[EL CORAZÓN DE LAS TINIEBLAS]  Varios influencers en redes sociales están tomando abierto partido por Irán en la desastrosa guerra que ha estallado, una vez más, en Medio Oriente.

Me queda claro que Israel y Estados Unidos la han iniciado -como casi siempre- me queda también claro que se trata del petróleo de Irán y del estratégico estrecho de Ormuz por donde este pasa y sale hacia el  Océano Indico.

Tengo claro todo: la histórica prepotencia de Israel contra Palestina como la madre de este conflicto, pero también conozco la abyecta dictadura teocrática de los Ayatolas en Irán. Es obvio que por este motivo no voy a justificar el ataque recibido. Además,  no se trata de un match  de cualquier deporte en el cual tenga que optar por un bando y alentar a uno de los contendientes. El tema es mucho más serio que eso, y me queda meridianamente claro, también, que varios países y grupos fundamentalistas islámicos presentan agendas maximalistas absolutamente cuestionables a ojos  occidentales.

La pregunta es por qué todo esto explota ahora. El histórico despojo de los palestinos desde 1947 y los ataques de Hamas de 2023 constituyen una parte de la respuesta. La otra es el 2do mandato de Donald Trump, corregido y aumentado: un niño cuyos juguete para conquistar el mundo es el ejército más poderoso del mundo. Su objetivo final es imposible: frenar el avance económico chino.

Solo me queda decir, aunque suene ingenuo, que resulta que este planeta también es nuestro; es decir, de los que vivimos en América Latina, el Africa y otras regiones del planeta, que no somos protagonistas de este cuento de terror, pero que igual pagaremos las consecuencias si el final resulta trágico e irreversible.

Y me queda recordar a JF Kennedy y Nikita Kruschev que le ofrecieron al mundo un mensaje y una opción racional y humanista, cuando las bombas atómicas casi volaban por encima de nuestras cabezas. El mundo iba rumbo a la catástrofe pero ellos supieron entenderlo y evitarlo, aunque el líder soviético haya estrellado su zapato nada menos que contra su escaño en la sala de sesiones de la Asamblea de las Naciones Unidas.

Hoy extrañamos a ambos personajes. No sé qué nos pasó ¿fue lo que digo siempre? ¿fue la guerra de extremistas progresistas contra extremistas conservadores? No lo creo, casi que no me parece para tanto. Ese, en todo caso, es el cariz ideológico a una guerra que es económica y cuya meta es el dominio sobre el planeta Tierra.

Tras la Primera Guerra Mundial, Inglaterra comprendió que no sería más la potencia dominante del mundo, como lo fue durante el siglo XIX, en la recordada Era Victoriana. ¿Qué hizo al respecto? Se convirtió en la principal aliada de la nueva potencia dominante. Estados Unidos no necesitan líderes como Trump que van en contra de las agujas del reloj, la historia, la historicidad y el tiempo, este es un camino sin retorno.

Ha pasado poco tiempo desde la caída de aquel infame muro berlinés que  abrió las puertas a un Nuevo Orden Mundial Unipolar con Estados Unidos al frente. Pero ese mundo se extinguió deprisa, nadie pudo calcularlo o verlo venir, pero vino de la mano de la China de Deng Xio Ping y sus sucesores. Donald Trump es un hombre del pasado, de una USA patrona del mundo que ya no está más en condiciones de serlo, solo  que él no se ha dado cuenta. Ojalá, cuando despierte a la realidad, no sea demasiado tarde para todos.

[MIGRANTE AL PASO] Luces comenzaron a titinear. Apagón. Uno particular, solo algunos lugares de la casa habían quedado oscuros, otros con luz tenue. La potencia iba y venía. Recordaba cuando sucedía de niño. Se despertaba la consciencia mística instantánea. En cada esquina podía acechar un monstruo o, tal vez, podías encontrar un tesoro. Para los noctámbulos como yo, al agarrarle maña al silencio y soledad de la noche, las quimeras siniestras de recuerdos se transforman, encuentras cofres. Lo que está adentro es distinto para todos, en mi caso me gusta pensar que está la libertad. Ahí mientras todos duermen, después de un día luminoso, caluroso y abrumador, por fin puedo soltar lo que sea que haya estado reprimiendo. Voy rotando acompañantes; a veces es una Coca-Cola, un cigarro, puede ser un troncho y, de vez en cuando, una cerveza. Hablo de un sentimiento en el que los delirios épicos se sienten reales. Me gusta hablar de la libertad a la ligera, ¿de qué otra manera podría hacerlo? Ahora hasta estos términos ambiguos son malinterpretados, amarran estas palabras a posturas políticas o ideologías baratas. Como escritor, lo veo como un desperdicio, somos capaces de quitarle la magia hasta a nuestro vocabulario. Ya todos deberíamos saber que si existe lo mágico se encuentra en el lenguaje. Como cuando algunos me dicen: esos progres malogran todo. Mi expresión les da a entender que están hablando idioteces. Solo necesitas 20 segundos para buscar el significado de progreso para darte cuenta de que estar en contra de eso es, por lógica, estar a favor del retroceso. Claramente ya dudo de la comprensión lingüística de la gente.

Las horas avanzaban y la negrura se intensificaba. Ahí en la umbría de la ciudad pensando en conceptos me encuentro libre. Al final las palabras son solo palabras, escritor puede ser cualquiera y me costó reconocer que mis relatos no tienen facultades cruciales ni trascendentales. Jamás me despreciaría, por lo tanto, pienso igual de toda narración por más obra maestra que sea. Soy aficionado de lo absurdo, al ver el cielo de noche puedes notar la inmensidad con mayor facilidad que de día; apoyado desde mi ventana, me doy cuenta de lo disparatadas que son mis preocupaciones. ¿Por qué haría que mis malestares sean tan incongruentes con lo diminuto de mi existencia? De ahí mi aprecio al mejor consejo que he recibido: no te tomes la vida tan en serio.

Somos un animal racional, nos mintieron desde la época dorada ateniense, cuando Aristóteles daba sus clases y decidió escribir esa definición. Según algunas encuestas, aproximadamente el 10% de adultos estadounidenses cree que es posible que la Tierra sea plana. Ellos no ven el cielo nocturno como nosotros, asumo. También entiendo ahora cómo ese bicho naranja está sentado como rey intocable en ese país. Por eso, prefiero definir a los humanos solo como animales. Las cosas que llegas a pensar en la penumbra son para reírse solos.

Ya de madrugada, volvía a las palabras. La mayor herida generada en nuestro país se encarnó en dos palabras, provenientes de enseñanzas ascéticas y budistas, en nuestra nación se convirtió en sinónimo de terror. Un académico sin inteligencia se creyó al pie de la letra que una revolución conlleva ríos de sangre. Sendero Luminoso, definitivamente un nombre atractivo, así una palabra hermosa se convirtió en el mayor desastre. Lamentablemente, como animales que somos, ni racionales, ni lógicos, ni políticos, y mucho menos justos; seguimos sin entender que ese periodo devastador no nace solamente de la pataleta de un desadaptado o un nombre. Sin embargo, se siguen cometiendo las mismas crueldades y atrocidades de las que nació realmente el terrorismo. Un animal racional aprendería y cambiaría las cosas. Un Estado pensante no volvería a dejar abandonado a la mayoría de nuestro país. Sin embargo, ya vemos cómo estamos.

La noche lamentablemente no es igual para todos. Una gran cantidad de personas ni siquiera tiene luz que pueda irse. Nuevamente el abandono. Carreteras, desagüe, comida, salud, educación, todo eso ausente. En esas circunstancias no se puede pensar en la libertad. Estamos atrapados en una telaraña de corrupción que se extiende por todas las venas de nuestro sistema llamado país. Recientemente he entrado al mundo de los negocios, es divertido y tentador. Encontré tabúes destruidos solo por el deseo de generar dinero. El dinero por el dinero no sirve de nada. Hacer negocios con la salud y la educación no te vuelve un empresario exitoso, de hecho, creo que te reduces al nivel rastrero de una araña, una de esas que camina tranquila por los mismos hilos de la telaraña mencionada. Los derechos fundamentales no pueden ser un negocio, la vida o muerte de una persona no debería ser determinada por dinero. En un país con esta realidad, tener sueños de libertad es un lujo. Al igual que los presos vivimos los peruanos, privados de libertad.

Así entre promesas y puro blah, blah, blah, tenemos que seguir adelante. Palabras que quedan en palabras. “Maten a todos esos progres que salen a marchar”, gritan los provida. Es fácil encontrar la incoherencia ¿no? Sin embargo, cuando se trata de obligar a niñas embarazadas a tener hijos producto de violación, no le ven nada malo. Todo es un disparate, a veces provoca salir por la ventana y gritar ¿Qué diablos está pasando? Cuando vivía en Buenos Aires, lo hice muchas veces, de hecho. Cada vez más envuelto por las tinieblas, creo que entendimos mal la batalla milenaria e infinita entre la luz y la oscuridad ¿En cuál de los dos coloco al bien y al mal? No soy cristiano ni católico, todo lo contrario, pero me gustan las palabras y nombres. Lucifer significa el que trajo la luz, el demonio al que todos le temen y gobierna el inframundo. Por mi naturaleza no creo en eso, pero si es verdad y el cielo es para los provida y antiprogres, prefiero irme contento al infierno.

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