2021

Lo que ha hecho el Congreso en las últimas horas, con la nueva ley agraria y la que pone topes a las tasas de interés, casi no tiene parangón en términos de incompetencia y demagogia populista inútil (porque ni siquiera va a producir el efecto deseado por la norma).

Lo que en la norma agraria cabía era mantener, con pocas variantes, un esquema laboral idóneo para la actividad y para una realidad de mano de obra poco calificada, y alterar, eso sí, un régimen tributario de escándalo. Bueno, pues, la norma aprobada ha hecho las cosas casi al revés.

Y respecto de las tasas de interés, cualquier economista serio lo que hubiera aconsejado es que el Parlamento investigue las causas del problema y así se habría dado cuenta de que lo que falta en el sector bancario es competencia, no controles absurdos. Más competencia hubiera logrado mucho más eficazmente y sin vulneraciones financieras básicas, el objetivo buscado.

Ojalá el 2021 nos traiga una elección en la que no solo triunfe una opción pro mercado, favorable a la inversión privada, y que además logre tener una bancada mayoritaria que lo acompañe. Sería lo mejor que le podría pasar al país para salir del trance que nos ha tocado cruzar.

Un gobierno de izquierda sería económicamente catastrófico y un gobierno de centro aguachento lo único que haría es prolongar la agonía y dejarle la cancha servida para que en la siguiente elección gane una opción ya abiertamente radical, antisistema y disruptiva con el modelo económico.

Va a ser difícil que ello ocurra este año entrante, dada la dispersión en candidatos con pequeños porcentajes de intención de voto. Lo más probable es que disputen la segunda vuelta dos postulantes que bordeen el 10% de los votos válidos, lo que hará que tengan una bancada claramente minoritaria.

En ese talante, queda al menos la esperanza de que se vote por mejores parlamentarios y en particular por aquellos identificados con las reformas liberales que el país necesita a gritos para salir del entrampamiento en el que se halla. Y los hay diseminados en varias agrupaciones. Que haya un voto derechista consciente y con capacidad de discriminar y elegir lo mejor, es mi deseo mayor para un 2021 que, de otro modo, podría ser peor, inclusive, que el malhadado 2020 que hoy nos deja.

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2021, Congreso

A pesar de lo complicado que ha sido este año, Sergio Cuervo, profesor del MBA de ESAN, aconsejó a todas las empresas hacer un planeamiento estratégico considerando los posibles escenarios que puedan presentarse con el coronavirus.

Si hay alguna lección que todo negocio ha sacado de este año, según Sergio Cuervo, Profesor del MBA de ESAN, es que siempre se tiene que planificar teniendo en cuenta el contexto, y la pandemia, definitivamente va a seguir siendo el principal elemento del análisis estratégico durante el 2021.

“No estamos ajenos a una segunda ola, todavía es una probabilidad que el Gobierno Central decida que todos regresemos a nuestras casas y habrá empresas que no van a poder funcionar. Tenemos que manejar todos esos escenarios. Cuando se hace planeamiento, se proponen escenarios y dentro de ellos, objetivos estratégicos e indicadores de control”, precisó.

Según el sector en el que la empresa se desenvuelva, la evaluación deberá ser distinta. Lo principal es ver el entorno macro, pero también el escenario competitivo del sector.

“En función del análisis que cada sector haga, tienen que plantearse escenarios esperados, optimistas y pesimistas, para que la organización tenga una capacidad de respuesta inmediata para satisfacer las necesidades de sus clientes y de la organización”, comentó.

La digitalización llegó para quedarse

Al margen de la evolución de la pandemia, Cuervo reconoció que el consumidor ha cambiado mucho sus hábitos de compra y en los próximos años, el comercio electrónico será el canal de ventas más relevante, conforme las nuevas generaciones se integren a la dinámica productiva.

“Todavía hay sectores donde la penetración de internet aún es baja. Eso de alguna manera limita que los usuarios usen internet para sus negocios. A pesar de ello, ha crecido muchísimo el uso de los POS y pasarelas de pagos. En un mediano a largo plazo las empresas estarán más digitalizadas. Ahora hablamos de la Generación X y los Millennials, pero después vienen los Centennials, que son más digitales. Hacia allá vamos, pero es un proceso”, aseguró.

Resaltó que, algunas empresas que sí contaban con los recursos suficientes aprovecharon la ocasión para acelerar su digitalización, pero no es suficiente tener un canal digital, también se requiere una serie de cambios en la organización.

“Son procesos que no se hacen de la noche a la mañana. En algunas empresas la pandemia ha sido la excusa perfecta para adelantar el proyecto. Hay negocios donde ahora el canal electrónico representa el 15% o más de las ventas globales y eso significa una unidad de negocio con más soporte y más personas”, sostuvo. La digitalización de las empresas, una adecuada planificación teniendo en cuenta el contexto económico y social en que nos desenvolvemos, son las claves para sortear este 2021, año del Bicentenario del Perú.

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2021, Metas, Negocio