Emprendedora

En Youtube:

En Spotify:

En Soundcloud:

#Sudaca​​​​ #Emprende​​​​​​​​ #Podcast​​​​

Si desea recibir noticias de SUDACA haga clic aquí para registrarse a nuestro Newsletter.

Tags:

Emprendedora, Milena Wharton, Pop Andino

La incertidumbre producida por la llegada de la pandemia despertó en los emprendedores, mayores ganas de crear y marcar la diferencia. Milena Warthon, cantautora de 21 años, fue una de esas personas que no pudo quedarse quieta y encontró la oportunidad de crecer y, a la par, revalorizar su herencia cultural a través su voz y la moda mediante el Pop Andino.

La joven artista inició su carrera musical en 2018 pero, tras el despegue de Tik Tok, plataforma en la que ya cuenta con más de 1.5 millones de seguidores, y su aparición en La Voz Perú, ha logrado consolidar una audiencia fiel que sigue incluso las tendencias que propone, como el #AndaNomasChallenge o el mashup de temas como: Cholo Soy, de Luis Abanto Morales o Cariñito de Ángel Aníbal. Sin contar su conmovedora versión de Chiquitita, con la que deslumbró en La Voz Perú.

Hace dos meses se animó a lanzar su propia marca de ropa, bajo el mismo nombre del género musical que impulsa: Pop Andino. Usa como elemento central la lliclla, tela tejida muy característica de diversas regiones andinas, con diversos colores, motivos, y patrones. Esto con el fin de fomentar la cultura andina a través de la moda y llevarla a las nuevas generaciones a través de pantalones y faldas; tops y poleras; así como accesorios como mascarillas, sombreros y aretes. “La idea es que la ropa sea cool, algo que yo misma, una chica de veintiún años, quiera usar. Pero no es solo ello, sino que también refleje nuestra identidad”, comenta Milena.

“El pop andino ha sido una manera de encontrar una parte mía que no estaba conectada. Esa parte de Milena que conectó con sus raíces. ¿Cuál es la historia de mis padres? ¿Cómo es que mis padres llegaron aquí? ¿Cómo era su infancia? ¿Cuáles eran sus referencias? Fue reconectarme con mis antepasados y la música me ha permitido eso. Esta es mi identidad”, cuenta la cantante y hoy emprendedora.

Su madre ancashina y padre apurimeño fueron sus primeros fans y también inversionistas, tanto en la música como en la ropa. “La música ha sido mi primer emprendimiento, porque implica un montón de inversión y no sabes si realmente va a funcionar. Además es un concepto diferente, tanto musicalmente como en el caso de la moda. No es que haya un mercado fuerte de ropa pop andino”, explica la artista.

 

pollerita ancashina para niña
Pollerita ancashina para niña. Foto: Pop Andino.

Un emprendimiento familiar

Milena es la primera en su familia en dedicarse a la música y a la moda, por lo que ambos mundos resultaron nuevos para los Warthon Tamariz. Si bien sus padres son ingenieros, y su hermano Renzo estudia gestión empresarial, han sabido todos entrar en sinergia para impulsar los dos negocios del pop andino, que se complementan. “Mi hermano está muy involucrado, ve los procesos que debe haber en la empresa. Mi mamá también está involucrada, con los números, y yo soy más la que se encarga de la creación que ellos me ayudan a aterrizar. Es más un emprendimiento familiar”, cuenta.

Cuando Milena empezó a consolidar su proyecto musical, vio que era necesario aterrizar también su propuesta visual. “La imagen de un artista dice mucho. ¿Cómo debería vestirse una artista de pop andino? Al inicio me sugerían vestuarios tradicionales andinos, pero sentía que me estaba disfrazando, y con ropa común tampoco representaba mi identidad”, cuenta la cantante. Durante la pandemia empezó a experimentar con su propia ropa y la lliclla. Su primera pieza fue un jean con parches coloridos, que actualmente se encuentra a la venta en diversas tallas.

“Tenemos un objetivo súper claro con la marca, que es muy similar al que yo tengo con mi música, que es acercar la cultura andina mediante el arte. Es valorar y celebrar nuestra identidad con esta forma de expresión”, indica Milena. Ahora Pop Andino está en etapa de creación de nuevos modelos para la temporada de verano, y si bien el deseo de la cantante es que la marca esté presente en el extranjero, es algo que logró desde un inicio.

“Realmente nos sorprendió bastante tener muchos pedidos del extranjero. Está en uno de los primeros puestos de los lugares donde hacen las compras. Hemos mandado prendas a Europa, a Canadá, Estados Unidos y también a nuestros países hermanos, como Argentina, Chile y Ecuador. Sin duda eso es lo que más deseamos,  revalorar la cultura andina y llevarla al oído o a la prenda de todos.

“Estoy segura de que si algún día estos sueños súper lejanos que yo tengo se cumplen y puedo dar un granito de arena para que eso sea posible, todos nos veremos beneficiados. Porque somos de aquí, tenemos estas raíces y el mundo podrá ver el lindo trabajo y la linda cultura que tenemos”, finaliza.

Dato: Pueden ver los productos de Pop Andino en su web e Instagram.

Foto de portada: Tomada del Instagram de Pop Andino.

Si desea recibir noticias de SUDACA haga clic aquí para registrarse a nuestro Newsletter.

Tags:

Emprendedora, Milena Wharton, Pop Andino

En el Perú hay más de 8 millones de mamás. Y más de un millón de negocios son dirigidos por mujeres. Muchos de estos son liderados por madres que encontraron en el emprendimiento una forma de generar recursos, pasar más tiempo en familia y responder a las necesidades del mercado.

Griela Pérez es una joven empresaria cusqueña que busca -con su negocio- hacer que los peruanos revaloremos nuestra cultura. Con su negocio, vende polleras bordadas por artistas ayacuchanos, puneños, huanuqueños, huancaínos y cusqueños. Su idea: hacer que la pollera sea una prenda de moda y que transmita nuestra identidad. Pero esta iniciativa no hubiese sido posible si es que Griela no hubiese querido dejarle un legado a su hija, Agustina.

Creo las Polleras de Agus (denominación derivada del nombre de su pequeña), no solo para generar ingresos sino también para dejar una lección de mamá a hija: siéntete orgullosa de quién eres y de tus orígenes.

Hoy Las Polleras de Agus no solo se venden en el Perú, también han exportado a África, Italia, Australia, Estados Unidos, España y Alemania. “Mi hija fue mi gran inspiración”, dice esta madre emprendedora que, como muchas mamás peruanas, batalla – a diario- contra el tiempo, el cuidado de los hijos y la gestión del hogar.

Pero, así como a Griela podemos mencionar a Mariana Costa Checa, joven madre y emprendedora social. Creó Laboratoria para capacitar a mujeres en el sector tecnología e ingresen a un mercado dominado por hombres, como es la tecnología.

O Isabel Álvarez que convirtió -en plena crisis económica en los años ochenta- un emprendimiento gastronómico en uno de los restaurantes más prestigiosos del país, en la actualidad: El Señorío de Sulco.

Son historias inspiradoras que nos retratan la capacidad de la mujer peruana para ser resilientes, creativas y con capacidad de liderazgo para enfrentar un mercado competitivo. En palabras del periodista especializado en temas económicos, Carlos Orjeda: “Son mujeres batalla”. Sin embargo, tienen muchos retos por delante.

Cifras de las mamás emprendedora

Según el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), hoy 8 millones 664 mil madres celebran su día. Pero una cifra del Ministerio de la Producción llama la atención: 1.5 millones de micro y pequeñas empresas son lideradas por mujeres en todo el Perú. Muchas de ellas son mamás.

La siguiente data nos ayudará a entender el panorama:

De acuerdo al Estudio Nacional de Hogares de 2015 (ENAHO PERÚ), las madres emprendedoras representan el 33% de las más de 5 millones de mamás entre 18 y 70 años.

De este 33%, el 45% de las madres emprendedoras están dentro del sector comercio, el 28% se desempeñan en el sector servicios, el 16% en el sector agropecuario y el 10% en el sector producción.

Estas cifras hacen preguntarnos ¿Cuáles son los retos de las mamás emprendedoras?

Para Andrea Rivas, Coordinadora Senior de Emprendimiento en Emprende UP, los principales retos que debe asumir una mamá emprendedora son: La gestión del tiempo. En la mayoría de los casos tiene que organizarse para atender el hogar, los hijos y ella misma, por lo que asegura -en el hogar- debe haber un rol compartido, donde los hombres tengan igual participación que las mujeres.

“Esto es super importante. En el hogar se debe compartir roles. Las preocupaciones de las mamás emprendedoras, más allá del trabajo (en estos tiempos de COVID-19) van porque su familia no se enferme; y si hay un enfermo, ellas suelen asumir los cuidados. Es decir: Tiene que ser mamá, esposa, enfermera, profesora porque ahora las clases son virtuales y también emprendedoras”, señala, con preocupación y sin ánimos de romantizar los múltiples roles que asumen las mujeres en el hogar, en el trabajo y en nuestra sociedad.

Poco acceso

La experta señala que otro de los retos a superar es la brecha de financiamiento, ya que no suelen acceder a préstamos bancarios con facilidad. Los motivos: sueldos bajos, trabajo en informalidad o no remunerado. Recordemos que, según el INEI, las mujeres ganan en promedio 31.8% menos que sus pares hombres; 7 de cada 10 mujeres trabajaba en el sector informal y solo el 34.7% de las trabajadoras tienen acceso al sistema de pensiones

Otro reto -asegura Rivas- es la tecnología: “Hoy las mamás emprendedoras han tenido que digitalizarse para poder subsistir”, señala, y especifica que no hay un rubro específico para el desarrollo de los emprendimientos en donde las mamás incursionen con mayor frecuencia. “Están en todos los sectores”, enfatiza.

Están en el rubro gastronómico (ayer en Sudaca contamos la historia de las mamás cocineras de Tappers); otras se desarrollan en el sector tecnológico o, incluso -afirma Rivas- trabajan en el empoderamiento femenino, como Sicurezza de Ileana Tapia que, a través de la venta de prendas íntimas femeninas, busca empoderar a las mujeres y cultivar el amor propio.

“Para emprender, las mamás y en general las mujeres, tienen que darse cuenta cuál es el mercado al que irá su producto y qué ésta tenga una propuesta de valor. Además, debe capacitarse. Esto les permitirá generar mayores ingresos y generar más emprendimientos”, señala Rivas.

¿Por qué emprenden?

Para Pía Olea, abogada especialista en género, diversidad e inclusión y Directora de Consultoría en GenderLab, las mujeres emprenden porque -en muchos casos- resultan menos atractivas para el trabajo dependiente, tema que está muy ligado a la maternidad.

Además, señala, también emprenden porque tienen remuneraciones más bajas que los hombres, como lo hemos demostrado líneas arriba.

También emprenden, señala: “Porque observan una oportunidad nueva en el mercado, además de hacerlo por necesidad. Sobretodo ahora que estamos golpeados por el Covid-19 y más mujeres que hombres han perdido su trabajo”, indica. Según IdehPucp, la población de mujeres económicamente activa disminuyó, en Lima Metropolitana, 52.3% en el segundo trimestre del 2020. 4.6% más que la PEA de hombres.

¿Por qué históricamente se le ha complicado más a las mujeres emprender o desarrollarse en el mercado laboral?, le preguntamos.

“Es cierto que en los últimos años hubo un avance. Nadie puede decir que nos encontramos igual que hace 200 años. Evidentemente las mujeres hemos tenido un avance en derechos y oportunidades. Las mujeres hemos tenido un ingreso prominente en el mercado laboral y en la educación. Somos el 50% de las graduadas de las universidades. Cuando ingresamos a un trabajo dependiente, también somos el 50%. El problema viene cuando ascendemos”, señala.

Todo este coctel, donde además abunda el machismo y a las mujeres y madres se les complica conciliar el tiempo en familia con el trabajo, son retos que las emprendedoras deben enfrentar día a día. Emprender, para ellas y en especial para las mamás, es una tarea aún más complicada de lo que ya es.

Si desea recibir noticias de SUDACA haga clic aquí para registrarse a nuestro Newsletter.

Tags:

Emprendedora, mamá emprendedora, Negocio

Vaneza Caycho es una emprendedora que revolucionó la industria de los muebles en el Perú. Lo logró utilizando la carpintería digital. En 2014 fundó su startup: IFurniture, una plataforma online que comercializa muebles fabricados con tecnologías digitales. Desde artículos de oficina creados con madera reciclada o implementando ambientes con este innovador mobiliario.

 

Para entender qué es la carpintería digital debemos explicar lo siguiente. IFurniture utiliza softwares digitales de diseño. Para la fabricación de su mobiliario emplea el corte router CNC, una herramienta muy útil al momento de cortar materiales blandos. Luego hacen el ensamblado de los muebles, que son personalizados y a pedido.

 

A través de su tienda virtual, los clientes pueden hacer los ajustes que requieran a los muebles que han solicitado. Un sistema que nunca imaginaron que les iba a servir tanto durante el 2020.

 

Historia en pandemia

Cuando las actividades comerciales entraron en cuarentena por la pandemia, el taller desde el cual Vaneza Caycho, fundadora y CEO de iFurniture, diseñaba y despachaba a todo Lima muebles personalizados, tuvo que cerrar sus puertas. Pizarras, sillones, sofás, libreros y esculturas armables de madera, que las personas le solicitan con medidas exactas a través de su tienda virtual, quedaron almacenadas hasta nuevo aviso.

 

En medio de la pausa, ella y su equipo decidieron aprovechar al máximo su plataforma web, la que utilizan normalmente para conectar a los clientes con los carpinteros y los diseñadores, pero esta vez de una forma descentralizada.

 

“El COVID-19 nos hizo entender un concepto que pensábamos aplicar en el futuro. Como no teníamos la libertad de desplazamiento de antes, decidimos hacer un inventario de las personas que podían contar con la maquinaria en distintas partes de Lima y comenzamos a subcontratar. Por ejemplo, un fabricante en Chorrillos, al que le enviábamos todos los planos, lo hacía y desde ahí lo despachaba”, explica.

 

Para Caycho, joven arquitecta que creció en el taller de carpintería de su abuelo, una de las principales fortalezas de este cambio es el propósito social de que la tecnología y el conocimiento impulsen la recuperación económica del sector.

 

“Hay que levantar la industria, no hay que esperar que pasen años para que la industria se levante y se regenere de los golpes que ha tenido, y si hay que levantar la industria, el conocimiento tiene que ser rápidamente adquirido”, indica.

 

Vaneza Caycho
La emprendedora que reinventó la industria de los muebles

Productos nuevos y mercados por explorar

 

En sus palabras hay determinación, pero también ideas que constantemente van surgiendo. Desde que iFurniture empezó a aplicar este nuevo modelo de negocio, denominado de fabricación local distribuida, Caycho se dio cuenta que tenían que capacitar en la tecnología que utilizan a una gran cantidad de personas y en el menor tiempo posible.

 

De esta manera, surgieron los talleres virtuales, que les han traído una nueva clientela interesada en conocer lo que está detrás de sus muebles. “Si queremos expandirnos, necesitamos que nuestros socios y aliados como los fabricantes y diseñadores sepan de nuestras técnicas. Nuestro enfoque es que en menos tiempo aprenda más gente”, precisa.

 

Por el lado del usuario, comenta que también es clara la demanda de nuevos tipos de muebles y como los de iFurniture ahorran mucho espacio en el domicilio, están siendo muy pedidos por profesores que necesitan hacer clases virtuales, estudiantes y teletrabajadores.

 

“En las casas se están creando nuevos espacios y eso fue muy interesante. Nos pedían reposa pies, soportes de laptop, zapateras para la entrada de la puerta para la desinfección, y así empezaron a aparecer muebles nuevos, y eso fue un gran reto porque había que diseñarlos desde cero”, asegura.

 

Considera que esta nueva demanda se va mantener por un poco más de tiempo, pero lo que definitivamente quedará es el modelo de negocio, aplicable a toda ciudad latinoamericana.

 

“Estamos desarrollando nuestra plataforma para que se vea que ya no es solamente en Perú donde se puede comprar, sino que también se pueda comprar desde otros países”, agrega.

 

Estudiar a cada momento

En un contexto donde incluso los negocios más tradicionales están volcándose al mundo digital, consideró importante que los emprendedores estudien más, especialmente aquello que permita la sostenibilidad del negocio.

 

“Yo soy arquitecta y me costó mucho estudiar marketing digital, pero hay que hacerlo porque quieres que tu emprendimiento crezca. A otras personas no les cae bien mi consejo porque creen que ya estudiaron, pero en mi forma de trabajo, yo estudio todo el tiempo”, sostiene.

 

Lo cierto es que, en su caso, siendo una de las pocas personas con un coeficiente intelectual mayor a 130, o lo que se denomina “superdotación intelectual”, el estudio permanente es una forma de vida. Al comentar este tema, Caycho asegura que siempre busca llevar una vida normal, pero también reconoce que su ritmo de aprendizaje es distinto y que su equipo de trabajo ya está acostumbrado a ir uniendo las piezas mientras ella avanza a toda velocidad.

 

DATO:

IFurniture obtuvo un econocimiento en Taiwán por su impacto social durante el APEC O2O Summit.

Si desea recibir noticias de SUDACA haga clic aquí para registrarse a nuestro Newsletter.

Tags:

Emprendedora, Emprendimiento, IFurniture, Vaneza Caycho