[OPINIÓN] El Barón de Münchhausen cabalgaba balas de cañón y se sacaba a sí mismo de un pantano tirándose de la coleta. Nadie le exigía pruebas: bastaba el aplomo con que mentía. En el Perú tenemos un discípulo aventajado, y no necesita pantanos: le basta un micrófono y una promesa a cinco años.

Rafael López Aliaga, alias Porky, gobernó Lima prometiendo un tranvía en la avenida Universitaria. Quedó en renders. Ofreció un teleférico entre Independencia y San Juan de Lurigancho. Quedó flotando en su imaginación. Anunció un metro subterráneo entre Villa El Salvador y Puente Piedra. Cero kilómetros. Y bautizó todo esto como el camino hacia una Lima potencia mundial, frase que hoy suena a chiste privado entre limeños atrapados en el mismo tráfico de siempre.

La joya de su colección municipal fue el tren Lima-Chosica: lo presentó como una donación generosa de Caltrain, y resultó que la comuna pagó más de 22 millones de dólares por vagones con fallas estructurales certificadas por sus propios informes técnicos. Siguen durmiendo en un parque, acumulando gastos de custodia.

Pero el daño mayor quizás no esté en los trenes, sino en las pistas. Las vías que alguna vez administró Rutas de Lima lucen hoy sucias, saturadas de tráfico pesado, y preocupa que nadie las mantenga, mientras el Perú enfrenta en el CIADI una demanda por más de 2.700 millones de dólares y ya acumula fallos adversos en cortes de Washington. López Aliaga insiste en que el Estado no pagará y que vamos ganando; los tribunales, mientras tanto, dicen otra cosa.

Su palabra de oro tampoco resistió. En octubre del 2022, antes de asumir la alcaldía, juró que no renunciaría al cargo para postular a la presidencia, por el bien del Perú. Tres años después renunció exactamente para eso.

Con ese historial subió al escenario nacional prometiendo arrasar en primera vuelta. La realidad, que no lee comunicados de prensa, lo dejó tercero, a menos de veinte mil votos de la definición, fuera del balotaje. Como todo buen barón, no aceptó el aterrizaje sin pelear: denunció fraude sin pruebas, exigió repetir la elección, amagó con no reconocer resultados. Al final, se rindió ante la aritmética, dejando claro que hay pantanos de los que ni el mejor barón puede salir solo con el relato.

[INFORME] El gobierno de José María Balcázar está a poco de llegar a su final. Sin embargo, su despacho tomó la insólita decisión de gastar casi cuarenta mil soles en un taller para trabajadores que serían reemplazados cuando asuma su sucesora el 28 de julio.

Luego de tres presidentes que debieron abandonar Palacio de Gobierno en medio de escándalos por diversos motivos, lo que se esperaba de José María Balcázar en el despacho más importante del país era que tenga la capacidad de brindarle al Perú un periodo de cierta estabilidad hasta que el nuevo mandatario asuma el cargo en el mes de julio.

Pese a que sus predecesores de los últimos cuatro años habían servido como ejemplo de lo que no debe hacer, la gestión de Balcázar parece no haber puesto mucha atención a la historia reciente de los ocupantes del sillón presidencial y su mandato estuvo marcado por cuestionables decisiones, como la elección de ministros de dudosa capacidad profesional y moral.

Pero, como si los desaciertos para designar ministros no fuese suficiente, el gobierno del abogado de ochenta y tres años también ha caído en las mismas tentaciones que otras instituciones del Estado: el despilfarro del presupuesto disponible. Sudaca pudo revisar los recientes gastos de la oficina presidencial y encontró información que expone a un gobierno dispuesto a gastar el dinero de los peruanos sin una justificación razonable.

LA MOTIVACIÓN FINAL

En los últimos años se ha podido observar una marcada tendencia en el mundo empresarial que busca fortalecer el trabajo en equipo mediante talleres dictados por especialistas. Por supuesto, el sector público también podría verse beneficiado con este tipo de estrategias que apuntan a lograr mayor eficacia por parte del trabajador.

No obstante, resulta inevitable preguntarse cuál es el propósito de apostar por un taller laboral para una gestión que está a pocas semanas de llegar a su final y que, incluso, está próximo a iniciar el proceso de transferencia con el personal designado por el gobierno entrante. Inexplicablemente, el Ejecutivo ha emitido una orden de servicio en el mes de junio a nombre de la empresa Greco Tours S.A.C. que se dedica a brindar este tipo de talleres.

Además, al revisar los registros de los talleres que ofrece esta empresa se puede encontrar que lo que el despacho presidencial ha catalogado como “taller de fortalecimiento del clima laboral y trabajo en equipo” no es precisamente una capacitación relacionada con el trabajo que realiza la presidencia, sino que consistiría en dinámicas lúdicas que más parecen orientadas en brindar un momento de distracción para los trabajadores.

Por un taller como el que pudo observar en la imagen anterior, el personal que trabaja en el despacho presidencial invirtió algo más que sus horas de trabajo. Según la información que pudo revisar Sudaca, la oficina de José María Balcázar pagó la suma de treinta y ocho mil soles a la empresa Greco Tours.

POLÍTICA DE ESTADO

Pero el despacho presidencial no es el único que está disponiendo de su presupuesto y el tiempo de sus trabajadores para un taller pese a que están a pocas semanas de abandonar sus puestos. Sudaca pudo rastrear los contratos de esta empresa con el sector público y encontró varias sorpresas.

Durante el mes de mayo, el Ministerio del Ambiente también recurrió a los servicios de Greco Tours. Pese a que la llegada del nuevo gobierno llevará a que, como suele pasar con cada traspaso de mando, se realice una renovación de personal, quienes hoy tienen bajo su control este ministerio invirtieron diez mil soles en este tipo de dinámicas para trabajadores.

En esta lista también figura el Instituto Nacional de Radio y Televisión del Perú (IRTP). La entidad encargada de los medios de comunicación estatales recurrió a Greco Tours para un “taller de motivación” para sus trabajadores que tuvo lugar en los últimos días del mes de abril y para el cual se destinaron casi treinta y ocho mil soles del erario público.

Invertir en mejorar el clima laboral y fortalecer el trabajo en equipo puede ser una decisión muy acertada. Pero resulta difícil justificarla cuando ocurren en un contexto en el cual ese personal que recibe los talleres está a días de abandonar sus puestos y los resultados de dichos tallares pagados con dinero de los peruanos no serán precisamente en beneficio del país.

[OPINIÓN] La batalla de Concepción, librada los días 9 y 10 de julio de 1882, constituye uno de los episodios más singulares de la Guerra del Pacífico. Para el Perú representó una importante victoria militar durante la Campaña de la Breña y una demostración de la eficacia de la resistencia organizada por el general Andrés Avelino Cáceres, cuando la guerra parecía perdida. Para Chile, en cambio, el combate ha sido convertido en la más alta expresión del heroísmo de sus soldados, cuya resistencia hasta el último hombre ha pasado a formar parte de su imaginario nacional.

Comprender Concepción exige situarla en su contexto histórico. Más que un enfrentamiento aislado, fue el desenlace de una compleja campaña desarrollada en la sierra central del Perú, donde la geografía, el respaldo de la población y la capacidad de adaptación de los ejércitos emparejaron al número de soldados o la calidad de las armas. Allí, lejos de los grandes puertos y de las batallas costeras que caracterizaron las primeras campañas de la guerra, se desarrolló una forma distinta de combatir: la guerra de movimientos y de desgaste permanente del adversario.

Tras la ocupación de Lima en enero de 1881, el alto mando chileno esperaba que la resistencia peruana se extinga. Sin embargo, en la sierra central, Andrés Avelino Cáceres levantó el Ejército del Centro compuesto por los sobrevivientes de las campañas anteriores, nuevos voluntarios y contingentes reclutados en las zonas altoandinas. El laureado general ayacuchano buscaba una guerra en la que el teatro de operaciones favoreciese a quien mejor conociera el territorio y quien pudiera desenvolverse con más rapidez entre quebradas, caminos estrechos y elevadas cordilleras.

Junto al ejército regular apareció un actor decisivo: las guerrillas campesinas. Integradas principalmente por comuneros de la sierra central, en particular del Valle del Mantaro. Estas fuerzas carecían de instrucción militar y armamento moderno. Muchos combatían con viejos fusiles, pero un número considerable recurría todavía a hondas, lanzas improvisadas, machetes e incluso piedras. Aquella desigualdad material fue compensada por un profundo conocimiento del terreno, una extraordinaria movilidad y la convicción de defender sus pueblos frente a un ejército ocupante que, durante el trayecto de la expedición chilena al mando del coronel Ambrosio Letelier, se mostró excesivamente represor con la población campesina comunitaria que encontró a su paso.

El rol de las guerrillas -distintas al ejército regular de Cáceres- resultó fundamental. Los campesinos proporcionaban información constante sobre los desplazamientos enemigos, servían de enlace entre las distintas columnas peruanas, dificultaban el abastecimiento chileno y hasta participaban directamente en los combates. También hostigaban al enemigo en su recorrido colocando trampas a su paso o lanzándole enormes rocas -las galgas- desde las alturas de las quebradas. La guerra había dejado de librarse únicamente entre dos ejércitos para incorporar a sectores de la población civil, en especial al mundo andino del que, hasta entonces, el Estado peruano no se había ocupado a no ser para facilitar su reducción a servidumbre al interior de enormes e inhóspitas haciendas.

Cáceres supo comprender muy pronto el enorme potencial de aquella alianza ejército-pueblo. La combinación entre disciplina militar y participación popular fue el rasgo más notable de la resistencia peruana durante los últimos años de la guerra.

La batalla de Concepción

La columna chilena al mando del coronel Estanislao del Canto enfrentaba una realidad muy distinta. Se extrañaba la guerra en la costa, en la que se contaba con la casi certeza de vencer debido a su topología por lo general llana, a la notable superioridad militar de sus fuerzas  y al apoyo de sus poderosos blindados de guerra fondeados en aguas aledañas. Aunque en la sierra los soldados chilenos disponían de fusiles modernos, abundante munición y una organización militar superior Esta vez debían operar en un territorio montañoso y hostil, muy alejados de sus bases de operaciones que permanecían en Lima, ocupada en enero de 1881.

Además, el control efectivo del valle del Mantaro exigía ocupar numerosas localidades a la vez, proteger convoyes de abastecimiento y mantener abiertas las comunicaciones con las demás fuerzas de ocupación. Estas necesidades operacionales obligaron al mando chileno a dispersar sus efectivos: ¡y este era el error que Cáceres esperaba para atacar!

Fue precisamente en ese contexto cuando se destacó a la localidad de Concepción una compañía del Regimiento Chacabuco, al mando del capitán Ignacio Carrera Pinto. La pequeña guarnición estaba integrada por apenas setenta y siete soldados, bien armados y disciplinados, pero completamente aislados del resto de sus fuerzas. Frente a ellos comenzaron a reunirse centenares de combatientes peruanos pertenecientes tanto al ejército regular de Cáceres como a las guerrillas campesinas de la sierra central. La desproporción numérica a favor los atacantes era agobiante, aunque el armamento, la munición y la tecnología favorecía a los defensores.

La resistencia chilena durante las jornadas del 9 y 10 de julio fue notable. Carrera Pinto y sus hombres rechazaron sucesivos ataques mientras les fue posible, aprovechando la superioridad de sus armas y la solidez de las edificaciones que ocupaban. Solo cuando las municiones comenzaron a agotarse y la situación se volvió insostenible, la lucha derivó en un combate cuerpo a cuerpo. Ninguno de los integrantes de la guarnición sobrevivió. Militarmente, la victoria correspondió al Perú pero Chile encontró en aquel sacrificio un relato fundacional de su tradición militar.

Teniente Ignacio Carrera Pinto, comandaba la guarnición chilena en Concepción


La victoria peruana en Concepción no fue fruto del azar ni exclusivamente de la superioridad numérica alcanzada durante el combate. Constituyó el resultado de la acertada estrategia militar de Andrés Avelino Cáceres. Aquella forma de combatir terminó obligando al ejército chileno a dispersar sus efectivos, lo que lo condujo directo a una contundente derrota, la mayor y de más repercusión de toda la Guerra del Pacífico.

Además, este triunfo fue parte de un ataque simultaneo de las fuerzas caceristas que también incluyó las cercanas localidades de Marcavalle y Pucará, cuyas batallas también se coronaron con la victoria sobre el 9 de julio de 1882. La campaña de la Breña demuestra que el célebre «Brujo de los Andes» no fue únicamente un jefe valeroso, además fue un conductor militar brillante, capaz de adaptar sus operaciones a un escenario profundamente adverso.

Reflexión sobre la batalla de Concepción

El interés histórico de la batalla Concepción trasciende el plano militar. A diferencia de otras acciones de armas, esta batalla terminó ocupando un lugar privilegiado en la memoria colectiva de ambos países, aunque por razones muy distintas. Para el Perú representa una victoria obtenida en condiciones particularmente adversas y una prueba confirmatoria de que la resistencia organizada por Cáceres contenía una innegable capacidad ofensiva. Para Chile, en cambio, simboliza el sacrificio llevado hasta sus últimas consecuencias por una pequeña unidad militar que decidió combatir aun cuando toda posibilidad de supervivencia parecía imposible.

Desde esa perspectiva, Concepción ocupa en la memoria chilena un lugar comparable al que la batalla de Arica ocupa en la memoria peruana. En ambos casos, el desenlace militar quedó subordinado al significado moral atribuido posteriormente por cada sociedad. El Perú recuerda a Francisco Bolognesi y a los defensores del Morro como paradigma del cumplimiento del deber hasta el sacrificio supremo. Chile honra a Ignacio Carrera Pinto y a sus hombres bajo un principio semejante. Se trata de dos relatos nacionales construidos sobre experiencias distintas, pero unidos por una misma valoración del coraje frente a una situación desesperada de la que no podía esperarse la victoria.

Reconocer esa semejanza no supone establecer falsas equivalencias. Significa, simplemente, aceptar que el heroísmo no constituye patrimonio exclusivo de ninguna nación. Los soldados pueden combatir por banderas distintas y, al mismo tiempo, dar muestras de un valor personal que merece ser recordado por la posteridad.

Quizá sea precisamente allí donde la historia pueda ofrecer una de sus contribuciones más valiosas al presente. Durante demasiado tiempo, la memoria de la Guerra del Pacífico fue utilizada para alimentar relatos nacionales construidos desde la exaltación del propio bando o la descalificación del adversario. Esa visión, comprensible en las décadas inmediatamente posteriores al conflicto, resulta insuficiente para dos sociedades que hoy mantienen intensas relaciones económicas, culturales, académicas y humanas. El conocimiento histórico no debería servir para perpetuar una rivalidad, sino para comprender con mayor profundidad las complejidades del pasado.

En diversos trabajos he sostenido que la reconciliación entre el Perú y Chile no exige renunciar a la memoria nacional ni relativizar el sufrimiento experimentado durante la guerra. Muy por el contrario, una reconciliación auténtica solo puede construirse sobre el reconocimiento sincero de ese pasado. Recordar Arica no obliga a desconocer Concepción, como recordar Concepción tampoco exige minimizar el significado que Arica posee para los peruanos. Ambas memorias pueden coexistir sin excluirse mutuamente, del mismo modo que dos pueblos pueden honrar a sus héroes sin convertirlos en instrumentos permanentes de confrontación.

La experiencia europea posterior a la Segunda Guerra Mundial demuestra que incluso los conflictos más devastadores pueden dar paso, con el tiempo, a procesos sólidos de entendimiento. Francia y Alemania, enfrentadas durante generaciones, lograron convertir una historia marcada por las guerras en uno de los pilares de la integración europea. Salvando las enormes diferencias de contexto, el Perú y Chile también poseen las condiciones para seguir profundizando un camino semejante. Compartimos una geografía, una historia entrelazada y desafíos comunes que exigen mirar el futuro con mayor amplitud de miras. Luego, no puede pasarse por alto que existen episodios discutibles de la Guerra del Pacífico, como el incendio del puerto de Mollendo, del balneario de Chorrillos o la destrucción de la costa norte del Perú, que ameritan una reflexión serena entre las partes poder ofrecerles a sus sociedades los gestos de empatía y recogimiento que permitan emplazarlos en un lugar en el pasado que ya no se filtre al presente bajo la forma de una memoria doliente.

Concepción nos recuerda, finalmente, que la grandeza de los pueblos no reside únicamente en sus victorias, sino también en la forma como son capaces de recordar a quienes combatieron con honor. Los soldados y campesinos peruanos que defendieron su patria durante la Campaña de la Breña y los jóvenes chilenos que resistieron hasta el final en el pueblo de Concepción pertenecen a la historia de ambas naciones. Honrar su memoria no significa prolongar la guerra en el terreno del recuerdo, sino comprender que el respeto hacia el valor del antiguo adversario constituye también una forma superior de patriotismo. Quizá esa sea una de las lecciones más perdurables que todavía puede ofrecernos la Guerra del Pacífico.

 

[INFORME] Aunque han salido a la luz serias irregularidades en la investigación del asesinato de Santiago Guardamino, su familia sigue esperando que el fiscal a cargo decida reabrir el caso para encontrar a los responsables.

La justicia peruana se ha ganado, en los últimos años, una muy mala reputación y no se podría decir que esto es del todo inmerecido. La lentitud e inacción que han tenido en casos donde existen evidencias que deberían conducir a resultados concretos en favor de quienes buscan justicia llevaron a que cada vez más personas pierdan la esperanza en el sistema.

El caso de Santiago Guardamino es una de estas historias que parece haber quedado congelada. Pese a la existencia de numerosos testimonios y pruebas detrás de un asesinato, la justicia le sigue dando la espalda a los familiares de un líder comunal que terminó pagando con su vida el haber denunciado una estafa.

¿QUÉ HACÍA GUARDAMINO?

Desde enero del año 2023, Santiago Guardamino Gonzáles ejercía el cargo de presidente de la Comunidad Campesina de Quipán. Pero este puesto no lo asumiría en medio de un panorama precisamente tranquilo. Por el contrario, por aquel entonces, la comunidad venía de sufrir una cuantiosa estafa.

El predecesor de Guardamino, Abel Mosquera Ortiz, había vendido diez mil hectáreas de tierras comunales a Industrias Argüelles, una reconocida empresa que cuenta con millonarios contratos con diversos municipios y se encontraba en la búsqueda de un terreno para la construcción de un relleno sanitario.

Pero esta venta no había seguido los pasos correspondientes. Mosquera Ortiz no sólo había actuado a espaldas de la Comunidad de Quipán usando documentación falsificada, también acordó vender esas diez mil hectáreas por apenas seiscientos mil soles pese a que su precio real estaba estimado en más de cinco millones de soles.

Este fue el panorama que encontró Guardamino al asumir la presidencia de esta comunidad y tomó la decisión de empezar una cruzada en búsqueda de justicia que inicialmente tuvo resultados. Mosquera llegaría a ser condenado y una suerte simular tuvo Aniceto Argüelles, fundador de Industrias Argüelles, tras intentar sobornar a la magistrada a cargo del caso.

EL ASESINATO

Pero, cuando todo parecía encaminarse para que la Comunidad Campesina de Quipán recupere sus tierras, esta historia sufrió un duro revés. La noche del 1 de abril del 2024, Santiago Guardamino recibió nueve disparos mientras iba camino a su vivienda. Pero para entender lo que habría detrás de este trágico hecho es preciso conocer lo que había hecho el presidente de la comunidad ese mismo día.

Información a la que pudo acceder el diario La República reveló que, horas antes de su asesinato, Guardamino había asistido a una asamblea a con los miembros de la Comunidad Campesina de Quipán para anunciarles que, en los próximos días, suscribiría un compromiso con la empresa Petramás para que esta se haga responsable del proceso civil y, si se concretaba la recuperación de las diez mil hectáreas, esta empresa se las compraría por 8,5 millones de soles más un adelanto de 2,5 millones mientras se resolvía el proceso.

¿NADA PARA INVESTIGAR?

Sin embargo, pese a este contexto que invita a pensar que el asesinato de Guardamino fue un intento desesperado por evitar que este acuerdo concrete, la justicia tomó una decisión incomprensible y recientemente se conoció que el fiscal Renato Lavy Cora tomó la decisión de archivar la investigación alegando falta de pruebas.

Esta decisión ha dejado a la familia de Guardamino y a la Comunidad de Quipán una sensación de injusticia debido a que fueron los mismos responsables de la investigación quienes decidieron descartar material que pudo ser clave. Por ejemplo, la familia de Santiago Guardamino relató que tenían en su poder teléfonos celulares que le pertenecían al líder comunal y en los cuales habían quedado registradas diversas amenazas que no fueron analizadas debido a que la justicia dijo no contar con recursos para las pericias correspondientes.

“Estamos muy decepcionados, porque prácticamente la justicia se dejó comprar. La más beneficiada con su muerte es Industrias Argüelles”, señaló la viuda de Guardamino tras conocer la decisión del fiscal Lavy Cora y, teniendo en cuenta que se descartó tan fácilmente una prueba contundente como el contenido de los teléfonos de la víctima y hasta ahora no aceptan reabrir el caso, resulta más que entendible que sigan teniendo esta mirada.

 

 

[OPINIÓN] El Perú asiste a un duelo de sordos. En una esquina del ring político, Keiko Fujimori se atrinchera frente a Fuerza Popular en la defensa del libre mercado ortodoxo, el orden a rajatabla y la mano dura. En la otra, Roberto Sánchez lidera un bloque andino e identitario que exige refundar el modelo, tributar recursos naturales para saldar deudas sociales históricas. Mientras ambos se miden el aceite, con la mirada puesta en el cálculo electoral de las elecciones municipales y regionales de octubre, el país se desangra en un entrampamiento que puede paraliza las inversiones, vacía los bolsillos de la calle y alimenta el avance del crimen organizado.

Y eso no se resuelve sacando masas a la calle y policías y militares a enfrentarlas. Las lecciones son claras, matar a 50 peruanos ha deslegitimado a las fuerzas del orden, al gobierno y al estado. Y ha elevado la polarización electoral al grado de las fiebres del COVID.
Romper este nudo gordiano no requiere un idilio ideológico, sino un pragmatismo de supervivencia. Un Nuevo Acuerdo Nacional es urgente, no para firmar la paz, sino para pactar una tregua operativa sobre cinco urgencias nacionales.

El primer incendio a apagar es el Sur Andino. Para el fujimorismo, la zona es un foco de agitación radical; para Sánchez, un territorio herido que exige justicia por las muertes que claman por reparación. El consenso viable pasa por despolitizar la billetera pública: crear Fideicomisos Territoriales de Desarrollo (similares a los Fondos Soberanos). Fujimori debe aceptar que el canon minero ya no se entregue a gobernantes locales ineptos, sino a estos fondos transparentes ,con gerencia técnica internacional, para cerrar brechas de energía, salud, educación, agua y carreteras. A cambio, Sánchez debe garantizar la seguridad jurídica de los proyectos mineros con la participación de comunidades étnicas y municipios respaldando estos acuerdos. En derechos humanos, la fórmula es clara: reparaciones económicas inmediatas y luz verde a la Fiscalía para investigar sin interferencias, castigando tanto el exceso policial como el vandalismo.

Allí es vital investigar lo ocurrido via una Comisión de Justicia y Paz en el Congreso Bicameral. Hechos y no palabras a favor del Sur.
En seguridad ciudadana y defensa nacional, el diagnóstico es idéntico: el tren de la delincuencia nos está pasando por encima. La «mano dura» fujimorista y la prevención de la izquierda pueden fusionarse en la modernización de la inteligencia policial y la creación, con sistemas de construcción rápida, de penales factoría. El acuerdo debe sepultar la tentación del patrullaje militar urbano permanente —un riesgo para los derechos humanos— y reorientar a las Fuerzas Armadas hacia capacidades duales: ingeniería militar para conectar la sierra y selva profunda (bandera de Sánchez) y tecnología de punta para blindar las fronteras y activos estratégicos contra el narcotráfico (bandera de Fujimori).

La minería artesanal de oro es hoy el combustible de mafias transnacionales. El fracaso del REINFO es un secreto a voces. La salida requiere un golpe de timón: demoler la burocracia con una Ventanilla Única Digital y crear un Banco de Oro del Estado que compre el metal a precio justo directamente al minero informal, asfixiando financieramente a los acopiadores ilegales. Fuerza Popular ganaría la formalización del sector y el control territorial; Sánchez, la dignificación del pequeño productor andino. Eso sí, la izquierda tendría que firmar el acta para dinamitar, sin contemplaciones, las dragas criminales que destruyen la Amazonía.

Finalmente, el bolsillo del ciudadano. Frente al dilema de «crecimiento privado» versus «redistribución estatal», la solución está en el Capitalismo Popular. El acuerdo debe parir una reforma laboral que reduzca los costos de contratación para las microempresas, pero asegurando salud universal financiada por impuestos para crear un Fondo Social Soberano. Para los informales sería la reforma previsional mediante el «IGV de tu pensión»: que una tajada de cada impuesto que paga el peruano a pie vaya directo a su cuenta de jubilación, siempre con aporte patronal. Así, el fujimorismo logra que la gente exija boleta de venta (formalización masiva) y la izquierda asegura una vejez digna para el taxista y el ambulante.

El entrampamiento entre Fujimori y Sánchez es un lujo que un Perú en crisis no puede pagar. La salida no es un cogobierno, es un pacto de mínimos relevantes. Si la derecha y la izquierda no aprenden a negociar sobre el mapa de las necesidades reales, la realidad terminará por devorárselos a ambos. Hay temas que unen como los dos colores de nuestra bandera.

[INFORME] Antes de despedirse del hemiciclo, los congresistas gastaron más de cuarenta mil soles en una exclusiva pastelería. Además, los parlamentarios invirtieron más de treinta y nueve mil soles en una empresa de drones y hasta le dieron una orden de servicio a una empresa que fue sancionada por presentar documentos adulterados.

En pocas semanas, los nuevos inquilinos del Palacio Legislativo acudirán al hemiciclo para dar inicio a un nuevo periodo. Pero esta fecha también significará el final de un quinquenio que estuvo marcado por una desaprobación mayoritaria como pocas veces se ha visto en la historia política del Perú.

El blindaje a ciertas figuras políticas, la aprobación de proyectos que parecían responder a los intereses personales de algunos parlamentarios y diversas actitudes, como las constantes faltas, viajes con todo pagado y generosos bonos, llevaron a que la mayoría de peruanos no se sientan representados con la labor de quienes debían velar por sus intereses.

Sin embargo, pese a los contundentes datos que arrojaron diversas encuestas durante estos cinco años, en el Congreso parece no existir ningún tipo de autocrítica y hasta en sus últimas semanas han utilizado el presupuesto disponible para varios gastos controversiales en lo que se podría catalogar como el último festín de los congresistas.

DRONES Y FINA PASTELERÍA

Tras cinco años de numerosos privilegios, los padres de la patria decidieron darse un último gran festín con el mismo nivel de derroche que se ha visto durante todo su paso por el hemiciclo.  Por supuesto, como en toda fiesta, algo que no puede faltar es la comida y, mucho mejor, si es de un lugar muy exclusivo.

Sudaca pudo revisar los últimos gastos de los parlamentarios y encontró que, en las últimas semanas de trabajo de los congresistas, se emitió una orden de servicio por el concepto de “servicios de alimentación de consumo humano” por un monto que supera los veinticinco mil soles.

Al revisar con más detalle esta orden de servicio se pudo encontrar que nuestros congresistas no habían elegido la opción más austera. Por el contrario, los alimentos de nuestros parlamentarios provenían de Mariáte, una exclusiva pastelería fina donde un alfajor puede llegar a costar cerca de diez soles.

Pero esta no fue la única vez que los congresistas compraron los tentadores bocaditos de Mariáte. En el mes de mayo, mientras la atención estaba puesta en las elecciones, los parlamentarios destinaban más de dieciocho mil soles de su presupuesto para degustar las delicias de la pastelería fina.

Sin embargo, este no es el único gasto llamativo en una de las últimas órdenes de servicio que emitió el Congreso de la República en las semanas recientes. Entre estos gastos destaca una adquisición de “otros equipos y bienes duraderos” por un considerable monto que supera los treinta y nueve mil soles.

Pero qué exactamente son “otros equipos y bienes duraderos”. Sudaca siguió los datos de esta orden de servicio y pudo encontrar que la nueva adquisición de los congresistas provenían de la empresa Smart Flight, la cual se dedica a la venta de modernos vehículos aéreos (drones) y sus accesorios.

UN EXTRAÑO DESCUIDO

No obstante, en esta última lista de gastos del Congreso existe una orden de servicio que va más allá de los lujos y gustos, y más parece una muestra de desprecio al manejo responsable del erario público. Otro de los descubrimientos que Sudaca hizo involucran a una empresa que fue sancionada con severidad por una infracción contra el mismo Legislativo que hoy le ofrece una orden de servicio por varios miles de soles.

El siguiente fragmento pertenece a una resolución del Tribunal de Contrataciones del Estado al que accedió este medio y en él se detalla que, en enero del año 2020, la empresa Real Service S.A. fue inhabilitada por poco más de tres años luego de incluir un documento adulterado en la oferta que dicha empresa presentó para un procedimiento de selección convocado por el Congreso.

Pese a ello, el 30 de junio de este año, mientras los parlamentarios empezaban a despedirse y felicitarse entre ellos por su trabajo, el Congreso emitió una orden de servicio por más de cuarenta mil soles en favor de la empresa que debió pasar más de tres años sin poder contratar con el Estado debido a la gravedad de su infracción.

Aunque algunos parlamentarios insisten en que las críticas a su labor son desmedidas, los lujos y descuidos que se han visto en los gastos aprobados en sus últimas semanas como congresistas sólo reafirman que el esfuerzo por salvaguardar los recursos a su disposición ha sido insuficiente o, probablemente, inexistente.

[Migrante al paso]  Deja de luchar que no ganarás, me lo dice todas las mañanas. Eres un fracasado, siempre haces todo mal, me lo recalca todas las noches antes de dormir. En ese espacio que debería ser de paz, los sueños son interrumpidos por una figura parecida a la mía, sus ojos son negros y su cuerpo mucho más grande que el mío, frente a él estoy yo de niño. Con la cabeza rapada y ojos cansados, se arrodilla y con los brazos hacia atrás parece rendirse. El entorno oscuro comienza a envolverme y absorber todo el optimismo que por temporadas me caracteriza. Esta vez, el monstruo parecido ya ha engullido toda esperanza. En estos casos, solo hay una opción. Una que antes me costaba encontrar, fue disminuyendo, pero esta vez no logro hallarla de nuevo.

Hoy, yendo a mi trabajo. Mi cuerpo estaba pidiendo desahogo a gritos. Una parte tóxica me decía que llorar es de débiles, otra me decía lo contrario. Racionalmente, sé quién tiene la razón, pero es una lucha constante. Sentía disonancia con las canciones rockeras que acompañaban a mis oídos. Busqué específicamente la canción que canta Fantine, de Los Miserables, momentos antes de morir. Peleando contra las lágrimas, finalmente me vencieron y cedí. No era un llanto desgarrado, solo caían lágrimas silenciosas mientras me temblaban los labios. El taxista adelante no se percataba, después de todo no es problema de nadie más que el mío. Llegué al trabajo, me lavé la cara y me puse la máscara de tipo rudo nuevamente. Aún tengo ese déficit y temor de verme vulnerable.

Hace ya dos años, durante el viaje de mis sueños, en las tierras sagradas de Japón, me sucedió algo similar. Caminando por Yokohama, una ciudad particularmente occidental, comparada con otras ciudades de ese país. Tuve que detenerme en una banca, al costado de una máquina dispensadora. Nadie me conocía y, en ese momento, yo tampoco sabía quién era. Miles de kilómetros de casa, alejado por meses, viví las mejores experiencias de mi vida; pero igual ocurrió ese momento peculiar. El cigarro que me estaba fumando se mojó de pequeñas lágrimas que caían. Mi cabeza no estaba mirando el piso, al contrario, miraba a los ojos a todo aquel que pasaba a mi costado. Nadie se acercó y tampoco quería que lo hicieran. Recordaba momentos en Londres o Nueva York, donde la gente camina por encima de personas sin hogar como si no existieran. Ese momento de fragilidad en el país oriental me enseñó mucho en retrospectiva. Soy una persona depresiva, que ya ha superado el peor bajón imaginable muchos años antes. Un poco de tristeza no es nada para mí, solía decirme de manera engañosa. La verdad es que a veces me siguen temblando las rodillas como cuando tenía 10 años.

Cuando regresé de vivir en el extranjero, tuve una de mis últimas sesiones con mi psicólogo ya fallecido. Por primera vez vio mi tatuaje, una katana en el antebrazo derecho. Como estaba afuera, nuestras sesiones eran virtuales y muchas cosas quedaban fuera de cuadro, desde mi peso hasta mis piercings y tatuajes nuevos. Lo vio y le encantó, compartíamos afición por la historia y temas que bordean el misticismo. Se levantó haciendo un esfuerzo, su cuerpo estaba débil, algo que yo tampoco había notado por la lejanía. Quería ver de cerca la tinta dibujada en mi piel. Después de apreciarlo un rato, hizo un camino con las manos desde la espada hasta mi pecho: «Haz que se extienda hasta ahí», me dijo con un rostro consumido, pero sonriente. Fueron una de las últimas palabras que escuché de él. La katana es el arma y símbolo de los samuráis, nosotros conocemos la versión romantizada, una que está un poco alejada de lo que fueron estos guerreros de élite, pero me quedo con eso por ahora. Seré una persona de lágrima fácil, me puedo quebrar con solo unas palabras de la persona indicada, pero dentro de mi mente siempre está una espada y mi espíritu está acostumbrado a pelear, sea con las manos, las piernas o las palabras. Y así, bajón tras bajón, así me enfrenté contra el Leviatán, pelearé porque si de algo estoy convencido es que no me rindo fácilmente, prefiero morir antes de derrotarme a mí mismo.

Esta última semana, recordaba con añoranza mi sueño de infancia de ser un arqueólogo. Nuevamente, uno romantizado, más parecido a Indiana Jones o Lara Croft que a uno real. Y es justamente ahí donde está la única opción de la que hablaba al comienzo. Hay que excavar y hacerlo muy profundo. Mis manos con un nudillo explotado están acostumbradas a golpear, a ser destruidas, a secarme las lágrimas y a señalar injusticias. Con esas manos, solo tengo que ir cavando y pasar por los restos arqueológicos de mi propia historia e identidad. En cada capa acecha una sombra distinta y un acertijo que resolver. En esa búsqueda eterna, mientras más me aproximo al núcleo de la pirámide o tumba sellada por una maldición, voy encontrando la fuerza para despegar y ver a la cara a mi lado más oscuro, no como metáfora negativa sino como un lugar difícil de ver. Ahí, frente al sarcófago, encuentro adentro a esta versión titánica mía cuyos ojos negros tanto me asustan. Se despierta e intenta intimidarme. Pero ya escarbé demasiado como para dar vuelta atrás. No es necesario desenvainar la katana, de nuevo mi mayor herramienta son mis manos. Me acerco a esta figura imponente y la única respuesta la puedo encontrar abrazándola. Es así la única manera en la que puedo encontrar mi camino de vuelta.

[PAPELES VIRTUALES]
UNO

Bajó el balón con el pecho, dos rivales de verde lo acosaban. Giró, 360 grados, con una facilidad asombrosa. Eludió a uno más en el camino. Al llegar al borde del aérea lo bajaron con foul. Anotó dos goles, uno de ellos en forma acrobática. En el minuto 48:16, Raúl cabeceó hacia abajo, el balón rebotó y se dirigió al palo izquierdo del arquero inglés. El de verde, únicamente, debía empujarla. Se adelantó, el malabarista de 1.86, y rechazó el peligro. Completando, de esta manera, un partido perfecto. A decir verdad, Jude Bellingham, el 10 de Inglaterra, parece brasileño de los años setenta. Lo acompaña, al que considero el mejor 9 de la historia de The Three Lions.

  • Harry Kane

El equipo anfitrión, dominó gran parte de las acciones, condicionó, muchas veces, al árbitro. No alcanzó, el aliento y las ganas no son suficientes. Al final, en el futbol se impone, generalmente, el mejor. México necesita replantearse muchas cosas.

  • Escoger el biotipo ideal, no lo tienen. Cuando disputan el balón con un europeo o africano van en desventaja.
  • Que sus jugadores emigren a Europa o el Brasileirao. No pueden conformarse con el nivel del torneo local. Salir de la zona de confort es indispensable.
  • Deben volver a participar de la Copa Libertadores y Copa América. Ganar competitividad es intrínseco.
  • No puede ser que tu mejor jugador tenga 35 años y el otro delantero, más importante, sea un colombiano nacionalizado. No jodamos.

El Mundial, siempre pone las cosas en su sitio. Ni hablar de la demagoga prensa local. México volvió a su realidad.

DOS

  • ¿Qué pasó con Brasil?

En primer lugar, a excepción de Vinicius, no tiene grandes delanteros. Rapinha, no demostró porque brilla en Barcelona. Claro, una cosa es jugar allí. En la selección, con una crisis de identidad, con una carga emocional enorme, es distinto. Ergo, fracasó. Muchos criticaron a Igor Thiago y su inamovilidad. Él juega así, en el Brentford, y se convirtió en el goleador de la Premier.

  • ¿Entonces, tiene la culpa que el equipo necesite otra cosa?

Bruno Guimaraes recordara toda su vida el penal errado. Había mejorado su nivel, pero el fallo, lo mató. Y pensar que en su puesto jugó Gerson, Paulo Roberto Falcao, Junior y Zé Roberto. Douglas y Danilo deben ser los peores laterales brasileños que he visto en mi vida. No desbordaron nunca.

  • ¿Tenían miedo de hacerlo o nunca les enseñaron?

Inconcebible, que el país que produjo los mejores laterales del mundo, no tenga, actualmente, uno mínimamente decente. Ni siquiera son titulares en sus equipos.

  • Entonces, porque los convocó Ancelotti.

Para más inri, Casemiro nunca debió ser llamado. Su lentitud se hizo cada vez más evidente. En una Copa del Mundo, no puedes dar esa ventaja. Prácticamente, eran dos líneas de cuatro, con Vini y Endrick para salir en contragolpe. La posesión no interesaba, se decantaron por los pelotazos. Paquetá es intermitente. Desaparece por varios tramos. No entiendo porque no puso a Luiz Henrique que es 70 veces más jugador que Rayan. El problema que tiene el Scratch, es que no intimida como antes. Endrick tuvo la ocasión de ganarse su lugar en la historia, pase mágico de Vini, y lo desperdició por no saber usar la derecha. Romario y Ronaldo hubieran convertido con los ojos cerrados. Otrosí digo.

  • Bajó la cabeza para mirar el balón. Algo que ningún delantero de elite hace.

Es un muy buen equipo Noruega. Aun con ciertos bajones de Odegard. Sabe a lo que juega, incluso hubo varios momentos en que peloteó a los brasileños. Nusa, es conocido como el Neymar noruego y si, es de ascendencia nigeriana. Increíble. Parecía que habían trocado camisetas. Los europeos han aprendido la forma de jugar de los sudamericanos. No podemos obviarlo. Ah, y el vikingo Haalang calló a sus críticos, quienes le echaban en cara que nunca anotaba en partidos trascendentales, me incluyo.

TRES

Portugal es un equipo estructurado para el juego colectivo. Está en su naturaleza, teniendo a Vitinha (PSG), Bruno Fernández(MU), Joao Neves (PSG), Bernardo Silva(RM) e incluso Rubén Dias (MC) quien le da salida limpia al equipo de los ciudadanos. Entonces, tener un 9 estático no es lo ideal. Ningún equipo que hace del toque, una religión, juega así. Al contrario, tenemos a la Holanda 74, Barcelona de Guardiola, Manchester City (Guardiola), PSG (Luis Enrique), etc. Pierdes sorpresa, que es fundamental, si te riges por estos principios. Martínez se subyugó a Cristiano. De ahí la eliminación. España, por fin, apareció. No fue el tiki taka improductivo. Al contrario, fue letal. Mereció el gol mucho antes. Por fin, apareció el candidato.

Bélgica tiene monstruos que están entre algodones: De Bruyne, Lukaku y Doku. Sin embargo, el técnico se las arregló. Viene de menos a más. Goleó, inmisericordia, a una desconocida EEUU. Bueno eran octavos de final, el partido más importante para Norteamérica. Les pesó la responsabilidad a los jugadores. Dos errores infantiles, los condenó. Al igual que los mexicanos sus clubes deben participar en la Copa Libertadores y emigrar a Europa. Sino será imposible mejorar.

CUATRO

Dícese que era la única manera de jugarle a Francia, sin ser goleados. Coincido plenamente. Pero se jugó al límite del reglamento. Ningún jugador paraguayo fue amonestado. Viendo las repeticiones, Galarza pudo ser expulsado, perfectamente. El árbitro permitió 29 entradas físicas al límite. La FIFA lo mandó de vuelta a casa. Ese penal, ahora se cobra. Antes posiblemente no. Ya está, se perdió. Muchos o una gran mayoría se sintió ofendida por las sonrisas de los franceses y por no saludar a Gill, al final. Explico lo siguiente: Deschamps preparó a sus jugadores mentalmente para no reaccionar ante las provocaciones. De este modo, evitarían expulsiones y amarillas. De allí las sonrisas, descoloca al rival. Se produjo el efecto inverso.

  • ¿Qué querían?, ¿Que reaccionaran y se hagan expulsar?, ¿Ese era el plan de Alfaro?
  • Si, ese era el plan.

La gente se sintió agraviada al final, por la actitud del crack francés.

  • ¿Cómo hubieran reaccionado los jugadores nacionales, si Paraguay, pasaba?

Los periodistas argentinos salieron en nuestra defensa, repudiando al 10. Ellos son los que menos tienen que hablar. La mayoría de jugadores albicelestes, son los primeros en burlarse del rival, y cancherear que son campeones del mundo. Y eso lo reconoció un periodista argentino. El futbol cambió. Nosotros seguimos de la misma manera, ya expliqué por qué en el artículo anterior. No tenemos grandes delanteros, si tenemos jugadores de clase media. Para más inri, a una senadora liberal se le ocurrió insultar al personaje de marras. De no creer. Las aguas están divididas. El gobierno dio las disculpas respectivas por las palabras discriminativas y, un famoso periodista deslenguado, se manifestó en contra de las disculpas.

  • Entonces ¿debemos romper relaciones diplomáticas con Francia?
  • Si eso no basta, ¿prohibiremos la venta de croissant y pan baguete?

Habiendo cosas más importantes que resolver en el país, como autoridad se enfrasca en un debate bizarro. No podemos resolver los precarios servicios públicos y nos peleamos con todos. Para peor, varios periodistas deportivos -incluido los oportunistas- siguen llamando a incendiar la pradera. Mientras hay una porción importante de gente de afuera, que, en redes sociales, nos indilga el mote de futbolistas sucios y ultra defensivos. En tanto, la Federación Francesa, la ONU y el Real Madrid repudiaron los dichos de la ínclita. Y se van a sumar más instituciones. Un político de raza debe ser pragmático, diplomático y respetuoso. Ninguna de estas cualidades tuvo la senadora.

CINCO

A Colombia se le acabo el sueño. Lo dije en su oportunidad, James y Juanfer son dos jugadores talentosos que no corren, caminan en la cancha. El suizo Xhaka –jugó los 120 minutos– recorrió 14 kilómetros en el partido, James hizo 6.4 km y Juanfer 5.8km. Sumado los dos, el capitán del Sunderland los supera en recorrido. El Mundial es un torneo de alto nivel. Las marcas asfixiantes te empujan a correr, cada vez más, sino quedas absorbido por el pressing. La selección cafetera dio ese hándicap. Tuvo pocas llegadas al arco rival. Por último, Suiza es un rival de cuidado, sumamente ordenado y sin fisuras en defensa. No será un rival fácil.

Argentina, por fin, se enfrentó a un rival serio. Eso sí, muchas polémicas. No entiendo, porque se anula el segundo gol de Egipto. Es inconcebible. Minutos después debió ser 3-0. Este tipo de cosas le hacen mal al futbol. No puedes decir que la polémica no existe. Perjudicaste a la selección africana. Y empaña la victoria argentina, que se recuperó y volteo el partido. Messi, una vez más, descomunal. Por ejemplo, eso no tuvo Brasil, que se rindió ante la adversidad. El temperamento de los campeones del mundo, prevaleció. Lo cual es destacable, de ahí que las polémicas no sirven en absoluto. No sé cómo le ira ante rivales más fuertes, lo que sí, esto te fortalece.

  • ¿Que Argentina debe mejorar?

Si, y los árbitros deben impartir justicia equitativa.

[INFORME] Fue beneficiada por las subvenciones del Programa de Apoyo al Deportista al mismo tiempo que recibía dos sueldos por ser asistente administrativa y entrenadora en la Federación Deportiva Nacional Peruana de Esgrima pese a que el propio reglamento lo prohíbe.

“El Perú es un mendigo sentado en un banco de oro” es una frase popular que se suele utilizar a modo de crítica por las oportunidades que el país deja pasar pese a tener con qué aspirar a construir un mejor porvenir. Históricamente, este dicho se ha empleado para diversos rubros y, por supuesto, el deporte es uno de ellos.

Tenistas, maratonistas, futbolistas, voleibolistas y mucho más atletas han demostrado tener la capacidad de competir con los mejores del mundo pese a que, en varios de estos casos, cuentan con un respaldo ínfimo. Pero el panorama es todavía más desesperanzador al descubrir que ese apoyo, además de ser escaso, también está, sospechosamente, mal direccionado.

En esta oportunidad, Sudaca pudo encontrar una serie de documentos que dan a conocer una extraña situación que involucra al Instituto Peruano del Deporte (IPD) y a la Federación Deportiva Nacional Peruana de Esgrima (FDNPE) por una aparente irregularidad en el destino del respaldo económico que brinda el Programa de Apoyo al Deportista.

DOBLE BENEFICIO

Si algo tienen en común un gran porcentaje de los deportistas nacionales es la falta de respaldo en las etapas iniciales de sus respectivas trayectorias. Por ello, hace más de veinte años y por iniciativa del Instituto Peruano del Deporte (IPD), el Programa de Apoyo al Deportista (PAD) vio la luz. Pero este programa, cuyo propósito se centraba en otorgar subvenciones económicas y otros beneficios a deportistas destacados, podría estarse desvirtuando.

Para el año 2024, el Programa de Apoyo al Deportista (PAD) incluía nuevos nombres en su lista de beneficiados. Tal como se puede observar en la siguiente imagen que corresponde a la documentación de la  Dirección Nacional de Deporte Afiliado (DINADAF), la deportista Karol Andrea Larico Montes era una de las deportistas que recibirían la ayuda que ofrece el programa del Instituto Peruano del Deporte.

El nombre de Larico Montes volvería a aparecer en la lista correspondiente al año 2025. La joven practicante que se dedicaba a la práctica de esgrima también lograría acceder a este beneficio por segundo año consecutivo. Mientras que en 2024 recibió este respaldo para los meses de noviembre y diciembre, en 2025 ocurrió entre enero y septiembre.

Hasta esta parte de la historia, Larico Montes parece ser otra deportista más que está accediendo a un beneficio que ofrece el IPD. Sin embargo, la historia empieza a cambiar cuando se revisan otros documentos del año 2024, más precisamente uno que detalla la lista de personal contratado por la Federación Deportiva Nacional Peruana de Esgrima.

Tal como se observa en la parte resaltada en el cuadro anterior, la misma persona que había recibido el beneficio del Programa de Apoyo al Deportista también figuraba en la lista de personal contratado con la cual la federación de esgrima solicitaba subvención económica a la Dirección Nacional de Deporte Afiliado.

Según estos documentos, Larico Montes ocupaba el puesto de asistente administrativa y recibía un pago mensual de dos mil quinientos soles. Por ello, la federación solicitaba un total de treinta mil soles para cubrir doce meses de salario de quien también recibía un respaldo económico provenientes del Programa de Apoyo al Deportista.

OTRO INGRESO, OTRA DUDA

Para el año 2025 se vería otro cambio muy interesante en el caso de Karol Larico y la Federación Deportiva Nacional Peruana de Esgrima. En esta oportunidad, esta federación presentaba a Larico como parte de su personal técnico, más precisamente como entrenadora, y en la solicitud de subvención económica al Instituto Peruano del Deporte para el año 2025 pedían un monto de cincuenta y cuatro mil soles para cubrir su salario mensual de cuatro mil quinientos soles por mes.

Pero no se debe olvidar, como se mencionó al inicio de este informe, que Larico Montes también estaba siendo beneficiada durante 2025 por el Programa de Apoyo al Deportista. En otras palabras, Karol Larico estaba recibiendo un sueldo de más de cuatro mil soles mensuales por parte del IPD y, al mismo tiempo, estaba entre los beneficiados de un programa de subvenciones económicas del mismo IPD.

A este escenario desconcertante se le sumaba que el propio manual del Instituto Peruano del Deporte, como se puede leer en el fragmento de la siguiente imagen, señala que no se puede ejercer el cargo de entrenador y al mismo tiempo ser un deportista activo de selección nacional.

Este sospechoso caso ha puesto bajo la lupa el trabajo de la Dirección Nacional de Deporte Afiliado (DINADAF) debido a que está entre sus responsabilidades corroborar que la subvención económica que otorgan se destine para los fines que corresponden y estén dentro de sus normas. Además, lo ocurrido con Larico Montes también invita a preguntarse qué tanta rigurosidad existe al momento de admitir nuevos beneficiados por Programa de Apoyo al Deportista.

 

Página 3 de 4 1 2 3 4
x