[INFORME] Mientras en sus spots de campaña José Williams invita a sus votantes a salvar al Perú, entre los posibles integrantes de su bancada figuran personajes con sanciones, condenas y hasta un pasado muy cercano al líder etnocacerista Antauro Humala.
Avanza País se ha convertido en una de las grandes sorpresas de la campaña electoral y no precisamente por ocupar uno de los primeros lugares en las encuestas. Luego de varios meses en los cuales Phillip Butters recorrió diversas plazas y programas presentándose como el candidato presidencial, el conductor de televisión terminaría por abandonar la contienda en medio de un clima tenso con quienes toman las decisiones en el partido del tren.
Tras el fin del sueño presidencial de Butters, el elegido por Avanza País fue el congresista José Daniel Williams Zapata. Aunque es parte, e incluso ha sido presidente, del desprestigiado Congreso, la cúpula de su partido puso sus esperanzas en el pasado militar de Williams Zapata para este sea su principal atractivo al momento de convencer a un electorado que, según las recientes encuestas, todavía tiene a un considerable sector de la población sin un favorito para las elecciones.
Sin embargo, la lista de personas que acompañarían a Williams en esta aventura presidencial cuentan con un historial muy particular. Sudaca pudo revisar las historias detrás de sus candidatos al Congreso y encontró desde contradicciones ideológicas hasta problemas con la justicia.
DEL ODIO AL AMOR…
“Nuestro país vive momentos dramáticos que nos obligan a tomar una decisión trascendental. O nos quedamos tranquilos viendo como nuestro país se hunde en el precipicio de la izquierda…”, con esas palabras José Williams lanzó su primer video de campaña este 2026 posicionándose como un antagonista de los candidatos de izquierda.
— Avanza País-Partido de Integración Social (@AvanzaPais_Peru) January 2, 2026
Sin embargo, al revisar la lista de candidatos al Congreso que presentó Avanza País se pudo encontrar a personajes vinculados que no sólo se relacionan con uno de los sectores más radicales de izquierda sino que directamente han mantenido un vínculo y hasta expresado admiración por Antauro Humala.
Este es el caso de María Isabel Bartolo Romero, quien es candidata de Avanza País por la región Ancash. Bartolo sabe lo que es ocupar una curul debido a que postuló en las elecciones extraordinarias del 2020 y tuvo un paso breve por el hemiciclo. Esta experiencia previa fue con Unión Por el Perú, una agrupación estrechamente vinculada con el líder etnocacerista.
María Isabel Bartolo Romero no sólo defendía el programa ideológico de un partido en el cual Antauro Humala era una figura determinante sino que, tal como lo expuso una investigación de Perú21, dialogaba como el responsable del ‘Andahuaylazo’ y hasta le confesaba que era un honor comunicarse con él y escuchaba sus planes para llegar a la presidencia.
Pero en la lista de Avanza País hay más de un exintegrante de Unión Por el Perú. Entre los candidatos a diputados por la región Piura figura Francisco Ayala Chunga. A diferencia de Bartolo, Ayala Chunga no logró convertirse en congresista, pero sí fue uno de los candidatos de esta agrupación aliada de Antauro Humala en las elecciones del 2021.
TREMENDO HISTORIAL
Si bien se ha vuelto una historia repetida que los congresistas, más temprano que tarde, decepcionen a sus votantes, algunos candidatos acumulan en su historial varias advertencias que invitan a imaginar la manera en que se desempeñarán en el cargo. Este parece ser el caso de uno de los candidatos de Avanza País por la región Cajamarca.
Godo Manuel Vásquez Becerra, quien busca llegar al parlamento de la mano de Williams y Avanza País, recibió una sanción en octubre del año 2024 por contratar con el Estado pese a estar impedido debido a que había sido elegido para el cargo de consejero regional de la región Cajamarca en el periodo 2019 – 2022.
Acorde a información del Tribunal de Contrataciones del Estado, Vásquez Becerra pasó por alto este impedimento y en enero del 2021 obtuvo una orden de servicio por el alquiler de un inmueble a la Corte Superior de Justicia de Cajamarca y por lo cual recibiría un monto de S/270,000.00.
Esta lista de candidatos con un historial polémico la completa Juan Francisco Gasco Barreto. El exalcalde de Nuevo Chimbote, quien ahora busca convertirse en congresista, acaparó las primeras planas pero no precisamente por la eficiencia de su gestión sino porque se mantuvo prófugo durante varios años cuando se enteró que estaba siendo procesado por el presunto delito de colusión y por lo que fue sentenciado a seis años de prisión en 2019.
Los escándalos en Avanza País por los candidatos al Congreso no son nuevos. Durante la etapa en la que Phillip Butters se posicionaba para luchar por la presidencia, la exbailarina Génesis Tapia y Karen Paniagua, conocida creadora de contenido en la plataforma Onlyfans, fueron consideradas seriamente para integrar esta lista de aspirantes a una curul.
Sacándole provecho a su historia como miembro de las Fuerzas Armadas, José Williams busca ganarse la confianza de un electorado que, en mayoría, todavía permanece escéptico. Sin embargo, el batallón que lo acompaña en esta misión no sólo muestra un pensamiento distinto a lo que el expresidente del Congreso pretende representar sino que arrastran un historial que está lejos de generar confianza.
[Migrante al paso] Estuve en Estados Unidos por Navidad y Año Nuevo. Todas las noticias giraban alrededor de Trump, desde sus polémicas declaraciones en Truth Social, la red social creada por él mismo; la invasión de Venezuela; y más atrocidades cometidas por ICE. Felizmente, se podía notar cómo la mayoría de estadounidenses ya no está de acuerdo con él, pero sigue teniendo demasiados seguidores. No sé si fue cosa mía, pero en las 3 semanas que estuve sentí una diferencia en cuanto a la tensión que se siente en los aeropuertos e, incluso, en la calle. He ido a varios lugares del mundo y en ninguno he sacado mi pasaporte a la calle por miedo a que me detengan. Es algo improbable, pero el hecho de que lo haya tenido en cuenta ya implica que efectivamente ha habido cambios. El año pasado, tomabas un taxi en Miami y los propios latinos idolatraban a Trump y trataban de convencerte de que votar por él era lo mejor. Ahora es todo lo contrario. Lamentablemente, se dieron cuenta muy tarde. Regresé a Lima esta vez y me llevé la sorpresa de que mucha gente ama a este señor naranja, bajo el ridículo argumento de que es el único que está haciendo algo en contra del comunismo. La gente está perdiendo la cabeza.
Yo pensaba que este año iba a tener menos discusiones e iba a estar tranquilo; me temo que estaba equivocado. Hay cosas que uno no puede dejar pasar por alto, así el ataque no sea directo. Si no se hace nada ante los discursos de odio, es muy posible que nos enfrentemos a un escenario similar al de Europa durante y antes de la Segunda Guerra Mundial. Es un hecho que la gente está molesta y desesperanzada; se entiende porque estamos en una época de crisis donde trabajar o estudiar parece que ya no son suficientes para poder vivir tranquilo, simplemente porque no te alcanza. Hasta ahí es normal y comprensible que se repita una sensación generalizada; lo que sí es un problema es que se repita una búsqueda de culpables en grupos minoritarios. Con eso viene una fila de líderes políticos autoritarios y con reformas odiosas; Trump, siendo el más preocupante. Si a eso le sumas la desinformación y propaganda masiva en redes sociales y tensiones geopolíticas, ya tenemos casi completo el panorama.
Hace 15 años aproximadamente, en un viaje familiar, saliendo de un museo de la memoria en la Ciudad de México, le pregunté a mis padres cómo alguien podía llegar a ese nivel de maldad. Se lo pregunté luego de leer algunos testimonios de los campos de concentración en la Segunda Guerra Mundial; testimonios sobre los campos de tortura y genocidios durante el gobierno de Pol Pot en Camboya; y otras atrocidades. Lo que tenían en común la mayoría era el odio a un grupo de personas y la manipulación de la gente a través del miedo. De más chico, en otro viaje familiar, estábamos en Ámsterdam y luego de visitar la casa de Ana Frank me compraron en la tienda que siempre está al salir de los museos el famoso diario. Lo comencé a leer durante el viaje. Tenía máximo 12 años, de repente menos. Ese tipo de recuerdos me hacía poner en duda que puedan repetirse estos sucesos. Los últimos 3 años me dediqué a viajar y a conocer distintos países, culturas e idiomas. La ignorancia es demasiado grande. La gente no sabe nada. Solo me sorprendí en Japón por el nivel de conocimiento de la gente de a pie. Yo pensé que viajando me iba a esperanzar un poco en cuanto al desarrollo de la sociedad, pero fue al revés. Me di cuenta de que lo que más existe en el mundo es miedo e ignorancia, y de esas dos cosas solo se puede esperar lo peor.
A veces me preguntan: ¿por qué te molesta tanto lo que pasa en otros países? O cosas por el estilo. Ahorita no se han cometido injusticias o ataques hacia mí o hacia gente que conozca, pero sí ya están atacando a gente por cualquier razón sin sentido, lo que te hace pensar que no comiencen a odiar o discriminar a los peruanos o sudamericanos. En realidad, ya lo hacen, pero la gente prefiere no ver. Idolatrar a Trump, siendo peruano y él abiertamente racista, sobre todo hacia los latinos, es descabellado y ridículo; la razón detrás de eso es que, al igual que odian sin leer antes al respecto, también lo hacen al momento de idolatrar. En fin, yo también lo llevo al otro extremo. Para mí tener a otra persona de ídolo ya me parece patético, así sea la persona más buena del mundo. Es por eso que cuando me salen noticias de presidentes y otras personalidades importantes chupándole las medias al líder estadounidense me da rabia y siento impotencia. Ver a Milei bailar como Trump casi me hace vomitar. Lo gracioso es que, en cuanto a ideologías, pensaría que me inclino más hacia la derecha, pero ya llegaron a un punto de ridiculez tan alto que estar de acuerdo con ellos sería insultarme a mí mismo.
[Música Maestro] No hay tristeza más grande que aquella que uno siente cuando fallece un perro. Eso lo saben perfectamente todos aquellos que, en su vida adulta, han tenido que llevar a ese noble animalito que vivió durante años en casa a alguna sala veterinaria “para ponerlo a dormir”, frase que busca suavizar ese duro y significativo momento.
Lo dijeron, entre otros, el chileno Pablo Neruda, en su conmovedora pieza de poesía Un perro ha muerto (publicación póstuma de 1974), el periodista peruano César Hildebrandt en una inolvidable columna del 2008, diciéndole adiós a su querido Moro, o el cantautor argentino Alberto Cortez, en esa hermosa canción llamada Callejero (LP Ni poco, ni demasiado, 1973).
Y lo dicen a diario miles de seres humanos alrededor del mundo que deben atravesar ese umbral de dolor al lado de la mascota más querida, mirándola a los ojos. Muchos aseguran, y no se equivocan al hacerlo, que la pena es incluso mayor que la de perder a un gran amigo, un hermano, una madre.
Porque la ternura, la lealtad, el consuelo y la alegría que se experimenta cuando se ha desarrollado una relación tan cercana con un compañero de cuatro patas, la paz que puede aportar al caos cotidiano llegar a casa y sentir la calidez de ese saludo emocionado, la inocencia de esos ojos amorosos es incomparable, imposible de alcanzar en las relaciones interpersonales. Cuando los ojos de un perro se apagan, el mundo se convierte en un lugar cada vez más triste, más oscuro, sin alma.
El adiós de Cocoa
La rutina más o menos normal, convencional, del hombre y la mujer modernos hace que, generalmente, vean a sus perros solo algunas horas por la mañana y por la noche, salvo que sea fin de semana o feriado. El trabajo, los estudios, el tráfico, las diez horas que uno pasa fuera de casa de lunes a viernes. Y si, en esas condiciones, el sufrimiento que sientes cuando fallece tu perro es capaz de derrumbarte en un conmovedor duelo que parece no acabar nunca, ¿te imaginas cómo sería si estuviera contigo mañana, tarde y noche, si fuese parte de tu jornada laboral, de tus viajes, de tus proyectos, de tu vida diaria?
Es el caso del músico norteamericano Scott Woodruff, vocalista, guitarrista, compositor y líder de Stick Figure, banda de reggae que tenía entre sus integrantes a una simpática perrita, su perrita. Cocoa, bautizada así por su copioso pelaje marrón, era una pastora ovejera australiana que lo acompañaba a todas partes desde que la rescató de un albergue, siendo aun una cachorrita. En los conciertos de su banda de reggae Stick Figure, Cocoa se adueñaba del escenario, paseaba frente al público o se echaba, relajada, a escuchar a su familia humana. Cocoa The Tour Dog, su nombre artístico, falleció el pasado 7 de enero.
Al día siguiente, Scott -de 33 años- publicó en sus redes sociales una foto cargando a Cocoa, delante de un hermoso atardecer. Acompañó la tierna imagen con este texto: “Anoche le dijimos adiós a Cocoa. Ella falleció apaciblemente después de un último paseo por la playa al atardecer, poco antes de cumplir 15 años. Me entristece muchísimo, pero encuentro consuelo al saber que Cocoa vivió la mejor vida que cualquier perro pudo imaginar”.
La noticia pasó desapercibida en medios convencionales pero, en sus redes y páginas dedicadas al género jamaiquino, los homenajes no se hicieron esperar a través de mensajes, fotos y videos de Cocoa, la mascota del reggae.
Stick Figure: Música playera
Como todos sabemos, el reggae nació en Jamaica y llegó a los ghettos negros de Londres gracias a Bob Marley & The Wailers a finales de los sesenta. Con los años, lo que comenzó como fondo musical de una religión africanista, el rastafarianismo, fue convirtiéndose en un género global que se incorporó en Inglaterra al lenguaje del punk y el pop-rock -The Clash, The Specials, The Police, Culture Club- y en Estados Unidos a la subcultura del surf, debido a la asociación directa entre el naturalismo rasta y el vínculo espiritual de la marihuana, un secreto a voces que a estas alturas no ofende ni avergüenza a nadie. Ni a los músicos de reggae ni a los practicantes de este complicado y exigente deporte acuático.
La escena del reggae ha aportado una enorme cantidad de destacados nombres tanto al canon del pop-rock accesible a los grandes públicos oyentes de radios convencionales como a comunidades ajenas al mainstream que siguen religiosamente su desarrollo a nivel mundial, independientemente de que sus bandas favoritas lleguen o no a ser conocidas por las masas. Así, desde el reverenciado Bob Marley hasta Ub40, desde Jimmy Cliff hasta Yellowman, desde Los Pericos hasta Cultura Profética, el reggae y sus diversas ramificaciones se ha mantenido vigente en, literalmente, el mundo entero. El reggae es música para reflexionar pero también para bailar, para relajarse al atardecer y para mostrar conciencia social e integradora.
Stick Figure apareció en el 2005, como un proyecto unipersonal del multi-instrumentista, compositor y productor Scott Woodruff, el padre de Cocoa, quien se mudó de su natal Massachussets a la soleada California en búsqueda de un espacio ideal para desplegar su amor por el reggae. Así, armó su propio sello discográfico, Ruffwood Records -una variación de su apellido- y ha lanzado hasta el momento diez álbumes en estudio con todos los instrumentos y voces ejecutadas por él. Sus canciones recogen el sonido clásico del reggae roots y el dub, ideales para musicalizar el verano con ese cadencioso ritmo que invita al descanso y la buena vibra.
El fenómeno de Stick Figure en vivo
Después de sus cuatro primeros álbumes –The sound of my addiction (2006), Burning ocean (2008), Smoke stack (2009) y The reprise sessions (2010)-, que difundió a través de canales digitales -todos fueron #1 en iTunes-, Woodruff decidió ensamblar una banda para salir al ruedo de festivales y conciertos, algo que le venían solicitando sus seguidores. Así nació la versión en vivo de Stick Figure, conformada por Scott Woodruff (voz, guitarras), Kevin “KBong” Bong (teclados, voz), Johnny “Cosmic” Gray (guitarras, coros), Tommy Suliman (bajo, coros), Will Philips (percusiones) y Kevin Offitzer (batería).
Tras el lanzamiento del quinto álbum Burial ground (2012), el primero en que Woodruff tuvo algo de compañía en el estudio de grabación -por un lado, su amigo T.J. O’Neill, como vocalista y coautor de algunos temas y, por el otro, del legendario vocalista de dancehall Half Pint, quien vino desde Jamaica para grabar con Scott- Stick Figure realizó su primera gira por varias ciudades de Estados Unidos. Fue un rotundo éxito que inició un fenómeno de proporciones épicas para Scott y su banda.
Las apariciones de Stick Figure en prestigiosos festivales como el Cali Roots o Reggae on the River, ambos en California, fueron aumentando el interés que ya habían generado sus discos, conformándose poco a poco una fiel audiencia que, al estilo de lo que hicieron históricas jam bands como Grateful Dead o Phish, los seguía a donde fueran a tocar. Sus presentaciones, algunas de ellas disponibles en YouTube, muestran a un grupo sin mayor exposición en medios tradicionales realizando recitales para decenas de miles de fanáticos que bailan y corean sus canciones. Incluso tocaron en el famoso Bonnaroo Music Festival en el año 2017.
El repertorio de la banda siguió siendo escrito básicamente por Woodruff, en álbumes posteriores y más espaciados en el tiempo, debido a su agitada agenda de conciertos. Los discos Set in stone (2015), World on fire (2019) y Wisdom (2022) -donde por primera vez incluyó una sección de vientos, integrada por Liam Robertson (saxos), Quinn Carson (trombón) y Glenn Holdaway (trompeta)- son una delicia para quienes disfrutan del buen reggae. Además, todos cuentan con carátulas coloridas que recogen el aura mística, ambientalista y relajada del reggae, ilustraciones del costarricense Juan Manuel Orozco, a quien Woodruff conoció buscando diseñadores en internet.
Cocoa The Tour Dog
En sus conciertos, a menudo alternan con estrellas del reggae como Stephen Marley, uno de los hijos de Bob, con quien interpretaron el clásico Natural mystic. En cuanto a covers, tienen uno que otro. Por ejemplo, en el 2023 grabaron el éxito de Green Day, Boulevard of broken dreams, para una selección de varios artistas titulada Pop Punk Goes Reggae, Vol. 1. Otro de ellos es una adaptación del clásico de los marfileños Alpha Blondy, Cocody rock, de 1984, con el título de Cocoa de rock, inspirado en la dulce Cocoa quien es considerada, para todos los efectos, como la séptima integrante de Stick Figure.
“No había lugar que Cocoa adorara más que el escenario”, escribió Woodruff en su emotiva despedida. “Siempre será parte de la banda, su espíritu se reflejará en la música -prosigue-, porque tenía una presencia serena y pacífica, que hacía mejor cada día solo por el hecho de estar allí”. Cada vez que Cocoa salía al escenario se adueñaba del show. No se alteraba por el volumen y hasta parecía sonreír cuando escuchaba que los multitudinarios públicos coreaban su nombre. Siempre al borde de la tarima, sin ponerse nunca en riesgo. Las primeras filas le lanzaban globos gigantescos y ella los devolvía. Luego se echaba plácidamente a escuchar la música.
Cocoa The Tour Dog salió de gira con Stick Figure prácticamente desde que Scott la adoptó, cuando apenas tenía dos añitos. En el 2024, ya con la banda consolidada como un fenómeno en redes sociales y festivales dentro y fuera de los Estados Unidos, Woodruff lanzó un simpático libro para niños, ilustrado por Orozco, Cocoa The Tour Dog. Los textos los trabajó el mismo Scott junto a Adam Mansbach, un escritor de literatura infantil neoyorquino, que fue considerado el mejor en su género por The New York Times ese año.
Canciones sobre perros de otros artistas
En la historia de la música contemporánea hemos tenido varios ejemplos de artistas que han mostrado su amor por los perros de distintas formas. Por ejemplo, Paul McCartney le compuso una dulce melodía de music hall a su perrita ovejera inglesa Martha, uno de los temas más bonitos del doble The Beatles (1968), Martha my dear.
Otro caso fue el de la banda británica de rock psicodélico y progresivo Pink Floyd que grabó una corta viñeta bluesera titulada Seamus, en su sexto larga duración Meddle (1971). Durante los dos minutos del tema se escucha aullar, por delante de la guitarra acústica de David Gilmour y el piano de Rick Wright, a Seamus, un perro de raza collie que pertenecía a un amigo de la banda, el guitarrista y líder de Humble Pie y Small Faces, Steve Marriott.
Un año después, en la película Pink Floyd: Live at Pompeii (1972), Roger Waters en guitarra y David Gilmour en armónica recrearon Seamus con el título de Mademoiselle Nobs, el nombre de una perrita cazadora rusa, integrante de un circo, que fue llevada a los estudios para hacer el aullido mientras recibe caricias de Wright.
Finalmente, podemos mencionar a Frank Zappa quien, en su particular estilo, mantuvo siempre al perro como un personaje constante en sus canciones. Por ejemplo, en Dog breath, in the year of the plague y su adaptación instrumental The dog breath variations, aunque aquí el perro solo figura en el título (Uncle Meat, 1969). En Evelyn, a modified dog (One size fits all, 1975), la protagonista es una dulce poodle confundida por los extraños cortes de pelo que le hicieron. Mientras que en Stink-foot (Apostrophe, 1974), un perro comienza a hablar, después de recuperarse del mal olor de los pies de su dueño.
Una historia de amor incondicional
Pero el caso de Scott Woodruff y Cocoa The Tour Dog -cuya hermana menor, Molly, también acompaña a Stick Figure- es único. Estamos hablando de una relación tan estrecha que llevó a un ser humano a llevar a su mascota a todas partes, sin separarse nunca. Y, en respuesta, recibió una entrega total al público, “haciendo felices a todos los que la vieron”, como dice el guitarrista en su carta de despedida. “Acompañarla en su partida fue increíblemente apacible. Ella no sufrió. Murió con naturalidad en mis brazos, linda hasta el final, tal y como yo esperaba que fuera”.
En estos tiempos de hiper dependencia tecnológica e insensibilidad frente al desastre en el que se está convirtiendo el mundo, desde las guerras e invasiones que son celebradas como si fueran campeonatos de fútbol por las mismas personas que abandonarían a un perro después de atropellarlo, asistir a un concierto de Stick Figure equivalía a una reconexión con lo que realmente importa, la música orgánica, la vida en comunidad, la defensa de la naturaleza y el respeto por la vida animal.
El ejemplo que nos da Stick Figure merece reconocimiento y su líder, Scott Woodruff, toda la solidaridad posible que recibe de sus seguidores quienes hasta hoy no dejan de compartir fotografías y videos de las ocasiones en que vieron a Cocoa en sus conciertos. En la última despedida de su querida mascota, el apenado músico se da un tiempo para dar las gracias. “Los perros son un verdadero regalo para el mundo. Gracias a todos por llevarla en sus corazones y por todo el cariño que han compartido con Cocoa a través de los años. Ella era la mejor”.
El último álbum de Stick Figure, Free flow sessions, salió al mercado pocos meses antes del fallecimiento de Cocoa y está disponible, como el resto de su discografía, en la web de la banda https://stickfigure.com
[INFORME] Una visita de control encendió las alarmas sobre el presente del Fondo Editorial del Congreso al encontrar irregularidades en los registros. Sudaca pudo revisar este documento que habla de posibles pérdidas de bienes y acusa un desorden administrativo.
Aunque su accionar en el hemiciclo los ha mantenido bajo la mirada crítica de la población desde el primer día que llegaron al Palacio Legislativo, eso nunca logró persuadir a las bancadas de mayor peso en sus intenciones de sacar el mayor provecho posible a este periodo de cinco años y favorecer a los intereses de los líderes de sus partidos y de los propios parlamentarios.
Pero este aprovechamiento no solamente se vio en los proyectos de ley que los congresistas aprobaron. Durante estos años, la repartición de jefaturas y oficinas del Congreso fue lo menos discreta posible y aquellas agrupaciones políticas con más influencia en el Legislativo, como Fuerza Popular y Alianza Para el Progreso, lograron acomodar a sus aliados en diversos cargos sin importar si sus credenciales justificaban dicho nombramiento.
En esta oportunidad, Sudaca pudo acceder a un documento de la Contraloría en el cual se evidencian las consecuencias de haber entregado puestos importantes a personas que no estaban capacitadas para ello y que no han podido mejorar la situación de los sectores que se les encargó.
OTRA VEZ EL FUJIMORISMO
Hace casi tres décadas, el Fondo Editorial del Congreso surgió como un órgano que tendría a su cargo la publicación y difusión de libros relacionados con la historia, la identidad y el escenario social del Perú. Acorde a lo que indican en su propia página web, entre sus funciones también se incluye el ofrecer “trabajos clásicos del pensamiento peruano y difunde estudios sobre la realidad nacional”.
Sin embargo, lejos de recurrir a un historiador o bibliotecólogo para la jefatura del Fondo Editorial, Patricia Juárez, congresista que ocupaba la primera vicepresidencia en septiembre del 2024, decidió que la mejor opción para dicho puesto era Karina Beteta Rubín, quien casualmente es una exparlamentaria de Fuerza Popular y ahora recibe un sueldo de casi veinte mil soles gracias a su compañera de partido.
En este punto es preciso señalar que el Fondo Editorial del Congreso no ha tenido el mejor manejo en lo que respecta a su inventario y las recientes gestiones no lo han podido solucionar. Acorde a un acta de conciliación que data de febrero del año 2025, se pudo encontrar que hasta esa fecha existían 5,362 libros faltantes y 3,775 sobrantes.
Según dicho documento, en el manejo de productos destinados para la venta que tiene a su cargo el Fondo Editorial, como libros, discos y folletos, se había observado una gestión deficiente. “Registros contables que no reflejan la realidad” y “debilidad en los procesos operativos” son algunos de los serios cuestionamientos que llevaron a que se hable de un desorden administrativo.
Estas notorias diferencias ponen al descubierto que, según lo señalado por el propio documento de la Oficina de Auditoría Interna del Congreso, en el Fondo Editorial del Congreso se podría haber producido una pérdida de bienes así como compras, ventas y devoluciones que no fueron registradas.
FONDO EDITORIAL NARANJA
Cabe señalar que no es la primera vez que el fujimorismo coloca a una de sus integrantes al frente del Fondo Editorial del Congreso. Antes de la llegada de Beteta Rubín en septiembre del 2024, este puesto lo ocupaba Milagros Takayama, otra exparlamentaria de la agrupación de Keiko Fujimori.
Además, tal como lo reveló un informe del diario La República en enero del 2025, son varias las jefaturas que, durante el actual periodo, han caído en manos de militantes, candidatos y trabajadores del partido naranja. Por ejemplo, Diethell Columbus, quien ha sido congresista de Fuerza Popular y volverá a postular en las elecciones del presente año, fue nombrado jefe del Departamento de Biblioteca del Congreso.
En esta lista también apareció la excongresista naranja Milagros Salazar, a quien se le encargó la Oficina de Participación Ciudadana y Wilfredo Ponce de León Pandolfi, quien ha sido abogado de Fuerza Popular al mismo tiempo que ocupaba el cargo de jefe de la Asesoría Jurídica del Congreso.
Los orígenes del Fondo Editorial del Congreso se encontraron estrechamente vinculados con una figura fujimorista como la de Martha Hildebrandt, pero hoy, paradójicamente, es el propio fujimorismo quien está a cargo y no ha logrado corregir estos problemas. Por el contrario, pareciera sólo ver en el cargo de jefe del Fondo Editorial la posibilidad de mantener a sus excongresistas entretenidos con un generoso salario.
Karina Beteta Rubín, actual jefa del Fondo Editorial del Congreso, se comunicó con Sudaca para señalar que su gestión, que empezó en octubre del año 2024, no ha sido responsable de estas diferencias de inventario que “corresponden a situaciones administrativas acumuladas durante varios años” y que también se reportaron durante las gestiones de Milagros Takayama, Carlos Cabanillas y Ricardo Vásquez Kunze.
La excongresista indicó, además, que si bien en el informe de visita de control realizado durante 2025 también se reportaron 650 libros faltantes, durante esta verificación omitieron revisar otros almacenes físicos y virtuales a cargo del Fondo Editorial del Congreso en los cuales se pudo acreditar la existencia de estos libros faltantes.
A continuación, publicamos el descargo que Karina Beteta Rubín, jefa del Fondo Editorial del Congreso, envió a este medio.
CARTA DE DESCARGO Y SOLICITUD DE RECTIFICACIÓN
Lima, 16 de enero, 2026
Señor:
Juan Carlos Tafur
Director del Portal Digital SUDACA
Con atención: Sr. Cristian Rebosio (periodista del portal digital SUDACA)
De mi mayor consideración:
Me dirijo a usted con la finalidad de expresar mi enérgico rechazo y subsanar la evidente falta de prolijidad en el desarrollo de la investigación periodística liderada por el Sr. Rebosio. Es importante señalar que, de su parte, no recibí comunicación alguna que me brindara la oportunidad de contrastar la información antes de su publicación. Esta omisión vulnera el principio fundamental de réplica y el propio decálogo de ética de su medio, porque más allá del natural sesgo que acompaña al redactor de cualquier artículo, en este caso han omitido buscar los descargos de los personajes, instituciones o empresas que son acusados de algún delito o mala práctica. No hacerlo es una falta grave a su labor.
El informe publicado se sostiene sobre tres premisas tendenciosas: el cuestionamiento a mi idoneidad como gestora pública, la supuesta desaparición de 5,000 libros y un presunto desorden administrativo, con el claro objetivo político de mellar la imagen de mi partido, Fuerza Popular, y mi candidatura actual.
Al respecto, debo precisar lo siguiente:
Sobre el alcance real del Informe de Visita de Control N.° 027-2025-OAI/3346-SVC
El informe citado en su nota corresponde a una Visita de Control, instrumento cuyo propósito es identificar situaciones adversas para su corrección o mitigación, y no determinar responsabilidades funcionales o personales.
El referido informe:
No atribuye responsabilidad administrativa, civil ni penal a funcionario alguno.
No identifica perjuicio económico al Estado.
No individualiza conductas ni califica actos de gestión como irregulares o ilícitos.
Por tanto, cualquier atribución personal de responsabilidad no deriva del contenido del informe, sino de una interpretación externa que excede su alcance técnico.
Sobre la imputación temporal del problema a mi gestión
Mi designación como jefa del Fondo Editorial del Congreso se produce en octubre de 2024.
Las diferencias de inventario observadas en la Visita de Control no se generan durante dicho periodo, sino que corresponden a situaciones administrativas acumuladas durante varios años.
Ello se encuentra acreditado documentalmente en:
Actas de conciliación de inventarios de los años 2018, 2021, 2022 y 2023, en las que ya se consignan diferencias entre inventario físico y Kardex contable. (ANEXOS)
El Informe de Estado Situacional N.° 152-2022-FEC, elaborado al inicio de la gestión anterior, que reconoce expresamente:
Falta de control integral de inventarios.
Consignaciones sin rendición.
Donaciones sin descargo contable oportuno.
Diferencias consolidadas de stock.
Estos documentos preceden ampliamente a mi gestión y demuestran que el problema no se origina ni se crea en el periodo que me corresponde.
Sobre la atribución personal contra mi persona
Su nota establece una relación directa entre las observaciones del informe y mi persona, sin precisar que:
El Kardex contable es heredado y no se reinicia con cada cambio de gestión.
Los saldos observados corresponden a ejercicios anteriores, reconocidos formalmente por la propia entidad.
La Visita de Control no formula imputación personal alguna, ni siquiera de carácter preliminar.
Desde el punto de vista administrativo, no es correcto atribuir a un funcionario la generación de diferencias históricas que ya se encontraban registradas y documentadas al momento de asumir funciones.
Sobre el uso del dato del “4 %”
El porcentaje consignado en su nota no representa la existencia real de los bienes del Fondo Editorial, sino el nivel de coincidencia exacta entre el Kardex contable y una verificación física parcial.
El propio Informe de Visita de Control reconoce la existencia de: Sobrantes. Faltantes.
Almacenes y modalidades de distribución no consideradas inicialmente (donaciones, consignaciones, derechos de autor, canjes y depósitos legales).
Por tanto, presentar dicho porcentaje como si implicara la inexistencia material de los bienes no se ajusta al contenido del informe técnico.
Sobre los ingresos por venta de libros
El informe citado verifica expresamente que los ingresos revisados:
Fueron depositados en el Banco de la Nación.
Cuentan con comprobantes y registros de venta.
No existe en el informe observación alguna referida a apropiación indebida, malversación o uso irregular de recursos públicos, ni referencia a conductas atribuibles a mi gestión.
Sobre la oportunidad de la Visita de Control
La Visita de Control se produce como consecuencia de la activación de procesos de conciliación y revisión integral de inventarios, orientados precisamente a ordenar situaciones heredadas y no depuradas.
La identificación de brechas responde a la decisión de revisar exhaustivamente la información existente, y no a la generación de nuevas irregularidades durante mi gestión.
Precisión final
En atención a lo expuesto, considero necesario dejar constancia de que:
El informe citado no atribuye responsabilidad personal.
Las observaciones corresponden a situaciones históricas documentadas.
La vinculación directa de dichas observaciones con mi persona no se sustenta en el contenido del informe ni en la documentación administrativa existente.
La información que respalda este descargo se encuentra debidamente documentada y a disposición para su verificación.
Cuando la labor periodística carece de rigurosidad en la verificación de información, se convierte en una herramienta de difamación. Por ello, exijo que se sirvan considerar los documentos que adjunto a la presente para rectificar las afirmaciones vertidas. Quedo a su disposición para explicar a detalle los pormenores técnicos de este caso y demostrar que mi gestión ha sido la que, finalmente, está poniendo orden en el Fondo Editorial.
La verdad debe prevalecer sobre los titulares sensacionalistas por el bien del debate democrático y la unión de nuestro País.
En ese sentido, corresponde señalar que la atribución personal que se realiza en su nota, afecta mi honor y reputación profesional como funcionaria pública, al presentar como hechos imputables afirmaciones que carecen de sustento técnico.
Por lo expuesto, solicito que dicho contenido sea retirado, a fin de que la información difundida se ajuste al alcance real del informe citado y no continúe reproduciendo imputaciones personales que no han sido formuladas por ningún órgano de control.
[INFORME] Cometieron plagio en una tesis, omitieron información sobre aportes de campaña y postulan por regiones en las que no viven. La insólita lista de candidatos a diputados del partido de Carlos Álvarez.
Durante varios años, Carlos Álvarez se instaló en millones de hogares peruanos como un referente de los programas cómicos. Sus ocurrentes parodias de futbolistas, políticos, artistas y cuanto famoso se convertía en noticia llevaron a que “El Especial del Humor”, su ciclo televisivo más recordado, impacte en los peruanos de tal manera que hasta el día de hoy sus personajes siguen siendo recordados.
Sin embargo, en los años recientes, Álvarez intentó tener, nuevamente, un impacto en el público. Aunque esta vez no buscaría sus risas sino convertirse en la voz de la indignación ante problemas como la creciente crisis por la inseguridad o los interminables escándalos políticos de los gobiernos de Pedro Castillo y Dina Boluarte.
No pasó mucho tiempo para que el cómico ponga al descubierto su interés por incursionar en política y en el cargo más importante, el de candidato a la presidencia. De la mano de País para Todos, una de las nuevas plataformas políticas, Álvarez buscará este 2026 ingresar a la lista de mandatarios a los que hasta hace no mucho imitaba en televisión.
Aunque Carlos Álvarez ha tratado de mostrarse como un político disruptivo y no oculta su simpatía por políticos como Nayib Bukele, su partido parece estar incurriendo en los mismos problemas que los políticos tradicionales de los que intenta distanciarse. Sudaca pudo revisar la lista de personas que lo acompañarán en la contienda electoral y encontró varios detalles y antecedentes alarmantes.
CANDIDATO A LA DISTANCIA
País para Todos aparece en el panorama electoral como una de las alternativas nuevas que buscan aprovechar el descontento generado por los partidos tradicionales y lograr un considerable porcentaje de votos en abril de este año. Por supuesto, en esta tarea no está solo Carlos Álvarez sino que es acompañado por una extensa lista de candidatos a diputados y senadores.
Sudaca pudo revisar algunos de estos nombres que intentarán llegar al hemiciclo para respaldar el proyecto político del exintegrante de “El Especial del Humor” y encontró situaciones insólitas, como la de James Jefferson Meza Valencia. Este candidato a diputado cuenta con una sola experiencia laboral fue en 2025 trabajando para una cadena de sándwiches.
Lo más llamativo sobre la candidatura de Meza Valencia es que, tal como figura en sus documentos, su lugar de nacimiento fue el Callao, su domicilio se encuentra en Callao y su centro de labores se ubica en Lima. Sin embargo, en estas elecciones buscará convertirse en representante del departamento de Pasco, un lugar en donde no nació ni reside.
Pero este no es el único caso de un candidato que intenta representar a una región que conoce poco o nada. MerelIn Ibarra Serna y John Irwin Guevara Ancajima figuran en la lista de candidatos a diputados para la región Moquegua pese a que sus lugares de residencia son Huánuco y Callao, respectivamente. Mientras que María Elena Pampa Cuya, postulante por la región San Martín, tiene su domicilio en Lima.
La sorpresa es todavía mayor al revisar los candidatos que País para Todos presentó para la región Tumbes. Los cuatro candidatos que deberían ser la voz de los tumbesinos en el hemiciclo, Benancio Fidel Espinoza Saavedra, Mercedes Irene Placido Palma, Marcos Fidel Rey Huayhua y Angelica Roxana Placido Pampa, no residen en la región sino que los cuatro tienen domicilio en Lima. Cabe señalar que Benancio Espinoza es, además, fundador del partido.
EL DENUNCIADO
El partido de Álvarez, pese a su discurso que busca marcar distancia con aquellos que han estado en el poder durante los últimos años, tampoco ha podido escapar de tener en sus filas a candidatos con serias acusaciones. Uno de sus candidatos a diputados por la región Ucayali fue denunciado en el año 2020 por presentar una tesis que contenía varias páginas copiadas.
Steven Badyr Goycochea Silva es el nombre del candidato a diputado que fue denunciado luego que se detectara que ocho páginas de la tesis que sustentó ante la Universidad de Huánuco fueron copias íntegras de una tesis que se llevó a cabo en el año 2016. Goycochea fue sancionado con una multa de 4 UIT por esta grave infracción.
Pero Steven Goycochea no está solo en esta lista de candidatos con sanciones. Rubén Darío Cervantes Mansilla, quien intentará convertirse en diputado por la región Tacna, fue sancionado en febrero del 2022 con el pago de diez UIT debido a que no cumplió con presentar el informe correspondiente sobre los aportes e ingresos que recibió su campaña política cuando postuló en las elecciones extraordinarias del año 2020 y en las que, al igual que ahora, intentó llegar al Congreso.
Detrás de las risas que dejaron sus múltiples personajes, Carlos Álvarez afronta la etapa de mayor seriedad en su vida pública y, aunque tanto él como su partido representan las caras nuevas de la política peruana, estos antecedentes e incongruencias por parte de sus candidatos invitan a preguntarse si la renovación que intentan mostrar se quedó solo en la imagen mas no en el accionar.
Las letras de sus canciones hablan de solidaridad, de gente trabajadora, de héroes nacionales, de niños sin escuela, de resistencia contra el imperialismo. Las grabaciones de su primera década (entre 1969 y 1979), son sencillas, alejadas de los adornos que altos presupuestos de gobiernos cuestionados en otros países les aseguraban a sus cantores -con todo lo que respeto y admiro a Silvio, quizás algo de eso hubo para dotar a sus fantásticos poemas musicalizados de aquellas orquestaciones fastuosas y ese sonido prístino gracias al cual entendimos cada metáfora, cada juego de palabras, cada insinuación a favor de la revolución verdeolivo.
Durante la primera mitad de los ochenta, mientras José Luis Rodríguez “El Puma” endulzaba los oídos y corazones de nuestras abuelas, tías, madres y hermanas entonando con su voz varonil baladas románticas como Dueño de nada (1982), Culpable soy yo (1983) o Perdidos en París (1984); y Óscar D’ León ponía a bailar a toda Hispanoamérica y a los cubanos en Miami al ritmo de Y mi negra está cansá (1980), Calculadora (1983), Se solicita un novio (1981) y tantas otras, la voz grave y profunda de Alí Primera, venezolano como ellos, cantaba desde la oscuridad de su militancia comunista a la conciencia de los pueblos, con discos como Con el sol a medio cielo (1982) o Entre la rabia y la ternura (1984), un poco más pulidos en producción pero igual de directos y rugosos que De una vez (1972) o Adiós en dolor mayor (1974), dos de sus álbumes más (des)conocidos.
En los años noventa, el apellido de Alí Primera volvió a sonar en las radios salseras y canales de televisión del Perú por el éxito que tuvieron sus hijos Servando y Florentino, en ese entonces de 13 y 12 años respectivamente, como vocalistas de Salserín, orquesta infantil que se ganó las preferencias del público masivo con sus tiernas canciones.
Pero ni por eso la larga trayectoria de “El Cantor del Pueblo” fue revisitada como curiosidad o anécdota familiar por los disc-jockeys, comunicadores y periodistas de la época, por pura y dura ignorancia. En Venezuela, entonces un país al que migraban nuestros compatriotas buscando un mejor futuro, los sucesivos gobiernos que lo escucharon cantar vetaron su nombre de todas las radios y compañías discográficas.
3 de enero: Una oportunidad para reescucharlo
A diez días de la operación militar de Donald Trump, casi nadie duda a nivel mundial de que fue un acto de terrorismo geopolítico, el más grave después del genocidio en Gaza en lo que va del siglo XXI. Cada nueva capa de análisis serio y desideologizado sobre este agresivo acto sigue mostrando las oscuras y nada democráticas intenciones de Estados Unidos pues, más allá del carácter dictatorial y corrupto del régimen de Nicolás Maduro, la incursión se reduce a un secuestro internacional para apoderarse de recursos energéticos que no le pertenecen, más allá del vergonzoso reduccionismo de la prensa convencional y sus tentáculos, que aun se refieren a esta bravata neocolonialista como “un acto de liberación”.
En esta coyuntura, tan difícil de entender (¿o de aceptar?) para muchos, un hecho pasó desapercibido: el nombre de Alí Primera fue usado por el Ministerio de Cultura venezolano en un comunicado de rechazo al ataque, mencionando una de las canciones que más caló en el inconsciente colectivo llanero, Humanidad (LP Canción mansa para un pueblo bravo, 1978), un acto de apropiación cultural por parte de un gobierno que traicionó todos los ideales que supuestamente defendía, como prolongación del chavismo.
De hecho, Hugo Chávez también mencionaba todo el tiempo a Alí Primera y sus canciones, pues calzaban a la perfección con el perfil ideológico que representaba “el socialismo del siglo XXI”, aun cuando habían sido escritas mucho antes de su llegada al Palacio de Miraflores. Esta práctica del fallecido líder militar venezolano fue siempre criticada por los conocedores de la obra del artista que, en más de una ocasión, manifestó su desprecio por la posibilidad de que los militares tomaran el poder, como en la canción Cuando las águilas se arrastren (LP De una vez, 1972).
Canciones de protesta
La primera vez que tomé contacto con la música de Alí Primera fue en los años noventa, cuando a mis manos llegó una mala copia de Abril en Managua. Así fue como se tituló el cassette que resumía los siete días del II Festival de la Nueva Canción Latinoamericana, realizado en la capital nicaragüense, en abril de 1983.
En aquel concierto, el venezolano entonó, acompañado únicamente de su cuatro -instrumento tradicional de su folklore- El sombrero azul (LP Al pueblo lo que es del César, 1981), una canción dedicada a El Salvador, que entonces se encontraba sumido en una atroz guerra civil entre los guerrilleros del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional y las fuerzas militares de la dictadura, apoyadas por los Estados Unidos.
Aunque en ese momento estaba más familiarizado con otros participantes de aquel festival trovadoresco, como Chico Buarque, Silvio Rodríguez o Mercedes Sosa, esa única canción me quedó grabada en la mente. Años después, gracias a internet, pude explorar la música de Alí Primera y me topé con más de una sorpresa. A pesar de la precariedad de sus registros sonoros, pues ningún sello comercial venezolano editó sus álbumes con una producción decente, existe en su cuerpo de trabajo una coherencia y vitalidad que lo hace vigente en tiempos modernos.
Entre 1969 y 1984, Alí Primera lanzó al mercado, de manera independiente a través de sellos pequeños, trece discos de larga duración con sus composiciones, en las que luce una potente voz de barítono -parecida a la de otro grande la canción social, el argentino Facundo Cabral- y una poesía inspirada, sensible y directa. A veces tocando la guitarra, a veces el tiple o el cuatro, Alí Primera exhibía una expresividad original y genuina, motivo por el cual es reconocido, a pesar de que no se le mencione por mezquinos sesgos políticos, como un icono de la música venezolana contemporánea.
Músico y militante
Luego de ingresar a la Universidad Central de Venezuela, en Caracas, a mediados de los años sesenta, Alí Primera -su nombre de pila era Ely Rafael, pero los mayores le decían “Alí” por la procedencia árabe de su familia- comenzó a dar rienda suelta a su talento musical, que había descubierto cuando uno de sus tíos le enseñó a tocar el cuatro. La identificación con próceres de la independencia, obreros, comerciantes y desprotegidos lo llevó a inscribirse en el Partido Comunista de Venezuela (PCV), que le gestionó en 1969 una beca para estudiar Ingeniería Petrolera en la Universidad Politécnica de Bucarest (Rumania).
Estando en Alemania grabó su primera selección de composiciones originales, titulada Canciones de protesta (1969) y tres años después llegaría el mencionado De una vez (1972), con el subtítulo Lieder der dritten welt – Für eine einzige welt (Canciones del tercer mundo – Para un solo mundo, en alemán). En ambos discos, Alí Primera dejó clara su intención al componer tonadas de respaldo a Vietnam, odas a sus mujeres, soldados y hasta al mismísimo Ho Chi Mihn. También abundan los versos de apoyo a Cuba y el recuerdo de un profesor y secretario general del PCV, Alberto Lovera, asesinado a los 42 años en 1965 por la policía tras ser arrestado por sus actividades sindicalistas.
Una vez de regreso en su país, el cantautor nacido en 1941 en Coro, localidad del estado noroccidental de Falcón, se asoció con el sello independiente Promus (Productora Musical C.A.) con el cual lanzó tres álbumes más, Lo primero de Alí Primera (1973, que combina algunos cortes de sus primeros dos discos con canciones nuevas), Canción para los valientes y Adiós en dolor mayor (ambos de 1974).
En estas producciones, Primera se muestra como un cantor orgánico, sin mucho más acompañamiento que el de su propia voz y cuerdas, en canciones como Vamos gente de mi tierra, Hacen mil hombres, Ruperto o El cantor de Bolivia, a la memoria del cantante y guerrillero argentino Benjo Cruz, asesinado por el dictador boliviano Alfredo Ovando en 1970. Destacan de este periodo Los pies de mi niña, para su primogénita María Fernanda, Canción panfletaria y José Leonardo, en honor de un prócer de la abolición de la esclavitud de su país en el siglo XVIII, José Leonardo Chirino, cruelmente asesinado por las fuerzas coloniales.
Cigarrón, su propio sello discográfico
Para la segunda mitad de los años setenta, la figura de Alí Primera ya era de culto en sindicatos, universidades y grupos de izquierda, a cuyos eventos asistía siempre con una amplia sonrisa, su melena revuelta y una vestimenta sencilla. Mientras el mundo se acostumbraba a la imagen de una Venezuela alegre y luminosa, exportadora de baladistas, salseros y reinas de belleza -una situación que se incrementó en la década siguiente por el auge de la industria televisiva y sus novelas que rivalizaron muy de cerca con la producción mexicana-, los alegatos panfletarios de Alí Primera seguían inoculándose en la conciencia y el alma de la gente.
Para asegurar la grabación, edición y lanzamiento de sus discos, fundó un sello discográfico, Cigarrón, con el cual produjo siete álbumes más -cuyas carátulas muestran coloridas ilustraciones de la artista plástica Consuelo Méndez, de profundos mensajes alegóricos-, ampliando su paleta de sonidos y géneros, gracias a los arreglos de los músicos Alí Agüero y Emiro Delfín, convirtiéndose en una figura subterránea de la canción latinoamericana. Su aparición estelar en aquel festival de Nicaragua cimentó más su estatus en la escena de la nueva trova. Actualmente, en YouTube puede verse el concierto pero, como la fuente es un antiguo VHS, tiene un audio pésimo.
Aun así, la vibrante actuación de Ali Primera aparece como testimonio de su impacto en el público. En Managua conoció personalmente a Mercedes Sosa, a quien le dedicó una composición, Canción para Mercedes (Entre la rabia y la ternura, 1984), que emocionó mucho a la recordada intérprete argentina: “Qué hermoso era Alí Primera -dijo “La Negra”-, qué honesto y solidario fue siempre aquel compañero venezolano y batallador… y qué hermosa canción la que me hizo y me dedicó”.
Últimos proyectos y muerte prematura
Mientras que los discos La patria es el hombre (1977), Cuando nombro la poesía (1977) y Canción mansa para un pueblo bravo (1978) mantienen el sonido austero, intimista y personal, con canciones como La guerra del petróleo, Paraguanera, Zapatos de mi conciencia, La piel de mi niña huele a caramelo (para su segunda hija, María Ángela), Humanidad o Los que mueren por la vida; a partir de Abrebrecha (1980) se escuchan instrumentaciones un poco más elaboradas, con percusiones menores y hasta conjunto de cuerdas, lo cual aumentaba las posibilidades de que sus mensajes de unidad y justicia social llegaran a un público más grande.
Los temas seguían siendo los mismos, desde luego, prueba de su consecuencia y sentido humanista. Ahora que el petróleo es nuestro, por ejemplo (Canción mansa para un pueblo bravo, 1978), alegre y rítmica, servía para celebrar los tres años de fundación de la empresa estatal Petróleos de Venezuela, S.A. (PDVSA), hoy bajo administración trumpista.
En medio de los preparativos para un nuevo paso en su camino musical, Alí Primera falleció, a los 43 años, en un accidente de tránsito provocado por un chofer ebrio que embistió a su automóvil, en una carretera caraqueña en febrero de 1985. Por un tiempo se especuló que había sido un atentado, puesto que el artista recibió más de una amenaza de muerte por su postura política. Sin embargo, las investigaciones en su tiempo desestimaron esa posibilidad. En 1986, su medio hermano José Montecano completó las canciones que venían trabajando, para el disco póstumo Por si no lo sabía, editado por el sello Distribuidora Sonográfica S.A. Este LP incluye la canción Palabra de luz, dedicada al educador Luis Beltrán Prieto Figueroa, fundador de escuelas y conocido sindicalista de su país.
El legado de Alí Primera en Venezuela
Recientemente, hay un renacimiento local de la admiración por la obra musical Alí Primera, su trascendencia y compromiso sociopolítico, tanto desde la apropiación cultural de los sucesivos regímenes de Chávez y Maduro como de colectivos artísticos que, si bien es cierto, suscriben claras posturas de izquierda, lo hacen más desde lo cultural y humanista que desde las siempre cenagosas arenas políticas marcadas por el interés económico y las ansias de poder. Lamentablemente, esos caminos se cruzan y confunden permanentemente en una dinámica que impide la universalización de sus canciones.
Si a ello le sumamos la ignorancia de quienes nunca entienden nada, azuzada por los grupos de ultraderecha y, como dice el experto argentino en geopolítica mundial, Ariel Umpiérrez, “las oligarquías locales latinoamericanas que siempre han contribuido a la hegemonía estadounidense traicionando a sus propios países”, el legado de Alí Primera permanece, aunque vigente y fuerte en clásicos de la trova latinoamericana como Techos de cartón, No basta rezar o Yo no sé filosofar, entre sombras para las grandes mayorías.
A diferencia de otros trovadores como Silvio Rodríguez (Cuba), Joan Manuel Serrat (España) o Facundo Cabral (Argentina), de alto perfil incluso para públicos no interesados en este tipo de música, la discografía de Alí Primera está oculta, un nivel más abajo de otros iconos de la canción social como Alfredo Zitarrosa (Uruguay) o Violeta Parra (Chile). Aun así, se producen hechos que resultan curiosos, anecdóticos, en especial en el contexto que estamos viviendo en este 2026, en que la palabra “Venezuela” aparece por todos lados y en todos los idiomas.
Por ejemplo, la banda venezolana de pop-rock y latin -funk Rawayana, duros críticos del régimen de Maduro e incluso acusados de haber recibido financiamiento de instituciones de derecha en su país, en su discurso de agradecimiento tras recibir el Grammy 2025 al Mejor Álbum de Rock Alternativo Latino por su quinto disco ¿Quién trae las cornetas? (Brócoli Records, 2023), rindieron homenaje a varios iconos de la música de su país, incluyendo a Alí Primera.
Del mismo modo, en el año 2024 el periodista e investigador Daniel Yegres estrenó la película Alí Primera, que ha recibido reconocimientos en diversos festivales europeos. En octubre del 2025, medios venezolanos anunciaron que este largometraje representará a Venezuela en la próxima entrega de los Premios Oscar… ¡en Estados Unidos! Esperemos que eso no motive que Donald Trump ordene la eliminación de la categoría Mejor Película Extranjera.
[Migrante al paso] Ya estamos un poco tarde, pero me pasé la semana pensando en resoluciones de año nuevo. Nunca lo he hecho. No sé si sirva. La mayoría de gente lo hace y no los cumplen. Hace unos días me preguntaron mi edad. Me había olvidado. Casi digo 31, luego pensé que tal vez tengo 33. Si ya llegó el momento en que no me acuerdo mi edad es porque estoy viejo. No puede ser. Viejo y sin plata encima. Endeudado y con dolor de rodilla. “Este viejo de mierda” hubiera pensado de niño. Cuando pensaba que a esta edad sería millonario y con una mansión en Kioto. Estaba un poco loco también, mejor dicho; estoy. El año pasado a simple vista no fue uno bueno. Pero alguien que nació con privilegios como yo tiene derecho a quejarse. La verdad es que sí, todos lo tienen.
Fue mi primer año después de mucho sin un psicoanalista y psiquiatra. Una de las mejores personas que he conocido que lamentablemente murió. Si fuera una película de humor negro mis traumas o depresión serían el culpable. De hecho bromeamos con eso en nuestras últimas sesiones y se mataba de risa. También, fue un año sin pastillas, ya nada de antidepresivos ni estabilizadores anímicos. Ya no los necesitaba. Apenas los dejé comencé a tomar riendas en mi vida. Ejercicio, lectura y escritura. He bajado casi 20 kilos, me faltan 10 aproximadamente. Viéndolo así no está tan mal. Igual, vale la pena recalcar que no se habla del peso de nadie, ni de cuánto come. Se pueden generar cosas terribles solo con un pequeño comentario. Pero bueno, en este caso estoy hablando del mío. Me tomaba entre 4 a 6 Red Bull al día, sumado a Coca-Colas, clonazepam y ya no sé qué tantas cosas más. No me gustaba cómo me sentía, ni cómo me veía. Ahora es todo lo contrario. He recuperado mi mentalidad de campeón y héroe infantil. A ese paso no iba a vivir mucho y es justamente eso lo que más quiero.
Quise ahorrar para pagar mis deudas. Este año tengo más. Pero bueno, estoy empezando un negocio y me irá bien. Confío demasiado en mi inteligencia y mi intuición no suele fallar. Como verán mi ego no se ha visto dañado por mis errores. Se malogró el baño de un departamento que tengo y tuve que vender mi carro para pagarlo. Mi inquilino o, mejor dicho, un okupa no me paga hace meses y recién esta semana se va por fin. Eso demuestra que ahora soy más calmado, ganas de ir y pegarle no me faltaron. En mis años viviendo en Buenos Aires me daba pánico todo, era más joven, pero más débil. Ahora los problemas son más grandes, sin embargo ya no me lo tomo tan mal. Así es la vida supongo y la mía no está tan mal. El punto no es compararse, pero como siempre me han dicho podría ser peor y en mi caso muchísimo peor tomando en cuenta lo que se vive en mi país.
Igual no crean que me siento iluminado, ni que soy un buda. Tal vez soy parecido por la panza, o era. Sigo levantándome de mal humor, a veces tengo ganas de insultar a todos y hay cierta gente con las que no puedo ocultar mi repudio; los miro como seres infectos. A los homofóbicos, a los de izquierda o derecha radical, a los que creen saber qué está bien y qué está mal solo por haber leído unos cuantos libros, a los racistas y discriminadores, a los machistas. A esos sí los veo como moscas. Pero como dice Nietzsche en Así habló Zaratustra, no es mi deber ser matamoscas.
Así soy, tengo mi lado bueno y mi lado maldito. La mayoría de gente que conozco me tiene en buena estima, a uno que otro le debo caer mal. Después de todo a veces puedo ser un poco pedante y si algo no me cuadra, probablemente no lo voy a dejar pasar. Y estoy feliz con eso, después de todo no confío en la gente que le cae bien a todo el mundo.
Ahora que lo pongo en palabras, mi año fue bastante bueno. El dinero no lo es todo. No viajé mucho, pero pude ir a ver a Oasis en Manchester y vivir una de las mejores experiencias de mi vida. La mayoría no puede viajar nunca y mucho menos hablar de que se fue a un concierto en una ciudad pequeña de Inglaterra. Soy privilegiado y bastante, por lo tanto, estoy agradecido y planeo usar lo que tengo para ayudar en la medida posible. El pequeño Niño héroe sigue ahí bien alimentado. Mi familia está bien, mi abuela de 92 años es más viva que la mayoría de gente de mi edad que conozco. Así que en verdad no tengo nada de qué quejarme. Si fuera religioso diría que estoy bendecido. Así que este año lo llenaré de aventuras, buenos momentos, más calma y, como siempre, no me callaré la boca cuando tenga algo que decir.
[INFORME] Aniceto Argüelles logró salvarse de una condena más severa admitiendo que intentó sobornar a una magistrada. Pero no sólo evitó pisar una cárcel sino que ahora su empresa, Industrias Argüelles, firma millonarios contratos pese a que la ley dice lo contrario.
El 4 de octubre del 2024, Aniceto Argüelles logró un acuerdo trascendental para él y no fue precisamente por un tema ligado a su trabajo como empresario sino porque pudo conseguir un acuerdo de terminación anticipada que lo salvó de la cárcel. Cabe señalar que este proceso consiste en que el imputado logre un acuerdo con la fiscalía mediante el cual reconoce su responsabilidad y recibe una condena menor a la que podría pesar en su contra si el proceso seguía su curso.
EXTRAÑO DESCUIDO
Como se ha detallado en otros informes publicados por Sudaca, Argüelles se encontraba implicado en el caso de la compra fraudulenta de un terreno de diez mil hectáreas que le pertenecían a la Comunidad Campesina de Quipán. Para lograr que la jueza Roxana Urbina Becerra tome una decisión en favor de sus intereses y los de su aliado Abel Cruz Mosquera Ortíz, el encargado de falsificar los documentos de la compra en cuestión, Argüelles, haciendo uso de intermediarios, gestionó el pago de sobornos a la magistrada que fueron disfrazados de compras de terrenos familiares.
El accionar de Mosquera Ortiz consistió en aprovecharse de su condición de presidente de la Comunidad Campesina de Quipán para obtener las firmas de los comuneros e incluirlas en un acta que correspondía a una asamblea que nunca ocurrió y le permitiría venderle a Industrias Argüelles un terreno de diez mil hectáreas por seiscientos mil soles, un monto muy lejano al valor que le correspondería a un terreno de esa magnitud.
Si bien Argüelles logró librar el paso por un centro penitenciario, a cambio de ello el conocido empresario debía cumplir con varias normas de conducta. Además de no poder salir del país ni cambiar de domicilio sin avisarle a las autoridades con anticipación, Aniceto Argüelles debió pagar una reparación civil de veinte mil soles.
A ello se le sumaba que la justicia decidió que, como suele ocurrir en este tipo de casos de condenados por corrupción, Argüelles Loayza estaría inhabilitado para cumplir con una serie de funciones así como imposibilitado de firmar contratos con el sector público durante el periodo de dos años.
Pese a ello, el 15 de octubre del 2024, once días después del acuerdo logrado por el empresario, la Municipalidad de La Molina firmó un contrato con Industrias Argüelles por el alquiler de vehículos para la recolección, transporte y disposición final de residuos sólidos en este distrito.
En el contrato entre la Municipalidad de La Molina e Industrias Argüelles, que durará hasta el mes de octubre del año 2027, se establece que por este servicio se realizará un pago de casi treinta millones de soles en favor de la empresa del condenado Argüelles Loayza por el alquiler de estos vehículos.
OTRO CONTRATO PARA ARGÜELLES
Sin embargo, este no sería el único contrato entre la empresa de Argüelles y la Municipalidad de La Molina. El 24 de abril de 2025, por el servicio de alquiler de unidades vehiculares y maquinaria para el servicio de barrido mecanizado, el municipio que está bajo la conducción del alcalde Diego Uceda firmó un nuevo contrato con Industrias Argüelles cuya duración será hasta abril del año 2028 y por el cual se estará pagando un monto que supera los veintitrés mil soles.
Es importante tener en cuenta que contratar con la empresa de un sentenciado por corrupción no solamente puede ser cuestionable desde una perspectiva moral sino que la Ley de Contrataciones del Estado, más precisamente en el artículo once, indica que si las empresas tienen personas vinculadas que fueron condenadas por corrupción están impedidas de contratar.
El caso de Aniceto Argüelles invita a preguntarse si, en la práctica, existió alguna consecuencia importante para el empresario por haber sobornado a la magistrada Becerra. Porque lo que se puede observar en estos documentos es que, apenas días después del acuerdo de terminación anticipada, la empresa del condenado estaba firmando contratos millonarios.
[INFORME] Sudaca encontró uno de los nuevos gastos asumidos por el gobierno de José Jerí que por fin tienen que ver con seguridad. Sin embargo, este sólo beneficiará a los miembros del gobierno.
Apenas han transcurrido seis días del año 2026 y la delincuencia ha cobrado sus primeras víctimas. Durante el primer fin de semana del nuevo año, sólo en la capital se registraron más de diez asesinatos con arma de fuego y entre estas personas que perdieron la vida a manos de sicarios incluso se encontraban menores de edad.
Esta alarmante cifra de asesinatos ha ocurrido en un contexto en el cual el gobierno sigue sosteniendo un estado de emergencia cuestionado por su falta de resultados mientras espera el lanzamiento de lo que ha sido denominado como un nuevo plan de seguridad ciudadana que estaría por darse a conocer en los próximos días.
La población sigue viviendo en medio de la incertidumbre y el pánico, y resulta lógico que la pregunta sea por qué en el gobierno parecen no entender la urgencia de este problema que afecta a la mayoría de peruanos. Sudaca ha podido encontrar que la respuesta a esta pregunta podría estar en algunos de los contratos que el Ejecutivo ha firmado recientemente.
REALIDAD PARELELA
Terminar convertido en una víctima más de los extorsionadores, y posteriormente en un número más en la lista de objetivos de un sicario, se convirtió en una posibilidad tanto para una empresa que maneja grandes sumas de dinero como para un emprendimiento incipiente de ganancias mínimas.
Ante esta realidad que viene golpeando al Perú y amenaza con seguir escalando, más de uno se pregunta cómo desde las altas esferas de la política no parecen entender la gravedad de la situación y están tan convencidos que ellos no se verá afectados al punto que incluso intentan pintar los reclamos del color de sus adversarios políticos para que esa sea la excusa para no atenderlos.
La explicación detrás de este exceso de confianza parece estar en un plan de seguridad, pero no es el plan que se aplicará para el ciudadano común y que todavía no se anuncia sino el que han diseñado para ellos mismos. Sudaca pudo conocer que, además de la seguridad que acompaña al presidente Jerí y los miembros del gobierno, también están realizando una inversión extra.
El en mes de noviembre, el despacho de José Jerí adquirió los servicios de la empresa EXMASE – Expertos en manejo seguro. Ellos se encargan de instruir a los conductores en técnicas de manejo defensivo y evasivo con lo que pueden lidiar con situaciones como persecuciones y maniobras a alta velocidad.
Mientras el tiempo sigue transcurriendo sin que el Ejecutivo tenga un plan concreto para frenar la delincuencia, sus integrantes están reforzando su propia seguridad con dinero del erario público. Según la información que pudo revisar este medio, el despacho del presidente pagó más de quince mil soles a esta empresa que capacitará a sus choferes.
MARKETING A TODA MÁQUINA
Conscientes que esta falta de resultados en seguridad podría empezar a repercutir en el respaldo que todavía es favorable para José Jerí en las encuestas, el gobierno parece haber entendido que al menos tiene que proyectar una imagen que le permita parecer cercano a la población y por ello ha recurrido no sólo a una sino que a dos empresas que se dedican a las estrategias de comunicación, el posicionamiento de marca y las relaciones públicas.
Una de estas es MyM Comunicaciones. Esta empresa trujillana recibió un pago por S/. 4,484 durante el mes de noviembre del año pasado por parte de la Presidencia del Consejo de Ministros. En sus redes sociales, esta empresa destaca su experiencia realizando campañas de prensa.
Pocos días después, la PCM presidida por Ernesto Álvarez recurrió a los servicios de otra empresa dedicada al rubro comunicaciones. En esta oportunidad se trataba de DP Comunicaciones, a quienes se le pagó la cifra de S/. 2,491.67. Acorde a la información disponible, esta empresa se encarga de realizar las mismas funciones que MyM Comunicaciones.
Cabe señalar que no es la primera vez que el gobierno de José Jerí se ve involucrado con este tipo de contratos. En diciembre del año pasado, Sudaca dio a conocer que el Ministerio de Educación había recurrido a los servicios de una empresa llamada Producciones Génesis S.A.C. que se dedicaba al cuidado de imagen institucional y recibió dos órdenes de servicio por más de ocho mil soles.
Mientras el país todavía ve lejana la salida al pánico desatado por la inseguridad, el presidente José Jerí y los integrantes del gobierno parecen vivir en una burbuja presidencial donde no sólo están a salvo de la ola de delincuencia sino que se esfuerzan más por la imagen que proyectan que por los resultados de sus políticas.