BCR

Nuestro mercado cambiario fue considerado por años como uno de los más estables y predecibles de la región. Por años, mientras que en otras economías se experimentaban significativas volatilidades en Perú la estabilidad relativa respondía al respeto a los fundamentos económicos y a la estrategia de administración de sus posibles volatilidades extremas por parte del BCR.

En la medida que no se puso en tela de juicio la libertad en la determinación de precios, la apertura de nuestro mercado y el rol subsidiario del sector público, las cosas anduvieron bastante bien.

En la medida que el proceso electoral nos aproximaba a un plan de gobierno que amenazaba abrir las puertas al control de precios, cierre de mercados y potenciales nacionalizaciones, se fueron afectando desde la dinámica de inversión, hasta la posibilidad de recuperación de nuestra actividad productiva. El tipo de cambio no pudo mantenerse ajeno a ese nuevo entorno político. A partir de la desconfianza y duda insertas en los agentes económicos, poco se pudo hacer a través de la mediatización de las medidas anunciadas en el marco de la segunda vuelta electoral.

La desconfianza e incertidumbre crecientes llevaron a una salida de capitales de tal magnitud que no pudo ser compensada por el impacto positivo de la creciente balanza comercial superavitaria en el marco del alza del precio de los commodities. Es más, experimentamos lo anecdótico de una creciente desvalorización del sol cuando más alto estaba en la historia el precio internacional del cobre, nuestro principal producto de exportación. Si a todo esto se le agrega las expectativas de una creciente depreciación cambiaria, dispondremos de una razonable explicación del por qué nuestro signo monetario se depreció, hasta hace pocos días, en 15% en lo que va del año.

Esta última semana de octubre las cosas han empezado a cambiar. Cambió el primer ministro, cambió parte importante del gabinete, cambió la relación de dependencia del Presidente con el partido Perú Libre. Al modificarse las señales de agresividad contra el sector privado y dar paso a la esperanza de un reacomodo del frente político, los factores que explicaban el alza del tipo de cambio se alejaron parcialmente. Sólo bastó ello para que nuestro signo monetario, contra lo que venía ocurriendo, se aprecie alrededor de 5% estos últimos días. Algo lógico.

Se han vertido hipótesis erradas sobre el reciente comportamiento cambiario.

La primera asume que el alza experimentada hasta algo más de una semana atrás, no fue adecuadamente contrarrestada por el BCR debido a que debió ser más agresivo con la venta de dólares para amortiguarla. La verdad es que esta crítica no tiene ningún sustento técnico ya que la intervención del BCR ha sido similar a la que se tuvo que ejecutar en otros momentos de inestabilidad, como en el 2009 en el marco del tremendo impacto que sufrió nuestra economía durante la crisis financiera internacional.

La segunda, que la reciente baja del tipo de cambio sería una suerte de demostración que su alza previa fue intencionalmente manipulada por ciertas fuerzas del mercado con el propósito de, supuestamente, dañar la imagen del actual gobierno. Eso también es falso.  Si se observa el reciente desempeño de la tasa de interés de los bonos del tesoro en el mercado internacional y, además, se observa la evolución del costo de aseguramiento del servicio de la deuda externa mediante CDS, se podrá concluir, fácilmente, que los últimos días ambas han mostrado tendencias claras a la baja. En la misma dirección que el tipo de cambio.

Justamente cuando cambió parte de nuestro entorno político adverso, las cosas mejoran incluso en la cotización y valoración de nuestra deuda en el frente internacional. Si hubiera habido un complot interno contra el gobierno, la modulación del tipo de cambio no se hubiera mostrado en la misma dirección de nuestros indicadores de costo y riesgo de deuda.

De otro lado, ¿sería lícito esperar que el tipo de cambio baje hasta niveles cercanos al 3.6 por dólar. La verdad, poco probable. El tipo de cambio también depende de factores externos. Todas las monedas se han depreciado algo con respecto al dólar en un entorno de posible alza de las tasas de interés norteamericana y de reducción de las compras de bonos del tesoro por parte de la FED. El sol siempre se hubiera depreciado algo con respecto al dólar, pero nunca a tasas del 15%. Ello nos lleva a concluir que el tipo de cambio podría estar en alrededor del 3.80 como máxima expresión de normalización de nuestro mercado cambiario.

Finalmente, lo que pase en el futuro con nuestro mercado cambiario dependerá de las señales de respeto a los fundamentos alcanzados por nuestra economía. Dependerá de que el frente político no genere más ruido e incertidumbre. Dependerá que no se ponga en tela de juicio el rol de la inversión privada. Tan simple como eso.

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BCR, complot, Dólar, Juan José Marthans

Con la juramentación de un nuevo Gabinete de ministros y la ratificación del presidente del Banco Central de Reserva, Julio Velarde, el dólar empezó a descender y llegó a estar por debajo de los S/ 4, niveles que no se tenían desde julio.

Para Patricia Lengua, profesora e investigadora de la Facultad de Economía de la UPC, este retroceso en el tipo de cambio representa, en primer lugar, que la incertidumbre que generaba el Gobierno era la principal causa de la volatilidad cambiaria. “Esto demuestra que un factor importante para explicar este aumento en el tipo de cambio en los últimos meses ha sido la incertidumbre generada por cómo ha estado actuando el Gobierno”, precisó.

Explicó que la tendencia que hizo que se traspase la barrera de los S/ 4, responde a la actualización del informe trimestral «Perspectivas de la economía mundial» (WEO) del Fondo Monetario Internacional (FMI), donde se menciona que hay un fenómeno generalizado del crecimiento de la inflación, con varias economías afectadas.

“La mayoría de las economías a nivel mundial, incluido el Perú, están comenzando con el retiro gradual del estímulo que dieron por la pandemia. Todo esto, más la crisis energética en los países europeos, está haciendo que el dólar pierda valor. Esta nueva información con estos factores externos, ha hecho que la tendencia se refuerce a la baja”, indicó.

Entre los factores locales que considera que podrían aportar a la incertidumbre menciona; la posibilidad de que se convoque a una Asamblea Constituyente, la renegociación del gas de Camisea, el nombramiento de funcionarios afines al partido político del Gobierno sin méritos técnicos, entre otros puntos.

Panorama para decisiones financieras

La especialista destacó que, a nivel local, el Banco Central de Reserva (BCR) también está interviniendo para evitar cambios bruscos y hacer que la inflación retorne al rango meta que manejan, y lo ha hecho mediante dos incrementos en su tasa de interés referencial.

“La tasa de referencia ha subido, en el último mes, en 50 puntos básicos. Esto el Banco Central lo ha hecho porque la inflación está por encima del rango meta, pero eso va a tener también efectos sobre el tipo de cambio. Probablemente ayude a que las presiones hacia el alza se moderen un poco. Igual, parece poco probable que el Gobierno genere una confianza suficiente que haga que se reduzca la incertidumbre”, señaló.

Respecto de si es un buen momento para comprar dólares o no, consideró que se trata de una decisión financiera que depende mucho de cada situación.

Por ejemplo, recordó que algunas empresas mineras aprovecharon el tipo de cambio elevado para cancelar deudas que tenían en soles, por lo que, recomendó ser cautos y esperar los siguientes mensajes. Agregó que, especialmente, en el caso de los inversionistas más adversos al riesgo, es mejor esperar.

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BCR, Dólar, UPC

La política monetaria es una parte de la política económica, que es responsabilidad del Banco Central de Reserva (BCRP), entidad autónoma e independiente del gobierno central.

Existen diversas formas y objetivos de política monetaria. En el caso peruano, tiene como finalidad única la estabilidad monetaria, definida como el logro de una meta anual de inflación definida por el BCR. Desde 2007 es 2% con un margen de error de 1%, es decir, el rango meta se ubica entre 1% y 3%. Dicho de otro modo, el BCR anuncia la meta de inflación y con ello, ancla las expectativas de los agentes económicos (empresas y familias). El Perú adoptó el esquema en 2002, con una meta de 2.5% +/-1%, que luego redujo a 2% +/-1% en 2007.

El enfoque de política monetaria descrito, que consiste en un compromiso explícito y público de mantener la estabilidad monetaria a través del uso de metas de inflación fue implementado por primera vez en Nueva Zelanda en 1990, para luego extenderse a más de treinta países. El nombre es Metas Explícitas de Inflación, o en inglés, inflation targeting; algunos países que lo tienen son Canadá, Reino Unido, Suecia, Australia, Israel, Polonia, Brasil, Chile, Colombia, Sudáfrica, México y Turquía, entre otros y cada uno puede tener rangos meta distintos.

La herramienta principal de política monetaria es la Tasa de Referencia Interbancaria (TIRI), definida como la tasa de interés que los bancos comerciales se cobran entre sí para préstamos de muy corto plazo. Veamos esto con detalle. Los bancos comerciales se prestan dinero entre sí de manera rutinaria, es decir, aquellos bancos con exceso de liquidez les prestan voluntariamente a aquellos que necesitan liquidez, por ejemplo, para otorgar un préstamo; la TIRI es el costo de ese préstamo y el BCR induce su cambio en función de la meta de inflación.

¿Cómo así? Supongamos que el BCR observa presiones inflacionarias que harían peligrar el logro de la meta.  La inflación enero – agosto 2021 ha sido de 4.20%, fuera del rango y con varios meses por delante. Entonces, induce el aumento de la TIRI. Al hacer, logra que los préstamos entre los bancos sean más caros. Luego, los bancos comerciales que reciben el préstamo, trasladan ese mayor costo a la tasa de interés que le cobran a los clientes (consumidores e inversionistas) cuando acuden a pedir un préstamo. La mayor tasa de interés desincentiva los pedidos de préstamos y, al bajar el consumo y la inversión, disminuye la demanda interna y se atenúan las presiones inflacionarias. Eso es lo que ha hecho al subir la TIRI de 0.25% a 1.00%.

En paralelo, el BCR también tiene otra herramienta que es la tasa de encaje, definida como el porcentaje de los depósitos que el banco comercial no puede prestar. Cuando sube la tasa de encaje, los bancos pueden prestar menos y con eso, se reduce la liquidez y por ende la inflación.

Varias conclusiones: primero, existe una meta inflacionaria; segundo, no existe una meta cambiaria, pero el BCR interviene para evitar fluctuaciones bruscas. En lo que va de 2021, ha vendido 11,100 millones de dólares: tercero, las tasas de interés que pagamos por los préstamos se determinan en el libre mercado, aunque el BCR induce su movimiento a partir de cambios en la TIRI.

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BCR, Política monetaria

ENTREVISTA COMPLETA A VLADIMIR CERRÓN (Parte 2):

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BCR, Héctor Bejar, Pedro Castillo, Vladimir Cerrón

Nos encontramos en una coyuntura de crisis muy distinta si la comparamos con coyunturas similares en los últimos 60 años.

Una constante en la mayoría de las crisis de las últimas seis décadas era la falta de recursos para enfrentarlas. Faltaba dinero, faltaba crédito, respaldo político exterior, no había remedios o posibilidades materiales contra fenómenos como el fenómeno del Niño, etc. Más aún no había consensos políticos y técnicos de cómo enfrentarlas, lo cual mermaba fuertemente las posibilidades de éxito.

En esta crisis la cosa es muy diferente.

Estamos en medio de una pandemia sin precedentes en las últimas décadas, pero ya existen las vacunas para inmunizarnos. No sólo eso, ya las compramos y están en camino.

La pandemia ha generado una crisis económica muy profunda sobre todo incrementando el desempleo. Pero tenemos todos los recursos necesarios para enfrentarla y reponernos rápidamente.

El Estado tiene dinero para invertir, las empresas tienen dinero para invertir, las personas (no las mas pobres por supuesto) tienen dinero para gastar. Hay proyectos listos para desarrollar, tecnología y personal capacitado para desarrollarlos. El país y sus empresas tienen acceso a créditos competitivos. Encima de todo tenemos un ciclo de precios de nuestras exportaciones mineras buenísimo y una demanda fuertísima para todas nuestras exportaciones.

Nunca presencié una situación de crisis con tantas posibilidades de recuperación.

Para cualquier Presidente este sería un regalo. Si dejara a los expertos trabajar podría ser el Presidente más exitoso de la historia!

Con Julio Velarde y su equipo en el BCR (aclamados varias veces mundialmente como el mejor banco central por sus resultados), y un equipo de similar fortaleza en el MEF dirigido por Pedro Francke y ministros con equipos de similar capacidad técnica en Agricultura, Energía y Minas, Transportes, Vivienda y Salud; Castillo podría encargar la PCM a un excelente conciliador, que funcione como director de orquesta en Lima y dedicarse a viajar por el Perú profundo visitando pueblos y ciudades recogiendo las necesidades más urgentes de la población y ordenando su rápida implementación. Actividad que le es por demás atractiva personalmente.

En su quinquenio podría construir más escuelas, hospitales, caminos, canales de regadío, puentes, conexiones eléctricas, conexiones telefónicas y de internet, etc, que ningún otro Presidente de la historia.

Y podría, porque no solo existen los recursos económicos y tecnológicos necesarios para hacerlo, sino también los consensos políticos y técnicos de que eso es lo mas indicado en este momento  para enfrentar la crisis.

Mas aún con los precios de los minerales de hoy podría solucionar todos los conflictos con las empresas mineras generando las mejores condiciones posibles para los pobladores.

Obviamente a Castillo le falta imaginación.

No se puede entender otro motivo para renunciar a esta proeza y cambiarla por estúpidas peleas en Lima que sólo han generado enfrentamientos inútiles hasta ahora.

Pero pareciera que a Castillo no solo le falta imaginación para lo bueno sino también para lo malo.

Prácticamente todos los Presidentes de los últimos 36 años están procesados, presos, con procedimientos de extradición o con impedimentos de salida del país por corrupción. En todos los casos las pruebas de sus actos de corrupción fueron probados por su vinculación con delincuentes que en el momento de realizar los crímenes eran desconocidos o poco conocidos por la opinión pública.

Castillo anda de la mano del delincuente Cerrón y repartiendo puestos a miembros de la organización política Perú Libre, la cual tiene muchos miembros que apoyan la actividad delictiva de Cerrón al punto de aportar personalmente dinero para el pago de reparación civil que los jueces han dictado contra él.

¿No es capaz Castillo de imaginar que si 5 ex Presidentes han sido descubiertos por el excelente sistema anticorrupción que los ha perseguido a pesar de que sus cómplices estaban ocultos, ese mismo sistema anticorrupción lo va relacionar con sus socios delincuentes y sus actividades delictivas?

¿Será falta de imaginación?

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BCR, Pedro Castillo

El dólar alcanzó su punto más alto durante esta semana fijándose en S/3.9. Frente a ello, Diego Macera, gerente general del Instituto Peruano de Economía (IPE) recuerda que lo primordial es la decisión del Jurado Nacional de Elecciones, y a partir de ello empezar con nombramientos de las instituciones económicas más importantes de nuestro país, para alcanzar mayor estabilidad.

¿Cuáles son los principales retos que el próximo Gobierno deberá afrontar para la reactivación económica?

La pandemia y la economía. Esos son los dos temas gruesos que tenemos pendientes en términos de política directa que puede implementar el Gobierno. A una escala mayor está la suerte de ingobernabilidad crónica en términos políticos a los que podríamos estarnos dirigiendo a partir de lo que ha pasado en los últimos cinco años en la política peruana. El reto más amplio es una sana relación política entre los poderes del Estado.

¿Cómo ve esa posible relación de estas dos fuerzas que están tan opuestas?

Yo esperaría que lo que ha pasado en los últimos cinco años pueda servir de lección sobre lo nefasto que es mantener este tipo de tensión, la confrontación mutua, de vacancias, este uso de las llamadas “herramientas armas nucleares” que están en la Constitución. Yo espero que los últimos cinco años han servido de lección sobre lo que no se debe hacer, y que a partir del 28 de julio podamos ver posiciones mucho más moderadas, dispuestas a consensuar en todo lo que sea posible y a la vez mantenerse respetuosas a la Constitución. Por poner un ejemplo, creo que hubo demasiadas instancias en las que el Congreso anterior ha pasado normas que podían tener visos de inconstitucionalidad y en ocasiones han sido correctamente derivadas por el Ejecutivo al Tribunal Constitucional. Entonces creo que este es el ejemplo del Congreso en el que no deberíamos persistir.

Esta semana se ha hablado sobre la permanencia de Julio Velarde en el BCR ¿cómo ve esta posibilidad?

Él ha sido, sin duda, una de las personas más importantes en la economía peruana de los últimos años. Su presencia ha sumado muchísimo a la estabilidad monetaria y el liderazgo que ha tenido frente al Banco Central de Reserva. El banco es una institución muy sólida, y la expectativa es que, sea Julio u otra persona, tenga un perfil y un profesionalismo muy parecido. El BCR es de las pocas instituciones públicas peruanas que tranquilamente tienen talla mundial justamente sobre la estabilidad monetaria.

Esta semana hemos visto una baja en el dólar. ¿Se puede vincular a las declaraciones de Castillo sobre Velarde o es que se viene un proceso orgánico de estabilidad?

El 3.9, rozando los S/4 ha sido el punto máximo al que llegamos y hoy estamos a la expectativa de las siguientes decisiones que se tomarán, y aquí entran los nombramientos. Primero está la decisión final que corresponde al Jurado Nacional de Elecciones. Esa es la madre de las decisiones. Cuando ya tengamos un presidente o presidenta, harán los nombramientos tanto del Banco Central de Reserva, del Ministerio de Economía y Finanzas y la Presidencia del Consejo de Ministros. Esos son los tres nombramientos que tendrán más atención. Los diferentes agentes económicos van a empezar a sacar conclusiones o van a tratar de anticipar qué significan esos nombramientos sobre el futuro económico de los siguientes meses. En base a eso se van a tomar decisiones de inversión, algunas de corto plazo. En esas decisiones, las que primero reaccionan son las variables financieras: el dólar, el tipo de cambio y la evolución de la bolsa de valores.

¿Qué otros factores podrían ayudar a que el dólar se estabilice en el mediano plazo, es decir, hacia fines de este año?

Hay decisiones de política monetaria, algunas que dependen del Banco Central de Reserva, respecto del Sol, u otras políticas como lo que decida la FED, el banco central norteamericano. Está también el precio del cobre; si su precio se mantiene por encima de los $4 la libra. Eso normalmente ha tenido el efecto de empujar el tipo de cambio para abajo y es lo que se ha visto en estos últimos años en el Perú. Lamentablemente por la coyuntura política es que esta relación se rompió. Cuando hemos tenido el precio del cobre alto, el tipo de cambio estaba abajo. Por la coyuntura política, esta relación ya no funcionó.

Tuvimos el precio del cobre en récord al alza y el tipo de cambio también. La expectativa de mediano plazo es que si las condiciones de políticas mejoran, esto empiece a jugar a favor de la entrada de dólares en la economía a partir de las exportaciones y eso debería tener una presión a la baja del tipo de cambio. De repente no podemos volver al 3.5, pero ciertamente pueda ubicarse más bajo de lo que tenemos hoy.

Vinculado al proceso de vacunación, ¿cuáles serían los sectores más fuertes al darse una mayor reactivación de las actividades laborales?

El sector grande que concentra más gente es el sector servicios y es el sector que ha estado más golpeado en esta en esta coyuntura. Dentro del sector servicios hay diferentes actividades que han tenido comportamientos bien disímiles. Las financieras, por ejemplo, han podido mantener operaciones. Pero por otro lado tienes servicios turísticos donde el golpe ha sido muy duro. Creo que cuando uno habla de la reactivación en el sector servicios, tiene que empezar a diferenciar las dinámicas concretas de cada tipo de actividad. En el caso de turismo, es algo que posiblemente tome más tiempo estabilizarse, porque implica recibir flujos de turistas del exterior.

Hay otras actividades que con la vacunación ya empezarían a normalizarse mucho más, como el sector construcción, sector minería y sector manufactura. Hay uno muy grande que también empieza a tomar viada: el sector comercial. Esto con un avance bueno de la vacunación. Yo creo que estamos en ruta, ojalá a un rebote económico durante el 2021 de dos dígitos, es decir por encima del 10%.

 

Foto de portada: Revista Rumbo Minero.

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BCR, Diego Macera, Dólar, IPE, Julio Velarde

Así como en los últimos 12 meses el dólar tuvo picos históricos frente al sol, el euro es otra divisa que ha incrementado un 22% en su cotización frente a la moneda local, en promedio, de acuerdo a los datos del Banco Central de Reserva (BCR). Mientras que en mayo del año pasado se cambiaba a S/ 3.73, en abril de este año llegó a un promedio de S/ 4.43.

Los beneficiados directos de este incremento son aquellas personas que reciben remesas del exterior en euros. Sin embargo, los que adquirieron o acumularon ahorros en esta moneda mientras la cotización estaba baja también se pueden beneficiar al momento de vender.

En general, la necesidad de ahorrar en dólares o euros va a depender de si la persona ha planeado gastar el dinero en una compra que requiera de esta moneda, por ejemplo, en un viaje, un crédito hipotecario o alguna compra en particular.

Para Arturo García, docente de Esan, tener ahorros en diferentes monedas es tan saludable como diversificar las inversiones. Manifestó que los depositantes que cuentan con ahorros en esta moneda se han beneficiado de la rentabilidad del depósito en el plazo pactado y de la apreciación de la divisa. Aunque se prevé que el dólar empiece a debilitarse frente al euro y otras monedas, todavía el escenario es volátil.

«Estamos en un escenario de incertidumbre, volátil en los mercados de valores y medidas pro recuperación económica que impactan sobre el desempeño de las monedas», agregó.

Los ‘pro’ y los ‘contra’

Una de las dificultades de empezar a ahorrar en euros es que las cuentas de ahorro que se ofrecen son mucho más limitadas. En esa limitada oferta, que no llega a las 10 entidades financieras, se tendría que escoger la cuenta más conveniente.

Según el economista Carlos Paredes, profesor de la Escuela de Postgrado de la Universidad Pacífico, antes de decir en qué moneda colocar sus ahorros, las personas deben comparar cuánto de interés les pagará la entidad financiera. Los bancos y cajas pagan más por los depósitos en soles que por dólares o euros.

Entre las ventajas de tener ahorros en euros o en otra moneda extranjera, la ‘fintech’ Kambista considera que este dinero puede funcionar como una alternativa frente a la depresión de la moneda local. Esto permite que, en caso la moneda local se devalúe, se tenga un respaldo económico.

Sin embargo, también reconocen que el euro y el dólar son monedas muy volátiles y que es mejor ahorrar en ellas cuando se perciban ingresos en esa moneda. “Si se quiere cambiar dólares a soles, es mejor aprovechar las mañanas de lunes a viernes entre las 9:00 am y la 1:00 pm para obtener la mejor oferta”, aconsejan.

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Ahorras en Euros, BCR, euros

Los economistas solemos discrepar cuando se trata de sugerir qué se debe hacer, pero no lo podemos hacer en los hechos ni en la evidencia empírica. Todas las economías requieren de cimientos sólidos. Los necesitan porque si se construye la casa encima de ellos, entonces esta última será segura y nos dará el bienestar o calidad de vida que buscamos; pero, puede ser que se hagan los cimientos y nada más, en cuyo caso la población mostrará, con razón, su descontento. No hay casa, no hay bienestar. Tanto los cimientos como la construcción de la casa son imprescindibles. Si falta uno de ellos, el plano original no tiene  ninguna utilidad. El modelo incluye cimientos y casa.

Los cimientos son la solidez macroeconómica, mientras que la casa se construye con reformas que conecten la solidez de los primeros con el bienestar de todos. La necesidad de hacer reformas es incuestionable, aunque podemos debatir en cómo hacerlas. Todos estamos de acuerdo con la urgencia de mejorar salud, educación, pensiones, poder judicial, etc.

El primero de los cimientos es la estabilidad monetaria. Significa que la inflación anual se encuentre dentro del rango meta del banco central (BCR) que es de 2% +/- 1% al año. Entre 2001 y 2019 el promedio anual de inflación fue de 2.6%. Aquí la clave está en un   BCR independiente, técnico  y despolitizado. Eso nos lo muestra la historia. Cuando en los años ochenta, el BCR financiaba, a través de la emisión monetaria el exceso de gastos sobre ingresos del sector público, terminamos en la peor hiperinflación y caos macroeconómico de nuestra historia.

El segundo de ellos es un manejo fiscal responsable. Los gobiernos tienen gastos e ingresos; los segundos, cuya principal fuente son los impuestos, financian al gasto público.  Nadie puede gastar por encima de sus ingresos de manera indefinida. El BCR no puede financiar ese exceso de gasto del MEF. Por lo tanto, si el MEF necesita gastar más sólo hay dos caminos: o usa ahorros anteriores o se endeuda.

Endeudarse no es malo, siempre y cuando no sea en exceso. La mayoría de nosotros nos endeudamos para comprar algo que requerimos para elevar nuestro bienestar. Si somos responsables no lo haremos en exceso y pagaremos nuestras deudas. Igual funciona un gobierno. La deuda, dentro de ciertos límites, no es  negativa en sí misma. Además, depende del uso que se le otorgue a los recursos. En qué vamos a usar la deuda es clave para saber si vale o no la pena endeudarnos.  Entre 2001 y 2019, el exceso de gastos sobre ingresos del sector público ha sido muy pequeño: apenas 1.4% del PBI, como promedio anual. Y como consecuencia la deuda fue baja: 26.9% del PBI en 2019.

Esos tres aspectos, estabilidad monetaria, manejo responsable de las finanzas públicas y deuda baja, como proporción del PBI, son los principales cimientos de la economía. De ahí en más, si la población decide hacer una reforma de un modo y no de otro, pues adelante, siempre y cuando se base en evidencia y no en opiniones. No estamos discutiendo como debe alinear la selección peruana de futbol en la siguiente fecha, sino del bienestar de las personas y siempre los ciudadanos son primero.

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BCR, Carlos Parodi, Entendiendo de Economía

A pocos días de la segunda vuelta, el economista y columnista de Sudaca, Carlos Parodi, explica el escenario que afrontarán Pedro Castillo o Keiko Fujimori, de ganar la contienda electoral, y el impacto de las medidas que tomen en los próximos meses para una economía todavía fuertemente afectada por la pandemia.

Una vez que se conozcan los resultados de las elecciones, ¿terminará la incertidumbre que se refleja en el dólar o podrían alcanzarse nuevos picos?

La volatilidad está originada en este momento por la incertidumbre electoral, pero no solamente en términos de quién pueda ganar, sino en términos de qué hará con el Banco Central de Reserva (BCR) quien gane. El 6 de junio vamos a tener el resultado, pero hasta el 28 de julio se necesitarán definiciones. Mientras no esté definido si el BCR se mantendrá independiente, la volatilidad cambiaria va a continuar, independiente de quien gane.

Depende de la expectativa que genere el candidato…

Las expectativas están determinando que el tipo de cambio tenga un sentido u otro. Conforme Keiko ha subido en la intención de voto, el tipo de cambio se ha ido estabilizando lo que nos da una idea de que, en caso ganara Keiko, iría al nivel que el BCR proyectó, de S/ 3.55 a S/ 3.60. La razón de la volatilidad es la incertidumbre, ¿hasta cuándo la tendremos? De todas maneras, hasta el 6 de junio, y después, hasta que quien gane defina su posición respecto al BCR.

Antes de la segunda vuelta se proyectó un crecimiento de 10% o 9% para el PBI este año, ¿qué influencia tendrán las elecciones y el proceso de vacunación?

Sí, son dos determinantes. Primero, qué tanto se acelerará la vacunación y todo indica que sí se acelerará, lo que aleja un poco una eventual tercera ola, si es que el nuevo gobierno logra acelerar la puesta de las vacunas. Lo segundo es la incertidumbre electoral. En cualquier escenario, me parece que el PBI este año tendría que crecer 7% a 8% porque en estos meses, el temor a Castillo hizo que la inversión se ponga en espera. Por eso es importante que se diga claramente lo del BCR y quién sería el ministro o la ministra de Economía, en caso gane uno u el otro.

La segunda vuelta, ¿ya tuvo un impacto negativo en la economía?

Sí, desde que salieron los resultados de la primera vuelta, algunas inversiones han entrado en espera. Como el dinero que tenía Southern asignado a Tía María. Entonces, se tiene un compás de espera de las inversiones y cierto nivel de salida de dólares tras el impacto inicial de la primera vuelta. Por eso no creo que se logre el 10.7% que planteó el BCR, sino entre 7% a 8%.

En caso salga elegido Pedro Castillo, ¿cuál de sus propuestas sería la más perjudicial?, ¿cuáles podría resistir el país?

Imaginemos que se hace lo que dice el plan actualizado de Perú Libre, sería un cambio brutal en las reglas de juego. Eso generaría una salida de inversión privada rápida y eso iría en contra del crecimiento económico y de la reducción de pobreza. Para un inversionista, lo más importante es que las reglas de juego no cambien.

La nacionalización de recursos y renegociación de contratos, ¿tendría también ese efecto?

Lo que pasa es que el candidato en su plan toma como referentes a Bolivia y Ecuador, pero la diferencia es que cuando Evo Morales y Rafael Correa estaban en gestión, los precios del petróleo en Ecuador y del gas y el estaño en Bolivia, eran cuatro o cinco veces más de lo que están ahora. Había capacidad de negociación, ahora no hay un “superciclo” y no hay margen de maniobra. Entonces, la empresa se retirar, como ocurre en Argentina ahora.

En caso gane Keiko Fujimori, plantea bonos y un gasto que generará más endeudamiento cuando ya tenemos un déficit fiscal difícil de cerrar, ¿cuál es el peligro de eso?

El estimado del déficit fiscal para este año es 5.6% del PBI, el año pasado fue 8.9% del PBI. Cualquiera de los dos que gane va a tener que gastar más, eso está fuera de discusión porque, sumando, los dos han pasado con 32% de los votos. Ambos necesitan cumplir con parte de sus promesas y van a necesitar gastar más, pero no podrán a menos que se endeuden un poco. Mientras sea poco, es manejable. El plan de Castillo, fiscalmente, cuesta mucho más que el plan de Keiko. Lo que creo es que no se trata solo de gastar más, sino de gastar mejor.

En estos meses, quien gane usará esta Constitución y el presupuesto actual, ¿qué margen de maniobra tiene?

No es tan grande, primero por el déficit fiscal, pero lo segundo es saber qué harán con el BCR, que son los cimientos de la economía. El margen dependerá de lo que se haga con los cimientos, si los van a sostener o romper. Lo que creo es que los cimientos tienen que mantenerse y, a partir de ellos, hacer reformas, pero al mismo tiempo se necesitan ayudas directas porque el ciudadano de a pie no va a esperar. Este Gobierno, sea el que fuere, no tendrá una luna de miel. La gente presionará desde el día siguiente.

 

Foto: Universidad del Pacífico.

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BCR, Carlos Parodi