[INFORME] La familia de Santiago Guardamino no puede ponerle un punto final al trágico asesinato que ocurrió en 2024 luego de conocer que, pese a tener pruebas para investigar, intentaron archivar el caso.

Luego de tener que lidiar con el dolor de la muerte de Santiago Guardamino en abril del 2024, su familia ha tenido que encontrarse con un golpe que sólo prolonga más el dolor tras esa terrible pérdida. Santiago perdió la vida producto de nueve disparos que recibió dos años atrás, pero quien hoy produce un enorme pesar entre sus seres queridos es la justicia peruana.

SÍ EXISTÍAN PRUEBAS

Cuando estaban por cumplirse dos años del asesinato de Santiago Guardamino, su familia recibió una noticia inesperada. El fiscal Renato Lavy Cora tomó la decisión de archivar el caso alegando que no contaba con las pruebas suficientes para que el caso de Santiago culmine con la identificación de sus asesinos y su condena correspondiente.

No obstante, se pudo conocer que la Fiscalía tenía en su poder teléfonos celulares y audios que daban cuenta de las amenazas que estaba recibiendo el entonces presidente de la Comunidad de Quipán en las semanas previas al terrible atentado contra su vida en el año 2024.

La hermana de Santiago, Alicia Guardamino, había indicado que se entregaron cinco dispositivos móviles a la policía para que lleve a cabo las investigaciones correspondientes y, sin embargo, el mayor PNP Julio Farfán Chiun, integrante del Departamento de Análisis y Coordinación de la Dirección de Ciberdelincuencia, habría informado que el análisis de estos equipos no ocurrió por falta de recursos.

Alicia también cuestionó que “el suboficial Christian Ramos Espino ni siquiera terminó con las declaraciones de los testigos”.  Es por estas razones que la familia Guardamino entendió que no podían desistir en su búsqueda de justicia y han procedido con una apelación. Al respecto, el abogado Juan Sarmiento Verástegui, quien representa a la familia Guardamino, indicó que “el fiscal superior todavía no nos ha notificado con respecto a la apelación. Es él quien debe resolver el tema. Sin embargo, no hay un plazo específico para la respuesta”.

LA LUCHA DE SANTIAGO

Cabe recordar que Santiago Guardamino, quien había asumido la presidencia de la comunidad de Quipán antes de su muerte, había conocido los detalles de una venta fraudulenta de diez mil hectáreas que le pertenecían a su comunidad y habían terminado en manos de una empresa muy poderosa.

Abel Cruz Mosquera Ortiz, predecesor de Guardamino en su cargo, había sido parte de una jugada sucia en perjuicio de la comunidad de Quipán utilizando firmas falsas para vender un terreno de diez mil hectáreas por seiscientos mil soles, pese a que el precio correcto alcanzaba los cinco millones, a la empresa fundada por Aniceto Argüelles.

Santiago Guardamino incluso llegó a interponer una denuncia penal contra los involucrados que terminó con el 4to Juzgado de Lima Norte condenando a Mosquera a cinco años de prisión efectiva mientras que Argüelles hasta fue condenado por un caso de soborno a una magistrada en su desesperado intento por eludir las consecuencias de este caso.

 

[INFORME] El asesinato de Santiago Guardamino marcó un antes y un después para su familia. Sin embargo, los seres queridos del expresidente de la Comunidad de Quipán están lejos de encontrar justicia y el dolor a más de dos años del trágico evento continúa.

En el año 2024, Santiago Guardamino perdería la vida una noche de abril cerca de su vivienda en circunstancias muy sospechosas. Santiago, por aquel entonces, no sólo había asumido la presidencia de la comunidad de Quipán, sino que también se había puesto al frente de la lucha por justicia luego de una fraudulenta venta de un terreno que le pertenecía a su comunidad y tenía como principal beneficiada a una poderosa empresa.

Pero nueve disparos terminarían con su vida y darían inicio a lo que hasta la fecha es una lucha muy complicada para sus familiares. Si bien escuchar los detalles de la manera en que le quitaron la vida y el contexto en el que ocurre invita a creer que hay mucho por investigar, el fiscal Renato Lavy Cora tomó la decisión de desestimar los testimonios de la familia de Santiago Guardamino y archivar el caso alegando falta de pruebas.

UNA FAMILIA ENTRE LA DECEPCIÓN Y EL DESCONCIERTO

“Estamos muy decepcionados, porque prácticamente la justicia se dejó comprar”, señaló Maribel Guardamino, viuda de Santiago, al conocer esta inesperada decisión que tanto ella como el resto de la familia Guardamino los tiene angustiados. En estas declaraciones que brindó a La República, Maribel también indicó que “la más beneficiada con su muerte es Industrias Argüelles”.

Según se ha podido conocer, la Fiscalía tenía en su poder teléfonos celulares y audios que daban cuenta de las amenazas que estaba recibiendo Guardamino poco tiempo antes del atentado que terminó con su vida. No obstante, excusándose en que la justicia no contaba con la tecnología ni peritos necesarios, este material fue dejado de lado.

La versión que brindó Alicia Guardamino, hermana del líder comunal, reveló que fueron cinco los celulares que se entregaron a la policía para su revisión. Pero, según explicó, el mayor PNP Julio Farfán Chiun, quien integra el Departamento de Análisis y Coordinación de la Dirección de Ciberdelincuencia, habría informado que el análisis de estos equipos no ocurrió debido a la falta de recursos.

A LA ESPERA

Con la esperanza de encontrar justifica pese a estas dificultades, la familia de Santiago Guardamino ha decidido no bajar los brazos y se apeló ante la decisión de archivas el caso. Al respecto, Juan Sarmiento Verástegui, abogado defensor de la familia Guardamino, indicó que “el fiscal superior todavía no nos ha notificado con respecto a la apelación. Es él quien debe resolver el tema. Sin embargo, no hay un plazo específico para la respuesta”.

Sudaca pudo tomar conocimiento que, actualmente, el caso está en manos de la 1° Fiscalía Superior de Derechos Humanos a cargo de Daniel Jara Espinoza y ahora dependerá de ellos evitar que el caso de Santiago Guardamino sea archivado y que la esperanza de la familia de Santiago por encontrar justicia pueda encontrar un desenlace distinto.

[Música Maestro] Provengo de una generación para la cual pensar en grandes conciertos en Lima era un sueño imposible. Y no es que nunca nos visitaran artistas de renombre. De hecho, desde los años ochenta los mejores salseros, merengueros, boleristas y baladistas llegaron al Perú para ofrecer recitales en teatros, hoteles, coliseos o El Gran Estelar de la Feria del Hogar. Incluso en la época del boom del rock en castellano, sus máximos exponentes pisaron nuestro que fue, en muchos casos, el inicio de exitosas carreras posteriores. Pero en cuanto a artistas no latinoamericanos, con la excepción de Richard Clayderman y el extraño fenómeno del grupo francés Indochine, nadie pisaba estas tierras ni de casualidad.

El quiebre llegó en la primera mitad de los noventa, con conciertos de estrellas del rock clásico como Jon Anderson (vocalista de Yes), Foreigner o Jethro Tull, los primeros tras las cancelaciones de Bon Jovi y Michael Jackson, por motivos de seguridad relacionados a la situación de violencia armada. Para fines de esa década, sin embargo, el panorama comenzó a cambiar y hoy, recibir conciertos de gran formato es moneda corriente en Lima, tanto de músicos consagrados como de aquellos en plena y ascendente moda mundial, en todos los estilos imaginables.

En simultáneo con la incertidumbre de estas semanas post-electorales, ha habido varios conciertos -y se vienen anunciando otros- que funcionan como consuelo y escapismo, pero también como muestra de que el Perú sigue vivo gracias al poder de la inercia. Como sabemos, la industria de conciertos genera enormes movimientos que van de lo logístico a lo económico y hasta turístico, dependiendo del artista. Así, tanto las masas seguidoras de modas desechables como las minorías fieles a intérpretes con trayectoria -algunas verdaderamente de culto-, tienen motivos para estar contentos y no escatiman esfuerzos -ni gastos- cuando se trata de responder entusiastamente a la diversa agenda de espectáculos musicales en venta.

Mientras las muchedumbres convencionales aguardan con ansiedad a Ricardo Arjona o a BTS, se apelotonan en el Estadio Nacional para un festival de salsa/cumbia/reggaetón o deliran con la enésima visita de Sebastián Yatra, otros celebramos la llegada de icónicos artistas de distintas épocas y registros. En medio, bocanadas de aire fresco como la de los chilenos Candelabro -con un público joven que no dejó de saltar y gritar “¡Fujimori nunca más!”- nos hacen pensar que, por lo menos desde las tribunas musicales, todavía hay quienes nos permiten descargar toda esa frustración que deja la mal habida política y su eterna vocación por lo abiertamente ridículo, pernicioso y corrupto.

Dream Theater: Bajo cielo peruanos

Dieciséis años después de su primera visita, los maestros del metal progresivo ofrecieron una épica noche con lo mejor de su amplio catálogo, el martes 21 de abril. James LaBrie (voz, 62), John Petrucci (guitarras, 58), John Myung (bajo, 59), Jordan Rudess (teclados, 69) y Mike Portnoy (batería, coros, 58) dejaron boquiabiertos una vez más a su público cautivo -aspirantes a músicos, conocedores, fanáticos de la velocidad y la técnica instrumental- con esas reconocidas habilidades que, por momentos, parecen sacadas de una dimensión sobrenatural.

La gira que vienen realizando sirve para presentar en vivo las canciones de su décimo séptimo álbum, Parasomnia (2025), que trajo de vuelta a Portnoy, fundador del grupo que se había alejado el 2010. En sus canciones confluyen con naturalidad las atmósferas etéreas de Pink Floyd con el vértigo de Rush, la vocación melódica de Styx con el peso rotundo de Black Sabbath, la destreza instrumental de Yes con el frenesí de Iron Maiden.

La primera mitad fue un sustancioso recorrido por algunos de sus clásicos -canciones de álbumes como Images and words (1992), Octavarium (2005), Awake (1994) o Metropolis Pt. 2: Scenes from a memory (1999). Durante ese set, destacó Peruvian skies (Falling into infinity, 1997) que, por razones obvias, es una de las favoritas del público local. En el tema introdujeron fragmentos de Pink Floyd (Wish you were here, 1975) y Metallica (Wherever I may roam, 1992). Y para la tercera parte, hicieron volar a sus fanáticos con la suite A change of seasons, tema-título del disco homónimo de 1995.

Isabel Pantoja: 50 años de trayectoria

Una de las intérpretes de baladas en nuestro idioma más exitosas y queridas en el Perú es la española Isabel Pantoja (69), poseedora de un repertorio exquisito y una emotiva voz que conquistó los corazones del público con su décimo LP Marinero de luces (1985), en el que aparecen las canciones que hasta ahora suenan en las emisoras dedicadas a este género musical, compuestas por su compatriota José Luis Perales e inspiradas en un evento extremadamente personal, la trágica muerte de su primer esposo, el torero Francisco Rivera, más conocido como “Paquirri”.

Ayer, lunes 27, Pantoja se reencontró con sus admiradores peruanos en un recital que es parte de las celebraciones por sus cincuenta años de trayectoria. La intérprete de éxitos como Hoy quiero confesarme, Era mi vida él o Marinero de luces entregó todo de sí sobre el escenario, derrochando elegancia y talento. Aun cuando su imagen personal se vio perjudicada por serios problemas judiciales, a raíz de su involucramiento en comprobados casos de corrupción de Julián Muñoz, exalcalde de Marbella quien fuera su pareja, que incluso la llevaron dos años a la cárcel, regresó a los escenarios hace una década, cosechando nuevos logros artísticos en cada país que visitó desde entonces.

Durante la velada, Isabel Pantoja ofreció una amplia selección de canciones, cubriendo tanto las exitosas baladas con la que se hizo famosa en toda Latinoamérica como aquellas con las que inició su camino en el canto andaluz, tonadillas de Sevilla, su ciudad natal, grabadas entre 1971 y 1983, así como boleros y melodías clásicas del cancionero latino incluidas en dos de sus discos más contemporáneos, 10 boleros y una canción de amor (2007) o Canciones que me gustan (2020).

Megadeth: La última despedida

El thrash metal sigue de pie gracias a bandas como Megadeth, liderada por el guitarrista, compositor y vocalista Dave Mustaine, una de las figuras más trascendentales para el desarrollo y la vigencia del rock duro desde que fundó este grupo en 1984, tras su abrupta salida de Metallica. El jueves 23 de abril, mientras los medios confirmaban que no habría “elecciones complementarias”, miles de headbangers bajaron a la Costa Verde para sacudirse una vez más con los intrincados solos y las agresivas canciones de Mustaine quien, a sus 64 años y habiendo superado al cáncer, continúa remeciendo cada escenario que pisa.

Megadeth es, actualmente, una banda multinacional. Dirk Verbeuren, el baterista, es belga, mientras que Teemu Mäntysaari, quien cubre con absoluta justicia el lugar que alguna vez ocuparon los hiper talentosos Marty Friedman, Chris Broderick o el brasileño Kiko Loureiro, llegó desde Finlandia para aportar su impresionante dominio de las guitarras de siete cuerdas. Cierra el cuarteto el bajista norteamericano James LoMenzo, exintegrante de los ochenteros White Lion, recordados por su exitosa power ballad When the children cry (Pride, 1987).

Esta fue la quinta visita de Megadeth al Perú y, como en las anteriores, el público se conectó intensamente con un setlist que tuvo desde temas de su más reciente producción, Megadeth (2026) hasta clásicos como Holy wars… The punishment due, Tornado of souls (Rust in peace, 1990), Peace sells (Peace sells… but who’s buying?, 1986), Mechanix (Killing is my business… and business is good!, 1985), entre muchas otras. Anunciada como la gira despedida de esta poderosa banda metalera, su actuación dejó a todos contentos y exhaustos, pidiendo más.

Caifanes y Bunbury: Rock en español noventero

Para septiembre y noviembre se anuncian dos conciertos que nos traerán la nostalgia de una de las décadas más interesantes para el pop-rock en nuestro idioma. Primero vendrá una de las bandas más importantes de México, liderada por el cantautor y guitarrista Saúl Hernández (62).

Entre 1988 y 1995, Caifanes fue la respuesta del rock alternativo al imperio popular de Maná, con álbumes que sonaban a new wave y post-punk con fuertes dosis de ritmos latinos, algunos de ellos producidos por el guitarrista norteamericano Adrian Belew (Talking Heads, King Crimson). Su versión del clásico guarachero de los años treinta, La negra Tomasa (1988), los posicionó como una rara avis en el panorama del pop-rock en español.

Caifanes llega con tres de sus integrantes originales, Saúl Hernández, Diego Herrera (teclados) y Alfonso André (batería). Los músicos que reemplazan a los históricos Sabo Romo (bajo) y Alejandro Marcovich (guitarra) vienen alternando con ellos desde la reformación de Caifanes en el 2011 y su proyecto hermano, Jaguares. Canciones como Viento, No dejes que…, Aviéntame, Perdí mi ojo de venado, Afuera, entre otras, serán sin duda parte de esta tocada.

Luego llegará Enrique Bunbury (58), o simplemente Bunbury, como se le conoce desde que inició su carrera solista hace casi treinta años. Su combinación de pop-rock, vaudeville, música circense y latinoamericana lo ha convertido en uno de los artistas más interesantes y auténticos de la escena hispanoamericana. Aunque sigue siendo recordado como vocalista de Héroes del Silencio -uno de los grupos más importantes de la historia del rock en España- ya ha triplicado la cantidad de álbumes que hizo con el cuarteto que lideró entre 1987 y 1995.

Helloween y Iron Maiden remecerán Lima

Los metaleros de corazón estamos esperando con ansias las nuevas visitas de dos de las bandas fundamentales de este género que emociona y libera tensiones gracias a su potencia, energía y velocidad, al margen de los sonidos convencionales de las radios y lo suficientemente accesible para no generar rechazo en públicos intermedios.

Desde Inglaterra, por tercera vez y después de década y media, llega “La Doncella de Acero” con toda la fuerza y experiencia para celebrar con el público peruano sus 50 años en la ruta del metal. Run for your lives, paráfrasis del coro de Run to the hills, una de sus canciones clásicas, incluida en su tercer álbum, The number of the beast (1982) es la gira mundial que trae al sexteto conformado por Bruce Dickinson (voz), Dave Murray, Adrian Smith, Janick Gers (guitarras), Steve Harris (bajo) y Simon Dawson (batería), quien reemplaza desde hace un año a Nicko McBrain, quien decidió renunciar tras superar diversos problemas cardiacos. El show será el 17 de octubre, en el Estadio Nacional. La próxima semana tendremos un anticipo con el estreno en salas limeñas del documental Iron Maiden: Burning ambition, sobre sus cinco décadas.

Y, desde Alemania, los reyes del speed metal Helloween nos visitarán también por tercera vez. Considerados por la prensa especializada como la banda europea/no inglesa más influyente del heavy metal, inició su carrera con una tríada de excelentes LP editados por el sello Noise Records: Walls of Jericho (1985) y las dos partes de Keeper of the seven keys (1987 y 1988), con sonidos de influencias sinfónicas e historias épicas que sirvieron para iniciar un nuevo subgénero, el power metal. desde entonces, han lanzado una docena de discos de alto calibre para su legión de seguidores.

La alineación actual de Helloween incluye a los históricos Michael Weikath (guitarras), Markus Grosskopf (bajo) y Andy Deris, Michael Kiske (voz) y al legendario Kai Hansen (guitarras), quien fundara la banda en 1984 y se retirara poco después para dedicarse a Gamma Ray, otra pionera del power metal. Desde hace cinco años, Hansen volvió a Helloween para celebrar los cuarenta años de vida del grupo. El grupo de la calabaza de malévola sonrisa tocará en el Parque de la Exposición el 9 de septiembre.

Korn: El poder del nu metal

Mayo será el mes de la tercera visita de Korn, una de las bandas más representativas del “nu metal”, una corriente que desplazó en popularidad al grunge de Nirvana, Soundgarden y Pearl Jam, durante la segunda mitad de los noventa. Junto con Limp Bizkit y Deftones, los liderados por el vocalista Johnatan Davis y los guitarristas James «Munky» Shaffer y Brian «Head» Welch -los tres de 55 años- prometen llenar de angustia y catarsis el aire frío de la Costa Verde con sus estruendosos gritos y profundas bases rítmicas.

Entre 1994 y 1999 Korn lanzó los icónicos álbumes Korn (1994), Life is peachy (1996), Follow the leader (1998) e Issues (1999), simbolizando el espíritu de una nueva generación que, poco después, comenzó a generar su propia subcultura, cruzando caminos con otros derivados del grunge como el emo -asociado al punk en sus versiones más melódicas- y el death metal gótico, fenómenos juveniles de raigambre norteamericana que tuvieron enorme resonancia en nuestra región.

El poder vocal de Davis -que pasa de la tensa calma susurrada a intensos y guturales alaridos- y su particular sentido de la estética, siempre con dreads y casacas de cuello alto, se convirtieron en imagen representativa de su propuesta, mientras que el profundo bajo funky de Reginald “Fieldy” Arvizu hacía contraste con las densas guitarras de Head y Munky. Arvizu, uno de los fundadores del quinteto, se retiró lamentablemente de la banda hace algunos años, en el 2021, y su lugar ha sido ocupado por un elenco cambiante de músicos desde entonces.

Public Image Ltd.: La decadencia

La semana pasada cantó, en Barranco, ante un reducido público, una de las personalidades más trascendentales de la subcultura punk, otrora generador de algunos de los momentos más rebeldes y políticamente incorrectos que se hayan visto en setenta años de rock. Irlandés de nacimiento y criado en un barrio londinense de clase trabajadora, John Lydon fue sacado de los tugurios en los que se movía por el empresario Malcolm McLaren (1946-2010), en 1977.

Debido al descuido y la pobreza, sufrió el deterioro de varias de sus piezas dentales, por lo que adoptó un alias de lo más chocante en su época, “Johnny Rotten” (Juancito Podrido) y se convirtió en vocalista de Sex Pistols, cuarteto al que le bastó un solo LP para ingresar a la historia, el corrosivo Never mind the bollocks, here’s the Sex Pistols (1977). Después, Lydon lanzó su propio grupo, Public Image Ltd -o simplemente PiL- con quienes se estableció como pioneros del post-punk.

Entre 1978 y 1992, PiL lanzó ocho discos de consistente rock experimental -los melómanos peruanos recordarán que Cucho Peñaloza usó, en una de las temporadas de su programa TV Rock, la canción Public image (First issue, 1978), al margen del desarrollo comercial de la new wave y electropop, con un sonido más arrugado que se permitía jugar incluso con la electrónica y el dub.

Su llegada a Lima activó a los más nostálgicos, aunque su perfil personal -nacionalizado norteamericano desde el 2013, devenido en participante de realities y actual seguidor de Donald Trump, con todo lo que eso implica- lo ha convertido en una caricatura de sí mismo. A sus 70 años, Johnny Rotten, la voz que causaba temor con himnos anárquicos como Pretty vacant o Anarchy in the UK, ya no asusta a nadie.

[MIGRANTE AL PASO] No soy cocinero, mucho menos un chef, y los últimos meses tuve que armar una cocina, pequeña, pero con todo lo necesario para producir eficientemente. Me puedo defender haciendo un pan con huevo o un arroz chaufa; también tengo incursiones culinarias en mi cocina durante las noches de insomnio, donde logro crear delicias sin receta. En algún momento pensé en estudiar gastronomía, pero me desanimé, como con toda carrera que alguna vez consideré. Igual nunca es tarde. Lo que sí, soy un aficionado de la comida, de todo tipo: desde joyas en mercados hasta restaurantes Michelin que de vez en cuando me auspician. De niño me pasaba todo el rato del colegio pensando en llegar a mi casa para comer; de eso dependía mi humor. Tenía un problema serio con las gaseosas. Me tomaba como cinco en las ocho horas que estabas encerrado ahí. Mi madre tuvo que llamar para prohibir que me vendan; en esa época aún no había tantas restricciones en lo que se vendía dentro de los colegios. Pobres niños ahora que no pueden tomar Coca-Cola en el recreo. Igual, siempre tenía mis buenos amigos; desde esos momentos debí darme cuenta de que era bueno negociando. Les decía que me compren ellos la gaseosa y yo les regalaba algo. Ahora que lo escucho suena más a negocio turbio.

Mesas de cocina, acero inoxidable, extintores, licencias, permisos y, lo peor, la trampa de grasa. No tenía idea de qué era antes de comenzar este proyecto. Todas las cocinas formalizadas tienen que tener un sistema que evite que la grasa acumulada de los desechos entre al desagüe. Un cubo de metal debajo de la cañería que desde el día uno representa algo extraño en la cocina. Esta caja llena de agua maloliente, con grumos amarillos y restos de comida sumergida, es este objeto repugnante. Todo está impecable gracias a esta caja que mantiene todo lo no deseado adentro, pero constantemente pienso en ella. En momentos en que estoy supervisando me pongo a escribir en las notas de mi laptop. Intento hacer una analogía psicoanalítica con el funcionamiento y las áreas de la cocina. Nuevamente, no soy psicólogo, mucho menos psicoanalista.

Hay días en los que todo está limpio arriba —las mesas, el acero brillante, la ilusión de control—, pero yo no. Discusiones con proveedores que se sienten más grandes de lo que son, respuestas cortas, una irritabilidad que aparece sin mucho aviso. Y mientras todo eso pasa, sé que abajo hay algo acumulándose. La trampa no distingue entre lo importante y lo trivial: todo lo que no puede circular termina ahí. Y en mí pasa parecido. No es solo el gran estrés del negocio; son también las pequeñas tensiones que no proceso en el momento, lo que me guardo para seguir funcionando. Se van quedando, espesándose, hasta que el cuerpo lo cobra en forma de insomnio o en esa sensación rara de descontrol, como si algo interno estuviera empujando desde abajo.

Empiezo a pensar que la trampa de grasa no es solo un mecanismo sanitario, sino una especie de estructura obligatoria para que el sistema no colapse. La cocina necesita un lugar donde mandar lo que no puede integrar sin romperse. Y yo también. El problema no es que exista esa “grasa” —el fastidio, la presión, el cansancio—, sino creer que puede desaparecer si la ignoro. No desaparece; se transforma en acumulación. Y la acumulación, tarde o temprano, busca salida. Por eso la trampa tiene que abrirse, limpiarse, enfrentarse. No porque sea agradable, sino porque es la única forma de que lo de arriba siga funcionando. Supongo que ahí está el verdadero paralelo: no en la suciedad en sí, sino en la disciplina incómoda de hacerse cargo de lo que uno preferiría no mirar.

Y al final, se limpia. No hay épica en eso. Es abrir la tapa, aguantar el olor, ver lo que se formó ahí abajo y empezar a sacar. No pasa en un solo intento, ni queda perfecto a la primera. Hay restos que se resisten, capas que parecen pegadas, bichos que aparecen como si siempre hubieran estado ahí esperando. Pero poco a poco, con constancia más que con ganas, el agua vuelve a aclararse, el olor se disipa, la cocina deja de cargar con algo que no se veía pero igual pesaba. Supongo que también funciona así conmigo. No es que desaparezca el estrés, ni las discusiones, ni el insomnio de golpe. Pero cuando dejo de acumular sin darme cuenta y empiezo a vaciar aunque sea un poco, algo cambia. No es alivio total, pero sí suficiente para seguir. Como si el sistema volviera a respirar sin que yo tenga que pensarlo tanto. Y eso, en medio de todo, ya es bastante.

 

[EL CORAZÓN DE LAS TINIEBLAS] El jueves de la presente semana, el periodista Augusto Thorndike difundió en su programa de canal Willax, imágenes del líder de Ahora Nación Alfonso López Chau junto a dos jóvenes dirigentes del partido, Yulisa Prado y Yesmi Ortega, departiendo en el restaurant de un hotel miraflorino. El periodista no dudó en sexualizar el encuentro y denunciar al veterano dirigente político por sostener encuentros íntimos con jóvenes representantes de su movimiento.

En realidad, algunas fuentes cercanas nos han informado que ese restaurant se ubica cerca a la casa de López Chau y que lo usa frecuentemente para despachar con dirigentes de su partido, posibles aliados, periodistas, o, en general, personas con las que hubiere alguna motivación o interés recíproco en las movidas aguas de la política peruana.

Yulisa Prado, joven dirigente nacional de Ahora Nación, andahuaylina, que está de paso por Lima, no perdió el tiempo y envió una carta notarial a un periodista que tuvo mejores tiempos, pero que ha ido perdiendo paulatinamente el sentido de la ética profesional para adoptar el estilo que hoy se conoce como brutal o brutalista. Pero una cosa son las lisuras y la informalidad verbal, otra es manchar honras.

Las rectificaciones de Thorndike fueron peores que sus ofensas. Señaló que él no había estado en “la habitación del hotel” y que, por lo tanto, no le constaba lo que hubiese hecho dentro López Chau con las dos señoritas. De esta manera, la aparente disculpa afirmaba que los tres mencionados ocuparon una habitación del hotel, lo cual resulta falso y aún más ofensivo que el propio “destape”. El resultado: Yulisa Prado le ha enviado otra carta notarial a Thorndike y el lunes tendremos una rectificación más cabal del hombre de prensa o una denuncia penal en su contra.

El Perú ha vivido peores pero también mejores tiempos: peores porque en la década de los ochenta la demencia terrorista nos destrozó a bombazos casi todos los días en varias regiones del país, tiñendo de sangre a la nación peruana. Además, vivimos la quiebra económica del estado, la crisis económica más severa de la segunda mitad del siglo XX, y la más prolongada de todo el siglo. Mejores, porque nuestra sociedad poseía un pozo de valores que hemos perdido, entonces existía una valla muy alta para que alguien, ora desde la prensa, ora desde la política, pudiese dirigirse a nosotros.

Me late que prácticamente en todas las fuerzas políticas de nuestro nuevo congreso habrá representantes con más nivel que en el que ya se va y al que nadie va a extrañar. Ojalá la prensa, en este caso la de derecha, nos ofrezca más personajes valiosos -que ya los tiene- pues a la propia derecha le interesa procurarnos algo más que una cultura brutalista y soez si quiere hacer del Perú algo más que un país brutalista y soez. Cada uno, desde su esquina política o ideológica, puede hacer docencia política y periodística en un país que la necesita a gritos, no se la neguemos.

[OPINIÓN] La semana pasada comenzó con una marcha dominical convocada por las huestes de Renovación Popular en la que un enajenado Rafael López Aliaga lanzó bravuconerías que, incluso para sus estándares, resultaron extremadamente tóxicas y lascivas, ante los rugidos de su incondicional platea limeña, una muestra de que la degradación de la salud mental en gruesos sectores capitalinos es cada vez más oscura y peligrosa.

Y a mitad de la semana, dos hechos volvieron a remover el panorama inestable, como cuando el micro sacude a los pasajeros que luchan por no perder el equilibrio mientras el conductor enloquecido va en carrera hacia el abismo, pasando a toda velocidad por rompemuelles, tocando sus claxon de buque cada tres segundos y haciendo temerarios zigzags en espacios reducidos y atiborrados de carros, motos y otros micros haciendo lo mismo.

Por un lado, la aceptación de la renuncia de Piero Corvetto, jefe de la ONPE, a pesar de que la ley orgánica de dicha institución dice expresamente que dicho cargo es irrenunciable. A eso siguieron notas informando que la policía lo tenía cercado y, como colofón de la historieta, dos operadores de Willax publicaron en redes sociales información de los hijos menores de Corvetto, vulnerando su privacidad y luego acusaron, después de “lamentar ese error que, por supuesto, corrigieron de inmediato”- a quienes advirtieron la barrabasada.

Y, por el otro, un terremoto en el Poder Ejecutivo actual, que incluyó renuncias de ministros cuyos nombres nadie recuerda, un enredo de anuncios sobre la compra falsamente anulada de aviones a los Estados Unidos con amenazante pataleta del actual embajador de ese país y hasta debates de anulación… ¡de todo el proceso electoral! planteada en dos modalidades, ambas absurdas: elecciones complementarias y nuevas elecciones para el próximo año, cuyo resultado habría sido el gobierno transitorio del actual Congreso, el más desprestigiado en los 205 años de historia republicana del Perú.

Esta última ida-y-vuelta se diluyó poco antes del final de la semana -concretamente, la noche del miércoles- con los primeros anuncios extraoficiales de que esa idea no pasaba y que se continuaría el proceso como está, de forma que hoy, domingo 26 de abril, seguimos esperando que la ONPE, ahora con improvisado jefe nuevo, cierre sus resultados y quede sellada la información que ya es un masivo trascendido: la segunda vuelta será entre Keiko Fujimori (Fuerza Popular) y Roberto Sánchez (Juntos por el Perú).

En estos días hemos visto cómo el Perú nunca deja de sorprender por su capacidad para seguir cavando cada vez que uno cree que ya se ha tocado fondo.

Desde el oportunismo de Jorge Nieto, cuarto lugar en los comicios del 12 de abril, quien no ocultó su entusiasmo  ante la posibilidad de que unas “complementarias” modificaran su ubicación fuera del podio hasta las tonterías que estuvo lanzando el tándem Panamericana/Willax, la sensación de inestabilidad y desorganización comienza a hacerse normal entre la población.

Inestabilidad y desorganización que pronto se transforman en desánimo, hartazgo, ganas de bajar los brazos y dejarse llevar por la corriente de este huaico electoral que cada cinco años nos arrasa y embarra de pies a cabeza.

Una de las últimas escenas de esta tragicomedia está formada por los renovados bríos de Willax TV y sus adláteres para atacar a Alfonso López Chau, el único de los candidatos presidenciales perdedores que reaccionó correctamente. Con sus últimas apariciones en medios y redes, López Chau comenzó a asomar la cabeza como futuro líder de la oposición congresal.

De inmediato, la artillería de la DBA se le tiró encima y, como el terruqueo ya no les funciona por ser un refrito de la primera vuelta, ahora el enfoque es personal. Y de qué tipo. Recordando a los diarios chicha de los noventa, el reportaje que sirvió de play-de-honor para demoler al exrector de la UNI denunciaba que el líder de Ahora Nación “fue visto en un hotel con dos mujeres”. ¿Más obvios no pueden ser?

El Perú está ingresando a la historia como portador de una nueva concepción de democracia, esa en la que solo importan los derechos y no los deberes -como manifestara en 1998, en su discurso de aceptación del Nobel de Literatura, el portugués José Saramago-, un asunto que también preocupaba a nuestro recordado Marco Aurelio Denegri.

En nombre de esa nueva democracia, acá todos tienen derecho a exigir que se haga lo que ellos quieren, sobre todo si tienen poder. No importa que, en el camino, terminen barriendo con los derechos de los demás, esa entidad abstracta que generalmente conciben como obstáculo para lograr sus sueños, sus resultados, sus victorias electorales.

Los limeños tienen derecho a armar escándalo en la vía pública, celebrando las injurias de su líder. Y también tienen derecho a exigir que el Estado rodee las plazas de policías si lo mismo quieren hacer un grupo de cajamarquinos o puneños. “La Pestilencia” tiene derecho a hostigar y agredir sin que las fuerzas del orden los interrumpan, porque representan a las mentes pensantes de la política nacional con sus griterías, sus piquetes coprolálicos, sus acosos de toda índole.

¿Y sus deberes de respetar la propiedad privada, la integridad física de los otros? ¿Y sus deudas con la justicia? Nada de eso cuenta. En la nueva democracia peruana, los deberes no forman parte de la ecuación republicana.

Y en la segunda vuelta, cuando Keiko Fujimori sea derrotada por cuarta vez, seguramente veremos a sus militantes ignorando su deber de aceptar los resultados y ejerciendo su pleno derecho a reclamar ser víctimas de fraude.

Lo harán de todas las maneras posibles y con todos sus aliados, encabezados por las vociferantes barras bravas de Renovación Popular -en las calles, en redes sociales, en los medios-, porque en la nueva democracia peruana, la derecha limeña tiene solo derechos, especialmente si los resultados no la favorecen, aun cuando hayan hecho todas las movidas posibles para garantizar eso, la última de las cuales es colocar un fusible naranja en el Ministerio de Defensa.

[INFORME] Rafael López Aliaga amenazó con incendiar la pradera si la ONPE y el JNE no aceptaban su pedido de elecciones complementarias, y para cumplir con esta promesa está contando con la colaboración de un hombre de confianza del gobierno argentino.

Luego de haber liderado las encuestas durante varios meses antes de las elecciones, el candidato Rafael López Aliaga llegó al 12 de abril con más dudas que certezas. Esto debido a que numerosas encuestas dejaron de mostrarlo como el favorito producto de una evidente crisis en su popularidad que intentaría maquillar poniendo en duda el trabajo de las principales encuestadoras del país.

No obstante, cuando la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) empezó a contabilizar los votos provenientes del interior del Perú, dicha crisis dejó de ser un temor para convertirse en una realidad que no le otorgaba ninguna garantía de conseguir el pase a la segunda vuelta con Keiko Fujimori. Aprovechando los graves errores logísticos en la jornada de votación, el líder de Renovación Popular empezó una agresiva campaña que buscaba instalar en la opinión pública que se había producido un fraude con la única intención de perjudicarlo a él.

Para lograr este objetivo encontraría el respaldo de un conocedor del ambiente digital. Es en esta parte donde aparece el nombre de un politólogo argentino que hoy es su principal aliado en la difusión de sus acusaciones contra Piero Corvetto y la ONPE. A continuación, Sudaca pudo recopilar algunos datos sobre este personaje muy cercano al presidente de Argentina y que por estos días busca tomar protagonismo en las elecciones peruanas.

 “NO SOS OTRA COSA QUE UN IDIOTA O UN HIJO DE…”

Quien aparece en el siguiente video señalando, con un tono muy agresivo, que quien no cree que ocurrió un fraude es “un idiota o un hijo de puta” se llama Agustín Laje Arrigoni y hoy podría ser catalogado como la última esperanza de López Aliaga para poner la opinión pública a su favor.

Laje no es un desconocido para el candidato conservador. En los días previos al 12 de abril, el argentino le realizó una entrevista en una plataforma digital. Sin embargo, lejos de ser una entrevista tradicional, el objetivo de Agustín Laje era favorecer la candidatura de López Aliaga y no dudaba en pedir directamente que voten por él.

En los días posteriores a la votación, Laje se involucraría más en la situación del país e hizo propias las acusaciones de un supuesto fraude perpetrado por Piero Corvetto y la ONPE. Este politólogo argentino incluso realizó entrevistas a otros miembros de Renovación Popular, como el congresista Alejandro Muñante, en las que también se acusó a los observadores internacionales de ser parte de un intento de manipular la voluntad de los peruanos.

Por supuesto, el rol de Laje en dichas entrevistas implicaba no cuestionar ninguna de las afirmaciones hechas por López Aliaga u otros miembros de su partido y, por el contrario, en más de una oportunidad terminaba siendo Laje quien se exaltaba hablando del supuesto fraude más que los propios entrevistados.

🔥🗳️ #NoLesCrean! Los observadores internacionales vinieron a legitimar un fraude.#AlejandroMuñante #AgustinLaje@AgustinLaje pic.twitter.com/HIFkv2whC1

— Alejandro Muñante🇵🇪 (@AlejoMunante) April 17, 2026

ASCENSO Y SOMBRAS

La pregunta ante la intromisión de este personaje, que no sólo escucha sin cuestionar a los representantes de Renovación Popular sino que defiende incluso con mayor vehemencia que el propio López Aliaga la teoría de un fraude electoral, sería la siguiente: ¿quién es Agustín Laje?

Laje Arrigoni empieza a tomar notoriedad en su natal Argentina una década atrás con opiniones que apuntaban, principalmente, contra el feminismo y la comunidad LGTBI, y que recurrían a noticias falsas, como la que mencionó en una entrevista con el medio católico EWTN Noticias en 2018 cuando dijo que el Tribunal Supremo de Canadá había aprobado la zoofilia para vincularlo con lo que él llama “ideología de género” o cuando intentaba relacionar la homosexualidad con la pedofilia.

Afirmaciones de esta índole, por más que eran falsas, lo llevaron a ganar gran popularidad en las comunidades más conservadoras de Latinoamérica. Laje incluso vino a Perú para participar de un foro llamado “Desenmascarando la ideología de género”, un evento que hasta contó con la difusión de la entonces congresista fujimorista Nelly Cuadros.

Hasta ese momento, Laje había logrado tener un gran éxito como conferencista invitado por los movimientos ultraconservadores de la región, pero no se había involucrado en campañas políticas. Cabe señalar que, por aquel entonces, en Argentina gobernaba Mauricio Macri y, aunque era un gobierno de derecha, no se trataba de una derecha que tenía entre sus objetivos ir en contra de los derechos de las minorías, por lo que Laje, como él mismo lo reconoce, no lo consideraba como aliado de la “batalla cultural”.

Pero esto cambiaría con la aparición de Javier Milei en el escenario político. Si bien el actual mandatario logró gran parte de su popularidad por sus críticas al gasto público, entre sus más fieles seguidores también cuenta con grupos ultraconservadores que terminarían por propiciar el acercamiento entre Agustín Laje y Javier Milei.

Con la llegada del economista a la Casa Rosada, Laje finalmente tendría una posición cercana al poder político. En numerosas oportunidades, este politólogo se ha reunido con el actual presidente argentino en la casa de gobierno y, además, acompañó al presidente Milei a diversos eventos internacionales donde no dudaba en soltar sus afirmaciones tan falsas como discriminatorias contra las minorías.

 

Sudaca pudo comunicarse con Natasha Niebieskikwiat, periodista de Clarín que pudo entrevistar al actual aliado de Renovación Popular, e indicó que la marcada influencia de Laje y sus ideas en el entorno presidencial generó “mucho daño a la política exterior y la diplomacia argentina”.

“Le causó a Milei una marcha inmensa en Plaza de Mayo y el Congreso”, señala Niebieskikwiat con respecto los discursos extremistas de Laje sobre la ONU, el aborto y la diversidad sexual, y agrega que, como control de daños, el gobierno libertario debió salir a desmentir y moderar su posición contra la agenda de políticas de género.

Pero Niebieskikwiat también mencionó un episodio que expone un cambio importante en la historia de Laje. Esto debido a que, tras su cercanía con el gobierno argentino, su fundación empezó a tener a disposición varios miles de dólares. “Nunca quedó claro cómo se financiaba, porque le entraba dinero a través de su fundación”, señala la periodista de Clarín en referencia a la Fundación Faro que tiene a Laje como director.

Según ellos mismos lo describen, el propósito de Fundación Faro es “la creación y supervisión de programas y proyectos que promuevan el liberalismo económico y los valores históricos argentinos”. Pero lo desconcertante se encuentra en la enorme cantidad de dólares que ingresan a sus arcas.

Una investigación de la periodista Rosario Marina para el medio Chequeado reveló en marzo de este 2026 que Fundación Faro invirtió más de ochocientos mil dólares en publicidad política en redes sociales durante un año. Como se puede observar en el ejemplo de la imagen, sus mensajes atacaban a la comunidad LGTBI, los inmigrantes y otras minorías.

Ratio Oficial, una de las tres marcas registrada por la Fundación Faro, incluso llegó a convertirse en la segunda página argentina que más dinero destino a redes sociales, como Facebook e Instagram, siendo superada únicamente por la página de la Jefatura de Gabinete de Ministros de la Nación.

El misterio sobre la fundación que tiene a Agustín Laje como líder se centra en el origen de los cientos de miles de dólares que tienen a su disposición. La investigación de Rosario Marina reveló que la Fundación Faro no presentó sus balances ante la Inspección General de Justicia (IGJ) ni respondió a las preguntas de dicho medio por lo que el portal Chequeado puede concluir que “no es posible conocer el origen de los fondos que financian sus iniciativas ni el destino de lo recaudado”.

Paradójicamente, una de las teorías que Rafael López Aliaga y su partido han intentado instalar en la opinión pública durante los últimos días señala que habrían venezolanos y cubanos trabajando en la ONPE. Sin embargo, resultó ser él quien tiene a un hombre de confianza de un gobierno extranjero intentando ayudarlo a cumplir su promesa de “incendiar la pradera” si los organismos electorales no acatan sus órdenes.

[PUNTO CRÍTICO] Un caso que evidencia esto tiene que ver con la prohibición de difundir encuestas a boca de urna antes del cierre de la votación. Se armó un tremendo escándalo porque, debido a que más de 200 mesas no pudieron abrirse el domingo, el JNE decidió que esas mesas votaran al día siguiente. Esto implicaba que unos 60mil peruanos votarían conociendo el resultado de las encuestas a boca de urna, lo cual podría –y al parecer en efecto así fue—sesgar su voto en favor de los candidatos que iban en la delantera. ¡Horror! ¡Estafa! ¡Fraude! ¡Votemos todos de nuevo!

Pero la verdad es que, en cada elección, muchos peruanos rutinariamente votan conociendo el resultado del flash electoral. Para comenzar, muchos se encuentran dentro de su lugar de votación a las 4pm y ya no se les puede impedir votar (una miradita rápida a su teléfono, y ya está). Más relevante aún, muchos peruanos viven en países que tienen un horario más atrasado que el horario peruano. Una mirada a la página de la ONPE nos muestra que, entre los peruanos que votan en San Diego, Los Ángeles, San Francisco, Monterrey, Guadalajara, Ciudad de México, y Vancouver, más o menos hay unas 150 actas. Eso significa que existen más de 40mil peruanos que consistentemente tienen la opción de votar conociendo el resultado de boca de urna. Obviamente no todos lo hacen, pues no todos votan después de las 2 de la tarde de su horario local, pero tienen la opción de hacerlo. Lo que esto muestra es que no es tan extraño de por sí votar después del flash.

La gran mayoría de peruanos conoce a alguien que vive en el extranjero, y el fenómeno de la diferencia horaria no les es ajeno. Pero si uno escucha repetidamente que esto es terrible, que está muy mal, que es un caos, que ya todo se fregó, y que tenemos que hacer todo de nuevo (y que además esto es culpa de una sola persona a la que tenemos que odiar), va a terminar creyendo que esto es en verdad así, con una mezcla de odio, miedo e indignación que termina oscureciendo su buen juicio. Pero si nos detuviéramos a pensar que, como lo ilustra el ejemplo específico de votar después del flash, en realidad no es para tanto, entonces nos daríamos cuenta de que hay muchas cosas que han sido terribles en esta elección, pero que no son para tanto, no son como para incendiarlo todo. No son como para rehacer de nuevo todas las elecciones.

Se repite constantemente el cliché de que el problema del Perú es la educación. Pero una buena educación consiste también en no dejarnos impresionar rápidamente por argumentos que inicialmente suenan muy contundentes. ¿Estamos realmente aprendiendo esto en los colegios y universidades peruanas, ya sea públicas o privadas, costosas o accesibles?  Ser bien educado implica darnos a nosotros mismos, como un hábito casi automático, un momento de reflexión antes de saltar a conclusiones apresuradas. Esto no significa que ‘debemos apagar las pasiones para darle paso a la razón’. No. Significa más bien acallar algunas de nuestras emociones (rabia, pánico) y dar paso a otras (compasión, empatía). Tal vez así nos demos cuenta de que acosar a un funcionario público en su club no es gracioso, rehacer todo el proceso electoral es injusto, y que atribuir errores puntuales a un fraude es simplemente absurdo. Pienso que una buena educación debería darnos esa capacidad de detenernos a pensar y reflexionar, y a no saltar a conclusiones inmediatamente. Eso sería un gran logro de la educación peruana.

Así que señor, señora, cuando se siente a la mesa con sus hijos este fin de semana y salga usted con más evidencias ridículas sobre el fraude, haga el siguiente test: si sus hijos universitarios lo contradicen o le piden sus fuentes, entonces usted los ha educado bien, y la inversión que ha hecho en su educación está dando frutos. Pero sí sus hijos aceptan inmediatamente sus ideas, y se ríen con usted del acoso a funcionarios públicos, lamento informarle que esa universidad que tanto le cuesta a usted pagar lo está estafando.

 

Fuente de la foto: https://verdict.justia.com/2023/08/29/is-higher-education-spending-excessive-in-some-ways-maybe-yes-in-others-perhaps-not

[INFORME] Sudaca accedió a varios informes de Contraloría en los que se detallan errores en el proceso de contratación de personal por parte de diversos Jurados Electorales Especiales ubicados en diversas provincias.

Luego de un turbulento periodo de cinco años marcado por constantes cambios en el Ejecutivo y un quiebre irreparable entre los parlamentarios y el ciudadano de a pie, las elecciones representaban la oportunidad de un nuevo comienzo con actores políticos respaldados por una mayoría.

Los sucesos del pasado 12 de abril terminaron por generar todo lo contrario. Los injustificables descuidos por parte de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) terminaron por marcar una jornada que agudizó el clima de confrontación y potenció a quienes, insatisfechos por los número obtenidos en las urnas, hoy difunden todo tipo de teorías sobre un fraude en marcha.

Pero, en este escenario caótico, la ONPE no sería el único organismo electoral que ha venido cometiendo errores. Sudaca pudo acceder a un documento de la Contraloría que abriría una impactante caja de sorpresas sobre una larga sucesión de errores que tienen como principal responsable al Jurado Nacional de Elecciones, que por estos días tiene un papel determinante en el desenlace de este proceso.

EMPEZARON MAL

Si bien por estos días la atención ha estado puesta en los graves descuidos de la ONPE tanto en la preparación como en el proceder del día de los comicios electorales, no han sido los únicos en cometer errores. Sudaca pudo acceder a un informe de Contraloría que data del mes de marzo y en el cual se exponen situaciones que sorprenden.

Para ello es preciso explicar previamente que, como parte de la preparación para el proceso electoral, el Jurado Nacional de Elecciones se encarga de la instalación de los Jurados Electorales Especiales a lo largo del territorio nacional y estos tienen, entre varias responsabilidades, el encargo de contratar fiscalizadores de local de votación que deberán “fiscalizar la legalidad de las acciones y conducta de los actores electorales” los días previos así como el mismo día de la votación.

Para postular a este tipo de trabajos se debían tener presentes ciertos requisitos así como las leyes relacionadas con el empleo público. Entre ellas se puede encontrar un artículo que especifica claramente que “ningún empleado puede recibir del Estado más de una remuneración”.

No obstante, esto no fue lo que pasaba en el Jurado Electoral Especial instalado en la provincia de Coronel Portillo. Según se señala en el informe de Contraloría al que Sudaca tuvo acceso, ochenta y dos postulantes al cargo de fiscalizador de local de votación se encontraban trabajando en simultaneo en otras instituciones del Estado.

Pero esa no fue la única sorpresa. Contraloría también encontró que el Jurado Electoral Especial de Coronel Portillo venía calificando como aptos a numerosos postulantes al puesto de fiscalizadores pese a que no cumplían con los requisitos relacionados sus estudios universitarios.

DESCUIDOS A NIVEL NACIONAL

Sudaca indagó en otros documentos relacionados con este proceso electoral y encontró que este tipo de situaciones fueron más comunes de lo esperado. Por ejemplo, en Maynas, el Jurado Electoral Especial designado a esta provincia pasó por alto que fueron treinta y uno los postulantes al cargo de fiscalizador que no cumplían con acreditar requisitos como el no estar afiliado a una organización política y estudios superiores, y los declaró aptos.

Esta historia se repitió en el Jurado Electoral Especial de Ica. En esta oportunidad, la Contraloría tomó conocimiento que habían declarado como aptos a veintidós postulantes que, una vez más, no cumplían con los requisitos señalados en los términos de referencia para acceder al puesto de fiscalizador de local de votación.

Esta misma irregularidad se pudo encontrar en Huancayo. El Jurado Electoral Especial pasó por alto los vínculos laborales simultáneos y contrató personal para los cargos de especialista en tecnologías de la información y fiscalizador de tecnología aplicada a personas que ya percibían un ingreso por parte del Estado.

Sudaca también pudo encontrar otros informes de Contraloría que dan cuenta de un evidente descuido por parte de los Jurados Electorales Especiales de Tacna, Huánuco, Trujillo, Tambopata, Huamanga y Abancay. En los documentos revisados se puede encontrar que los JEE declararon como aptos a postulantes que no cumplían con las exigencias establecidas e incluso, como se observa en la siguiente imagen que corresponde al caso de Tambopata, registraban sanción vigente.

Teniendo en cuenta los antecedentes del 2021, no se podía descartar que más de un político inconforme los resultados intente denunciar que ocurrió un fraude en su contra. Sin embargo, lejos de ser esta una motivación para que los organismos electorales actúen con la mayor rigurosidad posible con el propósito de cerrarle los caminos a esta narrativa, pareciera haber generado lo contrario y el capítulo de los errores sigue sumando nuevos párrafos.

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