Raúl León Thorne - Sudaca.Pe

Las opciones de la juventud el 6

Cuando veo por las calles y por las redes a jóvenes haciendo campaña por el comunismo siento mucha pena.

Los jóvenes de hoy reciben un Perú mucho mejor del que recibimos los jóvenes en los años 80. Hasta antes de la pandemia el Perú era un país próspero, no digo que justo, pero en el cual nuestra juventud tenía muchas más alternativas y posibilidades de progresar que las que tuvimos los jóvenes de mi generación.

En 2019 teníamos carreteras para viajar a cualquier parte, teníamos una moneda y un sistema bancario sólido en el que podíamos ahorrar alguito. No teníamos que caminar por las calles con miedo a que esa bomba que estalló a unas cuadras pudiera repetirse muy cerca nuestro. Teníamos fluido eléctrico todos los días a todas las horas, no veíamos mini grupos electrógenos haciendo una bulla terrible en todas las calles. Teníamos por delante una extrema pobreza que derrotar mucho menor que 30 años atrás. Teníamos mucho menos desempleo. pero sobre todo teníamos esperanza.

Todo eso no teníamos los jóvenes de los finales de los 80.

El modelo estatista del gobierno Militar de Velasco y del primer gobierno de  Alan García,  era muy parecido al modelo comunista de Cuba y Venezuela y nos dejó en la ruina total. Ruina económica y ruina moral. Basta con buscar cualquier periódico de entonces para comprobar lo que digo.

Como el primer gobierno de Alan García era democrático lo pudimos cambiar en  las elecciones. Lo mismo no pueden hacer los venezolanos ni los cubanos porque tienen gobiernos comunistas.

El final de todo gobierno comunista lo podemos conocer a través de los ejemplos históricos de la URSS y todos sus estados satélites de Europa del este, de Cuba, de Corea del Norte, de Venezuela. Todos esos países terminaron en manos de gavillas de mafiosos que se aprovecharon robándole a su pueblo y los dejaron en la ruina total. Allí están las enormes fortunas de los hijos de Castro o Chávez como inaceptables ejemplos.

Hoy tenemos un candidato y su séquito comunista que nos propone lo mismo que Cuba y Venezuela. Por eso me da mucha lástima cuando veo a nuestros jóvenes movilizarse por ellos.

Votar por Keiko sin dolor es muy difícil. Ella carga con muchos pasivos de su padre, pero sobre todo con el tremendo pasivo de su inmenso egoísmo y falta de amor por su patria, que demostró cuando tuvo en su poder el control del Congreso y lo utilizó para vengarse de su derrota en lugar de colaborar con el crecimiento de nuestra patria.

Pero eso es lo que hay de acuerdo a las reglas democráticas según las cuales vivimos y sobre las cuales debemos seguir viviendo.

Algunos jóvenes tienen miedo a que Keiko se intente quedar en el poder tal como lo hizo su padre, pero eso no es posible hoy por muchas razones. Hoy Keiko tiene una minoría en el Congreso, no tiene a un Montesinos ni a unas Fuerzas Armadas sumisas, pero, sobre todo, hoy la población está alerta y avisada. Al primer intento de corromper el sistema democrático, si es que el nuevo Congreso dividido en 10 o más grupos no la controla, podemos salir a la calle como lo hicimos con Merino y exigir una vacancia.

Esto no lo podremos hacer con los comunistas en el poder simplemente porque ellos ya nos alertaron de que no creen en el sistema democrático y que pretenden establecer un sistema dictatorial como Cuba y Venezuela.

No hay que perder de vista que el problema no es el sistema democrático ni el modelo económico. Estos han sido muy exitosos en generar crecimiento económico y mejores oportunidades, incluyendo a los sectores más pobres que han elevado su bienestar a un ritmo sin precedentes en nuestra historia en éstos últimos 30 años (como constantemente nos lo recuerda el economista Richard Webb en sus trabajos).

Si los resultados del crecimiento han sido en muchos casos injustos ello ha sido por un problema de personas no de sistemas. De personas corruptas y negligentes, y de personas tan indiferentes que su comportamiento rayaba en la complicidad en muchos casos, que se robaron miles de millones de soles que estaban destinados a los sectores más vulnerables.

Allí está el verdadero problema. Allí quisiera ver a nuestros jóvenes movilizarse, participar combatiendo el verdadero problema. Tal como lo hicieron el año pasado cuando la corrupción nos quería terminar de robar nuestra libertad.

Pero esta vez no hay que esperar a que la situación sea tan grave para comenzar a  participar activamente.

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Tags:

Comunismo, Elecciones 2021, Jóvenes

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