[OPINIÓN] Y, haciendo una matemática simple e inexacta, la payasienta campaña de este 2026 nos aguarda con más de seis mil individuos peleándose a codazos un lugar en el congreso que, tres décadas después, vuelve a una bicameralidad que nadie quería de regreso, en una movida que tiene menos de política y más de angurria por detentar poderes omnímodos para hacer lo que les dé la gana. Más o menos lo que vienen haciendo ahora pero aun peor, si tal cosa es posible.

En ese contexto, los pueblos y ciudades del Perú esperan, resignados, para quedar empapelados de punta a punta por los rostros photoshopeados y tratados con IA de esos aspirantes a saqueadores del Estado, a través del tradicional sembrado de carteles, esas estructuras de madera que sostienen gigantografías odiosas de gente que sonríe, como el Gato de Cheshire, para así -ellos creen- convencer a sus votantes.

Dentro de algunas semanas los veremos por toda Lima Metropolitana. Ya hay algunos. De Barranco a Jesús María, de La Punta a Miraflores, de San Isidro a La Perla, de San Miguel a Surquillo, estarán por todos lados. Lima y las demás ciudades del Perú se convertirán en un museo al aire libre dedicado a la hipocresía, la impostura y el engaño.

El frenesí electorero provoca, desde hace lustros, un aluvión incontinente de gestos fingidos, labios entornados y dientes brillantes bien iluminados por los flashes fríos y aparentemente incapaces de captar lo que se esconde detrás de esas muecas unidimensionales, inexpresivas, impersonales y que, en casos específicos, hasta sórdidas son. ¿Quién les ha dicho a los equipos de marketing político que todavía sirve gastar tanto en esos paneles invasivos y antipáticos?

¿Alguien puede creer que esos personajes nos sonríen a nosotros, masas anónimas de ciudadanos que asistiremos a votar el próximo abril con la única consigna de no llegar tarde para evitar una multa que afecte más nuestros atribulados bolsillos? ¿Pueden estos hombres y mujeres, jóvenes, adultos y ancianos, realmente engañar al mil veces mencionado «pueblo» colgando sus retorcidas muecas en las principales avenidas y hasta en casas familiares que ceden sus espacios con la esperanza cortoplacista de una prebenda, un trabajito, un negocio con el Estado si gana “su” candidato?

Todos estos personajes solo se acuerdan de las masas cuando deciden lanzarse a la búsqueda de un cargo público que les asegure cinco años de privilegios -si acaso consiguen quedarse, habida cuenta de que hoy los cargos son más endebles que nunca, especialmente el de Presidente-, poco trabajo y sendos sueldos, sin contar con los suculentos dividendos -la “santa comisión”, Luis Eduardo Aute dixít- que dejan las obras sobrevaloradas, las dietas incalculables y las corruptelas cotidianas?

Desde las patéticamente cínicas imágenes sonrientes de los líderes de las principales agrupaciones en contienda, como Fuerza Popular, Renovación Popular, Alianza para el Progreso, Podemos, Somos Perú y unas cuantas más que son inmediatamente reconocibles, hasta las incontables risitas y miraditas de miles de advenedizos y advenedizas que pretenden hacerse de una curul, todas son testimonio fotográfico de esa vocación por el descaro. Una vez que ganen, los que sean, guardarán en el cajón las sonrisas y se entregarán a recorrer los oscuros caminos de la cutra y la desvergonzada cuchipanda del poder.

Esas sonrisas macilentas y falsas que van a malograr nuestros paisajes urbanos, ya afeados por el abandono bicentenario que padecen y por el caótico boom inmobiliario, son además una expresión burlesca. Los candidatos no nos están sonriendo. Se están riendo de nosotros, que es totalmente diferente. Y me atrevo a generalizar porque francamente, no necesito de CPI o de Apoyo para comprender que el porcentaje de sinceridad debe estar por debajo del margen de error de cualquier encuestadora.

Por alguien habremos de votar, tanto para Presidente como para Senadores/Diputados -hasta Parlamentarios Andinos hay, aunque no sepamos qué hacen- pero definitivamente mi decisión no tendrá absolutamente nada que ver con quienes me hayan pelado más los dientes en esas impresiones de alta resolución y baja confiabilidad.

Nuestro país no necesita payasos que rían a mandíbula batiente ante sus problemas. Nuestro país no necesita sonrientes profesionales que después son un fiasco en la gestión o que terminen llevándose hasta el último engrapador de las dependencias ejecutivas y legislativas que vayan a ocupar. Lo que necesita nuestro país es una persona honesta, con vocación de servicio y sentido común, cuyos valores cívicos estén por encima del protagonismo mediático y que no haya participado en ningún acto delictivo o corrupto durante su carrera política, si es que la tiene. Una persona que, en el momento actual, no existe.

Lo que tendremos será una colección de conocidos y desconocidos que contaminarán el paisaje urbano y, si es posible, talarán árboles con tal de que se vean sus carteles. Ya están contaminando las redes con bailecitos ridículos que logran difusión gracias a esa trampa de la franja electoral. Alguien debería decirles que sus sonrisas ensayadas y recomendadas por sus asesores, genios del marketing político y del Photoshop, no sirven para nada más que para seguir ensuciando el país con esas muecas duras y disforzadas que ni la más sofisticada cámara digital puede hacer lucir sincera.

[INFORME] Rafael López Aliaga se esfuerza por mostrarse como el candidato que luchará contra la izquierda y otras agrupaciones. Sin embargo, la lista de candidatos al parlamento de Renovación Popular incluye a varios exintegrantes de los partidos a los que critica. Sudaca revisó estas candidaturas que hasta incluyen a una asesora acusada de ordenar banquetes a nombre del Congreso.

La campaña electoral empieza a tomar un tinte más agresivo en medio de encuestas que todavía reflejan desconfianza y apatía por un considerable sector del electorado. Rafael López Aliaga es uno de los candidatos que apelan por la confrontación como estrategia para seducir a los escépticos votantes.

Pero, aunque en sus discursos no tiene inconvenientes en señalar a quienes considera como enemigos y realizar todo tipo de acusaciones, su partido, Renovación Popular, tampoco ha tenido inconvenientes en incluir en su lista de candidatos al Congreso a varios personajes que provienen de los partidos que critica.

LOS EX DE ACUÑA

Durante las últimas semanas, Rafael López Aliga ha puesto la mira en un nuevo objetivo. En esta oportunidad no se trata de aquellos a quienes denomina como “caviares” ni a los miembros de la prensa. Su nuevo enemigo, en más de una aparición mediática, ha sido César Acuña Peralta, líder de Alianza Para el Progreso y quien también es candidato presidencial.

Sin embargo, aunque públicamente deslizó que el exgobernador de La Libertad habría recurrido a estrategias ilícitas para construir su fortuna y cuestionó sus títulos profesionales alegando que “al señor (Acuña) le han regalado el título de alguna manera. Aquí tenemos que buscar a los mejores, a los mejores”, la campaña de Renovación Popular tendrá como protagonistas a varios personajes que recientemente integraron las filas de Alianza Para el Progreso.

Entre los candidatos de Renovación Popular para la región Piura se pueden encontrar nombres como el de Felix See Hung Chang Apuy, un empresario que no sólo fue el candidato de César Acuña para conseguir la alcaldía de Piura en 2022, sino que también se desempeñó como coordinador regional de Alianza Para el Progreso.

La campaña de Felix Chang y Alianza Para el Progreso incluía a un joven político treintañero llamado Daniel Alonso Verástegui Urbina como candidato a primer regidor, cargo que sí obtuvo. Verástegui, quien ha sido militante de APP desde el año 2021, se ha convertido en otro de los jales de Renovación Popular y también estará postulando al Congreso por la región Piura.

Luz Delia Huancapaza Cora es otra de las antiguas fichas políticas de Acuña a quien López Aliaga y Renovación Popular le abrieron las puertas. Tras intentar llegar al congreso en 2021 de la mano de Alianza Para el Progreso, este 2026 lo volverá a intentar con el partido del exalcalde de Lima.

¿RENOVACIÓN IZQUIERDISTA?

Pero existen más candidaturas contradictorias. Pese a que López Aliaga se muestra como un radical opositor de la izquierda, una de sus cartas para sumar congresistas es una persona que hasta hace no mucho formada parte del partido Juntos Por el Perú. Clelia Jima Chamquit, allá por 2022, buscaba convertirse en vicegobernadora de la región Amazonas y hoy integra la lista de candidatos al Congreso de Renovación Popular.

Nancy Janet Quispe Valeriano es otra de las candidaturas que causa sorpresa. Esta nueva aspirante a un lugar en el parlamento se venía desempeñando como regidora de la Municipalidad Provincial de Chanchamayo. Pero esto no es lo insólito sobre su llegada al partido de López Aliaga.

Lo que ha llamado la atención con respecto a esta candidatura es que se trata de una persona con un reciente pasado en Perú Libre. El partido de Vladimir Cerrón, el mismo que llevó a la presidencia a Pedro Castillo y al cual varios integrantes de Renovación Popular señalaron como responsable de un fraude, fue el que acompañó la candidatura de Quispe Valeriano en 2022 cuando postuló al cargo de regidora provincial.

Este bloque con reciente pasado izquierdista que podría formar parte de la bancada de Renovación Popular en el Congreso también incluye a Jeny Del Pilar Soto Villavicencio como candidata al Legislativo por la región Tumbes. Su pasado, más precisamente en las elecciones del 2021, estuvo vinculado con lo que es catalogado con el sector más radical de la izquierda.

En dicho proceso electoral, Soto Villavicencio también intentó convertirse en congresista. No obstante, en aquella oportunidad persiguió este objetivo como representante Unión Por el Perú, el partido que tenía una innegable influencia por parte del líder etnocacerista Antauro Humala.

Cabe señalar que no sería la primera vez que se observa un vínculo entre el responsable del Andahuaylazo y el candidato conservador. Años atrás, en una entrevista con La Encerrona, Humala reveló que el líder de Renovación Popular le deseo “pronta libertad” cuando se encontraba en prisión y le dedicó un libro.

LOS MÉRITOS PARA ASCENDER

Estas candidaturas controversiales incluso ocurren entre los conocidos del partido. Durante el periodo actual, Olga Sonia Condori Quispe se desempeñó como trabajadora del despacho del Esdras Medina Minaya, congresista de Renovación Popular. Sin embargo, su situación cambio de cara a las próximas elecciones y, actualmente, su nombre figura junto al de su jefe en la lista de candidatos al Congreso por la región Arequipa.

Este ascenso político no ocurre en el marco de notables méritos por parte de Condori Quispe que justifique este notable salto que la lleva a pasar de asesora a candidata. Por el contrario, su paso por los pasillos del Palacio Legislativo estuvo marcado por episodios más que cuestionables.

En diciembre el 2023, el portal El Búho publica un informe titulado “Los banquetes de los trabajadores de Esdras Medina en semana de representación”. En esta publicación periodística se relatan los elevados gastos que este grupo de trabajadores de Esdras Medina durante sus viajes.

El nombre de Olga Condori, primera asesora del congresista Minaya, figura en esta lista y, acorde a lo informado por dicho medio, sólo en el almuerzo de un día que se encontraba en Arequipa por motivos laborales llegó a gastar 164 soles en tres platos principales más postre y bebida.

Imagen: El Búho

No conforme con ello, al día siguiente, Condori vuelve a consumir un almuerzo de tres platos que costó más de 130 soles. El medio da cuenta que este tipo de gastos por parte de la asesora de Esdras Medina eran algo usual y tenía varias facturas por la compra de un pollo a la brasa entero, pizzas y varios platos marinos. Por supuesto, todas estas facturas las ponía a nombre del Congreso.

Condori Quispe no es la única trabajadora del Congreso que estará intentado convertirse en diputada este 2026. En la lista de candidatos de la región La Libertad, Renovación Popular colocó junto a Diego Bazán Calderón, congresista va por la reelección, a Miriam Ruth Gayoso Paredes, quien trabaja como coordinadora de despacho congresal.

Mientras Rafael López Aliaga se esfuerza por tener discursos cada vez más vehementes y combativos, los candidatos que su partido ha incluido en sus listas muestran una innegable incoherencia entre sus palabras y el perfil de las personas que deberán defender estos discursos en el Congreso.

[INFORME] A puertas de las fiestas de fin de año, el gobierno de José Jerí y la Cancillería liderada por Hugo de Zela dieron luz verde a una inversión de más de cuatrocientos mil soles para que la representación nacional en Colombia compre autos de lujo y mandaron en el cargo de cónsul general a un excandidato del partido que llevó al presidente al Congreso.

Desde la llegada de José Jerí a la presidencia se han producido numerosas investigaciones periodísticas que sacaron a la luz numerosas designaciones cuestionadas por parte del nuevo gobierno. Desde personas cercanas a partidos políticos que, casualmente, respaldaron su llegada al sillón presidencial hasta amigas de Instragram se vieron beneficiadas por el gobierno del congresista de Somos Perú.

El nuevo gobierno, que por estos días ve peligrar su continuidad, parece haber tomado la decisión de aprovechar el tiempo que estén en el poder y, aunque no han podido satisfacer las preocupaciones de la población, sí parece estar haciendo todo lo posible para mantener felices a quienes los rodean.

Sudaca pudo revisar documentos de la Cancillería sobre una generosa renovación que la gestión de Jerí aprobó en los últimos días del año pasado. En estos papeles firmados por Hugo de Zela, ministro de Relaciones Exteriores, no sólo daban luz verde al gasto de varios miles de dólares, sino que también incluían la designación de un excandidato de Somos Perú a la embajada de Colombia.

UNA RENOVACIÓN GENEROSA

Mientras el año 2025 llegaba a su fin y la mayoría de peruanos esperaba, por lo menos, tener la posibilidad de pasar estas fiestas libres de escándalos políticos, la Cancillería, con Hugo de Zela a la cabeza, aprobaba una generosa adquisición de vehículos lujosos para distintas embajadas.

En la resolución ministerial del jueves 18 de diciembre del 2025, la Cancillería aprobó que se otorgue una asignación extraordinaria para que la principal representación diplomática  del Perú en Colombia, que cuenta con sede en la ciudad de Bogotá, reciba un monto de más de cincuenta y cinco mil dólares para adquirir un nuevo vehículo.

Según este documento, el vehículo pedido por la embajada nacional es una moderna camioneta marca Kia modelo Carnival a la cual diversos sitios web especializados en vehículos catalogan como una minivan de lujo. Sin embargo, esta no fue la única adquisición aprobada ese 18 de diciembre.

En esta misma fecha se autorizó la adquisición de un segundo vehículo que tendría como destino el Consulado General del Perú en Medellín. El documento que también lleva la firma del canciller Hugo de Zela avala esta compra que una camioneta marca Volkswagen modelo Teramont.

Si bien en esta resolución no se especifica el monto que se destinará a esta compra, Sudaca pudo investigar en la concesionaria de la marca alemana en Colombia y encontró que el precio de esta camioneta último modelo es de $ 253.490.000 pesos colombianos que convertido a la moneda nacional alcanza la suma de S/. 232,003.88 sin contar otros posibles costos asociados a la adquisición de vehículos.

Y DE YAPA UN EXCANDIDATO

Pero existe un dato que ha llamado la atención y corresponde a una decisión que no solamente involucra al presidente José Jerí sino que se produjo apenas dos días antes de las resoluciones que aprobaban la adquisición de estas modernas camionetas para la representación peruana en territorio colombiano.

Una resolución ministerial del 16 de diciembre del 2025 oficializó el nombramiento de Ricardo Leonardo Enrique Malca Alvariño como cónsul general del Perú en Bogotá. Este documento no sólo lleva la firma del canciller Hugo de Zela, sino que también incluye la del presidente José Enrique Jerí Oré.

En este documento no es la primera vez que José Jerí y Ricardo Malca coinciden. En el pasado, más precisamente en las elecciones del año 2021, compartieron un espacio cuando ambos formaron parte de Somos Perú. Como se puede observar en la siguiente imagen, Malca Alvariño postuló como para representar a los peruanos en el exterior.

En pocos meses de gestión, el de José Jerí parece haberse convertido en el gobierno de las casualidades. El gobierno donde casualmente sus amigas de redes sociales obtienen buenos puestos de trabajo, casualmente los empresarios con los que se reúne a comer tienen generosos contratos con el Estado y casualmente su excompañeros de partido son designados a una embajada.

 

[Música Maestro] “La música, como la democracia, no es algo rígido sino que se va construyendo, la vamos construyendo todos juntos noche tras noche, nota tras nota, voz tras voz” dijo Nancy Pelosi, reconocida figura de la política estadounidense identificada por toda una carrera pública representando al Partido Demócrata. Pelosi, de 85 años, fue una de las principales personalidades que estuvieron en Homecoming: Celebrating the life of Bob Weir, un evento especial que se desarrolló el mediodía del sábado 17 de enero, en el Civic Center Plaza de San Francisco.

La reunión fue para despedir a Bob Weir, icono de la cultura popular norteamericana fallecido el pasado 10 de enero, a los 78 años. En el amplio jardín de esta emblemática plaza, frente al teatro que lleva el nombre del recordado promotor de conciertos de la Costa Oeste Bill Graham (1931-1991), decenas de miles de Deadheads acompañaron a la familia, amigos y colaboradores cercanos de uno de los fundadores de Grateful Dead, en una jornada que tuvo muy poca música pero sí emotivas palabras para recordar al artista, al padre, al activista, a la leyenda.

Pelosi, una Deadhead declarada desde hace años, era amiga personal de Weir y, en general, de toda la banda. Y lo hizo notar, mostrándose visiblemente afligida pero, a la vez, contenta de estar rodeada de esa multitud de seguidores que, como ella, hacían hasta lo imposible para no perderse un concierto. “Cuando me preguntan -dijo en un momento- cuál es mi canción favorita de Grateful Dead, respondo que es cualquiera que esté cantando Bobby en ese momento”.

Para despedir a su entrañable amigo, la ex senadora y vocera mostró a la colorida feligresía un cuadro que él le había regalado en el backstage de una de sus últimas actuaciones, en el parque Golden Gate de San Francisco. En el afiche, uno de los clásicos logotipos de los Dead, quizás el más conocido, el cráneo blanco mirando hacia abajo con un rayo blanco cortando los colores azul y rojo que fuera diseñado en 1976 por el artista Bob Thomas y Owsley Stanley, ingeniero de sonido del grupo, con cuatro enormes letras en la parte superior: V-O-T-E (“Voten”). Un mensaje que el público entendió y agradeció con aplausos y rugidos.

Un orgullo para San Francisco

Un cuarteto de monjes tibetanos de la orden Gyuto ofreció una oración y cánticos guturales dedicados a Weir, de quien se hicieron amigos desde la primera vez que llegaron a EE.UU. en los ochenta. Luego comenzaron los saludos en video. Dos estrellas del fútbol americano, George Kittle y Nick Bosa, integrantes de los San Francisco 49ers, equipo del cual Weir fue hincha desde su infancia, fueron los primeros en dar sus condolencias.

La ceremonia había comenzado poco antes del mediodía, con la procesión de los restos de Weir desde la calle Market, una de las principales de la ciudad. Los caminantes recibieron una hermosa rosa roja de tallo largo distribuidas por los Wharf Rats -como la canción del mismo nombre del LP en vivo Skulls & bones (1971)-, conocidos por ser el único colectivo de Deadheads sobrio del mundo entero, algo especial si pensamos en el íntimo nexo que siempre hubo entre la banda y el consumo recreativo de drogas como la marihuana y el LSD.

Delante de una inmensa pantalla de alta resolución con un marco de elegantes rosas escarlatas apareció, para dar inicio al homenaje, el alcalde de San Francisco, el demócrata Daniel Lurie (48) quien, con una prestancia que ya quisiéramos ver en nuestras mediocres autoridades, resaltó los logros artísticos de Weir y la trascendencia de esa comunidad que ayudó a construir. Lurie agradeció a la familia “por haberlo compartido con nosotros” y consideró que es un orgullo para esta ciudad, cuna del irreverente grupo de rock psicodélico y country-rock que se convirtió en uno de los fenómenos de masas más grandes durante el siglo XX.

Bob Weir, el eterno “otro”

En el segundo álbum en estudio de Grateful Dead, Anthem of the sun (1968), figura That’s it for the other one, uno de sus primeros himnos psicodélicos. De ese tema salió el sobrenombre con el que se conoció a Weir durante toda la trayectoria del grupo. Le llamaban “The Other One” –“El Otro”, en español- porque estaba siempre al lado de Jerry García, indiscutible líder musical y espiritual de la banda. A pesar de que su rol era casi igual de importante, Weir aceptó siempre de buen grado aquello de ser “el otro”. Después de todo, era su maestro.

Su conexión era cósmica. Tanto en los escenarios, donde ambos cantaban y sostenían -Jerry con sus solos y Bob con sus impredecibles acompañamientos- los alucinantes viajes instrumentales del grupo; como en entrevistas, en las que podían hablar desde las más vacías payasadas hasta comentarios elaborados sobre su vida en comunidad, sus opiniones artísticas, filosóficas o políticas. García consideraba que la forma de tocar de Weir era imposible de catalogar. Weir se esforzaba por conseguir nuevas variaciones y acordes para no dejar de sorprenderlo.

Estar siempre en medio de un viaje alucinógeno les daba apariencia de andar desconectados del mundo real. Sin embargo, esa relación forjada desde las clases de guitarra y banjo que Jerry, de 21 años, le dio a Bob, de 16, en los almacenes de una vieja tienda de discos en la localidad de Palo Alto (San Francisco, California) no era solo musical o metafísica sino también humana, de respeto y cordialidad. Como con el resto del grupo y sus leales seguidores.

Cuando se mudaron a aquella casa comunal del 710 de la calle Haight Ashbury, donde vivieron entre 1966 y 1968 –aquí un reportaje que le hiciera la cadena CBS News como parte del especial The Hippie Temptation de 1967-, esa mancha de freaks jamás imaginó que estaban iniciando un largo y extraño viaje que se extendería hasta 1995, año en que García falleció a los 53 años.

Las siguientes tres décadas de Bob Weir

El guitarrista y cantante, cuya vida y trayectoria fue explorada en el documental The other one: The long strange trip of Bob Weir (Mike Fleiss, Netflix, 2015) siempre fue un músico muy inquieto. En 1972 editó Ace, firmado como solista pero grabado con todos los Dead, del cual salieron tres temas fijos en sus setlists, One more Saturday night, Cassidy y Playing in the band. Luego, en 1976, se unió a Kingfish, con quienes grabó ese mismo año su debut epónimo en el que destacan Lazy lightnin’ y Supplication, que también se integraron al repertorio en vivo de los Dead.

Del mismo modo, en los ochenta alternó su trabajo en Grateful Dead con un par de proyectos personales, The Bob Weir Band y Bobby and The Midnites, con la colaboración de destacados músicos como Alphonso Johnson (bajo) y el panameño Billy Cobham (batería), ex integrantes de los importantes grupos de jazz-rock Weather Report y The Mahavishnu Orchestra, respectivamente. En ambos grupos conoció a Brent Mydland quien, a la postre, sería el tercer tecladista de Grateful Dead.

Tras la muerte de Jerry García, Bob Weir se comprometió a mantener vivo el legado que habían construido juntos, una tarea que cumplió sin descanso hasta pocos meses antes de morir. Acompañado por el espíritu de Jerry -a quien solía ver y escuchar en sueños, como él mismo declaró más de una vez-, Weir siguió tocando con el resto de la banda, el bajista Phil Lesh y los bateristas Bill Kreutzmann y Mickey Hart, primero como The Other Ones y, poco tiempo después, como The Dead, en incontables conciertos que se fueron sumando, poco a poco, a los más de 2,500 recitales registrados entre 1965 y 1995, hasta duplicar esa cantidad.

Bob Weir en el siglo XXI

En paralelo, armó un par de jam-bands, RatDog -con quienes grabó el energético Evening moods (2000)- y Furthur, nombre tomado del legendario bus parrandero del periodista y promotor de la Generación Beat, Ken Kesey y sus Merry Pranksters, donde los Dead animaron con su música los “happenings” y “acid tests” entre 1964 y 1967, cuando aun se hacían llamar The Warlocks. En ambas, se rodeó de otros músicos que, constantemente, iban y venían de sus agrupaciones como Rob Wasserman (bajo), Jimmy Herring (guitarra), Steve Kimock (guitarra), entre otros.

Entre los años 2012 y 2015, Bob Weir inició sus dos proyectos más estables desde la muerte de Jerry García. El primero fue el trío The Wolf Bros, junto con el bajista Don Was y el baterista Jay Lane (ex Primus). Aquí podemos ver la brillante presentación que dieron en los NPR Tiny Music Desk, hace cinco años. Con ellos organizó, en el año 2022, una ronda de diez recitales sinfónicos con orquestas de diversos estados. En junio del año pasado, Bob Weir y los Wolf Bros llevaron su espectacular concierto sinfónico al prestigioso Royal Albert Hall de Londres.

El segundo se llamó Dead & Co., para seguir interpretando el vasto repertorio de Grateful Dead, además de sus propias composiciones, algunas de ellas recogidas en el disco Blue mountain (Columbia Records, 2016). Para esta banda llamó a uno de sus compañeros originales, el baterista Bill Kreutzmann -luego reemplazado por Jay Lane-, el tecladista Jeff Chimenti, con quien había alternado en RatDog y el ex bajista de The Allman Brothers Band y Gov’t Mule, Oteil Burbridge.

Para asumir el rol de Jerry García, Weir escogió a un joven y conocido músico de la Costa Este, John Mayer, que ya tenía seis álbumes en el mercado y un bien ganado prestigio como uno de los mejores guitarristas de blues de la nueva generación. De aparecer en los rankings de Billboard, los Premios Grammy y los programas de farándula por sus escarceos con una tal Taylor Swift, John Mayer, entonces de 38 años, pasó a ser primera guitarra de una de las agrupaciones más alejadas de lo comercial, una comunidad contracultural que lo recibió con los brazos abiertos.

La vuelta a casa de Bob Weir

Desde que se anunció su muerte, el sábado 10 de enero a causa del cáncer que se le había diagnosticado durante el verano del 2025, toda la realeza del rock & roll se manifestó por redes sociales. Paul McCartney, Keith Richards, Steve Vai, Bob Dylan, entre muchísimos otros, publicaron fotos y videos de sus colaboraciones con Weir, quien puso su voz en varios clásicos de Grateful Dead como Truckin’, Sugar magnolia (American beauty, 1970), The music never stopped (Blues for Allah, 1975) o el cover de Good lovin’, tema original de 1966 The Young Rascals, que tocaban en vivo desde sus inicios pero recién grabaron en 1978 en su LP Shakedown street.

Hasta el Empire State Building, el emblemático rascacielos neoyorquino, le rindió homenaje iluminando su punta, ubicada a más de 400 metros de altura, con los característicos colores de la escena psicodélica, algo que también hicieron los años 1995 y 2024, tras las muertes de Jerry García y Phile Lesh. Esto no le debe gustado nada al actual presidente de Estados Unidos, mudo ante este deceso que ha entristecido a una de las comunidades más numerosas en la historia reciente del país, integrada por ciudadanos de todos los estados, géneros, edades y profesiones.

El año pasado, Bob Weir recibió, junto a los otros sobrevivientes de la formación original de Grateful Dead, Mickey Hart y Bill Kreutzmann, el prestigioso premio Kennedy Center Honor, siendo los últimos en obtenerlo -junto con Bonnie Raitt y Arturo Sandoval- antes de que Donald Trump decidiera pisotearlo, en una de sus acostumbradas movidas narcisistas, cambiándole de nombre a la institución que entrega este galardón desde 1978, a The Trump-Kennedy Center.

“Duerme con las estrellas, hermano mío”

Esas fueron las palabras de Bill Kreutzmann (79), en un mensaje que fue visto por las más de 250 mil personas que se unieron, desde la transmisión en vivo hecha por el canal de YouTube del portal nugs.net, a las 25 mil presentes en la explanada del Civic Center Plaza de San Francisco. Mickey Hart (82) subió al escenario para contar algunas simpáticas anécdotas de su largo camino juntos. “Era el bromista del grupo, le encantaba romper las reglas. ¿A quién no?”

Entre las estrellas de la música que despidieron a Bob Weir esa clara mañana destacó la cantautora Joan Baez (85), quien describió a su amigo como “la única persona, aparte de mí, que bailaba sin zapatos sobre el escenario”, antes de dedicarle un fragmento de Oh freedom, un himno gospel que se usó mucho durante las luchas ciudadanas por los derechos civiles, hoy nuevamente bajo amenaza, como estamos viendo en estados como Minnesota y La Florida.

También dejaron sus saludos en video el pianista Bruce Horsnby, conocido entre nosotros por su éxito The way it is (1986) quien además fuera integrante de Grateful Dead en su último periodo (1988-1995), el cantante Sammy Hagar, Les Claypool y Larry Lalonde de Primus, el guitarrista Warren Haynes (de los Allman Brothers Band y Gov’t Mule), las nonagenarias leyendas del country Willie Nelson (92) y Ramblin’ Jack Elliott (94), el guitarrista de Phish, Trey Anastasio, entre otros.

John Mayer, en estricto luto, contó a la multitud cómo se habían conocido. “Ambos nacimos el mismo día, 16 de octubre, con treinta años de diferencia”, dijo visiblemente afectado y con lágrimas en los ojos. “Esa diferencia se diluyó gracias a la música, nos hicimos hermanos, él confiaba en mí y yo en él”. Al final del evento, ofreció una sentida versión de uno de los temas favoritos de Grateful Dead, Ripple, del cuarto LP, American beauty (1970).

Un hombre de familia

Bob Weir, el integrante más joven de Grateful Dead, se mantuvo soltero durante años por lo que cabe imaginarse que vivió al máximo aquello del amor libre durante los años del flower-power, el hippismo, Woodstock y todo lo demás. Recién en 1999 se casó, con una mujer 20 años menor, la activista y Deadhead Natascha Münter, a quien había conocido cuando era una adolescente, estando de gira. Bob y Natascha tuvieron dos hijas.

“Mi padre fue un orgulloso demócrata toda su vida”, dijo Monet, la mayor, de 28 años. “Fue un ser único, aventurero, amante de la vida y defensor de los derechos humanos”. Por su parte, su hermana menor Chloe (23) añadió que su papá “fue la persona más sabia que he conocido. Superó la dislexia y la falta de educación formal hasta el punto de ser capaz de saber de todo. Me daba respuestas a nivel Wikipedia sobre cualquier cosa”. Ellas crecieron en la comunidad de Deadheads, en un ambiente lleno de protección, espiritualidad, excelente música y buena onda.

Entre lágrimas y risas, las dos junto a su madre Natascha (58) solicitaron al público guardar 108 segundos de silencio –“era un número que le encantaba a Bob” por sus connotaciones religiosas, astronómicas y espirituales- para estallar luego en palmas, silbidos y gritos, también a pedido de la viuda con una indicación especial: “Háganlo lo más fuerte que puedan porque Bob no escucha muy bien…”. En los instantes finales del evento, un enorme halcón fue visto sobrevolando la plaza, aparición que fue interpretada como un mensaje desde el cielo. Después, todos se unieron en un frenético baile al ritmo rockero de One more Saturday night.

El espíritu rebelde, esperanzador y libre de Bob Weir, ese mismo que compartían Grateful Dead y sus Deadheads en una mística conexión que el guitarrista definía usando la palabra “azimuth”, término de la navegación y la astronomía que sirve para describir líneas de referencia entre un punto -en el mar, en el espacio exterior- y el camino que se recorre para llegar a él, vivirá por siempre en San Francisco y en cada lugar del mundo donde alguien se ponga un polo colorido -un Tie-Dye Shirt- o que se siente, dándole la espalda a todo los demás, a escuchar su envolvente música, una trayectoria de seis décadas representativa de esa idiosincrasia norteamericana que hoy viene siendo aplastada por sus actuales gobernantes.

A ese neofascismo que muchos celebran incomprensiblemente como símbolo de fuerza, decisión y éxito multimillonario habría que cantarles, a todo pulmón, el estribillo de Not fade away, un clásico del auroral rocanrol escrito en 1957 por Buddy Holly que los Grateful Dead transformaron en himno de resistencia y amor universal.

[El dedo en la llaga] El 10 de enero de 2026 murió en Suiza, a los 90 años de edad, el autor de bestsellers Erich von Däniken (1935-2026), cuyos libros “Recuerdos del futuro” (1968) y “Regreso a los estrellas” (1970) devoré con ahínco en mi infancia. Los adquirí con mis propinas en la desaparecida Librería Castro Soto que quedaba en la calle Miguel Dasso, a la cual me iba en bicicleta desde mi casa en la calle Julio Becerra 155, situada a espaldas del Inmaculado Corazón, colegio privado de primaria sólo para varones. Incluso mis padres me llevaron al cine a ver el documental basado sobre el primero de los libros, que fue estrenado —si no me falla la memoria— en el legendario Cine Roma.

Estamos hablando de otra época, de una era predigital donde los libros eran para nosotros, menores de edad entonces, mundos que descubrir, e ir al cine era una experiencia colectiva que no se comparaba con lo que nos ofrecía una televisión con tubos de rayos catódicos e imágenes en blanco y negro. Y donde hasta un documental en colores podía ser una experiencia fascinante.

Erich von Däniken fue mi primer guía intelectual en el descubrimiento del mundo antiguo con sus ruinas misteriosas, monumentos gigantescos y figuras crípticas, cargadas de un arte y una escritura que necesitaban ser descifradas e interpretadas dentro un contexto histórico que se escapaba a nuestra comprensión. Y este autor suizo traía consigo una interpretación de estos datos que no solamente era novedosa, sino que desafiaba lo que las ciencias habían podido descubrir hasta entonces: las huellas arqueológicas nos daban indicios de la presencia de extraterrestres en nuestro mundo desde épocas ancestrales.

Por supuesto, se trataba de un embuste creado por la imaginación de alguien que no era arqueólogo ni aplicaba un método científico. Era un autodidacta empedernido que nunca tuvo estudios académicos, pues los únicos oficios que aprendería son el de cocinero y el de hotelero.

Erich von Däniken nació como el cuarto de cinco hijos del fabricante de ropa Otto von Däniken y de su esposa Magdalena en Zofingen (Suiza). Pasó su etapa escolar en las localidades suizas de Niedererlinsbach, Rabius, Schaffhausen y Friburgo. Allí asistió, a partir de los trece años, al Kollegium St. Michael de la orden jesuita. Durante ese tiempo se interesó especialmente en la filosofía, la teología y la arqueología. Posteriormente completó un aprendizaje como cocinero.

Mientras trabajaba como aprendiz de hotelería en el Hotel Schweizerhof de Berna, realizó en 1954 su primer viaje a Egipto y comenzó a buscar traducciones de textos cuneiformes. Le siguieron empleos en varios hoteles. Tras un breve paso por la fábrica de sopas Knorr, von Däniken se convirtió en gerente del restaurante Mirabeau en Berna. En 1964 asumió la dirección del Hotel Rosenhügel, un hotel de temporada de invierno en Davos.

A finales de 1968, von Däniken fue detenido en Viena a instancias de la fiscalía del cantón de los Grisones (Suiza), acusado y condenado el 13 de febrero de 1970 a tres años y medio de prisión por falsificar registros financieros, malversación y fraude, al engañar a instituciones para obtener préstamos. Utilizó este dinero para financiar su costoso estilo de vida y los viajes de investigación para su primer libro, “Recuerdos del futuro”. Antes de este gran proceso, ya contaba con condenas en la década de 1950 por robo y fraude. Durante el juicio de 1970, un informe psiquiátrico lo describió como un “mentiroso notorio” con una fuerte necesidad de reconocimiento.

Von Däniken pudo abandonar la prisión tras 18 meses, gracias a la computación de la prisión preventiva y por buena conducta. En 1982, el Tribunal Cantonal de los Grisones anuló la sentencia y rehabilitó a von Däniken. Durante su prisión, el libro “Recuerdos del futuro” fue adaptado al cine por Harald Reinl. La película recibió una nominación al Óscar.

Von Däniken terminaría abandonando el negocio hotelero y dedicándose por completo a la pseudo-ciencia bautizada con el nombre de paleoastronáutica (o pre-astronáutica). Esta afición le traería ingresos millonarios, gracias a la venta de los más de 40 libros que publicó en vida, muchos de los cuales serían traducidos a 32 idiomas.

Por lo menos a partir de 2003, sus libros fueron publicados por la editorial Kopp, a la que el renombrado periódico alemán Die Welt califico como una «empresa especializada en esoterismo, teorías de la conspiración y desinformación».

¿Pero en qué consistía el método de von Däniken, que lo llevaba a la conclusión de que los extraterrestres tuvieron un rol muy importante en el desarrollo de las civilizaciones antiguas?

Su “investigación” consistía en:

  1. Viajar mucho y observar directamente los sitios.
  2. Fotografiar y describir lo que veía.
  3. Plantear preguntas retóricas del tipo “¿cómo pudieron hacer esto sin ayuda externa?”
  4. Proponer la intervención extraterrestre como la explicación más “lógica” cuando la arqueología convencional no daba —según él— respuestas suficientes.

Tomaba fotos de monumentos, relieves, estatuas y objetos antiguos, y luego los reinterpretaba como representaciones de astronautas, naves espaciales, cascos, trajes o tecnología avanzada (por ejemplo, la losa de Palenque que interpreta como un astronauta en una cápsula, o las líneas de Nazca como pistas de aterrizaje). Interpretaba pasajes de la Biblia (especialmente Ezequiel y sus “carros de fuego”), mitos sumerios, hindúes, sudamericanos, africanos, etc., como recuerdos distorsionados de contactos con extraterrestres. No hacía análisis filológico o histórico profundo, sino comparaciones superficiales y especulativas. Destacaba objetos o construcciones que, según él, eran demasiado precisos o avanzados para la tecnología de la época (pirámides, baterías de Bagdad, pilar de hierro de Delhi, etc.), aunque muchas de estas “anomalías” ya tenían explicaciones científicas aceptadas que él ignoraba o rechazaba.

A esto se suma una subestimación etnocéntrica y discriminatoria de las capacidades de las culturas antiguas, al asumir que no pudieron tener ciertos logros sin ayuda externa. Proyectaba tecnología moderna (naves, cascos, trajes espaciales) sobre arte y mitos antiguos, ignorando su simbolismo religioso y cultural. Nunca presentaba artefactos inequívocamente extraterrestres, ADN alienígena, tecnología no terrestre o pruebas físicas directas. Sus “evidencias” eran siempre reinterpretaciones subjetivas de objetos humanos conocidos.

La comunidad científica considera su trabajo pseudociencia porque no seguía estándares rigurosos, seleccionaba evidencias de forma sesgada, no citaba fuentes fiables de manera adecuada y no sometía sus ideas a verificación o crítica seria. Sin embargo, su método de “ir al lugar y verlo con mis propios ojos” fue clave para el atractivo popular de sus libros y teorías.

Así lo recuerda un compañero de clase mío del Colegio Alexander von Humboldt, el cual tenía una casa de vacaciones en la bahía de Paracas. Me contó una vez que conoció personalmente a von Däniken, en una de sus visitas al Perú. El suizo pidió que lo llevaran en bote a ver el candelabro de Paracas. Me cuenta mi amigo que llegó, lo vio, tomó unas cuantas fotografías y eso fue todo. En sus libros ese geoglifo sobre una colina de arena que da al mar sería interpretado como una señal para naves extraterrestres que apuntaba hacia las líneas de Nazca, que les habrían servido de pistas de aterrizaje.

A esto se suma que la idea de la presencia de extraterrestres en los albores de la civilización ni siquiera es original de von Däniken. El autor francés Robert Charroux (1909-1978), en su libro “Historia desconocida de los hombres” (1963), ya presentaba muchas de las pruebas y argumentos (como el de las líneas de Nazca) que von Däniken utilizaría más tarde en “Recuerdos del futuro”. De hecho, von Däniken fue acusado de plagio y su editorial tuvo que incluir a Charroux en la bibliografía de ediciones posteriores para evitar demandas legales. Los escritores franceses Louis Pauwels (1920-1997) y Jacques Bergier (1912-1978), en su popular libro “El retorno de los brujos” (1960), especularon sobre la posibilidad de visitas extraterrestres en la antigüedad y de conocimientos perdidos. El “investigador” estadounidense Charles Fort (1874-1932) recopiló, a principios del siglo XX, miles de fenómenos inexplicables y sugirió en obras como “El libro de los condenados” (1919) que la humanidad podría estar bajo la observación o control de seres de otros mundos. En la ficción, la teoría de “alienígenas” que habitaron hace millones de años la Tierra constituye la base de varios relatos del escritor H.P. Lovecraft (1890-1937).

Antes de ser escritor de bestsellers, Erich von Däniken fue un embaucador que cometió delitos financieros. Descubrió que le iba a ir mejor si embaucaba —no sé si con buenas o malas intenciones— a millones de lectores con teorías extravagantes sobre la presencia de extraterrestres en el pasado humano. Lo que logró como efecto colateral benéfico es despertar en muchos un inmenso interés por la arqueología, lo cual difícilmente se hubiera logrado con escritos científicos y académicos sobre el tema. Y aprendimos a no tomar en serio sus interpretaciones fantásticas, así como tampoco creemos en las explicaciones conspirativas oficiales que nos dan algunos sobre datos y hechos, cuya veracidad ha sido demostrada fehacientemente o que hemos visto con nuestros propios ojos.

[Migrante al paso] Mis veintes. Tiempos difíciles. Mucho caos, mucha confusión y también muchísima diversión. Al comienzo, luego de muchas irresponsabilidades que me hacían sentir invencible, fueron perdiendo su efecto empoderador y se transformaron en fuente de inseguridades y crisis de identidad. El grupo de amigos que tengo, que en ese momento era más extenso, funcionaba debido a mi funcionamiento como amigo pegamento. Yo me sentía responsable de los excesos de los que muchos fueron víctimas. Yo ya no quería esa vida y tenía que tomar una decisión. Mi mente estaba en disonancia; por un lado me quería y por otro no sabía qué repercusión iba a tener en este grupo de amigos. A mí las fiestas y el descontrol nocturno ya no me tentaban; todo lo contrario. Me alejé. Me juntaba con mis amigos de toda la vida solo en planes tranquilos. Estaba aburrido y ese estado me duró bastante. Ahora sé que era el camino correcto: ese sendero aburrido me llevó a conocer distintas culturas y maravillas por viajes; comencé a escribir; tuve ataques de pánico diarios cuando viví por dos años en Argentina; me desmayé; me peleé en la calle; fui bueno e intenté ser malo, pero no me funcionó. Toda esa temporada de mi vida me hizo darme cuenta de que había sido un huevón. Después de todo, quien no se da cuenta de eso eventualmente es porque sigue siendo un huevón.

Me retracté de la universidad. Mis padres y mi psicólogo me decían que sucedía lo mismo de siempre. Pensaban que cada vez que se me presentaba un obstáculo me echaba para atrás. Me hacían sentir un cobarde y tal vez lo estaba siendo. Pero no era un obstáculo normal; no se trataba de un obstáculo difícil, ni de que no pudiera entender materias. Iba más bien por el temor de cambiar mi vida y ceder la libertad a la que tanto me aferraba y a la que todavía me aferro. Los proyectos de vida, como el que estoy haciendo ahora de desarrollar un negocio, son procesos en los que mi realidad va a cambiar. Lo mismo me pasaba en relaciones con chicas; me decían que soñaba mucho, pero en ese caso sí tomé la decisión correcta. Pedirle a un soñador que se rinda a ellos es como pedirle que venda su alma. Una vida sin alma no es vida. Yo quería cambiar el mundo; a muchos no les gustaba eso. Sin embargo, yo me di cuenta de que si algo no me gusta de la realidad la tengo que cambiar cueste lo que cueste. En esa voluntad necia y valiente estaba arraigada mi identidad. Después de todo, soy libre de escoger y decir lo que quiera hacer y decir. Eso no me lo quita nadie y moriré así. Me gusta. Callarme es solo tarea mía. Mi única falta fue no darme cuenta de que me aterraba saber que era necesario cambiar mi estilo de vida radicalmente para conseguir lo que quería. En cierto modo estaba cómodo sintiéndome mal y, por rebeldía sin sustento, me costó darme cuenta de que ese cambio era necesario. A veces es fundamental permitirte cometer errores para darte cuenta tú mismo, y fue justamente lo que hice.

Cumplí 32 años y siento que por fin dejé la mayoría de mis inseguridades atrás; no todas, y tener una que otra también es saludable. No sé si tiene que ver la edad o si simplemente me di cuenta; no importa, hay infinitas cosas de las que aún no me doy cuenta. Sigo siendo susceptible a muchas cosas y a vivir alimentado constantemente de microconflictos que muchas veces determinan el estado de ánimo de mi día. Por eso, llegó el momento de no dejarme entrenar a vivir en este estado de loop constante de malestar; nadie tiene por qué avanzar día a día así. Vaivenes de rabia y scrolling donde se mezclan la dopamina con el cortisol o estrés. Lo peor es que darse cuenta de eso es difícil.

Regresé a Lima después de 20 días sin redes sociales; al llegar a mi ciudad descargué de nuevo las redes y me dio insomnio. Se vienen cosas nuevas en mi vida, de las que estoy acostumbrado a retractarme. Sin embargo, es distinto. Mi motivación es otra y no siento manía, como lo hacía antes. Hay miedo, pero no pánico. En pocos días acá, entre el calor y una pequeña lesión en la rodilla, se generó más flojera que preocupación para hacer ejercicio. Estuve mucho tiempo en el loop obsesivo y dañino de redes sociales, pero me duró días. Mis insomnios no venían con estrés ni tristeza. Los pensamientos derrotistas ya no aparecen al despertar. Ha ocurrido un cambio, después de meses de un poco de esfuerzo y orden; poco, pero esfuerzo y orden igual. Al igual que en mis veintes tomé esa decisión en cuanto al caos juvenil, ahora siento que he tomado otra; no sé exactamente cuál. Y no he tenido muchas decisiones sustanciales en mi corta vida. Por más aprendizajes, entonces.

[EL CORAZÓN DE LAS TINIEBLAS] Recién leí el bello artículo De ser y tener en el mundo gay, del académico Roger Lancaster. La impecable traducción le corresponde a Matheus Calderón, periodista y literato por la PUCP. Lo ha republicado www.elsalmon.info con autorización del autor.

El ensayo es una aventura intelectual que nos introduce al universo conceptual gay y queer pero desde una mirada que incluye al marxismo en el análisis de la cuestión. Y este es precisamente el asunto fundamental que trata el texto. Para Lancaster, el mayor déficit de la teoría queer y de sus máximos representantes, como Judith Butler, es que omite el análisis clasista, o lo sublima.

Para el autor, también gay pues así lo señala en su artículo en el que narra algunas vivencias personales, la academia se habría conformado con un enfoque cultural y una mirada  clasemediera del tema, vinculada con los medios universitarios. De esta manera, la creación del sujeto vulnerable se expresa en narrativas estereotipadas al mismo tiempo que edificantes o ejemplificadoras.

Lancaster sostiene que la cuestión de clase es fundamental para comprender las vulnerabilidades de las personas LGTBI+ y apela, con una referencia coloquial, al distingo entre gay, homosexual y “puto”, y a las aspiraciones de cada uno de estos sujetos en virtud de su situación socioeconómica. Sin dejar de tratar otros aspectos fundamentales, señala que es inaplazable el reencuentro del mundo queer con el análisis clasista  para romper lo que entiende como un estancamiento contemporáneo de la cuestión.

Desde otra mirada, recientemente el Partido Verde inglés ha lanzado una exitosa campaña titulada let´s make hope normal again. El videoclip, de algo más de dos minutos de duración, expone las penurias de la clase trabajadora inglesa, de los niños y jubilados, ante un Estado y liderazgos cada vez más ineficaces. La crítica, que apunta directamente al neoliberalismo económico, sostiene que, cada día, corremos y corremos más para crear una riqueza que concentran muy pocos, mientras que la situación de las masas populares es cada día más precaria y desesperanzadora.

Este fenómeno es global  y representa el meollo del asunto. El neoliberalismo ha alcanzado sus límites hace ya tiempo. Las bondades del libre mercado librado a su aire no va más. Sin Estado no hay redistribución, sin impuestos selectivos tampoco. El problema es que quienes dirigen la globalización mundial ya lo controlan todo. Chile no fue la excepción, en 2022 68% de su población rechazó en las urnas la llamada “Constitución de género”. Ese no era el mandato popular, el mandato popular era redistribuir, poner los servicios públicos más al alcance de la gente común. Recién Camila Vallejos se ha jactado de que el gobierno de Gabriel Boric deja a Chile mejor de lo que lo encontró. Ocurre que el joven mandatario chileno supo escuchar a su pueblo y tomó la posta del mandato popular.

En Bolivia, Alvaro García Linera, ex vicepresidente de la nación, recupera a Lenin para exigir “el análisis concreto de la situación concreta”. A partir de esta premisa pasa revista a los grandes errores cometidos por la izquierda las últimas décadas. Su diagnóstico es el mismo que el de Lancaster: “estamos estancados”, para seguidamente señalar que cualquier gobierno de izquierda que inaugure gestión debe tener muy claro que su prioridad, por encima de cualquiera otra, debe ser la economía doméstica. Paso seguido sostiene que  “solo si se aborda prioritariamente este punto fundamental para las mayorías populares, los otros temas —identidad, medioambientales, reconocimientos, etcétera— pueden tener un soporte material que garantice que sean asumidos por las políticas públicas”.

En suma, hemos presentado diferentes enfoques para una misma cuestión. La batalla política de las próximas décadas debe priorizar lo socioeconómico y apuntar a la mejora de la calidad de vida del grueso de la población mundial, pauperizada por casi cuatro décadas de neoliberalismo a ultranza. No se trata de traer a colación el socialismo, como pregonan los enemigos de todo cambio. Se trata de otorgarle al Estado el poder y la autoridad para dos cuestiones fundamentales: 1.- el arbitraje en materia socioeconómica a través de la política tributaria y la mejora sustancial de sus servicios, 2.- la promoción y el fomento del desarrollo económico, en alianza con el sector privado. Este tema es  fundamental para América Latina cuyas burguesías, aún de talante oligárquico, siguen tendiendo a la acumulación del capital, o a la inversión en sectores primarios, con poca o nula capacidad de industrialización, modernización tecnológica y multiplicación efectiva de la riqueza.

No estamos planteando el célebre Ceci tuera cela de Víctor Hugo, ni el abandono de agendas culturales. La guerra tiene estrategias, etapas. El edificio se construye piso por piso. Tal vez la arremetida ultraderechista contemporánea -con el delirante Donald Trump al frente- nos esté interpelando y señalando que quisimos saltar del primer piso al quinto y nos precipitamos al vacío.

Imagen de portada: Diario El País https://elpais.com/ideas/2023-06-25/los-diez-pensadores-que-mas-influyen-en-la-izquierda.html

Bibliografía:

Lancaster, Roger. De ser y tener en el mundo gay

https://www.elsalmon.info/post/de-ser-y-tener-en-el-mundo-gay

Spot publicitario del Partido Verde inglés

https://www.youtube.com/watch?v=QlSjPUnZYIc

García Linera, Alvaro. ¿Qué Hacer? La izquierda y el progresismo pueden recuperar el gobierno, pero está claro que no lo harán repitiendo viejos esquemas ni pasados errores

https://www.diario-red.com/opinion/alvaro-garcia-linera/que-hacer/20260124135215062616.html

 

[Papeles Virtuales]

UNO

Dícese que el periodismo deportivo es el hermano bobo del político. Razón no le falta. El panorama actual es un páramo donde fluctúan, periodistas, streamers, ex jugadores y demás personajes decorativos o anacrónicos. Y pensar que en los años setenta y ochenta teníamos a don Eduardo San Román, Pocho Rospigliosi y su troupe de Ovación, Oscar Artacho, El Veco, Alcántara, Roberto Salinas, Alberto Best, entre otros. El más polémico era Tito Navarro; siempre lo fue. La radio, era el lugar común para los amantes del balompié. Infaltable, los fines de semana sintonizar los partidos en el coloso de José Díaz y la triple programación. Asimismo, enterarse, al instante, de los resultados en provincias. Concluida la jornada, se realizaba una mesa de debate del partido más importante. Escuchar el análisis sesudo y minucioso, de don Enrique Valdez, era de lo más gratificante. Ya sea el programa Ovación o Pregón Deportivo, el hincha salía ahíto del debate futbolístico.

Actualmente, este tipo de programas abundan por doquier. Ya sea en tv por cable, canal de Yotube, Tiktok etc. Sin embargo, la calidad es ínfima. Hace unos meses, el pseudo periodista Silvio Valencia protagonizo un hecho bochornoso con pelea incluida. Eso da rating, es lo que le gusta a la gente:

  • Escándalo y peleas en vivo. Es la magalizacion, ya no solamente de la tv, sino del streaming.

Los exjugadores no le huyen a la tendencia. Por el contrario, aprovechan su fama para seguir facturando. Lo cual no está mal. Abundan los programas de entrevistas, en donde se sienten más a sus anchas, con colegas o amigos. La temática, en general, es la joda. Reírse, contar travesuras de los tiempos pretéritos. Muchos indican que Enfocados es simplemente para reírse, tomarle el pelo al entrevistado, o huevear. Más de eso no le pidas. Sin embargo, cuando tienes otro tipo de invitado –Riquelme- la cosa cambia. Se nota las limitaciones, tanto de Jefferson, como de Guizasola. Ese es el problema, cuando no eres un periodista experto; al menos, te preparas para tal efecto. Acá no hay misterio.

  • Leer, investigar, mejorar la vocalización y estudiar una profesión, son los pasos a seguir.

DOS

El futbolista peruano siempre ha sido indisciplinado. Los cracks de la generación de los setenta no escapaba a dicha característica. Había excepciones, lógicamente. En los ochenta, se siguió con la misma tesitura. El problema sucedió en 1985; aquella generación que nos llevó a 3 mundiales y ganó la Copa América, se retiró en masa. No quedó nada. Solo había jugadores, que a nivel clubes y selección, perdían tanto en Lima, como en el exterior. Eran buenos únicamente para la juerga. Pasaron años, hasta que pudimos competir medianamente, a finales de los años noventa. Luego tenemos un largo hiato hasta las Eliminatorias del Mundial de Rusia; incluido, tres Copas Américas donde se compitió. Gareca armó una selección y le dio el salto de calidad, pero con jugadores comprometidos. Los indisciplinados quedaron afuera. Incluido, Pizarro, para lamento de muchos periodistas sobones. Claudio nunca rindió de la misma forma que lo hizo en el Bayern Munich. Su gol más importante con la selección, fue ante Bolivia en la Copa América 2004. No jodamos entonces.

Luego del 2018, no hubo ningún cambio significativo en el futbol peruano. Al contrario, retrocedimos. Ni siquiera competimos a nivel clubes, como lo hizo Cinceano y Cristal, en su momento. Traemos jugadores veteranos o de calidad ínfima. El futuro se presenta grisáceo.

TRES

Insisto, Zambrano viene de un hogar con educación. Yo lo conozco y doy fe de ello; de la crianza de la señora Mara y el papá de Carlos Zambrano, los conozco, y doy fe, excelentes personas, excelente familia, de los otros no hablo, porque no los conozcoAlan Diez.

 El ser humano falla, por eso hay cielo e infierno – Pedro García

La dirigencia de Alianza nombró a Franco Navarro como manager. Trajo a Gorosito, a pesar de antecedentes negativos, lo cesaron en diciembre. Echó a Barcos, el extranjero más goleador del equipo. Ahora en enero, el escándalo de violación, que involucra a Zambrano, Trauco y Peña, ha superado a la dirigencia. Únicamente han separado a los jugadores, deberían romper el contrato con los tres jugadores. El juicio va a demorar. Eso es indiscutido y no van a poder jugar. Todo esto le hace un daño a la imagen, no solamente a Alianza Lima, sino al futbol peruano. Encima, son jugadores experimentados, de más de treinta años. El peor ejemplo que se puede dar.

Varios medios de comunicación, han quedado en evidencia. RPP entrevistó al manager deportivo y ninguno de los periodistas lo encaró. Al contrario, lo trataron entre algodones, como si tuvieran miedo a repreguntar. Alan Diez y Pedro García incluso se manifestaron a favor de los jugadores.

Franco manifestó que los jugadores fueron separados por que no iban a soportar indisciplinas. No quería hablar, en absoluto, de la denuncia. Increíble.

  • ¿Piensan ustedes que es la primera vez, que trajeron mujeres a la concentración?
  • ¿Y si la mujer no hubiera hecho la denuncia?

Por otra parte, en el Último Aliento Chiquito Flores, un exarquero mediocre, delató su catadura moral.

  • Si tú vas, es por algo.

La institución, hasta ahora, en ningún momento ha sacado un comunicado, rechazando la violencia en contra de la mujer.

  • ¿Esa es la imagen que desea dar Alianza Lima?

Encima, mantienen la presentación del equipo. Ayer la hinchada fue a reclamarles a los jugadores. Hubo golpes y otro escándalo más.

  • ¿Creen que los hinchas están de humor para aplaudir al equipo, en este momento?

[INFORME] El contenido de las llamadas entre fundador de Industrias Argüelles y la persona encargada de reunirse con la jueza Becerra exponen la estrategia que involucraba un soborno muy generoso a cambio de una sentencia favorable.

En octubre de 2024, el empresario Aniceto Argüelles logró un acuerdo de terminación anticipada como parte de lo que sería una estrategia para evitar pisar una cárcel. Este proceso penal especial pone como condición innegociable que el imputado acepte su responsabilidad en el caso que lo involucra.

En el caso de Argüelles se le acusaba de haber sobornado a una magistrada que estaba a cargo de un caso que involucraba a su empresa Industrias Argüelles con la adquisición de un terreno de diez mil hectáreas haciendo uso de documentos falsificados y en perjuicio de una comunidad campesina.

Sin embargo, pese a que aceptó su responsabilidad en este caso, la empresa de Argüelles no sólo ha seguido participando de licitaciones públicas sino que sigue ganando millonarios contratos con varios distritos. Sudaca pudo acceder a los detalles del acuerdo de terminación anticipada que exponen las maniobras a las que recurría el fundador de esta empresa que sigue llenando sus arcas con dinero de los contribuyentes.

“RECONTRA POSITIVO”

En medio del proceso que involucraba a Abel Cruz Mosqueira Ortiz, el encargado de conseguir las firmas para el proceso de venta fraudulento, se produjo la siguiente comunicación en la cual Silvio Muñoz, identificado como persona de confianza de Aniceto Argüelles, asegura que “las personas encargadas” le han garantizado que “eso sale recontra positivo”.

Incluso el propio hombre de confianza de Argüelles reconoce que se están llevando a cabo pagos como parte de este caso. En esta parte de la conversación no sólo admite que estaban pagando sino que el empresario era parte del encuentro en el cual se ponían de acuerdo sobre los pasos a seguir.

Otra de las llamadas registradas brinda detalles del pacto entre Argüelles y Roxana Becerra, la magistrada a cargo del caso. El 26 de abril del año 2019, Becerra Urbina se habría reunido con Silvio Muñoz y, posteriormente, este le brindó detalles al empresario sobre las acciones de la jueza en favor de los intereses de Argüelles. “Ingeniero, no se preocupe, ya lo tengo casi listo”, serían las palabras de Becerra a Muñoz.

INNEGABLE COMPLICIDAD

En esta llamada Muñoz también reconoce que le pidió a Becerra Urbina que “acelere todo” debido a que tenían otro proyecto pendiente y presume la complicidad lograda con la magistrada durante este encuentro. Muñoz, en esta conversación, le pide a Argüelles “dejarle veinte para su fin de semana”.

La cercanía entre la magistrada Becerra y el emisario de Argüelles llegó al punto en el cual habían pactado un encuentro con familiares de la jueza y, por ello, Muñoz comentaba con el empresario la compra de botellas de whisky para estas reuniones que sostendrían.

Durante los últimos días del mes de mayo se conoció que la sentencia de la magistrada Becerra para Abel Cruz Mosqueira Cruz serían cuatro años de pena privativa de la libertad suspendida y, tan sólo unos días después, se produjo la venta de un terreno que le pertenecían tanto a Roxana Becerra como a dos familiares más a Silvio Muñoz. Cabe señalar que a esta venta le siguieron varios encuentros para entregar elevadas sumas de dinero.

Estas maniobras ponen en evidencia la manera en que Argüelles solucionaba las situaciones irregulares en las que su empresa se veía involucrada. Pero, pese a ello y a que el acuerdo de terminación anticipada lo inhabilitada de participar en procesos de licitaciones públicas, Industrias Argüelles ha firmado no uno sino dos contratos con la Municipalidad de La Molina por un monto que supera los cincuenta millones de soles.

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