política peruana

El colapso del Estado, la degradación de la educación y salud públicas, el crecimiento desbordado de la delincuencia, ya están deteriorando la calidad de vida de los peruanos. Si a ello le sumamos la crisis económica, se entenderá que lo más probable es que el 2026 la ciudadanía acuda a votar aún más irritada que el 2021, en medio de la pandemia.

Con ese estado de ánimo buscará opciones fuertes, radicales, que hablen claro y sin tapujos. El centro y la derecha deben prepararse para una estrategia de campaña bajo ese formato si no quieren volver a ser derrotados por un radical de izquierdas, que, de ocurrir, conduciría al país, probablemente, a una hondura irreversible por un buen tiempo.

Tags:

política peruana

Hay que tomar en cuenta también (aparte de los errores propios de los partidos) que cierta prensa y ciertos opinólogos (por no decir, la mayoría de ellos) optan por un elemento contraproducente para el fortalecimiento del joven régimen democrático: el impulso del “anti”. Eso podemos apreciar en medios escritos como televisivos. Este infantilismo político lo único a lo que lleva –como lo estamos apreciando en estas cinco elecciones nacionales- es al canibalismo político y a la destrucción de la figura política. La imputación, la judicialización y el desprestigio personal en reemplazo de las propuestas políticas-programáticas. 

Todo lo mencionado conlleva a que el ciudadano desconfíe de la clase política, porque sienten que no los representan. ¿Qué hacer frente a este escenario crítico permanente? La respuesta es complicada, por los múltiples factores que involucran al problema, pero se puede avanzar en señalar que los viejos partidos como los nuevos tengan incentivos como castigos con respecto al trabajo de docencia política más allá de las elecciones. Este punto –entre otros- podría ayudar a mejorar en algo la confianza pública sobre los partidos.

Tags:

política peruana

Si la derecha lograse, con suerte, ganar una elección, y no es capaz de hacer eso y reedita lo que ha hecho en los últimos 30 años, va a fracasar estrepitosamente (la conflictividad social va a ser enorme y probablemente se lleve de encuentro al régimen instalado), y entonces le dejará, ya por un buen tiempo, la puerta abierta a opciones socialistas, estatistas, colectivistas, radicales, que habrán logrado su triunfo soñado por obra y gracia de una derecha poco ilustrada, ineficaz en la cimentación de ciudadanía.

No se ve en el horizonte que se esté siquiera pensando con sentido de urgencia en una opción de ese perfil. Están los mismos candidatos de siempre, las mismas canseras ideológicas, y, por ende, las mismas perspectivas gubernativas que ya hemos visto en los últimos lustros. Si al Perú lo conquista la izquierda, va a ser culpa directa y casi exclusiva, de un centro y una derecha políticamente incompetentes.

 

 

Tags:

Gobierno, política peruana, sociedad

Luego del nuevo incidente político ocasionado por la renuncia del ministro del Interior, Avelino Guillén, y la pasmosa indecisión presidencial respecto del impasse surgido entre el renunciante y el comandante general de la Policía -lo que aceleró la renuncia-, ya va quedando más o menos claro que el gobierno de Castillo no se va a mover un milímetro de la mediocridad reinante.

Analizar este gobierno bajo una perspectiva ideológica, en esa medida, parece una exageración analítica. No existe tal. Para quienes temían un apocalipsis chavista, es, sin duda, una buena noticia, porque no va a ocurrir (además, porque Castillo está atado de manos por el Congreso para perpetrar semejante desvarío), pero para quienes consideramos que el momento internacional es espectacularmente propicio para un shock capitalista, que desate las inversiones privadas a su máxima potencia (de modo especial en el sector minero, dados los altos precios de los minerales en el mundo) y que, por ende, eleve significativamente la prosperidad y reduzca la pobreza a pasos acelerados, tal ruta de mediocridad es una noticia lamentable.

Ni siquiera habrá una parcial reforma del Estado. Las referencias permanentes del Presidente a la salud y la educación, quedarán en palabras huecas. No solo ha nombrado ministros en el sector Educación, que están en contra de la reforma universitaria y la magisterial, sino que, en el sector Salud, fuera de los esfuerzos para acelerar la vacunación (que tampoco es que esté en un nivel de excelencia, si nos comparamos con otros países de la región), no se ha avanzado un milímetro en la reforma urgente de un sector crucial para la equidad ciudadana que este gobierno tanto se precia de buscar.

Ya de por sí, que la izquierda asumiese las riendas del poder en un contexto tan favorable para desplegar una opción promercado, era un hecho a lamentar. Que, encima de ello, la izquierda que nos gobierne sea tan mediocre y primaria, nos lleva a una genuina indignación.

La irresponsabilidad e indolencia con que se están manejando las políticas públicas en el país, son moralmente punibles, y exigirían una actitud más enérgica del Congreso. De este poder del Estado depende que el desastre se logre atenuar en alguna medida.

Al cabo de los cinco años de su gobierno -si antes un desmadre corrupto no se lo lleva de encuentro (cosa probable dada la desprolijidad con la que el Presidente, sin propósito de enmienda, maneja los asuntos públicos)-, Castillo volteará la mirada hacia atrás, y si alcanza un inesperado rapto de lucidez, solo hallará un horizonte gris, ninguna reforma importante, y un país en peor situación que aquella en la que lo recibió.

-La del estribo: el BCP nuevamente nos trae la grata noticia de una nueva publicación de la colección Arte y Tesoros del Perú. Esta vez, a propósito del Bicentenario de la República, presenta el libro Forjando la Nación peruana. El incaísmo y los idearios políticos de la república (siglos XVIII-XX), que investiga el rol que tuvo la Ilustración en América, los orígenes de la nación peruana y el papel que asumieron los incas como referentes dentro del pensamiento ilustrado. Este volumen ha estado bajo la coordinación de Ramón Mujica y reúne 19 ensayos, entre otros de Carmen Mc Evoy, Gustavo Buntinx, Mark Thurner y Luis Eduardo Wuffarden. Por cierto, los libros publicados por el BCP pueden descargarse gratuitamente en www.fondoeditorialBCP.com.

Tags:

Avelino Guillén, Pedro Castillo, política peruana

Es entendible que en la primera fase del gobierno de Castillo, en un contexto en el cual se les acusaba de fraude y la extrema derecha buscaba deslegitimar su triunfo electoral, Castillo haya buscado consolidar su alianza co-gobernando con los aliados políticos que lo llevaron a la presidencia. Así Bellido asumió como primer ministro y se formó un gabinete con cuadros de Peru Libre y Juntos por el Perú.

A medida que pasó el tiempo fue quedando claro que las acusaciones de fraude eran falsas y que era una estrategia política de la derecha para deslegitimar el triunfo de Castillo. Ese peligro se fue desinflando en la medida que quedaba claro que el fraude era una ficción.

Entonces empezó la segunda fase del gobierno en la cual la amenaza principal no eran las acusaciones de fraude sino la agenda polarizante, conflictiva y retrógrada de los representantes de extrema izquierda en el gabinete. Castillo entendió la situación y corrigió nombrando a Mirtha Vasquez como primera ministra y eligiendo cuadros ministeriales más sensatos y centristas.

En ese momento empezó la tercera fase del gobierno en la cual la amenaza principal no era la agenda de extrema izquierda sino la incompetencia y corrupción de diversos funcionarios del gobierno. En esta fase se ha dado un escándalo tras otro, demostrando en algunos casos la falta de preparación y en otros el comportamiento corrupto de diversos funcionarios. 

A la hora de definir posiciones de gobierno Castillo priorizo lealtad sin tomar en cuenta si estas personas tenían la preparación para el puesto o tenían un comportamiento corrupto. Esa lealtad le generó una falsa sensación de control mientras que abonaba el terreno para futuros escándalos de corrupción e incompetencia. 

La cereza la puso la entrevista en CNN, en la cual quedó claro que Castillo no era capaz de articular respuestas ni presentar posiciones políticas coherentes. Castillo trata de ser conciliador, pero sin posiciones claras, quiere estar bien con todos y solo genera crisis más complicadas. No solo elige incompetentes sino queda como incompetente tambien. 

¿Que puede hacer Castillo para responder a esta crisis? No se necesita ser una lumbrera para gobernar el país, se puede lograr mucho con un poco de sentido común, para lo cual no se necesita estudiar en el extranjero. Para superar el problema de incompetencia y corrupción que tiene en su gobierno la lección es muy simple: 

ELIGE A GENTE PREPARADA Y HONESTA.

Esa consigna es la clave del éxito para los siguientes cinco años de gobierno. Bien aplicada genera un círculo virtuoso: eliges a gente preparada y honesta, el desempeño del gobierno mejora, la aprobación de la ciudadanía aumenta, atraes a más gente preparada y honesta, los inversionistas regresan, los negocios se activan, etc.

El gobierno no es una bolsa de empleos para los amigos del presidente ni los miembros del partido, es una organización hecha para servir al país y que requiere profesionales con experiencia, capacidad y liderazgo. 

En el siglo 19 en EE.UU el modus operandi del gobierno para elegir funcionarios era el “spoils system” o “sistema de tráfico de influencias” mediante el cual los puestos de gobierno se definían en función de amistades y conexiones partidarias. 

Despues del asesinato del presidente Garfield en 1883, se aprobo la Ley de reforma del servicio civil de Pendleton con la cual los puestos del gobierno federal pasaron a seleccionarse en funcion al merito y no en base a conexiones politicas. Han pasado casi 140 años desde que EE.UU. resolvió este problema, creo que ya es hora que el Perú lo resuelva.

Si tienes que viajar en avioneta no vas a elegir al piloto por ser amigo de tu compadre, lo vas a elegir porque tiene las horas de vuelo necesarias y está debidamente capacitado para manejarla. No vas a arriesgar tu vida para favorecer a un amigo. Lo mismo sucede cuando eliges funcionarios clave en el gobierno.

Tags:

Candidatos, Gobierno, política peruana

Al paso que va la derecha peruana, va a perder las elecciones municipales y regionales, y también las del 2026. Por más que las encuestas le sean propicias (cuando se pregunta sobre autoidentificación ideológica), la derecha no marca la agenda, no jaquea programáticamente al gobierno y mucho menos renueva sus cuadros políticos.

Según reciente encuesta de Ipsos, cuando se le pregunta a la ciudadanía por los principales problemas a resolver, responde: 57% reactivar la economía y generar empleo; 38% mejorar los servicios de salud/avanzar en la vacunación; 37% combatir la corrupción; 35% combatir la delincuencia, y así sucesivamente.

¿Usted amigo lector, recuerda alguna acción política, decisión congresal (donde reina la oposición y la derecha tiene un tercio de los parlamentarios), pronunciamiento o propuesta técnica proveniente de algunos de los partidos de la derecha o de algún líder de ese sector, respecto de los problemas señalados en la encuesta?

Por lo menos en dos de los cuatro temas indicados (reactivación económica y lucha contra la inseguridad), la derecha tiene credenciales tecnocráticas y activos ideológicos que podría explotar adecuadamente e ir construyendo así una edificación de identidad política con la ciudadanía, de cara a los próximos procesos electorales. En ambos, este gobierno es un desastre (véase el desmadre del sector Interior y la estrepitosa caída de la confianza inversora).

El 2026 -o antes, si se interrumpe el mandato de Castillo (situación cada vez más improbable, a menos que el Primer Mandatario meta las manos en algún asunto turbio)-, la izquierda va a llegar muy desacreditada luego de una gestión penosa en el actual gobierno. Ninguna izquierda se salva, todas están comprometidas (salvo voces aisladas como la del excongresista Richard Arce).

El escenario se muestra, pues, propicio para el centro y la derecha, particularmente para esta última, si logra consolidar una opción partidaria y presentar una buena candidatura. Pero para ello necesita ir labrando su destino, con presencia política y densidad programática puestas de manifiesto frente a los estropicios que comete el régimen.

Posteos aislados en las redes sociales, proyectos de ley antojadizos, entrevistas beligerantes cada cierto tiempo o iniciativas bizarras y pueriles, no constituyen el ejercicio político que se necesita para consolidar una opción electoral viable.

La batalla en las urnas del 2026 va a ser dura. No hay que olvidar, además, que la crisis de la izquierda oficial, no impide que pueda volver a surgir un candidato disruptivo que aproveche el descontento que va a haber, aparición a la que contribuiría una derecha adormilada, que no es capaz de encaramarse hasta ahora sobre ese 60% de la población que desaprueba la gestión de Castillo y representarlo adecuadamente.

Tags:

Derecha, política peruana

La Secretaría de comunicación estratégica de la Presidencia de la República siempre debe fortalecer el liderazgo político del presidente porque todo país democrático comprende que gobernar es saber hacia dónde lo dirigen. Un buen ejemplo peruano fue el de Martín Vizcarra, quien, desde el primer día del estado de emergencia, proyectó dar una conferencia de prensa diaria para informar sobre las medidas del gobierno para contener la expansión del coronavirus. Sus mensajes se realizaban en vivo alrededor del mediodía a través de la mayoría de canales de señal abierta y a través de una empresa de cable y Youtube. Acompañado del gabinete, el cual era presentado como el equipo que lideraba, Vizcarra se concentraba en explicar las medidas que se estaban tomando en función de las cifras y los últimos estudios. También explicaba las razones de los cambios de ministros y de las medidas que iban redimensionado la pandemia y las restricciones sociales. La estrategia era muy funcional: no tenía por qué responder él mismo a las preguntas de los periodistas, sino que las derivaba a los ministros especialistas, utilizaba un lenguaje muy claro y directo, e incluía la traducción simultánea en lengua de señas. En un contexto de muerte continua, crisis económica y sobre todo de incertidumbre, el traductor fue celebrado, pues transmitía directamente el mensaje de cuidado y solidaridad muy necesario en el momento. Apelar a la lucha y compromiso de todos, de pronto elevó la ciudadanía en el público que se acostumbró día a día a esperar las noticias que oscilaban entre el temor y la esperanza. Los periodistas entregaban previamente sus preguntas para responderlas de manera ordenada y se recogían algunas pocas del público por las redes. El poder ejecutivo alcanzó así, un claro dominio sobre la conducta de los periodistas que debían acatar las reglas establecidas para las conferencias. 

La iniciativa no era nueva en América Latina. En México, Andrés Manuel López Obrador la desarrolló durante el tiempo que fue jefe de gobierno de la Ciudad de México, entre los años 2000 y 2005, consiguiendo muchísima popularidad. Actualmente, mediante las conferencias llamadas las «mañaneras» (7 am), el gobierno anuncia los programas sociales, responde a los periodistas y da mensajes políticos a todo el país. Esta estrategia le ha permitido construir la popularidad que lo caracteriza, pero, sobre todo, dar instrucciones que con mucho ingenio le permiten construir la agenda política, de tal manera que la opinión pública y sus rivales políticos siempre deben responderle a él y no a la manera inversa, como, lamentablemente, parece estar ocurriendo con Pedro Castillo y sus malas relaciones con la prensa peruana e internacional. 

En las tres entrevistas, Castillo ha dejado en claro que ahora sí se siente dispuesto a responderle a la prensa tras meses de silencio que él justifica diciendo que se había visto muy afectado por cómo había sido maltratado por los periodistas durante la campaña electoral. Ahora, siguiendo a López Obrador, parece que ya no teme a las preguntas incómodas, no obstante, sigue manteniendo un victimismo que lo aleja simbólicamente de la postura del líder que se le reclama. Dice él estar aprendiendo a ser presidente, pero una de sus tareas debe ser discutir con su secretario de comunicación estratégica, su paisano Rodolfo Jaime Idrago, cómo encontrar una manera de contener a la prensa y marcar la agenda política del país. Que lo sigan vinculando con el terrorismo o matengan la presión sobre el caso de Karelim López, en lugar de que Castillo ponga sobre la mesa la corrupción universitaria, el narcotráfico, la salud del país o el bienestar de la población, es la razón por la que continúa bajando en las encuestas. 

Si el señor Idrogo quiere detener las entrevistas en las que los periodistas, por más famosos que sean, sólo se dedican a acorralar al presidente, debe investigar primero cuál es el sesgo mediático del medio del que provienen, y así evitar a personajes como Fernando del Rincón, cuya única fuente citada durante toda la entrevista no fue otra que el diario El Comercio, medio decidido a convencernos hasta hoy día que debe triunfar la vacancia. 

Tags:

Comunicación, Pedro Castillo, política peruana

Hola amigos. Soy Pedro Guevara y esto es: “En pellejo ajeno”. Quiero empezar agradeciéndole a Juan Carlos Tafur por permitirme estar con ustedes este y todos los miércoles. Tengo que hablar un poco de mi porque ustedes dirán: “¿Quién es este pata?”. Soy arquitecto, urbanista, economista, politólogo y músico. Por eso recurrí a mi piano para ponerle una introducción al programa, como algunos me sugirieron.

En este programa hablaremos de política, de gestión pública y de políticas públicas tratando de mirar al futuro con optimismo y con propuestas concretas. Ustedes se preguntarán: ¿Por qué ese nombre: “En pellejo ajeno”? Pues porque los países pueden también “aprender en pellejo ajeno”. Por eso hablaremos de la experiencia exitosa de los “Tigres Asiáticos: Corea del Sur, Singapur, Taiwán y Hong Kong, y también de la experiencia no tan exitosa y nefasta de países como Cuba, Venezuela, Nicaragua o Corea del Norte.

Hablaremos de temas que son urgentes e importantes y de temas que son importantes pero no urgentes. Y también, de los temas que no son ni urgentes ni importantes, porque distraen nuestra atención de lo prioritario.

En la actual coyuntura, tenemos que ocuparnos de lo que es urgente e importante, y es la inestabilidad que está viviendo el Perú, generada por la indefinición y la falta de decisión del Presidente. Estamos viviendo lo que en el mundo académico se conoce como un equilibrio inestable. Es decir, una situación que puede volcarse hacia el éxito y el progreso del país o, hacia el abismo. Y, en el medio, una situación en la que la indefinición no va a -sino- traer perjuicios al país.

En esta coyuntura pues, se presentan 3 escenarios que dependen de lo que decida el presidente. En primero lugar, la ruta de persistir en sacar adelante su Asamblea Constituyente para cambiar la Constitución prescindiendo del Congreso. Esta ruta, implica una alianza con las fuerzas de la izquierda radical y, concretamente, con Cerrón.

El segundo camino es el de optar por buscar un equipo de gente que: (i) ame al Perú, (ii) que sea honesta y (iii) que sea competente. Cuando llegan al poder los gobernantes, a veces no tienen idea de qué es lo que hay que hacer. En algunos casos, saben qué es lo que hay que hacer. Pero no siempre llegan al poder sabiendo qué y cómo lo van a hacer. En ese sentido, la segunda ruta del presidente sería -justamente- rodearse de ese equipo que (i) ame al Perú, (ii) que sea honesta y (iii) que sea competente.

Y la tercera ruta para el presidente es la de la renuncia. Probablemente el presidente ame al país. Para muchos peruanos, todavía está en duda si es una persona honesta. Pero lo que ha quedado claro, es que no está rodeado de gente competente. Por amor al Perú, le queda al presidente también la opción de renunciar.

La pregunta que nos hacemos es: ¿por qué es que el presidente opta o ha decidido seguir por ese primer camino? ¿Será que Cerrón tiene algo en el legajo del presidente, y se vale de eso presionarlo y hasta chantajearlo? En los próximos días esperamos que todo esto se aclare…

Tags:

Pedro Castillo, política peruana
Página 4 de 9 1 2 3 4 5 6 7 8 9
x