Perfil

Los pasteles nos han acompañado toda la vida. En cumpleaños, bautizos, matrimonios y todo aquello que conocemos como una ‘ocasión especial’. Pero realmente, con el ritmo al que se mueve el mundo hoy en día, incluso decir ‘te quiero’, dar ánimos a una amiga, o pedirle al vecino que deje de taladrar puede resultar una ocasión especial si se dice de la manera correcta. ¿Cómo? Con un tiny cake.

Esos ejemplos son solo algunas de las temáticas que Paula Virreira ha recibido en su buzón de pedidos personalizados de tiny cakes. Virreira es fotógrafa de profesión y hoy combina su carrera con su interés por la pastelería, que durante la pandemia dieron vida a Miel, marca de pequeña pastelería muy aclamada en Instagram.

“Miel comenzó como un proyecto pequeño, sinceramente no pensé que crecería tanto y en tan poco tiempo. Algo que sí supe desde el inicio es que quería que mi concepto rompa esquemas, que no se parezca en lo absolutamente a nada de lo que ya se haya visto en el mundo pastelero en Lima y alrededores”, cuenta la artista pastelera y visual.

Miel

Pequeños bocados de amor

Hoy Miel cuenta con cerca de 11 mil seguidores en Instagram, y cuando empezó con el proyecto, Paula no se sentía tan cercana a la pastelería. “Comencé con tostadas francesas a raíz del cumpleaños de mi entonces roommate, y cómo estábamos en plena cuarentena no había mucho de deliverys así que me ofrecí a hacer algo que a ella le guste. Cuando subí una foto en mi Instagram personal, muchos amigos me hicieron pedidos y es ahí donde decidí empezar a venderlas. Luego tuve la idea de hacer tortas en formato pequeño junto con un concepto artístico, y cómo ya tenía algo de audiencia decidí lanzarme con la propuesta de tiny cakes únicamente”, cuenta Virreira.

Cada mañana, Paula inicia el día a las 7:30 am con una taza de café y, de la mano de Carolina, que la apoya en la producción de los kekes, se prepara para empacar todos los pedidos que saldrán repartidos en el día. Luego se asegura que toda la información de los pedidos estén en orden, para enviarlos a su destino y empieza con el toque icónico de Miel: su buttercream. Se trata de la crema con la que cubre y decora cada uno de los tiny cakes de forma personalizada. “La decoración toma muchas horas de trabajo físico. A las 8 pm culmina mi día de trabajo acompañada de una copa de vino”, cuenta Virreira.

Sus tiny cakes miden 12 centímetros de diámetro, pero contienen una cantidad inmensurable de amor. De hecho, sus pasteles son su plataforma para hablar del amor propio. “El amor propio es algo que no nos han enseñado mucho. Creo que es un camino difícil pero que debe estar presente en muchas conversaciones, sobre todo en una mesa. Se me hace muy importante hablar de esto, sobre todo si ningún negocio de alimentos lo hace, es una puerta que yo decidí abrir para así poder incentivar a más marcas a hacerlo”, cuenta la artista, que en cada pedido incluye tarjetas o stickers que leen “Ámate mucho”.

Miel

Amor es amor

Cada concepto que lanza mes a mes está basado en sus experiencias y vivencias, pues hace que Miel no sea solo una marca, sino un ser humano real. Como tal, sueña, vive, siente y ayuda. Por ejemplo, el pedido más significativo que recibió Paula le permitió ayudar a una persona a hablar sobre su sexualidad con su familia. “Recibí muchos mensajes hermosos pero uno de ellos fue de una chica que ‘salió del closet’ con sus papás entregándoles una torta mía y el mensaje era ‘love is love’. Leer eso no tiene precio. Así como esos pedidos he tenido muchos que han sido regalados a personas que han perdido a alguien o que han sobrevivido el COVID, es muy especial el lugar donde viene esta necesidad de darle un detalle a alguien que ha pasado por algo muy difícil”, recuerda Paula.

Miel

A la fecha, Miel recibe decenas de pedidos a la semana, pero mide con cautela la cantidad de pedidos que aceptará en determinadas fechas para lograr hacer los pasteles con la mayor precisión posible. Esto lo aprendió luego de la Navidad de 2020, en la que llegó a recibir 68 pedidos por semana. “Ahí aprendí cuál era mi límite. Fue una temporada muy larga y cargada pero aprendí demasiadas cosas y a estar más preparada”, cuenta.

Para Paula, emprender con Miel ha sido una gran decisión, pues tiene el espacio ideal para hacerle bien a los demás, mientras deja suelta a su creatividad. Ahora trabaja día a día para que Miel siga creciendo y logre tener una tienda física. “Sé que cuando tenga la oportunidad de abrir un espacio para Miel será una nueva oportunidad para llegar a más personas con mis mensajes sobre el amor propio”, anhela.

Dato:

Para contactar a Miel pueden hacerlo a través de su cuenta de Instagram.

Tags:

Miel, pasteles, Paula Virreira, postres, Queques, tiny cake

Una mañana de verano del 2020, Greta Flores, Andrea Chichizola y Alessandra Meinardo pasaban una mañana en la playa de Villa. Rodeadas del mar Pacífico pensaban cómo hacer para ganar un dinero extra. El camino del emprendimiento sonaba constantemente en sus cabezas, como las olas del océano.

Las tres eran amigas desde el colegio y se conocían de tal forma que comprendían los defectos y virtudes de cada una. Recordaron que les encantaban los concursos de arte y que, de las manualidades, la papelería era lo que más les gustaba, en aquellos años de secundaria. Sin querer, encontraron en esta actividad, un punto en común que las llevaría a emprender un futuro negocio.

“Podríamos crear papelería con diseños propios y personalizados”, coincidieron las amigas. Y Greta Flores lo recuerda ahora, dos años después del inicio de su negocio que pronto se llamaría Peruánika papelería y que inició en pleno estado de emergencia sanitaria.

“Analizamos el mercado y nos dimos cuenta que la mayor parte de la papelería venía de China y Europa. Entonces dijimos: ‘hagamos papelería con motivos peruanos’. Así comenzó todo”.

Al poco tiempo de embarcarse en el emprendimiento, definieron el concepto de su negocio: venderían agendas, cuadernos y planificadores, con papel ecológico, encuadernado hecho a mano y con diseños propios creados por ellas mismas. Además, cada producto tendría un stock limitado. Eso haría que sus diseños no sean masivos ni parecieran industrializados, lo que le daba un plus y un toque de exclusividad, algo que a toda persona le gusta.

Peruánika_emprende_cuadernos

Ofertas y redes

Crear una empresa en medio de una pandemia les generó diversas dificultades. Las coordinaciones tenían que ser vía Zoom. Las ventas tenían que ser por redes sociales. Fue así que abrieron una cuenta de Facebook, TikTok y de Instagram, ahí ofertan sus productos. Las encuentran como Peruanika.papelería. Ahí mismo colocan su número de WhatsApp y su catálogo, donde pueden ver sus ofertas. Por ejemplo: cuadernos tamaño A5, de tapa blanda, cosidos a mano, con 80 hojas bond, a cuarenta soles (precio no incluye envío).

Planificadores semanales, con espacio suficiente para colocar notas, fechas y actividades a realizar. También están los packs donde ofertan dos cuadernos, por 70 soles; tres cuadernos por 105 soles. O packs de cuadernos y planificadores, desde 61 soles.

Peruánika_emprende_planificadores

Un buen equipo

Greta cuenta que trabajar en equipo, para ellas no resultó nada difícil. Por el contrario, han sabido complementarse. Greta, que es bachiller en derecho, se encarga de las ventas y el marketing; Andrea, que es ingeniera industrial, se ocupa de la logística; y Alessandra, que es diseñadora de interiores, ve todo lo referente al diseño, siempre con motivos peruanos: tienen una línea donde se destaca la flora y las frutas de nuestro país.

“Las tres siempre hemos sido super estudiosas y organizadas. Cada una ya conoce su potencialidades y carencias. Nos complementamos bien y ahí estuvo la magia”, explica Greta sobre esa complicada labor de trabajar en equipo y con amigas de toda la vida.

Peruánika_emprende_agenda

Sin embargo, recuerda que el secreto de emprender en equipo se basa en 1) Planificar harto y ser empático con tus compañeros para que el equipo funcione. 2) Entregar un valor como producto: Los papeles que usan cuentan con la certificación FSC, que garantizan que sus productos sean sostenibles y no depredan el medioambiente ni coluden con la tala ilegal de árboles 3) Identificar tu público objetivo y analizar el mercado.

“No porque sabes hacer velas y te provoca hacerlas tu negocio será un éxito. Busca tu público, arma una estrategia de venta. Considera la inestabilidad política del país, que afecta la economía y el lado emocional de tu consumidor. Planifica y compra los insumos con anticipación, así tu parte económica puede que no se vea afectada. Si sube el papel, tenemos stock. Entonces nuestros precios no aumentarán, se mantendrán y eso le gustará a tus clientes. Prevé”, aconseja Greta, quienes se encuentran analizando qué otros productos pueden ofrecer, quizás post it, cartas, tarjetas de agradecimiento, cuadernos de bolsillo. En fin, productos utilitarios con una personalidad propia.

Dato:

Pueden contactar a Peruánika a través de sus cuentas de Instagram, Facebook, Tiktok, o contactarlas vía WhastApp.

Tags:

Greta Flores, papelería, Peruánika papelería

El arte es terapéutico, ayuda a reducir los niveles de estrés, ansiedad y síndrome de burnout. Así lo explica un estudio publicado en la revista académica Frontiers in Psychology. Lourdes Sihuay, emprendedora y creadora de Lucca Papelitos y Cartones, puede confirmarlo, pues se dedica a tiempo completo a la filigrana de papel, su pasión.

La filigrana de papel o Quilling, en inglés, es una técnica que permite realizar piezas artísticas mediante el enrollado de tiras de papel. “Cada vez que tomo los papelitos, me desconecto de todo y me relajo. Me da una paz total. Las manualidades son el alimento del alma”, cuenta Lourdes. Desde el inicio de la pandemia, la emprendedora ha recibido a decenas de alumnos, mediante la virtualidad, que buscaban escapar de la ansiedad, depresión e incertidumbre del encierro mediante el arte manual.

Lourdes es contadora de profesión, y tras el nacimiento de su primer hijo decidió dejar sus labores en una entidad financiera en la que trabajaba para dedicarse enteramente a su crianza. Tras algunos meses sintiéndose en la inactividad, se animó a emprender con su pasión: la filigrana. “Empecé a mejorar en mi técnica, a buscar cursos, materiales y herramientas. Este arte no es muy difundido en Perú, entonces el inicio fue un poco complicado. Poco a poco fui avanzando y ahora veo que somos una comunidad de papelitos de colores”, recuerda Lourdes.

Cuadro hecho a mano que puede servir para decorar una habitación o espacio en el hogar.

Comunidad internacional

Tras la creación de Lucca Papelitos y Cartones, en 2017, Lourdes empezó a abrir su horizonte y buscar referencias grandes en Latinoamérica. Así conoció a Nadia Cuba, artista argentina de filigrana de papel, ahora gran amiga suya, que pronto visitará el Perú para la primera convención de filigrana en nuestro país, que Lourdes y su comunidad se encuentran organizando.

“En el mes de julio tendremos esta primera convención en el Perú. Serán dos días de talleres. Buscamos que el Perú resalte tanto como Estados Unidos o Inglaterra que tienen sus propias asociaciones de filigrana”, cuenta Lourdes con emoción.

La comunidad que Lucca Papelitos y Cartones ha logrado construir es cada vez más grande. “Se me ocurrió hacer un espacio en Facebook de “Papelitos al aire” donde entrevistaba a un artista para que nos cuente su experiencia. En una de esas entrevistas, se me ocurrió hacer una maratón”, cuenta la emprendedora. En cada “Maratón de Filigrana”, artistas invitadas comparten sus técnicas y acercan a quienes están interesados en este tipo de manualidad.

Filigrana trabajado a mano para una conocido banco.

Compartir el arte

El tiempo es sumamente valioso para Lourdes, quien en diciembre recibió 30 pedidos especiales de piezas de filigrana. Aún así logra hacerse espacio para compartir sus conocimientos y técnicas con alumnos mediante la virtualidad.

“Mi mamá es docente y a mi siempre me ha gustado enseñar. No me gusta guardarme las cosas, soy mucho de compartir. Un día una amiga mía me preguntó si le podía enseñar a hacer filigrana y nació la idea de empezar a dictar clases. Yo estoy para ayudar”, cuenta la artista que cree fielmente que el sol brilla para todos, y es importante apoyar a los demás.

Quien revisa sus redes podría creer que Lucca Papelitos y Cartones se especializa únicamente en docencia y venta de materiales, pero la verdad es que Lourdes pasa  el mayor tiempo diseñando piezas que no publica. ¿Por qué? Porque cree en el respeto de cada una de ellas. “Antes de publicarlo, pregunto si desean que publique su pieza. Algunos la sienten tan única, tan propia que prefieren la privacidad. Hay que respetar el deseo de cada uno”, explica.

Ha realizado piezas con un diseño muy personal, así como piezas en masa para clientes corporativos. El más importante hasta ahora ha sido Caja Huancayo, que solicitó 100 ekekos realizados en filigrana 3D, que tomaron entre 10 a  12 horas de realización, cada una.

El sueño de Lourdes es exponer en una galería, que las personas vean sus piezas y digan “wow, eso lo hizo Lulú”, nombre por el que es conocida en la comunidad de filigrana de papel. Mientras va concretando sus metas y sueños, Lourdes cuenta con una lista de espera de 15 días para recibir pedidos personalizados que se convertirán en piezas únicas elaboradas con papel y amor.

DATO

Para realizar un pedido a Lucca Papelitos y Cartón, se puede contactar a Lourdes vía Facebook, Instagram y Twitter.

Tags:

cursos, filigrana de papel, Lourdes Sihuay, Lucca Papelitos y Cartones, talleres

En el 2014 Brenda Rivera decide darle un regalo a su enamorado: un queque marmoleado. “Mi queque favorito”, cuenta. Al postre lo decoró con dulces y decidió que sería una buena idea publicar las fotos de cómo le había quedado aquel dulce en su cuenta de Facebook. Total, era un regalo hecho con cariño y la alegría -se sabe- debe ser compartida, sobre todo en estos tiempos. Entonces pasó algo. De pronto sus amigos que vieron la publicación la llenaron de elogios, ‘likes’ y preguntas: “¿Vendes los queques?”, era la consulta más frecuente. Lo que había comenzado como un gesto de amor a su novio, se convirtió de pronto en una idea de emprendimiento que hoy la ayuda para su sustento.

Brenda tiene 26 años. Estudió comunicaciones en la Universidad de Lima, y los conocimientos que adquirió en la facultad los aplica en su negocio. El ser comunicadora -y pastelera autodidacta- le ha servido para plantearse estrategias útiles para su negocio. Primero, crear un nombre ingenioso. El primer nombre de este emprendimiento fue Deco Dulce, pero eso fue hasta ayer 31 de diciembre del 2021. Con el amanecer del nuevo año, este 2022, el negocio de Brenda fue rebautizado como De Bren Bakery. Tuvo que cambiarle de nombre a su emprendimiento debido a que uno similar se encontraba registrado en Indecopi. Así que lo rebautizó, pero no la fórmula del sabor ni la alegría con lo que los hace.

“Yo hago postres frescos y tengo una variada carta. Todo lo que hago es a pedido. No tengo pasteles en stock porque al estar guardados, pierden frescura. Y eso no me gusta”, detalla Brenda sobre sus postres como cheesecakes, pies de limón y manzana; carrot cake, brownies, alfajores, cupcakes, blondies, quiches, bowls, trufas, entre otros.

PASTEL 1

Comunicaciones y pastelería

Brenda asegura que su carrera de Comunicaciones, para este negocio, también la ayudó para editar videos -con los que promociona sus productos- crear diseños que hacen más atractiva su carta, diseñar su logo y enriquecer su capacidad creativa. Además de tener una red de contactos a los que reúne para pedirles una lluvia de ideas para innovar y crear nuevos productos.

“Soy [pastelera] autodidacta. Leo recetas que aprendí en internet. Comencé viendo tutoriales de Youtube, así aprendí”, comenta. “Mi familia y mi enamorado son mis principales degustadores. Así comencé a crecer”, dice quien confiesa que, el año pasado -cuando acabó la universidad- habló con sus padres y les pidió disculpas por haberles hecho pagar una carrera. “Los reuní y les dije que quería dedicarme a la repostería. Mis padres me entendieron”, cuenta con gratitud, por las oportunidades brindadas. Hoy la sala y el comedor de su casa son el taller de su repostería. Su padre la ayuda con el reparto de los pasteles y hasta sus abuelos le prestan su casa para que ella prepare sus pasteles, cuando Brenda en su hogar, no puede cocinar.

¿Qué aspiras para este 2022?, le preguntamos. “Quiero llegar a más personas. Tener un taller propio el próximo año. Y en un lugar más céntrico (Brenda vive en La Molina), como Surquillo, Surco o San Borja, donde está la mayor cantidad de sus clientes”, cuenta. Aunque aclara que sus postres -vía delivery- llegan a todo Lima. Su carta pueden revisarla en su Instagram o hacer pedidos al WhatsApp 999 215 501.

PASTEL 2

¿Cuáles han sido las principales dificultades que se le presentó al momento de emprender?, le preguntamos. “Acá nada es fácil. Uno quiere formalizarse, pero la verdad que la formalización es muy engorrosa y confusa, pero hay que hacerlo”, dice. Solo el cambiarle el nombre a su emprendimiento ante Indecopi, le tomó un año.

Además- dice- su alegría cotidiana, le resultó un aliciente. “El ser joven me hace tener energías. He dejado de dormir por días para dedicarme a este emprendimiento. Trabajo sola, cumplo con los pedidos con alegría. Soy cero negatividad. Aunque me pasen mil cosas, nunca me verás deprimida. No es que nunca esté triste, pero ¿de qué me sirve ponerme a llorar todo el día?”, afirma y recuerda “Tienes que estar al 100% para que las cosas te salgan bien en el emprendimiento que tengas”, aconseja a los futuros emprendedores del Perú.

¿Y qué pasa cuando viene el tiempo de las vacas flacas? “No todos los días o semanas son buenas”, dice. “Hay días que nadie te responde tus mensajes o nadie te compra, pero hay que seguir. No te rindas. No pares. Sigue ofreciéndole tus productos a tus clientes hasta que se aburran y te compren”, aconseja, con una sonrisa. Y añade: “A veces no tienes una inversión grande. Pero recuerda, al menos en repostería, comienza con lo mínimo y aprende. Hay miles de lugares para aprender, como YouTube. No necesitas meterte a clases caras. De hecho, eso lo puedes hacer más adelante. Tienes que aprender a tratar a la gente. Nunca faltes el respeto y sé compresivo”, aconseja, esta joven que ha hecho de la repostería, un método de vida, una forma de llevar alegría, a través de sus pasteles y que espera, este 2022, sea el año, más dulce de su vida.

Dato:

Para comunicarte con De Bren Bakery pueden escribir a su Instagram, WhatsApp 999 215 501 o ver su carta en: https://linktr.ee/Decodulceb

 

Tags:

Brenda Rivera, De Bren Bakery, Deco Dulce, Emprendimiento, pasteles, postres

Martín Hernández es el creador de Panifiesto.pe, un emprendimiento dedicado a la panadería y pastelería artesanal. Pero antes de que este negocio, que nació en La Perla (Callao), se convirtiera en sustento de vida para Martín, fue el hobby con el que este joven chalaco pasaba el tiempo en los duros días de la cuarentena.

“Antes de que naciera Panifiesto como emprendimiento, yo veía canales de Youtube donde enseñaban a hacer panes con masa madre”, cuenta al recordar que eran los tiempos del encierro producto del COVID-19, donde muchas personas -acompañados de sus familias y de un tutorial de internet- ingresaban a la cocina a preparar postres y pasar tiempo juntos. También -valgan verdades- para apabullar el aburrimiento del encierro. En el caso de Martín, este complicado periodo le sirvió para levantar un interesante negocio que ofrece panes de centeno o el clásico pan campesino o el pan campesino integral. Así como queque de plátano o queque de plátano y avena. Además de badka de chocoavellanas o badka de canela.

Campesino

¿Cuándo el hobby se convirtió en negocio?, le preguntamos a Martín, vía Zoom y minutos antes de iniciar la repartición de su producto por las diferentes calles de Lima y Callao.

“Comencé a hacer uno o dos panes para comerlos en casa”, dice. Luego, Martín -quien estudió gastronomía- hizo un poco más y se los invitó a amigos y familiares, quienes -una vez que lo probaron-comenzaron a pedirle que les prepare uno para llevárselos a casa. “Están buenos”, le decían y esto lo animaba.

Comenzó a mostrar-en sus redes personales- cómo es que hacía los panes y las publicaciones se llenaban de ‘Likes’. “Mis amigos me decían: ‘oe, trae pan’”. Fue cuando entendió que esto podía funcionar. “En La Perla no había mucha gente que consumiera panes artesanales, de masa madre, no era lo común. Decidí hacerlo, porque era una forma de innovar y funcionó”, señala. Había que diseñar una estrategia.

queque de platano

Queque de plátano salido del horno.

Los retos de emprender

Primero fue encontrar un nombre. Buscó referencias en internet y halló una idea con la que se quedó: fusionar la palabra ‘pan’, con ‘manifestación’. “Un manifiesto al pan”, dijo. Entonces el juego de palabras hizo lo suyo: nació ‘Panifiesto’, y quedó el nombre. “A partir de eso me inspiré”, dice. Su hermana -estudiante de comunicaciones y relaciones públicas- dio el visto bueno. “Era un nombre atractivo, jalador”, le dijo. Había que crearle un logo: una banderita roja con una ‘P’ en el medio. La imagen referencial podría ser la siguiente: la estación del pan.

El siguiente paso fue darle difusión. Le crearon a Panifiesto una cuenta de Twitter y otra de Instagram. Les tomó fotos a sus productos y las subió a las redes. Se crearon una cuenta de WhastApp empresarial y con todos los canales listos, comenzó a vender de manera orgánica.

“Otro reto fue llevarle mis productos a las puertas de sus casas”. Martín vive en La Perla, practica bicicleta como deporte y también la usa como una forma de movilidad sostenible. Él mismo lleva sus panes a las casas de sus clientes. Va en dos ruedas dependiendo la distancia. Si no, siempre está la opción del delivery (pago que debe asumir el cliente). Los panes de Martín no solo salen desde La Perla, también desde Surquillo, donde vive su hermana, lo que le permite ir a más distritos de Lima Metropolitana.

Para diversificar su negocio, en octubre, Martín ingresó al mundo del turrón. “Y fueron un boom total”, cuenta. Intentó hacer panetones, pero prefirió ayudar al emprendimiento de su madre, La cocina de Rosita, quien ofrece comida criolla y ahora realiza cenas navideñas para familias y empresas.

Mientras tanto nos cuenta que sus panes pueden durar más de dos o tres semanas en la congeladora, sin malograrse. A temperatura ambiente -recalca- dura unas 48 horas.

¿Qué les dirías a los emprendedores que buscan iniciar un negocio? Le preguntamos, antes de terminar.

“Ponerle empeño. 100% de dedicación, seguir aprendiendo e innovar. A la gente no le gusta lo cotidiano, ni lo repetitivo. Hay que innovar para tener un público más amplio”, aconseja este chalaco que hizo del pan, una forma de vida.

Dato:

Pueden contactar a Panifiesto en sus cuentas de Twitter, Instagram y en su cuenta de WhastApp pueden llamarlos, escribirles y encontrar su carta.

Tags:

Martín Hernández, Pan artesanal, Panifiesto, pastelería

En Lima Norte nació Misipa Wasin, un negocio que lleva un nombre quechua y que traducido al castellano se llama: “Casas de Gatos”.

“En Misipa Wasin existimos para darles la mejor vida que se merecen tus gatitos”, afirma Malena Jara, impulsora de este emprendimiento dedicado a los felinos.

Misipa Wasin es un negocio en donde se diseñan y venden casitas para gatos, valga la redundancia. Son hechas de triplay fenólico y vienen en dos presentaciones: en forma de cubo, cuyas dimensiones son 40 de largo por 40 de alto y 40 de ancho. También los hay en forma de contenedor, que además puede colocarse como mesa de centro en una sala, mientras los gatos -ronroneo de por medio- descansan casi todo el día: ¡vida de gatos!

La dimensión de esta presentación es de 30 de alto por 30 de ancho y 50 de largo.

“Nuestros productos duran siete vidas”, bromea Malena, en conversación vía Zoom con Sudaca, y que pueden ver en nuestro portal.

¿Pero cómo nace la idea de Malena Jara para crear casita para gatos? Pues la respuesta es la siguiente: desde la necesidad y el instinto de emprender.

 

Contenedor
Casita para gato tipo contenedor. También puede servir como mesa de noche.

 

“Soy arquitecta y culminó el contrato en mi trabajo en diciembre del 2020. Los primeros meses del 2021, mandé mis CVs a varias empresas y llamé a mis contactos, pero no conseguí empleo. Así que comencé a trabajar como independiente”, cuenta sobre esos primeros meses del año.

Previo a este acontecimiento por el que han pasado miles de peruanos, en la familia de Malena adoptaron dos gatitos hermanos de 3 meses. Los llamaron Inti y Killa. Les habían comprado su árbol para gato alfombrado de color beige que -cuenta la emprendedora- no fueron un gran diseño para su hogar. Pronto le quedó chico a sus mininos. Entonces pensó: “Por qué no le hago yo sus casitas”. Por ese entonces, venía trabajando en el diseño y creación de unos closets con un carpintero que pronto se convertiría en su aliado: el señor Elmer Julca. Ella le comentó su idea de hacer casitas para gatos. Él la oyó y comenzaron con el emprendimiento.

“Hice planos, tomé medidas de mis gatitos para crear las casitas que luego se venderían. Con las dimensiones adecuadas, las pasé al Autocad, y junto a Elmer se materializó el emprendimiento”, cuenta.

Misipa Wasin - CUBO
Casita para gato tipo cubo y con balcón.

El poder de las redes

Su emprendimiento lo lanzó por Twitter, pues era la red social que usaba con frecuencia para mantenerse informada. Luego vino Instagram. Pero fue en Twitter donde encontró el nicho para su negocio.

“Mi primer cliente fue el dramaturgo Eduardo Adrianzén. Le gustó mi emprendimiento, me escribió por DM (mensaje directo) del Twitter y materializamos. A él le estoy agradecida”. Pero no quedó allí, Adrianzén la etiquetó y su tuit fue observado por sus más de 300 mil seguidores.

Entendió, Malena, que para salir adelante debía apoyarse y apoyar a otros emprendedores, crear una red de contactos que se ayuden en comunidad. Fue que se unió a #LaNacionEmprendedora, una legión de emprendedores que se apoyan en Twitter. Quienes le dieron su respaldo fueron Don Rancherito, Gloren y la actriz Laly Goyzueta con MufFit. Ellos retuitearon a Misipa Wasin. Pero no solo eso, posteriormente le dieron consejos. Malena debía crear mensajes cortos y potentes y lanzarlos como publicidad en sus redes, jugar con los memes y adaptarlos a su emprendimiento, “arrobar” a otros emprendedores y retuitear las ideas de negocios de otros empresarios. “Siempre, en el camino, encontrarás personas que te ayudarán, que te harán crecer en comunidad”, reflexiona.

¿Qué lecciones le dejó emprender? Le preguntamos.

“Nosotros empezamos con el carpintero Elmer Julca y entendimos que cuando uno tiene productos de calidad y una buena marca, tu producto se venderá. Así se pasan la voz. A nosotros nos adoptó la comunidad de cat lover”, cuenta.

Pero también superó dificultades, como cuando subido el Dólar y pasó la barrera de los cuatro soles. En aquel entonces el precio de los materiales se fue al alza. “Eso nos afectó”, señala. Pero también entendió que para que sus casitas para gatos se vendan debían de llegar a todo lado: “Hacemos delivery y llegamos a todo Lima y a las regiones que nos soliciten”.

Y ¿qué les recomendaría a los emprendedores?

“Si tienen una idea, láncense. Yo hasta el año pasado trabajé para alguien. Imagino que, si hubiera seguido trabajando en obras de lunes a sábado, quizás no hubiera podido emprender. Les digo: no pierdan el tiempo. Busquen y encuentren la oportunidad. Siempre encontrarán quién los ayude. En mi caso fueron los ‘cat lover’”, dice sobre este emprendimiento que hoy, como nos dijo líneas arriba: tiene más de siete vidas.

Dato:

Para comunicarse con Misipa Wasin pueden hacerlo al WhatsApp o Telegram: 972 221 078. También pueden seguirlos en TwitterInstagram.

Tags:

Cat Lover, Malena Jara, Misipa Wasin

Un amigurumi es un lindo muñequito tejido con una técnica japonesa que usa como herramienta al crochet. Los hay de todos los tamaños, formas y colores, e incluso algunos pueden personalizarse para asemejarse a un ser querido. Este es el tipo de arte al que se dedica Janice Villanueva, joven emprendedora de 24 años, en Ohvillos.

Hay personas a las que el emprendimiento les corre por las venas, y Janice es una de ellas, que desde los 16 años se involucró en el mundo de la animación infantil al punto de crear su propia productora: Sonrisitas Miyani. Estuvo más de cinco años liderando con éxito su emprendimiento, hasta que se convirtió en madre y tuvo que parar de manera momentánea.

Los descansos la tenían en la inactividad, e ilusionada por preparar el cuarto de su bebé, empezó a interesarse por el tejido. “Yo no sabía tejer. Entré a Youtube y encontré clases a crochet para principiantes y conforme iban pasando los días notaba que tenía una habilidad”, cuenta Janice. El primer amigurumi que creó fue una conejita para su hija. Emocionada, lo compartió en redes sociales y al empezar a recibir pedidos de sus contactos, se dio cuenta que allí había una oportunidad de negocio.

“Me compré todos los hilos, todos los colores. Encontré un nombre, trabajé el logo con mi diseñador, y Ohvillos nació un 26 de agosto de 2020, en plena pandemia. Fue una manera de reinventarme para emprender”, recuerda Janice, que ahora estudia Administración y Marketing Digital para tener aún más herramientas para potenciar lo que ha logrado.

Ohvillos

Trabajar y sanar

Para Janice, Ohvillos ha sido no solo una gran forma de independizarse, sino también de sanar heridas emocionales, pues durante su embarazo se separó del padre de su bebé. “Fue bastante doloroso y para mí el tejer fue psicoterapéutico, se lo recomiendo a todo el mundo. Para mí eso fue una motivación, una especie de sanación”, cuenta Janice.

Tras esta experiencia de empoderamiento, Janice busca empoderar a más mujeres mediante el tejido. Actualmente, son tres las mujeres que forman parte de Ohvillos. “Para mí el tiempo en familia es muy especial y me gustaría darle la oportunidad a otras mujeres de pertenecer a nosotros y tener esa experiencia”, explica la emprendedora.

“Yo me imagino a Ohvillos teniendo una tienda física y abriéndole las puertas, no solo a mujeres tejedoras, sino también a mujeres emprendedoras que tengan negocios pequeños y quieran vender sus productos ahí. El poder independizarse en una ciudad tan machista, es una forma muy importante de empoderarnos”, añade Janice.

Ohvillos

Antes de contar con un equipo consolidado, Janice recibió una propuesta laboral para realizar tejidos a bajo costo. “Querían que teja durante ocho horas por 20 soles, iban a explotarme”, cuenta. Frente a ello, contactó a otras mujeres interesadas en tejer, y les ofreció mejores condiciones de trabajo y pago.

“A mí me encanta cuando mis chicas me dicen ‘Janice, muchas gracias porque me gusta que el equipo sea bueno y tranquilo, en un ambiente agradable, y se me remunera como debe ser. Ya somos un grupo de amigas”, cuenta.

El impulso por redes sociales ha sido determinante para el éxito de Ohvillos. Janice Villanueva es una de las fundadoras de #LaNaciónEmprendedora, iniciativa en Twiter que le ayudó a potenciar su negocio y ayudar a otros compañeros emprendedores a dinamizar sus ventas. Al mes, Ohvillos elabora más de 90 amigurumis a pedido, y al momento cuentan con un tiempo de espera de un mes.

Finalmente, Janice busca invitar a más mujeres al emprendimiento. “Yo creo que no hay nada más que retarse a una misma. Siempre he creído que si tú no crees en ti y en tu negocio, nadie más lo va a hacer. A veces nosotras tenemos esa idea suelta, pero no debemos quedarnos en la intención, hay que arriesgarse a probarlo. Tal vez, así como yo, encuentren una vida que jamás había experimentado. Hay que arriesgarse”, recomienda.

 

Dato:

Para hacer un pedido en Ohvillos, pueden contactarse a su cuenta de Facebook, Instagram o Twitter.

Tags:

crochet, Janice Villanueva, Ohvillos

Al igual que muchos peruanos que crearon pequeños negocios durante la pandemia, la actriz Laly Goyzueta y su esposo el actor Mariano Sabato decidieron lanzar al mercado unos muffins saludables que habían estado vendiendo entre amigos y asistentes a los gimnasios en los que daban clases.

A través de redes sociales, los “MufFit” empezaron a llegar a distintas partes de Lima y ahora también pueden encontrarse en algunas tiendas. En conversación con Sudaca, la actriz convertida en emprendedora confiesa que le costó un poco empezar a vender, pero esta aventura también le ha permitido conocer a muchos otros emprendedores.

“Para mí ha sido un reto aprender a vender, aparte de hacer todo. Estamos todos involucrados en esto. Estamos entusiasmados y tratando de aprender cada día, llevo cursos de marketing y formo parte de la Nación Emprendedora, que es un grupo de tuiteros unidos que creemos que juntos somos más fuertes y nos apoyamos”, comenta.

MufFit

Una receta saludable

Al inicio, Laly recuerda que su esposo trajo una receta de muffins que fueron adaptando para que sea más saludable. El primero que hicieron fue de manzana con arándanos y después llegó el “chocobanana”. Asegura que lo que más les costó fue encontrar el balance de dulce de procedencia natural, ya que no le colocaron ningún tipo de azúcar ni edulcorantes, haciendo que el producto esté libre de octógonos.

“La avena es uno de los cereales más importantes, que aporta más a la salud, frutas, leche y huevo, que dan proteínas, tiene harta fibra. Es un producto pensado y concebido para alimentar, para nutrir”, explica.

Una vez que llegaron a la fórmula que querían, vieron que el producto tenía potencial y tramitaron el registro sanitario y su registro ante Indecopi. Con la pandemia y el cierre de los gimnasios, que había sido su principal punto de venta, empezaron a ofrecerlo por Whatsapp y Twitter. Decidieron crear páginas de Facebook e Instagram y toda la familia se avocó a realizar las entregas. Actualmente, han crecido en producción y trabajan con una empresa de delivery.

“Aportar con un producto diferente que hemos creado nosotros -porque de la receta con la que empezamos no quedó nada- y tratar que las familias peruanas se alimenten mejor, comiendo algo rico, pero que sabes que te hace bien sin azúcares añadidos, es importante. Es dar algo bueno y también sentirme orgullosa de lo que estoy haciendo”, señaló.

 

MufFit

Crecimiento y planes de expansión

Desde que empezaron a recibir los pedidos en redes sociales, se dieron cuenta que el producto funciona bien para personas que hacen deporte, jóvenes que viven solos y familias porque resulta una alternativa saludable a los dulces.

“El de chocobanana, que es el que más me gusta, lo hacemos con cacao al 100%. Son ingredientes que aportan. No les ponemos ningún tipo de azúcar y ni siquiera stevia porque el sabor no nos gustaba. Por eso nos costó trabajo hacerlo porque había que equilibrar cuánto de fruta ponerle para que sea dulcecito. No es un postre tampoco, es un snack para ese momento de hambre”, precisa. Aunque dice que a varios clientes les gusta combinarlo con distintos aperitivos como frutas.

Por ahora, además del delivery, sus productos pueden encontrarse en las tiendas Thika Thani de Miraflores y San Borja, y en Kaypi de La Molina. Sin embargo, a futuro le gustaría contar con más puntos de venta.

“Cuando empezamos el proyecto con Mariano -y estoy segura que lo voy a lograr- le dije que mi sueño es tener los MufFit en los grifos. Antes de la pandemia salíamos a la calle y si se nos hacía tarde, parábamos en el grifo para comer algo. Al entrar encontrábamos puras galletas, chucherías y no encuentras nada que pase tu hambre. Mi sueño es llegar a los grifos y encontrar algo saludable que esté al alcance de tu mano. Tratamos de ofrecerlo también a un precio no tan alto para que no sea un lujo”, refiere.

Confía en que, a pesar de la situación de constantes crisis políticas que también afectan a los emprendedores, la situación económica les permita seguir creciendo como tienen pensado.

“El camino del emprendedor es bien intenso. De muchas alegrías y esfuerzo. Esperamos poco a poco salir adelante y que se reactive la economía. Es una cadena; si tienes trabajo con ese dinero puedes comprar y hacer que otras familias tengan trabajo. Ahorita somos nosotros, pero más adelante sí nos gustaría dar trabajo a otras personas, ir creciendo”, indica.

Dato:

Puedes contactar a “MufFit”  a través de su cuenta de Facebook e Instagram.

Tags:

Emprendedora, Laly Goyzueta, MufFit

Durante el 2020, el primer año de la pandemia, se crearon un total de 235.447 empresas, según el INEI. Estas se han convertido, a todas luces, en sinónimo de resiliencia, pero ¿qué sucede con aquellas que nacieron solo días antes del inicio del confinamiento?

Una de ella fue Roots Foods, emprendimiento de papas nativas cocidas, prensadas y congeladas creada por Augusto Gereda, emprendedor que durante 25 años se dedicó al comercio, industria, minería, energía e hidrocarburos y retail.

Debido a esta experiencia, la marca de Gereda estaba lista para ingresar a supermercados e iniciar con degustaciones para impulsar su producto, tres días antes del cierre total de nuestro país, producto de las medidas preventivas frente al COVID–19.

“Nos cambió todo el esquema”, cuenta Gereda, al recordar el primer golpe que nos dio la pandemia: los primeros contagiados y fallecidos y un duro confinamiento que provocó el cierre de negocios. “Tan pronto nos dieron las licencias y habíamos pasado de las certificaciones de planta, estábamos listos para empezar, pero de pronto con la pandemia ya no ingresaban proveedores. Se nos cerró ese canal. También el de los restaurantes. Pero vimos que la gente empezó a cocinar mucho en casa”, recuerda Augusto, al encontrar la manera de continuar impulsando su producto. Hallaron el problema, buscaron la oportunidad.

Roots Foods empezó así con una venta directa, el efectivo boca a boca. Se sumó además la difusión en redes, esperando la reapertura del sector retail. “Una vez que abrieron sus puertas, si bien entramos, ya no había la posibilidad de hacer degustaciones, lo cual es un tema primordial para nosotros, tratándose de un producto nuevo. Ha sido un camino un poco difícil, recién vamos a empezar con el impulso después de año y medio”, indica Augusto.

papas

Perfeccionar la papa Tumbay

Perú es un país productor de papa y tiene 3000 mil variedades. Sin embargo importa 50 mil toneladas anuales. La idea de Gereda, entonces, es hacerle recordar a los peruanos la riqueza de nuestro producto a través de Roots Foods, unas papas -del tipo Tumbay- 100% naturales, cocidas al vapor, prensadas y congeladas que llegan a casa -convertidas en pulpa- envasada al vacío y listas para preparar un puré, una causa limeña, papa rellena, hamburguesa de papa, entre otras. 

“Lo que nosotros hicimos fue desarrollar un producto que al momento de usarlo tenga las mismas propiedades organolépticas que el producto recién hecho, y que además se pueda almacenar por un periodo largo”, cuenta Augusto.

Para lograrlo, en compañía de su equipo realizó, durante seis meses, ensayos, pruebas, análisis, estudios de vida útil del producto y lograron uno que se mantiene fresco hasta por 8 meses. “Puedes preparar un puré que no tiene ningún añadido, ningún aditivo. Es 100% papa. Se puede usar en 5 minutos. Simplifica mucho el proceso de hacer cosas ricas y nutritivas en casa”, comenta el creador de Roots Foods, producto que llegó a supermercados como Wong o Metro y que también llega a través de delivery.

Para Augusto, la parte más complicada de emprender, quitando las complicaciones de la pandemia, fueron los impuestos aplicados a su producto. “Las papas son vegetales y están liberadas del pago del IGV, por ejemplo. Entonces yo compro papas y no puedo deducir por ningún lado ese gasto. En cambio, al transformar mi producto, que sigue siendo 100% papa, pero prensada sí se me aplica el IGV, entonces a ello se suma el costo de empaques, envases y demás, y eso de entrada te pega”, comenta.

Respecto de la pandemia, pese a ya haberse formado como empresa a solo días del confinamiento, no tenían facturación previa, por lo que acceder a créditos se hizo más complejo. “Nosotros no pudimos acceder a ningún Reactiva porque no teníamos historial anterior. Pasamos de todo un poco, pero seguimos vivos, que es lo importante”, comenta.

Ahora Roots Foods se encuentra encaminado hacia la exportación. “Hemos estado participando en algunas ferias como la Expo Alimentaria y estamos desarrollando la forma de ingresar a otros países. Por ejemplo, en Estados Unidos puedes comprar papas amarillas enteras congeladas. Definitivamente a la hora que las descongelas no te quedan iguales que una papa amarilla recién hecha. Roots Foods, si tiene esa cualidad. Creo que podríamos tener una ventaja importante”, finaliza.

 

Dato:

Puedes seguir a Roots Foods en su cuenta de Facebook, Instagram y en su página web.

 

Tags:

Augusto Gereda, papa Tumbay, Roots Foods
Página 1 de 5 1 2 3 4 5