Dólar

Hoy en día, todos somos testigos de cómo nuestro Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) dedica tiempo, recursos y esfuerzos en tratar de difundir la idea de que cualquier señal  positiva que se observe en el ambiente productivo, financiero, fiscal y laboral, está ligada, en mayor o menor medida, a las decisiones que se puedan haber tomado estos primeros cinco meses de la actual administración gubernamental.

En ese contexto y en el marco de la caída que viene experimentando nuestro tipo de cambio, el MEF publicó, en redes sociales, un pronunciamiento que resulta interesante comentarlo a efectos de no perder objetividad y poder tener una idea más clara de cual podría ser el real derrotero de nuestro tipo de cambio este 2022.

Nuestro MEF ha señalado, por ejemplo, que “La cotización del dólar cerró hoy (12.01.2022) en S/3,897, el nivel más bajo registrado desde julio 2021, siendo la moneda peruana la que más se ha apreciado en comparación con nuestros pares de la región, fortalecida por la confianza en los sólidos fundamentos macroeconómicos del país. 1/4 pic.twitter.com/JTQ0EvDllP”

Varios temas a rescatar de esta primera parte del pronunciamiento del MEF. Primero, los sólidos fundamentos de nuestra economía han sido heredados por este gobierno, quieran o no, no son producto de su accionar. Segundo, con las señales que se vienen dando, más allá del ruido político, hasta hoy es poco probable que los fundamentos se sostengan. Por ejemplo, en materia fiscal aún no tenemos regla fiscal alguna al 2026 que nos permita avizorar la convergencia de sus principales indicadores. Tercero, la apreciación en la región latinoamericana tiene un origen básicamente exógeno: la aceleración de la inflación norteamericana y mundial. Cuarto, decir que nuestra moneda se ha apreciado más que otras es una observación parcial ya que debemos evaluar tendencias más que sobresaldos diarios.

Luego nuestro MEF continúa, “Esta solidez se refleja en el alto crecimiento económico y la mayor reducción del déficit fiscal en la región, así como en la recuperación de ahorros fiscales, factores que aportan a la recuperación de la fortaleza de nuestra moneda, que retorna a sus niveles de equilibrio.2/4”

El alto crecimiento económico del 2021 era esperado no solo por efecto estadístico, sino también como resultado de haber comprometido, durante gobiernos anteriores, no menos del equivalente al 20% del PBI en medidas contraciclicas de carácter fiscal y crediticio. Esa cifra solo es comparable con la magnitud de medidas aplicadas por el promedio de las economías avanzadas del mundo. ¿Qué posibilitó esto? El respeto a las reglas fiscales y el ahorro preventivo logrado en su momento. De otro lado, el crecimiento logrado de más del 20% durante el primer semestre del 2021, ya garantizaba gran parte de la cifra anual de crecimiento de la cual se ufana el actual gobierno.

De otro lado, es cierto que el déficit fiscal se ha reducido significativamente el 2021, de 8.9 a 3.0%, casi seis puntos de reducción. Solo a nivel referencia, nuestro déficit también se contrajo en más de diez puntos porcentuales del PBI entre 1990-91. Cuestión anecdótica. Volviendo al tema, si corregimos la reducción del déficit por efecto del impacto del incremento de los precios de los commodities mineros, donde la recaudación se incrementó en no menos de 2 puntos porcentuales del PBI, la reducción deja de ser tan espectacular como la quieren hacer notar y sólo será de tres a cuatro puntos porcentuales del PBI. Conclusión, debemos ser más realistas y sinceros con las cifras que damos a la opinión pública. Es bueno una cuota de optimismo, es malo que se tome por ingenuos a los agentes económicos.

“Y en línea con la rápida recuperación de la economía peruana, su solidez y el entorno internacional favorable, el índice de la Bolsa de Valores de Lima (BVL) se está recuperando significativamente en las últimas semanas, alcanzando su nivel más alto desde febrero de 2021.3/4 pic.twitter.com/P2rpPkQeqt”,  dice nuestro MEF. La verdad, los éxitos en economía no se miden en el corto plazo. Cuando la FED en Estados Unidos inicie en el transcurso del presente año, el alza de su tasa de referencia, como ya lo ha anunciado, es claro que ello podría comprometer una nueva salida de capitales en economías como la peruana. En ese contexto lo que experimentaremos son sobresaltos cambiarios no previstos y una probable ola bajista de nuestra Bolsa. Lo importante acá es ser conscientes que si no fortalecemos el apoyo a la inversión privada, si no dejamos de llamar al cambio constitucional de manera integral, si no damos una señal mínimo a la recuperación de la gestión en nuestro sector público, no solo el tipo de cambio, sino también la Bolsa, mostrarán nuevos desbalances.

Finalmente, nuestro MEF señala: “Ratificamos nuestro compromiso de continuar trabajando y tomando acciones para mantener una economía sólida que permita seguir avanzando en la recuperación del empleo y la generación de mayores oportunidades para todos.4/4. Seamos honestos, lo que debería hacer el MEF es fortalecer su nivel de credibilidad y para ello debe concentrarse más en evitar dar señales con poca claridad en materia fiscal, en evitar que sus pronunciamientos sean contradichos o minimizados por el mismo ámbito político del gobierno, en ordenar la capacidad de gestión de nuestro sector público. Sin ello, cualquier pronunciamiento de parte del mismo MEF podría “caer en saco roto”.

El mercado cambiario hacia el cierre del año, que es lo que importa, está en las actuales circunstancias rodeado de innumerables factores que hacen difícil su proyección. Cualquier desajuste mayor en el frente internacional, sea de origen geopolítico o financiero, podría llevarnos a un importante hipo cambiario. Lo mismo que cualquier desatino político en nuestro frente interno que acentúe la desconfianza del inversor regeneraría salidas adicionales de capitales que llevarían nuevamente nuestro tipo de cambio bastante por encima de los 4 soles. No podemos adelantar victoria alguna en nuestro frente cambiario. La historia no ha terminado.

Tags:

Dólar, Economista, Juan José Marthans, MEF, Tipo de cambio

Durante el 2021, según el Banco Central de Reserva (BCR), se produjo una fuga de capitales equivalente a 7.4% del Producto Bruto Interno (PBI). Este monto de alrededor de 15 mil millones de dólares salió del país, principalmente, en el primer semestre del año.

Si bien en el último lunes del año el dólar bajó hasta cerrar en S/ 3.974, su menor nivel en tres meses, durante el año acumuló un alza de 9.81% frente al sol. En las casas de cambio digitales esta situación generó una demanda inusual y para Javier Pineda, gerente general de Billex, representa un pico en la demanda, que difícilmente se repetirá en el 2022. De ahora en adelante, estima que la compra de dólares estará motivada por una función de reserva.

“La gran mayoría de personas que tenían la idea de llevar sus dólares fuera del país ya lo han hecho. Va continuar una demanda de dólares sí, definitivamente que sí, porque va a haber otras personas que van a comprar dólares para tenerlos como reserva. El dólar es considerado como una moneda dura entonces es mucho más estable que el sol y, por lo tanto, siempre va haber una demanda, pero la demanda fuerte, el pico fuerte ya se dio este 2021”, refirió.

Proyecciones y experiencias

Pineda consideró que, durante este año, todos los agentes económicos, tanto las personas naturales como los inversionistas se vieron en la necesidad de proteger sus fondos de la incertidumbre política, y la mejor forma de hacerlo fue subiéndose al dólar.

“Mientras exista esta incertidumbre política que no vemos que se vaya a solucionar en corto plazo, el tipo de cambio se va a mantener por encima de S/4 aún. Esperemos que la situación para el país mejore y el Gobierno tome medidas correctivas que generen mayor confianza en el mercado en general”, comentó.

Precisó que, al cierre del mes de noviembre, en la plataforma de Billex, que atiende a personas naturales y empresas, se incrementaron un 300% las operaciones de compra y venta de dólares vía trasferencias interbancarias, respecto al 2020.

“Hemos tenido casos de clientes que han comprado montos importantes. Por ejemplo, en un caso superaron los 350 mil dólares de forma individual para justamente una operación de remesas al exterior a raíz del tema político. Entonces lo que ha pasado con las casas de cambio digitales es que han tenido una demanda inusual y se han generado muchas compras de dólares, mucha demanda de dólares por parte de personas naturales”, aseguró.

Por lo tanto, estimó que, durante los próximos meses, el dólar podría mantenerse por encima de los S/ 4 y que pueda subir quizás un poco más, alineado a la actualidad política.

Tags:

BCR, Casa de cambio digitales, Dólar, Tipo de cambio

Desde que comenzó el gobierno actual, el tipo de cambio ha tenido una tendencia hacia el alza. Subió luego del nombramiento del gabinete Bellido y, con su salida y el nombramiento de Mirtha Vásquez como primera ministra, de a pocos tendió a bajar, pero luego de pocos retornó a los 4 soles. De ahí que convenga analizar cómo se determina el precio del dólar en el Perú. Flotación administrada o sucia es el sistema cambiario que usamos. Mercado más intervención del BCRP.

El tipo de cambio se determina por el libre mercado; esto significa que, cuando existe abundancia de dólares, su precio tiende a bajar y, en situaciones de escasez, aumenta. La caída del precio del dólar se denomina apreciación del sol y su subida se llama depreciación del sol, pues el sol vale menos con respecto del dólar cuando el tipo de cambio sube.

Sin embargo, y a diferencia de otros mercados, el banco central (BCRP) interviene en el mercado para evitar fluctuaciones bruscas, pero no para alterar su dirección. Si por razones de mercado, el tipo de cambio sube, el BCRP no evitará que ello suceda, pero sí hará que la subida sea suave.

¿Y cómo lo hace el BCRP? Pues si observa que el tipo de cambio está subiendo de manera brusca, entonces vende dólares hasta asegurar que su aumento sea lento. Los dólares los toman de las reservas, más específicamente de la posición de cambio, que es una parte de las reservas. Si el precio del dólar bajara muy rápido, entonces el BCRP compraría dólares hasta que la caída sea lenta.

Se entiende, entonces, que el precio del dólar depende del mercado. Hagamos un poco de historia reciente. Entre 2003 y 2011 el enorme crecimiento de las exportaciones, en especial mineras, a China le generó un fuerte ingreso de dólares. El tipo de cambio bajó por esa razón y, cada vez que el BCRP consideró que la caída era brusca, compró dólares y así aumentó la posición de cambio, que es una cuenta del BCRP en la que se acumulan los dólares así comprados.

Luego de la primera vuelta electoral, ocurrieron dos hechos: por un lado, las personas (naturales y jurídicas) compraron dólares pues tenían la expectativa de que subiría más. El temor generó el aumento de la demanda. Por otro, una buena cantidad de dólares, por la misma razón, salió del país, reduciéndose así la oferta. Mayor demanda y menor oferta solo pueden resultar en el aumento del tipo de cambio. Muchos analistas criticaban al BCRP. Sin embargo, y a pesar de la incertidumbre política, el BCRP logró estabilizarlo a través de la venta de dólares.

¿Y por qué el BCRP no fija el tipo de cambio? Los controles de precios generan daño a la economía. Y el tipo de cambio es el precio del dólar. Nadie puede adivinar en cuánto tendría que estar el tipo de cambio. En la década de los 80 teníamos un tipo de cambio fijo, llamado dólar MUC (mercado único de cambios), y lo único que se logró fue un enorme mercado negro en el que el dólar se transaba a un precio muy alto. En ese sistema, el BCRP asignaba los dólares al tipo de cambio indicado por él mismo y la corrupción por el favorecimiento de malos funcionarios a algunos con los que tenían conexiones terminaron con las reservas. Además, el exportador estaba obligado a entregar los dólares que recibía al BCRP, que le entregaba intis (la moneda de esa época) al tipo de cambio fijado. Las exportaciones se desplomaron. Ya es historia antigua.

Tags:

Carlos Parodi, Dólar, Entendiendo de Economía

Dentro de pocos días, Pedro Castillo cumplirá cien días en el poder como presidente de la República. Durante todo este proceso de desarrollo de las bases de su gobierno hemos visto al político sindicalista, al profesor de las marchas y reclamos, al candidato en campaña, dispuesto a enfrentarse a todo y a todos; pero no hemos visto al político y presidente de un país.

El gobierno de Castillo nació desorganizado, sin cuadros, sin rumbo, sin metas claras sobre cómo enfrentar la realidad adversa en la que vivimos y cómo ha demostrado total incompetencia para retos gigantes como el conducir un país. Primero delegó la responsabilidad y el poder que le dimos con nuestro voto a los fanáticos del partido que lo llevó al poder. Y como esto no funcionó ni funcionará jamás, decidió traicionarlos para, en está segunda oportunidad, ceder el poder a la izquierda “posera” de este país.

Esta izquierda, con lo mejor que tiene en la caja de personajes y políticos, se ha sometido al Congreso de la República para solicitar- seamos claros en esto-, y no exigir, el voto de confianza. Es decir, presentar la política general del gobierno y lograr convencer a los congresistas de las distintas bancadas y con distintos valores políticos, que el gobierno del profesor Pedro Castillo tiene “claro el horizonte” y que la confrontación no es una opción.

La primera ministra Mirtha Vasquez lo hizo bien, con un discurso centrado en dar soluciones, propuestas realistas; y con un discurso con cero confrontación. Sin embargo, soslayamos un importante y determinante aspecto que afecta directamente la decisión del Congreso: el presidente es impertinente cuando habla, dice lo primero que tiene en la cabeza y lo dice mal. No ayuda a la ministra, no ayuda a su gobierno, no se ayuda a él mismo, y lo que hace no suma al país. Ahora entendemos el por qué en tres meses no ha dado una entrevista a profundidad sobre las políticas de su gobierno. Con el pobre nivel de argumentación que tiene, haría que una gran parte del país considere que una vacancia es una posibilidad.

El presidente Pedro Castillo no entiende que el camino para el voto de confianza no se inicia con la presentación de la ministra en el Congreso. El camino se inició desde que la ministra fue nombrada en el cargo. Cada acción, declaración, gesto o presentación influye en la decisión de las bancadas, y la política sindical no sirve para manejar un país. La confrontación innecesaria, las declaraciones populistas cargadas de ataques sólo para mantener a tu público saltando y arengando no sirven para manejar un país. ¿Podrían los asesores presidenciales decirle eso a Pedro Castillo?

En pocos días, el presidente Castillo cumplirá cien días en el poder, y hasta el momento ha permanecido escondido en palacio, sin decirle a los peruanos qué es lo que está haciendo por el país. Esa responsabilidad se la ha delegado a la izquierda “posera” con la que se ha aliado. Deje de boicotear a sus nuevos aliados, presidente. Recuerde la famosa frase de René Descartes: “pienso, luego existo”. Piense antes de hablar, presidente.

Tags:

BCR, Dólar, Pedro Castillo

Nuestro mercado cambiario fue considerado por años como uno de los más estables y predecibles de la región. Por años, mientras que en otras economías se experimentaban significativas volatilidades en Perú la estabilidad relativa respondía al respeto a los fundamentos económicos y a la estrategia de administración de sus posibles volatilidades extremas por parte del BCR.

En la medida que no se puso en tela de juicio la libertad en la determinación de precios, la apertura de nuestro mercado y el rol subsidiario del sector público, las cosas anduvieron bastante bien.

En la medida que el proceso electoral nos aproximaba a un plan de gobierno que amenazaba abrir las puertas al control de precios, cierre de mercados y potenciales nacionalizaciones, se fueron afectando desde la dinámica de inversión, hasta la posibilidad de recuperación de nuestra actividad productiva. El tipo de cambio no pudo mantenerse ajeno a ese nuevo entorno político. A partir de la desconfianza y duda insertas en los agentes económicos, poco se pudo hacer a través de la mediatización de las medidas anunciadas en el marco de la segunda vuelta electoral.

La desconfianza e incertidumbre crecientes llevaron a una salida de capitales de tal magnitud que no pudo ser compensada por el impacto positivo de la creciente balanza comercial superavitaria en el marco del alza del precio de los commodities. Es más, experimentamos lo anecdótico de una creciente desvalorización del sol cuando más alto estaba en la historia el precio internacional del cobre, nuestro principal producto de exportación. Si a todo esto se le agrega las expectativas de una creciente depreciación cambiaria, dispondremos de una razonable explicación del por qué nuestro signo monetario se depreció, hasta hace pocos días, en 15% en lo que va del año.

Esta última semana de octubre las cosas han empezado a cambiar. Cambió el primer ministro, cambió parte importante del gabinete, cambió la relación de dependencia del Presidente con el partido Perú Libre. Al modificarse las señales de agresividad contra el sector privado y dar paso a la esperanza de un reacomodo del frente político, los factores que explicaban el alza del tipo de cambio se alejaron parcialmente. Sólo bastó ello para que nuestro signo monetario, contra lo que venía ocurriendo, se aprecie alrededor de 5% estos últimos días. Algo lógico.

Se han vertido hipótesis erradas sobre el reciente comportamiento cambiario.

La primera asume que el alza experimentada hasta algo más de una semana atrás, no fue adecuadamente contrarrestada por el BCR debido a que debió ser más agresivo con la venta de dólares para amortiguarla. La verdad es que esta crítica no tiene ningún sustento técnico ya que la intervención del BCR ha sido similar a la que se tuvo que ejecutar en otros momentos de inestabilidad, como en el 2009 en el marco del tremendo impacto que sufrió nuestra economía durante la crisis financiera internacional.

La segunda, que la reciente baja del tipo de cambio sería una suerte de demostración que su alza previa fue intencionalmente manipulada por ciertas fuerzas del mercado con el propósito de, supuestamente, dañar la imagen del actual gobierno. Eso también es falso.  Si se observa el reciente desempeño de la tasa de interés de los bonos del tesoro en el mercado internacional y, además, se observa la evolución del costo de aseguramiento del servicio de la deuda externa mediante CDS, se podrá concluir, fácilmente, que los últimos días ambas han mostrado tendencias claras a la baja. En la misma dirección que el tipo de cambio.

Justamente cuando cambió parte de nuestro entorno político adverso, las cosas mejoran incluso en la cotización y valoración de nuestra deuda en el frente internacional. Si hubiera habido un complot interno contra el gobierno, la modulación del tipo de cambio no se hubiera mostrado en la misma dirección de nuestros indicadores de costo y riesgo de deuda.

De otro lado, ¿sería lícito esperar que el tipo de cambio baje hasta niveles cercanos al 3.6 por dólar. La verdad, poco probable. El tipo de cambio también depende de factores externos. Todas las monedas se han depreciado algo con respecto al dólar en un entorno de posible alza de las tasas de interés norteamericana y de reducción de las compras de bonos del tesoro por parte de la FED. El sol siempre se hubiera depreciado algo con respecto al dólar, pero nunca a tasas del 15%. Ello nos lleva a concluir que el tipo de cambio podría estar en alrededor del 3.80 como máxima expresión de normalización de nuestro mercado cambiario.

Finalmente, lo que pase en el futuro con nuestro mercado cambiario dependerá de las señales de respeto a los fundamentos alcanzados por nuestra economía. Dependerá de que el frente político no genere más ruido e incertidumbre. Dependerá que no se ponga en tela de juicio el rol de la inversión privada. Tan simple como eso.

Tags:

BCR, complot, Dólar, Juan José Marthans

Con la juramentación de un nuevo Gabinete de ministros y la ratificación del presidente del Banco Central de Reserva, Julio Velarde, el dólar empezó a descender y llegó a estar por debajo de los S/ 4, niveles que no se tenían desde julio.

Para Patricia Lengua, profesora e investigadora de la Facultad de Economía de la UPC, este retroceso en el tipo de cambio representa, en primer lugar, que la incertidumbre que generaba el Gobierno era la principal causa de la volatilidad cambiaria. “Esto demuestra que un factor importante para explicar este aumento en el tipo de cambio en los últimos meses ha sido la incertidumbre generada por cómo ha estado actuando el Gobierno”, precisó.

Explicó que la tendencia que hizo que se traspase la barrera de los S/ 4, responde a la actualización del informe trimestral “Perspectivas de la economía mundial” (WEO) del Fondo Monetario Internacional (FMI), donde se menciona que hay un fenómeno generalizado del crecimiento de la inflación, con varias economías afectadas.

“La mayoría de las economías a nivel mundial, incluido el Perú, están comenzando con el retiro gradual del estímulo que dieron por la pandemia. Todo esto, más la crisis energética en los países europeos, está haciendo que el dólar pierda valor. Esta nueva información con estos factores externos, ha hecho que la tendencia se refuerce a la baja”, indicó.

Entre los factores locales que considera que podrían aportar a la incertidumbre menciona; la posibilidad de que se convoque a una Asamblea Constituyente, la renegociación del gas de Camisea, el nombramiento de funcionarios afines al partido político del Gobierno sin méritos técnicos, entre otros puntos.

Panorama para decisiones financieras

La especialista destacó que, a nivel local, el Banco Central de Reserva (BCR) también está interviniendo para evitar cambios bruscos y hacer que la inflación retorne al rango meta que manejan, y lo ha hecho mediante dos incrementos en su tasa de interés referencial.

“La tasa de referencia ha subido, en el último mes, en 50 puntos básicos. Esto el Banco Central lo ha hecho porque la inflación está por encima del rango meta, pero eso va a tener también efectos sobre el tipo de cambio. Probablemente ayude a que las presiones hacia el alza se moderen un poco. Igual, parece poco probable que el Gobierno genere una confianza suficiente que haga que se reduzca la incertidumbre”, señaló.

Respecto de si es un buen momento para comprar dólares o no, consideró que se trata de una decisión financiera que depende mucho de cada situación.

Por ejemplo, recordó que algunas empresas mineras aprovecharon el tipo de cambio elevado para cancelar deudas que tenían en soles, por lo que, recomendó ser cautos y esperar los siguientes mensajes. Agregó que, especialmente, en el caso de los inversionistas más adversos al riesgo, es mejor esperar.

Tags:

BCR, Dólar, UPC

En Youtube:

En Soundcloud:

En Spotify:

Síguenos en Sudaca.pe

#Sudaca​​​​ #Emprende​​​​​​​​ #Podcast​​​​

Tags:

Daniel Bonifaz, Dólar, Kambista, Tipo de cambio

La pandemia fue uno de los principales aceleradores para el uso de billeteras digitales en Latinoamérica, el cual incrementó un 180% durante el 2020 por ser una solución efectiva en medio de la virtualidad, de acuerdo con cifras de la Federación Latinoamericana de Bancos, Felaban. Asimismo, el auge de este tipo de soluciones aporta a la inclusión financiera de las personas de la región, siendo este uno de los retos clave del sector actualmente.

De acuerdo a cifras de Global66, fintech latinoamericana de pagos transfronterizos, entre marzo a julio del 2021, en promedio mensual, se movieron más de 10,9 millones de soles a España, más de 10,3 millones de soles a Colombia y más de 5,5 millones de soles a Chile.

“Un dato muy interesante es que la ruta de Perú, que contempla envíos en dólares, sigue creciendo también impulsada por el destino hacia España. Los clientes están depositando en dólares en Perú y reciben Euros en España”, comentó Lucas Patanó, CPO de la empresa.

De acuerdo a Patanó, en lo que va de agosto, la ruta Perú (soles) – Estados Unidos creció un 93% marcando una tendencia clara de crecimiento y posicionando a la ruta como el tercer país de destino en operaciones B2C.

Global66, recientemente lanzó su aplicación móvil en varios países, entre ellos Perú, desde la cual los clientes podrán hacer uso de una billetera virtual que les permite enviar dinero tanto a nivel nacional como entre personas de diferentes países que también cuenten con la billetera.

Por ello, para hacer un envío de dinero de forma segura, resaltaron cuatro aspectos que se deben tener en cuenta:

1.- Transparencia. – Es importante que, en un envío totalmente digital, exista transparencia con el usuario, y que desde el cotizador se pueda ver el costo real de la transferencia y el tiempo de llegada del dinero. Así el cliente tendrá la seguridad de la ruta del dinero.

2.- Billetera virtual. – Si realizas transacciones con empresas que cuentan con su APP, como Global66, se simplifican aún más los procesos, permitiendo a los clientes que cuentan con la billetera virtual, hacer envíos de dinero de manera local pero también, internacional totalmente instantáneo.

3.- Confianza. – Al momento de elegir una empresa para el envío de dinero, se debe investigar si cumplen con las normativas en cada uno de los países donde tienen presencia y si cuentan con el respaldo de clientes y empresas que han confiado en los servicios.

4.- Diferencial.- Otra recomendación a tener en cuenta, es que ingresen a la página web de la empresa con la que harán la transferencia y prueben el envío que quisieran hacer. Es la forma más clara de entender cuánto será lo que le llegue a sus beneficiarios, el tiempo de envío y por supuesto, hacer comparaciones con otras plataformas de envío de dinero.

“Para nosotros lo más importante es que el cliente pueda encontrar la alternativa que más le conviene y por eso, es importante brindar todas las herramientas necesarias para que tomen una decisión informada”, puntualizó el ejecutivo.

Tags:

dóalres, Dólar, Transferencias internacionales
Página 1 de 3 1 2 3