[INFORME] Una inesperada decisión de la gestión de Renzo Reggiardo avaló que la Municipalidad de Lima destine varios millones de soles para que los principales medios del país muestren las obras de Renovación Popular. Las sorpresivas contrataciones ocurrieron, coincidentemente, a pocas semanas de las elecciones municipales.
“La prensa no nos cubre porque no pago mermelada”, declaraba un indignado Rafael López Aliaga en julio del año pasado. Esta postura no era una novedad, su relación con los medios de comunicación, al menos desde que refundó su partido como Renovación Popular, se caracterizó por ser distante y estuvo marcada por los constantes ataques del exburgomaestre limeño ante el cualquier pregunta incómoda o crítica a su gestión.
Pero las relaciones no suelen permanecer inmutables y mucho menos cuando en el horizonte se avecina un año electoral. Lo que parecía un vínculo irreparable, por decisión del fundador de Renovación Popular, tomó un rumbo distinto, casualmente, a puertas de una nueva contienda electoral que tiene a López Aliaga como uno de sus protagonistas.
Sudaca revisó documentos de la Municipalidad de Lima que exponen un inesperado y sospechoso interés por parte de la gestión celeste en destinar una considerable suma de dinero proveniente del presupuesto municipal para que los medios de comunicación le den visibilidad a sus acciones.
DEL ODIO AL AMOR
En numerosas oportunidades, como en la entrevista mostrada anteriormente, Rafael López Aliaga manifestó su contundente repudio al uso de dinero público para publicidad estatal y, tanto él como los integrantes de su partido, no dudaron en señalar que esto era una práctica para que los medios tengan una mirada favorable sobre ciertos personajes. La postura de Renovación Popular incluso llevó a que pongan en debate la posible eliminación de la franja electoral.

Sin embargo, este desprecio a los medios y el uso de dinero del Estado para campañas que son difundidas en televisión, radio y periódicos parece haber cambiado y esta inédita resolución de gerencia de la Municipalidad Metropolitana de Lima publicada el pasado 10 de julio sería una prueba de ello.

Dicha resolución comunicaba que se había aprobado el plan de estrategia publicitaria de la Municipalidad de Lima. Sudaca pudo revisar el mencionado plan y entre los objetivos de la campaña que han creado, para la que estimaron destinar más de cuatro millones de soles, señalan que “existe la necesidad de fortalecer la percepción de presencia de la autoridad municipal” y “visibilizar de manera permanente los resultados” de las acciones desarrolladas por la Municipalidad de Lima, algo que años anteriores no les había interesado.

¿FRANJA ELECTORAL ENCUBIERTA?
Sudaca también tuvo acceso a los requerimientos enviados a los medios elegidos en los que, una vez más, queda claro que la Municipalidad de Lima busca, a pocas semanas de las elecciones municipales, presumir ante la ciudadanía lo que la gestión celeste considera como sus principales logros. En este documento se señala que la finalidad es “informar a la ciudadanía” sobre “servicios, programas y disposiciones” que implementa la municipalidad.

Inesperadamente, la Municipalidad de Lima pasó de repudiar la publicidad estatal a comprar espacios publicitarios en seis medios de comunicación, que incluyen radio y televisión, como parte de una estrategia que implica desembolsar un total de cuatro millones cuatrocientos mil soles del presupuesto limeño. Como se puede apreciar en el siguiente cuadro, varios de los medios considerados para esta campaña son los que el propio López Aliaga como sus seguidores cuestionaban por recibir publicidad estatal contratadas por otras gestiones.

Si bien el despacho municipal quedó en manos de Renzo Reggiardo tras la renuncia al cargo de Rafael López Aliaga, el exteniente alcalde de Renovación Popular se ha visto involucrado en distintas acciones que evidencian su interés por poner los recursos municipales al servicio de su líder político.
Un ejemplo de este tipo de conductas se pudo observar en el contexto de las elecciones presidenciales de este año. En aquella oportunidad, Reggiardo Barreto destinó su tiempo y los recursos de la Municipalidad de Lima para respaldar la narrativa fraudista con la que López Aliaga intentó presionar a los organismos electorales y causar zozobra en la población.

Las elecciones suelen ser un periodo en el cual se hacen concesiones y se ven candidatos flexibilizando posturas. Sin embargo, en el caso de Renovación Popular el cambio no podría haber sido más drástico al pasar de repudiar todo tipo de publicidad estatal a habilitar entre gallos y medianoche lo que, usando las palabras del propio López Aliaga, se podría denominar como mermelada municipal.