Entrevistas

[ENTREVISTA] Mesías Guevara se refirió a quienes impulsaron el voto en blanco para la segunda vuelta. El excandidato presidencial también señaló que Jorge Nieto “está sumamente equivocado” si cree que su bancada acatará sus órdenes. Además, el exintegrante del Partido Morado indicó que “Balcázar ha jugado para el fujimorismo”.

¿Por qué la candidatura de Roberto Sánchez no convenció a más peruanos?

Empezó muy tarde la segunda vuelta., mientras que la señora Fujimori conocía el resultado y ganó semanas. También considero que le faltó definir su estrategia en Lima, porque Lima era la gran batalla, y se descuidó lo que es el extranjero. En Lima no pudo convencer al público joven y a la clase media.

¿Fue una buena decisión involucrarse en esta segunda vuelta?

Siempre he estado en una lucha frontal contra el fujimorismo y siempre estaré ahí. La señora Fujimori ha dicho que haría un gobierno igual al de su padre y ese ya conocemos que estuvo lleno de corrupción, persecución política, narcotráfico y el control absoluto de todas las instituciones. Ningún demócrata puede estar avalando esas formas de hacer política.

¿Considera que la persecución a opositores políticos es una posibilidad real en un gobierno de Keiko Fujimori?

Además de una persecución a los adversarios políticos habrá un auspicio a las economías mercantilistas. El Perú no les interesa en nada, sólo satisfacer a sus auspiciadores. Ellos hablan de seguridad ciudadana, pero no dicen nada en como reorganizar a la Policía. Por otro lado, no hablan nada del equilibrio de poderes y menos de los derechos fundamentales de todos los peruanos. Ellos van a seguir seguramente con la narrativa de sacarnos de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

Teniendo en cuenta las advertencias que hace, ¿fue irresponsable que se invite a votar en blanco?

La historia los va a juzgar. Respeto la posición de quienes llamaron al voto blanco o viciado, porque es una alternativa, pero sí creo que ha influido en el resultado.

¿Le decepcionó la postura de Jorge Nieto en las semanas previas a la segunda vuelta?

Lo que más llamó la atención fue el terruqueo. No reconoció la matanza de los noventas ni las de 2022 y 2023. Eso es algo que le puedo criticar. Además de su ingenuidad al decir que la señora Fujimori no tendría control del Congreso. Si ahorita casi todas las direcciones claves las tiene el fujimorismo y prueba de ello es que algunos personajes muy ligados al fujimorismo, que han sido directores del congreso actual, han postulado y salido como diputados.

¿Ve a la bancada del Partido del Buen Gobierno siendo aliada del fujimorismo?

Es una posibilidad. Siempre he dicho que una bancada sólida e inexpugnable solamente pasa con el fujimorismo que es más fuerte. El resto no tiene. El que crea que sus congresistas van a ser como unos soldados que van a cumplir sin dudas ni murmuraciones lo que diga el presidente del partido está equivocado y Jorge nieto está sumamente equivocado al creer que sus diputados y senadores lo van a seguir a pie juntillas.

¿Comparte las dudas que tienen algunos sectores de izquierda sobre este proceso electoral?

Irregularidades creo que sí ha habido, pero no alcanza para hablar de fraude. Por ejemplo, por qué las actas del extranjero no se digitalizaron como en la primera vuelta y por qué cambiaron a los embajadores, que lo hicieron ver como que perjudicaba al fujimorismo cuando a la luz de los hechos parece que era al revés. El señor Balcázar ha jugado para el fujimorismo. Es sospechoso que incluso las actas hayan sido traídas fuera de valija diplomática. Eso es muy grave y va a perseguir por todo el periodo que inicia el 28 de julio.

¿No se están repitiendo los mismos discursos fraudistas de Keiko Fujimori en 2021 o Rafael López Aliaga en primera vuelta?

Es totalmente diferente. El tema está que en primera vuelta las actas del extranjero se digitalizaron. La pregunta es por qué en la segunda vuelta no se hizo lo mismo y por qué cambiaron a los embajadores. Esas son preguntas básicas y hechos contundentes. Son temas diferentes a lo que decía la señora Fujimori en 2021 y López Aliaga en primera vuelta.

Si se concreta el triunfo de Keiko Fujimori, ¿seguirán trabajando como una alianza de resistencia al fujimorismo?

Más allá del resultado, que no me aventuro a decir que haya ganado la señora Fujimori, debemos hacer política fuera del Congreso. En este quinquenio que está terminando hemos cometido el gravísimo error que la política se defina sólo en el Congreso y por eso han tenido cheque en blanco y han hecho lo que han querido. Por eso en este periodo tenemos que hacer política fuera del congreso.

¿Cree que el resultado de estas elecciones se podría revertir?

El partido de futbol termina cuando el árbitro lo dice. Haciendo una analogía con estas elecciones, el partido va a terminar el último segundo cuando el JNE concrete el resultado. Por lo tanto, ahorita no debemos de hablar quién ganó o perdió.

 

[ENTREVISTA] “Si López Aliaga no asume su escaño, la bancada de Renovación Popular tendría mayor disposición a tranzar con el fujimorismo”

Santiago Bedoya, politólogo del Centro Wiñaq, conversó con Sudaca y señaló que el inminente fenómeno climatológico denominado Mega Niño sería “un bautizo de fuego” para un posible gobierno de Keiko Fujimori. Además, explicó que a Roberto Sánchez le costó replicar el éxito de Pedro Castillo por la falta de elementos identitarios en su candidatura.

¿Qué influyó para que Keiko Fujimori hoy esté cerca de llegar a la presidencia con más de una década de cuestionamientos?

Durante los últimos cinco años se fue fortaleciendo Fuerza Popular como un partido que logró penetrar en múltiples regiones del país, facilitaron la formación de cuadros mediante iniciativas como la Escuela Naranja y se dio un proceso de institucionalización y profesionalización. También tenemos el hecho que tuvimos una guerra de antis (antifujimorismo y anti-izquierdismo) y el anti-izquierdismo habría sido ligeramente más fuerte que el antifujimorismo. Además, se vio una consistencia narrativa con Keiko Fujimori siendo constante con respecto a la seguridad ciudadana sin recambios discursivos, como sí se vio con el señor Sánchez.

¿Por qué los endosos de figuras políticas con el fujimorismo ocurrieron con cierta distancia?

No hubo un esfuerzo más activo en buscar estos momentos puesto que había un entendimiento más directo de su capacidad de captar al votante de derecha sin necesidad de estos endoses. La información disponible sugiere que, una vez culminado el proceso de litigio que intentó iniciar López Aliaga en primera vuelta, había un traspase de votos muy claro en más de un 80% de votante de Renovación Popular que pasó a Fuerza Popular. No creo que una imagen con López Aliaga hubiese sumado a la campaña. Pero es una realidad que López Aliaga sigue pensando en el futuro político de su partido y fue consciente que plegarse de forma explícita al fujimorismo tenía pasivos electorales a futuro.

¿Estos pasivos electorales pueden ser  un problema para Keiko Fujimori al momento de formar un gabinete?

Dudo mucho que vaya a ser un problema. El antifujimorismo está en un bajo histórico y el fujimorismo logró captar el apoyo de muchos técnicos no alineados históricamente con el fujimorismo. El señor Carlos Neuhaus, por ejemplo, fue miembro del equipo técnico para infraestructura, también están las figuras de Luis Carranza y Rafael Belaunde. Esta capacidad de captar a estos cuadros en un inicio le va a permitir captar más a futuro. A eso sumémosle otro hecho, el equipo fujimorista ha logrado cultivar un ecosistema técnico bastante amplio, como José Chlimper o Elmer Cuba, que pueden actuar como bisagras para contactar a más figuras técnicas.

En lo que respecta al Congreso, ¿se debe esperar que los sectores de derecha estén dispuestos a trabajar en alianza con el fujimorismo o mantendrá cierta distancia y una mirada crítica?

Va a depender mucho de algunos puntos claves que jugarán el rol de termómetro político de la señora Fujimori en la presidencia. El primer gran desafío que tiene entre manos para demostrar su capacidad de gestión crítica es el Mega Niño costero que va a aquejar al país en la segunda mitad de año y será un bautizo de fuego. Va a definir en gran medida qué tan redituable se vuelve para las bancadas de derecha una alianza explícita con el oficialismo. Porque si el gobierno de Keiko Fujimori logra una respuesta directa y efectiva sería muy torpe de figuras de la derecha parlamentaria no querer buscar un poco de aquello. También hay que tener en cuenta que, en el senado, si López Aliaga no asume su escaño, la bancada de Renovación Popular tendría mayor disposición a tranzar con el fujimorismo con Absalón Vásquez (reemplazo de López Aliaga).

¿Qué tanto peso han tenido en estas elecciones los endosos políticos?

Creo que la amplia mayoría de los endosos son gestos políticos carentes de un peso electoral real. Tenemos figuras como Carlos Espá o Carlos Álvarez cuyos votantes tenían una predisposición natural a fluir hacia el fujimorismo. Lo mismo con López Aliaga, con la diferencia que es una figura más mediática y simbólica de la derecha peruana. Lo mismo vemos en la izquierda con López Chau que sale a endosar a Roberto Sánchez y era un gesto político porque era muy complicado que su votante respalde la candidatura de Fujimori.

¿Cómo le puede afectar a Jorge Nieto no haber respaldado a ninguno de los contendientes en esta segunda vuelta?

Creo que todavía está barajando sus opciones en cuanto a su futuro político. Tiene setenta y cinco año, no creo que esté pensando en una candidatura en el 2031. Sin embargo, entre sus seguidores se ha logrado plantear muy bien como el líder de oposición neutral. Pero la capacidad de Nieto de trenzar con la izquierda era más complicada que con la derecha por la defensa acérrima de la izquierda parlamentaria al sector minero informal e ilegal. Esto era una línea roja para el señor Nieto y sus parlamentarios.

Si Roberto Sánchez parecía con más recorrido político que Pedro Castillo, ¿por qué terminó siendo derrotado?

El hecho de que la figura de Sánchez carecía de elementos identitarios fuertes. Cuando el IEP encuestó sobre los motivos por los cuales los votantes respaldaron a Pedro castillo se mencionaba su origen campesino, su rol como profesor y el ser un peruano rural. Elementos claramente identitarios. Cuando lo comparamos con la misma medición de IEP hecha este año no vemos indicadores identitarios para Sánchez. Todo gira en torno al hecho a que es el tapón contra el fujimorismo y representa a Castillo y la nueva constitución. No hay mucho ligado a su personaje. Creo que fue consciente de eso y lo vimos en el debate presidencial cuando fue insistente en recalcar cualidades propias insistiendo en que es psicólogo, un hombre de fe y un hijo de la educación pública. Insistió buscando forjar una figura propia, pero no generó el mismo entusiasmo que Castillo.

¿Podría Roberto Sánchez convertirse en la cara de la oposición?

Va a ser muy difícil que Sánchez se mantenga vigente como líder de la oposición. Veremos que la oposición como tal se dividirá en gran medida. No olvidemos que la misma alianza electoral de Juntos Por el Perú tiene, por lo menos, cuatro carpas políticas adentro y será complicado que en un escenario post electoral sigan apostando por Sánchez como cara única de la alianza. Vamos a ver una división en los rostros que caracterizarán este liderazgo de la oposición.

¿Qué significará para la izquierda no haber derrotado al fujimorismo como sí pudo en las últimas tres elecciones?

Habrá una cuestión de replanteamiento en ciertos sectores sobre la identidad de la izquierda peruana. Cierto sector va a buscar asentarse bien y considerar que la enseñanza de esta elección es que este intento de moderación falló. Habrá quienes digan que se debió radicalizar la propuesta y otras voces dirán que se debió buscar la moderación. Gran parte se definirá en cómo se vaya desarrollando la relación entre los mismos miembros de la bancada de Juntos Por el Perú que representan a tres o cuatro sectores distintos de la izquierda peruana.

¿El antifujimorismo ha perdido fuerza?

Con el pasar del tiempo el antifujimorismo baja mientras van ingresando nuevos votantes al padrón y estos son los menos antifujimoristas de todos. Es una cuestión de un recambio generacional importante. Adicionalmente, estamos viendo que ciertas ciudades del interior, especialmente en el Perú central, están adoptando un comportamiento electoral muy parecido al de las urbes de la costa peruana. Se están asemejando más a como vota Ica, Trujillo o Chiclayo.

Varios analistas coinciden en que estamos ante un país dividido, ¿esto se profundizará o qué podría modificar esta tendencia?

Sospecho que va a ser muy relativo a la capacidad de gestión del gobierno de Fujimori. Tiene la capacidad, más que de unir, de amedrentar las divisiones si cumple con algunas consignas de campaña y con características del fujimorismo como movimiento político. Por ejemplo con la promoción de obras públicas, carreteras, puentes, colegios y hospitales, puntos clave que facilitaron la popularidad de su padre. No me sorprendería que veamos la reactivación de sectores del Ejecutivo claves para facilitar eso, como el Ministerio de la Presidencia o Ministerio de Obras Púbicas. Sería una medida inteligente.

 

[ENTREVISTA] Sudaca conversó con Rafael Belaunde, integrante del equipo técnico de Fuerza Popular, quien señaló que confía en que Jorge Nieto respalde a Keiko Fujimori y considera que este apoyo “saldaría está elección definitivamente”. Ante quienes advierten la posibilidad de un fraude, el economista dijo “no desconfío de la autoridad electoral, no suscribo las tesis fraudistas”.

¿Su apoyo a Keiko Fujimori en esta segunda vuelta es porque representa el “mal menor” o la ve como una candidata que podría liderar un gobierno próspero para el Perú?

Si Keiko Fujimori gana las elecciones y la acompañan ministros de la talla de Luis Carranza, Carlos Neuhaus y mucha gente del entorno que he conocido, no tengo duda que será un gobierno exitoso en lo económico. Lo que me da más tranquilidad es que hay consciencia que no es solamente el éxito económico, el Perú también tiene que tener un gobierno que sea exitoso en lograr que la economía de mercado se extienda y las prestaciones necesarias que debe brindar el estado mejoren cualitativa y cuantitativamente.

En una entrevista que brindó a Sudaca en 2024 se refirió a los partidos con presencia en el Congreso y dijo “han tenido una conducta deplorable. Los partidos son la extensión de negocios o emprendimientos absolutamente personales. Eso explica que el símbolo de muchos partidos tenga la inicial de la persona que es la dueña”. ¿Qué cambió para que hoy integre el equipo técnico de uno de esos partidos?

No es lo que ha cambiado. Acá hay la alternativa única de dos candidatos: Keiko Fujimori y Roberto Sánchez. Cada uno tiene su biografía, sus antecedentes, sus méritos y sus deméritos. Pero, para la decisión que vamos a tomar el domingo hacia el futuro, lo que hay que ponderar es qué alternativa garantiza un camino hacia la prosperidad, la consolidación de nuestra economía y ofrece más seguridades en cuanto al respeto al sistema democrático.

En esa entrevista también señaló que “las personas que estamos vinculadas a la política tenemos que hacer un esfuerzo permanente por desarrollar una cultura democrática”. ¿Es Fuerza Popular un partido capaz de cumplir con ello cuando abiertamente idolatran a Alberto Fujimori, quien fue un dictador, y denunciaban un fraude para no aceptar los resultados del 2021?

Alberto Fujimori hizo muchas cosas buenas en el plano económico e hizo muchas cosas malas en el plano institucional. incluso en el plano vinculado a hechos de corrupción, por los que fue juzgado. Pero el señor Fujimori ya no está entre nosotros. El fujimorismo ha entendido la necesidad de una economía que crece pero también de un país reconciliado, ese compromiso está claro. Hay la voluntad de dejar un partido más reconciliado con la institucionalidad democrática y ese puede ser el gran legado de Keiko Fujimori.

¿Qué actitud tomaría si el domingo los resultados son adversos para el fujimorismo y se repite el discurso de un fraude?

No desconfío de la autoridad electoral, no suscribo las tesis fraudistas. Creo que las dos personas que están en la segunda vuelta son las que recibieron más votos. Yo confío que se proclamará al que saque más votos.

Si Keiko Fujimori llega a la presidencia, ¿aceptaría ser ministro?

Ella no me lo ha planteado ni yo se lo he pedido. La gente que la está apoyando es por un tema de convicción por lo que es mejor para el futuro del Perú. Tengo mis ideas y algún conocimiento en el campo minero y lo pongo al servicio de esta campaña, pero no se me ha cruzado por la cabeza esta posibilidad. No tiene sentido hasta que no se produzcan las elecciones.

¿Fuerza Popular debió buscar un acercamiento con Jorge Nieto y su partido?

Llegar a un entendimiento con Jorge Nieto hubiese sido ideal. Mucha gente que lo votó es del espectro centro derecha y derecha liberal. Gran parte de su electorado debería inclinarse a votar por Keiko Fujimori y Jorge Nieto podría hacer una enorme contribución para que sea así. Por eso me dio mucha lástima cuando planteo el voto viciado, lo que es delegar en terceros las consecuencias del país que vamos a heredar todos.

¿Calificaría como irresponsable que Jorge Nieto impulse el voto viciado?

No me animaría a llamarlo así. No pierdo las esperanza que el señor Nieto, y todos los que no han manifestado una posición explícita, hagan un llamado a votar. Me parecería estupendo que Carlos Álvarez, que ya dijo que no va a votar por el comunismo ni viciar su voto, llame a algo más. Hay que hacer un llamado explícito y pedir el voto por keiko Fujimori. En el caso del señor nieto sería un parteaguas y saldaría está elección definitivamente. Pero ellos han tenido su deliberación de optar por no optar. Si termina ganando Roberto Sánchez, el costo va a ser muy alto. López Aliaga también debería hacer un llamado. Ha insinuado que votará por Keiko, pero haría bien en hacer un llamado a sus electores porque muchos de ellos no irán a votar y eso es lo último que necesitamos.

En las últimas semanas se ha visto a Roberto Sánchez consolidando alianzas con varios excandidatos, ¿por qué Keiko Fujimori y Fuerza Popular no han logrado ese nivel de respaldo?

Comparto la misma sorpresa. Efectivamente, Roberto Sánchez ha podido aglutinar a todas las candidaturas de izquierda y eso da un mensaje de unidad. Desconozco cuáles son los motivos. Hemos visto al inicio que al señor López Aliaga le ha costado reconocer los resultados. De repente la idea del comando de campaña de la señora Fujimori ha sido convocar más personas que organizaciones.

¿Este desinterés de Renovación Popular por participar de forma más activa en la segunda vuelta podría ser una venganza por el desinterés de Keiko Fujimori de respaldar de forma contundente a Rafael López Aliaga cuando denunciaba un supuesto fraude y pedía nuevas elecciones?

No creo. Lo que pasa es que la señora Fujimori había quedado primera en la elección. Él hubiese querido que Keiko Fujimori se adhiera de manera más activa a la tesis del fraude, pero eso sería conspirar contra los propios resultados que la proclamaron ganadora de la elección. No me parece una pretensión razonable. También hay que entender que esto es una competencia y cada uno defiende sus votos.

En una entrevista con Epicentro señaló que le parecía intrascendente lo que ocurra con su partido Libertad Popular tras conocerse la molestia de varios de sus integrantes por el respaldo a Keiko Fujimori, ¿por qué le ha soltado la mano a su proyecto político?

Lo que he dicho es que lo que le pase a Libertad Popular es intrascendente frente a lo que le pase al Perú el día domingo. Yo no voy a desviar mi atención por un problema interno mientras tengamos una elección de esta trascendencia. Todo nuestro tiempo tiene que estar puesto en atajar la enorme amenaza que representa Roberto Sánchez, Antauro Humala y sus aliados del Fenatep. Después habrá tiempo de resanar al partido.

¿No considera que en esta postura hubo una falta de consideración con quienes le dieron su voto buscando una alternativa de derecha que no esté vinculada con el fujimorismo?

Pero esa opción no ha llegado a segunda vuelta. Los que han llegado a segunda vuelta son Keiko Fujimori y Roberto Sánchez, y sobre eso se tiene que elegir. Siendo una opción infinitamente más peligrosa y amenazante que la otra, yo creo que el plan de gobierno de Fujimori es coherente, razonable y he percibido en ella el deseo de hacer un gobierno de reconciliación.

¿Afirmar que Keiko Fujimori busca una reconciliación no resulta contradictorio cuando el mismo 12 de abril declaró ante los medios que la izquierda es el enemigo cuando un considerable porcentaje de la población voto por diversas candidaturas de izquierda?

Pienso igual. No fue una frase afortunada. La izquierda no es el enemigo, la pobreza es el enemigo. La corrupción, la incompetencia de las autoridades y la incapacidad de convertir en prosperidad la bonanza fiscal que tiene el Perú son enemigos. En lo que ha una enorme discrepancia es en la receta. Hay una izquierda muy retrógrada y arcaica que no se da cuenta que cayó el Muro de Berlín y despareció la Unión Soviética. Esa izquierda la representa Roberto Sánchez, admirador de Hugo Chávez, Nicolás Maduro, Evo Morales y los hermanos Castro. Pero también está la opción de Keiko Fujimori, que no será la derecha liberal y progresista, pero que es mucho más cercana en muchos aspectos a nuestro planteamiento.

¿Cómo definiría lo que se juega el Perú en las elecciones del domingo?

El futuro económico, institucional y democrático de toda una generación. Son muchos años de no aprovechar nuestro potencial y a esos sumarle ahora una propuesta antidemocrática que expresa en su plan de gobierno primigenio. Nosotros tenemos que optar por una alternativa que es la señora Keiko Fujimori, de la que algunos tienen temores o dudas y yo mismo he tenido mis discrepancias, pero que se ha comprometido gobernar dentro de la constitución.

[ENTREVISTA] Mauricio Saravia, analista político, comentó la estrategia de Keiko Fujimori para pasar a segunda vuelta y señaló que Roberto Sánchez no sería confrontacional de llegar a la presidencia pero le preocupa “a qué tipo de negociados puede llegar con bloques como el fujimorista”.

¿Cómo pasó Keiko Fujimori de encabezar una encuesta de candidatos por los que jamás votarían a lograr un paso cómodo a la segunda vuelta?

Sigue teniendo el mayor rechazo en el país. Los porcentajes para ganar estas elecciones siempre son irrisorios. Pero una Keiko que pasa junto a López Aliaga o Roberto Sanchez no va a tener en segunda vuelta un 17%. Hay gente que va a votar por ella creyendo que es la mejor posible y seguirá diciendo que es antifujimorista.

¿Pero no sorprende que haya logrado más de dos millones de votos luego de tantos años en que sus críticos la señalaron como una de las principales responsables de la crisis política?

Los que han pasado o están pelando pasar a segunda vuelta son los partidos más organizados que tiene el Perú. Fuerza popular, Renovación Popular y Juntos Por el Perú son partidos que hacen acción política y la hacen en las bases donde estén. Sí creo que es entendible que Fujimori pueda estar ahí porque Fuerza Popular es un partido vivo que ha estado trabajando durante todo este tiempo en función a la candidatura de Fujimori.

¿Se ha visto una faceta más moderada del fujimorismo en esta campaña?

Ella ha tenido una estrategia discursiva inteligente: orden y progreso. No es nada nueva esa promesa, pero ella la ha enarbolado y luego de eso sí ha tenido apariciones públicas contadas donde ella ha querido. No ha aceptado demasiadas entrevistas, no ha dado la posibilidad de incendiar la pradera en medios que le eran adversos. Su tono sí ha estado más moderado. Me parece interesante esta guerra e Fujimori contra la izquierda diciéndole a Rafael López Aliaga que deben aliarse contra la izquierda. Son discursos sencillos pero significativos para la gente. Hay una moderación que es lo recomendable para quien está arriba. Se sintió arriba y manejó las cosas desde arriba.

¿Es por ello que no vemos al fujimorismo sumarse a López Aliaga y Renovación Popular en sus denuncias de fraude electoral con el ímpetu que mostraron tras las elecciones del 2021?

Patricia Juárez está pidiendo moderación cuando naturalmente podría haber estado al costado de López Aliaga, porque viene del castañerismo más rancio. Que ella salga a pedir moderación a sus antiguos amigos es extraño. Si ellos (Fuerza Popular) estuvieran en esta lógica de enfrentarse a Sánchez también estarían agitando las aguas, pero no al nivel de López Aliaga que es un caballo sin riendas. Es inmanejable. Que el fujimorismo esté calmado pidiendo prudencia es claramente estrategia y le conviene porque eso hace que la imagen de Fujimori entre en un terreno de una neutralidad interesante para la segunda vuelta.

¿Por qué a Rafael López Aliaga muestran un contraste tan notorio entre su respaldo en Lima y el resto del país?

No hemos visto bases de Renovación Popular por fuera de Lima y hay un elementoidentitario y clasista que hace que el voto se concentre en Lima. Además, López Aliaga es una persona que en sus discursos y acciones ha despreciado sistemáticamente a las regiones, siempre las ha tachado de ignorantes e incapaces. Es el típico limeño conservador con mucho capital que termina teniendo una baja capacidad de entender que esto es una elección nacional y no solamente de Lima. Pero incluso en Lima me está sorprendiendo la performance que está teniendo Fujimori. Esperaba una ventaja más grande de López Aliaga sobre Fujimori y en los cálculos de ellos estaba ganar Lima por mucho más. Me llama la atención que la gente lo idolatre. Renovación popular parece más una secta que un partido político, no hay discusión posible.

Si Rafael López Aliaga pasa a segunda vuelta, ¿podrá formar alianzas con otras agrupaciones para ganarle a Keiko Fujimori?

Para que eso ocurra hay que sacar un poco la estela de López Aliaga de RenovaciónPopular y que entren a tallar algunos otros operadores políticos. Por ahí Norma Yarrowpuede tejer alianzas con otros sectores de derecha y el gran tema va a ser este centro e izquierda que quedarían fuera de la elección. Podría ser la gran elección de los conservadores contra los liberales. Qué podría plantearse frente a dos candidaturas de derecha o ultraderecha. Si ese se transforma en un eje de campaña, López Aliaga podría tener de su lado a algún componente del voto de Sánchez en el interior.

¿Por qué el votante de Sánchez podría ver a López Aliaga como una opción?

Si haces un retroceso en las noticias políticas de un par de años, López Aliaga es el primero que intenta hacer alianzas regionales y capturar caudillos regionales una vez que se decretó que el Congreso había vetado a los movimiento regionales para estas elecciones. No le ha funcionado. pero no quiere decir que a la larga no pueda capturar algo de ese voto. Creo que a Fujimori le conviene muchísimo más pasar con López Aliga que con Sánchez, porque López Aliaga es un voto de derecha y ahí en esa ecuación es cuál derecha prefieres si no eres partidario de ninguna de las dos opciones.

¿De qué dependerá la distribución de votos de los otros candidatos fuertes?

La pregunta es cuál será el racional que estará detrás si derecha contra izquierda ya no va a estar en juego sino conservadores contra libertarios. Veo a López Aliaga siendo más favorable para Fujimori que Sánchez, que va a ser un hueso mucho más duro de roer porque creo que va a capturar el porcentaje de López Chau, buena parte de Obras, algún segmento de Álvarez y una parte de los de Nieto, que creo se va a partir en dos.

¿Por qué cree que el voto de Nieto se puede dividir?

Todavía no veo en el Partido del Buen Gobierno un partido que pueda decidir sobre sus electores, como sí se ve en el fujimorismo o Renovación Popular que son partidos más verticales. Entre Sánchez, López Aliaga y Fujimori, no veo al votante de Nieto decidiéndose tanto por Sánchez. Lo veo tapándose la nariz y yendo a votar por Keiko.

Si se concreta una segunda vuelta entre Fujimori y López Aliaga, ¿qué pasará con este sector del electorado que es antifujimorista pero también es distante con el candidato de Renovación Popular?

Es difícil pronosticar, porque el antifujimorismo no es un movimiento orgánico. No es que puedas identificar un líder claro y dar directivas a sus votantes. Va a ser un tema de elección personal y de grupos minúsculos. Yo no tengo tan claro qué parte de ese antifujimorismo podría taparse la nariz antes de votar y terminar eligiendo naranja porque entienden que la amenaza de López Aliaga como presidente pueda ser peor. La otra cosa es que podamos tener un histórico de blanco o viciado, no como para anular las elecciones, pero cercano al cincuenta por ciento.

Roberto Sánchez y Alfonso López Chau enfocaron sus campañas en el sur, ¿qué determinó que sea el primero quien se lleve la mayor parte de los votos?

López Chau hizo muy mala campaña. Recién en los últimos quince días se animó a ser un poco más frontal. Tuvo muy malos debates. No es que Sánchez los haya tenido mejor, pero tuvo la posibilidad de aprovecharlos y no lo hizo. Además, la figura de López Chau es diferente a la de Sánchez. Es catedrático, viene del sector universitario y tenía un perfil limeño, y esta es otra de las variables que juega mucho en esta elección y que lo aleja un poco más de la base más antisistema que uno puede encontrar en los sectores alejados de las ciudades. No le ha ido mal en el sur, pero tampoco bien. En algún momento estaba con 20% y luego eso se fue repartiendo con Belmont y Sánchez. No capitalizó nada en el norte, ese fue un error estratégico. Creo que no leyó bien la campaña y por dónde tenía que transitar.

Si Roberto Sánchez llega a la presidencia, ¿será un mandatario combativo o intentará tener una buena relación con el senado que tendrá un papel protagonista?

No creo que sea confrontacional. Es una persona que se acomoda a las circunstancias. En eso discrepo con quienes ven un fantasma comunistoide. Sánchez va a moverse de acuerdo a como las aguas le acomoden. Es un poco más claro en la tarea política de lo que debe hacer de lo que fue Castillo. Sabe cómo tiene que negociar. Sin embargo, teniendo esas características, Sánchez no parece ser una persona absolutamente integra y eso genera ciertos miedos para saber a qué tipo de negociados puede llegar con bloques como el fujimorista que sabemos de qué pie cojea.

¿No ve a Sánchez dispuesto a arriesgarse a una vacancia con tal de defender algunas de sus propuestas de campaña, como una nueva constitución?

No lo creo. Ni lo de Julio Velarde lo creo

Si efectivamente renuncia a algunas de sus promesas de campaña y busca negociar, ¿qué podría pasar con su alianza con Antauro Humala, quien tiene posturas radicales?

Lo de Antauro es interesante, pero qué peso ha tenido en la campaña o cuándo ha estado solo lanzando mensajes que pudo haberle sumado a Sánchez. Es más una figura que le juega en contra. Estoy convencido que, en un potencial gobierno de Sánchez, no van a tener ningún problema de apartar a Antauro de cualquier tipo de cercanía. Sánchez es un tipo que va a cuidar su gobierno y eso lo puede llevar a tomar las peores decisiones posibles. Pero en temas como el de Antauro no creo que vaya a tener un rol protagónico.

¿Cuál podría ser el rol del castillismo en un gobierno de Roberto Sánchez?

No sé qué significa el castillismo en términos de gestión de gobierno. Porque la gestión del castillismo fue un desastre. No vi una línea clara de acción política de castillo sobre nada. De Humala podrías decir que era un gobierno liberal con fuerte presencia de programas sociales. El castillismo significó un copamiento del aparato del Estado con el fin de mantenerse a flote. Jamás significó hacer cambios profundos económicos ocambiar la constitución. Las contradicciones se vieron desde el nombramiento de su primer premier. Ha tenido hasta a Valer de premier, con eso te digo qué significa el castillismo. Castillo significa una esperanza y una imagen, pero no es un actor político que tenga capacidad de hacer grandes cosas.

 

[ENTREVISTA] Lucio Castro, secretario general del Sutep, señaló que los actuales integrantes del Congreso “son la muestra de lo que no debes hacer para sintonizar con la población” y dio detalles del compromiso de Marisol Pérez Tello (Primero la Gente) con el sindicato que representa.

Estamos a pocos días de una elección que ocurrirá en un clima de incertidumbre por candidaturas que con la misma velocidad que destacan pierden fuerza, ¿cómo describiría este presente político del país?

Muy inestable. Hay un malestar en la población y un desencanto con las instituciones que representan al Estado, como el Ejecutivo y Legislativo, y también con las instituciones que deben cuidar la legislación, como el Tribunal Constitucional y la Defensoría del Pueblo. Es un malestar que va a tener su manifestación en el proceso electoral. Pero ahí se observan contradicciones. Por ejemplo, una corriente muy fuerte dice rechazar al parlamento y cuestiona a las organizaciones que están dentro, pero las encuestas dicen que estas tienen un nivel de respaldo que permiten inducir una votación.

¿Qué acciones han potenciado este descrédito a la clase política?

Quienes tienen la obligación de desarrollar políticas de solución a los problemas no lo han hecho y hay problemas innegables en el país. Uno es la inseguridad ciudadana, que diariamente tiene su manifestación en muertes, frente al cual se ha hecho poco. Además, el tema de la informalidad es un gran problema con más del 75% en una situación de precariedad y la corrupción, siendo un mal endémico e histórico, hoy genera repulsión en la población.

¿Se podría decir que hoy existe una mayor distancia entre los partidos políticos y la población?

Los trabajadores vemos que cuando se trata de legislar en favor de sectores o grupos de poder no hay cuestionamientos y cuando beneficia a trabajadores encontramos opinólogos y gente con influencia que dice que no se puede atender esos derechos porque generaría un descalabro económico. Eso se manifiesta a través del descrédito y la desconfianza a los partidos políticos han demostrado en el tiempo que no sintonizan con la población. No saben recoger sus expectativas. Hoy que estamos ante un proceso electoral en donde el elector debe manifestar su identificación con un partido y encuentra que no la hay. En su lugar existe desconfianza y un voto oculto que al final determinará el resultado del proceso.

¿Qué legado dejan los integrantes de este periodo 2021 – 2026?

Con claras excepciones, la gran mayoría peca de ineptitud y también de corrupción. Son la muestra de lo que no debes hacer para sintonizar con la población. No puedes legislar en favor de la delincuencia, ser mochasueldos y generar exoneración que favorece a pocos y perjudica a muchos.

Por la situación en que se encuentra el país, ¿esta elección podría ser más determinante que las anteriores?

En nuestro entender se trata de salvar al Perú y eso pasa si no hay respaldo al pacto mafioso constituido por las organizaciones dentro del Congreso que no han hecho nada por resolver los grandes problemas del país. Por el contrario, han sido el soporte de distintos gobiernos que poco o nada han hecho por los problemas nacionales. Este domingo es una fecha trascendente en que la población tiene que castigar a quienes no han cumplido con su tarea y, entre los que quedan, hacer una revisión de quiénes generan confianza en el cumplimiento de compromisos.

¿El desempeño de los aspirantes a la presidencia en las jornadas de debates invita a ser optimistas?

Hubo demagogia y pocas alternativas. Con el sector educación, la única que ha suscrito un compromiso que sintoniza con las expectativas del magisterio nacional es Marisol Pérez Tello. Sobre el tema educativo, la mayoría ha dicho muy poco más allá de buenos deseos y no se han referido de manera exacta al tema infraestructura. Han dicho poco del tema alimentación, porque no es sólo mencionarlo. No han dicho nada de acceso a la educación pese a que más de un millón están fuera del sistema.

¿En qué consiste el compromiso de Marisol Pérez Tello con el Sutep?

Un compromiso que ha asumido para el primer día de su mandato es asegurar el cumplimiento de la Constitución y que se destine el 6% del PBI. Más presupuesto significa poder enfrentar los grandes problemas del sector educación. También está la deuda histórica con el magisterio que no se ha pagado desde los años noventa y tiene como agraviados a doscientos mil maestros. En el tema de pensiones se manifestó el problema con la duración de las exoneraciones a la educación privada que se ha enriquecido y alejado de la calidad. La idea es que las instituciones de educación privada generen impuestos para poder cubrir responsabilidades que tiene el Estado.

En el debate se puso en duda si existía presupuesto para este tipo de promesas, ¿el compromiso de Marisol Pérez Tello es factible?

Las naciones que son grandes en el mundo miraron como prioridad a la educación. Algo que tienes que hacer en el país si quieres cambiar el destino de los niños es darle prioridad a la educación que significa fundamentalmente mayor presupuesto, algo que lo establece la Constitución y quienes han gobernado no la han respetado. Teniendo en cuenta una reforma tributaria donde se imponga una derogatoria de leyes que exoneran de impuestos sin sentido a muchos sectores de poder económico, las demandas sociales se pueden cumplir y la confianza de la población en la instituciones puede retornar.

¿Cuáles serían sus expectativas para los primero cien días de un gobierno de Primero la Gente?

Un primer avance es asegurar que las instituciones educativas, por lo menos, tengan condiciones básicas como conectividad, luz, desagüe, recursos tecnológicos elementales y también profesores en las aulas. Digo esto último porque recién en el mes de julio, increíblemente, se completan los profesores. Ese tema tiene que atenderse en los primeros cien días. Si observamos esto, los maestros no vamos a ser oposición sino soporte para salir de la crisis en que se encuentra nuestro sector.

Además de Marisol Pérez Tello, ¿algún otro aspirante a la presidencia se acercó al Sutep?

Los partidos creen que los sindicados sólo sirven para pelear por sus derechos y desarrollar una labor gremial, y no están para la política. Una percepción diferente la ha tenido la señora Pérez Tello al entender que los trabajadores también pueden ejercer política y apostar por representación de trabajadores en los espacios de decisión política.

Quien figuraba en primer lugar en las encuestas del domingo era Keiko Fujimori, ¿la encuentran comprometida con la educación?

La señora Keiko Fujimori ha tenido mayoría en el Congreso, ha podido cumplir con la Constitución que dicta el 6% del PBI y asegurar que no haya exoneraciones que perjudican al tesoro público. Pero que hubo fue sabotaje y generó inestabilidad.

Rafael López Aliaga ha sido otro de los principales protagonistas de esta contienda electoral y habló de su habilidad como gerente para gestionar temas como educación, ¿sus propuestas le resultan convincentes?

Al principio nos garantizó Lima potencia mundial y sabemos perfectamente que ser potencia mundial está muy lejano. La mentira es lo que daña la política y genera mucho más descrédito con la población. Con esos candidatos creemos que no podemos avanzar como país.

¿No cree en sus palabras cuando dice que quiere ser el presidente de los pobres?

Lo cierto es que hoy Lima está endeudada y lejos de ser potencia mundial. Esos son compromisos que él asumió, que en la práctica no se concretaron y están lejos de concretarse. Más allá de que conversamos en alguna oportunidad con él, los hechos hablan por sí solos.

 

[ENTREVISTA] “Los mercaderes de la educación se han convertido en los grandes millonarios del país”

Winston Reyes, candidato del partido Primero la Gente con el número 3, conversó con Sudaca y cuestionó que la educación privada esté exonerada de impuestos. Quien también es dirigente del Sutep señaló que la educación “se ha burocratizado en extremo” y apoyó la evaluación a docentes acompañada de capacitación permanente.

En una entrevista señaló que más de un millón de estudiantes están fuera del sistema, ¿qué plan propone para incorporarlos?

Esta es una estadística del INEI que maneja el gobierno. Ellos tienen conocimiento que hay cerca de un millón ciento cincuenta mil personas en edad escolar fuera del sistema, pero no hacen absolutamente nada por atender a esta población. Exigimos que se diseñe un plan de atención para quienes van a ser los analfabetos de mañana. La manera de atenderlos es diseñando programas que atiendan, en principio, la alimentación escolar y la tutoría permanente a fin de incorporarlos al sistema educativo.

Se han escuchado diversas propuestas para el sector educativo, ¿coincide con quienes piden la construcción de nuevos colegios o se debe apostar por mejorar los que existen actualmente?

Existe una estadística que cerca del 40% de las instituciones educativas deben ser demolidas. Partiendo de esa realidad, lo que corresponde es una inversión agresiva para la construcción de nuevas instituciones educativas y otras tantas requieren mejoramiento. Pero lo que no se puede hacer es que cada año se desatienda y la brecha en infraestructura siga creciendo. Si hoy no le ponemos un alto, en unos años la brecha será imposible de cubrir.

Los problemas que afronta la educación suelen distintos dependiendo de cada región, ¿qué situaciones han podido advertir en las zonas rurales?

Si hablamos en términos de infraestructura, las escuelas rurales son las que más desventaja tiene. Carecen prácticamente de todo. Desde servicios básicos, materiales educativos hasta conectividad a internet. En la zona rural el reto es mayor en tanto que en zonas urbanas subsisten con algunas carencias pero de alguna manera pueden contribuir a brindar el servicio educativo. Pero también tenemos el aspecto pedagógico. En la educación rural está por los suelos. Al no tener acceso a tecnología ni acceder a los materiales educativos adecuados la brecha es mayor.

Durante los debates presidenciales, la candidata presidencial de su partido, Marisol Pérez Tello, señaló al Ejecutivo y Legislativo como los grandes responsables de los males del Perú, ¿qué problemas le está dejando este periodo a la educación peruana?

El tema educativo siempre ha sido un discurso electoral, pero cuando han llegado al gobierno han hecho poco y nada. Una prueba real es esta brecha en infraestructura y también la estadística que no dice que de cada diez alumnos en la educación básica siete tienen problemas de anemia y desnutrición. Los gobiernos anteriores y el actual han convertido el programa Qali Warma en un antro de corrupción donde en última instancia estaba el deseo de atender adecuadamente la alimentación escolar.

¿El bloque magisterial que llegó al Congreso hizo un mal trabajo?

Los que han llegado al congreso con Pedro Castillo integrando este famoso bloque magisterial han sido aventureros de la lucha sindical que, aprovechando el movimiento magisterial de 2017, ingresaron para su beneficio personal. Lo demuestran porque muchos de ellos han terminado convertidos en mochasueldos y lobistas. Estos representantes jamás se identificaron con los problemas de la educación en el país. Una muestra de ello es que pregonaban el sueldo de maestros para congresistas, pero una vez que llegaron al cargo se olvidaron de estas promesas.

¿Es posible reducir considerablemente la brecha entre la educación pública y privada?

Definitivamente. La educación debe ser un derecho al que todos los ciudadanos tengan la misma oportunidad. Hoy se ha convertido en un negocio y los hijos del pueblo están condenados a una educación pública privada.

Si Marisol Pérez Tello llega a la presidencia y, por lo tanto, se lleva a cabo el plan de gobierno de Primero la Gente, ¿en qué acciones se apoyarían para lograr la reducción de esta brecha?

Marisol se ha comprometido con el Sutep que en los primeros cien días de gobierno se va a materializar el 6% del PBI para educación, como manda la Constitución. Obviamente, asignar el recurso que corresponde significará una mejora sustancial en la escuela pública. Todo esto se va a lograr con el tema presupuestal.

¿Estas propuestas para la educación son viables económicamente?

Claro, porque la educación privada está exonerada de todo impuesto y esto no puede seguir así. Uno ve que la educación se ha convertido en el negocio más rentable. Los mercaderes de la educación se han convertido en los grandes millonarios del país y legislan en favor de sus intereses. Es tiempo que la educación privada esté gravada con impuestos que vayan para mejorar la educación pública. La otra forma es que, como todos los docentes pagan renta de quinta categoría, eso se invierta en educación. Nosotros cuestionamos que el presidente del Consejo Fiscal diga que se va a generar un forado fiscal al atender las demandas del sector educación. ¿Cómo no dice lo mismo cuando se exonera a las grande agroexportadoras de los impuestos? Ese tipo de exoneraciones no está cuestionado. Dinero hay, pero nunca para educación.

¿Qué propondría para mejorar el nivel de docentes?

Lamentablemente la educación se ha burocratizado en extremo. El profesor pasa más tiempo elaborando documentación que le exigen los directores que preparando sus clases. Hemos convertido al docente en un agente burocrático y descuida su trabajo que debe ser la clase.

¿Qué propondría para la capacitación de estos docentes?

Definitivamente la formación continua de docentes tiene que darse con programas de capacitación permanente a docentes que garanticen la meritocracia e idoneidad para el cargo. Nosotros siempre hemos exigido que la meritocracia debe ir de la mano con el recurso que se destine para la formación continua. El plan del gobierno de Marisol Pérez Tello recoge estas demandas del magisterio.

La evaluación docente ha sido un tema polémico que incluso causó huelgas, ¿se opone a que se realice o qué cambiaría?

Estamos de acuerdo con la evaluación. Eso debe mantenerse porque le da calidad a la educación en el país. Pero debe ir acompañado del proceso de formación continua y asistencia técnica a los docentes de tal manera que no sea solamente una evaluación punitiva sino un proceso de mejora.

La diversidad de lenguas originarias en el Perú se ha convertido, injustamente, en un obstáculo para integrar a más peruanos al sistema educativo, ¿qué propondría para atender esta demanda?

Es un problema cuando se plantea una educación genérica basado en un modelo educativo extranjero implantado a ciegas en el país. Pero cuando se focaliza la atención educativa a cada sector no es un problema sino una enorme potencialidad. Por ejemplo, atender a las comunidades indígenas con textos en su idioma nativo y profesores que lo hablen ayuda a mantener la cultura viva. Pero hoy no ocurre. El carácter de EIB (educación intercultural bilingüe) que se ha dado a instituciones educativas ha sido de manera arbitraria desde el escritorio del funcionario del Ministerio de Educación. Por eso encontramos que muchas instituciones caracterizadas como EIB no deberían serlo.

En los años recientes se ha visto un aumento de embarazos adolescentes y enfermedades de transmisión sexual, ¿propondrían la implementación de educación sexual en las instituciones educativas?

Nosotros debemos ser rigurosos en la protección a los menores de edad. Por eso rechazamos en todos sus extremos los abusos contra menores de edad. Vamos a implementar normas que los protejan de tal manera que la escuela no sea un lugar donde se ponga en riesgo la sexualidad sino un lugar donde el estudiante pueda encontrar seguridad, atención y acompañamiento.

Actualmente muchos padres con hijos con trastorno del espectro autista o síndrome de down afrontan serias dificultades para incluirlos en el sistema educativo, ¿cómo se puede lograr una educación inclusiva para estas personas?

Hoy, la inclusión en el país es solamente declarativa. No se ha avanzado nada en aplicarla en la educación. Enviar a un niño autista a un aula de treinta alumnos es irresponsable, porque el profesor no está preparado para atenderlo. No se han generado los medios para su atención en la escuela pública. En Primero la Gente planteamos que la educación pública debe tener los espacios para atender esta inclusión y que se asignen los medios para que la inclusión sea real.

[ENTREVISTA] Fernando Tuesta conversó con Sudaca sobre las recientes encuestas. El politólogo de la PUCP se refirió al considerable rechazo hacia la candidatura de Keiko Fujimori, señaló que la denominada izquierda progresista terminó “sin crear una candidatura de lo que ellos pregonan” y  analizó la estrategia de César Acuña junto a creadores de contenido.

Una reciente encuesta de IEP arrojó que el 54% no votaría por Keiko Fujimori. ¿Por qué se ve esta diferencia tan grande entre la candidata de Fuerza Popular y otros contendientes a la presidencia?

Es porque personifica la mayor tradición de los partidos que la gente rechaza. Está en la política de manera importante hace dos décadas cuando salió congresista. Keiko representa al político tradicional que el padre apareció cuestionando. Ahora ella encarna a ese político tradicional. Ha sido su partido el que ha tenido más poder a lo largo de dos décadas y es el que ha decidido la política nacional. Además, como cuatro veces candidata, ya se le ha conocido sus diferentes facetas, más a la derecha, cerca al centro, peleándose con su hermano, intentando distanciarse del padre y luego acercándose a él.

¿Las posibilidades del fujimorismo para llegar a la presidencia podrían ser mejores con una nueva candidata?

Son partidos personalistas y esto se ve cuando, incluso en el mejor momento de Alberto, perdieron las elecciones para la alcaldía de Lima del 1995 y 1998. Cuando no postuló Fujimori a la presidencial, en 2001 y 2006, le fue mal. Cuando ha postulado solamente la lista fujimorista en 2020, no salieron primeros pese a que en 2016 sacó setenta y tres congresistas. No creo que un fujimorismo sin Fujimori gane. Mira los resultados de la elecciones regionales y municipales de 2022 no ganó ni un distrito y quedó muy por debajo en la alcaldía de lima. Creo que una parte de Keiko no quería postular, pero Fuerza Popular vive de Keiko Fujimori y la necesita para 2026.

En las últimas semanas se vio una disputa entre Keiko Fujimori y Rafael López Aliaga que tuvo en el centro a la vacancia de José Jerí y la llegada al poder de José María Balcázar seguida, acorde a la encuesta de IPSOS, de un crecimiento de Fujimori y una leve caída de López Aliaga, ¿esto podría significar un punto de quiebre para las campañas de Fuerza Popular y Renovación Popular?

En campaña todos atacan al primero. En el caso de Keiko con mayor razón porque disputan ese mismo espacio de derecha y algunos votantes pueden ser intercambiables. Los votantes más claros de ellos votarán por Fujimori o López Aliaga si pasan a segunda vuelta. Pero no hay otra evidencia que diga que hay una causal derivada de la censura de Jerí y lo que vino después. Tendrían que haber hecho una pregunta a la gente por quién votaba hace un mes y por quién ahora, y a los que antes votaban por López Aliaga preguntarles cuáles son las razones. Hay un apresuramiento por hacer afirmaciones y las encuestas no te lo dicen porque no preguntan.

¿Se llegará a ver candidatos con un porcentaje mucho más alto en el corto plazo o la categoría indecisos seguirá siendo mayoría hasta los días previos a la primera vuelta?

El comportamiento de los peruanos está dentro de lo esperado, porque hay una desafección de la política. La gente cree que todos son iguales, han cambiado presidentes y todo resulta frustrante. No creo que el encendido de la campaña esté en razón a que hay una cantidad de gente que dice que no va a votar. López Aliaga y Keiko Fujimori hacen esfuerzos que los mantienen arriba, aunque tampoco es que sean grandes números. Hay otros candidatos que están como estancados, como el caso de Álvarez, que no crecen ni decrecen y hay algunos que han decrecido. Se hablaba mucho de Carlos Espá y Mario Vizcarra y han comenzado a descender. Cuando descienden en el último tramo no vuelven a recuperarse. También hay que tener en cuenta que hay candidatos que la gente no los conoce y esos tienen más techo para crecer.

¿Una candidatura como la de Carlos Álvarez, que tiene un discurso contra la política tradicional e incluso llegó a cuestionar a su propio partido tras el escándalo de la franja electoral, podría seguir creciendo en las encuestas?

A Carlos Álvarez la gente lo ha apreciado mucho como cómico. Pero ahora es un tipo serio, el contraste. Él es un invitado de su partido. En las entrevistas devela esa parte que parece no convencer de estar preparado. El tema es si confían en lo que dice que va a hacer o si tiene intenciones pero no lo va a hacer.

¿La izquierda progresista que en su momento intentó liderar Verónika Mendoza se ha quedado sin lugar en la política nacional?

Con Verónika Mendoza la izquierda recobra cierto peso electoral. Pero esa izquierda que llaman progresista dilapidó su capital político, porque hubo una suerte de necesidad imperiosa de articular a todo aquel que se llama de izquierda, desde los extremistas pasando por los conservadores, y fue perdiendo peso. Incluso Mendoza intentó hacer una alianza con Cerrón y Gregorio santos,  y los de su propio partido se retiraron y entró en una fase de pérdida de capital político. El 2021 los agarra desconectados, son encantados por Pedro Castillo y entonces creen que lo de Castillo es repetible. Vicente Alanoca era la idea de un Castillo mejor hablado, pero este intento de construir una izquierda fracasó de una manera increíble. Terminaron sin crear una candidatura de lo que ellos pregonan y ahora todos creen que pueden beber de las aguas del castillismo.

¿Dónde ubicaría ideológicamente a Alfonso López Chau?

Es una persona que ha sido de izquierda desde los años ochenta. Es moderado de izquierda.

López Chau ha mostrado un crecimiento en las encuestas más recientes, ¿tiene herramientas para seguir o su candidatura tocó su techo?

López Chau tiene mejores posibilidades. Tiene un techo alto porque la gente lo conoce muy poco y ha logrado crecer en casi todas las encuestas. Si sólo él, del centro para la izquierda, aparece con fuerza, va a atraer los votos de los otros candidatos (de izquierda).

Sin embargo, el candidato de Ahora Nación no tiene un gran respaldo en la capital, ¿será capaz de conquistar el voto limeño?

Siempre se puede. Él no tiene un rechazo tan grande. Lo que han hecho en algunas oportunidades es no estar en Lima hasta el final. Algo así como del campo a la ciudad. Entonces, estás más en provincia haciendo campaña, lo que hace ahí rebota en Lima y creas expectativa para que Lima te vea.

Se ha visto a candidatos como César Acuña que están apostando por acercarse a creadores de contenido con público adolescente y juvenil, ¿qué tanto van a impactar estas plataformas  en las elecciones?

Como suele suceder los medios y las tecnologías de la información son cada vez más importantes. Son un espacio donde todos quieren estar. Pero aparecer con ellos no quiere decir que vayan a votar por ellos. En el caso de Acuña lo que produce son memes. Pero él tiene una base articulada a través de su universidad con alcance nacional. Es una buena red y quienes están ahí son jóvenes.  Obviamente esa combinación usando redes sociales puede darle los votos y esa quizá sea la razón por la que ha crecido. Pero es difícil que pase a segunda vuelta. Lo que él probablemente quiera lograr es ingresar al parlamento donde tiene capacidad de negociación y poder.

También se ha visto el caso del Partido Morado que, aprovechando el rechazo a los partidos que están en el Congreso, intentan mostrarse como una opción y hasta impulsaron la campaña “Por estos no”. No obstante, en las encuestas no son protagonistas, ¿qué ha fallado en este partido?

En el caso del Partido Morado tienen a Mesías Guevara, que para algunos puede haber sido buen gobernador, pero necesitas conectarte con la gente y crear emoción, pasión incluso. El Partido Morado ha pasado en su corta vida por momentos importantes, pero también de crisis y de los fundadores queda muy poco. Entonces esto de “por estos no” tiene que estar acompañado de por este sí y hasta ahora el este sí no es común.

¿Qué tanto podrá cumplir con sus promesas de campaña el próximo presidente teniendo en cuenta el poder que tendrá el senado?

Depende de qué tan grande sea su bancada y su capacidad para articular coaliciones y no dejarse arrebatar esta mayoría por una oposición. Si se repite lo de Pedro Pablo Kuczynski, va muerto. Dieciocho congresistas y setenta y tres tu opositor va muerto. Si se repite lo de 2021, empieza con treinta y siete pero no es tu partido y no está cohesionado, difícilmente te puedes sostener.

[ENTREVISTA] Diego Pomareda, candidato de Libertad Popular, conversó con Sudaca sobre el posible respaldo de los seguidores de Acción Popular a Rafael Belaunde y catalogó al retorno de la bicameralidad como “una reforma sobrevalorada”.

Usted tomó mayor notoriedad tras su participación en el programa “El valor de la verdad” cuando le dijo a la congresista Patricia Chirinos que ella representaba el estilo de política que ha cansado a la gente, ¿por qué el partido que lidera Rafael Belaunde sí podría representar lo que la ciudadanía busca?

Diría que por la integridad y los valores democráticos. No están coludidos con el crimen organizado. Es un partido nuevo de gente empresaria que de ninguna manera está coludido con esta mayoría autoritaria del país. Patricia Chirinos y Renovación Popular representan todo lo que está mal en la política peruana y por eso creo que rostros jóvenes y nuevos deben enfrentar a este tipo de congresistas abusivos que han utilizado el poder para beneficiar intereses personales y al crimen organizado.

¿Quiénes son los empresarios involucrados con su partido?

Rafael Belaunde es un empresario de toda su vida vinculado a la minería y a las inmobiliarias. También está Diana Álvarez-Calderón y Gustavo Cesti. El perfil del partido es gente empresaria que busca la libre iniciativa privada y las libertades económicas, sociales y políticas. En esa línea yo compagino muy bien. Además, hay personas liberales de vieja data como Pedro Cateriano. Hay un grupo muy interesante entre lo liberal y empresarial.

¿Esta presencia del sector empresarial no podría llevar a que el electorado tema que su ingreso en política sea únicamente para sus propios intereses?

El Perú es un país empresario de micro y mediana empresa que con su propio esfuerzo sale adelante sin necesidad que el Estado esté detrás de ellos. Al tipo de empresa abusiva y mercantilista que sólo busca el poder para beneficio de sus intereses el partido se le opone y se aleja.

¿Cómo planean lidiar con la herencia que les dejan los actuales congresistas con la denominadas leyes pro crimen, la cuestionada ley de amnistía o la postura favorable al Reinfo?

Primero hay que tomar el gobierno con un liderazgo político sabiendo que no se le debe nada a nadie, no hay financiamiento ilegal. Lo segundo es que se tienen que derogar las leyes pro crimen, aunque estas no son las causantes de todos los problemas ni las que van a solucionar todos nuestros males. Lo que hacen es demostrar que hay grupos políticos que legislan en favor del crimen organizado. La posición del partido es eliminarlas y a partir de eso trabajar en reformar la policía, trabajar con un sistema de inteligencia muy potente y sobre todo trabajar la lógica de combatir las extorsiones que les generan más inestabilidad a los peruanos.

En una entrevista con Ojo Público comentó que el senado va a ser todopoderoso y, por lo tanto, el presidente necesitará mucho respaldo en el parlamento. ¿Rafael Belaunde podría lograr el consenso necesario para gobernar?

Por supuesto. En la lista tenemos a gente con experiencia que ha tenido respaldo popular anteriormente y tienen una visión nacional. Además, el partido está bien constituido y al haber sido formado con seriedad y una militancia activa creo que es posible tener una fuerza importante en el senado. Por su experiencia, perfil y apellido con la tradición familiar de los Belaunde, más en un contexto donde Acción Popular ha caído como partido y probablemente los militantes de Acción Popular van a apelar a este perfil de nieto de Fernando Belaunde Terry, podría ayudar a que tenga una buena presencia a nivel nacional.

¿Cree que los militantes de Acción Popular verán a Libertad Popular por encima de otras alternativas política por la presencia del apellido Belaunde?

Sin ninguna duda porque el candidato presidencial es Belaunde y en Acción Popular repiten cada dos minutos el nombre de Fernando Belaunde Terry, quien es el abuelo con el que ha vivido Rafael y lo ha formado políticamente. Si vas a su casa u oficina, todo es Fernando Belaunde. Por una  cuestión histórica, simbólica, doctrinaria e ideológica, creo que eso puede conectar bien con los accionpopulistas.

¿El retorno de la bicameralidad puede ser positivo para el país?

El problema no es una cuestión de cómo se estructuran las cámaras sino de representación y qué ofertas tienen los partidos políticos. Si están vinculados con crimen organizado y gente populista, así tengamos una cámara o dos va a ser lo mismo. Es una reforma sobrevalorada. Si el árbol está contaminado, que son los partidos políticos, los frutos, van a estar contaminados también. Además, es preocupante que en el año 2018 la población casi en un 90% haya dicho que se opone y luego los congresistas no le hacen caso y aprueban una reforma completamente en contra de lo que la población dijo. Hay que evaluar la posibilidad de someter a consulta para ratificar o no la bicameralidad.

¿Por qué pese al descontento de un importante sector de la población con los partidos políticos que tienen presencia en el Congreso no vemos que las nuevas alternativas logren desplazarlos de los primeros lugares en las encuestas?

Discrepo con eso. Porque lo que ocurre en las encuestas es que estos partidos al tener representación en el parlamento y estar expuestos permanentemente tienen una representación reducida pero segura, el voto duro, y eso se refleja en las encuestas. En un país donde tienes treinta y ocho candidatos y se fracciona tanto el voto, tener seis o siete por ciento ya te diferencia. Pero es una votación muy baja para partidos que han estado tanto tiempo en el poder.

En su momento recibió crítica por compartir escenario en una manifestación con los congresistas Alejandro Cavero y Adriana Tudela, ¿fue un error vincularse con estos políticos?

No, en absoluto. Soy una persona que defiende principios. Si hay una protesta contra Dina Boluarte y a mi alrededor hay gente de izquierda, eso a mí no me importa. Yo lo que defiendo es el estado constitucional. Cuando estuve en un estrado con Adriana Tudela, me estaba oponiendo a algo de lo que estoy convencido que es la asamblea constituyente que no va a solucionar ningún problema sino que los va a agravar. Además, en ese discurso decía que me oponía a cualquier autoritarismo sea de derecha o izquierda y hacía un llamado a la unidad del país. Puede quedar la foto como algo anecdótico, pero no me arrepiento. Defiendo mi idea, no a personas.

¿Qué referentes políticos, nacionales o internacionales, han tenido impacto en su formación?

Como político, me gustaba mucho Winston Churchill en el contexto de la Segunda Guerra Mundial. También Emmanuel Macron. Perfiles más liberales.

¿Se identifica con referentes liberales de la región como Javier Milei?

Parcialmente. Me identifico en los temas económicos, pero en los civiles y políticos discrepo. Las formas democráticas son importantes y es una persona arrogante que no busca llegar a consensos. Creo que la liberalización de la economía en gran medida sirve y es importante. En Argentina, como en Perú en los años noventa, es lo que necesitaban. En los político y social me distancio porque no es un liberalismo clásico sino una visión mucho más radial.

Desde el espacio político que lidera Rafael López Aliaga los intentan vincular con el progresismo, ¿se identifica como un progresista?

No me incomoda, pero no lo soy. Todo lo que está a la izquierda de Rafael López Aliaga es progresismo. Incluso al fujimorismo le dicen progresistas y  a  los de Avanza País, caviares de derecha. Son las narrativas que se buscan establecer desde los radicalismos. Lo mismo pasa con la izquierda. Perú Libre a la posiciones moderadas de la izquierda los llaman traidores.

¿Qué no lo convence del progresismo?

El progresismo en nuestro país ha pecado de superficial. Quieren seguir consignas internacionales que son válidas pero se quedan en lo simbólico. También creo que la participación del Estado en países como el nuestro, donde hay tanta corrupción y se generan todos los incentivos para que haya una progresión, habría que darle más espacio al sector privado para que la justicia social se genera a partir de las condiciones económicas a través de empresas. El progresismo está más vinculado al asistencialismo y a la larga nos hace daño. Se genera un incentivo para que la sociedad se acostumbre a recibir todo.

Meses atrás, Rafael Belaunde brindó una entrevista a Sudaca en la que justificó su respaldo a Keiko Fujimori en la segunda vuelta del 2021 alegando que Pedro Castillo representaba un peligro mayor, ¿considera al fujimorismo como una opción viable en ese contexto?

No comparto lo que dijo Rafael. Lo entiendo, pero no lo justifico. Yo tomé la decisión de votar en blanco. Teníamos que apostar por una primera vuelta sólida y, como no se logró, en una segunda vuelta no podía darle el voto a ninguno de los dos. Como hemos visto en la práctica, ambos dieron golpes de Estado, ambos duplicaron el sueldo del parlamento, otorgaron gracias presidenciales y aprobaron indultos. Para mí, son lo mismo. Ambas eran unas opciones nefastas.

En una entrevista reciente, el empresario Dionisio Romero señaló que las elecciones del 2026 estarán dentro de las reglas democráticas porque no estará el chavismo, ¿diría que este tipo de posturas que sólo ven peligro en aquello que se vincula con la izquierda pese a que los problemas de la política peruana no distinguen ideologías termina restándole credibilidad a los grandes empresarios?

Si uno ve el mapa electoral del Perú en los últimos periodos se ve un voto muy marcado hacia una opción comunista, refundacional y cambios de estructuras en partes de la sierra central. En tanto no se superen las brechas sociales y el Estado esté de forma eficiente, en el sur del país, donde hay más pobreza, van a querer cambiarlo todo porque el status quo no los favorece en nada. Hay una visión errónea que parte de narrativas internacionales y hay que vencerlas en democracia. Pero creo que es una visión reduccionista la del señor Romero.

 

[ENTREVISTA] Integra una alianza política que busca abrirse paso entre los partidos tradicionales, ¿cómo presentaría a esta alianza?

Hemos decidido ser una alianza política llamada Venceremos con Voces del Pueblo, Unidad Popular, el movimiento del humanismo andino que lidera Germán Altamirano, Patria Roja y Dignidad Nacional. Esperamos ser la alianza de izquierda más estructurada para pasar a segunda vuelta y poder eliminar todos los problemas que ha generado la actual correlación de fuerzas que controla el Congreso.

Si hablamos de línea ideológica, ¿están más cerca del centro o un izquierdismo más puro?

Es una alianza nítidamente de izquierda. Diría que estamos más a la izquierda que todos los demás en el espectro político. Tenemos un conjunto de reformas claras para el país que tiene como propuesta madre lograr un acuerdo con las bancadas del próximo Congreso para, a través de un referéndum, ir a una asamblea constituyente y lograr una nueva constitución.

Con respecto a este cambio de constitución, ¿les preocupa un caso similar al de Chile donde ganó el referéndum y luego los procesos constituyentes no culminaron con el resultado esperado?

El nuevo senado y cámara de diputados van a responder a fuerzas que no serán las mismas que están actualmente mandando en el Congreso. Serán fuerzas nuevas y vamos a entrar en una lógica de acuerdo nacional para encaminar las cosas. La situación del Perú es completamente distinta a la de Chile. Lo que va a ocurrir es que las fuerzas de derecha van a tener un porcentaje importante, no como en Chile donde las fuerzas progresistas de izquierda coparon la constituyente y plantearon un esquema muy extremo que el resto de la sociedad no aceptó. Aquí lo que ocurrirá será un balance de fuerzas entre sectores nuevos de izquierda y derecha que van a pactar una constitución equilibrada muy parecida a la de 1979.

Usted dijo que Susana Villarán fue una gran decepción para la izquierda peruana, ¿considera que Pedro Castillo también lo fue?

Nosotros (Nuevo Perú) hicimos un acuerdo con Pedro Castillo y obviamente también toca asumir responsabilidades. Colaboramos con una postura que le permitió ganar las elecciones, tranquilizando los mercados, haciendo crecer la inversión privada, el PBI creció, gestionamos la finanzas públicas de manera ordenada y ejecutamos una reforma tributaria parcial que nos aprobó el Congreso. Él toma una decisión unilateral de retirar a todos los funcionarios de Nuevo Perú del gobierno en febrero del 2022 cuando nombra a Héctor Valer como premier y ahí se acaba el acuerdo. Consideramos que el intento de golpe de estado de Pedro Castillo fue un error que, además, ha permitido que Keiko (Fujimori) y la correlación que maneja el Congreso haya tomado el poder en el Ejecutivo.

¿Eso significaría que sí fue una decepción para lo que esperaba la izquierda con esta oportunidad en el poder?

Me parece que en los años que estuvo en la administración tuvo la oportunidad de emprender grandes reformas y no lo hizo. Por lo tanto, nosotros consideramos que el expresidente Castillo no implementó el plan de reformas que se requerían y, en ese sentido, parte de la ciudadanía de izquierda considera que no se ejecutaron esas reformas. Lo que ocurre después es que el Congreso destituye a Castillo de forma irregular y los que perdieron las elecciones toman el poder y al pueblo que votó a Pedro Castillo le quitaron su presidente.

¿Decir que les quitaron su presidente no es restarle gravedad a la intención de Pedro Castillo de dar un golpe de estado?

El expresidente Castillo intentó dar un golpe de estado en el contexto de un acoso político de la derecha liderada por Keiko que lo desestabiliza y él considera que, como lo iban a vacar, no le quedaba otra que hacer un intento de golpe de estado. Entonces, el intento de golpe de estado no está tipificado en el código penal y es por eso que consideramos que debería enfrentar su juicio en libertad. Hay que reconocer que el Congreso lo vacó de forma irregular porque no tenían los 105 votos requeridos para una vacancia exprés.

¿La decisión de Pedro Castillo no fue grave más allá de la actitud de los congresistas?

Nosotros sí pensamos que es un error grave el intento de golpe de estado y no estamos de acuerdo. Más allá de que lo podamos entender en el acoso político al que estaba sometido.

Cuando Nuevo Perú se acercó a Pedro Castillo, uno de sus principales detractores no fue alguien de derecha sino el propio líder de Perú Libre, ¿Vladimir Cerrón es un aliado o un enemigo de la izquierda?

Vladimir Cerrón es una persona que, por tener problemas con la justicia, ha hecho un pacto con Keiko Fujimori y los congresistas del fujimorismo, Podemos, Renovación Popular y APP porque muchos de ellos también tienen problemas con la justicia y han hecho un pacto pro impunidad. Perú Libre y Vladimir Cerrón se han pasado al lado oscuro. Han hecho un pacto explícito con el fujimorismo. Ahí están compartiendo la Mesa Directiva Waldemar Cerrón y Fernando Rospigliosi. Por lo tanto, de izquierda no les queda absolutamente nada. Cerrón pasó de dedicarse únicamente a presionar a Pedro Castillo para tener cargos a hacer un pacto con el lado más oscuro para enfrentar en mejores condiciones sus problemas con la justicia.

¿Por qué a la izquierda le está costando tanto figurar en encuestas?

No creo que las encuestas en este momento signifiquen algo. Insisto en que la población peruana no es tonta. Ellos han visto que los partidos que dominan el Congreso no sólo han hecho leyes pro crimen y pro impunidad sino que, además, han desbalanceado completamente la relación de poder del Ejecutivo con el Legislativo a favor del parlamento. Todas estas modificaciones legales y constitucionales van a tener que ser cambiadas y la sociedad sabe que este desastre va a tener que ser modificado por fuerzas distintas que hoy no aparecen en las encuestas pero son las que van a gobernar en los próximos años.

Si hay un repudio a estos partidos, ¿no le sorprende que otras alternativas no puedan posicionarse de manera más contundente a pocos meses de las elecciones?

Lo que pasa es que a pocos meses de las elecciones todavía es mucho tiempo. Un proceso electoral hay muchas cosas que pueden cambiar en poco tipo. Hoy nadie está tomando decisiones porque hay una extrema desafección política y eso hace que las encuestas de hoy sean las que menos funcionan. Las encuestas no significan nada, solo están recogiendo la recordatoria de marcas de partidos conocidos. Cuando falte mucho menos tiempo nos vamos a dar cuenta cómo están las cosas. En este momento, las encuestas son una foto que no dice nada.

¿Qué hacen como alianza para acercarse a esta gente que hoy ve a los políticos con desconfianza?

Nosotros tenemos un proceso democrático interno por concluir. Este fin de semana vamos a tener un cónclave para definir las dos planchas democráticas que tenemos. En nuestro caso, estamos trabajando bajo el liderazgo de Vicente Alanoca veintiséis líneas de acción que son como 260 propuestas. En los próximos días van a ver un cambio importante en la forma como nos aproximamos a todos los segmentos de la sociedad civil para convencerlos que no sólo tienen que votar por fuerzas distintas para derogar todas las leyes que nunca debieron haberse dado sino que también tenemos un conjunto de propuestas que van a permitir resolver los problemas principales del país.

Su alianza política también incluye a Guillermo Bermejo, quien actualmente se encuentra preso, ¿no es un problema para la izquierda tratar de buscar el voto cargando con la imagen de personajes con problemas legales en desarrollo?

Aquí hay una intención de resucitar a Sendero Luminoso, como hacen cuando hay elecciones. Lo que ocurre es que hay poderes económicos y políticos que interfieren con una parte del Poder Judicial y están sacando de carrera a un montón de candidatos. Más allá de estar convencido que es inocente, porque Sendero Luminoso ya no existe, es un intento de sacar de carrera a un candidato de izquierda que ya aparecía en las encuestas. Así como han sacado a Martín Vizcarra y Salvador del Solar. Está clarísimos que, si eres de izquierda, centrista o no estás aliado a la coalición mafiosa del Congreso, te sacan de carrera.

Algunos sectores de derecha señalan a la izquierda como enemigos del sector privado, ¿a qué relación aspiran en su agrupación política con este sector?

El sector privado es muy importante. Lo que determina la curva de crecimiento a largo plazo de un país y su economía es la inversión privada. Por lo que aspiramos a que la inversión privada fluya. A las empresas no las vamos a cargar con mayores cargas impositivas simplemente vamos a hacer el esfuerzo para que paguen lo que corresponde. Además, vamos a eliminar la exoneraciones tributarias porque los grandes empresarios, como los agroexportadores, deben entender que tiene que contribuir igual que todos. Cuál es la razón para que uno de los sectores más rentables de la economía peruana tengan que pagar la mitad del impuesto a la renta. Se van a derogar todas las exoneraciones dadas desde el 2023 en adelante que nos cuestan 27 mil millones de soles al año.

¿Cómo planean enfrentar el que hoy aparece con el gran problema del Perú que es la delincuencia?

Sectores del poder político y económico tienen problemas con la justicia y por ello han hecho leyes pro crimen, pro impunidad y pro corrupción. No es que la policía no tenga información sobre las bandas de extorsionadores o donde están las dragas de la minería legal. El problema es que tenemos un poder político que no quiere enfrentar esa situación y ha creado un marco legal que favorece todas estas actividades. Los causantes de esta situación, que no quieren entrar en un enfrentamiento abierto con las economías ilegales, están inventando que esto se va a resolver con pena de muerte. Se tienen que derogar las normas que están limitando al Ministerio Público para las investigaciones y se encaminará metiéndole más recursos a las fiscalías especializadas en el crimen organizado que debieron tener mucho más financiamiento.

¿Esta alianza de izquierda que integra Nuevo Perú seguirá defendiendo los ideales progresistas que tenían como bandera cuando Verónika Mendoza fue candidata?

Todos los temas respecto a la diversidad y equidad están claramente planteados en nuestro programa de veintiséis líneas de acción. Nosotros somos izquierdistas, somos igualitarios. Todas las personas deben tener los mismos derechos y mismas responsabilidades. Nosotros estamos claros en que mantenemos nuestra postura contra todo tipo de discriminación y contra los grandes males como el machismo y la homofobia. Hay niños que se suicidan por el bullying como consecuencia de la homofobia de padres y niños en los colegios, y son temas que tenemos que resolver.

Página 1 de 55 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28 29 30 31 32 33 34 35 36 37 38 39 40 41 42 43 44 45 46 47 48 49 50 51 52 53 54 55
x