Fútbol

La feliz decisión de apartarlo del equipo, o la gota que derramó el vaso, provino del comando técnico en marzo de 2016, tras la juerga de Luis Advíncula en una discoteca, luego de un partido eliminatorio, que generó escándalo y sanción por parte del comando técnico (Advíncula no volvió a ser titular hasta el partido definitorio del primer repechaje ante Nueva Zelanda en Lima). Pero Pizarro alzó la voz y declaró que el futbolista en su día libre podía hacer lo que quería. Esa era la lógica, pues, que había imperado los últimos procesos eliminatorios y “el bombardero” la propagaba a los cuatro vientos. Gareca, sin embargo, pensaba distinto y había comprendido perfectamente la naturaleza del problema con la selección. El partido siguiente, contra Venezuela, que Pizarro fue reemplazado con el marcador 2 a 0 abajo y que los entrantes Raúl Rui Díaz y Edison “el Orejas” Flores revirtieron, fue el último del excapitán con la bicolor. 

A Pizarro no parecieron afectarle mucho sus desconvocatorias al equipo de todos hasta que percibió que el nuevo team del profesor Gareca podía clasificar a Rusia 2018, entonces desde algunos medios de comunicación, periodistas amigos y hasta alguno futbolistas de la selección, se metió mucha presión para llamar al jugador del Bremen, la que continuó casi hasta la justa mundialista, generando continuas controversias, pero no se logró desconcentrar al grupo, y Pizarro nunca más fue convocado. Así fue como realmente comenzó la era Gareca en el fútbol peruano. 

Ahora viene la repesca, yo creo en la victoria infalible si se repite la actitud del equipo, su altísimo nivel de concentración, su solidaridad en la marca y su acierto en la definición que vimos contra Paraguay, pero es un partido y puedo ocurrir cualquier cosa, tengámoslo presente. Independientemente de ello, ojalá que el profe continúe al frente hasta 2026, este es el momento de consolidar el recambio con los jugadores nuevos que vienen apareciendo. 

Cuando ya no esté, Ricardo Gareca nos habrá dejado al “futbolista peruano confiable”, ese que nunca tuvimos en realidad, y nos habrá enseñado la manera de mantener una selección permanente profesional y competitiva. Dependerá de la plana dirigencial del presente y futuro tomar las mejores decisiones para que el proceso se torne indefinido y nuestra selección sea siempre competitiva en el plano internacional. 

 

 

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Fútbol, Ricardo Gareca

Los medios. El día del partido fue penosa la exhibición de ignorancia mayúscula que hicieron los principales referentes del periodismo deportivo de este país. Todos hablaban de reglas que no existían, de dispositivos que no estaban y de posibilidades que no se daban. Si el hincha quería sangre el periodismo desde sus parlantes se encargaban de pedirla. Bochornoso espectáculo que se les permite porque lo único que se espera de ellos es que suelten un “carajo” en la transmisión, como si fuera parte de su carrera o que lean las probabilidades de una futura apuesta, como si ellos elaboraran las cifras que leen, de las que estoy seguro no entienden su fuente. La prensa que (des) informa inescrupulosamente, lo hace desde la conveniencia del rating o desde la complacencia de la ignorancia y de una afición que solo espera arenga y no información. No saber nada de lo que pasaba los desnudó una vez más. Y con respeto por los que no están, dudo mucho que se hubieran atrevido a esa exhibición con El Veco o Peredo en la transmisión.

Esa prensa, desde otros sets, avaló y avala noticias falsas, desinformación y genera el mínimo indispensable para que la gente se mantenga. Es la prensa de criptoanalistas y de grandes operaciones Valquiria que se desarman en menos de dos días por pura intrascendencia y mentiras. Es la misma prensa que se desnuda el doble frente a la de verdad, los que no tienen micros ni reflectores y que generan real contenido en espacios que son reflexivos e informados.

La movilización. Así como el fútbol, plagado de esperanza, hace colapsar las redes para conseguir un cupo en el sorteo virtual de entradas, de la misma manera la política cada vez se queda con menos asistencia, de uno u otro bando. La llamada a la última marcha “definitiva” por la vacancia dio una pena increíble. Ahora han tenido que convocar otra con artistas, comida y solo falta algunos stands para que sea la Feria del Hogar. Quién quiere pues ir a donde no se siente representación. Si el fútbol hoy es la metáfora que nos permite darle un abrazo a un desconocido, la política se sitúa al frente, donde sabemos que cualquier desconocido nos puede atracar de la peor manera. Felices nos vamos al estadio. Pero ¿a la marcha? No gracias

Como se ve, el análisis de un partido de fútbol y de una realidad política, lejos de ser diferentes se parecen en muchos de los puntos relevantes. Depende de lo que esté en juego para evidenciar qué mecanismos se van activando y cómo los vamos decodificando.

Al medio, la gente. Como siempre. Que va a alentar a la selección que sienta cerca, que mejor la represente, que la sienta suya. Esa misma gente que siente que sus políticos hace tiempo eligieron otro uniforme y por eso no les cree ni apoya.

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Fútbol, Qatar 2022

CUATRO

A diferencia de Pelé y Maradona, el flaco trascendió como entrenador. Gracias a él, disfrutamos del mejor equipo de todos los tiempos: el Barcelona y a dos selecciones campeonas del mundo y una subcampeona, tocadas por su futbol: España (2010), Alemania (2014), y mi amada Holanda. El futbol de hoy, no se podría concebir sin los preceptos del Holandés Volador. Aquel team del 74, podría competir perfectamente con las selecciones actuales, sin problemas. Hace 6 años que nos dejó, pero su legado permanece en equipos y selecciones actuales.

De ahí, que mientras escribo esta columna, tengo puesto mi polo orange ,con el dorsal 14. Gracias por todo flaco. Te seguimos extrañando.

 

 

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Fútbol

Así, Guerra-García describe toda una tipología: nombres de clubes que privilegiaban una figura heroica (Alfonso Ugarte, Mariscal Castilla, Coronel Bolognesi), o adoptaban los nombres de aviadores (Juan Bielovucic, Carlos Tenaud), o del distrito o localidad (Santiago Barranco, Unión Huaral o Porvenir Miraflores) o de los mecenas del equipo (José Pardo, Juan Aurich) o, para hacer corta la lista, clubes que tomaron el nombre de grandes jugadores retirados pero vivos en la fundación (Telmo Carbajo, Walter Ormeño), sin olvidar los cuadros vinculados a instituciones educativas (Cienciano, San Agustín). Todo un universo.

Las fuentes de este trabajo han sido archivísticas, claro está, pero también orales. Horas de conversaciones y apunte de memorias con jugadores y personajes ligados a estos clubes son la materia prima que Guerra-García traduce en un relato ordenado, pero chispeante, salpicado de anécdotas y más de una reminiscencia. Son en total 78 equipos los que retrata aquí el autor, comenzando por Ciclista Lima (creado en diciembre de 1896) y terminando con Cobresol, “El dorado de Moquegua” (fundado en 2008).

 

Antenor Guerra García

 

Los equipos ya están en el campo. El que falta es usted, lector.

Ántero Guerra-García. Equipos que fueron. Lima, edición del autor, 2021.

 

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Fútbol, Libros, Literatura

 

UNO

Ney, tiene un retrovisor incorporado, volvía por sus pasos, y sin más, hizo un taco fantástico al Elegido. Kylian se posesionó del balón, entró al borde del área e hizo frente a 2 jugadores blancos. Y sucedió lo imposible: Pasó, en medio de ellos, y ante la llegada de un tercero, tiró al arco. Golazo al minuto 93. Si alguien dudaba del francés, pues Él les contestó, con su actuación de esa noche. Es el Mejor del Mundo.

Ayer, ante el equipo parisino, el RM jugó como equipo chico. Como si se sintiera inferior desde el minuto uno. A Ancelotti le salió lo italiano, que tenía escondido. El PSG desnudó las falencias de un inocuo Real. El equipo parisino no se pareció, en nada, al equipo desequilibrado, del año pasado. El 1-0 no muestra lo sucedido en la cancha. Debió ser goleada. Netamente superior el PSG. Y Mbappé opacó, incluso, al Balón de Oro. Lógico, está en su momento. Habíamos dicho que Messi no merecía el Balón de Oro –Se le nota las costuras a Leo – es por la edad y los problemas físicos, que lógicamente aparecen, en esta última etapa de su carrera. Encima falló el penalti.

El Madrid cuenta con veteranos de mil batallas: Modrid 36 años, Benzema 34 años, Tony Kross 32 años, Hazard 31 años, entre otros. Carvajal sufrió lo indecible con KM. Imposible pararlo.

El Real lo va tener difícil para el partido de vuelta. No imposible, va ser un Matar o Morir. Debe recordar su historia. Aun así, dejó una imagen lastimera en Paris.

 

DOS

El Manchester City demostró que, en posesión de balón, nadie le gana. Y si a eso le sumas efectividad, pues imposible. ¿Cómo le puedes vencer si no tienes el balón? Ridiculizó al Sporting de Lisboa. Los únicos que llegaron a ganarle, en algún momento, son Liverpool y Chelsea –añado al Bayern Munich- ¿cómo? Pues con una presión alta y constante los noventa minutos. Ser un Yunque. No dejarlo pensar. Esa es la fórmula ganadora. ¿Existe otra?, que yo sepa, no la hay.

El City, es Líder de la Premier League y, por lo visto, la va a ganar. Sin problemas.

Mientras tanto, Chelsea se coronó Campeón Mundial de Clubes. Han pasado 10 años de la última conquista sudamericana (Corinthians). Pero seamos sinceros, los últimos sudamericanos, que la ganaron, pues anotaron el gol y después se refugiaron atrás. No se puede hablar de superioridad aplastante. En absoluto. Eso sí, le costó al team londinense. Palmeiras, un cuadro tácticamente ordenado, le impuso un cerrojo casi perfecto. A eso, siempre juega el Verdao: a esperar y luego contragolpear.

 

TRES

Antaño el nombre del Real Madrid causaba temor y admiración, al mismo tiempo. A Florentino Pérez le debe dar escozor, no poder competir con el dinero de los jeques saudís o catarís. El que, al inicio de siglo, birló de la forma más desvergonzada a jugadores de elite (Figo, Zidane, Ronaldo, etc) de sus clubes de origen. Pues ahora (como el Barza) no puede competir, con los clubes ingleses y franceses, en comprar los mejores del mundo. Ahí está, el Manchester City, Liverpool, Chelsea o el PSG. La Premier League es la Mejor del Mundo, en forma indiscutible; en tanto, La Liga española está muy por detrás. Los tiempos han cambiado. Todavía está pendiente el tema de la Superliga; que, debido al furibundo rechazo de la afición inglesa, no se concretó. Florentino y Agnelli lloraron miserias para justificarla. Les salió el tiro por la culata.

Entre Liverpool, Bayern, Chelsea, Manchester City y, en menor medida, Inter y Juventus estarán los finalistas de los cuartos de final de la Champions League.

Se vienen partidazos.

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Champions, Fútbol

Lejos están los años de protagonismo peruano en las mejores ligas de Europa, donde no era raro ver goles de Farfán, Pizarro, Guerrero e incluso Vargas en los resumenes deportivos de cada domingo. Aunque no fueron reemplazados por otra camada de estrellas, la selección de hoy sí funciona en lo colectivo, sí es competitiva y sí se juega una posibilidad de ir al Mundial. Paradojas. 

Los peruanos en el extranjero de hoy son más discretos. Pero pasa algo aún más importante: son más. Hoy Perú tiene un equipo donde casi todos sus jugadores militan en equipos del extranjero, lejos del alicaido y pisoteado torneo local. No importa si están en países desconocidos como Moldavia o Emiratos Árabes, o en los estadios vacíos de la segunda y hasta tercera división. 

La lista de migrantes relevantes empieza en Kluiverth Aguilar. No es poca cosa que un jugador peruano pertenezca al Manchester City. Algo le vieron, se lo llevaron y sin entrenar fue prestado al Lommel de la segunda división belga. En octubre participó en tres partidos, y luego ha sido borrado de las convocatorias. A pesar de los bombos, a Aguilar le falta un trecho largo de adaptación a Europa.

También sorprendió la decisión del Newcastle por comprar a Rodrigo Vilca, otro peruano con contrato en un grande europeo. Sin embargo, el extremo fue cedido al Doncaster de la tercera división inglesa. Ahí jugó trece partidos, marcó dos goles y ha vuelto a las reservas de los Magpies para entrenar y esperar su aún muy lejana oportunidad en la Premier League.

Y completa esta breve lista de grandes clubes (pero aún pequeños jugadores) Alessandro Burlamaqui. El mediocentro peruano juega casi siempre en las reservas del Valencia que compite en la tercera división de España. Sin embargo, el técnico del primer equipo lo tiene en el radar y a veces es invitado a entrenar con los mayores. Entrenamiento y perseverancia para llegar a La Liga española. 

Claro, ninguno de estos tres jugadores ha tenido un 2021 exitoso. Aún son jugadores promesa con proyección, aunque en el caso de Vilca y sus ventidós años el tiempo para demostrar se va acabando. Pero no tanto como a otros. Cristian Benavente no juega hace medio año en una cancha de fútbol y ha sido totalmente margido por su equipo, el Pyramids de Egipto. Su camino al éxito parece extinto. 

Paolo Hurtado a penas jugó dos partidos esta temporada en Chile, lejos de las grandes ligas. Matías Succar es suplente en República Checa y anotó solo un gol en el año. Fernando Pacheco acaba de regresar de Brasil sin pena ni gloria. Rhyner es turista en el Volos de Grecia. Y el gran Santiago Ormeño no se pudo ganar una titularidad en el León de México, siendo hoy el tercer delantero del equipo. 

No se asuste. Mejor encaminados también hay jugadores peruanos. Miguel Araujo, por ejemplo, cierra el año como titular indiscutible y figura del Emmen. El equipo holandés busca regresar a la primera división y está entre los punteros del ascenso. Otro titular es Gabriel Costa, estrella del Colo Colo campeón de la Copa Chile y subcampeón de la liga en el 2021. El volante cerró un gran año.  

Punto a parte en esta lista son los casos de Carrillo, Cueva y Cartagena. Juegan, son titulares y hasta brillan en sus equipos. Su presencia y valor en la selección es indiscutible, sobre todo por lo bien que están fisicamente. Pero las ligas de Arabia no son un termómetro realista para medir su trascendencia en el extranjero. El nivel de competencia es muy limitado. Y sí, eso, no hay mucho más por decir. 

Algo similar pasa con los de la MLS de Estados Unidos. El nivel es muy inferior al de Europa o incluso Sudamerica. Ganan bien, juegan, están a tope en lo físico. Pero Flores, Gallese y hasta Reyna podrían estar luchando su presente a un nivel de mayor competitividad. Ruidíaz y Callens son campeones y los mejores en sus puestos en todo el país gringo, ¿pero eso es todo? El único rescatable de esta lista es Marcos López, titular y joven figura que ojalá use la MLS como trampolín.

Y luego están los dos de México. Aquino y Yotún. Gran año para ambos. El primero fichó por el más grande del país, el América, y es el volante ancla titular. Se dice que iría al Manchester United el próximo año, nada menos. Y Yotún fue campeón en el Cruz Azul, habitual titular y jugador clave en tanda de penales. Ojalá decida bien y no vuelva a Estados Unidos, porque aún le queda gasolina.

Un peldaño arriba está Miguel Trauco. Su equipo anda último en la liga francesa, pero el lateral va por su tercera temporada en una de las mejores ligas de Europa siendo titular y ganándose el respeto de la gente. ¿Cuántos laterales peruanos han logrado algo similar? Solo se viene a la memoria Percy Olivares que jugó entre Alemania y España a inicios de los noventa tres años. Hay que apoyar a Trauco.

Dos peruanos jugaron la Champions League este año. Gustavo Dulanto hizo historia al ser el segundo capitán de un equipo desconocido que venció en tres fases preliminares, llegó a fase de grupos, le ganó al Real Madrid de visita y se clasificó a la Europa League. Pero valgan verdades, la liga de Moldavia es aún menos competitiva que Arabia y Estados Unidos. Casi es fútbol amateur. Mención honrosa para el defensa que por tres semanas hizo vibrar al país. 

Me parece más relevante lo de Sergio Peña, quien fue figura en el último tramo de la primera división de Holanda y por poco logra evitar (casi solo) el descenso del Emmen. Luego fue comprado por el mejor equipo de Suecia para ser titular en la Champions League. También levantó la Copa local como figura en cancha. Por todo ello es mi elección como el tercer mejor peruano en el extranjero del 2021. 

Carlos Zambrano es un fracaso en su paso por Boca Juniors. No juega nunca y es más notorio por peleas y escándalos. Pero para no dejar al Perú tan mal, llegó Luis Advíncula. El lateral había sido pieza clave del Rayo Vallecano en lograr el ascenso a La Liga española en julio. Lo compró Boca y ha sido titular indiscutible. Se dio el lujo de levantar la Copa Argentina en cancha. Es mi segundo lugar. 

Y para el primer puesto, todavía quedan Gianluca Lapadula, Renato Tapia y Luis Abram. Empecemos por el último. Cerró una etapa exitosa en Argentina siendo titular indiscutible de Vélez, se casó y fue vendido al Granada, un buen equipo de La Liga española. Pero no se ganó la titularidad a pesar de la lesión de su principal competencia. A veces entra y a veces juega bien. Tiene todo para adaptarse bien.

El caso de Lapadula es extraño. Jugó bien la primera mitad del año en la Serie A, a pesar del descenso de su equipo el Benevento. Anotó algunos goles. Después de la Copa América, debió quedarse en primera. Pero no quiso irse de Italia, tampoco bajar su salario, y no encontró equipo. Se fue a jugar a la segunda. Ahí es el goleador del torneo, pero parece más un premio consuelo para un delantero top. 

Y, entonces, el primer puesto no lo puede tener otro. Renato Tapia es, por lejos, el peruano más exitoso del 2021. En la primera mitad del año se consolidó como titular indiscutible y figura del Celta de Vigo en La Liga española. Subió su ficha a 20 millones de dólares y fue comparado con Casemiro. En la temporada actual, mantiene el mismo nivel. Si fuera un volante de ataque, haría goles y sería un presente más cercano al recuerdo de Pizarro, Guerrero, Farfán o Vargas. 

Pero, bueno, quizás mejor que no lo sea. 

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Fútbol, mejor jugador

Uno. Esa foto viral de Ricardo Gareca en Caracas, atropellado por Cueva en la celebración del gol. El técnico lo contiene, lo enreda entre sus brazos, y una marea de jugadores arman una imposible estatua múltiple entre ellos. Será una celebración histórica aún si Perú no va al Mundial, porque es la resurección futbolística explicada en un retrato instantaneo y eterno. 

También simboliza a la selección peruana de este año. Agarró fuerza con la aparición de Lapadula. En junio, a pesar de haber descendido en la Serie A de Italia con su equipo, fue el artifice del inicio de la remontada en las Eliminatorias. En Quito corrió hasta el último aliento a pesar de ser el primer partido en altura de toda su carrera, a los treinta años. Y evitó la eliminación.

Luego la selección tuvo una Copa América decente alcanzado a jugar todos los partidos del torneo. Probó jugadores, sistemas de juego y variantes, pero al final volvió a los mismos de siempre para remontar en el camino a Qatar. Y lo logró. Ha terminado el 2021 con el mejor puntaje de la tabla, detrás de Argentina y Brasil. El quinto lugar momentaneo es un premio a la perseverancia y la motivación.

Quizás el 2021 es solo comparable en éxito futbolístico con el 2017-2018. Todo lo vivido en el cierre de la Eliminatoria y los meses previos al Mundial, e incluso en Rusia. Aquel fue un fútbol de descomunal factura, una selección comparable únicamente con el top 10 del mundo. Ahora Perú está cerca de esa versión. No gana fácil, pero no pierde entregado. Sufre, pero ha vuelto a entender su juego.

Dos. En otra latitud lejana, el mejor jugador del mundo dejó su casa por más de dos décadas para irse a Paris. Messi puso al mundo en suspenso un par de semanas para hacer un contrato multimillonario (para todos los implicados), y dejar el Barcelona en la ruina futbolística (y económica). Uno a uno se alinearon los nuevos fanáticos del PSG, al que llamaron “el equipo invencible”.

Pero la aventura de Messi no ha empezado bien. Es el ejemplo de como toda la plata del mundo no van a comprar nunca el éxito deportivo. Se necesita trabajo, perseverancia y mucha ambición. Neymar parece un ex jugador, Ramos ya es un jugador retirado y Pochettino no encuentra una estructura defensiva sólida, sobre todo en el medio campo. También el factor psicológico es vital.

Cuánto hubieran querido los hinchas del fútbol ver a Messi jugando para un equipo guerrero con gran hinchada, como Maradona en el Napoli. Hacer realidad ese tipo de proyectos imposibles logrados por megaestrellas. En el Saint-Etienne, por ejemplo, para tirar pases con Trauco. Pero Lionel escogió la lógica estabilidad y el correcto orden de toda su vida. No es, ni de cerca, el personaje Maradona. 

Ahora el PSG se jugará los octavos de final de la Champions League, el verdadero objetivo de Messi, ante un viejo cuco. Real Madrid es el líder absoluto del fútbol español y Ancelotti ha recuperado ese mediocampo solemne entre Kroos, Modric y Casemiro, todos en gran nivel esta temporada. Quizás Messi tenga que esperar una temporada más para ganar la Champions y luego por fin poder retirarse lejos del mundanal ruido de la fama en Miami, donde (dice) nadie lo conoce.

Tres. Los líos administrativos en el fútbol. Los de saco y corbata, los dirigentes, han tenido un año ejemplar, por decir lo menos. Han acaparado titulares y sus decisiones han dado la vuelta al mundo. Primero, a Florentino Pérez, presidente del Real Madrid, se le ocurrió crear una Champions League con solo los mejores clubes, con el objetivo de recaudar más dinero por el alto nivel futbolístico.

Pero su idea se desinfló incluso antes de que el Sheriff de Tiraspol, un equipo totalmente desconocido y sin historia a nivel continental de Moldavia, le ganó de visita a su propio Real Madrid en Champions. Sí, con Gustavo Dulanto del Callao como capitán. Es por ese tipo de sucesos que la Champions debe incluir siempre a equipos pequeños, para hacer de la gloria del fútbol un sueño posible para todos.

Y luego, a Gianni Infantino, Presidente de la FIFA, se le ha ocurrido hacer un Mundial de fútbol cada dos años. Si así fuera, se pondría en riesgo el gran valor histórico de este torneo. Es decir, que no sea tan dificil ganarlo. Como hoy ocurre cada cuatro años, en una década a penas hay dos o tres mundiales jugados. Eso reduce las posibilidad de que una misma generación gane más de uno. 

La gran mayoría de jugadores tienen diez años de alto nivel futbolístico, y solo los más grandes llegan a jugar más de tres torneos mundiales. Messi y Cristiano, solo ellos, llevan cuatro y se irán por el quinto. Maradona y Pelé jugaron cuatro cada uno. Qué sería del récord de Cubillas con diez goles en Mundiales si un delantero cualquiera francés o danés pudiera jugar siete u ocho mundiales en su carrera.

Cómo cambiaría el fútbol si a partir de ahora los jugadores pudieran tener una carrera con diez o doce Mundiales. Quedarían atrás los récords logrados, por la decisión individual del humano y no por el natural paso del tiempo. Infantino ya cambió demasiado las reglas incluyendo más equipos en el torneo. Hacer más es desligitimar a los campeones, y también a los perdederos y los invisibles. 

El fútbol ha demostrado el 2021 que se trata de perseverancia, trabajo y honor. También la búsqueda de la igualdad, la ambición y la motivación. 

 

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2021, Deporte, Fútbol, Qatar 2022
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