Hans Behr

Movilidad social: Movidas del mercado

“La diferencia es que este desborde popular no va a generar una crisis de Estado, muy por el contrario, se va a constituir en base para fortalecer en parte las políticas integracionistas latinoamericanas”

La movilidad social es una característica real en todo el mundo y el Perú no es la excepción, fenómeno social que permite reconocer los  desplazamientos de las personas de una ciudad o región a otra, muchas veces por el afán de buscar un mejor nivel de vida. Estas movilizaciones son conocidas en términos generales como migraciones que se dan de manera interna o también de manera externa. La historia de los migrantes internos en el Perú, ha traído numerosos estudios sociales y económicos que consideraban este paso del campo a la ciudad, motivados y obligados, los migrantes, entre otras muchas razones, por el innegable centralismo geopolítico y económico que existía y aún existe en nuestro país. En su momento se habló de un desborde popular.

Los riesgos que fueron afrontados y superados en su mayoría por el hombre andino a través de los años, crearon grandes emprendedores en el Perú, hijos o nietos de los primeros migrantes rurales, conservaban en sus mentes una historia de “conquista” diaria en el mundo urbano y por ende aquellos retos comunes de la geografía se trasladaban a las ciudades y se convertían en fuertes recuerdos de una infancia llena de obstáculos que iban siendo superados y esto permitió poder sobrellevar los ya normales avatares de una crisis económica, logrando en muchos casos vencer las trabas propias del mercado. De esta forma es que se ha conseguido caracterizar al nuevo peruano como un hombre resiliente, que a pesar de todas las inconveniencias sabe salir adelante. Esto se refleja más aún en los porcentajes que se tienen de emprendimientos exitosos y en las nuevas apuestas emprendedoras en todo el país. Es por eso que en anteriores artículos avistamos y comentamos sobre el tema de emprender, que al identificar oportunidades, mirando a tu entorno y encontrando la fuerza para empezar una empresa, van describiendo la  historia viva del hombre rural en su aventura urbana del siglo pasado; y para ello se hizo uso de muchos condicionantes que tenían como base la cultura particular, no el concepto, sino la tradición, aquellas redes sociales que tejían capitalizaciones e incubaban mercados internos distritales, provinciales y muchas veces regionales.

Vivimos entonces desde ahí, en un escenario paralelo de comercio e intercambio que definitivamente sostiene mucho la economía llamada informal, y que yo prefiero llamar la empresa popular. En este escenario mucho se utilizó en la practica el concepto de las redes sociales, migrantes internos que se ayudaban mutuamente y lograban capitalizarse y la red pasaba a ser económica y competitiva. Un mercado real.

Muchos años después, ya en la segunda década de este nuevo siglo, se han constituido y homogenizado las sociedades, perdiendo muchas veces el concepto de cultura en los constructos y llevando los análisis a un economicismo extremo. Debemos retomar estos enfoques, sobretodo en una coyuntura que va mostrando características muy particulares en nuestro país y que tiene mucho que ver con lo que expusimos líneas arriba y que tiene que ver con la movilidad social.

Las migraciones se dieron el siglo pasado de forma masiva en nuestro país y todo esto conllevó a todo el fenómeno económico y social que tanto hemos comentado y analizado. Pero en la actualidad advertimos una nueva oleada que comienza a presentar parecidas características de asentamiento humano y estructuración de redes sociales y culturales, pero ya desde una perspectiva de migración externa. La diferencia es que este desborde popular no va a generar una crisis de Estado, muy por el contrario, se va a constituir en base para fortalecer en parte las políticas integracionistas latinoamericanas y mundiales.

La presencia de nuestros hermanos del país del norte, es innegable y la masificación de ellos en muchos puntos de nuestro país, es ya una realidad, no tengo el afán de comentar si esto es correcto o no, lo cierto es que es parte de una realidad palpable y por supuesto que las condiciones que se generaran en este bolsón migrante permitirán que en muy poco tiempo, se genere un mercado paralelo al mercado paralelo que comenzó el siglo pasado con la empresa popular. Fuerte papel regulatorio que tiene el Estado para ésta situación: formalizaciones migratorias, capacitaciones, integración. La sociedad tiene un reto mayor: aceptación, tolerancia e integración.

Estas dos situaciones asumidas o por asumir de parte del Estado y la Sociedad, solo para los  términos del emprendedurismo, va a traer consigo el avistamiento primero de parte de nuestros migrantes internos, emprendedores natos y por otra parte de nuestros visitantes hermanos del país del norte, una extrema competitividad que permitirá al consumidor optar, bajo las leyes generales del mercado, por lo que más se amolde a sus prioritarias necesidades. Señores se abre el mercado aún más, en lo formal, en lo informal, en lo popular, en el emprendimiento real. Este nuevo cambio social se está dando y con fuerza y repito, es el emprendedor el que se convierte en casi su máximo representante. No volteemos la mirada y consideremos la oportunidad de un cambio, nuestro cambio se va a dar como país. Hablemos nuevamente de competitividad.

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