Al echar un vistazo a la Amazonía en el Perú reconocemos su área de 782,880.55 km² al este de la Cordillera de los Andes, cuyo territorio posee la mayor biodiversidad y endemismos del planeta, y ocupa más del 60% de nuestro territorio, definiéndose como selva baja y selva alta, cada una con distintas características sociales, ecológicas, climáticas, y por supuesto culturales. Se pueden establecer tres ecosistemas distintos: mucho bosque tropical, cantidad de ríos y humedales y las sabanas. Este lugar abarca al menos 40.000 especies en plantas, 427 en mamíferos, 1.300 en aves, 378 en reptiles, más de 400 anfibios y al menos 3.000 tipos de peces. Es una región que podemos considerar única e interesante en proyección de desarrollo y utilidad futura mundial, desde el aspecto ecológico, sobretodo.
En el aspecto poblacional, existen aproximadamente cuatro millones de personas, de las cuales unas 332 mil pertenecen a comunidades indígenas, según los datos que el INEI maneja del 2018. Desde el Censo del 2017, se conoce también que este territorio verde concentra el 28,6% de sus habitantes en una situación de pobreza monetaria con respecto al total del país y que su área rural considera el 46% respecto al total del país. El Ministerio de Cultura el 2019 identificó como población rural a 51 pueblos llamados originarios, además de la población migrante asentada inclusive desde tiempos coloniales de España hasta los colonos republicanos que cual mano de obra se asentaron en la región descrita. Ahora bien, no es un secreto que la historia de la Amazonia siempre estuvo asociada a la percepción de ser un espacio con una gran fuente de recursos naturales, invisibilizando a su población nativa y caracterizándola por brindar de a “gratis” recursos extraíbles, materia prima por doquier y demás elementos que posibilitan la gran inversión desde afuera, motivando las conquistas comerciales de una gran empresa afincada siempre, en la conquista continua.
Sin embargo, en los últimos años, al poseer esta envidiable riqueza natural se comienza a asociar y a visibilizar y sobre todo a reconocer la gran riqueza cultural que posee la Amazonía, incluyendo a las poblaciones nativas en los procesos de desarrollo. Y es en este momento donde surgen las teorías, las tendencias y las necesidades de inclusión en fondo y forma de estas comunidades, buscando armonizar procesos de cambio y desarrollo auto sostenido, a escala local y regional. Las dinámicas productivas amazónicas, distintas de otras, las llamadas andinas permiten abrir una vasta gama de actividades estratégicas que guardan relación con la diversidad biológica, geográfica y socio-cultural de la región. Existen características a considerar para comenzar a definir las formas de crecimiento económico desde diversos enfoques, pero que contribuyen a establecer un orden de captación para trabajar en beneficio de la población en cuestión. Considerar por ejemplo el sentido de la expansión de la frontera agrícola, considerar también la deforestación por la extracción de minerales de manera ilegal a veces y la reforestación con especies comerciales de usos no maderables. Buen punto para la no afectación posterior de los bosques.
El relacionamiento de la población amazónica con su territorio ha cambiado a través de la historia, haciendo lectura de ella recordamos a los caucheros, los madereros, el oro aluvial, por otro lado los accesos necesarios para la comercialización de productos como el café, el cacao o la hoja de coca, es decir, las dinámicas han cambiado y en todas ellas es urgente tener una mirada seria de cambio, no solo en términos de crecimiento sino también de salvaguarda de la misma población en convivencia con la protección ambiental que permite fortalecer a la población. He ahí que lo sostenible es misión seria del Estado que busque orientar bien los procesos de atención.
Para lograr un desarrollo de la Amazonia es necesaria la conjunción articulada de diversos actores involucrados como son los gobiernos regionales, los gobiernos locales, el sector privado y quizás también las organizaciones no gubernamentales poniendo énfasis en atender y entender las necesidades inmediatas de los mismos pobladores de la Amazonía permitiendo así el diseño políticas y planes viables para el desarrollo de las atenciones.
El tener acceso a los recursos naturales (tierra, bosques, agua, pesca y pasturas, entre otros) por parte de las comunidades nativas más pobres es vital para su subsistencia. Es un modus vivendi del cual se puede aprovechar varias intervenciones, desde la generación de excedentes hasta la constitución de emprendimientos comunales bien desarrollados y acompañados en la sostenibilidad de los mismos. Considerar también el silencioso movimiento migratorio a la región amazónica que no se detiene y que genera un lento crecimiento demográfico que se refleja de diversas maneras, por ejemplo en el acceso y utilización de las tierras. La tecnología y la capacitación no es negada, y es considerada necesaria, siempre y cuando parta de una base de estudio de necesidad elemental.
Muchos son los temas que se pueden hablar de la selva, siempre tratando de insistir en un enfoque de desarrollo “de” la región, donde se incluye obligadamente el desarrollo humano y social de la población, considerando las diversidades, particularidades o complejidades, tomando en cuenta su complejidad, diversidad y diferencias y no del mismo enfoque pero “en” la región, donde el esfuerzo realizado en solo para la explotación, extracción y aprovechamiento de las ventajas ecoambientales, socioculturales o de otra naturaleza. Parece mentira pero una silaba puede enmarcar mucho debate.
Para culminar, una reflexión necesaria en esta colaboración, y es que existe una verdad que se constituye en un reto país más, y es que la Amazonía peruana es un territorio poco atractivo para los emprendimientos, pues muchas dificultades reconocemos que existen, sin embargo, dejo el tema de los emprendimientos verdes que como apuesta no es descabellado, pues en la búsqueda para desarrollar negocios y emprendimientos con prácticas sustentables, se pueden crear soluciones innovadoras que puedan reducir los impactos ambientales y preserven los recursos naturales. La Amazonia, puede hacerlo, solo falta mirar más la región en la interna.
Los ambientalistas no quieren que se les dé título de propiedad quieren darle lo que llaman ellos contrato de sesión en uso y ya con eso solucionaron y de qué trata, un contrato que máximo son 100 hectáreas que tienen que mantener 80% del bosque que había y si no había tendrán que reponerlo que tiene además que renovarse cada 40 años a discrecionalidad de un funcionario público eso si le da la gana renovarle y que además, no son embargables ni pueden ser garantía de nada porque es terreno del Estado, entonces de nuevo están en una posición ideológica no quieren propiedad privada quieren que sea propiedad del Estado y así las tierras en todo el país tendrían que ser tierras del Estado, desde mi punto de vista es un ataque ideológico y queda cada vez más claro para mí que es ideología disfrazada de cuidado del medio ambiente y habría que preguntar quién los financia, porque claro ellos ahora dicen que el Perú va a incumplir compromisos internacionales de deforestación pero con la ley que ellos están defendiendo y se han perdido 2 millones de hectáreas en 12 años, todos los años se van 165 mil hectáreas, han crecido las hectáreas de coca en 100 mil, la minería ilegal está destruyendo la Amazonía y ahí no dicen nada, es más han dicho que ellos son los que están detrás de la norma porque eso los va a legalizar. Iris Olivera está diciendo que la Unión Europea no está pidiendo título de propiedad no ha leído la norma entonces porque la norma dice que, así como no va a importar de zonas que ya no tienen bosques también se tiene que cumplir la ley local, de lo que acabamos de hablar vamos a cumplir la ley local, no, porque estamos haciendo agricultura donde no se debe, pero que más dice la ley europea que cumplir con las normas locales el primer punto es derecho de uso de suelo ¿qué es eso? Son títulos de propiedad. Los primero que quiere él que va a exportar a Europa es saber que tienes derecho de uso de ese suelo, que tienes certificaciones medio ambientales que con la modificación si se va a poder lograr, entonces, eso es lo que les duelo y eso es lo que están tratando de generar ya hora dicen que esta norma va a permitir titular tierras de colonos que están superpuestas sobre áreas de los nativos es falso esta ley no otorga títulos de propiedad si leen el artículo de la ley que tanto cuestionan, el artículo en ninguna parte otorga derechos de propiedad, el articulo dice a los que tiene título de propiedad o tienen constancia de posesión emitidos por autoridad competente antes de la entrada en vigencia de la ley que modifica y que no tengan masa boscosa y que estén haciendo agricultura se les exonera como dar un área de uso ya agrario, no se cuestiona el uso agrario lo cual tiene sentido si usted está haciendo agricultura ya 30 años aceptaría que le digan que no va hacer agricultura. No hacer nada es un atentado contra la agricultura en todo el país no solamente en la Amazonía, la modificación es una salida y dice al día de hoy que se publica la ley todo lo que ya tenga agricultura y donde ya no haya bosque ya no hay discusión, pero si tienes bosque en pie no me puedes tocar la ley no autoriza a tocar bosque en pie esa es otra mentira que están diciendo.
¿Está modificación garantiza que no se siga deforestando?



