Entrevistas

[ENTREVISTA] Diego Pomareda, candidato de Libertad Popular, conversó con Sudaca sobre el posible respaldo de los seguidores de Acción Popular a Rafael Belaunde y catalogó al retorno de la bicameralidad como “una reforma sobrevalorada”.

Usted tomó mayor notoriedad tras su participación en el programa “El valor de la verdad” cuando le dijo a la congresista Patricia Chirinos que ella representaba el estilo de política que ha cansado a la gente, ¿por qué el partido que lidera Rafael Belaunde sí podría representar lo que la ciudadanía busca?

Diría que por la integridad y los valores democráticos. No están coludidos con el crimen organizado. Es un partido nuevo de gente empresaria que de ninguna manera está coludido con esta mayoría autoritaria del país. Patricia Chirinos y Renovación Popular representan todo lo que está mal en la política peruana y por eso creo que rostros jóvenes y nuevos deben enfrentar a este tipo de congresistas abusivos que han utilizado el poder para beneficiar intereses personales y al crimen organizado.

¿Quiénes son los empresarios involucrados con su partido?

Rafael Belaunde es un empresario de toda su vida vinculado a la minería y a las inmobiliarias. También está Diana Álvarez-Calderón y Gustavo Cesti. El perfil del partido es gente empresaria que busca la libre iniciativa privada y las libertades económicas, sociales y políticas. En esa línea yo compagino muy bien. Además, hay personas liberales de vieja data como Pedro Cateriano. Hay un grupo muy interesante entre lo liberal y empresarial.

¿Esta presencia del sector empresarial no podría llevar a que el electorado tema que su ingreso en política sea únicamente para sus propios intereses?

El Perú es un país empresario de micro y mediana empresa que con su propio esfuerzo sale adelante sin necesidad que el Estado esté detrás de ellos. Al tipo de empresa abusiva y mercantilista que sólo busca el poder para beneficio de sus intereses el partido se le opone y se aleja.

¿Cómo planean lidiar con la herencia que les dejan los actuales congresistas con la denominadas leyes pro crimen, la cuestionada ley de amnistía o la postura favorable al Reinfo?

Primero hay que tomar el gobierno con un liderazgo político sabiendo que no se le debe nada a nadie, no hay financiamiento ilegal. Lo segundo es que se tienen que derogar las leyes pro crimen, aunque estas no son las causantes de todos los problemas ni las que van a solucionar todos nuestros males. Lo que hacen es demostrar que hay grupos políticos que legislan en favor del crimen organizado. La posición del partido es eliminarlas y a partir de eso trabajar en reformar la policía, trabajar con un sistema de inteligencia muy potente y sobre todo trabajar la lógica de combatir las extorsiones que les generan más inestabilidad a los peruanos.

En una entrevista con Ojo Público comentó que el senado va a ser todopoderoso y, por lo tanto, el presidente necesitará mucho respaldo en el parlamento. ¿Rafael Belaunde podría lograr el consenso necesario para gobernar?

Por supuesto. En la lista tenemos a gente con experiencia que ha tenido respaldo popular anteriormente y tienen una visión nacional. Además, el partido está bien constituido y al haber sido formado con seriedad y una militancia activa creo que es posible tener una fuerza importante en el senado. Por su experiencia, perfil y apellido con la tradición familiar de los Belaunde, más en un contexto donde Acción Popular ha caído como partido y probablemente los militantes de Acción Popular van a apelar a este perfil de nieto de Fernando Belaunde Terry, podría ayudar a que tenga una buena presencia a nivel nacional.

¿Cree que los militantes de Acción Popular verán a Libertad Popular por encima de otras alternativas política por la presencia del apellido Belaunde?

Sin ninguna duda porque el candidato presidencial es Belaunde y en Acción Popular repiten cada dos minutos el nombre de Fernando Belaunde Terry, quien es el abuelo con el que ha vivido Rafael y lo ha formado políticamente. Si vas a su casa u oficina, todo es Fernando Belaunde. Por una  cuestión histórica, simbólica, doctrinaria e ideológica, creo que eso puede conectar bien con los accionpopulistas.

¿El retorno de la bicameralidad puede ser positivo para el país?

El problema no es una cuestión de cómo se estructuran las cámaras sino de representación y qué ofertas tienen los partidos políticos. Si están vinculados con crimen organizado y gente populista, así tengamos una cámara o dos va a ser lo mismo. Es una reforma sobrevalorada. Si el árbol está contaminado, que son los partidos políticos, los frutos, van a estar contaminados también. Además, es preocupante que en el año 2018 la población casi en un 90% haya dicho que se opone y luego los congresistas no le hacen caso y aprueban una reforma completamente en contra de lo que la población dijo. Hay que evaluar la posibilidad de someter a consulta para ratificar o no la bicameralidad.

¿Por qué pese al descontento de un importante sector de la población con los partidos políticos que tienen presencia en el Congreso no vemos que las nuevas alternativas logren desplazarlos de los primeros lugares en las encuestas?

Discrepo con eso. Porque lo que ocurre en las encuestas es que estos partidos al tener representación en el parlamento y estar expuestos permanentemente tienen una representación reducida pero segura, el voto duro, y eso se refleja en las encuestas. En un país donde tienes treinta y ocho candidatos y se fracciona tanto el voto, tener seis o siete por ciento ya te diferencia. Pero es una votación muy baja para partidos que han estado tanto tiempo en el poder.

En su momento recibió crítica por compartir escenario en una manifestación con los congresistas Alejandro Cavero y Adriana Tudela, ¿fue un error vincularse con estos políticos?

No, en absoluto. Soy una persona que defiende principios. Si hay una protesta contra Dina Boluarte y a mi alrededor hay gente de izquierda, eso a mí no me importa. Yo lo que defiendo es el estado constitucional. Cuando estuve en un estrado con Adriana Tudela, me estaba oponiendo a algo de lo que estoy convencido que es la asamblea constituyente que no va a solucionar ningún problema sino que los va a agravar. Además, en ese discurso decía que me oponía a cualquier autoritarismo sea de derecha o izquierda y hacía un llamado a la unidad del país. Puede quedar la foto como algo anecdótico, pero no me arrepiento. Defiendo mi idea, no a personas.

¿Qué referentes políticos, nacionales o internacionales, han tenido impacto en su formación?

Como político, me gustaba mucho Winston Churchill en el contexto de la Segunda Guerra Mundial. También Emmanuel Macron. Perfiles más liberales.

¿Se identifica con referentes liberales de la región como Javier Milei?

Parcialmente. Me identifico en los temas económicos, pero en los civiles y políticos discrepo. Las formas democráticas son importantes y es una persona arrogante que no busca llegar a consensos. Creo que la liberalización de la economía en gran medida sirve y es importante. En Argentina, como en Perú en los años noventa, es lo que necesitaban. En los político y social me distancio porque no es un liberalismo clásico sino una visión mucho más radial.

Desde el espacio político que lidera Rafael López Aliaga los intentan vincular con el progresismo, ¿se identifica como un progresista?

No me incomoda, pero no lo soy. Todo lo que está a la izquierda de Rafael López Aliaga es progresismo. Incluso al fujimorismo le dicen progresistas y  a  los de Avanza País, caviares de derecha. Son las narrativas que se buscan establecer desde los radicalismos. Lo mismo pasa con la izquierda. Perú Libre a la posiciones moderadas de la izquierda los llaman traidores.

¿Qué no lo convence del progresismo?

El progresismo en nuestro país ha pecado de superficial. Quieren seguir consignas internacionales que son válidas pero se quedan en lo simbólico. También creo que la participación del Estado en países como el nuestro, donde hay tanta corrupción y se generan todos los incentivos para que haya una progresión, habría que darle más espacio al sector privado para que la justicia social se genera a partir de las condiciones económicas a través de empresas. El progresismo está más vinculado al asistencialismo y a la larga nos hace daño. Se genera un incentivo para que la sociedad se acostumbre a recibir todo.

Meses atrás, Rafael Belaunde brindó una entrevista a Sudaca en la que justificó su respaldo a Keiko Fujimori en la segunda vuelta del 2021 alegando que Pedro Castillo representaba un peligro mayor, ¿considera al fujimorismo como una opción viable en ese contexto?

No comparto lo que dijo Rafael. Lo entiendo, pero no lo justifico. Yo tomé la decisión de votar en blanco. Teníamos que apostar por una primera vuelta sólida y, como no se logró, en una segunda vuelta no podía darle el voto a ninguno de los dos. Como hemos visto en la práctica, ambos dieron golpes de Estado, ambos duplicaron el sueldo del parlamento, otorgaron gracias presidenciales y aprobaron indultos. Para mí, son lo mismo. Ambas eran unas opciones nefastas.

En una entrevista reciente, el empresario Dionisio Romero señaló que las elecciones del 2026 estarán dentro de las reglas democráticas porque no estará el chavismo, ¿diría que este tipo de posturas que sólo ven peligro en aquello que se vincula con la izquierda pese a que los problemas de la política peruana no distinguen ideologías termina restándole credibilidad a los grandes empresarios?

Si uno ve el mapa electoral del Perú en los últimos periodos se ve un voto muy marcado hacia una opción comunista, refundacional y cambios de estructuras en partes de la sierra central. En tanto no se superen las brechas sociales y el Estado esté de forma eficiente, en el sur del país, donde hay más pobreza, van a querer cambiarlo todo porque el status quo no los favorece en nada. Hay una visión errónea que parte de narrativas internacionales y hay que vencerlas en democracia. Pero creo que es una visión reduccionista la del señor Romero.

 

[ENTREVISTA] Integra una alianza política que busca abrirse paso entre los partidos tradicionales, ¿cómo presentaría a esta alianza?

Hemos decidido ser una alianza política llamada Venceremos con Voces del Pueblo, Unidad Popular, el movimiento del humanismo andino que lidera Germán Altamirano, Patria Roja y Dignidad Nacional. Esperamos ser la alianza de izquierda más estructurada para pasar a segunda vuelta y poder eliminar todos los problemas que ha generado la actual correlación de fuerzas que controla el Congreso.

Si hablamos de línea ideológica, ¿están más cerca del centro o un izquierdismo más puro?

Es una alianza nítidamente de izquierda. Diría que estamos más a la izquierda que todos los demás en el espectro político. Tenemos un conjunto de reformas claras para el país que tiene como propuesta madre lograr un acuerdo con las bancadas del próximo Congreso para, a través de un referéndum, ir a una asamblea constituyente y lograr una nueva constitución.

Con respecto a este cambio de constitución, ¿les preocupa un caso similar al de Chile donde ganó el referéndum y luego los procesos constituyentes no culminaron con el resultado esperado?

El nuevo senado y cámara de diputados van a responder a fuerzas que no serán las mismas que están actualmente mandando en el Congreso. Serán fuerzas nuevas y vamos a entrar en una lógica de acuerdo nacional para encaminar las cosas. La situación del Perú es completamente distinta a la de Chile. Lo que va a ocurrir es que las fuerzas de derecha van a tener un porcentaje importante, no como en Chile donde las fuerzas progresistas de izquierda coparon la constituyente y plantearon un esquema muy extremo que el resto de la sociedad no aceptó. Aquí lo que ocurrirá será un balance de fuerzas entre sectores nuevos de izquierda y derecha que van a pactar una constitución equilibrada muy parecida a la de 1979.

Usted dijo que Susana Villarán fue una gran decepción para la izquierda peruana, ¿considera que Pedro Castillo también lo fue?

Nosotros (Nuevo Perú) hicimos un acuerdo con Pedro Castillo y obviamente también toca asumir responsabilidades. Colaboramos con una postura que le permitió ganar las elecciones, tranquilizando los mercados, haciendo crecer la inversión privada, el PBI creció, gestionamos la finanzas públicas de manera ordenada y ejecutamos una reforma tributaria parcial que nos aprobó el Congreso. Él toma una decisión unilateral de retirar a todos los funcionarios de Nuevo Perú del gobierno en febrero del 2022 cuando nombra a Héctor Valer como premier y ahí se acaba el acuerdo. Consideramos que el intento de golpe de estado de Pedro Castillo fue un error que, además, ha permitido que Keiko (Fujimori) y la correlación que maneja el Congreso haya tomado el poder en el Ejecutivo.

¿Eso significaría que sí fue una decepción para lo que esperaba la izquierda con esta oportunidad en el poder?

Me parece que en los años que estuvo en la administración tuvo la oportunidad de emprender grandes reformas y no lo hizo. Por lo tanto, nosotros consideramos que el expresidente Castillo no implementó el plan de reformas que se requerían y, en ese sentido, parte de la ciudadanía de izquierda considera que no se ejecutaron esas reformas. Lo que ocurre después es que el Congreso destituye a Castillo de forma irregular y los que perdieron las elecciones toman el poder y al pueblo que votó a Pedro Castillo le quitaron su presidente.

¿Decir que les quitaron su presidente no es restarle gravedad a la intención de Pedro Castillo de dar un golpe de estado?

El expresidente Castillo intentó dar un golpe de estado en el contexto de un acoso político de la derecha liderada por Keiko que lo desestabiliza y él considera que, como lo iban a vacar, no le quedaba otra que hacer un intento de golpe de estado. Entonces, el intento de golpe de estado no está tipificado en el código penal y es por eso que consideramos que debería enfrentar su juicio en libertad. Hay que reconocer que el Congreso lo vacó de forma irregular porque no tenían los 105 votos requeridos para una vacancia exprés.

¿La decisión de Pedro Castillo no fue grave más allá de la actitud de los congresistas?

Nosotros sí pensamos que es un error grave el intento de golpe de estado y no estamos de acuerdo. Más allá de que lo podamos entender en el acoso político al que estaba sometido.

Cuando Nuevo Perú se acercó a Pedro Castillo, uno de sus principales detractores no fue alguien de derecha sino el propio líder de Perú Libre, ¿Vladimir Cerrón es un aliado o un enemigo de la izquierda?

Vladimir Cerrón es una persona que, por tener problemas con la justicia, ha hecho un pacto con Keiko Fujimori y los congresistas del fujimorismo, Podemos, Renovación Popular y APP porque muchos de ellos también tienen problemas con la justicia y han hecho un pacto pro impunidad. Perú Libre y Vladimir Cerrón se han pasado al lado oscuro. Han hecho un pacto explícito con el fujimorismo. Ahí están compartiendo la Mesa Directiva Waldemar Cerrón y Fernando Rospigliosi. Por lo tanto, de izquierda no les queda absolutamente nada. Cerrón pasó de dedicarse únicamente a presionar a Pedro Castillo para tener cargos a hacer un pacto con el lado más oscuro para enfrentar en mejores condiciones sus problemas con la justicia.

¿Por qué a la izquierda le está costando tanto figurar en encuestas?

No creo que las encuestas en este momento signifiquen algo. Insisto en que la población peruana no es tonta. Ellos han visto que los partidos que dominan el Congreso no sólo han hecho leyes pro crimen y pro impunidad sino que, además, han desbalanceado completamente la relación de poder del Ejecutivo con el Legislativo a favor del parlamento. Todas estas modificaciones legales y constitucionales van a tener que ser cambiadas y la sociedad sabe que este desastre va a tener que ser modificado por fuerzas distintas que hoy no aparecen en las encuestas pero son las que van a gobernar en los próximos años.

Si hay un repudio a estos partidos, ¿no le sorprende que otras alternativas no puedan posicionarse de manera más contundente a pocos meses de las elecciones?

Lo que pasa es que a pocos meses de las elecciones todavía es mucho tiempo. Un proceso electoral hay muchas cosas que pueden cambiar en poco tipo. Hoy nadie está tomando decisiones porque hay una extrema desafección política y eso hace que las encuestas de hoy sean las que menos funcionan. Las encuestas no significan nada, solo están recogiendo la recordatoria de marcas de partidos conocidos. Cuando falte mucho menos tiempo nos vamos a dar cuenta cómo están las cosas. En este momento, las encuestas son una foto que no dice nada.

¿Qué hacen como alianza para acercarse a esta gente que hoy ve a los políticos con desconfianza?

Nosotros tenemos un proceso democrático interno por concluir. Este fin de semana vamos a tener un cónclave para definir las dos planchas democráticas que tenemos. En nuestro caso, estamos trabajando bajo el liderazgo de Vicente Alanoca veintiséis líneas de acción que son como 260 propuestas. En los próximos días van a ver un cambio importante en la forma como nos aproximamos a todos los segmentos de la sociedad civil para convencerlos que no sólo tienen que votar por fuerzas distintas para derogar todas las leyes que nunca debieron haberse dado sino que también tenemos un conjunto de propuestas que van a permitir resolver los problemas principales del país.

Su alianza política también incluye a Guillermo Bermejo, quien actualmente se encuentra preso, ¿no es un problema para la izquierda tratar de buscar el voto cargando con la imagen de personajes con problemas legales en desarrollo?

Aquí hay una intención de resucitar a Sendero Luminoso, como hacen cuando hay elecciones. Lo que ocurre es que hay poderes económicos y políticos que interfieren con una parte del Poder Judicial y están sacando de carrera a un montón de candidatos. Más allá de estar convencido que es inocente, porque Sendero Luminoso ya no existe, es un intento de sacar de carrera a un candidato de izquierda que ya aparecía en las encuestas. Así como han sacado a Martín Vizcarra y Salvador del Solar. Está clarísimos que, si eres de izquierda, centrista o no estás aliado a la coalición mafiosa del Congreso, te sacan de carrera.

Algunos sectores de derecha señalan a la izquierda como enemigos del sector privado, ¿a qué relación aspiran en su agrupación política con este sector?

El sector privado es muy importante. Lo que determina la curva de crecimiento a largo plazo de un país y su economía es la inversión privada. Por lo que aspiramos a que la inversión privada fluya. A las empresas no las vamos a cargar con mayores cargas impositivas simplemente vamos a hacer el esfuerzo para que paguen lo que corresponde. Además, vamos a eliminar la exoneraciones tributarias porque los grandes empresarios, como los agroexportadores, deben entender que tiene que contribuir igual que todos. Cuál es la razón para que uno de los sectores más rentables de la economía peruana tengan que pagar la mitad del impuesto a la renta. Se van a derogar todas las exoneraciones dadas desde el 2023 en adelante que nos cuestan 27 mil millones de soles al año.

¿Cómo planean enfrentar el que hoy aparece con el gran problema del Perú que es la delincuencia?

Sectores del poder político y económico tienen problemas con la justicia y por ello han hecho leyes pro crimen, pro impunidad y pro corrupción. No es que la policía no tenga información sobre las bandas de extorsionadores o donde están las dragas de la minería legal. El problema es que tenemos un poder político que no quiere enfrentar esa situación y ha creado un marco legal que favorece todas estas actividades. Los causantes de esta situación, que no quieren entrar en un enfrentamiento abierto con las economías ilegales, están inventando que esto se va a resolver con pena de muerte. Se tienen que derogar las normas que están limitando al Ministerio Público para las investigaciones y se encaminará metiéndole más recursos a las fiscalías especializadas en el crimen organizado que debieron tener mucho más financiamiento.

¿Esta alianza de izquierda que integra Nuevo Perú seguirá defendiendo los ideales progresistas que tenían como bandera cuando Verónika Mendoza fue candidata?

Todos los temas respecto a la diversidad y equidad están claramente planteados en nuestro programa de veintiséis líneas de acción. Nosotros somos izquierdistas, somos igualitarios. Todas las personas deben tener los mismos derechos y mismas responsabilidades. Nosotros estamos claros en que mantenemos nuestra postura contra todo tipo de discriminación y contra los grandes males como el machismo y la homofobia. Hay niños que se suicidan por el bullying como consecuencia de la homofobia de padres y niños en los colegios, y son temas que tenemos que resolver.

[ENTREVISTA] Fernán Altuve es una de las figuras de la política peruana que intentará ser protagonista en las elecciones del 2026. Como parte de la plancha presidencial de Phillip Butters, el reconocido abogado dialogó con Sudaca sobre las polémicas del precandidato al que considera un amigo de hace décadas, sus propias ideas conservadoras y las nuevas estrategias de la política nacional.

¿Que encontró en Avanza País que lo sedujo para emprender esta aventura política con ellos?

Lo más importante es que es una organización política que funciona y no tiene un marco de imposición ideológica sino que permite que las personas se desenvuelvan de una manera autónoma. Es un partido que respeta la libertad y forma de pensar dentro de su propia organización.

¿Se sintió representado por la labor parlamentaria de los congresistas Patricia Chirinos, Alejandro Cavero y Adriana Tudela?

Yo no hablo de personas sino de las posiciones que he tenido. Hasta antes de mi inscripción en el partido he sido enormemente crítico con el parlamento en su conjunto independientemente de las bancadas que han estado ahí. Por lo tanto, esas críticas no las voy a dejar de tener. Si hay parlamentarios que han tomado decisiones que no he compartido, ellos son responsables ante sus electores.

¿Al unirse a Avanza País no considera importante el sentirse representado por el accionar del partido y su bancada?

En absoluto. El voto preferencial hace que los elegidos sean los que han marcado los electores. El partido hizo una propuesta donde había un conjunto de personas y los ciudadanos eligieron esos parlamentarios dentro del partido. Por lo tanto, la responsabilidad del partido queda enormemente reducida. Esa es la perversidad del voto preferencial. Disminuye la capacidad de representación del partido, porque ellos han sido elegidos por la ciudadanía.

¿Cómo analiza las divisiones que hay entre las diversas alternativas de derecha?

Dije desde el año 2021 que había que fomentar una unión, pero lamentablemente han primado los personalismos. No ha habido posibilidad de evitarlo.

Pese a las diferencias actuales, ¿partidos como Fuerza Popular y Renovación Popular podrían ser aliados de Avanza País en un futuro?

Uno tiene que ver cuáles son los resultados de las elecciones y ese escenario determinará cuáles son los pasos a seguir. Yo la política no la veo como odio a las personas y no encontrará en mi actuar un insulto personal. No pienso que mi comportamiento en la política está dado por mi simpatía o antipatía. Somos profesionales y tenemos que trabajar con lo que el pueblo escoja en el Legislativo y Ejecutivo. Si hay otras organizaciones que están preparadas para esa actividad madura, no lo sé y eso lo dirá el tiempo.

«Su tendencia hacia la extrema derecha es preocupante», dijo sobre Rafael López Aliaga. ¿En qué se diferencia Avanza País de las ideas de esa otra agrupación política que dice levantar las banderas conservadoras, derechistas y patrióticas?

Unos le damos más importancia a las libertades de las personas a decidir y entablar diálogo con otras fuerzas aunque nosotros no seamos compatibles en lo ideológicos. Hay grupos que, más allá de las ideas, tienen el comportamiento de distanciarse de todos, aislarse y reaccionar ante los demás de manera agresiva, violenta, belicosa e insultante. Eso se va a reflejar en acciones políticas.

Usted ha dicho que Phillip Butters defiende a la familia, ¿en qué consiste exactamente defender a la familia?

Tiene que haber, en un país donde no hay organismos de seguridad social sólidos, apoyos directos a las familias para que sean un espacio de cobertura social. La gente pobre en las zonas marginales de Lima o zonas rurales altoandinas no tiene presencia del orden público tiene a la familia a la cual recurre. Hay que buscar programas para que las familias sean un instrumento para asistir a esas personas en estado de vulnerabilidad.

¿En qué consistirían esos programas?

Cuando vea el plan de gobierno verá los planes que están incluidos ahí.

También describió a Phillip Butters como un representante de los sentimientos patrióticos. Sin embargo, semanas atrás lo vimos ser repudiado en su visita al sur. ¿Es Butters un candidato patriótico para Lima o para todo el país?

Si digo que es patriótico, la patria no se reduce a Lima.

¿Por qué cree que en el sur se vio ese tipo de respuesta?

Los incidentes ocurrieron en Juliaca en torno a una radio donde se preparó una situación armada para perjudicar su voluntad de opinar libremente sobre lo que debía pasar en Puno y cambiar la estructura de poder que hay en la región altiplánica que es Puno, donde hay un sistema de control hegemónico de los sectores de izquierda.

¿Fue por ese motivo y no por sus declaraciones sobre las víctimas de la represión?

Absolutamente. Eso no tiene nada que ver.

¿No considera que esas expresiones pudieron generar molestia y dolor en las personas de Juliaca?

A mí me dicen cosas horribles todos los días y no me llevan a que le pegue a nadie. Me dicen barbaridades hace veintisiete años y no le tiro piedras a nadie. Entonces, si yo no hago eso porque no tengo derecho a hacerlo, quién tiene derecho a convertir su incomodidad, si usted le quiere llamar dolor, en un acto violento. Eso rompe toda convivencia pacífica. Eso no es aceptable como idea ni justificación.

¿Pero no estamos hablando de personas que vieron morir a sus familiares y conocidos?

¿Usted considera que hay una justificación para la violencia? Muchísimas personas hemos sufrido a lo largo de nuestras vidas y familias. He tenido alumnos que han muerto en la guerra subversiva y eso no me hace actuar de una manera violenta hacia los otros. Las palabras y los dolores no se legitiman actuando violentamente. Si eso no lo ponemos como premisa, entonces estamos tolerando que haya comportamientos como los de Puno.

Hace un momento mencionaba que ha recibido insultos, ¿considera que insultos en redes sociales están al mismo nivel que el caso de personas que han perdido la vida?

Le estoy planteando el caso de personas que he conocido que han perdido la vida y eso no me lleva a actuar violentamente.

Pero estas personas que han perdido la vida…

Lo lamento muchísimo. Pero eso no justifica. Porque bajo ese criterio vamos a justificar el ojo por ojo y la venganza eterna. Bajo ese criterio usted está diciendo que hay dolores superiores que permiten o justifican la violencia. Ningún dolor, ninguna pena o tristeza por muy grave que sea justifica que usted pase de su legítimo sentimiento a la acción violenta. Porque si no está legitimando lo que pasó con la represión en la época de los militares cuando ellos veían morir a sus compañeros y actuaban.

¿Phillip Butters debió tener autocrítica por sus declaraciones?

¿Usted le pide autocrítica a las personas que han ido a tirar piedras? Porque el señor Butters, en caso hipotético, debería tener autocrítica de palabras.

Se está viendo que algunas agrupaciones políticas tienen la intención de incluir en sus listas de candidatos al Congreso a personajes de la farándula peruana. Como persona con mucha experiencia en la política peruana, ¿qué opina ante esta tendencia?

El problema no es el tema de la farandulización sino el desconocimiento. Es un fenómeno que ha ocurrido en donde no es culpable la prensa pero implica a la prensa. La prensa ha perdido capacidad de llegada al público. Si los partidos se comunicaban a través de las vías de la prensa política y la prensa ha dejado de ser un referente para la opinión pública, ¿a dónde miran los partidos? A las personas que sí son referentes para hacerse conocidos. Obviamente, ante la devaluación de los políticos, lo que ha ocurrido es la revaluación de las figuras públicas no políticas. Entonces, los partidos para poder hacerse conocidos en sus propuestas buscan ese tipo de figuras para que los ayuden. Es un fenómeno natural.

Entonces, ¿usted respalda que Avanza País considere a Génesis Tapia como candidata al Congreso?

No respaldo ni dejo de respaldar porque no he participado en la organización de listas. Si se ha tomado esa decisión, habrá sido por algo.

¿Pero cuál es su opinión?

Mi opinión está vinculada a la militancia partidaria que tengo. No puedo tener una opinión sobre actos o decisiones del partido diferente a la del partido.

A Phillip Butters se le ha cuestionado mucho por sus declaraciones sobre personas homosexuales, ¿qué podría decir usted con respecto a la situación de la comunidad LGTBI?

Que es una minoría que tiene los derechos legítimos a ser respetados.

¿Actualmente tienen los derechos que les corresponden?

Tienen todos los derechos de ciudadanos. ¿Qué derechos no tienen?

¿El matrimonio igualitario?

Eso no es un derecho.

¿No deberían poder casarse sin importar su orientación sexual?

El matrimonio es entre varón y mujer. Esa es la naturaleza jurídica.

¿Cómo se explica que en otros países sí exista la figura de matrimonio igualitario?

Que otros países destruyan su orden jurídico es problema de ellos. Yo soy abogado y le digo que la finalidad de un matrimonio es la procreación de la prole. Si hay países que quieren hacer interpretaciones o creaciones, cada país hace lo que le parezca. Yo respeto el derecho natural como viene del derecho romano.

Si una pareja heterosexual se quisiera casar pero no quiere o no puede tener hijos, ¿se le debería negar el derecho al matrimonio?

Esas son excepciones. La finalidad del matrimonio como se concibió es la procreación. Si hay personas que deciden no hacerlo es un acto voluntario. Pero la naturaleza de la institución es esa. Si lo que vamos a ir creando es normas por excepción, se va a desnaturalizar la institución.

¿En qué se perjudicaría al país si se permite el matrimonio entre personas del mismo sexo?

No estoy diciendo que se perjudique o no. Me pregunta por los derechos y le digo que los ciudadanos peruanos tienen todos los derechos. Las personas que tienen una orientación determinada pueden cumplir con la institución de matrimonio como es su naturaleza.

¿Usted también se opone al enfoque de género o que se hable de diversidad sexual en las instituciones educativas?

Yo soy muy claro. La ideología de género, como cualquier otra ideología, no tiene cabida en la educación. No se debe enseñar ideología ultraderechista, ultraizquierdista o ultramarxista.

¿La homosexualidad es una ideología?

La considero ideología de género.

¿Se arrepiente de haber sido abogado de Odebrecht?

No

En una entrevista con La República señaló que sigue siendo amigo de Juan Luis Cipriani. ¿No considera que es contradictorio hablar de defensa de la familia mientras se mantiene un vínculo con un personaje sobre el cual pesa una acusación tan seria?

Usted puede criticar lo que desee. Si uno tiene una amistad con una persona, esa persona puede equivocarse o acertar en la vida. Si ha acertado en la vida y está investigado, es una víctima. Si ha cometido el error del que se le imputa, a los amigos hay que acompañarlos en sus dificultades sin decir que son inocentes u omitir la falta que hayan cometido. Si él ha actuado mal, hay que estar con él y con su familia para que corrija y mejore.

Hoy el Perú vive una crisis de seguridad muy grave y muchos candidatos señalan que la forma de combatirlo es dejando de lado los derechos humanos, ¿la solución de Avanza País va por ese rumbo?

Por lo que tengo entendido, el fomento a la inteligencia y acciones de inteligencia. La lección de la guerra terrorista de los ochenta y noventa es que, ante retos graves, la inteligencia lo que hace es dar golpes efectivos y eficientes en los puntos neurálgicos del problema de seguridad.

¿A qué tipo de relación aspira Avanza País con el sector empresarial?

Lo más importante es dejarlos trabajar. Que el gobierno deje trabajar al empresariado y que este actúe con plena libertad sin restricciones burocráticas o administrativas. Ni que lo favorezca sobre la libertad económica, porque todos deben recibir las mismas oportunidades, pero que tampoco le ponga obstáculos ni barreras que impidan su trabajo. El sector empresarial tiene todo el respeto y toda la consideración, pero el gobierno ni es muleta para los que no pueden prosperar por sí solos ni debe ser un obstáculo para que la gente prospere de manera libre.

¿Comparte esa visión de un Estado reducido y la posibilidad de eliminar ministerios?

En el plan de gobierno de Avanza País se está estudiando la reducción de ministerios para lograr una simplificación administrativa y una reducción presupuestal, porque el Estado ha crecido en los últimos años de una manera desproporcionada. Hay un déficit fiscal que hay que cerrar rápidamente.

¿Cuáles son esos ministerios que podrían ser prescindibles?

No puedo decir eso, porque depende del plan de gobierno que lo están estudiando y todavía no se ha presentado. Es importante señalar que no es una supresión sino una concentración de ministerios. Las áreas que esos ministerios están atendiendo no van a dejar de ser atendidos y el personal que trabaja en esos ministerios no va a ser despedido sino racionalizado para hacer un mejor trabajo.

¿Usted está trabajando en dicho plan de gobierno?

Sí, soy parte del equipo, pero no puedo darle una información que no ha sido concluida.

¿Cuál es su postura ante el conflicto con el precandidato César Combina?

El señor Combina es amigo mío. Le tengo mucho aprecio. No sabía que quería ser precandidato. Él me dijo que quería ser candidato a la alcaldía de San Isidro. Me sorprendió su precandidatura. No sé si se ha llegado a inscribir formalmente. Él declara cosas a la prensa pero no son cosas que se condigan con las inscripciones. Ha habido mucha declaración mediática y poca acción.

En los últimos años se ha visto casos como el de Pedro Castillo con Dina Boluarte o el de Pablo Kuczynski con Martín Vizcarra en los que se observa que el presidente y vicepresidente eran muy distintos. ¿Cómo describiría su relación con Phillip Butters?

Nosotros tenemos treinta y cinco años de amistad y conversamos semanalmente hace treinta y cinco años. Hay una relación fluida e integrada. Él con sus opiniones y yo con las mías. Al final de cuentas se decide lo que el candidato presidencial determina, pero yo doy mis opiniones a favor o en contra de la manera más respetuosa y soy acogido, atendido y escuchado.

 

Sudaca conversó con la alcaldesa de San Isidro, Nancy Vizurraga, sobre un importante evento cultural y gastronómico a realizarse en el distrito limeño

-Alcaldesa, cuál es la agenda inmediata en su distrito?

-La Municipalidad de San Isidro organiza, por segundo año consecutivo, la Expo Embajadas 2025, actividad que presentará lo mejor de la cultura, arte, turismo y gastronomía de más de 30 países.

-¿Quiénes participarán?

-A través de esta actividad intercultural, lo mejor de la cultura, gastronomía, turismo, arte, música y educación de más de 30 países, serán presentados por las embajadas acreditadas en nuestro país en esta feria internacional. Durante estos días, nuestro distrito se volverá a convertir en el centro global de la identidad cultural, una importante oportunidad donde fortaleceremos nuestros lazos internacionales y de negocios con varios países.

-¿Por qué San Isidro asume ese papel?

-En San Isidro se ubica la mayor cantidad de embajadas acreditadas en el país, por lo que los vecinos y visitantes podrán apreciar la cultura, danzas, bailes, música, arte y gastronomía de estas naciones.

-¿Qué países participarán?

-Entre las embajadas de los países participantes se encuentran Alemania, Bélgica, Chile, India, Guatemala, Francia, Países Bajos, Argentina, Estados Unidos, China, Corea, República Dominicana, México, Marruecos, Ecuador, Indonesia, entre otras más.

-¿Dónde será el evento?

-La Expo Embajadas 2025, se desarrollará en el parque Andrés Avelino Cáceres, ubicado en el centro financiero, del 4 al 6 de junio, con una variada programación de actividades, entre las 12 del mediodía y las 8 de la noche.

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Sudaca conversó con el doctor Pedro Riega, decano nacional del Colegio Médico del Perú, con respecto a la polémica ley N° 32210 que le permitirá a los odontólogos realizar nuevos procedimientos quirúrgicos. Riega calificó a esta disposición como un “atentado contra la salud pública” y denunció que “se ha montado una campaña millonaria con mensajes engañosos”.

¿La ley N° 32210 fue aprobada de forma apresurada?

Totalmente. En estos dos meses, tras su aprobación, hemos dialogado con distintas bancadas y les explicamos el serio riesgo que representa el otorgar indebidamente competencias a un profesional que no las tiene porque tiene otra formación. Los odontólogos no son médicos y realizan el acto odontoestomatológico, no el acto médico. Esa ley se aprobó de manera forzada, tendenciosa y peligrosa. Es un atentado contra la salud pública.

¿Cuáles es la preparación con la que no cuentan los odontólogos para llevar a cabo los procedimientos que les permitiría esta ley?

Corresponde fundamentalmente a poder evaluar al ser humano en su conjunto de manera integral. El poder reconocer los problemas de salud de todo el organismo y poder clasificarlos, incluso según la prioridad que pueden tener en determinado momento. Esa es una característica esencial del acto médico que no lo tienen otros profesionales de la salud, específicamente los cirujanos dentistas quienes están preparados para intervenir sobre un segmento del cuerpo y no de forma completa. Por ejemplo, dentro del sistema estomatognático, un cáncer no es tratado por un cirujano dentista.

¿Qué representó la aprobación de esta ley y cuál será su alcance?

Que los odontólogos estén facultados para realizar procedimientos médicos especializados que son delicados, como los procedimientos de cirugía plástica, procedimientos estéticos, cirugía de cabeza y cuello, cirugía de nariz y procedimientos de otorrinolaringología. Sabemos que en nuestro país abunda la informalidad y existe un creciente número de odontólogos que realizan procedimientos médicos de manera clandestina. Lo que se estaría haciendo es legalizar este ejercicio de la medicina. Eso es poner en riesgo la vida de todos los peruanos. No están combatiendo el ejercicio ilegal de la medicina sino formalizándolo. 

¿Cuáles son los riesgos para los pacientes?

Podrían ocurrirles distintas consecuencias y complicaciones. Desde hemorragias hasta infecciones, que el resultado finalmente no se dé como se requiere y ocurran alteraciones morfológicas y deformaciones. Incluso el no tomar en cuenta las enfermedades de fondo que puede tener un paciente puede hacer que este pierda la vida en una intervención para la cual el odontólogo no está preparado.

¿Esta ley se puede interpretar como bajar la valla a la medicina?

Sí y repercute en la falta de seguridad y calidad en la atención de salud de los pacientes.

¿Los especialistas y representantes del sector salud no fueron consultados antes de la aprobación de esta ley?

Lo extraño es eso. El Colegio Médico emitió su opinión en contra y el Ministerio de Salud también omitió una opinión contraria que incluso motivó la observación por parte del Ejecutivo a esta ley cuando se aprobó en 2023. Pero fue mantenida en hibernación y, luego de un año y medio, es puesta a discusión en el Congreso y sin mayor debate se aprueba. Eso es sumamente extraño.

¿Quiénes están detrás de esto?

Diversos medios se han comunicado conmigo preguntando sobre esta ley y una posible intervención extranjera de empresas que justamente capacitan a los odontólogos en procedimientos médicos especializados estéticos. Esta es una sospecha que debería ser objeto de una profunda investigación. Lo que nosotros pedimos es que el Congreso no vuelva a cometer una nueva precipitación rehusándose a derogar esta nefasta ley.

¿Cuál es la justificación que dan los defensores de esta ley?

Es evidente que se ha montado una campaña millonaria con mensajes engañosos por parte de quienes defienden esta ley. Lanzan mensajes completamente fuera de la realidad acusándonos querer monopolizar la salud cuando lo que exigimos es que se asegure que los pacientes reciban atención según las competencias reales de cada profesional. Además, dicen que queremos encarecer la salud, pero cuando alguien recibe una atención por alguien que no está preparado está más propenso a sufrir complicaciones que sí encarecen la atención. También mencionan que esta ley reconoce derechos laborales y eso es una falacia. Hay dos artículos que son de relleno y dicen lo mismo que establecen otras leyes.

¿Qué rol ha tenido en este caso el Colegio Odontológico del Perú?

La gran mayoría de odontólogos practica su profesión. Pero existen dirigentes y líderes que han venido orientando de una forma inadecuada iniciativas que en lugar de fortalecer la profesión odontológica están prestándose para promover el ejercicio ilegal de la medicina.

Mencionó que hay interés de empresas extranjeras, ¿lo que ofrecen estas empresas no es una preparación idónea?

Es un problema grave que exista una industria orientada a brindar clases y cursos con relación a procedimientos altamente especializados, para los cuales uno se forma siete años como médicos y cuatro o cinco como especialista, que los realizan en días. Esto es una estafa, pero se está dando y se está promoviendo por algunas empresas extranjeras.

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El congresista Carlos Anderson conversó con respecto a sus intenciones de llegar a la presidencia en 2026, los recientes cambios en el gabinete y los desaciertos cometidos por el Ejecutivo y Legislativo en los últimos años.

Comparó los recientes cambios en el gabinete con los que hacía en el exentrenador de la selección, Jorge Fossati, ¿pero ve posible que un profesional capacitado  esté interesado en formar parte de este gobierno?

Hay profesionales capacitados. No voy a decir que el señor Salardi, el ministro de Economía, no lo es un profesional capacitado u otros más. El problema es que para trabajar por un gobierno, en especial en el cargo de ministro, estás asumiendo pasivos con los que mínimamente tendrías que estar tranquilo de asumir. Por ejemplo, yo jamás me haría parte de un gobierno de esta naturaleza, incompetente y con actitudes autoritarias que persigue intereses particulares. Pero, además, en el Perú existe una fascinación por el fajín. Date cuenta la cantidad de ministros que han estado por una o dos semanas y luego en su currículum ponen exministro. Es un cargo que ha sido desvalorizado.

En ese contexto que describe, ¿podríamos decir que sí sería complicado que uno de esos cambios de ministros lleve a que un personaje idóneo llegue al cargo?

Por eso hice la comparación con Fossati. Ahí fuimos igualmente permisivos. Lo dejamos estar y hacer. Todos decidimos no hablar y al final tuvimos lo que era previsible, un equipo sin alma con jugadores caducos. Lo mismo tendríamos que haber hecho hace rato. La señora Boluarte tuvo la oportunidad histórica de ser la presidenta de la transición y pudo haber anunciado en enero del 2023 que habrían elecciones en 2024 y ahora estaríamos con un nuevo gobierno y un diferente nivel de aceptación y credibilidad. No tenemos nada de eso porque la señora se embelesó con el poder y se sometió a los designios de los intereses de los grupos del Congreso.

Siguiendo con su comparación, en el caso de mantener a Fossati el resultado fue que Perú esté casi sin chances de ir al próximo Mundial, ¿cuál va a ser la consecuencia para el país por haber mantenido a este gobierno en el poder?

Cinco años desperdiciados. La tragedia peruana comienza en 2013 de los fáciles que habían sido de 2002 a 2012 cuando los precios de los minerales estaban volando y todo el mundo era un genio porque la plata venía de todas partes. Habíamos creado la ilusión de un país que crecía y se modernizaba. Empezaron las dudas en 2013 y luego vino la pataleta de la señora Fujimori en 2016 seguido por una serie de gobiernos comprometidos con la corrupción y la ausencia de valores democráticos. Empezamos a ver lo peor de la casta política. En 2026 se  completa una década perdida. 

Ha señalado al ministro Santivañez como uno de los protegidos de Dina Boluarte, ¿qué cree que se esconde detrás de esta protección a un ministro que indudablemente está fallando en su trabajo?

Te digo una adagio muy común en el mundo de la banca de inversión, cuando no entendíamos algo decíamos que si no se podía entender era porque detrás hay razones de sexo o dinero. Aquí no creo que haya sexo, pero con seguridad hay temas de dinero y corrupción. Era evidente que, por ejemplo, el señor Otárola sabía, permitía y ocultaba la afición de la señora Boluarte por las joyas caras. Como la señora es de poca fortaleza emocional se aferra a aquellos que le dicen que está linda y es inteligente. Esos son Quero, Santivañez y, hasta hace pocos, Demartini. 

También se ha visto un Legislativo que, a diferencia de lo que ocurría con Pedro Castillo, ha mostrado una gran tolerancia ante los casos de corrupción que involucran a Dina Boluarte y su gobierno, ¿qué gana este Congreso con la presidenta que los lleva a tener esta actitud?

Primero que no tienen  un Ejecutivo que los enfrente y haga ver sus inconsistencias. El Comercio publicó que treinta y seis congresistas tienen  denuncias constitucionales y hay varios con carpetas fiscales. Hay un entendimiento de partes y no se fiscalizan mutuamente. Ahí están los beneficios mutuos. El Congreso nunca pudo censurar al ministro más censurable de los últimos años, como es el señor Demartini. Este congreso decidió que no, porque era amiguito de la señora Boluarte.

Ha manifestado su intención de ser candidato a la presidencia, ¿por qué emprenderá esta aventura política con el partido Perú Moderno?

En Perú, los partidos no existen desde una perspectiva ideológica. Casi todos son emprendimientos que se van forjando. Casi todos los que entran al poder luego desaparecen. Me uní a Perú Moderno por la conversación que tuve con Carlos Añaños. Vi que valía la pena encaminarse por este rumbo que, además, ha sido formado por una persona con una reputación limpia como Wilson Aragón. Me pareció que era una opción muy potente a la que yo podía agregar mis ideas. Yo no soy una figura nacional, pero tengo cierto reconocimiento y puedo caminar por las calles sin que nadie me insulte. También tengo una trayectoria profesional limpia, he sido banquero internacional y aquí en Perú he sido catedrático. Creo que tengo la experiencia en el sector público y privado. 

¿Va a ser más complicado encarar una candidatura cuando también se ha formado parte de un parlamento tan desprestigiado?

Por el contrario, a pesar de estar en un lugar donde es fácil hacer plata sucia mochando sueldo o gestionando intereses privados, a mí nadie me puede decir que usted está comprometido en tal cosa o ha defendido tal interés. Creo que estoy cumpliendo con el mandato que me dio la ciudadanía.

¿Cómo cree que será la contienda electoral del 2026? ¿Van a primar los extremismos?

Hay una narrativa y una circunstancia muy proclive al tema de los extremos. Porque ha quedado demostrado entre comillas que si eres un salvaje a la hora de hablar, como Javier Milei, tienes más impacto. Si hablas cincuenta mil lisuras y dices “zurdo de mierda”, entonces te va bien. Por otro lado, en las izquierdas ocurre con “maldito capitalista”. Yo tengo la esperanza que después de más de treinta años que el Perú ha desperdiciado una y otra vez oportunidades por caer en el juego de los extremos va a empezar a primar la razón y se va a elegir a gente honesta y capaz. Espero que la ciudadanía pueda apreciar eso y alcancemos el grado de madurez, porque ya tenemos doscientos años de ser un país adolescente.

¿El Perú necesita recuperar a los partidos históricos, como el PPC o el Apra, o la crisis actual debe llevar a priorizar una renovación?

Ellos son parte de un capítulo cerrado y fracasado que no debería repetirse. Ahora hay intentos por limpiar el pasado. Pero en el PPC no hay ningún Bedoya Reyes y en el Apra no hay ningún Haya de la Torre. No creo en esos partidos tradicionales. Por eso creo que tenemos que construir partidos que aprendan de esa historia triste de los partidos políticos en el Perú.

¿Debe preocuparnos que haya tanta gente dispuesta a votar por candidatos como Antauro Humala?

Lo que debe preocuparnos es que haya tanta gente que ha llegado a un nivel de hartazgo y desafección con la democracia que está dispuesta a tirarse al vacío, porque votar por alguien que promueve antivalores como Antauro Humala es tirarse al vacío como país. Evidentemente no hay esperanza y es un grupo de gente muy grande que expresa su rabia y frustración de esa manera.

Hoy el Perú vive una crisis de inseguridad y muchos atribuyen a los derechos humanos y distintos tratados las dificultades para combatirlo, ¿comparte estos pensamientos?

Definitivamente no. Me parece la explicación más absurda, populista y facilista que existe. Por eso decía que el cómico que dice que a todos los delincuentes hay que matarlos no te lleva a ninguna parte. La criminalidad es un tema de control e implica tener recursos. Cómo esperas que una policía como la nuestra pueda enfrentarse a una criminalidad que anda super organizada y equipada. Tenemos comisarias que son cementerios de autos y ni están conectadas a internet. Hay un montón de cosas que se hacen en el resto del mundo y aquí no ocurren ni de casualidad. No han escuchado el clamor ciudadano que dice que queremos un bien público llamado seguridad. Además, también hay un quiebre en el circuito de administración de justicia que va desde la policía a los fiscales y jueces. Hemos visto que la corrupción es el punto de conexión de todo esto. 

En una entrevista con El Comercio señaló que el accionar de Donald Trump en la presidencia de Estados Unidos estaba sirviendo de excusa para discursos contra el imperialismo, ¿considera que, más allá de dar lugar a estos discursos, le nuevo gobierno norteamericano puede ser un problema para la región?

Tenemos que mirar el tema Trump en el contexto de la política norteamericana y lo que ha pasado en Estados Unidos en los últimos diez años. Por un lado con lo que se conoce como el wokismo (progresismo) a extremos y la política de inmigración flexible del presidente Biden que ha generado una serie de problemas de carácter social y han hecho que se genere este caldo de cultivo de resentimiento del americano blanco, el cual ha sido muy utilizado por Trump. Hoy en día, él está actuando con un mandado muy firme con mayoría en las cámaras de diputados y senadores y mayoría de jueces conservadores además de gobernadores. Ahora, esa visión nacionalista norteamericana se opone a la política globalista en la que hemos estado envueltos en los últimos cuarenta años que es la más reciente ola de globalismo que ha tenido efecto sobre la estructura económica de Estados Unidos, el desplazamiento de todo lo que significa la industria manufacturera y el debilitamiento de los sindicatos que le han dado bandera a Trump para actuar de forma abiertamente antiglobalista, chauvinista e imperialista.

¿Cómo debe reaccionar Latinoamérica ante esta nueva postura de Estados Unidos?

En primer lugar, se tiene que empezar a entender que la geopolítica es un juego de intereses, no de amistades. Segundo, los cambios de la geopolítica tienen que ser enfrentados con algún tipo de visión. Tenemos que tener una política que permita priorizar los intereses latinoamericanos que deberían ser cerrar la brecha que nos separa del desarrollo. Para eso necesitamos inversión e infraestructura que nos la puede dar el mercado norteamericano y, por otro lado, también responder inteligentemente a los avances chinos de modo que no se vea como una sumisión ante los designios de expansión e influencia china. Es cierto que China está haciendo una serie de trabajos de infraestructura, que hubiera sido fantástico que también contara con inversión norteamericana, pero China lo hace de manera sistemática respondiendo a una visión estratégica que responde a los intereses de China. En América Latina necesitamos desarrollar una política común no de enfrentamiento sino de actuación frente a estas dos potencias que buscan tener la total hegemonía y ven el patio latinoamericano como una extensión de sus divergencias. 

¿Perú ha tenido una postura demasiado confiada ante la inversión de China?

Definitivamente. Aquí actuamos con extrema comodidad y pocas veces actuamos con mentalidad estratégica. No hemos cuestionado ningún tipo de inversión china y no hemos sabido utilizar el tratado de libre comercio Perú – China a diferencia de otros países, como Chile que ha logrado traer inversión extranjera con conocimiento y transferencia de tecnología. Nosotros simplemente hemos abierto la puerta para que los chinos vengan y compren todo. El propio puerto de Chancay es una inversión china que responde a sus intereses de acortar las distancias con respecto a su mercado. Creo que hemos sido un poco comodones y no hemos sabido fortalecer nuestra relación con Estados Unidos. Pensar que ellos iban a abandonar esta área de influencia ha sido un error. 

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Carlos Anderson, Congreso, Perú Moderno

El excongresista apunta a ser uno de los principales contendientes en las próximas elecciones y conversó con Sudaca sobre la actual crisis política, los problemas de Acción Popular y las propuestas con las que intentará alcanzar la presidencia.

Ha sido parte del Legislativo en diversos periodos que no estuvieron exentos de críticas, ¿por qué la situación actual del Congreso se podría considerar más crítica que en aquellas épocas?

Habían cuestionamientos, pero al menos existían ciertos escrúpulos para sancionar. Nunca se habían sacado leyes como las que están saliendo. La situación de este congreso es largamente la más cuestionada.

¿Qué ha llevado a que los actuales parlamentarios parezcan indiferentes a la contundente desaprobación que se ve en las calles y en las encuestas?

Ya no se hace política sino otras actividades y hay intereses subalternos. Eso está sucediendo porque, en los últimos periodos de este gobierno, hay una dictadura notoria. Se comenzó con un gobierno elegido democráticamente, pero se ha ido convirtiendo en una dictadura con anarquía y violación de principios jurídicos y derechos humanos. Además, las personas que han entrado en la política piensan que con la política va a mejorar su vida y el pueblo no les interesa. Por eso no les importa nada ni tienen vergüenza.

Para las próximas elecciones podríamos tener una larga lista de candidatos, ¿esta considerable incursión de nuevos partidos podría agravar la crisis política o ve en ello una salida?

La norma ha propiciado la constitución de estos y creo que, en la actual coyuntura, es favorable porque el Perú no va a estar obligado a votar por los que están en el poder yestán putrefactos. Obligar a votar por esa gente es incurrir en el mismo error y ahondar la crisis. Muchos de esos van a quedar en el camino, pero en algunos tienen que estar la solución para recuperar la actividad política, el estado de derecho y la vergüenza. Es bueno darle a los peruanos otras alternativas porque lo que existe en los poderes del estado está podrido y no tiene manera de recuperarse.

La presidenta Dina Boluarte ha terminado convertida en la cara de la crisis política, ¿su vacancia podría haber evitado este presente o existen mucho más actores involucrados que hacían inevitable esta situación?

Dina está sostenida por sus socios que la respaldan en el Congreso. Sacarla hubiese hecho que entre alguien en esa misma línea. Yo diría que en las sombras, en las áreas del poder que están tomando decisiones, Montesinos sigue operando. Si uno ve el modus operandi dentro de los poderes del Estado, es la mano de Montesinos. No olvidemos que han matado periodistas, a una mujer que iba a denunciar hechos graves en el Congreso y a un corrupto con vínculos en el gobierno.

Durante sus años como congresista realizó duras críticas al fujimorismo, ¿por qué cree que el partido de Keiko Fujimori sigue teniendo una presencia importante en el Congreso y en las encuestas presidenciales?

Porque tienen financiamiento oscuro y, lamentablemente,la justicia no está yendo al ritmo que debería para sancionar. El Estado peruano está gobernado por organizaciones criminales. Además, las personas que pudieron desaparecer al fujimorismo no lo hicieron. Por eso todos los demás presidentes después del fujimorismo están procesados por corruptos. Ellos incurrieron en corrupción y eso ha permitido que los corruptos mayores se mantengan.

Ha sido muy crítico con el desempeño del parlamento, pero muchos de los congresistas sobre los cuales pesan las acusaciones más serias entraron como parte de Acción Popular y con usted como candidato presidencial. ¿Se siente en parte responsable del nivel del Congreso?

No. Fui candidato presidencial, pese a la guerra sucia, y a mí me eligieron las bases. A estos individuos que ingresaron al Congreso también los eligieron las bases. El candidato presidencial no puede decir ni pio porque así es la democracia interna. Muchos de ellos, casi todos diría,no estaban en nuestra línea sino con la llamada derecha bruta y achorada de Acción Popular. Yo no tenía ninguna posibilidad de cuestionar a estos individuos que, a días de ser elegidos, salieron a decir que no tenían nada que ver conmigo. Ellos están ahí por el trabajo que hizo la plancha presidencial porque no eran conocidos ni en su barrio.

¿No le preocupaba llegar a la presidencia y no tener una bancada en el Congreso?

Claro que sí. Estos se hubieran vuelto mis enemigos apenas entrara a la presidencia. Pero es lo que impuso el mismo partido. No olvidemos que estos señores que han tomado el partido, como Raúl Diez Canseco, Alfredo Barnechea y Víctor Andrés García Belaúnde, hicieron campaña sucia en mi contra. Pero de ocurrir no hubieran encontrado un Pedro Castillo sino un Yonhy Lescano que fue cuatro veces parlamentario y es abogado. Hubieran enfrentado a un Lescano que los ha derrotado varias veces en el Congreso.

La congresista María del Carmen Alva lo ha señalado como el responsable de la ruptura de Acción Popular y del acercamiento de los integrantes de su bancada con Pedro Castillo, ¿tuvo participación en este acercamiento?

La señora está en una orfandad política y jurídica terrible. Estas palabras demuestran lo que han sido los elegidos. Traicionando al partido y al candidato presidencial sin el cual no estarían sentados ahí. Eso de acercamiento a Castillo no sé de donde lo saca porque nunca tuve acercamiento con él y, además, después del primer día que los reuní ellos me decían que no tenían nada que ver conmigo.

¿Cuál fue el momento que originó estas irremediables divisiones dentro de Acción Popular?

Un partido no es agua mansa y siempre trae sus discusiones. Antes ocurría entre los partidarios de Javier Alva y Manuel Ulloa. Pero se hacía política decente y con intercambio de ideas. Donde he comenzado este quiebre es cuando un sector del partido comenzó a ser fujilover. Ahora son furgón de cola del fujimorismo y no sólo la bancada sino el partido. En el último periodo que estuve en el Congreso comencé a ver a mis colegas votando con el Apra y el fujimorismo. Ahí comenzó ese quiebre por culpa de quienes se echaron a ese lado. Me da pena porque es un partido con una ideología muy linda y gente de familia acciopopulista se ha ido.

¿Cuáles van a ser los puntos en los que se apoyará su nuevo partido político?

Pienso que sin valores no se puede hacer nada. Hay que recuperar y reivindicar la política. Luego está la seguridad ciudadana. Eso no es fácil de solucionarlo, pero hay fórmulas de resolverlo de manera original con estrategiasnacionales que no sean copias de otros países, como otros dicen con una posición bien huachafa de ser el Bukeleperuano. El Perú tiene personas pensantes que pueden ser mucho más que el señor Bukele. Segundo, la educación y salud que están abandonados como los servicios básicos, y no se puede vivir con dignidad sin servicios básicos.

¿Su nueva agrupación política estaría dispuesta a abrirle la puerta a la experiencia de excongresistas o exministros?

Hasta ahora hay cien por ciento gente nueva que saben de nuestro trabajo en el Congreso. Es gente que nos conoce y también gente joven. No hay gente del congreso anterior. Las personas que se han acercado y no van en nuestra línea les hemos dicho que no. No estamos interesados en políticos conocidos.

Para afrontar estas necesidades, ¿su plan de gobierno apuntará a darle mayor participación al sector privado o público?

El Estado está en condiciones de dar buena educación y salud a la gente. El privado en educación ya se metió, y no le vamos a expropiar, pero creo que el Estado se tiene que fortalecer tanto en educación básica como superior. Se tienen que reconstruir veintiún mil colegios que están en ruinas. Tenemos que tener un sistema de tecnología adecuados a los tiempos. Si el “Reactiva Perú” del señorMartín Vizcarra dio 31mil millones de soles a los empresarios, con una mínima parte de eso se compra un satélite de comunicaciones para darles a los niños peruanos la posibilidad de tener más oportunidades de educarse. Con la salud igual. Tiene que estar el estado para que nadie tenga que morirse por falta de plata.

Uno de los reclamos que persisten en el sur es el pedido de justicia por las personas que murieron a causa de la represión, ¿qué postura tomaría para que estos sectores puedan volver a confiar en el gobierno?

A esos familiares hay que atenderlos inmediatamente, porque son víctimas que han salido de la protesta social. Hasta ahora están protestando y nadie les hace caso pensando que se van a olvidar. Hay que resarcir inmediatamente y entrar con los familiares a un proceso de diálogo, algo que no pueden hacer con la señora Boluartepor la soberbia que tiene y porque ella tiene que ver en las muertes de estas personas.

Otra tarea pendiente es la descentralización, ¿qué alternativas podría plantear al respecto?

Esto se puede mejorar dando más facultades a los gobiernos regionales, pero con una fuerte fiscalización que no hay en estos momentos. No olvidemos que hay gobernadores y alcaldes encarcelados en estos momentos. Tiene que haber un sistema de control bien fuerte. Se ha institucionalizado esto de la coima. También creo que hay que hacer inversión con la industrialización del campo, porque eso también descentraliza generando más movimientos económicos y que la gente se quede en provincia. No solamente descentralizar el estado sino la economía.

En lo que respecta a las relaciones internacionales, existe incertidumbre sobre el futuro de las relaciones de Latinoamérica con Estados Unidos ahora que Donald Trump llegó a la presidencia y tiene unapostura severa y sin mucho interés hacia la región, ¿cómo manejaría esta situación?

Hay varios conglomerados de países de América Latina, como la Alianza del Pacífico, que pueden ayudar a unir esfuerzos o la Comunidad Andina que también debe tomar medidas para defender los intereses de América Latina frente a esta agresión que está teniendo Estados Unidos. También hay que hacerse respetar como país. Somos un país muy rico que tiene todo. No es un país que no tiene condiciones para subsistir sin la asistencia de otras naciones. No tenemos que agachar la cabeza ante nadie y estamos en la posición de poner condiciones. Si quieren agredirnos vamos a responder como estadistas y haciendo respetar la soberanía nacional. Quizá económicamente no somos una gran potencia pero en recursos naturales sí.

En los últimos años, la inversión de China en el país ha sido considerable, ¿cómo ve el lugar que está tomando el país asiático?

En las actividades estratégicas, el estado tiene que estar presente. Por ejemplo, en Chancay debería estar el estado en la organización y la dinámica del puerto. El estado debe estar como un observador, ente regulador e incluso como socio, tal como sucede en otros países con inversiones publico privadas. Tenemos que poner condiciones y cuidar nuestro territorio. Eso se hace con la presencia de un estado que tenga pericia, conocimiento y valores, no un estado entreguista. Es bienvenida cualquier cantidad de inversión que tenga China, pero cuidando los intereses nacionales.

 

José Enrique Escardó Steck, el primer denunciante de los abusos del Sodalicio, conversó con Sudaca sobre su disolución. Además, expuso el hostigamiento sufrido por las víctimas e investigadores durante más de dos décadas en un caso que también involucra al excardenal Juan Luis Cipriani y a más de un político influyente.

Teniendo en cuenta que han pasado más de veinte años desde que se denunció el caso Sodalicio, ¿confiaba que podía ocurrir una decisión como su disolución o veía con resignación que los responsables gozarían de impunidad?

Yo era la persona más escéptica. Lo dije antes, no confiaba en que se iba a disolver el Sodalicio. Pero también dije que en este proceso me he equivocado y esta ha sido una de esas veces. La disolución ha sido una sorpresa para mí.

¿Por qué esta decisión ha tomado tanto tiempo si se trata de un caso tan grave y con tantas víctimas?

Porque los tiempos de la Iglesia son tiempos irracionales, no reacciona a menos que haya un escándalo. Recordemos lo que es la Iglesia, la organización más grande del mundo y no sólo en temas religiosos. He hablado con personas como el cardenal Robert Prevost, quien es el prefecto del Dicasterio para los Obispos, y también Simona Bambrilla, la Prefecta del Dicasterio para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica, y hay una sensación de impotencia en los que quieren hacer algo dentro de la Iglesia porque es muy complejo y hay mucha política y muchos intereses.

A lo largo de estos más de veinte años, ¿ha encontrado más representantes de la Iglesia a su favor o en su contra?

Más en contra. Los que apoyan son contados con los dedos de una mano. El grupo de gente que está con el Sodalicio por motivos económicos, interés o poder es mucho más grande. Es realmente David contra Goliat. Pero bueno, como pasó en la Biblia, esta vez David ganó.

La política peruana suele tener una relación muy cercana con líderes religiosos, ¿qué papel jugó la política nacional en el caso Sodalicio?

Es el caso más vergonzoso en la historia del Perú y no sólo por la política sino por el Estado. La justicia peruana no ha hecho nada. El Estado peruano se ha dado por desentendido del caso. Se demostró estos días en Ginebra cuando estuve en el Comité de los Derechos del Niño y logré que le pregunten a la ministra de la Mujer al respecto y respondió algo sumamente vergonzoso demostrando que al Estado nunca le ha interesado. Obviamente hay partidos políticos y políticos individuales vinculados al Sodalicio que tienen negocios con ellos y una relación de poder que no solamente se han puesto del lado del Sodalicio sino que han creado un sistema de desinformación para atacar a las víctimas e investigadores.

¿A quiénes ha podido identificar como estos defensores del Sodalicio?

Todos sabemos que el alcalde de Lima, Rafael López Aliaga, es un admirador de muchas personas dentro del Sodalicio. Lo ha dicho en entrevistas. Dijo que el cura Jaime Baertl, quien maneja el Sodalicio, era un santo y que lo admira. Además, sabemos que treinta y seis  empresas del Sodalicio han entrado en fideicomiso a una empresa que fue fundada por López Aliaga. Eso no puede ser una coincidencia. Su partido está involucrado y el fujimorismo también. Pier Figari es primo hermano de uno de los curas del Sodalicio, Juan Mendoza Figari, y hay una relación muy estrecha. Eso se nota porque cuando pasan estas cosas nadie del fujimorismo y Renovación Popular habla.

¿Qué intereses económicos hay detrás de los defensores del Sodalicio?

Aquí en el Vaticano, todas las personas con las que he hablado, incluyendo al Papa, han manifestado que hay mucho poder del Sodalicio y eso genera una serie de problemas. Además, hay por lo menos nueve obispos involucrados en negocios turbios de los cementerios con el Sodalicio. Hay todo un tema económico y político que cuidan.

Durante muchos años, Juan Luis Cipriani fue la cabeza de la Iglesia en el Perú, ¿qué papel tuvo en el caso Sodalicio?

En el año 2000, cuando publiqué mis columnas, me encontré con Cipriani en una reunión a la que fui como director de la revista Gente. Me acerqué y le dije lo que había publicado, pero no le prestó importancia. A medida que fueron avanzando mis columnas, nos enteramos que Cipriani había llamado a los empresarios católicos y les había dicho que no anuncien en la revista. Tuve que dejar de escribir para que la revista no desapareciera. Luego de eso, supimos que Cipriani recibió denuncias en contra de Figari por abuso sexual y estas se perdieron en el camino y nunca llegaron al Vaticano. Su papel ha sido lamentable y se sabe que también ha tenido denuncias de inconductas sexuales.

¿Las denuncias contra el Sodalicio han padecido algún tipo de censura mediática?

Sí. La Iglesia tiene mucho poder. Sorprende que el año en que salió “Mitad monjes, mitad soldados”, el libro de Pedro Salinas y Paola Ugaz, la cobertura mediática fue absoluta. En cambio, en los últimos años que se ha visto el crecimiento del poder conservador de ultraderecha y católicos radicales dentro de la política y el empresariado peruano, los medios prácticamente han silenciado el tema.

¿Observa cambios en la Iglesia que inviten a creer que se han tomado las medidas necesarias para que no se repita la historia del Sodalicio?

Es una de las cosas que hablé con el Papa Francisco. Esta es la oportunidad para que la Iglesia evite que esto  vuelva a pasar. Pero son cientos de miles de casos en todo el mundo. No se puede hacer de un día para el otro. Fui claro con él sobre el nuevo rumbo que tiene que tomar la Iglesia con respecto a las denuncias de violencia física, psicológica, sexual y espiritual. Esto tiene que ser una oportunidad y debe ser acompañada por las víctimas. Por eso propuse un consejo de sobrevivientes que acompañe este proceso. 

¿Qué respuesta obtuvo por parte del Papa Francisco?

Cuando le presenté el documento escrito y llegamos al punto de consejo de sobrevivientes,  levantó la mirada y me dijo “lo que tú le pidas a Jordi Bertomeu, yo lo voy a firmar”. Entonces creo que fue una clara referencia a que en el centro tienen que estar las víctimas.

¿Podríamos decir que se está abriendo la puerta a un cambio en la Iglesia?

Creo que hay una postura del Papa y las personas en las que él confía para este proceso. Yo no hablaría de la Iglesia en general. Porque la mayoría tiene otra visión y eso es lo peligroso. El Papa está anciano y enfermo, entonces no sabemos qué podrá pasar en los próximos años. Tenemos que vigilar que este proceso sea realizado de una manera muy cuidadosa para que no se escape nada por las rendijas, porque el Sodalicio es muy hábil para encontrar escapes.

¿Este poder e influencia que tiene el Sodalicio se ha manifestado a través de amenazas?

Desde que comencé, el Sodalicio hizo una campaña para tratar de destruir mi credibilidad. Me han llamado desde el anticristo hasta que estoy loco, soy adicto y abusador de mujeres. En los últimos años hay artículos en mi contra e insultos en las redes escritos por personas vinculadas al Sodalicio y, obviamente, es por encargo de ellos que nunca hacen las cosas de frente sino que encargan a terceros. Además, también he recibido amenazas de muerte en contra mía y de mi hija y amenazas contra la integridad sexual de mi hija desde que ella tenía cuatro años. Eso viene pasando desde hace 25 años.

¿Considera que hay un incremento del fanatismo religioso y que ello ha repercutido en este hostigamiento?

Perú está convirtiéndose en el Afganistán de Latinoamérica. Es el país donde el conservadurismo está teniendo un poder y presencia muy grande. Lo hemos visto en la forma en que reaccionaron a la obra “María Maricón”. En el caso Sodalicio, con los intereses que hay, hemos visto cómo han querido destruir a Paola Ugaz y Pedro Salinas con las denuncias. Ante cualquier persona que hable, el Sodalicio viene con su maquinaria aplanadora y esto va a seguir. El Sodalicio no va a querer morir sin matar. Van a seguir queriendo destruir a todos los que puedan.

Se ha hablado de la política y la Iglesia, pero ¿cómo se podría evaluar el trabajo de la justicia peruana en estos casos de abusos?

La justicia peruana siempre se escuda en la prescripción. Como hay mucha carga, dicen que ya prescribió y así no tienen trabajo. Además, como hay presiones muy fuertes de la política y la propia Iglesia, entonces tienen miedo y no hacen su trabajo. Ya sabemos que en la época de Patricia Benavides había un abogado del Sodalicio que bloqueaba las denuncias contra ellos y hacia que corran muy rápido las que eran contra los denunciantes e investigadores del Sodalicio. 

¿Cuál era el plan detrás de estas denuncias?

La forma en que funciona es con los propios esbirros del Sodalicio escribiendo cosas en sus propios medios, como en La Abeja, Willax o Expreso, y creando en la opinión pública una idea. Ellos mismos inventan las historias y hasta crean chats falsos, y luego, con ese material inventado, van a la fiscalía y dicen que ha salido todo eso en los medios y hay que denunciar a tal persona. Después meten presión en la fiscalía a través de políticos y generan todas estas falsas acusaciones, como que Paola Ugaz es miembro de una organización de lavado de dinero y que trafica plutonio y uranio con la familia Vargas Llosa en Piura. 

¿Perú dejó de ser un estado laico?

Un gran termómetro de esa situación ha sido lo que ocurrió con la obra “María Maricón” y cómo reaccionó el grupo más conservador del catolicismo peruano y la manera en que reaccionó el Estado con comunicados del Ministerio de Cultura pidiendo explicaciones sobre la afectación de la fe católica o la Defensoría del Pueblo pidiendo que interpele al ministro de Cultura. Eso pasa en un estado confesional teocrático y creo que estamos yendo en ese camino. Pero esta disolución del Sodalicio es un mensaje fuerte para el conservadurismo peruano que pueden tener todo el poder que quieran pero todavía tenemos personas que luchan por la verdad.

Ha mencionado los vínculos del Sodalicio con políticos y partidos, como Rafael López Aliaga y Fuerza Popular, quienes aparecen en las encuestas presidenciales. Si alguno de ellos llega al sillón presidencial, ¿estaríamos ante un posible pacto de impunidad para los responsables de estos tipos de abusos?

Creo que sí. Yo reto a cualquiera que haya una minería de declaraciones o tuits de todos los que están vinculados a estos partidos y enseñen alguno en el cual hayan hablado del caso Sodalicio. No hay. Hay silencio o ataque a las víctimas y a los investigadores. Es muy claro por donde va el asunto y cuáles son los pactos que se han cocinado en el Perú hace varios años. No me sorprendería que pronto busquen promulgar una ley contra la blasfemia y vayamos avanzando de un estado laico a uno teocrático.

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Gisela Ortiz, exministra y activista por los derechos humanos, conversó con Sudaca sobre las escandalosas declaraciones del ministro Morgan Quero. Ortiz señala que el Congreso “no está fiscalizando y no existe ningún contrapeso” por lo que descarta que el titular del Minedu deje su puesto.

¿Cree que el ministro Morgan Quero será retirado del Ministerio de Educación tras llamar ratas a las víctimas de las protestas?

Creo que no. No debemos olvidar que quien sostiene este gobierno es ese pacto político que hay con el Congreso y las fuerzas mayoritarias de extrema derecha e izquierda. Entonces, no lo van a interpelar ni exigir su renuncia. Por otro lado, Quero siempre se ha mostrado fiel a Dina Boluarte y creo que, por parte de ella, no va a haber un pedido de disculpas, que debería ocurrir, y tampoco le quitará el cargo.

¿Es una declaración desafortunada o representa la política del gobierno actual?

Las palabras del ministro Quero son un fiel reflejo de lo que es este gobierno que no cree en los derechos humanos y carga con cincuenta personas asesinadas que también ha dejado mil personas heridas que vivirán con  las secuelas y familias destrozadas. Estas expresiones son un reflejo de lo que ellos creen. Tenemos a un ministro reincidente en esta forma como se expresa, con esta falta de respeto y maltrato que lo dice con total naturalidad.

¿Las declaraciones del ministro Quero y el desinterés por parte del gobierno ante este caso se puede interpretar como una amenaza para futuras manifestaciones?

No tengo la menor duda que este gobierno no tiene el más mínimo respeto por los derechos humanos y va a hacer de la represión policial una forma de mantenerse en el poder. La violencia con la que la policía ha actuado en las últimas manifestaciones es una expresión de esa forma de gobernar por la fuerza. Es un peligro para quienes expresamos una opinión en contra de este gobierno y quienes ejercemos el derecho a la protesta.

Mencionaba el rol del Legislativo, ¿se podría decir que el Congreso ha dejado de cumplir un rol fiscalizador y de contrapeso del Ejecutivo?

Desde diciembre del 2022 hay un acuerdo político para mantenerse en el poder hasta el 2026. Ahí radica la priorización de estos proyectos de ley que se discuten y que son en favor de grupos de delincuentes y vanrestringiendo  la función del Ministerio Público y el Poder Judicial. El Congreso hace tiempo no está fiscalizando y no existe ningún contrapeso sino que son parte de este gobierno que se impone por la fuerza.

En los últimos días la presidenta Dina Boluarte ha intentado instalar el debate sobre la pena de muerte, ¿qué opinión tiene sobre esta iniciativa que el Ejecutivo está impulsando?

Estamos en un contexto de una fragilidad tremenda de nuestras instituciones. No hay una garantía que realmente se va a determinar la responsabilidad de los violadores para aplicar la pena de muerte. Qué pasa si esto se convierte en una nueva forma de chantaje y amenaza para cobrar dinero a los familiares con extorsionadores dentro de la policía. Lo que aquí no hay es prevención, que debe trabajar el Estado, y lo que ocurre es que cuando los familiares acuden a los centros policiales no hay una respuesta inmediata y se tiende a culpar a la víctima y la familia. Imponer la pena de muerte en este contexto es una utilización banal para tapar los delitos que siguen apareciendo cada día y están relacionados con este gobierno. No es una discusión seria.

Aprovechando este debate, diversas bancadas han apoyado que Perú se retire de la Convención Interamericana de Derechos Humanos, ¿existen segundas intenciones detrás de este pedido?

Quienes plantean eso son congresistas que tienen algúntipo de vinculación con las Fuerzas Armadas, han sido partícipes del conflicto armado interno y alguna responsabilidad tienen. También son parte de agrupaciones políticas que, en procesos y juicios, se ha evidenciado su accionar criminal durante el conflicto armado interno. No son personas que no tienen nada que ver con las responsabilidades y violaciones de derechos humanos. No es un planteamiento desinteresado sino parte del afán de imponer o garantizar la impunidad para los delitos que se cometieron, como hemos visto en la ley pro impunidad presentada por el congresista Rospigliosi.

¿El Perú está atravesando un momento crítico en lo que respecta a darle importancia a los derechos humanos?

Antes, de alguna manera, los partidos políticos cuidaban las formas de expresar este repudio a los derechos humanos a diferencia de como lo hacen actualmente. Ahora están a favor de los criminales, legislan a favor de los criminales y arrebatan derechos de las víctimas. Partidos políticos que no incorporan una mirada de los derechos humanos no deberían tener ningún tipo de oportunidad en nuestro país. No solamente porque somos un país post guerra con secuelas que no han sido atendidassino porque, lamentablemente, no tenemos una democracia sólida. Ese es el mayor miedo. El no tener libertad para expresarnos ni movilizarnos.

El Congreso también está abordando un proyecto de ley que busca un mayor control sobre las ONG, ¿qué consecuencias podría dejar esto para el país?

Es un proyecto que trata de tener mayor control no sólo sobre los recursos que reciben las ONG sino también sobre el uso que se les da. En nuestro país ya existe una organización que se llama APSCI, la cual está vinculada al Ministerio de Relaciones Exteriores y ejerce esta función. Lo que quieren ahora es incrementar el control y con frases ambiguas. Hablan de prohibir el uso indebido sin decir qué sería exactamente indebido. Todos los proyectos que tienen financiamiento internacional se hacen en función a objetivos. No es que uno invente las actividades en el transcurso del desarrollo del proyecto. Lo que quiere hacer el Congreso es prohibirlas porque las denuncias internacionales se canalizan a través de las ONG de derechos humanos y también porque el trabajo de estas ha sido la capacitación en materia de derechos humanos. Ellos ven ahí un peligro político.

¿Considera que el gobierno de Dina Boluarte, con situaciones como las declaraciones del ministro Quero, ha profundizado la división entre Lima y el resto del Perú?

Creo que desde la frase desafortunada de “Puno no es el Perú” que expresara Dina Boluarte empezamos con esa mirada de desconfianza a quienes estaban defendiendo su derecho a protestas. Cada vez que tienen oportunidad los representantes de este gobierno lo que hacen es seguir negando que hay un Perú distinto al de Lima y marcando sus frases racistas comparándolos con animales. Me parece peligroso porque en ese contexto de una mayor brecha política y social se van a dar las elecciones del 2026.

El último gobierno vinculado con represión a manifestantes fue el de Manuel Merino y, años después, no hubo responsables por estos actos, ¿será diferente lo que ocurrirá con Dina Boluarte en el futuro?

Justamente por eso son las movidas que están haciendo en el sistema electoral buscando qué más pueden hacer para asegurarse que van a tener un control absoluto en el JNE para que quienes salgan elegidos sean partidos políticos que les van a garantizar impunidad. Ese es el peligro para las víctimas, porque no están garantizados sus derechos y siempre está el poder político que negocia, como pasó con los asesinatos de Inti y Bryan. Qué democracia vamos a construir en un país que ningunea a sus víctimas y las trata con una falta de respeto total.

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