[INFORME] Tras descubrir que un empresario condenado seguía figurando con poderes vigentes, el Tribunal de Contrataciones Públicas le quitó a Industrias Argüelles un contrato millonario y la historia se podría repetir en el distrito de La Victoria.

En el más reciente informe publicado por Sudaca se relataba la situación que ocurrió durante el año pasado con la Municipalidad de La Victoria y los contratos firmados con Industrias Argüelles, una empresa cuyo fundador no sólo estuvo involucrado en un caso de sobornos, sino que hasta llegó a ser condenado por la justicia.

En esta oportunidad, Sudaca pudo acceder a un documento en el cual es el propio Tribunal de Contrataciones Públicas quien se pronuncia sobre la situación de la empresa de Aniceto Argüelles y sus posibilidades de participar de procesos de licitaciones tras la condena que pesa sobre su fundador.

VIGENCIA INDISCUTIBLE

En el mes de abril del año pasado, la Municipalidad de San Isidro convoca a un concurso público que tiene como propósito la contratación de un servicio de alquiler de vehículos para la limpieza pública por un valor que superaba los cincuenta millones de soles. Industrias Argüelles fue de una las empresas que presentó su oferta, por más de cuarenta y siete millones de soles, y se le terminaría otorgando la buena pro en el mes de agosto.

En este punto es preciso señalar que la participación en este concurso público ocurrió varios meses después que se conociera Aniceto Argüelles Loayza, fundador de Industrias Argüelles, había sido condenado a cuatro años y dos meses de pena suspendida tras reconocer el pago de sobornos a la magistrada Roxana Urbina.

Además de la condena mencionada, las normas de conducta y un  pago por reparación civil, Argüelles Loayza tendría que afrontar una serie de impedimentos entre los cuales se encontraba la imposibilidad de estar involucrado en contratos con el sector público, como lo vendría a ser el contrato firmado con la Municipalidad de San Isidro.

La defensa desde Industrias Argüelles para seguir participando de licitaciones públicas se enfocó en señalar que Aniceto Argüelles no era representante de la empresa luego que en abril del 2024 se le revocara el poder otorgado por la junta general de accionistas en el año 2014.

Sin embargo, tal como el Tribunal de Contrataciones Públicas pudo constatar en los documentos de Sunarp, existía un nombramiento que tuvo lugar en el año 2020 en el cual se le otorgaba a Aniceto Argüelles Loayza el poder para realizar las mismas funciones de un gerente general. Con este poder, el cual sí se encontraba vigente, Argüelles aparecía como la persona designada por su empresa para firmar contratos.

DECISIÓN FINAL

Ante esta situación, la decisión del Tribunal de Contrataciones Públicas fue contundente al señalar que, debido a la vigencia del poder otorgado a Aniceto Argüelles, la oferta de Industrias Argüelles presentaba a la Municipalidad de San Isidro debía ser declarada como no admitida dado que su fundador, como consecuencia de su condena, se encontraba impedido de participar en estos procesos de selección.

La gravedad detrás de esta situación ha llevado a que el Tribunal de Contrataciones Públicas no sólo se limite a ordenar que la oferta de Industrias Argüelles sea declarada como no admitida, sino que también se abrirá un expediente administrativo sancionador contra esta empresa por la presentación de información inexacta.

LO QUE SE VIENE

El caso reportado en el informe presentado por este medio el día de ayer sobre el contrato de Industrias Argüelles con la Municipalidad de La Victoria podría seguir un camino similar al de San Isidro. Sudaca pudo acceder en exclusiva a un documento en el cual la Contraloría avisa que admitió una denuncia contra Industrias Argüelles por la firma de contratos pese al impedimento que pesa sobre su fundador.

[INFORME] Pese al impedimento que pesa sobre su fundador, la Municipalidad de La Victoria siguió firmándole adendas y generosos contratos a Industrias Argüelles varios meses después.

El caso de Industrias Argüelles sigue dando que hablar por la inexplicable decisión de algunos distritos de seguir firmando contratos con ellos pese a la condena que pesa sobre su fundador tras los hechos de corrupción que lo involucran. En esta oportunidad es la Municipalidad de La Victoria quien hasta firmó un contrato complementario con la empresa de un condenado que está impedido para contratar con el sector público.

EL IMPEDIMENTO

A principios del año 2025, el empresario Aniceto Argüelles logró un acuerdo muy importante para él. Tras verse implicado en la compra fraudulenta de un terreno que afectó los intereses de una comunidad campesina, Argüelles Loayza intentó sobornar a la magistrada Roxana Urbina Becerra con el objetivo de torcer el brazo de la justicia en favor a sus intereses.

Sin embargo, esa cuestionable maniobra por interferir con la justicia terminaría siendo expuesta y al fundador de Industrias Argüelles no le quedaría otra alternativa que buscar un acuerdo de terminación anticipada. Con esta estrategia, el empresario lograría evitar una condena que implique un paso por un establecimiento penitenciario siempre y cuando admitiera su estrategia para sobornar a Urbina Becerra.

Si bien Aniceto Argüelles pudo salvarse de una condena efectiva, el empresario fue condenado a cuatro años de pena privativa de la libertad suspendida condicionadas por determinadas reglas de conducta y el pago de una reparación civil que alcanzaba el monto de veinte mil soles.

Esta condena tendría un impacto considerable en su vida como empresario. Su cuestionable accionar armando una estrategia para corromper a una magistrada llevaría a que Argüelles quede imposibilitado de firmar contratos con el sector público además de las otras normas de conducta que figuran en la imagen anterior.

LA VICTORIA Y UNA REALIDAD DISTINTA

Sin embargo, en el distrito de La Victoria las cosas parecen manejarse de una manera muy distinta. En los primeros meses del año 2022, la Municipalidad de La Victoria convoca al Concurso Público N° 002-2022-CS-MLV-1 con el cual buscaban la contratación de un “Servicio de alquiler de maquinarias y unidades vehiculares para el transporte y disposición final de residuos sólidos”.

Este proceso terminaría con Industrias Argüelles recibiendo la buena pro en el mes de abril y, más precisamente, el 25 de abril del 2022 se suscribiría el contrato Contrato N° 013-2022-MLV que tendría una duración de casi tres años y por el cual la Municipalidad de La Victoria le pagaría la considerable cifra de S/ 69’728,400.00 a la empresa de Aniceto Argüelles.

Pero en abril del año pasado, cuando estaba por concluir este millonario contrato, la Municipalidad de La Victoria decide firmar una adenda con la cual se extendía el contrato con la empresa de Aniceto Argüelles que sería seguida de una nueva adenda firmada en el mes de junio. No conforme con ello, en julio del año pasado incluso se firmaría un contrato complementario por el monto de S/ 20’918,520.

Si bien en el año 2022 no existía ningún impedimento para Aniceto Argüelles ni su empresa, las dos adendas y el contrato complementario firmados durante el año 2025 ocurrieron varios meses después que se conociera la sentencia que le impedía al fundador de Industrias Argüelles estar involucrado en contratos con el sector público.

[INFORME] Órdenes de servicio por más de cien mil soles, un viaje a España y un ascenso sospechosamente rápido. La historia detrás de una insólita designación hecha por la gestión de Diego Uceda y Renovación Popular en la Municipalidad de La Molina.

En la Municipalidad de La Molina parecen haber adoptado la política de no juzgar a las personas por su pasado. Una consigna que, aunque puede parecer muy atractiva para un texto motivacional, toma otro tinte cuando se tiene en cuenta que sobran los funcionarios con antecedentes cuestionables que hasta los han llevado a ser condenados.

Sudaca pudo encontrar una extraña designación para una de las gerencias que tiene como protagonista a una persona cuyo nombre figura en una auditoría como responsable de presentar facturas falsas mientras trabajaba en otro municipio y anteriormente hasta fue condenada por presentar un documento bancario falso.

LA SENTENCIA Y LAS FACTURAS

En el año 2010 se dio a conocer una sentencia que involucraba a diversos funcionarios de la Municipalidad de Jesús María y a Ana del Carmen Mendoza Chirichigno, quien por aquel entonces se desempeñaba como gerente de la empresa Tour Car. Según la información a la que Sudaca tuvo acceso, el distrito que se encontraba bajo la gestión de Francisca Izquierdo Negrón le había otorgado la buena pro a la empresa de Mendoza Chirichigno en medio de serias irregularidades.

La empresa Tour Car S.A. por aquel entonces se dedicaba al rubro de alquiler de vehículos y transporte turístico. Sin embargo, esto no fue impedimento para que participe de una licitación que tenía como finalidad la contratación de un servicio de limpieza pública, eliminación de desmonte y mantenimiento de parques.

Posteriormente, la Contraloría encontró que Tour Car S.A. no sólo no contaba con experiencia laboral sino que tampoco tenía licencia de funcionamiento. Acorde a lo señalado en este documento, la empresa realizaría el servicio para el cual fue contratada con vehículos que no le pertenecían.

A ello se le sumó que la empresa de Mendoza presentó una carta de fianza emitida supuestamente a nombre de la entidad bancaria Interbank por un monto de más de trescientos mil soles, la cual sirve como garantía bancaría para asegurar el cumplimiento de contratos, que resultó ser falsa. La Contraloría fue contundente al señalar que, con todas estas irregularidades de por medio, las comisiones a cargo de estas licitaciones debían descalificar a este postor.

Este caso culminó con Mendoza Chirichigno, gerente de Tour Car S.A., siendo condenada a dos años de pena privativa de libertad suspendida y cinco mil soles de reparación civil por el delito contra la administración pública. En el año 2011, Mendoza buscaría la nulidad de la condena, aunque este intento no tendría éxito.

Años después, más precisamente el 2017, el nombre de Ana Mendoza Chirichigno volvería a aparecer. En esta oportunidad, una auditoría realizada en la Municipalidad de Santiago de Surco expondría serias irregularidades en las cuales Mendoza, quien ocupaba la gerencia de servicios a la ciudad, estaba involucrada.

En esta auditoría realizada por el Órgano de Control Institucional se encontraron numerosas deficiencias en el manejo del fondo de caja chica. La presentación de facturas con borrones, un uso inadecuado del fondo fijo de la caja chica y facturas sin detalles sobre los cantidades de bienes adquiridos llamaron la atención de los autores de este informe.

Pero lo más grave vendría más adelante. Acorde al informe al que Sudaca tuvo acceso, Mendoza Chirichigno habría presentado facturas falsas por cerca de dos mil soles. Fue el propio proveedor quien se encargó de aclarar que esas facturas presentadas por Ana Mendoza no le correspondían.

OPORTUNIDAD INESPERADA

Por supuesto, con este tipo de antecedentes plagados de mentiras y omisiones, era sólo cuestión de tiempo para que Ana Mendoza Chirichigno sea sancionada y esté impedida para trabajar con el sector público. Sin embargo, en ciertas esferas de la política peruana pareciera que contar con ese historial los convierte en funcionarios más interesantes.

Renovación Popular parece ser una de estas agrupaciones políticas que no ven mayor problema en entregarle cargos claves a personas con un historial como el que carga Mendoza Chirichigno. Por ello, el pasado 17 de marzo del 2025, la gestión de Diego Uceda designó a Mendoza en el cargo de confianza de asesora de la gerencia municipal.

Mendoza Chirichigno duraría menos de diez días en el cargo. Sorprendentemente, el municipio a cargo de Renovación Popular no tardó en darle un considerable ascenso. Por ello, desde el 26 de marzo del año pasado, Mendoza pasó a ocupar el cargo de gerente de participación vecinal.

Las buenas noticias para Mendoza Chirichigno desde su llegada a La Molina no paraban de llegar. Casi en simultáneo a su designación en una gerencia, la Municipalidad de La Molina la autorizó para que forme parte de una delegación que cinco días después, el 31 de marzo, estaría viajando a España.

Sin duda alguna, el mes de marzo fue muy lucrativo para Mendoza. A la designación como asesora seguida de un ascenso a gerente acompañado de un viaje se le sumó una orden de servicio por un “servicio especializado del sistema de gestión ambiental” por el cual recibió un pago de cuarenta mil soles a los cuales se le suman S/. 86,800 por otras siete órdenes de servicio que consiguió en menos de un año.

En una época en la cual a la población le cuesta cada vez más confiar en las autoridades, resulta inexplicable que el alcalde Diego Uceda y quienes acompañan la gestión de Renovación Popular en el distrito de La Molina consideren que, entre todos los profesionales disponibles, la persona idónea para ocupar una gerencia es alguien que arrastra un historial más que cuestionable.

[EL DEDO EN LA LLAGA] El caso de la red criminal construida por el infame magnate de las finanzas Jeffrey Epstein, si bien resulta escandaloso, no constituye ninguna novedad en la historia del género humano, plagada de atrocidades innombrables que muchos prefieren seguir ignorando.

Epstein armó una red de tráfico sexual sistemático de menores. Se calcula que unas mil niñas y adolescentes fueron reclutadas con promesas de dinero por “masajes” que derivaban en abusos sexuales. Testimonios detallan cómo Epstein y su cómplice Ghislaine Maxwell abusaban sexualmente de las menores en sus propiedades (Nueva York, Palm Beach, isla privada Little St. James, Nuevo México, París). Hay alegatos, algunos en documentos del FBI de 2019 a 2025, de que Epstein “prestaba” sus víctimas a hombres poderosos y adinerados. Esta red involucraba modelos, empleados, pilotos y asistentes que ayudaban a transportar y atraer a chicas jóvenes de distintos países. También hay testimonios aislados aún no corroborados de asesinatos, mutilaciones, sacrificios rituales, cercenamiento de bebés, intestinos removidos y consumo de excrementos (coprofagia) o carne humana (canibalismo) en yates o propiedades de Epstein.

Expertos independientes del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas declararon en febrero de 2026 que los archivos publicados sobre el caso Epstein contienen “evidencia perturbadora y creíble” de abuso sexual sistemático a gran escala, tráfico y explotación de mujeres y niñas, hasta el punto de constituir crímenes de lesa humanidad (esclavitud sexual, prostitución forzada, tortura, etc.), cometidos en un contexto de misoginia extrema, racismo y corrupción.

Hay quienes han querido ver una premonición de lo que recién está saliendo a la luz en la película “Ojos bien cerrados” (“Eyes Wide Shut”, 1999) de Stanley Kubrick, sobre todo en la escena central de la orgía enmascarada en una mansión remota, con máscaras venecianas, rituales formales, contraseñas, jerarquías y un ambiente de poder absoluto. Uno de los temas que la película explora es cómo el dinero y el estatus permiten acceder a mundos prohibidos donde las mujeres son cosificadas, y donde se garantiza la impunidad de los participantes. No es sólo sexo; es control y degradación, esa dinámica de élites que usan su posición para explotar a personas vulnerables sin temer ninguna consecuencia.

Sin embargo, la película que, a mi parecer, mejor retrata esa realidad es “Saló o los 120 días de Sodoma” (“Salò o le 120 giornate di Sodoma”, 1975) de Pier Paolo Pasolini, una adaptación de una obra del Marqués de Sade que el cineasta e intelectual italiano convierte en una alegoría del fascismo. En el film, cuatro libertinos fascistas (el duque, el presidente, el obispo y el magistrado) secuestran a un grupo de jóvenes y los llevan a un castillo remoto durante 120 días, donde crean un régimen totalitario de placeres sádicos. Las víctimas (jóvenes vírgenes, hijos/hijas de los propios libertinos) son tratadas como objetos para trueque, contratos y experimentos de degradación progresiva (desde humillaciones hasta abuso sexual, coprofagia, tortura y asesinato).

Los cuatro libertinos establecen reglas, contratos y rituales precisamente para afirmar su poder absoluto sobre la ley y la moral. Pasolini lo presenta como la lógica íntima del fascismo/capitalismo desatado: el placer máximo deriva del control total y la degradación ajena sin castigo. El verdadero “producto” no es el sexo, sino la impunidad. Los cuatro poderosos (representando poder económico, político, religioso y judicial) se vigilan y refuerzan entre sí.

“Saló” es ficción alegórica extrema, diseñada para ser insoportable y denunciar el fascismo como posibilidad permanente del poder. Por la crudeza de sus imágenes, no obstante su valor artístico, el film fue prohibido o censurado en decenas de países, entre ellos Italia, Reino Unido, Alemania Occidental, Suecia, Nueva Zelanda y Canadá

Los paralelos con el caso Epstein son evidentes. Tanto en el film como en el caso que nos atañe había un espacio aislado y “extraterritorial”, donde las víctimas eran tratadas como objetos para trueque, contratos y experimentos de degradación progresiva. La isla Little St. James, de propiedad de Epstein, funcionaba como un enclave aislado, accesible solo por avión privado o yate, donde se alega que ocurrían abusos sistemáticos sin interferencia externa. Los archivos del caso Epstein muestran una red de contactos entre multimillonarios, políticos y figuras influyentes, donde la participación o el conocimiento mutuo creaba una barrera de silencio y protección.

Mientras que Pasolini filmaba para provocar y diagnosticar la corrupción del poder, lo de Epstein ocurrió en una sociedad democrática con leyes, pero con fallas institucionales que permitieron la impunidad por décadas. Pero tanto en el film como en la realidad se constata que la concentración extrema de riqueza y poder puede generar espacios de impunidad donde la explotación se convierte en sistema.

Las semejanzas van más allá de los contextos históricos. Pues Pasolini concebía el fascismo no como un régimen histórico puntual, el de Benito Mussolini, sino como una posibilidad permanente y estructural del capitalismo avanzado, lo que algunos llaman “capitalismo filofascista”, “neofascismo consumista”, “fascismo tardocapitalista” o “fascismo total” en su forma más sutil y depredadora.

Pasolini lo dijo explícitamente en sus ensayos de los años 70: que el consumismo masivo y el neocapitalismo no son opuestos al fascismo; son su evolución más eficaz y menos visible. Mientras el fascismo clásico usaba uniformes, marchas y propaganda nacionalista abierta, el “nuevo fascismo” (el del capital desregulado) homogeneiza culturalmente, anula la diversidad, reduce al ser humano a objeto de consumo y crea espacios de impunidad absoluta para las élites.

Esto se aplica perfectamente a la red de Epstein. El capitalismo filofascista se manifiesta en la cosificación extrema de las víctimas (niñas tratadas como mercancía intercambiable, reclutadas en red piramidal), la protección mutua entre poderosos (contactos cruzados que crean silencio cómplice) y la degradación antropológica (aquí, por la explotación sexual sistemática de personas vulnerables). No se trata de ideología explícita, sino de una lógica fascistoide inherente al poder desnudo. Cuando la acumulación ilimitada de riqueza elimina cualquier freno ético o legal, surge un “fascismo de mercado” o “anarquía del poder” donde las élites crean micro-totalitarismos privados. Pasolini lo llamó «fascismo total» porque penetra hasta en lo corporal y lo íntimo.

Así lo expresaba en sus “Escritos corsarios”, una recopilación de artículos periodísticos y ensayos breves escritos entre 1973 y 1975:

«Creo profundamente que el verdadero fascismo es lo que los sociólogos han llamado con demasiada buena voluntad “la sociedad de consumo”. […] Este nuevo fascismo, esta sociedad de consumo, ha transformado profundamente a los jóvenes, los ha tocado en lo íntimo, les ha dado otros sentimientos, otros modos de pensar, de vivir, otros modelos culturales. No se trata ya de una regulación superficial, escenográfica, como en la época mussoliniana, sino de una regulación real que les ha robado y cambiado el alma. […] La “civilización del consumo” es una civilización dictatorial. En suma, si la palabra fascismo significa la prepotencia del poder, la “sociedad de consumo” ha realizado bien el fascismo».

Epstein no era un “perverso aislado”; era el gestor de un enclave extraterritorial (la isla, el jet, las mansiones) donde elites capitalistas experimentaban la impunidad total. El placer máximo no viene del sexo en sí, sino de violar todas las leyes humanas sin consecuencias, igual que en “Saló”, donde el sadismo se ritualiza para afirmar el poder absoluto.

De este modo, “Saló” no es sólo una comparación estética o de atrocidades. Es una premonición ideológica que Pasolini lanzó contra el capitalismo consumista, y los archivos de Epstein la hacen sonar proféticamente acertada. Muestra cómo el poder absoluto, cuando se desliga de cualquier rendición, tiende a reproducir dinámicas fascistas, no por nostalgia mussoliniana, sino por la lógica interna del capital sin frenos.

[INFORME] La investigación por presunto dumping en la importación de alambrón de origen chino, actualmente en trámite ante la Comisión de Fiscalización de Dumping y Subsidios del Indecopi, ha generado no solo controversia técnica sino también cuestionamientos sobre la conducción e impàrcialidad del procedimiento. Precisamente, este viernes 27 de febrero se realizará una audiencia pública virtual para que las partes expongan sus posiciones, ante una serie de cuestionamientos.

El caso adquirió especial relevancia tras la inusual rapidez con la que se impuso una medida provisional al inicio de la investigación, decisión que impactó de inmediato en la cadena productiva y en los precios del mercado de todos los peruanos. Posteriormente, el reciente Documento de Hechos Esenciales emitido por la Comisión ha sido objeto de observaciones técnicas por parte de actores del sector, quienes advierten posibles inconsistencias metodológicas y cuestionamientos al análisis de daño.

Documentación oficial revela vínculos funcionales previos entre el actual Secretario Técnico de la Comisión, Luis Alberto León Vásquez, y profesionales vinculados al estudio jurídico que hoy interviene en procesos ante dicha instancia.

En este contexto, ahora surge una preocupación adicional: la imparcialidad en la conducción técnica del procedimiento.

Vínculo funcional previo en la Sala de Defensa de la Competencia

Registros oficiales acreditan que Luis Diez Canseco Núñez fue Vocal de la Sala de Defensa de la Competencia entre diciembre de 2006 y agosto de 2008.

https://consultasenlinea.mincetur.gob.pe/casinos/archivos/2006LEY28945.pdf
https://www.propuestaciudadana.org.pe/sites/default/files/norma_legal/archivos/062_2008_PCM_ds.pdf

Durante ese mismo período, según la Memoria Institucional 2007 del Indecopi, Luis Alberto León Vásquez se desempeñó como Secretario Técnico de la misma Sala.

https://www.gob.pe/institucion/indecopi/informes-publicaciones/7328335-memoria-institucional-2007

No se trata de una coincidencia institucional menor. Se trata de una relación orgánica dentro del mismo órgano resolutivo, donde el Vocal ejercía posición jerárquica respecto del actual Secretario Técnico (Luis Alberto León Vásquez) de la Comisión de Fiscalización de Dumping y Subsidios del Indecopi, responsable de la tramitación técnica y el soporte jurídico de los expedientes sometidos a decisión.

Es decir, existió una relación funcional directa dentro de la estructura decisional.

https://pe.linkedin.com/in/luis-alberto-le%C3%B3n-v%C3%A1squez-15997087

Más que coincidencias dentro de la Comisión de Dumping

Luis Alberto León Vásquez asumió el cargo de Secretario Técnico de la Comisión de Fiscalización de Dumping y Subsidios en agosto de 2008, función que mantiene hasta hoy.

https://www.gob.pe/institucion/indecopi/funcionarios/1607-luis-leon-vasquez

Por su parte, Robert Venero Peralta se desempeñó como Abogado Senior en la misma Comisión, conforme información pública del estudio jurídico en el que actualmente labora.

https://diezcanseco.pe/staff/robert-venero-peralta/

No es un dato menor que la Secretaría Técnica dirige la tramitación técnica de los procedimientos y coordina el trabajo jurídico de la Comisión. El cargo de Abogado Senior implica participación directa en el análisis y sustento de expedientes.

Se trata, nuevamente, de extrañas coincidencias dentro de la misma estructura operativa y técnica de la Comisión de Fiscalización de Dumping y Subsidios del Indecopi,

Estándar reforzado de imparcialidad en un caso de alto impacto

La investigación sobre alambrón chino no es un procedimiento menor. Sus efectos alcanzan a importadores, industria transformadora, empleo y costos en diversos sectores productivos nacionales.

Cuando en un procedimiento de esta magnitud interviene profesionalmente un estudio jurídico fundado por un ex Vocal con quien el actual Secretario Técnico mantuvo vínculo funcional directo, y donde además labora un profesional que coincidió en funciones dentro de la misma Comisión, el estándar exigible es el máximo nivel de transparencia.

No se trata de imputar conductas indebidas. Se trata de preservar la apariencia objetiva de imparcialidad. En materia de función pública, la apariencia de imparcialidad es tan importante como la imparcialidad misma.

Algunas preguntas son inevitables:

¿Se informó formalmente esta coincidencia funcional a la Comisión?
¿Se evaluó la abstención preventiva del Secretario Técnico de la Comisión?
¿Se adoptaron medidas para blindar el procedimiento frente a cuestionamientos de parcialidad?

Ante la magnitud económica del caso y los cuestionamientos técnicos ya formulados respecto al Documento de Hechos Esenciales, se formula un llamado directo al Presidente del Consejo Directivo del Indecopi y a los miembros de la Comisión de Fiscalización de Dumping y Subsidios para que:

  1. Soliciten un informe formal del Secretario Técnico respecto de los vínculos funcionales descritos.
  2. Evalúen si corresponde su abstención en los procedimientos donde intervenga el estudio jurídico vinculado.
  3. Garanticen que la investigación sobre alambrón chino se conduzca bajo un estándar reforzado de transparencia, debido proceso e independencia técnica.

En decisiones que pueden alterar la estructura de un mercado completo, la confianza institucional no es un accesorio. Es la base de la legitimidad. La transparencia no es un gesto político. Es una obligación institucional.

Cuando están en juego decisiones que impactan mercados completos, empleo e inversión, la confianza en la imparcialidad del proceso no puede quedar librada a interpretaciones. La credibilidad del sistema se fortalece cuando las dudas se enfrentan con claridad, no cuando se minimizan.

[Música Maestro] El sábado, casi al mediodía, la noticia de su fallecimiento conmovió a mi corazón salsero a través de un mensaje de WhatsApp. Y supongo que lo mismo debe haber ocurrido con miles de corazones salseros a lo largo y ancho de Latinoamérica y Estados Unidos, en aquellas zonas donde el aura de su música barrial, sus arreglos inteligentes para metales y orquestas sinfónicas, su inconfundible voz nasal y esa estética de bajomundo que caracterizó a las carátulas de sus álbumes clásicos -diseñadas por el célebre “señor salsa”, Israel “Izzy” Sanabria- se impuso como el espíritu vital de la salsa dura.

Esa identidad visual y sonora que fue, por un lado, una innovación estrictamente artística que desligó a la naciente salsa de sus orígenes ambiguos -el boogaloo sonaba todavía demasiado gringo, demasiado jazzeado- y por el otro, una declaración de principios de orgullo étnico y socioeconómico, una combinación de pobreza con sofisticación que dio a Willie Colón estatus de padre fundador de la salsa, junto con los creadores del sello Fania. Si Jerry Masucci era el negociante y Johnny Pacheco el líder, Colón era el obrero que en los estudios dirigía, producía, arreglaba, ordenaba elementos y lanzaba voces al estrellato.

Lamentablemente, la vejez le trajo ciertas inconsistencias -en concreto, su incomprensible apoyo a Donald Trump- pero ese tramo de su vida no es lo suficientemente relevante como para opacar todo su legado como organizador de los primeros momentos de un género que hoy padece una nueva crisis, acaso más aguda y difícil de superar que la debacle sufrida a mediados de los ochenta con la caída de la salsa clásica y el ascenso de sonidos más aguados y accesibles a los públicos nuevos. Que en paz descanse Willie Colón, “el diablo”.

Con Héctor Lavoe: Su eterno protegido

Durante casi una década, los nombres de Willie Colón y Héctor Lavoe fueron una sola cosa, una entidad imbatible en el entorno de la nueva música latina. Johnny Pacheco (1935-2021), el flautista y director dominicano, fue quien los presentó, allá por 1966. Tenían 16 y 19 años, respectivamente. crecieron y aprendieron juntos las mieles de la fama, las caídas y recuperaciones en un torbellino de música, efervescencia creativa y excesos de todo tipo.

Colón venía desarrollando su carrera como trombonista, trompetista y productor desde jovencito. Había nacido en el Bronx, en Nueva York, pero fue criado en la patria de sus padres, Puerto Rico para después, de adolescente, llegar de nuevo a la Gran Manzana. Su pasión por el latin-jazz y el boogaloo le permitió componer varias canciones para llenar por lo menos un par de discos para Alegre Records.

Pero, cuando el sello cayó en dificultades financieras, aquel proyecto inicial se frustró. Allí aparecieron Masucci y Pacheco para llevarse al intuitivo pero aun inexperto Willie Colón a la escudería de Fania Records. Esos dos discos terminaron siendo El malo (1967) y The hustler (1968), con Héctor Lavoe compartiendo el micrófono con Elliot Romero y el legendario Gabriel Peguero, más conocido por su alias “Yayo El Indio”.

Discos y canciones inolvidables

Entre 1967 y 1975, el dúo produjo diez extraordinarios álbumes para Fania Records, todos con éxitos inolvidables y fundamentales para cualquier persona que se diga amante de la buena salsa. Imposible no emocionarse al escuchar clásicos como la poderosa Barrunto (La gran fuga, 1971), la bomba Ah-ah/Oh-no (El juicio, 1972) o los infaltables temas navideños La murga y Aires de Navidad (Asalto navideño Vol. 1, 1970). Sin embargo, son los discos Cosa Nuestra (1970) y Lo mato (Si no compra este LP) (1973) los que aportaron más canciones al canon salsero: Te conozco, Che che colé, el bolero Ausencia, Todo tiene su final, El día de mi suerte, Calle luna, calle sol.

La sociedad se acabó en 1975, aunque solo en lo relacionado a firmar discos como dúo. Luchando con sus propias inseguridades, Héctor Lavoe inició su carrera como solista ese año, con el LP La voz, que contiene exitazos como El todopoderoso, Rompe Saragüey, la versión en estudio de Mi gente -que habían estrenado con la Fania All-Stars en sus discos en vivo- y el bolero de nuestro Mario Cavagnaro, Emborráchame de amor, bajo la producción de Willie Colón.

Este trabajo conjunto se mantuvo en casi todos los álbumes en solitario de Lavoe. Así, cada vez que escuchas canciones como Juanito Alimaña, Triste y vacía (Vigilante, 1983), Periódico de ayer, Hacha y machete (De ti depende, 1976), El cantante (Comedia, 1978), escuchas, además de la inconfundible presencia vocal de Héctor, los coros y arreglos de Willie.

El sonido de Colón

Los trombones fueron el aporte central que hizo Willie Colón a la salsa, un sonido rugoso, duro y agresivo que él mismo generaba, junto a sus otros dos compañeros, los norteamericanos Barry Rogers y Lewis Kahn. Ese ataque grueso y metálico caracteriza todas las secciones instrumentales en los temas más conocidos de Colón, tanto con Héctor Lavoe como con Rubén Blades, una marca registrada. Pero cuando uno escucha los tres instrumentales incluidos en The good, the bad and the ugly (1975) -MC² (Theme Realidades), Doña Toña o I feel campesino, la cosa queda aun más clara.

Otro gran aporte de las instrumentaciones de Willie Colón fue la decidida incorporación de los dos ritmos tradicionales de Puerto Rico, la bomba y la plena, con uso de brillantes percusiones menores -triángulos, campanas- y el cuatro de Yomo Toro (1933-2012), que además forma parte de las carátulas de los asaltos navideños, esa selección de ritmos caribeños aplicados a las fiestas decembrinas, canciones conocidas en el folklore boricua como “aguinaldos”.

Por último y no menos importante está la visión modernizadora de Willie Colón, al introducir elementos nuevos a sus ensambles salseros, como conjuntos de cuerdas, coros femeninos e instrumentos del pop-rock -baterías electrónicas, guitarras eléctricas-, además de un fino oído para enriquecer su repertorio caribeño con sonidos del Brasil -Oh qué será, de Chico Buarque es un ejemplo (Fantasmas, 1983), de España -como la conocidísima Gitana (Tiempo pa’ matar, 1984) o del lejano oriente- en el instrumental Chinacubana (Solo, 1979) o Asia (Top secrets, 1989).

Con Rubén Blades: Una amistad rota por el dinero

El camino de Willie Colón continuó cosechando éxitos tras la separación parcial de Lavoe. Al frente de sus músicos regulares en Fania -entre ellos Salvador Cuevas (bajo), Joe “Professor” Torres (piano), Barry Rogers y Lewis Kahn (trombones), Milton Cardona, José Mangual Jr. (percusiones)- Colón entabló una nueva sociedad junto al cantautor panameño Rubén Blades, alcanzando cuotas más elevadas de fuerza lírica y conciencia sociopolítica.

Cinco años bastaron para hacer de este dúo el nuevo capítulo estelar de la salsa clásica. Canciones como Según el color, Pablo pueblo (Metiendo mano, 1977), Maestra vida, El nacimiento de Ramiro (Maestra vida, 1980), Tiburón, Ligia Elena (Canciones del solar de los aburridos, 1981) y todo el LP Siembra (1978), contienen algunas de las mejores grabaciones de la historia de la salsa, todas bajo la dirección musical de Willie Colón.

Aunque después de The last fight (1982) sus caminos musicales se separaron, Colón y Blades coincidieron unas cuantas veces más, antes de romper palitos en una cadena de desavenencias que solo la muerte del trombonista ha logrado cortar. Inclusive el álbum Tras la tormenta (1995), que generó un gran ingreso a los rankings de Colón con el tema Talento de televisión y se promocionó como el gran reencuentro entre ambas estrellas, fue grabado por separado. Asuntos mezquinos de contratos y regalías quebraron una de las colaboraciones más fructíferas de la música popular en nuestro idioma.

Como solista: Cantante y productor infatigable

Aunque podríamos calificar sus dos primeros trabajos -El malo y The hustler- como solistas, en realidad Willie Colón se estrena como artista individual con una extraordinaria suite instrumental, preparada especialmente para un programa de televisión, El baquiné de angelitos negros (1977) en el que incorpora violines -con solos de Alfredo de la Fe, otra estrella de la Fania- al ensamble salsero e intercala su extensa composición con una melodía muy conocida, la del bolero Angelitos negros (Andrés Eloy Blanco/Manuel Álvarez Rentería) que popularizara el cantante mexicano Pedro Infante en la película del mismo nombre.

Paralelamente a ese trabajo y sus presentaciones con Rubén Blades, Willie Colón se unió a la cubana Celia Cruz, para el disco Only they could have made this album (1977), en el que destacaron Burundanga y un arreglo de Willie de Usted abusó, clásico de la música brasileña. Dos años después lanzaría Solo (1979), con composiciones propias como Nueva York, Señora, Sin poderte hablar o el instrumental Chinacubana -que usaría en los ochenta Luis Delgado Aparicio como cortina de su programa televisivo Maestra Vida (Canal 9)- y donde exhibe una vez más sus interesantes ideas musicales, combinando arreglos sinfónicos, elegantes coros femeninos y ritmos caribeños con maestría.

Los años ochenta vieron a Willie Colón más decidido en consolidarse como voz solista, con una cadena de populares álbumes como Corazón guerrero (1982), Fantasmas (1983), Criollo y Tiempo pa’ matar (1984). Precisamente, en este último aparece la canción que se convertiría en uno de sus trabajos más sofisticados -aunque los arreglos no son suyos sino de Héctor Garrido- la canción Gitana, escrita en 1979 por el cantaor José Manuel Ortega Heredia «Manzanita», para su primer disco. Willie Colón hizo suya esta canción española hasta convertirla en la más popular de su catálogo solista.

Esa misma década produjo álbumes para Héctor Lavoe, Celia Cruz, Ismael Miranda, entre muchos otros, un trabajo que venía realizando desde sus inicios como integrante de la Fania All-Star y promotor de clásicos de la salsa como la orquesta La Conspiración del trompetista portorriqueño Ernie Agosto (1950-2003). En 1982, relanzó la carrera de la trovadora venezolana Soledad Bravo con el LP Caribe, poniendo a su servicio a los músicos de su orquesta y arreglos para salsa de composiciones de Milton Nascimento, Chico Buarque y Silvio Rodríguez.

De Idilio a El Malo II, lo último de Willie Colón

En 1986, en un disco titulado Especial No. 5, apareció un bolero con sonido sintetizado, composición del venezolano Luis Guillermo González, titulado Pregunta por ahí, que fue usado como tema de créditos finales en la telenovela La intrusa (RCTV), protagonizada por los actores Víctor Cámara y Mariela Alcalá. Debido a la popularidad de la novela -en la que el mismo Colón aparece haciendo de sí mismo- la canción se hizo muy conocida, mostrando una faceta nueva del salsero.

Luego siguieron dos éxitos radiales, Asia y El gran varón (Top secrets, 1989), cerrando una década difícil para la salsa como género musical, por el auge de la llamada “salsa sensual”. En los noventa, Willie Colón se mantuvo vigente con dos canciones que hasta hoy rotan por radios salseras: Idilio, una composición de los años treinta, de Alberto “Titi” Amadeo, en que hace armonías vocales con el productor Ángel “Cucco” Peña (de su LP Hecho en Puerto Rico, 1993) y la mencionada Talento de televisión (Tras la tormenta, 1995). Sus giras por Latinoamérica, siempre exitosas, mostraban a un artista algo desgastado por el sobrepeso y otros problemas de salud, aunque su prestigio en el mundo de la música latina se conservó intacto.

El siglo XXI vio a Willie Colón involucrándose en política y, específicamente, en temas de seguridad ciudadana. Incluso alcanzó a graduarse como teniente adjunto del Departamento de Seguridad Pública de la policía del condado de Westchester, en Nueva York. Entre 1994 y 2008 fue común verlo apoyando campañas del Partido Demócrata. Sin embargo, entre 2012 y 2013, desde que manifestó su abierta oposición a la dictadura de Hugo Chávez en Venezuela -incluso hizo una canción al respecto, Mentiras frescas- su postura política fue virando hasta decantar en un inexplicable respaldo a Donald Trump, lo cual generó más de un cruce de palabras con su antiguo camarada, Rubén Blades.

Entre los años 2017 y 2019 estuvo de gira celebrando sus 50 años de carrera artística, pero el 2023 anunció su retiro de los escenarios debido a una descompensación tras un concierto en Cali, Colombia. Su última producción discográfica se tituló El Malo II: Prisioneros del mambo (2008) que incluyó un medley de su época junto a Héctor Lavoe con las canciones La banda (1973), Periódico de ayer (1976), El todopoderoso (1975) y El cantante (1978).

De La banda a Siembra: Las polémicas de Willie

En el año 2010, los medios peruanos fueron leídos por toda la América Latina salsera por un titular en sus secciones de espectáculos que daba cuenta de la detención, durante la madrugada posterior a un concierto que había ofrecido en una desaparecida discoteca en el distrito limeño de La Molina, de Willie Colón, por un caso de plagio.

La famosa canción La banda (Asalto navideño Vo. 2, 1973) -a veces consignada como “Llegó la banda”- había sido motivo de una denuncia penal hecha por el compositor y músico limeño Walter Fuentes Barriga (1948-2019) -integrante de la orquesta nacional Las Estrellas de la Máquina- quien aseguraba ser el autor original, en sus tiempos como integrante de la orquesta de música tropical del director argentino Enrique Lynch (1948-2020), muy conocido en Lima a finales de los sesenta. Y era cierto, como demuestran las grabaciones.

Luego de varias idas y vueltas, la cosa legal se entrampó sin llegar a buen puerto. Al parecer, este sería uno de esos casos en que no se respetaron los créditos por las precariedades de los controles de derechos de autor de la industria musical en esas épocas, algo similar a lo que le ocurrió al cantautor Paul Simon, tras la versión en inglés de El cóndor pasa que tituló If I could (Bridge over troubled waters, 1970, el último LP de Simon & Garfunkel). Mientras que los herederos de Daniel Alomía Robles (1871-1942) sí llegaron a un acuerdo con el músico neoyorquino, Fuentes falleció sin alcanzar justicia, aunque actualmente las reediciones de la grabación de Colón sí mencionan su nombre como autor.

El caso de Siembra, el legendario disco que grabara junto a Rubén Blades en 1978, se reactivó hace un par de años cuando el panameño recibió un Grammy por su versión en vivo, conmemorando los 45 años de su lanzamiento, sin considerar a Colón -quien había sido productor y organizador de aquella obra maestra salsera, el álbum más vendido en la historia del género-, lo que motivó una virulenta reacción de Willie y una respuesta, alturada y firme, del compositor de clásicos incluidos allí como Plástico y Pedro Navaja. Solo la muerte pudo acabar con esta pelea, que cuento a detalle en este artículo.

En estos días, en que se viene hablando desde distintos ámbitos -desde conversaciones domésticas hasta círculos académicos y líderes de opinión- acerca de Bad Bunny y su supuesto rol como máximo representante de la latinidad moderna, la muerte de Willie Colón nos obliga a mirar y escuchar a un verdadero e indiscutible referente de un orgullo racial, regional y musical que perduró durante décadas y del cual se seguirá hablando en generaciones posteriores.

[Migrante al paso] Abrí una hoja de Excel. No entendía nada. Desde el colegio con sus clases de informática que no veía algo así. Soy pésimo para esas cosas. Con las justas manejo Word básico. Ahora que manejo un negocio, tengo que estar por lo menos familiarizado con el programa y entender a la perfección lo que es un flujo de caja. Ya se imaginarán a un escritor haciendo un flujo de caja. Me sentía totalmente descolocado. Intenté varias veces y no me salía. Me comencé a poner ansioso y derrotado por esa página cuadriculada. Me sentía tonto. Los números no cuadraban y ya estaba mareado. Hasta pensaba que me había olvidado de cómo multiplicar y dividir. Llevo menos de un año usando chat GPT para tareas simples, justamente como para sacar cálculos u ordenar finanzas. Cuando tuve que hacerlo solo perdí el control. Yo no crecí con estas herramientas de inteligencia artificial, me preguntaba qué pasará si de pronto deja de existir. ¿En qué momento se volvió algo imprescindible? Creo que el mundo ya cambió por completo, pero aún no lo asimilamos. Supongo que algo parecido sucedió con el internet. Me temo que esto sí es un poco más invasivo. Solo me bastó un pequeño ejercicio para darme cuenta de lo fácil que es hacer a una persona inútil y lo fácil que va a ser que negocios y sistemas complejos de políticas públicas lleguen a manejarse solos. Bueno, después de todo lo que vemos tal vez sea mejor así.

Recordaba un examen de Office en el colegio, no recuerdo bien el nombre, pero era un examen internacional que demostraba tu dominio sobre los principales programas de Microsoft. Me saqué sobresaliente, pero no lo hice yo. Justo cuando tocaba la parte de Excel, me rendí. Eran como 40 preguntas o algo así. Faltaban 10 minutos y no había respondido nada. Yo ya había aceptado jalar el curso. Ya no quedaba nadie en el cuarto helado lleno de pantallas antiguas y pesadas, un salón que siempre estaba oscuro. No sé con qué cara me habrán visto, pero me ayudaron. Alguien tomó mi sitio y en poquísimo tiempo terminó todas las preguntas. De esa manera, fui el mejor del salón. Ahora solo agarraría mi teléfono o abriría otra pantalla y chat GPT me daría todas las respuestas.

Me imagino que ya no existirán ese tipo de exámenes. Estas nuevas herramientas están obligando a los sistemas educativos a que cambien por completo. Me parece perfecto, porque era de lo más anticuado. Estuve en un buen colegio y, aun así, siendo niño me daba cuenta de lo desfasado e inútil que era. Desde el sílabo hasta el sistema de evaluación. Bueno, esas tonterías ya no pueden pasar desapercibidas. Me río de recordar que me decían: ¿acaso vas a tener una calculadora en el bolsillo? Si hubieran sabido que lo que todos tenemos en el bolsillo tiene más herramientas que todo ese salón de cómputo. Hubiera sido una locura pensarlo también, pero ahora que ya sabemos cómo avanzan las cosas debería ser tomado en cuenta para futuros modelos educativos.

El trabajo dignifica a la gente. Estoy de acuerdo, no de manera exagerada ni luterana, en el sentido de que mediante el trabajo logras el camino correcto. Pero sí me he dado cuenta de que, ocupando tu tiempo, por lo menos un poco, trabajando te sientes mejor. Es algo que recién estoy descubriendo. He trabajado antes, pero muy poco comparado con otras personas de mi edad. Pero tengo bastantes cosas que he hecho y los demás no. Mi tolerancia es mucho más baja, porque recién estoy aprendiendo cosas, cosas que varios tuvieron que aprender hace 10 años o más. Nunca es tarde. Pronto podré superar, calmado, momentos mucho más difíciles que una simple hoja de Excel.

Termino de escribir la crónica un poco tarde. A la vez muy temprano. Lunes, 5 de la mañana, ahora tengo que despertarme temprano para hacer ejercicio antes de trabajar. Lo que antes era una tortura ahora es algo usual. No suele ser tan temprano, pero he tenido épocas en las que no conocía las mañanas, mi día comenzaba con el almuerzo. En ese momento me encantaba, ahora me siento inútil cuando me sucede. No solo he tenido que aprender a tener que trabajar, también a ser productivo de día. La noche era mi momento, me sentía más cómodo mientras todos dormían. Entonces, no sé si el trabajo te dignifica, pero por lo menos te da una estructura. Y como me dijo un amigo el otro día: tu vida no es el horario, pero el horario ayuda a que tu vida funcione.

[OPINIÓN] El Perú no enfrenta una crisis política coyuntural. Vive, desde hace varios años, una crisis estructural de ingobernabilidad democrática. No se trata únicamente de la inestabilidad en los cargos o de la sucesión permanente de autoridades; se trata de una degradación profunda de la política como espacio de responsabilidad pública. La clase política actual ha demostrado, en reiteradas oportunidades, que prioriza la repartija del poder antes que la conducción del país, mientras la ciudadanía enfrenta violencia, inseguridad y abandono de la salud, la educación y las políticas de igualdad.

Esta crisis no es neutra. Tiene efectos diferenciados y particularmente graves para las mujeres y las poblaciones más vulnerables. En un contexto donde los feminicidios no cesan, donde la violencia sexual sigue marcando la vida de niñas y adolescentes, y donde la desigualdad limita el acceso efectivo a derechos, resulta inadmisible que estos temas hayan sido desplazados del centro del debate político. Más aún, es éticamente intolerable que se normalice la posibilidad de que personas con denuncias graves por violencia o con discursos que justifican matrimonios infantiles aspiren a ocupar los más altos cargos del Estado.

Tomar atención a estas dimensiones, no es accesorio. La forma en que un candidato o candidata se posiciona frente a la igualdad de género y los derechos humanos revela su concepción del poder. Quien minimiza la violencia contra las mujeres, quien tolera la idea de obligar a una niña a parir, quien relativiza el sufrimiento de los más vulnerables, no está expresando una opinión aislada: está evidenciando una falta de ética y una actitud complaciente con el abuso.

La experiencia reciente debería servirnos de advertencia. Cuando se relativizan antecedentes de denuncias de violencia, cuando se trivializan afirmaciones sexistas o actitudes patriarcales bajo la excusa de la “eficiencia” o la “mano dura”, se habilita un estilo de liderazgo basado en la virilidad tóxica, el abuso simbólico y la instrumentalización del poder. Esa lógica no es anecdótica; forma parte de un perfil que luego se traduce en prácticas caóticas, corrupción y aprovechamiento del cargo.

La ciudadanía está cansada. No solo de la corrupción y la irresponsabilidad de quienes acceden al poder, sino también de la sensación de no tener alternativas éticamente defendibles. Sin embargo, el agotamiento no puede llevarnos a la indiferencia. Las negociaciones políticas están sobre la mesa y, aunque las opciones inmediatas para asumir la presidencia del Congreso no despierten esperanza, la mirada debe situarse en el futuro próximo. En abril, en las urnas, se jugará nuevamente la posibilidad de redefinir el rumbo democrático.

La pregunta es ineludible: ¿quién ofrece un plan de gobierno serio, con propuestas viables y centradas en los problemas reales del país? ¿Quién demuestra una actitud inclusiva y una preocupación genuina por el dolor de los más vulnerables? La sensibilidad frente al sufrimiento ajeno no es un gesto sentimental; es un indicador de compromiso democrático. Sin una defensa auténtica de los derechos humanos de todas las personas, no puede haber buen gobierno.

En tiempos de crisis continua, detenerse a reflexionar es un acto político. Elegir no es solo optar por un nombre, sino por una concepción de país. Si la democracia ha de sobrevivir a su propia erosión, necesita autoridades con integridad, con perspectiva de igualdad y con una ética pública que coloque la dignidad humana en el centro. Sin ello, cualquier promesa de orden o estabilidad será apenas una fachada más de la misma crisis que decimos querer superar.

[NOTA] Algunos deciden entrar donde más se necesita liderazgo.

David Novoa, empresario líder en el sector salud, ha dado un paso que marca un punto de inflexión: postula al Senado Nacional con el número 2 decidido a convertir la salud pública —y la defensa de las personas que viven con VIH— en una prioridad de Estado.

Su candidatura no nace de la política tradicional. Nace del terreno.

De la experiencia directa con pacientes, sistemas colapsados y brechas que afectan, sobre todo, a las minorías más vulnerables.

Salud pública como causa, no como discurso

Novoa ha construido su trayectoria defendiendo el acceso oportuno al diagnóstico, la continuidad del tratamiento y la protección de derechos de las personas que viven con VIH. Para él, el VIH no es una estadística: es una deuda pendiente del Estado.

Su propuesta es clara:

  • Garantizar presupuesto sostenido para prevención y tratamiento.
  • Blindar las políticas contra el VIH frente a cambios políticos coyunturales.
  • Fortalecer infraestructura, equipamiento y talento humano en regiones.
  • Descentralizar la gestión sanitaria para que las decisiones no se tomen solo desde Lima.

La salud, sostiene, no puede depender del calendario electoral.

Una agenda sanitaria con impacto nacional

La candidatura de Novoa se da en el marco de la alianza Fuerza y Libertad —integrada por Fuerza Moderna y Batalla Perú— que participa en las Elecciones Generales 2026 con Fiorella Molinelli como candidata presidencial.

Si bien la alianza plantea una propuesta de centro pragmático enfocada en seguridad, educación e infraestructura, la presencia de Novoa introduce un eje sectorial contundente: la salud como política estructural de la República.

No como promesa.

Como sistema.

La defensa del VIH como compromiso de Estado

El empresario propone consolidar legislación que garantice acceso universal a medicamentos, prevención integral y protección contra la discriminación.

Plantea que el Senado debe asumir un rol activo de fiscalización para que los programas de VIH no dependan de la voluntad de turno, sino de compromisos institucionales de largo plazo.

Su enfoque es triple:

  • Sanitario.
  • Social.
  • Presupuestal.

Porque la lucha contra el VIH no es solo médica.

Es también una cuestión de dignidad.

2026: salud como eje del debate nacional

Fuerza y Libertad fue la primera alianza habilitada oficialmente por el Jurado Nacional de Elecciones para competir en 2026. En ese escenario, la postulación de David Novoa busca posicionar algo concreto: que la salud pública deje de ser secundaria en el debate político.

Su ingreso al Senado apunta a una representación con enfoque técnico, mirada regional y especialización real en el sector.

No es un político improvisado hablando de salud.

Es un empresario de la salud entrando a la política para defenderla.

Y en un país donde la brecha sanitaria aún es profunda, esa diferencia importa.

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