[OPINIÓN] El fujimorismo, y la prensa que se le somete voluntariamente, ha tejido una narrativa perversa. Han hecho creer a buena parte de la opinión pública que todo el caos que vivimos actualmente (más de 6 muertos diarios, colapso institucional, proliferación de la minería ilegal, etc.) son causa de los “cinco años de Castillo”, y que solo Fujimori nos puede salvar. Dicen que si bien Castillo solo estuvo año y medio, el Castillismo se quedó el resto del tiempo. Eso es falso. La verdad es que quien ostenta mayor poder político en el Perú actual es el fujimorismo.

En los últimos diez años, el fujimorismo no ha dejado de acumular triunfos que lo acercan cada vez más al poder total, tomando poco a poco las instituciones más importantes del país. El fujimorismo se esparce por el Perú y corrompe todo lo que toca. La bancada fujimorista ha puesto a un Tribunal Constitucional a su medida, que ha sido instrumental en validar reformas constitucionales que los favorecen, incluyendo darle a los propios congresistas iniciativa de gasto, lo cual ha generado un desbalance que ya ha sido señalado por el Consejo Fiscal. Asimismo, tuvieron en Patricia Benavides a una Fiscal de la Nación completamente funcional a ellos, a cambio de favores políticos como destituir a Soraida Ávalos, y ahora tienen a otro funcional en la figura de Tomás Gálvez. Tienen también tomada la Contraloría, la Sunedu, y la Junta Nacional de Justicia. Además, el presidente del congreso, el fujimorista Fernando Rospigliosi, ha amenazado con “barrer” el Poder Judicial, eliminar a todos los jueces que quieran ponerles freno, y quedarse sólo con los que se le sometan.

Tal es el poder del fujimorismo que prácticamente han anulado la figura presidencial. Han vacado a todos los presidentes que se atrevieron a oponérseles. Después de que Keiko Fujimori amenazara con “gobernar desde el congreso”, se deshicieron de PPK, Vizcarra y Castillo. Hace unos días Miki Torres, actual candidato a la vicepresidencia por el fujimorismo, se vanagloriaba de haber coludido, junto con la prensa y otras instituciones, para sacar a Castillo del poder. Esta colusión comenzó mucho antes de que Castillo (sobre quien no niego que sea un pobre diablo) intentara dar un golpe de estado. Boluarte les fue útil por un tiempo, y la han protegido de todas las acusaciones en su contra, incluyendo la venta de favores, el abandono del cargo, y por supuesto las masacres en las protestas. Luego la vacaron cuando dejó de serles útil. A Jerí (acusado de violación y con muchísima evidencia de corrupción) también lo blindaron porque les servía. Ahora tenemos a Balcázar, una figura sin peso político. Intentó oponerse a la decisión de comprar los aviones a EE. UU., pero el fujimorista Rospigliosi no lo quiso así, y salió, rodeado de ministros, a desmentir al presidente. El fujimorista presidente del congreso… dirigiendo a ministros. Esto de por sí debería ser suficiente para saber quién gobierna realmente el Perú, y de quién es la culpa del caos actual.

Hay muchas cosas más que muestran su poder. Por ejemplo, el fujimorismo no ha tenido ningún reparo en gobernar de la mano del Perú Libre de Vladimir Cerrón. Para muestra, actualmente comparten la mesa directiva del congreso con el hermano de Cerrón Y, ¡oh sorpresa!, a Vladimir no lo han podido capturar hasta ahora. Vladimir, por su parte, no ha dejado de criticar a Sánchez, sin decir una sola palabra sobre Fujimori.

Lo que hemos visto estos últimos años es una pequeña muestra de lo que será el Perú si gana Fujimori. No habrá orden, ni seguridad, ni estabilidad económica o política. Y por supuesto no habrá oposición mediática, al menos no de parte de los medios más importantes del país. Será lo mismo que hemos tenido, pero peor. Yo en absoluto soy fan de Sánchez (¡cómo se le ocurre meter en su equipo al plagiario Rosendo Serna!). Sánchez es, sin lugar a duda, otro pobre diablo. Pero hoy tenemos que votar para resistir a la mafia más enraizada que ha habido jamás en el Perú. A partir del 7 de junio seamos oposición de quien sea que salga.

* Manuel Barrantes es profesor de filosofía en California State University Sacramento. Su área de especialización es la filosofía de la ciencia, y sus áreas de competencia incluyen la ética de la tecnología y la filosofía de las matemáticas.

 

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[ENTREVISTA] Sudaca conversó con Rafael Belaunde, integrante del equipo técnico de Fuerza Popular, quien señaló que confía en que Jorge Nieto respalde a Keiko Fujimori y considera que este apoyo “saldaría está elección definitivamente”. Ante quienes advierten la posibilidad de un fraude, el economista dijo “no desconfío de la autoridad electoral, no suscribo las tesis fraudistas”.

¿Su apoyo a Keiko Fujimori en esta segunda vuelta es porque representa el “mal menor” o la ve como una candidata que podría liderar un gobierno próspero para el Perú?

Si Keiko Fujimori gana las elecciones y la acompañan ministros de la talla de Luis Carranza, Carlos Neuhaus y mucha gente del entorno que he conocido, no tengo duda que será un gobierno exitoso en lo económico. Lo que me da más tranquilidad es que hay consciencia que no es solamente el éxito económico, el Perú también tiene que tener un gobierno que sea exitoso en lograr que la economía de mercado se extienda y las prestaciones necesarias que debe brindar el estado mejoren cualitativa y cuantitativamente.

En una entrevista que brindó a Sudaca en 2024 se refirió a los partidos con presencia en el Congreso y dijo “han tenido una conducta deplorable. Los partidos son la extensión de negocios o emprendimientos absolutamente personales. Eso explica que el símbolo de muchos partidos tenga la inicial de la persona que es la dueña”. ¿Qué cambió para que hoy integre el equipo técnico de uno de esos partidos?

No es lo que ha cambiado. Acá hay la alternativa única de dos candidatos: Keiko Fujimori y Roberto Sánchez. Cada uno tiene su biografía, sus antecedentes, sus méritos y sus deméritos. Pero, para la decisión que vamos a tomar el domingo hacia el futuro, lo que hay que ponderar es qué alternativa garantiza un camino hacia la prosperidad, la consolidación de nuestra economía y ofrece más seguridades en cuanto al respeto al sistema democrático.

En esa entrevista también señaló que “las personas que estamos vinculadas a la política tenemos que hacer un esfuerzo permanente por desarrollar una cultura democrática”. ¿Es Fuerza Popular un partido capaz de cumplir con ello cuando abiertamente idolatran a Alberto Fujimori, quien fue un dictador, y denunciaban un fraude para no aceptar los resultados del 2021?

Alberto Fujimori hizo muchas cosas buenas en el plano económico e hizo muchas cosas malas en el plano institucional. incluso en el plano vinculado a hechos de corrupción, por los que fue juzgado. Pero el señor Fujimori ya no está entre nosotros. El fujimorismo ha entendido la necesidad de una economía que crece pero también de un país reconciliado, ese compromiso está claro. Hay la voluntad de dejar un partido más reconciliado con la institucionalidad democrática y ese puede ser el gran legado de Keiko Fujimori.

¿Qué actitud tomaría si el domingo los resultados son adversos para el fujimorismo y se repite el discurso de un fraude?

No desconfío de la autoridad electoral, no suscribo las tesis fraudistas. Creo que las dos personas que están en la segunda vuelta son las que recibieron más votos. Yo confío que se proclamará al que saque más votos.

Si Keiko Fujimori llega a la presidencia, ¿aceptaría ser ministro?

Ella no me lo ha planteado ni yo se lo he pedido. La gente que la está apoyando es por un tema de convicción por lo que es mejor para el futuro del Perú. Tengo mis ideas y algún conocimiento en el campo minero y lo pongo al servicio de esta campaña, pero no se me ha cruzado por la cabeza esta posibilidad. No tiene sentido hasta que no se produzcan las elecciones.

¿Fuerza Popular debió buscar un acercamiento con Jorge Nieto y su partido?

Llegar a un entendimiento con Jorge Nieto hubiese sido ideal. Mucha gente que lo votó es del espectro centro derecha y derecha liberal. Gran parte de su electorado debería inclinarse a votar por Keiko Fujimori y Jorge Nieto podría hacer una enorme contribución para que sea así. Por eso me dio mucha lástima cuando planteo el voto viciado, lo que es delegar en terceros las consecuencias del país que vamos a heredar todos.

¿Calificaría como irresponsable que Jorge Nieto impulse el voto viciado?

No me animaría a llamarlo así. No pierdo las esperanza que el señor Nieto, y todos los que no han manifestado una posición explícita, hagan un llamado a votar. Me parecería estupendo que Carlos Álvarez, que ya dijo que no va a votar por el comunismo ni viciar su voto, llame a algo más. Hay que hacer un llamado explícito y pedir el voto por keiko Fujimori. En el caso del señor nieto sería un parteaguas y saldaría está elección definitivamente. Pero ellos han tenido su deliberación de optar por no optar. Si termina ganando Roberto Sánchez, el costo va a ser muy alto. López Aliaga también debería hacer un llamado. Ha insinuado que votará por Keiko, pero haría bien en hacer un llamado a sus electores porque muchos de ellos no irán a votar y eso es lo último que necesitamos.

En las últimas semanas se ha visto a Roberto Sánchez consolidando alianzas con varios excandidatos, ¿por qué Keiko Fujimori y Fuerza Popular no han logrado ese nivel de respaldo?

Comparto la misma sorpresa. Efectivamente, Roberto Sánchez ha podido aglutinar a todas las candidaturas de izquierda y eso da un mensaje de unidad. Desconozco cuáles son los motivos. Hemos visto al inicio que al señor López Aliaga le ha costado reconocer los resultados. De repente la idea del comando de campaña de la señora Fujimori ha sido convocar más personas que organizaciones.

¿Este desinterés de Renovación Popular por participar de forma más activa en la segunda vuelta podría ser una venganza por el desinterés de Keiko Fujimori de respaldar de forma contundente a Rafael López Aliaga cuando denunciaba un supuesto fraude y pedía nuevas elecciones?

No creo. Lo que pasa es que la señora Fujimori había quedado primera en la elección. Él hubiese querido que Keiko Fujimori se adhiera de manera más activa a la tesis del fraude, pero eso sería conspirar contra los propios resultados que la proclamaron ganadora de la elección. No me parece una pretensión razonable. También hay que entender que esto es una competencia y cada uno defiende sus votos.

En una entrevista con Epicentro señaló que le parecía intrascendente lo que ocurra con su partido Libertad Popular tras conocerse la molestia de varios de sus integrantes por el respaldo a Keiko Fujimori, ¿por qué le ha soltado la mano a su proyecto político?

Lo que he dicho es que lo que le pase a Libertad Popular es intrascendente frente a lo que le pase al Perú el día domingo. Yo no voy a desviar mi atención por un problema interno mientras tengamos una elección de esta trascendencia. Todo nuestro tiempo tiene que estar puesto en atajar la enorme amenaza que representa Roberto Sánchez, Antauro Humala y sus aliados del Fenatep. Después habrá tiempo de resanar al partido.

¿No considera que en esta postura hubo una falta de consideración con quienes le dieron su voto buscando una alternativa de derecha que no esté vinculada con el fujimorismo?

Pero esa opción no ha llegado a segunda vuelta. Los que han llegado a segunda vuelta son Keiko Fujimori y Roberto Sánchez, y sobre eso se tiene que elegir. Siendo una opción infinitamente más peligrosa y amenazante que la otra, yo creo que el plan de gobierno de Fujimori es coherente, razonable y he percibido en ella el deseo de hacer un gobierno de reconciliación.

¿Afirmar que Keiko Fujimori busca una reconciliación no resulta contradictorio cuando el mismo 12 de abril declaró ante los medios que la izquierda es el enemigo cuando un considerable porcentaje de la población voto por diversas candidaturas de izquierda?

Pienso igual. No fue una frase afortunada. La izquierda no es el enemigo, la pobreza es el enemigo. La corrupción, la incompetencia de las autoridades y la incapacidad de convertir en prosperidad la bonanza fiscal que tiene el Perú son enemigos. En lo que ha una enorme discrepancia es en la receta. Hay una izquierda muy retrógrada y arcaica que no se da cuenta que cayó el Muro de Berlín y despareció la Unión Soviética. Esa izquierda la representa Roberto Sánchez, admirador de Hugo Chávez, Nicolás Maduro, Evo Morales y los hermanos Castro. Pero también está la opción de Keiko Fujimori, que no será la derecha liberal y progresista, pero que es mucho más cercana en muchos aspectos a nuestro planteamiento.

¿Cómo definiría lo que se juega el Perú en las elecciones del domingo?

El futuro económico, institucional y democrático de toda una generación. Son muchos años de no aprovechar nuestro potencial y a esos sumarle ahora una propuesta antidemocrática que expresa en su plan de gobierno primigenio. Nosotros tenemos que optar por una alternativa que es la señora Keiko Fujimori, de la que algunos tienen temores o dudas y yo mismo he tenido mis discrepancias, pero que se ha comprometido gobernar dentro de la constitución.

[ENTRE BRUJAS] Durante los últimos años, las defensoras de los derechos de las mujeres y las feministas hemos dirigido nuestros esfuerzos y recursos a defender los avances alcanzados y a denunciar los retrocesos en materia de igualdad, derechos sexuales y reproductivos, y lucha contra la violencia.

La ofensiva ha sido tan intensa que la categoría “igualdad de género” se convirtió en un término perseguido, cuya eliminación de las políticas públicas ha sido promovida de manera sistemática. Con ello no solo se busca perpetuar prácticas y estructuras excluyentes, sino también anular el pensamiento crítico, indispensable para movilizar a la ciudadanía y transformar las desigualdades.

Hemos tenido un Congreso adverso no solo a la agenda de igualdad, sino también a libertades fundamentales como el derecho de asociación y la libertad de expresión.

El debilitamiento de la agenda de derechos humanos afecta los cimientos de una democracia ya en declive, pero también tiene consecuencias concretas en la vida cotidiana de las personas: contribuye al incremento del racismo, al deterioro de los servicios públicos y al debilitamiento de las políticas orientadas a atender a las poblaciones más vulnerables. No se trata de un debate abstracto.

¿Quiénes han estado detrás de estas medidas? En alianza, varias de las agrupaciones políticas que lamentablemente continuarán teniendo poder. Estas fuerzas políticas han promovido el debilitamiento de los derechos humanos, afectando de manera particular los derechos de las mujeres y de la población LGBTIQ.

Y esta no es una historia nueva. Por ejemplo, durante la campaña presidencial de 2016, la candidata Keiko Fujimori, de Fuerza Popular, consolidó una alianza estratégica con sectores conservadores de las iglesias católica y evangélica para captar el voto religioso. El principal hito de esta coalición ocurrió en marzo de ese año, en el Coliseo Amauta, donde firmó un compromiso público con la Coordinadora Cívica Pro Valores y el Concilio Nacional Evangélico del Perú (CONEP). Mediante este acuerdo, se opuso formalmente al enfoque de igualdad de género, al aborto por violación y a la unión civil entre personas del mismo sexo, alineando su agenda política con posiciones contrarias a la ampliación de derechos.

Desde el Congreso y otras instancias, la agenda antiderechos continuó avanzando. Se fue implementando progresivamente una estrategia destinada a bloquear el avance hacia una sociedad más inclusiva y justa. Han sido diez años marcados por amenazas constantes a la vigencia de los derechos humanos y por retrocesos que impidieron avanzar con mayor decisión en la protección efectiva de los derechos de niñas, adolescentes, mujeres y personas LGBTIQ+.

Las consecuencias de esta agenda no se limitan a los derechos de las mujeres o de la población LGBTIQ+. Cuando la igualdad deja de ser una prioridad, también se resienten la salud, la educación, la vivienda y, en general, la capacidad del Estado para garantizar derechos a toda la ciudadanía.

Durante los últimos años, estos sectores han dejado de lado las reformas necesarias para fortalecer el sistema de salud, pese a las persistentes brechas en infraestructura, personal y acceso a servicios. En lugar de priorizar soluciones estructurales, han impulsado o respaldado iniciativas que debilitan políticas de igualdad y reducen la capacidad del Estado para abordar factores que inciden directamente en la salud y el bienestar de la población, perpetuando desigualdades en el acceso a una atención de calidad.

Estos sectores políticos han alcanzado una importante representación en el Senado y en la Cámara de Diputados. En pocos días nos toca votar por la presidencia y será entonces que se definirá el liderazgo del ejecutivo.

El voto es libre, pero también implica responsabilidad. Elegir no es únicamente optar por una candidatura, sino decidir qué principios, qué visión de sociedad y qué tipo de democracia queremos construir. La historia política reciente ofrece suficientes elementos para evaluar quiénes han defendido derechos y quiénes han contribuido a debilitarlos.

La decisión está en nuestras manos, pero también en nuestra memoria.

[OPINIÓN] El 30 de octubre de 1938, Orson Welles tomó el micrófono de la CBS y anunció, con voz de locutor de emergencia, que los marcianos habían aterrizado en Nueva Jersey. No era verdad. Era ficción radiofónica. Pero el pánico fue absolutamente real: la gente salió a la calle, algunos lloraron, otros huyeron en automóvil sin destino claro. El poder de una ficción bien contada puede mover multitudes.

Esta columna es un ejercicio parecido. Con una diferencia esencial: los invasores de esta historia no vienen de Marte. No tienen tentáculos. Tienen credencial del JNE. No aterrizaron en Nueva Jersey. Aterrizaron en Lima, a las cinco de la tarde del domingo 7 de junio, cuando la boca de urna confirmó lo que muchos temían y pocos quisieron creer a tiempo: ganó Roberto Sánchez.

Esta vez, no era ficción.

Domingo siete. En el Perú profundo, ese que todavía cree en presagios y en el mal de ojo, el domingo siete es el día en que todo se tuerce. El bus se va, el contrato se cae, la leche se derrama. Pues bien: la Ley de Murphy acaba de aplicarse al país entero. Y tiene nombre completo: Roberto Sánchez Palomino, rodeado de cincuenta joyas —por mencionar solo dos: José Domingo Pérez de ministro de Justicia y Antauro Humala con despacho propio y seguridad del Estado a su servicio. .

Lo que viene no es un mal gobierno. Es el descenso ordenado al desastre. El Banco Central de Reserva —una de las pocas joyas reales que le quedaba al Perú en América Latina— empieza a recibir «señales» del nuevo poder. Los economistas del entorno hablan de «soberanía monetaria». Traducción: el dinero de todos, administrado por todos ellos. La inversión minera frena. No porque haya una ley todavía, sino porque el capital huele el ambiente antes que los periodistas. Los servicios se deterioran, la inseguridad crece, la informalidad se expande y un grupo de avispados pseudo comunistas en el poder se enriquece con la velocidad y la impunidad que solo dan los primeros meses de gobierno. Maduro lo hizo. La Kirchner lo hizo. Evo lo hizo. Todos usaron la misma partitura: estatizar, controlar, repartir entre amigos, criminalizar al que protesta. El Perú está a punto de estrenar esa ópera. Con elenco nacional.

Miles de  jóvenes peruanos estudian fuera. El lunes 8 de junio decidirán, en silencio, que no hay para qué volver.

Y los grandes responsables —hay que decirlo con todas sus letras— son una generación de jóvenes que confundieron el hartazgo con criterio político. Criados frente a un celular, mal educados por diez años de ministros de medio pelo que desfilaron desde la era de PPK hasta hoy sin pena, sin gloria y sin currículo funcional, estos rebeldes de cartón votaron en contra de alguien sin saber a favor de quién. Votaron contra Keiko. Algunos viciaron la cédula convencidos de que eso es «un mensaje político». El mensaje lo recibió Sánchez, con aplausos.

Son los mismos que egresan de universidades privadas de dudosa acreditación —producto directo de esa década de ineptos al frente del sector educativo— con título en mano y sin empleo formal a la vista, terminarán vendiendo chocolates en el Metropolitano o haciendo delivery en bicicleta. No es sarcasmo: es la foto de un  país real. Y en lugar de preguntarse por qué, prefirieron apagar el cerebro, encender el TikTok y votar con el dedo pulgar. El mismo con el que dan like.

Pero el domingo siete tiene dos filos. Y aquí va la apuesta de esta columna: ojalá que este domingo siete le salga exactamente al revés a quienes quieren destruir el país, y al revés también a quienes no tienen la menor conciencia de lo que están haciendo. Ojalá la Ley de Murphy decida, por una santa vez, tomarse el día libre. Ojalá el Perú amanezca el lunes 8 de junio con una presidenta electa llamada Keiko Fujimori. Y que el 28 de julio de 2026 jure ante un país que todavía tiene futuro. Eso es posible. Depende, como siempre, de los que sí piensan antes de votar y de Dios, que como todos sabemos, ¡es peruano! 🇵🇪

RikAhrdo   ·   Lima, víspera del 7 de junio de 2026

* Ejercicio de ficción especulativa de escenario. No describe hechos ocurridos.

[EL DEDO EN LA LLAGA] En los años setenta, el terror con fuertes elementos religiosos vivió un auge notable, especialmente en el cine occidental. Películas como “El exorcista” (“The Exorcist”, William Friedkin, 1973) y “La profecía” (“The Omen”, Richard Donner, 1976) marcaron un punto de inflexión. En ellas, el Mal es claramente demoníaco y externo: un ente invasor que ataca a la familia, a la inocencia y al orden natural. Frente a él, la institución católica —aunque herida, dubitativa o imperfecta— representa el Bien posible. El sacerdote es el héroe sacrificial, el ritual exorcista es el arma última y la fe católica, a pesar de sus crisis, es la única barrera efectiva contra el abismo. El mensaje, en el fondo, resulta tranquilizador para el espectador creyente: el Mal es identificable, combatible y, en última instancia, la Iglesia sigue siendo el baluarte de la luz.

“La chiesa” (1989) de Michele Soavi (conocida en inglés como “The Church” y en español con títulos caprichosos y arbitrarios como “El engendro del diablo” y “Pandemonium: capital del infierno”) invierte radicalmente esta ecuación. Aquí el Mal no viene de fuera para ser expulsado por la cruz; está sepultado bajo los cimientos mismos de la institución eclesial. La catedral no es el refugio, sino la tumba monumental que oculta y preserva el horror. Lejos de redimir, la Iglesia multiplica el pecado de la violencia enraizada en ella.

En la película, dirigida por Michele Soavi y coescrita con Dario Argento, los Caballeros Teutónicos masacran en la Edad Media un pueblo entero acusado de brujería y satanismo, y sobre la fosa común erigen una majestuosa catedral gótica destinada a sellar el mal demoníaco para siempre. Siglos después, un bibliotecario remueve accidentalmente el antiguo sello. Turistas, restauradores, un sacerdote, niños de un colegio y otros visitantes quedan atrapados dentro del templo, mientras el Mal despierta y propaga posesiones, alucinaciones, violencia y una desintegración progresiva de la realidad, escenificada en un estilo barroco y surrealista ajeno a toda lógica racional. La propia iglesia se convierte en una trampa mortal que sella sus puertas automáticamente.

Esta visión corrosiva dialoga, además, con la tradición del terror italiano. Surgida en el crepúsculo de los ochenta, “La chiesa” hereda la exuberancia visual y el rechazo a la lógica lineal propios del género en Italia. Heredero de Mario Bava, el cine italiano de terror prioriza la atmósfera, el exceso estético y la fusión perturbadora entre belleza y repulsión. Dario Argento, director de obras señeras como “Suspiria” (1977) e “Inferno” (1980), y además co-guionista y productor del film de Soavi, aporta su barroquismo sensorial: espacios arquitectónicos vivos, violencia coreografiada y lo sobrenatural irrumpiendo como un sueño febril. La influencia de Lucio Fulci, maestro del género con obras como “La ciudad de los muertos vivientes” (1980) y “El más allá” (1981), se siente en el gore sin concesiones, además del nihilismo visceral y cósmico, donde la realidad se desgarra sin esperanza. Soavi, discípulo de Argento, sintetiza ambas escuelas en un estilo visual gótico onírico y pesimista.

El corazón simbólico —y la crítica más afilada— de la película radica en la propia catedral: no es un refugio de salvación, sino un monumento erigido sobre una fosa común. Los Caballeros Teutónicos, presentados en la película como ejecutores de un poder religioso implacable, no disciernen ni exorcizan; exterminan y sepultan en nombre de una doctrina frente a la cual toda disidencia, legítima o no, parece merecer castigo. La belleza gótica —vidrieras, frescos, estatuas— sirve entonces como suntuoso disfraz de las raíces violentas de la institución. La cruz que sella la fosa parece no redimir, sino oprimir y ocultar. La catedral funciona como prisión invertida. Su arquitecto, enterrado vivo, incorporó un mecanismo de sellado automático que, al activarse, atrapa a los “inocentes” junto con el Mal. La película puede interpretarse como una sugerencia de que las instituciones religiosas no sólo generan sistemas de control, sino también sus propias vías de autodestrucción.

La película mantiene una ambigüedad deliberada: ¿los aldeanos medievales practicaban realmente el satanismo o fueron víctimas de la paranoia inquisitorial? Esa duda refuerza la crítica: la Iglesia proyecta su propia violencia sobre el “otro” y, al reprimirla brutalmente, sólo consigue que el trauma histórico retorne con furia multiplicada. El Mal no es un ente externo; es el retorno de lo reprimido, nutrido durante siglos de negación y silencio. El obispo, figura siniestra y conocedora, puede leerse como una representación de una jerarquía más preocupada por preservar el secreto y los mecanismos de control que por afrontar la verdad con transparencia o genuina fe. La salvación, si es que llega, sólo parece posible mediante la destrucción misma de la institución.

Asia Argento, en uno de sus primeros papeles, interpreta a Lotte, la joven hija del sacristán que vive en la iglesia. Su función es esencialmente simbólica: actúa como vínculo entre el trauma medieval y el presente. En la secuencia inicial, una niña idéntica a ella figura entre las últimas víctimas de la masacre. Siglos después, Lotte reconoce su propio rostro en un grabado de aquellos acontecimientos, lo que desencadena recuerdos y revelaciones decisivas para comprender el secreto de la catedral. El personaje encarna la persistencia de la memoria histórica y la idea de que los crímenes del pasado nunca desaparecen del todo, sino que continúan proyectando su sombra sobre el presente.

La restauración de frescos, la curiosidad racional del bibliotecario y la irrupción de la vida secular (una boda, turistas, niños de escuela) ilustran cómo la modernidad desestabiliza antiguas represiones. En la tradición de Argento y Fulci, estos choques se viven de forma surrealista: alucinaciones, cuerpos fusionados y erupciones de lo carnal bajo la piedra sagrada convierten lo sacro en un carnaval grotesco y perturbador.

En medio del caos y la progresiva desintegración de la realidad, destaca el padre Gus, una figura que introduce un importante matiz en la crítica de la película. Si la institución aparece asociada al ocultamiento y a la violencia fundacional, Gus representa la posibilidad de una fe personal todavía capaz de actuar moralmente dentro de ella. Sacerdote de piel negra y carácter compasivo, encarna una versión más humana y moderna del catolicismo. Es uno de los pocos personajes que logra resistir la posesión demoníaca durante gran parte del metraje y se convierte en un auténtico signo de esperanza en medio de la locura. Junto a Lotte, mantiene la cordura y la voluntad de actuar cuando casi todos los demás han sucumbido. Sus visiones recurrentes lo conectan directamente con los Caballeros Teutónicos: practica tiro con arco y se ve a sí mismo como uno de aquellos cruzados medievales, lo que lo convierte en una figura ambigua y liminal, portadora del eco de la violencia enraizada en la historia de la Iglesia. Al final, es él quien activa el mecanismo de autodestrucción de la catedral, diseñado siglos atrás, sacrificándose para sellar el Mal y evitar su propagación al mundo exterior. Gus representa la paradoja central del film: la institución parece condenada por los pecados acumulados de su historia, pero algunos individuos que la integran conservan todavía la capacidad de sacrificarse por los demás. La fe personal subsiste, aunque para hacerlo deba participar en la destrucción de las estructuras que la aprisionan.

“La chiesa” es una pieza incómoda y valiente del terror de finales de los ochenta. Frente al modelo de “The Exorcist” o “The Omen”, donde la fe católica —por maltrecha que esté— sigue siendo la respuesta, Soavi propone una visión mucho más negra: las grandes instituciones espirituales se levantan sobre fosas comunes de intolerancia, masacre y negación sistemática. Cuando alguien levanta la losa —por curiosidad, por el paso del tiempo o por arrogancia—, lo reprimido regresa con saña. La fe institucional no salva a nadie. A veces, la única forma de contener el horror que uno mismo ha gestado es la autodestrucción radical del contenedor.

Precisamente porque la película gira en torno a un crimen colectivo oculto bajo una monumental estructura de poder y preservado mediante el silencio institucional, algunas de sus imágenes resultan especialmente sugerentes vistas desde la perspectiva actual.

Vista desde hoy, y a la luz de los numerosos escándalos que han afectado a la Iglesia católica durante las últimas décadas, la película adquiere una resonancia casi profética con la crisis de abusos sexuales en la Iglesia. Lo que en “La chiesa” es literal —un crimen fundacional sepultado bajo mármol y cruces, protegido por jerarquías que prefieren el silencio y el mecanismo de sellado— se ha repetido durante décadas de forma real: víctimas enterradas bajo el peso de la institución, encubrimientos sistemáticos, traslados de sacerdotes abusadores y una obsesión por preservar la imagen y el poder antes que confrontar la podredumbre. El Mal no era sólo el demonio medieval; era también el que se reproducía dentro de las sacristías, seminarios, escuelas católicas e institutos religiosos, alimentado por la misma cultura de secreto y autoridad intocable. Lotte, la niña que lleva el rostro de la masacre antigua, se convierte en eco de todas las víctimas inocentes cuya inocencia fue sacrificada sobre el altar de la reputación eclesial. Soavi no ofrece consuelo. Sólo una advertencia rotunda: mientras la Iglesia siga construyendo catedrales sobre fosas sin exhumarlas, el horror seguirá despertando. Y cuando lo haga, no distinguirá entre inocentes y culpables.

En fin, una obra visualmente hipnótica, cargada de surrealismo gótico, sujeta a múltiples interpretaciones y, sobre todo, profundamente incómoda. No es sólo una de las mejores piezas del terror italiano tardío: es también una de sus más implacables, porque no ofrece refugio ni redención, sino la imagen persistente de una institución que, al intentar sellar el horror, acaba revelando que lo habría estado sosteniendo todo el tiempo.

[Música Maestro] Durante la primera semana de diciembre del año pasado, los salseros y melómanos lamentamos el fallecimiento del fundador y líder de El Gran Combo de Puerto Rico, don Rafael Ithier, como reseñamos en este artículo. Una noticia triste pero predecible a la vez para la comunidad salsera, pues el carismático director de orquesta y pianista tenía 99 años. Es decir, en términos prácticos, no era un acontecimiento extraordinario, como sí lo es que, hace apenas un mes, otro gigante de la salsa haya llegado a la sorprendente edad de 102 años.

Me refiero a Willie Rosario, conocido como “Mr. Afinque”. Aquí me atrevo a deslizar una duda: casi nadie, incluso entre salseros modernos, debe saber qué significa ese alias que repiten y repiten cada vez que lo mencionan. El caballero de los eternos lentes oscuros y la barba recortada, con sus casi dos metros de estatura, sigue dándole a los timbales, aunque por supuesto ya no como hace treinta, cincuenta o setenta años. Hace solo un par de meses, el director, productor y arreglista estuvo en el Perú con su orquesta, en un festival titulado Una noche de salsa, en su tercera visita a nuestro país.

En una edición de febrero de este año del programa de YouTube Más salsa que podcast, conducido por el periodista venezolano Beni Márquez, Willie Rosario ofrece una entrevista en la que se le aprecia lúcido, despierto, con los recuerdos de su amplísima trayectoria a flor de piel. El representante más longevo de la música latina conversa con soltura y pausa, compartiendo esa sabiduría y elegancia propia de quien construyó -junto con tantos otros músicos afrocaribeños, casi todos ya fallecidos- la salsa desde sus más elementales cimientos.

Willie Rosario y su orquesta la salsa quería empezar…

El nombre de Willie Rosario es muy poco mencionado por los comentaristas no especializados. Ni siquiera cuando escuchan la famosa salsa de El Gran Combo, No hay cama pa’ tanta gente, se dan cuenta de que está entre las célebres personalidades presentes en ese imaginario festín navideño organizado en casa de Octavio “Tavín” Ramos Pumarejo, un legendario comediante portorriqueño de los setenta y ochenta. Para ser exactos, se le nombra abriendo la segunda parte de la canción, luego del primer coro en que Charlie Aponte, Jerry Rivas y Luis “Papo” Rosario exclaman el mantra “¡pa’ fuera… pa’ la calle! que identifica esta popular canción del LP Nuestra música de 1985, escrita por Víctor Morales.

Nacido en 1924, el mismo año en que nacieron el cineasta armenio Sergei Parajanov, el actor norteamericano Marlon Brando o el guitarrista peruano Óscar Avilés, Fernando Luis Rosario Marín decidió dedicarse a la música desde muy joven. Luego de probar con el piano y la guitarra, quedó atrapado por los timbales, después de ver a Tito Puente en vivo en Nueva York. Al mismo tiempo, tomó una decisión que marcaría a fuego su estilo, ir en sentido contrario al virtuosismo sobrecargado del “Rey del Timbal” y dar protagonismo al ensamble para complacer a los bailadores.

Poco a poco, Rosario fue haciéndose un camino en la escena de música latina en la Gran Manzana. Incluso llegó a tocar, a finales de la década de los años cincuenta, con la orquesta de jazz del flautista Herbie Mann (1930-2003) y, paralelamente, estudió periodismo. Hasta condujo programas radiales, enfocándose en entrevistar a sus ídolos de entonces, como el cantante y director Tito Rodríguez (1923-1973) o el bajista Johnny Seguí (1922-2019), a cuya orquesta se integró. A inicios de los años sesenta ya estaba organizando su propio grupo para dar rienda suelta a sus innovadoras ideas musicales.

Latin-jazz, salsa y boogaloo

El sonido de la orquesta de Willie Rosario suele asociarse, con justicia, a lo que comúnmente se denomina “salsa dura”, sinónimo de lo que sería, para hablar con más propiedad, la salsa clásica. En otras ocasiones, he leído y escuchado a quienes se aventuran a llamarla “salsa progresiva”, tomando prestado un término proveniente del rock, debido a los arreglos complejos para metales, las líneas instrumentales sólidas y una relación permanente con el jazz.

Sin embargo, si queremos rotular su estilo, lo más preciso es incluirlo en la segunda generación de músicos de latin-jazz, aquella que combinó el mambo, el danzón, el guaguancó y otros ritmos afrocubanos con la música norteamericana que, en esas épocas, también poseía un brillo inmenso gracias a músicos de gran talento que venían llevándola del cool, el free-jazz y el bebop a fusiones más arriesgadas, en simultáneo con la edad dorada de crooners como Frank Sinatra, Tony Bennett y otros.

La orquesta de Willie Rosario grabó, entre 1963 y 1969, excelentes álbumes inscritos en dos subgéneros muy populares en su época, el boogaloo y el shing-a-ling, variaciones de ese latin-jazz que habían comercializado Tito Puente, Machito, entre otros, como en su momento también lo hicieron el flautista Johnny Pacheco, el conguero Ray Barretto o los pianistas portorriqueños Richie Ray y Eddie Palmieri. Además, en la tradición de La Sonora Matancera, hay en esos discos una amalgama de tonalidades, desde bailables y agresivas rumbas -como la alucinante Mi chamaco de 1967- hasta románticos boleros, muchos de ellos escritos por don Willie, a quien ya en ese tiempo se le conocía como “Mr. Afinque”.

Ese apelativo proviene de un uso boricua del verbo castizo “afincar”. Mientras que, en países de Sudamérica como el nuestro, el vocablo significa “establecerse o fijar residencia”, en la isla borinqueña es una expresión coloquial que sirve para describir a una pareja que baila muy pegada, apretada, “afincada”. Por eso se expandió la noción, al escuchar esas canciones cortas pero contundentes, de que el conjunto de Rosario tocaba “afincado” -léase apretado- y de ahí nació el alias de “Mr. Afinque” o “Señor Afinque”.

Inca Records y TH: Los años setenta

Sus primeros álbumes –El bravo soy yo (1963), Fabuloso fantástico (1965) o el espectacular Boogaloo & guaguancó (1967)- los grabó para Alegre Records y Discos BMC. Pero luego inició una larga relación con Inca Records, subsidiario de Fania, sello matriz del naciente género. Entre 1969 y 1977, Willie Rosario se consolidó como uno de los líderes de la salsa no producida directamente por Jerry Massucci y Johnny Pacheco -aunque cruzaron siempre sus caminos- y entregó discos de muy buena factura como Más ritmo (1972), Infinito (1973) -en el que destacan Juventud siglo 20 y Arrepentíos pecadores-, Otra vez (1975) y Gracias mundo (1977), conservando todavía el sonido entre lo tribal y lo jazzeado de sus inicios.

Para entonces ya eran una marca registrada en el sonido de Willie Rosario los tonos arrugados y graves del saxo barítono, un instrumento que adaptó para emular a uno de sus ídolos, el músico de jazz Gerry Mulligan (1927-1996), cuyos solos había escuchado en más de una ocasión en Nueva York. Canciones como La esencia del guaguancó (El bravo de siempre, 1969, también grabada por Johnny Pacheco), De Barrio Obrero a la 15 (Mr. Rhythm, 1971, tema que inició una estrecha relación con Cali, ciudad colombiana donde se ubica ese barrio) o Qué humanidad (Two too much, 1968) sirven como ejemplo de sus primeros usos de ese saxo infaltable en cada uno de sus álbumes y que, más tarde, influenciaron a orquestas como el Grupo Niche (Colombia), Los Adolescentes (Venezuela) e inspiraron canciones como Bailemos otra vez, del dominicano José Alberto “El Canario” (Mis amores, 1990).

La última mitad de los setenta los pasó con la disquera venezolana Top Hits, para lanzar interesantes discos como From the depth of my brain (1978), cuya carátula es una psicodélica ilustración sobre fondo anaranjado de un Rosario fantasmal con los brazos y la mirada hacia lo alto, emergiendo de un cerebro. En ese sello se quedaría hasta 1982, registrando álbumes de enorme éxito comercial como El rey del ritmo (1979), El de a 20 de Willie (1980), The portrait of a salsa man (1981) o Atízame el fogón (1982), con temas que actualmente siguen sonando en las pocas radios salseras que quedan.

Los primeros cantantes de Willie Rosario

En su primera etapa, alternaron en los micrófonos dos personalidades de amplio recorrido artístico con importantes bandas de la música afrolatina primigenia. El panameño Miguel Ángel Barcasnegras, más conocido como “Meñique”, había trabajado junto a Tito Puente; mientras que el portorriqueño Eladio Pequero Vega, más conocido como Yayo El Indio, aparece en cada álbum grabado por Rosario entre 1971 y 1982, aunque nunca como vocalista principal sino como corista. Yayo El Indio, como saben los más acuciosos, fue vocalista fijo de La Sonora Matancera entre 1971 y 1994, nada menos.

Hasta mediados de los años setenta, los vocalistas fueron Adalberto Santiago, famoso por sus grabaciones con Ray Barretto, Louie Ramírez, Larry Harlow y, por supuesto, la Fania All-Stars, Frankie Figueroa y José “Junior” Toledo, estos últimos los más identificados con el sonido muscular de Rosario en esos años. Luego, entre 1977 y 1979 el dúo de Junior Toledo y Guillermo “Guillo” Rivera fue el sonido definitivo de la orquesta, intercambiando y alternando roles con Yayo El Indio y Bobby Concepción.

Gilberto y Tony: Las estrellas

En los años ochenta ingresan dos jóvenes que causaron sensación tanto en la orquesta de Rosario como en sus trabajos posteriores, como solistas. Me refiero a Tony Vega, conocido por éxitos personales como Yo me quedo (1988, composición original de Pablo Milanés) o Lo mío es amor (1990), entre otras, quien llegó a los 23 años en 1980, proveniente de La Selecta de Raphy Leavitt y, algunos meses después, ya en 1981, Gilberto Santa Rosa quien con solo 19 años se unió a la línea delantera luego de pasar por la orquesta de otro grande de la salsa boricua, Tommy Olivencia. Ambos reemplazaron a Toledo y Rivera que, en 1980, lanzaron un LP titulado Se fugaron, en clara alusión a su salida de la orquesta.

Cuando Bobby Concepción decidió seguir otros proyectos por fuera, Vega y Santa Rosa quedaron como dúo hasta el álbum Nueva cosecha (1986). A este periodo pertenecen las canciones más populares de Willie Rosario como Mi amigo el payaso (El de a 20 de Willie, 1980, voz de Tony), La mitad (The portrait of a salsa man, 1981, voz de Gilberto), Busca el ritmo (The salsa machine, 1983, voz de Tony), Botaron la pelota (Afincando, 1985, voz de Gilberto) o Lluvia (Nuevos horizontes, 1985, cantada por ambos), una composición del cantante y pianista cubano Adalberto Álvarez (1948-2021) que también había sido grabada, un año antes, por la orquesta de Louie Ramírez y Ray de la Paz, para un LP titulado ¡Con caché! (Discos Caimán, 1984).

Gilberto Santa Rosa y Tony Vega brillaron como líderes de sus propias orquestas, cuando la salsa sensual o romántica, que el maestro Rosario llamaba “salsa monga”, comenzó a entrar en declive. Durante los noventa, ambos compartieron rankings con sus canciones y, posteriormente, Santa Rosa despuntó como uno de los artistas latinos más famosos en el mundo, interpretando salsas y boleros con elegancia y un estilo propio para el soneo que lo convirtieron en “El Caballero de la Salsa”. Ambos reconocen en el disciplinado Willie Rosario a su principal mentor y maestro como se aprecia en esta entrevista del 2024, realizada para promocionar el concierto Los 100 Años de Willie Rosario, realizado el 27 de abril de ese año en el Coliseo José Miguel Agrelot de Puerto Rico, en el que ambos soneros participaron.

Posteriormente, llegaron Josué Rosado, Bernie Pérez y Primitivo “Primi” Cruz, quienes le dieron una nueva personalidad vocal a la orquesta en discos como The salsa legend (1988), Unique (1989) o Viva Rosario! (1990), en el que Cruz hace famosa la salsa Anuncio clasificado/Dámelo, una de las que más se escuchan actualmente en radios salseras. Santa Rosa y Vega se reunieron nuevamente con su padrino artístico en el disco Back to the future (1999), con canciones como Que siga el afinque (Vega) o El apartamento (Santa Rosa). Para sus últimas producciones oficiales, La banda que deleita (2006) y Evidencia (2016), tuvo cantantes nuevos como Rico Walker y Alex de Castro.

Willie Rosario y Bobby Valentín: Una profunda amistad

Aunque su género base en más de ochenta años de carrera es la salsa, “Mr. Afinque” siempre ha incorporado el jazz en sus grabaciones, contando para ello con la colaboración extraordinaria de su gran amigo, el músico portorriqueño Bobby Valentín. Reconocido por los salseros como “El Rey del Bajo” por su trabajo con la Fania All-Stars y su propia orquesta, Valentín también nació artísticamente con Rosario, primero como trompetista y después como arreglista. Además, lo jaló para su sello Bronco Records, en el periodo de 1983 a 1991. El dato curioso es que nunca tocó su famoso bajo para Rosario.

“Valentín es el mejor arreglista de salsa de todos los tiempos” dice don Willie en Más salsa que podcast. Por su parte Bobby, quien actualmente tiene 84 años, considera a Rosario como “su hermano mayor”. Además de Valentín, tuvo otros arreglistas asociados como José Madera, Louie Ramírez, Humberto Martínez, José Febles, entre otros, quienes lo ayudaron a construir esa propuesta salsera en la que el protagonista central siempre es el sonido en bloque de la orquesta, estricto y condensado, como en el instrumental Rosario’s beat, composición de Valentín incluida en el CD Evidencia (20106).

Ese afinque estuvo siempre asegurado, gracias al aporte de músicos como, entre otros, Carlos Rondán (bajo), Ricky Rodríguez (piano), Jimmy Morales (congas), Obed Tirado o David “Piro” Rodríguez (trompetas), su línea inconfundible de cuatro trompetas y ese característico saxo barítono que estuvo a cargo de varios destacados músicos, entre los cuales destacaron el norteamericano Shep Pullman (de 1971 a 1975) -integrante de la orquesta con la que Tito Puente registró en 1962 su exitazo Oye cómo va-, Santiago “Chago” Martínez (de 1978 a 1981) y José “Beto” Tirado (de 1982 a 1990).

Los covers de Willie Rosario

Aparte de sus propias composiciones, guarachas, descargas y boleros incluidas en sus primeros álbumes, y de interpretar a clásicos compositores afrolatinos como Catalino “Tite” Curet Alonso, Roberto Angleró, José Luis Cruz o el argentino Artie Azenzer, pianista y arreglista conocido por su trabajo en Hollywood, Willie Rosario tiene un catálogo de versiones de clásicos del jazz, el bossa nova y otros géneros musicales, en los que sus orquestas demuestran enorme versatilidad y amplitud de recursos.

Solo por tomar algunos ejemplos, mencionaré canciones de épocas diferentes: el estándar del jazz My favorite things (Boogaloo & guaguancó, 1967), del musical de Broadway y famosa película The sound of music, que fuera popularizada en 1965 por la cantante británica Julie Andrews y cinco años antes, en 1960, en versión instrumental de John Coltrane; Last tango in Paris (Infinito, 1973), del argentino Leandro “Gato” Barbieri para el filme del mismo nombre; o No more blues (Back to the future, 1999), título en inglés del bossa nova Chega de saudade, escrito originalmente en 1958 por los mismos autores de Garota de Ipanema, los brasileños Antonio Carlos Jobim y Vinicius de Moraes. En ese mismo disco destaca el instrumental Satin ‘n lace de Philip Sunkel, un clásico del latin-jazz que grabaron, entre otros, La Sonora Ponceña y Tito Rodríguez.

En 1981 transformó en cadenciosa salsa la balada Just the way you are de Billy Joel, con el título Como eres tú y cantada por Bobby Concepción para el LP The portrait of a salsa man. En el disco de 1978, From the depth of my brain, versionaron la conocida ranchera Ojalá te vaya bonito de José Alfredo Jiménez. Y en los álbumes El de a 20 de Willie (1980) y Viva Rosario! (1990), el maestro volvió a revisitar el cancionero de Jobim con sofisticadas versiones de Meditación y Wave, respectivamente. En todas, la elegancia en los arreglos y la fineza instrumental son una constante para entender el alto nivel de Willie Rosario y sus orquestas, un verdadero orgullo latino.

[MIGRANTE AL PASO]  Luchando contra otro grandulón sentado a mi costado. Nadie cedía ni un milímetro del reposabrazos; los dos aprovechábamos el más mínimo movimiento del otro para ganar terreno. Al final, en estas cosas siempre gano yo. Estoy acostumbrado a sacarlos de quicio y, en un avión, no se puede perder la compostura, así que las cosas no pueden escalar mucho. Ser grande y los viajes en avión son una mala combinación. En fin, terminamos llevándonos bien. Cosas de aviones. Y he estado en peores situaciones, que prefiero no contar.

Finalmente, después de muchas horas y dos vuelos, llegué a la paradisíaca ciudad costera de San Sebastián, en el País Vasco.

En el aeropuerto de Madrid ya me había puesto ropa de baño. No soy playero, pero la emoción de regresar a ese lugar mágico ameritaba un par de chapuzones. Estuve aquí hace dos años y podía recorrer las calles tranquilamente sin Google Maps, como si todavía siguiera los pasos de una sombra idéntica a mí, pero con 22 kilos más. La ligereza se sentía y me sentía bastante cómodo.

Era la boda de un amigo de la infancia y la algarabía se podía respirar con cada amigo que me encontraba. No es común estar con tanta gente conocida en un lugar tan lejano. Después de unas cuantas sumergidas, me eché en la arena y, felizmente, me prestaron bloqueador. Aún no había vivido una insolación en la cabeza por mis entradas cada vez más prominentes. Todos nos reíamos de cómo, poco a poco, nos estábamos volviendo viejos.

En la noche, nuestro querido amigo nos invitó a cenar en La Viña, el restaurante emblemático donde fue creada la célebre tarta de queso. En una esquina del casco antiguo entramos al lugar para disfrutar de buena comida. Los txuletones, los pintxos y las tartas iban y venían. Me comí como tres de cada uno; no podía disimular la sonrisa por mi espíritu comelón. Unas horas más tarde me pasó factura el empacho y la indigestión que me dio. Suelo ser un barril sin fondo y, en viajes, aún más.

Por la vida alborotada de un emprendedor novato con un negocio recién abierto, me olvidé de reservar con anticipación. Así que escribo estas palabras desde una cama en la que entro con las justas y donde ya dormí abrazado de mi mochila por desconfianza limeña.

Dentro de todo, me sorprendieron las duchas y los cuartos impecables, a pesar de estar rodeado de ocho desconocidos que iban variando cada noche. Una noche me tocó un señor que roncaba como tractor. Recordaba los tiempos de sobrepeso de mi padre, cuando sus ronquidos atravesaban las paredes y se escuchaban por toda la casa. Mi madre, de sueño ligero, lo mandaba a dormir a la sala. Esa noche estaba entre que me mataba de risa en silencio y unas ganas de agarrar a almohadazos al viejo desconocido para poder descansar tranquilo.

Otra noche, en la cama de arriba, llegó otro señor que pesaba entre una y dos toneladas. No crean que soy gordofóbico; yo he pesado más de 110 kilos, pero veía las vigas de madera rugir con cada movimiento de esta persona. Ahí sí no pegué el ojo. En cualquier momento corría el riesgo de morir aplastado. Me quedé viendo las maderas y pegado al borde por si era necesario tirarme al piso. Ya me imaginaba cómo le llegaba la noticia a mi familia de que había muerto aplastado por el vagón que cayó encima mío, con colchón y vigas incluidos.

En fin, como buen viajero que soy, una experiencia así solo nutre mis crónicas e historias. Así que, dentro de todo, pudo ser peor.

Paseamos entre amigos y risas por todo el malecón hasta llegar al famoso Peine del Viento de Chillida, escultor eminente de la zona que unía la naturaleza con sus obras de arte. La isla al medio de la playa de La Concha, el mar cristalino y las montañas boscosas te dejaban perplejo. Estar de mal humor en un lugar así hablaría muy mal de uno mismo.

Ni el caos de las elecciones de nuestro país ni la debacle de nuestras instituciones podrían entristecerme. Claramente hablo desde el privilegio, pero, como ya lo he dicho en otras crónicas, soy quien soy y no hay nada peor que la falsedad de aparentar ser alguien que no eres.

No tendré muchos lectores ni seguidores, pero nunca caeré en la decadencia periodística que vemos en Willax, El Comercio, La República y los podcasts políticos que le lavan el cerebro a la gente. Todos pretendiendo ser superiores cuando solo demuestran la ridiculez de alguien que cree que, es más.

Creo que es más fácil disfrutar la vida cuando te das cuenta de que no tienes nada que perder, porque realmente nada te pertenece. Como diría Marco Aurelio.

Subimos en funicular al monte Igueldo. Desde la cima me percaté, entre los paisajes hermosos y unas Coca-Colas, de que nada me va a detener de cumplir mis sueños. Ni la política, ni mi deseo de ver un Perú mejor, ni la gente que habla mal de mí, ni las carencias económicas.

Absolutamente nada me va a transformar en algo que no soy. Un tipo sonriente, amigo leal, impulsivo, capaz de agarrarse a puñetes tanto como de ayudar a quienes están dentro de mis posibilidades de extender una mano. No lo hago porque soy bueno; lo hago porque me gusta hacerlo.

Todas esas contradicciones son las que nos hacen humanos. Los errores que cometes, ser bueno y malo; así somos los humanos. Así que no hay que creernos los cuentos de los opinólogos, o como quieran llamarlos, que creen ser santos dignos de devoción cuando solo son una persona más. No son especiales y me atrevo a decir que muchos son de muy poca inteligencia.

En fin, en estos tiempos turbios, me quedo con la sonrisa de mi amigo saliendo de una iglesia con cuya fe no coincido, pero que me llenó de ganas de vivir. Más vale ese pequeño momento que cualquier otra cosa. Ni la Lady Caster del periodismo peruano, ni los patéticos programas de Willax, ni la derecha paupérrima, ni la izquierda bruta.

Dentro de todo, me quedo con las flores volando encima de mi amigo mientras se casaba con el amor de su vida.

 

[NOTA] La autorización para la instalación de una planta de fabricación de explosivos vinculada a la multinacional Maxam en el distrito de La Joya, provincia de Arequipa, genera gran preocupación en organizaciones de la sociedad civil, comunidades y representantes políticos, considerando los riesgos que implicaría este tipo de infraestructura en una zona agrícola con acelerado crecimiento urbano, y cada vez más cerca de urbanizaciones con viviendas ya consolidadas.

El proyecto habría sido aprobado en 2022 a favor de Industrias Químicas Hatun SAC. Posteriormente, y sin que exista una explicación razonable en los expedientes a los cuales SUDACA tuvo acceso, la razón social cambió a Maxam Perú Sur, filial de la gigante española Maxam, firma especializada en explosivos industriales para minería, y con lo cual el proyecto adquirió otras dimensiones y riesgos no previstos por las autoridades.

Resolución Directoral N.° 440-2022-PRODUCE/DGAAMI

¿Cómo llegó Maxam a La Joya? Al parecer, Julio Antonio Valverde Ponte, propietario de Industrias Químicas Hatun SAC, vende el proyecto con autorizaciones avanzadas a Maxam, empresa con presencia en el Perú desde el 2021, y cuya filial en Bolivia protagonizó una grave explosión hace dos años que dejó dos muertos y muchas dudas respecto a los riesgos de seguridad vinculados al manejo de explosivos. En nuestro país, Maxam opera una planta en Cocachacra (Lima), que fabrica sistemas de iniciación, ANFO y explosivos encartuchados.

Entrada a planta de explosivos de Maxam Perú en La Joya

Uno de los aspectos más cuestionables es que la nueva planta de Maxam habría sido autorizada en terrenos que venían siendo ofrecidos por la empresa Tarpuy Proyectos Agrosostenibles para destinarlos en actividades agrícolas y proyectos inmobiliarios, en un sector muy próximo al centro poblado San Isidro.

Actualmente, como puede apreciarse en sus propias publicidades, se ofertan hectáreas para cultivos como pitahaya y para viviendas de campo. A ello se suma el rápido crecimiento poblacional de La Joya, marcado por invasiones escasamente controladas por la Municipalidad Distrital y su alcalde Cristhian Cuadros Treviño, lo que configura un grave riesgo, pues es un hecho que en un muy corto plazo tendremos pobladores viviendo y agricultores sembrando al lado de estas canchas llenas de explosivos.

Publicación en las redes sociales de Tarpuy Proyectos Agrosostenibles

Permisos y autorizaciones. ¡Algo no cuadra!

El Ministerio de la Producción aprobó en septiembre del 2022 la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) del proyecto “Planta de Fabricación de Emulsión y Dinamita”, a favor de Industrias Químicas Hatun SAC, mediante la Resolución Directoral N.° 440-2022-PRODUCE/DGAAMI, consistente en “construir y operar una planta del rubro industrial manufacturero, dedicada a la fabricación de emulsión matriz y dinamita.

Lo más curioso es que se hizo sin que los vecinos de La Joya estén debidamente informados sobre los riesgos asociados al almacenamiento y manipulación de explosivos cerca de viviendas y zonas habitacionales. Tomamos conocimiento que, desde la asociación de la sociedad civil La Vía, se solicitó al Ministerio de la Producción, a través de los mecanismos de acceso a la información pública, el expediente completo mediante el cual se aprobó la DIA, así como información sobre otras gestiones en curso respecto a la citada planta, pero hasta la publicación del presente informe no obtuvieron respuesta, pese a encontrarse fuera de plazo.

Un dato paradójico es que el citado documento lleva la firma de Luis Guillén Vidal, exdirector de Evaluación Ambiental de Produce, área que depende del Viceministerio de Mype e Industria, y que por ese entonces era manejada por Luis Mesones Odar, ex esposo de la empresaria trujillana Sada Goray Chong, el cual venía siendo investigado por presuntos actos de corrupción en el caso conocido como “Fondo MiVivienda”, durante el gobierno del expresidente Pedro Castillo Terrones.

A Luis Mesones se le acusa de haber conformado el directorio del Fondo MiVivienda, cuando se suscribieron, a cambio de jugosos sobornos, los contratos de fideicomiso entre dicho fondo y las empresas subsidiarias de Marka Group, propiedad de Goray y de la que Mesones también formó parte.

Siguiendo con esta trama de autorizaciones para la planta de explosivos en La Joya, según información a la que también tuvo acceso SUDACA, en marzo de 2025, el dueño de Industrias Químicas Hatun SAC decidió continuar con las gestiones y solicitar ante la Municipalidad Distrital de La Joya dos Certificados de Inspección Técnica de Seguridad en Edificaciones (ITSE) para Establecimientos Clasificados con Nivel de Riesgo Muy Alto.

Municipalidad Distrital de La Joya

Estos fueron entregados con resolución favorable de la Gerencia de Desarrollo Urbano y Rural de dicho municipio, en abril de 2025, con una vigencia de dos años para la actividad “Almacén de Explosivos y Materiales Relacionados (EMR)”, en el Pasaje Intersección San Isidro – Panamericana Sur Km 5, distrito de La Joya, para un área total de 241 metros cuadrados.

No obstante, en septiembre de 2025, la Municipalidad Distrital de La Joya, a través de la gerencia de Administración Tributaria, otorgó una Licencia de Funcionamiento indeterminada para servicio de almacenaje por 10 horas diarias para un área comercial muchísimo mayor: 2300 metros cuadrados.

Esta licencia especifica de manera categórica que el titular del establecimiento está obligado a respetar el giro de la actividad autorizada, quedando prohibido el uso de mayor área, ampliación o modificación.

¿Cómo se explica entonces que el objetivo del proyecto que ejecutará finalmente Maxam Perú sea fabricar emulsión matriz y dinamita de tipo industrial y la Municipalidad Distrital de La Joya solo haya aprobado almacenamiento?

¿No es acaso un grave “desconocimiento” que podría poner en riesgo a la población del distrito? SUDACA reconstruyó la línea de mando de funcionarios públicos del gobierno central y municipal involucrados en esta “torpeza administrativa”, que bien ameritaría la intervención inmediata de las procuradurías gubernamentales y la Contraloría. ¿Por qué estos funcionarios aceleraron estos trámites sin percatarse de las inconsistencias que presentaba el expediente de solicitud de información?

El Ministerio de la Producción sería el encargado de emitir la licencia de construcción para que finalmente este proyecto vea la luz según estuvo proyectado, pero hasta el momento permanece en silencio respecto a este caso. No obstante, según información a la que hemos tenido acceso, se estaría avanzando con la construcción de la planta de explosivos de Maxam en La Joya sin que exista claridad sobre los permisos obtenidos.

Línea de mando de funcionarios públicos que tuvieron a su cargo las autorizaciones para que esta nueva planta de explosivos opere lo más pronto posible. ¿Por qué no se dieron cuenta de las inconsistencias en el expediente? ¿No supieron distinguir “almacenamiento” de “fabricación” de explosivos?

Vecinos ignoran futura operación de Planta de Explosivos

Un equipo de SUDACA visitó la zona. La instalación de esta planta generó una rápida actuación de la sociedad civil, dirigentes locales y el diputado electo por el Partido del Buen Gobierno por Arequipa, Edgar Gonzales Polar, quienes solicitaron hace unas semanas respuestas inmediatas a la Municipalidad Distrital de La Joya.

El último 15 de mayo lograron reunirse en la sede del municipio con los funcionarios que emitieron las autorizaciones, quienes confirmaron que solo se han otorgado permisos para almacenamiento y mostraron desconocimiento sobre la real proyección de Maxam respecto al proyecto.

Reciente visita a la Municipalidad de La Joya del diputado electo Edgar Gonzáles y representantes de la sociedad civil.

 “El desarrollo económico jamás puede estar por encima de la tranquilidad, la seguridad y el derecho de la población a ser informada. Nos preocupa profundamente que un proyecto vinculado a la instalación y operación de una planta de explosivos avance en una zona que viene experimentando un importante crecimiento urbano y agrícola, sin que exista un proceso amplio, transparente y verdaderamente participativo con la población», enfatizó el diputado electo Edgar Gonzales.

Diputado por el Partido del Buen Gobierno, Edgar Gonzales

De acuerdo a la información recogida, no existió un verdadero proceso de socialización con la población de La Joya respecto a las dimensiones y riesgos del proyecto de Planta de Fabricación de Emulsión y Dinamita de Maxam.

Aunque, de acuerdo con la DIA aprobada, se habilitó un portal virtual para participación ciudadana, la realidad es que los vecinos nunca fueron informados de manera adecuada sobre los alcances del mismo.

Gonzales incidió en que los vecinos tienen derecho a conocer qué se construye cerca de sus hogares, cuáles son los riesgos y cuáles serán las medidas reales de seguridad.

Por su parte, Indyra Oropeza, representante de la asociación de la sociedad civil La Vía, advirtió que ningún proyecto vinculado al uso de explosivos puede avanzar sin procesos de participación ciudadana transparentes, técnicos y realmente vinculantes. En ese sentido, La Vía busca asegurar que la ciudadanía de La Joya tenga voz en un proceso que no puede reducirse únicamente a criterios económicos.

“El desarrollo no puede construirse de espaldas a la gente. La población tiene derecho a entender los impactos sociales y de seguridad antes de que se tomen decisiones que afectarán su territorio y su calidad de vida. La Municipalidad de La Joya ha asumido el compromiso de realizar una visita de campo al proyecto y efectuar un registro fotográfico para garantizar mayor transparencia del proceso. Hasta la fecha, esa diligencia continúa pendiente”, enfatizó Oropeza.

En un rápido sondeo en la zona pudimos constatar que la población desconoce la instalación de esta nueva planta de explosivos de Maxam Perú, lo que evidencia que cumplir solo un requisito administrativo no garantiza participación ciudadana real.  

Permisos mínimos, riesgos máximos


Un dato relevante es que las capacidades inicialmente autorizadas para la Planta son limitadas para una operación industrial de gran escala, lo que hace prever futuras ampliaciones de producción y almacenamiento.

Esto podría incrementar significativamente los riesgos de accidentes, incendios o explosiones en una zona donde el crecimiento urbano continúa avanzando hacia el área del proyecto.

La Resolución N° 453-2021-SUCAMEC establece las distancias mínimas entre almacenes o plantas de explosivos y viviendas, aunque estas no son fijas, sino que deben calcularse técnicamente según la cantidad y tipo de explosivos almacenados. La norma utiliza fórmulas de seguridad que consideran el volumen de material explosivo y el nivel de protección requerido para la población cercana.

En líneas generales, a mayor cantidad de explosivos, mayor debe ser la distancia respecto a centros poblados. Estas instalaciones deben estar ubicadas suficientemente lejos de zonas urbanas, para lo cual se deberían considerar factores como expansión poblacional y tránsito público.

Corresponde a SUCAMEC otorgar las autorizaciones para la fabricación, almacenamiento, manipulación y comercialización de explosivos, por lo que se espera que la entidad se mantenga alerta respecto a la situación real del proyecto.

Se conoce también que en el distrito de La Joya se vienen registrando invasiones cada vez más frecuentes, detrás de las cuales existirían bandas organizadas que ejercen violencia para evitar ser desalojados.

El último 13 de mayo, un operativo policial en el sector de San José terminó con una balacera, ocho detenidos y la desarticulación de la banda criminal “Los Malditos Pistoleros del Cenizal”, vinculada a invasiones y tráfico de terrenos.

Fuente: Enfoque Arequipa

Graves antecedentes en Bolivia

Los peligros vinculados al manejo de explosivos se mantienen latentes. En junio de 2024, una explosión registrada en la planta de Maxam-Fanexa en Cochabamba (Bolivia) dejó dos trabajadores fallecidos y varios heridos, generando fuertes cuestionamientos sobre las condiciones de seguridad en este tipo de instalaciones y sobre la capacidad de supervisión estatal frente a esta actividad.

Fuente: Visión 360

Maxam-Fanexa opera como una sociedad anónima mixta conformada entre la multinacional española Maxam y la Corporación de las Fuerzas Armadas para el Desarrollo Nacional (Cofadena), corporación estatal dependiente de las Fuerzas Armadas de Bolivia, creada para administrar industrias estratégicas vinculadas a defensa y explosivos.

La explosión ocurrió en el área de secado de pentrita, un explosivo de alta potencia utilizado en actividades mineras. Las víctimas fueron identificadas como Pablo Benigno Crespo, de 34 años, y Santiago Guzmán Escobar, de 40 años, este último con casi dos décadas de experiencia dentro de la empresa. Tras el accidente, familiares de las víctimas y trabajadores exigieron mayores controles de seguridad y responsabilidades a la compañía.

Fuente: Unitel.bo

Los traslados del material explosivo también deben ser considerados. En 2022, un camión que transportaba explosivos para la empresa Maxam explotó en la carretera Tarkwa-Bogoso, en la región occidental de Ghana. El vehículo chocó con una motocicleta, se incendió y detonó, causando 13 muertos, más de 200 heridos y arrasando casi por completo la localidad de Apiate. A raíz de este hecho Maxam tuvo que pagar una millonaria multa al Gobierno de Ghana.

Fuente: Euro News
Fuente: Oyerepa News

 

El riesgo del mercado negro de explosivos

Este caso adquiere una dimensión aún más sensible debido a las constantes alertas regionales sobre el desvío de explosivos hacia circuitos asociados a la minería ilegal e informal. Existe el riesgo de que parte de la producción de explosivos fabricados y almacenados en La Joya termine alimentando el circuito ilegal.

Minería ilegal en Bolivia

En Perú y Bolivia, nombres de empresas del rubro explosivo han aparecido reiteradamente en incautaciones relacionadas con minería ilegal e informal, evidenciando las enormes dificultades que existen para controlar el destino final de estos materiales altamente peligrosos.

Entre 2020 y 2023, el Ministerio de Defensa de Bolivia decomisó 1.300 kilogramos de nitrato de amonio (ANFO) de una marca peruana. Además, fueron incautados 520 kilogramos de dinamita de la marca Maxam Fanexa. El antecedente resulta especialmente delicado considerando que el Perú enfrenta un crecimiento sostenido de la minería ilegal y del tráfico clandestino de explosivos.

En medio de este contexto, crecen las dudas sobre si realmente existen las condiciones para que opere la planta de explosivos de Maxam en La Joya.

Los antecedentes que hemos descrito bien nos hacen pensar que vale la pena revisar con mayor interés de las autoridades el impacto que podría tener en la seguridad de cientos de familias que habitan esta zona agrícola con crecimiento exponencial y proliferación de invasiones.

DOCUMENTOS ANEXOS

 

Resolución Directoral N.º 00440-2022-PRODUCE/DGAAMI
https://www.gob.pe/institucion/produce/normas-legales/3560834-440- 2022-produce-dgaami

RUC 20608386301 – MAXAM PERU SUR S.A.C.
https://e-consultaruc.sunat.gob.pe/cl-ti-itmrconsruc/jcrS00Alias

https://www.facebook.com/reel/3164518880535283

https://www.facebook.com/photo/?fbid=126980267057835&set=a.126980260 391169

https://www.facebook.com/photo/?fbid=122093636252728070&set=a.122093 629790728070

Ubicación Proyecto Hatum (Maxam Perú Sur)
Resolución N.° 453-2021-SUCAMEC
https://www.gob.pe/institucion/sucamec/normas-legales/1931280-453- 2021-sucamec

https://unitel.bo/noticias/seguridad/dos-muertos-y-varios-heridos-por- explosion-en-una-fabrica-de-municiones-en-cochabamba-JL12193820

https://www.vision360.bo/noticias/2024/06/05/5701-explosion-en-una- fabrica-de-municiones-causa-dos-muertos-en-cochabamba

https://es.euronews.com/2022/02/08/ghana-explosion

https://oyerepafmonline.com/appiatse-explosion-govt-not-bothered-about-pressure-to-elevate-ban-on-maxam-lands-and-natural-resources-ministry/

 

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