El alcalde de La Molina, Diego Uceda, se vuelve a enfrentar a serias acusaciones. La teniente alcalde de este distrito ha conversado con Sudaca para exponer la hostilidad que viene padeciendo y estaría siendo orquestada desde la propia municipalidad.
El pasado mes de febrero empezó a circular en redes sociales un escandaloso audio en el cual se escuchaba a Diego Uceda, alcalde de La Molina, realizar comentarios ofensivos contra su teniente alcalde Milagritos Quintana Mogollón. En la grabación se escucha al político de Renovación Popular durante una reunión con funcionarios municipales en diciembre del 2023.
Al audio del alcalde Uceda contra la teniente alcalde de su distrito pic.twitter.com/vRlLTI8vOV
— Cristian Rebosio 💚 (@crebosio95) February 29, 2024
Tal como expuso Sudaca en exclusiva en el mes de marzo, este caso fue tan grave que el Décimo Juzgado de Familia, tras escuchar el testimonio de Quintana, resolvió que el burgomaestre se debería someter a una terapia psicológica por la violencia psicológica ejercida contra Milagritos Quintana, a quien también se le brindaron otras medidas de protección.
DE MAL EN PEOR
Sin embargo, meses después, esta dinámica violenta contra funcionarios que cuestionan al alcalde Uceda parece no haber cambiado en la Municipalidad de La Molina. Sudaca conversó con Milagritos Quintana y su testimonio no sólo expone que la cabeza del municipio no ha mejorado su trato sino que, además, los actos de hostilidad en su contra parecen haber ido escalando en su agresividad.
A ello se le ha sumado que, en una sesión extraordinaria del Concejo Distrital de La Molina que se llevó a cabo en los primeros días de mayo, el pedido que realizó la teniente alcalde de una suspensión por treinta días para el alcalde Uceda como consecuencia de sus desafortunadas expresiones fue rechazada y lo que se tomó en cuenta para ello fue que estos agravios no ocurrieron en el contexto de una sesión del concejo.

“He estado siendo hostilizada”, señala Quintana y agrega que, tras su denuncia al alcalde, incluso se han difundido noticias falsas sobre ella y su familia. “Ha salido un denuncia de mi esposo y esa información es falsa. Sacaron un reel en redes sociales diciendo que yo había denunciado a mi esposo”, explicó.
Milagritos Quintana relata que, entre estas noticias falsas en su contra, una de las que más circuló fue una en la que era acusada de tener una deuda de tres millones de soles con la Sunat. Esta información llegó a ser publicada en medios como es el caso del diario Expreso, el cual tuvo que rectificarse debido a que Quintaba había dejado de ser accionista de la empresa que acumuló esta deuda después de su salida.

LOS ALIADOS DEL ALCALDE
Fue en redes sociales en donde más se difundieron estas noticias falsas sobre la teniente alcalde. Entre el material que circuló se encontraba el siguiente video en el que, según aclaró Quintana, mintieron y, además, se refirieron a ella de forma despectiva, la acusaron de querer quedarse con el cargo del alcalde Uceda y hasta hacen referencia a la violencia contra la mujer en forma de burla.
Imágenes de la campaña contra la teniente alcalde de La Molina tras su denuncia al alcalde Uceda. pic.twitter.com/LC3UtWPzhZ
— Cristian Rebosio 💚 (@crebosio95) May 29, 2024
Sin embargo, esta aparente campaña contra Quintana también se desplegó con fuerza en los grupos de vecinos de La Molina. Como se puede observar en la siguiente captura, la información falsa sobre una deuda con Sunat fue difundida en Facebook.

Pero, en estas publicaciones, Milagritos Quintana pudo descubrir a la persona detrás de estas acusaciones. Tal como se puede ver en la siguiente imagen, quien se encargó de darle voz a esta denuncia pública fue Sara Figari Zúñiga, quien se presenta como dirigente vecinal y es la persona que maneja este tipo de grupos.
Además, Milagritos Quintana relata que esta persona se ha encargado de atacarla constantemente en redes sociales y, como queda expuesto en la siguiente captura, incluso a llegado a involucrar a miembros de su familia en sus publicaciones.
Para Quintana, estos ataques no serían una casualidad y señaló que existe una cercanía entre Figari y la gestión actual, a la cual defiende y celebra en el grupo de Facebook que maneja. Tal como lo ha podido comprobar Sudaca, Sara Figari ha realizado, tan sólo en lo que va del 2024, más de diez visitas a la Municipalidad de La Molina.
Cuando Milagritos Quintana denunció al alcalde Diego Uceda tras escuchar los comentarios denigrantes que el burgomaestre realizaba sobre ella ante otros funcionarios, la jueza María Delia Ubillus Vargas del Décimo Juzgado de Familia dictó una serie de medidas de protección entre las cuales ordenaba prohibir cualquier tipo de represalia por la denuncia hecha así como cualquier acto violento como amenazarla, humillarla y denigrarla.

No obstante, por lo que ha relatado Milagritos Quintana, pareciera que el alcalde Uceda ha encontrado la manera de no exponerse directamente a una nueva denuncia y, por medio de sus aliados, continuar con la hostilidad y aparente venganza en contra de aquellos funcionarios incómodos para su gestión. “Si hay actos de corrupción, no tengo la culpa de eso”, comenta Quintana, quien siente estar pagando un precio demasiado alto por exponer las irregularidades de un municipio en el que la agresión se ha convertido en un capítulo que se repite.












Sudaca pudo acceder a documentos que se manejaron dentro de la propia municipalidad en los cuales se evidencia que existían serios cuestionamientos al trabajo de Ampuero. Entre los motivos por los cuales se pone bajo la lupa la labor desempeñada por la exprocuradora se encontraba que, aparentemente, se enfocó exclusivamente en el recordado conflicto que tuvo la gestión de Uceda con Cencosud por la inexplicable y sospechosa oposición de la municipalidad a que un centro comercial abra sus puertas.
A estas críticas también se les sumaron los posibles incumplimientos a las obligaciones que tenía con la municipalidad. Según los documentos revisados por Sudaca, Ampuero Meza debía presentar tres informes sobre el trabajo que venía realizando y estos debían ser entregados a los 15, 45 y 75 días posteriores a la orden de servicio.
La presentación de estos informes era necesaria dado que los pagos a Katherine Ampuero, que habían sido divididos en tres tramos, se debían realizar posteriormente a la presentación de los informes en cuestión. Pero únicamente se pudo encontrar uno de los tres entregables que debían ser presentados a la municipalidad con la información detallada del trabajo que venían realizando la exprocuradora.
SI NO ME ACUERDO NO PASÓ
“Tengo 101 millones de soles de déficit. Tengo que hacer maravillas para mejorar mi distrito”, declaró el alcalde Diego Uceda en mayo de este año. Sin embargo, contrataciones como las de Katherine Ampuero, cuyo trabajo ha terminado bajo la lupa de los propios trabajadores de la Municipalidad de La Molina, no estarían reflejando un uso idóneo de los supuestamente escasos recursos del distrito. Sudaca intentó comunicarse con Ampuero Meza para conocer su descargo, pero no hubo respuesta hasta el cierre de este informe.
Algunos meses después, más precisamente en agosto, Delgado Silva volvió a ser contratado y nuevamente fue por la cifra de S/. 39,500.00 para que desempeñe el trabajo de coordinador con el concejo municipal y con ello acumular casi ochenta mil soles por su trabajo en la Municipalidad de La Molina.
No obstante, una costosa contratación podría estar justificada si los resultados son positivos para la municipalidad, aunque este no parece ser el caso. Sudaca pudo conversar con una regidora que ha preferido mantenerse en el anonimato por temor a represalias, pero aseguró que la persona contratada para ser coordinador es un desconocido para ella y sus colegas.
Sudaca intentó comunicarse con Ángel Delgado para conocer su versión sobre el trabajo para el que fue contratado por la Municipalidad de La Molina. Sin embargo, hasta la fecha en que se publicó este informe, no hemos recibido ningún tipo de comunicación de su parte.
Aunque esta no es la primera vez que una contratación de Ángel Delgado es cuestionada. En febrero de este año, la periodista Anuska Buenaluque del medio Epicentro informó que, a pedido de la Comisión de Constitución, la Mesa Directiva del Congreso autorizó que se contrate a un experto en materia constitucional. Si bien Delgado Silva calificaba como especialista, resultó cuanto menos extraño que se realice este gasto cuando dicha comisión cuenta con un consejo consultivo ad honorem. En otras palabras, prefirieron pagarle a Delgado sabiendo que podían recibir la opinión de varios expertos sin invertir ni un sol.
Los vínculos entre Delgado y Renovación Popular también se han visto en el Congreso. En el mes de febrero, el congresista Alejandro Muñante, aprovechando su cargo de tercer vicepresidente, le otorgó un reconocimiento a la Coordinadora Republicana de Ángel Delgado Silva.
Entre los cuestionables antecedentes de este constitucionalista también destaca su cercanía al grupo ultraderechista denominado La Resistencia, conocido por sus acciones violentas contra periodistas, funcionarios y políticos. Además, en sus redes sociales, Ángel Delgado se ha mostrado como un fiel seguidor de Rafael López Aliaga, el líder de Renovación Popular.
Caviar se ha convertido en un término muy usado por integrantes de Renovación Popular para descalificar y acusar a sus adversarios políticos vivir del dinero del Estado. Sin embargo, casos como el de Ángel Delgado en la Municipalidad de La Molina parecen demostrar que el partido de Uceda y López Aliaga tiene sus propios caviares que no le salen nada baratos a un distrito cuya municipalidad, además, estaría atravesando una grave crisis económica.
Además, en la época de pandemia, la gestión que se encontraba a cargo de la Municipalidad de La Molina les otorgó la posibilidad de seguir funcionando sin mayor inconveniente. Sin embargo, con la llegada del nuevo alcalde comenzaron los problemas. “Cuando cambió la gestión quisimos conversar con los nuevos funcionarios para renovar el permiso o sacar la licencia”, cuenta a Sudaca Luis Bonilla, quien representa a la Asociación de Moradores de la Santísima Cruz.
Acorde a información oficial, la habilitación urbana busca que se ejecuten obras de accesibilidad y que el terreno en cuestión cuente con agua, luz y desagüe. No obstante, la zona en que se ubican estos comercios es urbana desde hace varios años y cuentan con estas exigencias. “El único requisito es que cumpla con la zonificación y se cumple porque es una zona comercial. También se cumplen con los requisitos de seguridad”, comenta al respecto Luis Bonilla.
Según lo expuesto por los vecinos de La Molina, durante los últimos meses continuaron con sus intentos por obtener la licencia de funcionamiento. Sin embargo, cuentan que la municipalidad del distrito les ponía trabas hasta para ingresar los documentos. “Hemos intentado solicitar la licencia nuevamente, pero no la querían recibir”, explica el representante de la asociación.
Con asesoría legal, finalmente lograron ingresar las solicitudes para obtener la licencia de funcionamiento. No obstante, el resultado final no fue el esperado. “Hubo una inspección de seguridad con algunas observaciones. Esas observaciones eran subsanables. Tenían que ver con señalización, por ejemplo. Subsanamos todas esas observaciones y ese mismo día teníamos una reunión con el alcalde, pero no asistió”, cuenta Luis Bonilla.
Además, los propietarios señalan que han intentado reunirse en más de una oportunidad con el alcalde, pero el burgomaestre de La Molina no ha mostrado interés en escuchar su problema. No obstante, en la Asociación de Moradores de la Santísima Cruz sienten que sus negocios están siendo condicionados a una construcción que la Municipalidad de La Molina pretende realizar.






