El día en que Kissinger visitó el vestuario de la selección peruana

El día en que Kissinger visitó el vestuario de la selección peruana

"El día en que Kissinger y el dictador Videla entraron al vestuario peruano para ‘desearles suerte’. En uno de los hechos más vergonzoso de nuestro seleccionado por el resultado, perdimos 6-0 frente Argentina que saldría campeón, a su vez de la historia del fútbol. Quién fue Kissinger y porqué se le considera una mente tan siniestra como Hitler o Stalin y a su vez brillante, creador del orden mundial que rige. Y porque los líderes del mundo lamentan su pérdida"

[CASITA DE CARTÓN]  Esta casita de cartón abre sus puertas leyendo el libro ‘China’, del ex secretario de Estado de Estados Unidos, personaje recientemente fallecido a una centena de edad, Henry Kissinger. Libro que ilustra el crecimiento del ‘Dragón Rojo’, que lo ha llevado al día de hoy a posicionarse como una de las economías más grandes del mundo. Si alguien quiere conocerse por qué China es lo que es hoy, tiene que leer este libro imprescindiblemente. Premio nobel de la paz, impulsador de dictaduras y artífice de múltiples guerras, entre ellas aquellas que llevaron a derrocamientos de gobiernos de la región, como pasó con Salvador Allende, o que se impusieron, como lo que pasó con el conocido Plan Cóndor y entre ellos dictaduras sangrientas. Geopolítico y geoestratega superlativo, amado por unos y odiado por otros.

Pero en este caso hablaremos de aquel nefasto día para nuestra selección nacional, que recibirían la visita en el vestuario de Kissinger y de Videla. Un 21 de Junio de 1978 en Rosario, partido que Argentina necesitaba ganar como mínimo por 4-0 para poder pasar de ronda. Perú ya estaba eliminado, pero eso no eximiría del pobrísimo papel que hicieran los seleccionados. De este hecho polémico, José Velásquez diría: ‘Videla entró al vestuario con el secretario de Estado de Estados Unidos, Henry Kissinger, supuestamente a desearnos suerte. ¿Qué tenían que hacer ahí? Fue una manera de presionarnos y ver a los que se habían vendido’. Añadiendo que los directivos de la federación recibieron también parte de esa ‘presión’ y ese ‘sentido de bienvenida’, como diría Chumpitaz, por parte de estos siniestros personajes. Otro futbolista que denunciarían aquel acontecer sería Roberto Mosquera: ‘Lo vi en el vestuario y me dio asco. Tenía 20 años y no le di la mano. Cuando un presidente entra con esa prepotencia en el vestuario, están abusando de ti, porque no puedes hacer nada. Está usando su poder para someterte psicológicamente. Te sientes agredido, abusado’.

Entre otras ‘peculiaridades’ del encuentro, el entrenador de la selección sacaría a los 10 minutos del segundo tiempo al ‘Patrón’, jugador imprescindible de nuestro medio campo, cuando el resultado ya nos era adverso, con un 2-0 abajo. Al final quedaríamos con el humillante 6-0. Ante los testimonios por ese hecho, Kissinger negaría los hechos. En una ahora clásica apreciación: ‘Si no me acuerdo, no pasó’. Al final terminaría el equipo del ‘Flaco’ Menotti llevándose la máxima presea, ganando una electrizante final a Holanda.

Por aquel entonces, ante el mundo llegaban ecos de los hechos de violaciones de derechos humanos como muertes, pero después del mundial, el lavado de esa ‘imagen’, revertiría esa apreciación internacional. Esto nos muestra que la política y el fútbol no siempre miran para otra esquina. Y que esta mente maquiavélica sabía tan perfectamente eso y por esa razón estaba metido en todas las piezas del tablero político y del poder real internacional. Jugando a los dados no solamente con los presidentes republicanos o demócratas, sino también con otros importantes protagonistas de la historia como Mao Zedong, Xi Jinping o Putin. De los cuales, de estos últimos, recomendaba no provocar a Rusia y aprender a convivir con China para sobrellevar el mundo. La mano derecha de Rockefeller se fue sin pagar las millones de muertes causados. Pereciendo en su limosina, antes de dirigirse a una convención demócrata, con 100 años de vida.

Esta Casita de Cartón, cierra sus puertas afligido al releer la historia y de la impunidad con la cual los dueños de la guerra manejan las vidas de los habitantes sin el más mínimo escrúpulo, en aras de poder. Se dice que la totalidad de muertes que provocó son un aproximado de 9 millones de víctimas. Si existe un Dios, no creo que lo reciba.

 

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Fútbol, Henry Kissinger, manipulación, Perú Mundial 1978

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