UNO

Tengo que confesar algo, cuando vi por primera vez “Goodfellas”, en 1991, no la entendí. Luego de visionarle un par de veces más comprendí su grandeza. Cada vez que la vuelvo a ver, me deleito en extremo por esta obra maestra. Scorsese, un AUTOR, nos ha regalado joyas cinematográficas: Taxi Driver (1976), Raging Bull (1980), Goodfellas (1990), La Edad de la inocencia (1993), Casino (1995), Los infiltrados (2006), entre otras. Se despide del genero gansteril que ayudó a forjar y establecer.  Tal como lo hizo John Ford, en 1962 con el western. Ambos géneros, genuinamente norteamericanos.

La peli tiene mucho del tono derrotero e irredento de “Erase una vez en América” (Leone) y “El Padrino” (Coppola).

Es una despedida de cuatro de los más grandes actores que produjo América (De Niro, Al Pacino, Joe Pesci y Harvey Keitel). De ahí a emoción al visualizar los fotogramas.

DOS

Me conmueve la escena entre Frank (De Niro) y Russell (Pesci), mientras conversan en italiano y comen, con delectación, pan (saborizado) acompañado de vino (maridaje perfecto). Su tertulia discurre en voz baja. Al cabo de más de 3 horas, es casi la misma escena, pero con ambos en la cárcel y ancianos. Mientras degustan el pan o tratan, (Russ ya no tiene dientes y le tiemblan las manos), acompañados de jugo de uva.

Joe Pesci está esplendoroso. En las antípodas del papel que hizo en Goodfellas. Los silencios son más elocuentes. Con la mirada lo dice todo. Como cuando su esposa baja las escaleras y Russell entra a casa con la camisa ensangrentada. Se observan en silencio y le pide que se cambie la ropa, sin olvidarse de dejar los zapatos. Mientras él sube las escaleras lentamente.

O cuando en uno de los últimos fotogramas, se ve a Russ yendo, en silla de ruedas, a la capilla de la penitenciaría. Al final de sus días, encontró solaz en Dios.

Si, Pesci volvió de su largo hiato, a insistencia de Scorsese (dice que lo llamó como 50 veces), para protagonizar esta peli. No se equivocó en absoluto. Es el alma de “El Irlandés”.

TRES

Scorsese juega con los flashbacks, voz en off o lo que sería monólogo interior en literatura. Siempre lo ha hecho. Parece una novela de Faulkner, el gran autor americano. Sus personajes, aunque llegan a ostentar el poder, al final caen. Cuando más grande, más fuerte la caída. Aunque en este caso, es distinto. Frankie, al final de sus días, entiende que con sus acciones ha roto su familia. Su esposa muere y sus hijas lo abandonan. En especial, Peggy quien, siendo niña, ve cuando Frankie le da una paliza al bodeguero. Allí descubre la naturaleza violenta de su progenitor.

Martin es un maestro en el manejo del silencio, algo que deberían aprender los directores noveles. A lo largo del metraje su hija observa a su padre ir a trabajar, en la medianoche, con su arma o tomando desayuno, mirando las noticias de los asesinatos que cometió, sin que se le mueva un pelo. Para ella es un monstruo, con el cual tiene que convivir.

El punto de quiebre es cuando desaparece Hoffa, a quien ella estimaba. Le mira y le pregunta ¿Por qué? A partir de allí, su hija lo destierra de su vida.

Frank, ya anciano en el último fotograma, le pide al cura que no cierre la puerta, que la deje entreabierta. Imaginará que, a lo mejor, una de sus hijas vendrá a verlo por Navidad. La esperanza es lo último que se pierde. Pero no vendrá nadie. Ese es el precio a pagar.

CUATRO

Así también Martin ha sabido mostrar la otra cara del sueño americano. Historia, al fin y al cabo. De cómo se cimentó el capitalismo, como ayudó a construir las Vegas, entre platos de pastas, albóndigas, vino y demás delicias de la cocina italiana. Todo bajo el cobijo de “La Familia”.

Una de las cosas que más me encantan de Marty es su elocuencia. La sabiduría que posee. Nos envuelve en una costra verbal cinematográfica. Es didáctico, en cada explicación que da acerca de sus influencias, los porqués del cine y su historia.

Sus películas reflejan un universo desconocido y cuyos personajes (densamente humanos) nos han enamorado o sufrimos sus desventuras. Son literatura pura. De ahí que el cine sea arte. Al igual que el maestro Ford, Welles, Eastwood, entre otros. Cuando estrenan una película, sé que estaremos inmersos en una nueva experiencia, que nos enriquecerá.

A todo esto, solo cabe decir, que el día que Martin Scorsese nos deje, se irá un IRREMPLAZABLE. Eso sí, nos quedarán sus películas.

Gracias por todo Marty.

Tags:

Jimmy Hoffa, Joe Pesci, Martin Scorsese, Películas

UNO

Conocí el interior del país entre 1986 y 1987. Me di cuenta que el Perú no era uno, sino varios. Y estaba fragmentado. Viví en lugares disimiles, como Chupaca o San Jerónimo de Tunán, durante interminables meses. Más tarde, bebí de la cultura cuzqueña, cerca de 3 meses; disfruté de la tierra roja y el gran cielo azulado de aquella ciudad. Aun así, había miseria y desamparo en Santiago y San Jerónimo, barrios donde moraba. También Arequipa tenía su lado mísero. Alto Misti no tenía nada en común con la opulencia de otros barrios. Increíblemente, fue en Lima donde conocí mayor miseria. A 45 minutos del Centro de Miraflores había una ciudad, Nueva Esperanza, de interminable cielo grisáceo y calles polvorientas. Pero, sobre todo, de viviendas precarias en los cerros colindantes. Asimismo, me topé con el arenal, interminable, de Tablada de Lurín y el desierto, fordiano, de José Gálvez. Me di cuenta que esa gente vivía como podía. Eran los rezagados, los excluidos del Modelo decrépito, de un tal, Alan García. El país se jodió en aquellos años, y yo estuve allí.

Una década después, hubo crecimiento económico. Su PBI estaba entre los mejores del continente. Aun así, seguían latente las desigualdades. De a poco, las nuevas oportunidades produjeron que la clase media aumentara su grosor, ya sea en Lima o en provincias. Sin embargo, el país pudo haber dado un mayor salto (cualitativo y cuantitativo) en términos macro económicos. Como siempre, los conflictos políticos ralentizaron el crecimiento. Y ahí, Keiko, tuvo un gran porcentaje de culpa. Nunca se recuperó de la perdida de las elecciones de 2016. Y tuvo una fijación morbosa y enfermiza contra el gobierno de PPK. Su partido controlaba el Congreso y, cada vez que pudo, petardeó al débil e inútil de Kuczynski.

Y vino la vacancia de PPK, y luego de Vizcarra.

En marzo de 2020, asomó la Pandemia.

DOS

“La expropiación sin pago de la Industria Nacional y Extranjera. Y la necesidad de dejar en manos de particulares las bodegas, taxis, talleres artesanales y parcelas de tierra.”

Hugo Blanco – entrevista con Cesar Hildebrandt – noviembre de 1979

Era un personaje. Usaba yanquis y un pantalón gastado, sujeto con una soga. Una vieja camisa a rayas y una barba sesentera con un mechón blanco. Su fe en el marxismo-leninismo era inamovible. Poseía un fanatismo, cuasi religioso, acerca de la lucha armada. Y si, era un personaje infumable. Dícese, que a finales de los setenta, luego de sus diatribas congresales; salía del recinto y, al llegar a su auto, se despojaba de su atuendo y se vestía como un burgués más. Se iba junto a su esposa sueca. Si, se casó con una europea.

En Chile, el Partido Comunista tuvo un origen desde principios del siglo pasado. Entre Allende y Bachellet, hay una diferencia abismal, no sólo 41 años. Michelle respetó la propiedad privada y mantuvo la economía en buen estado. Al finalizar su Primer Mandato, tenía un 84% de aprobación y respaldo ciudadano. Incluso, años después, hizo un Segundo Mandato. Personalmente, me parecen increíble las diferencias abismales entre las izquierdas chilenas y uruguayas, con respecto al resto de Latinoamérica.

TRES

Biden está pagando un subsidio a las familias con hijos, para atenuar los efectos de la Pandemia. Mientras tanto, Chile está destinando un punto del PBI, en cheques, al 90% de la población, como una ayuda en tiempos de Covid. Va a cobrar un impuesto extra a las empresas mineras también. Los países más poderosos se unieron para suscribir una ley que permite cobrar un impuesto mínimo global a las Multinacionales (Amazon, Google, Facebook, etc). Y entonces, ¿te jode que las empresas mineras paguen un plus como impuesto?

Eso sí, las Elecciones han sacado a relucir nuestras miserias. Nos creíamos tan unidos, tan orgullosos de nuestra civilización o herencia; pues no lo somos. Aún estamos lamiéndonos nuestras heridas, mientras la derecha aprovecha cada error del incipiente (¿y despistado?) Gobierno, para pedir su vacancia. A doscientos años de nuestra Independiente, ¿vivimos aun en la cornisa política y social?

Ahora Bellido y Bermejo parecen intrínsecamente obtusos. Y no hablo, con respecto a lo que opinan de Cuba y Venezuela, sino creer que ganaron con el 80% de aprobación y pueden impulsar una Constitución como sea. Y se agrava todo, si usas la confrontación como una forma de hacer política. Ya han perdido una batalla en el Congreso.

La Primera de muchas.

Tags:

Pedro Castillo, Perú Libre, Vladmir Cerrón

UNO

Era gordo con pelo engominado y le encantaba fumar pipa. Había tenido una infancia miserable, en hospicios y la calle. Mientras crecía, se dio cuenta que tenía habilidad con los números. Esos años aciagos tuvieron su secuela lógica: falta de  escrúpulos. Rasgo intrínseco de un hombre de negocios exitoso. Eso sí, era pertinaz y dueño de una gran procacidad.

Ese era Allen Klein. un judío norteamericano. En 1965, a Mick Jagger le impresionó su cháchara y el conocimiento, que poseía, del mundo de la música. Se hizo su representante, y negoció, con la Decca, nuevos royalties para sus Majestades Satánicas. Mientras los negociaba, es que se hizo de los derechos de Let it Bleed y Beggers Banquet, entre otros.

Los RS lo despidieron en 1970 y montaron su propio sello discográfico: Rolling Stone Records. Ahí se vio la mano del mesócrata de los labios prominentes (estudiante aplicado de London School of Economics). Encargó el logo de la famosa lengua a John Pasche (estudiante de diseño). Le costó solo 50 libras.

Sin embargo, los Stones estaban inseguros. Debido, en gran parte, al trauma del concierto de Altamont. Y estaba la adicción de Keith.

DOS

Las arrugas disimiles surcan su rostro y cuello. Su pelo blanco, despeinado sujetado con una vincha. Que además luce, en su falange proximal derecho, un anillo con una calavera. Es su sello inconfundible. Es uno de los pocos rockeros que luce los años que realmente tiene: 77. No hay rastros de lifting.

Debe de ser un milagro que aún esté vivo, el más famoso rufián-rockero llamado Keith Richards. Capaz de liarse a golpes con la policía o cualquiera que se le pusiera en su camino. Hace 50 años estaba inmerso en la cocaína y heroína. Se drogaba religiosamente 3 veces al día. Junto a Anita Pallenberg, su mujer (antigua novia del extinto Brian Jones). Dícese que las Speedballs le ayudaban a componer.

Se enamoró de Nellcôte (mansión de 16 habitaciones y techos de 9 metros de altura), ubicada en la Costa Azul, y la alquiló sin titubear. Cuentan que los rufianes de la zona llegaron y los tantearon, previo pedido de autógrafos. Entonces, Keith y Anita decidieron emplearlos. Hasta el cocinero, el gordinflón Jacques, era dealer de la heroína. Recordar que cerca estaba Marsella (la capital europea de la droga).

TRES

Se casaron en mayo del 71 en Saint Tropez. Simbolizaron mejor que nadie los setenta. Bianca Pérez-Mora Macías representaba el glamour, el jet set europeo un mundo ajeno al Stone. Su belleza exótica munida a su inteligencia (estudio Ciencias Políticas en La Sorbona) eran sus armas de seducción. En su sentido más burgués, Jagger quería pertenecer a la Aristocracia Europea. Algo que Keith detestaba.

Por su parte, Anita odiaba a Bianca con pasión. Dícese que le mandó hacer brujería. No resultó.

El nuevo matrimonio alquiló un piso en París. Bianca sospechaba lo que ocurría en Nellcôte y se negó a ir, siquiera de visita.

CUATRO

Aunque parezca increíble, el productor Jimmy Miller no encontró un estudio adecuado en el Sur de Francia. Entonces optaron por lo más lógico: Usar los sótanos de la mansión de 16 habitaciones. Para soportar las exigencias eléctricas, el equipo se conectó a las líneas del ferrocarril que pasaba muy cerca. Todo precario.

Se grababa de acuerdo al humor del dueño de casa. Si se levantaban al mediodía, grababan hasta la noche. Si se levantaba a la medianoche, pues grababan toda la madrugada.

El verano de la Riviera Francesa llegaba a 40 grados. Por si no sabes, cuando el calor llega a 35 grados, el ventilador se va a la mierda.  En ese calor insoportable comenzaron a grabar. La canción Ventilador Blues era un homenaje al único ventilador de aquel sótano sombrío.

La humedad fue un problema. Las guitarras se desafinaban antes de llegar al final de la canción. Las mismas se grababan en la cocina, donde la acústica era mejor, por Las baldosas. Bill Wyman tenía un cuartito para su bajo, pero su amplificador debía dejarlo al otro lado de la puerta. Insólito.

Anita cuenta que la locura era tal que para almorzar eran veinticinco personas y, para la cena llegaban a 40.

“Creo que nadie durmió aquel verano” contó Pallenberg.  Se ocupaba de todo, prácticamente, al ser la única que hablaba perfectamente el francés.

Una noche a Keith, le salió lo hooligan y, echó a patadas de su casa a los rufianes.

Al finalizar el verano, Bill Wyman dijo basta. Idem Jagger.

Keith y Anita dejaron Nellcôte a tiempo. Les habían robado y la policía francesa estaba a punto de acusarlos de tenencia y tráfico de drogas.

En noviembre todos estaban en LA, en el Sunset Studio, terminando el disco.

Si bien “Sticky Fingers” se editó ese año, se formó de retazos o canciones desechadas del 69 y 70.

“Exile On Main St” se terminó de editar al año siguiente. Pero es hechura de 71. Era el álbum culmen de su carrera.

Tags:

Keith Richards, Mick Jagger, Rolling Stones

UNO

Pelo ensortijado, bigote frondoso a lo mexicano y cara pintada (para darle mayor expresividad a su performance). Este Frontman ochentero miró a la multitud y se lanzó a cantar a capella. Lo insólito, fue que no empezó cantando uno de sus hits. Entonó el Himno Nacional. Nos quedamos cojudos, mis amigos y el que suscribe. Y eso es difícil. Porque, cuando tienes veinticinco años, crees tener todas las respuestas. Eran las 4pm y Frágil, empezaba su actuación de esa manera. En aquellos lejanos noventa, aun la Feria del Hogar, era lugar de encuentro para los que deseaban encontrarse con el Evangelio del Rock Peruano.

DOS

“¿Quién es el ángel guardián que descorre su capa cuando yo duermo?
¿Cuándo mi espíritu vuela cómo no me caigo yo en un infierno?
¿Cómo camino descalzo donde solo hay piedras incandescentes?
¿Dónde quedan las cadenas que me atan al mundo y quién las tiene?”

 Pastas Pepas y Otros Postres – 1981

La garúa miserable del invierno limeño de 1981. Enfundado en mi uniforme color gris-rata, camisa blanca y pelo corto. Junto con mis compañeros de Secundaria nos juntaban, a las 7:00 am en punto, para cantar el Himno Nacional y saludar a la bandera. Religiosamente todos los lunes. Creo que era uno de los momentos que más detestábamos. Mis hermanos y yo habíamos descubierto el 74 el Rock, y lo cobijamos sin contemplaciones. En especial, el rock británico.

Pero ese año sucedió lo impensado. Visualizando una noche,  la caja boba, descubrimos a Frágil. Nos quedamos anonadados con su video, y el hecho que cantaban en castellano. Pegó de inmediato y la canción matriz estuvo entre las más requeridas. Andrés, era el vocalista y compositor, y en que se fijaban todas las miradas. Rock progresivo, que fagocitaron de grupos ingleses setenteros como Yes, una letra subyugante y extravagantemente poética; armaba el puzzle ideal. Frágil se sumaba a nuestro Playlist ochentero.

TRES

“Nació producto de esta inmensidad
Siniestra sociedad
Engendro extraño pero muy normal
Echó a saltar y dijo ya no hay más
Camino sin razón
Es casi como toda destrucción”

Inquietudes – 1990

  • Hola soy….y deseo conversar con vos. Soy fanático de Frágil. ¿Sería posible?
  • Claro, vente el sábado al mediodía. Toma nota de mi dirección….

Era la mañana de un día primaveral de 1991. Salí temprano de casa (vivía en el culo del mundo) y llegué a Barranco a la hora acordada. Toqué la puerta y atendió una mujer joven, sumamente agraciada.

  • Ahora sale, espéralo un momento. Toma asiento.

Era una de esas casas de la Lima antigua. Al rato salió fresquísimo. Me di cuenta que recién se levantaba.

  • Vamos me dijo. Y lo seguí.

Fuimos a un restaurante del pintoresco barrio. Charlamos de todo un poco, mientras devoramos unos sándwiches de pollo. Me habló de sus influencias (Beatles, Yes, Peter Gabriel) del porqué dejó el grupo y se fue a México a mediados de los ochenta. Su vida en los EE.UU, o la vez que dio un examen en la UNI siendo adolescente. Le pregunté por la letra de sus canciones y justo había traído copias de dichas letras, y me las cedió sin reservas. Su carisma era evidente y hablaba sin poses ni divismos. Cuando miré mi reloj, me di cuenta que habíamos estado charlando cerca de 2 horas. Fue una animada tertulia.

CUATRO

Creo que mucha gente equivoca el concepto de patriotismo. Considera que gustar de la música criolla o ponerte en el pecho la escarapela, te hace más peruano. No lo creo así. Enorgullecerse de su patria es un proceso, que incluso puede tomarte toda la vida. En 1981 tenía 15 años y era un típico adolescente reinseguro. Ahora escuchar un grupo de rock tan bueno, ayudó mi autoestima. Aunque parezca mentira. Saber que se podía hacer buena música en nuestro idioma y en el país. En 1990 sacó el álbum “Serranio” que incluía canciones como Huarmi (mezclaba rock sinfónico con folcklore), entre otros hits, que transmitía la inolvidable Radio Doble Nueve.

A finales de los ochenta, había aprendido amar mi país. Lo descubrí. Recorrí gran parte de la geografía: conviví con la gente de los Andes, los olvidados, los de a pie y también con los mesócratas. Ergo, empecé apreciar nuestra música criolla.

Aquella tarde en la Feria del Hogar sentí (mejor dicho) sentimos, los jóvenes ahí congregados, que el Himno era nuestro. Lo cantamos a todo pulmón. Lo sentimos como propio. Tenía 25 años.

Era un 28 de julio de 1991.

UNO

“Estoy muy furioso y no pienso soportarlo mas” – arenga iracunda de Howard Beale

En los años setenta floreció el Nuevo Hollywood. Sidney Lumet concibió este clásico, que al 2021 no ha envejecido un ápice. Era un conocedor nato de la naturaleza humana y poseía conciencia social.

“Network” narra la deshumanización de la televisión y el mundo corrosivo que lo rodea. Nada es más importante que el rating; son esclavos de las audiencias.

Un viejo presentador de Noticias está condenado al ostracismo, debido a la poca sintonía que tiene el noticiero. La vesania a Beale lo aprisiona. Enhiesto, toma una decisión pensada largamente, y declara al final de la emisión nocturna:

 “Voy a suicidarme, en directo, en mi último programa”.

Insólito o no, tal declaración, es acicate para que la audiencia regrese a la cadena. El CEO, interpretado por Robert Duvall (está genial), cuya ansia de facturación lo consume, se une a la inescrupulosa, Jefa de Programación, Diana (Faye Dunaway). Ambos, crean un monstruo que va consumiéndolos y devorándolos. Personajes amorales y dantescos.

Una escena pinta el existencialismo de Diana-Dunaway: en la cama tiene un orgasmo, con su amante Schumacher-Holden; pero no por la consumación del coito, sino por las subidas de audiencias.

El Canal le da a Howard (esplendido Finch) un programa donde gesticula, manda y pregona como un profeta del Antiguo Testamento. Y denuncia al Status Quo.

El Periodismo ha involucionado y trocado a los intereses de las Grandes Corporaciones.

El film termina con el asesinato, en directo de Howard Beale, por parte de un grupo terrorista; a quienes la Cadena, estaba dedicando una serie de programas.

DOS

“Es mi cultura, yo me siento identificado con este objeto folclórico, con este objeto típico; entonces no se asuste si yo entro a su casa o su ministerio con este objeto que es tan querido para mí”

Impecablemente trajeado, lentes de carey y pelada reluciente. Mientras saca un arma, habla pausadamente. Monologa sin apremios. Está en su salsa. El fin justifica los medios. Todo por el rating. Amenaza al Ministro del Interior, pero eso es una anécdota. Al día siguiente, llueven las críticas. No importan. Las mediciones de Ibope y las reproducciones en YouTube se multiplican. Maquiavelo tenía razón.

«Si va a ser comandante general del Ejército y es gay, que salga del clóset para que no a vaya ser que un chileno lo extorsione, no vaya a ser que se le enamore un general chileno«. Phillip Butters refiriéndose al Gral. Gómez de la Torre.

Grandulón, cabello crespo y ahora con figura esbelta. Frunce el ceño y mueve incesantemente los brazos. Conocido por sus bravuconadas. Racista, clasista, misógino, homofóbico y xenófobo.

Ha llegado al punto de amenazar, con golpear, a Bermejo. Le llenó el Whatsapp de improperios.

Sabe que hay gente que se identifica y piensa como él.

 “Han descubierto entre los manifestantes a gente que tenía las siguientes armas. Mira, mira: una evidencia. Para disparar cartuchos, perdigones. Justamente para culpar a la Policía después”- Rafael Rey en su programa “Rey con Barba”

Miembro del Opus Dei que declaraba, en los noventa, su castidad sin ruborizarse. Se hizo conocido con el Fredemo. Más tarde paso a filas del PPC. En el siglo XXI trocó al Aprismo y, por último, abrazó de lleno al fujimorismo. Camaleónico. Al igual que Barba Caballero, otro político del cual no hay buenos recuerdos. Primero Aprista, luego derechista. El 2005 disolvió su partido, tras comprobarse firmas falsas ante el JNE. El 2012 su partido no alcanzo pasar la valla electoral.

Los tres programas sueltan fake news, sin sonrojarse, ni tapujos. La veracidad es lo de menos.

Crecí viendo las entrevistas de Hildebrandt, y tiempo antes (en los setenta) a Alfonso Tealdo. Nunca gritaban al entrevistado, no eran dueños de gestos ampulosos o un lenguaje procaz. Por el contrario, trataban de tironear al político para que se sincere, se humanice. A veces lo lograban, otras no. Eran otros tiempos, otros políticos. Otro pais.

Han pasado 45 años y la peli “Network” está más vigente que nunca.

¿No, Erasmo Wong?

Tags:

Fake news, network, Willax

UNO

Mi hermano Thedy tuvo la culpa. Fue el primero en sintonizar en 1975 una estación de rock en el dial. A partir de allí, religiosamente todas las tardes, después del almuerzo, mientras hacíamos nuestras tareas, escuchábamos rock. La Radio 1160 y Radio Panamericana eran las emisoras que más sintonizábamos. Aún recuerdo la voz sensualmente masturbadora de Susana A, o el vozarrón de Lucho Arguelles, el carisma de Jhonny Lopez, entre otros; quienes nos hacían más agradables nuestras tardes. En aquellos años setenta, la cantidad de grupos o bandas de rock era asombrosa y, además, con una gran calidad interpretativa. Entre ellas, emergía Queen. En 1976 escuchamos la canción Rapsodia Bohemia, para mis hermanos y yo fue un cimbronazo. La combinación del riff acuciante de Bryan y el coro operístico nos dejó anonadados. Quedamos mudos. Mejor dicho: Cojudos. Lo cual, en un adolescente o crio, era casi imposible. Sentimos, por primera vez, que estábamos viviendo nuestras nostalgias.

En los años subsiguientes, Queen nos demostró que podía sacar más que un puñado de canciones extraordinarias y que lo de “Rapsodia Bohemia” no había sido casualidad. Temas como: “Love of my Life”, “Your my best friend”, “Somebody To Love”, “We will Rock you”, “We are the Champions”, “Fat Bottom Girls”, “Bicycle Race” y “Dont Stop me Now” lo confirmaban ampliamente. Nos acostumbramos que, cada año, ellos nos abrumaran con su música.

DOS

A inicios de los noventa fui a entrevistar a Gerardo Manuel en el Canal 7. Me recibió con cierta aprensión (no me conocía y menos el diarucho donde laburaba), debido a los violentos años terroristas. Hablamos por más de 2 horas en el restaurante al lado del Canal. Lo acompañaba una alopecia persistente, bigote frondoso y unos lentes ochenteros. Este rockero, con cara de buen tipo, nacido en Ica, estrenó, a finales de los setenta, un programa musical llamado “Disco Club”. Lo más insólito de todo esto, es que lo emitía el canal del Estado; era una especie de Pre-MTV, en la Lima de aquellos tiempos. Gracias a él, mis hermanos y yo, veíamos los videos de las canciones antes mencionadas. De ahí la importancia del iqueño. Y se añadían para nuestro regocijo: “Another one bites the dust”, “Crazy Little thing call love”, “Play the Game” y “Need your loving tonight”. Todos temas de la puta madre.

TRES

En la adolescencia es cuando se solidifica el carácter y los gustos también. En la secundaria, mis compañeros y el que suscribe, deseábamos dos cosas: Ser cantante de rock o en su defecto ser actor porno. Para mi consternación, ese año, comprobé que mi voz era patética (participe del coro de la iglesia y desentoné de maravillas) y que con mi físico esmirriado era difícil ser el emulo de John Holmes. Pero eso sí, siempre que mis hermanos no se dieran cuenta, tenía la radio portátil conmigo, escuchando mis canciones preferidas. Era el año 83 y “Under Presssure” fue otro hit salido de las entrañas del grupo insular. Era mi tema favorito del año. Cuando tuve la oportunidad de ver el “Queen at Wembley”, confirmé que muchísimos pensaban lo mismo.

LIVE AID

Fue un sábado a las 14:00 horas que sintonicé de casualidad el concierto. Era un 13 de julio de 1985 y estaba solo en casa. Tardé en darme cuenta quienes participaban en el Live Aid, fue un evento elefantiásico, que se transmitió a todo el mundo; y en directo, desde distintos estadios. El principal era Wembley. Vimos a Paul, Elton John, Sting, U2, Dire Straits, David Bowie, The Who, Ledzepelin, entre otros. Queen a diferencia de los demás, se preparó concienzudamente para el show.

Mi generación estuvo en el mítico estadio, aquella tarde (ya sea en el estadio o viéndolo por tv), cuando FM confirmo que era el Frontman más importante del rock. Era increíble su forma de domesticar a las masas; de manera tal, que eran plastilina en sus manos.

Quedó para la historia que aquella es la mejor presentación en vivo hecha por una banda jamás.

Con los años es que se ven mejor las cosas o las ponemos en su debido lugar.

Pasaron más de 36 años de esa actuación.

Y si pues, como Gardel, Freddie Mercury cada día canta mejor.

Tags:

Día mundial del rock, Freddie Mercury, Queen

UNO

Gordo culón y caucásico, una alopecia lo acompaña desde tiempos pretéritos. Cuando es interpelado sufre de una incontinencia verbal. Su presencia, en el escenario político, es una secuela natural de la aparición del hombre-ridículo en la presidencia de los EE.UU.  Ante las cámaras, una pregunta incómoda y pertinaz lo acecha, la entrevistadora no ceja en su empeño. El candidato refunfuña, no se disculpa, monologa: “Soy dueño de la verdad pues, no necesito disculparme; soy millonario, carajo”.

“Darle vivienda, en un hotel 5 estrellas, a una niña violada es lo máximo que puedo darle de cariño”.

La blonda periodista lo interpela: “Hay un gran porcentaje de niñas de 9 y 12 años que son violadas, ¿piensa que es justo que den a luz?”.

“Entonces Ud. es asesina, quiere matar a dos personas”.

El Opus Dei ha parido 2 personajes en el ámbito político: Ambos célibes. Ególatras y bizarros.

Cada viernes, en su cubículo privado, con el torso desnudo, se arrodilla y empieza la flagelación. En ese momento, siente levitar, acercándose cada vez más a su Dios, a través del dolor. La mayoría, a eso, le llama sadomasoquismo.

Conservadores, católicos, protestantes, etc. se identifican con el orondo personaje. Sea por su autoritarismo, antifeminismo y homofobia. Gente que siente temblar, el piso de sus creencias, ante los cambios en la sociedad.

George W Bush era un converso también. Oró, con su gabinete, para tomar la decisión de invadir Irak. No encontró las armas de destrucción masiva; pero sí, encontró petróleo.

DOS

“Me interesa un comino esta elección, es lo que menos me importa en la vida…métanse la alcaldía al poto, a mí que me importa la alcaldía…” Lourdes Flores Nano – candidata a la Alcaldía 2010

Salida de un partido de derecha, del que solo quedan escombros. Lourdes, caderona de pelo frondoso y ya sesentona. Abogada de cierto prestigio y arropada; eso sí, con un poncho de marca. Locuaz, habla de maniobras fraudulentas en un puñado de mesas. Luego se contradice “hubo fraude”, y sentencia: “Keiko ha ganado en las mesas”. Días después, manifiesta, sin ruborizarse “hubo penetraciones en mesas”.

Queda en ridículo al denunciar fraude, porque los personeros  y jefe de mesa tenían el mismo apellido; insólito, porque es algo común en los pueblos del Perú profundo. No sorprende, es el desconocimiento inequívoco de parte de la derecha contumaz.

“Lo que me pasa hoy día es que, precisamente, no tengo ningún interés, no tengo en juego nada, pero sí tengo un sentimiento democrático”.

Conocido es el aporte financiero de Odebrecht a su campaña política. Hay pendiente un juicio. De la incólume e impoluta Lourdes, que emergió en 1985, ya no queda nada. Solo resquicios de una, impenitente fujimorista, que busca por todos los medios, desacreditar las instituciones democráticas.

TRES

“Nosotros somos socialistas y nuestro camino a una nueva Constitución es un primer paso, y si tomamos el poder, no lo vamos a dejar. Con todo el respeto que se merecen ustedes y sus pelotudeces democráticas, preferimos quedarnos para establecer un proceso revolucionario en el Perú” – Guillermo Bermejo

Piel cobriza, altisonante y con discursos cadavéricos de los años setenta. Genuflexo ante su líder Cerrón (“la sentencia es una error judicial”). Pareciera que no entiende que su discurso y posición, están a contramano con el presente.

Acusado de terrorismo, fue asilado político de la Venezuela de Maduro. Tiene pendiente un juicio.

En las antípodas de la izquierda moderna, es un conservador recalcitrante y supinamente ignaro en otros temas.

“No podemos estar en los mismos caminos que el Nuevo Perú y ellos […] No vamos a aceptar que nos vengan a imponer (…) género o aborto y tanta vaina, ahorita”.

Cuanto se dejan sentir Bedoya, Barrantes y Pease en el horizonte político.

Tags:

Guillermo Bermejo, Lourdes Flores, Rafael Lopez Aliaga

UNO

“Montesinos puede parecer un monstruo, pero es nuestro monstruo” – Luis Jochamowitz

Una escena los delata. Enfundado en un traje Dior, pañuelo en el bolsillo del saco, cuidadosamente peinado y maletín, en mano, entra al juzgado. Ahí se encuentran ambos: cara a cara. Fujimori con campera de color oscuro y corbata, lo mira expectante. Vladimiro inclina la cabeza, en señal de reverencia, y le regala una sonrisa, cómplice, levantando las cejas; el otro guiña un ojo.

Moviendo impertérrito un dedo, gesticula mientras mira desafiante a un fiscal, anonadado, ante la retórica del sociópata. Dominaba la escena, como siempre lo hacía en el SIN, ante todos.

¿Usted tiene un parentesco con el Gral. Torres Aciego?

“En absoluto…. somos colombroños para su conocimiento” musitó Vladi

“¿Y eso qué significa?” pregunta intrigado el fiscal.

“Personas que tenemos el mismo apellido, pero no tenemos parentesco. Eso se llama Co-lom-bro-ño” silabea burlonamente; mientras en el rostro de su socio-amigo se dibuja una sonrisa sardónica.

Estaba dejando en ridículo al fiscal de turno.

En el Mega Juicio tenía los mismos gestos que AF. Una concordancia perfecta. Cuando 2 personas hacen clic, se sincronizan los cuerpos. Es así. Delata la cercanía perfecta que tuvieron.

Da respuestas buscando la aprobación del ex-presidente. Se muestra extasiado ante las cámaras. Es el circo mediático. Más tarde, por consejo de su abogada da por terminada su alocución.

DOS

Dícese que era esmirriado de adolescente. Una pintura típica del microcosmo adolescente: los patas del barrio, sentados en la clásica esquina ocupados, haciendo nada. De repente, uno de ellos, sin razón alguna, agarra de punto al que tiene pinta de boludo o de sabihondo.

  • ¿Oye cojudazo porque me miras?
  • No miro huevadas, por si acaso, respondió el aludido.
  • ¿Qué dijiste huevón?
  • Escuchaste bien, cojudo.

Se miraron, entre ellos, asombrados, se levantaron y le dieron un correctivo al contestón. Vladi entonces erosionó. Investigó y reveló a los padres de los abusivos, sus travesuras y pecadillos. Logró así su venganza y respiró aliviado. Había encontrado una forma de sobrevivir.

Había crecido en un hogar carenciado. Su padre era un tiro al aire. Había pertenecido a una familia de alcurnia; quienes le dieron la espalda al contraer nupcias con una proletaria.

Todo eso lo afectó, profundamente.

Tuvo una relación de amor-odio con don Pancho Montesinos. Quien acorralado por problemas financieros, se suicida.

Jochamowitz lo relata en su libro.

“A un amigo en común, lo llevó a un edificio, abrió la puerta de uno de los departamentos, y le mostró el cuerpo de su padre, que se acababa de suicidar, espetándole una pregunta.

¿Tú crees que la muerte de este hijo de puta, va a afectar mi carrera?”

TRES

“Nunca seas pobre”

Francisco Montesinos

Visualizó que el Ejército era una institución netamente vertical. Llena de formas y símbolos. Donde uno se podía acoplar y lograr ascender rápidamente, si usaba la incriminación y  lisonja (in extremis) ante las personas correctas.

Hubo un quiebre.

En 1976 entregó una lista de armamento a funcionarios de inteligencia de los EE.UU. Tras un viaje clandestino a ese pais, fue detenido y procesado en el fuero militar. El Gobierno Militar había comprado armamento a URSS, ante la posibilidad de un conflicto militar con Chile. No fue acusado de traición (para no incriminar a su jefe), fue dado de baja, por deserción y puesto en prisión.

Hombre pragmático, al salir de prisión se graduó de abogado. Tenía labia, pero lo más importante: sabia crear redes de servicios integrales (incluía policías y jueces corruptos).

Entonces se dedicó a defender a narcotraficantes. Por ende, se hizo de billete.

En los lejanos ochentas, la Hacienda Nápoles lo tuvo como visitante. Pablo Escobar, Todopoderoso, lo miró fijamente y supo de inmediato que era uno de los suyos.

En aquellos años aciagos, se hizo asesor de un inepto, pero con ganas de sacar rédito al cargo: el Fiscal General.

Llevó información personal de los desaparecidos por Sendero Luminoso.

En ese ínterin, le solicitaron que asesore a un ignoto candidato: Alberto Fujimori.

……..

Luego de los audios que presentó Popi Olivera la semana pasada, alguien duda que el 2026 (cuando salga libre), ¿le queden cartas por jugar?

Tags:

Alberto Fujimori, Vladimiro Montesinos

UNO

 “Ud. representa una corriente para la cual, la democracia es buena hasta donde sirve a sus intereses. Pero, cuando deja de servir a sus intereses, puede ser sustituida por una autocracia, como la de Chile”.

“Cambio de Palabras” – Entrevista a Pedro Beltrán (1978).

Probidad era el rasgo intrínseco de José Luis Bustamante. Abogado, jurista, escritor y político. Ganó las elecciones con el Frente Democrático.

Su gobierno se caracterizó por el goce de las libertades públicas.

Era 1945 y la oligarquía no aprobaba las reformas de Bustamante (el control de cambio), que era una “molestia” para los exportadores. Igualmente puso restricciones a las importaciones; quienes también formaron cola para putearlo.

Si bien el Apra era su aliado, no tardaron en criticarlo cada vez que podían. El Presidente no le prestaba atención a sus pedidos desmedidos. Por lo que pasaron a ser oposición. En 1947 sufrió una huelga parlamentaria (¿?); por lo tanto, Bustamante gobernó sin Congreso.

Por tal motivo, formó un gabinete militar. Siendo Odría su Primer Ministro. Craso error. El personaje de marras, tenía el apoyo del sector minero; lo aprovechó y se sublevó.

DOS

“Pero con decenas de oficiales que le deben favores. Aunque este retirado y sea un tonto, un general es un general. Es decir, más peligroso que todos los apristas y rabanitos juntos”.

Cayo Mierda  – “Conversación en la Catedral”.

Hugo Chávez, era militar con leales, en puestos claves del Ejército, y tenía el apoyo de la clase dominante. Esa es una diferencia inequívoca con respecto a Pedro Castillo, que prácticamente salió de la nada. Era un profesor de primaria que derivó en dirigente sindical.

De ahí a pensar que haría del país una segunda Venezuela, lo dudo seriamente. En primer lugar: la sociedad civil no lo permitiría. Jamás. En el Congreso su influencia es limitada. ¿Entonces, en qué quedamos?. Debemos exigirle que se centre en los problemas urgentes del país: vacunas y revitalizar la economía. Y aprender a ser político.

Eso sí, debe distanciarse de Cerrón o aprender a controlarlo.

Cerrón, es el típico político izquierdista charlatán, cree aún vivir en los años sesenta. Ni siquiera elucubra que así le hace más daño a Castillo.

TRES

“No quieren que cambie la política. Lo llamaron para que limpie la casa de cucarachas. Ya lo hizo y ahora quiere que les devuelva la casa, que, después de todo, es suya ¿no?

Cayo Mierda – “Conversación en la Catedral”

En 1962 ganó Haya de la Torre y como no logró el máximo requerido, (33%) según la Ley Electoral, el Congreso debía definir el próximo Presidente. No había segunda vuelta. Pero las FF.AA (educadas por la derecha) pensaban que el Apra eran poco, menos que el Diablo en persona, para la democracia peruana.

Y hubo Golpe Militar. El 63 hubo nuevas elecciones, que ganó, ajustadamente, Belaunde.

Haya se unió a Odría (quien había perseguido, exiliado y matado apristas) en una coalición. Y le hicieron la vida imposible a Belaunde. Le censuraron 5 gabinetes al Arquitecto, impidiéndole hacer reformas significativas.

CUATRO

“Con diez millones de soles no hay golpe de Estado que falle en el Perú, don Cayo” – Fermín Zavala – “Conversación en la Catedral”

Solo los mueve su propio interés y para llegar a ello (que es obtener dominio y poder sobre el ambiente), pueden llegar a simular: “amor, compasión o sentimientos de amistad”; solo hasta conseguir sus objetivos. Esa es la característica intrínseca de una personalidad psicopática.

La lógica de un psicópata, es una lógica de tipo militar: de objetivos, tácticas y estrategias. Es un militar impiadoso que sigue su objetivo, cueste lo que cueste.

El líder común consensua, pacta e inspira. El psicópata da órdenes a individuos cosificados.

En 1990 Alberto Fujimori destruyó los partidos políticos. Se confabuló junto a Montesinos y Bari Hermoza, Comandante de las Fuerzas Armadas, para gobernar, sin impedimentos, durante 10 años.

Años después, Keiko está destruyendo a la derecha, y dejándola en evidencia.

¿Y las Fuerzas Armadas? A excepción del golpe de 1968, casi siempre fueron sirvientes de la Plutocracia.

¿Y ahora también?

Tags:

Apra, Haya de la Torre, Hugo Chávez
Página 12 de 13 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13
x