta un poco más de lo que le corresponde. En las últimas horas ha detenido la velocidad del alza del dólar causado por el miedo a Castillo, ha usado swaps cambiarios por 200 millones de soles a un año. Pero el dólar sigue subiendo. Se trata de un poquito de Castillo. Una cucharadita de comunismo afilado. Pedro Castillo, su corrupto Vladimir Cerrón, Guillermo Bermejo y su misterioso equipo técnico espantan las inversiones y, es lógico, las empresas no ponen a circular sus dólares. Pronto subirán los precios del pollo, del aceite, del petróleo y hasta del celular desde donde lees esta columna y no es culpa ni de la derecha ni del Banco Central de Reserva; sino del modelo comunista, leninista, marxistas, maoísta (y todo lo demás) que promete expropiar tu vida y el futuro libre. Tal vez lo sufras unos años hasta que encuentres una escapatoria del país, tú que puedes hacerlo, quienes no podrán serán los más pobres. Marca el lápiz nomás. Por lo visto y probado (hasta ahora con el alza histórica del dólar) el sol no tiene un camino tan provechoso en los próximos días. Y ni lo tendrá si resulta ganador un Castillo Terrones.

28 DE ABRIL DEL 2021

 

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Comunismo, Elecciones 2021